Prevención de la Obesidad Infantil
Búsqueda e Interpretación de Bibliografía Biomédica
Florencia Fernandez, Paula Veronica Curetti
Métodos de Prevención de la Obesidad Infantil, Realizados en un centro de salud en
Rosario en el año de Argentina 2025
Hiago Tavares Lima – comisión 4ET
Rosario, mayo de 2025
Palabra clave
Obesidad, Prevención, Cardiopatías, Arteriopatías, Metabolicopatías, Insulinopatías,
Comorbilidades, Morbilidad, Actividad Física, Alimentación, Nutrición.
Introducción
La obesidad es una morbilidad que constituye uno de los mayores problemas de la
salud global. Es una enfermedad nutricional grave, crónica, no transmisible, que
desencadena una serie de otras comorbilidades. En contexto infantil tiene diversos
agravantes en el crecimiento y desarrollo normal, debido a que afecta los órganos y
sistemas, provocando lesiones crónicas de difícil regresión en estadios avanzados.
Achor (2007) nos explica que las consecuencias de la obesidad pediátrica: A corto plazo
(para el niño o el adolescente) son, problemas psicológicos, aumento de los factores de
riesgo cardiovascular, asma, diabetes mellitus tipo 2 (y tipo 1 sí tiene el componente
genético), anormalidades ortopédicas (como, arcos planos, inflamación de la placa de
crecimiento del talón, dolor en los pies al punto de impedir la realización regular de
actividades físicas), dificultades respiratorias nocturna (apnea del sueño), dificultades
de aprendizaje (asociado al hipotiroidismo), enfermedades hepáticas. A largo plazo
(para el adulto que era obeso de niño o adolescente) son, persistencia de la obesidad,
aumento de los factores de riesgo cardiovascular, diabetes, cáncer, depresión, artritis,
mortalidad prematura.
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Las relaciones sociales también son alteradas, y agravase las dificultades para hacer
amigos, es visto como un ser frágil y de fácil discriminación, agresión, violación;
provocando en si mismo una imagen de interiorización y de rechazo, desarrolla
actitudes y comportamientos antisociales, que les conducen a un aislamiento,
depresión e inactividad; desarrollo de ansiedad y compulsión que hará con qué coma
más y con más frecuencia para saciar su comportamiento ansiedad (Azcona, 2000). Sin
embargo, la obesidad es una enfermedad prevalente en Argentina, desde edades
pediátricas a contestos socioeconómicos distintos, principalmente aquellos en situación
de mayor vulnerabilidad debido a que tiene menor capacidad de acceso a alimentos
menos hipercalóricos, más nutritivos, educación alimentar, etc. La Encuesta Nacional
de 2019 muestra porcentuales de 41,1% de exceso de peso en niños (as) y
adolescentes, de 5 a 17, y de 13,6% en menores de 5 años.
Preguntas de conocimiento
¿Cuáles son las principales causas que provocan la obesidad infantil en los días
actuales? ¿Qué estrategias preventivas y tratamientos se han demostrado eficaces?
¿Cuál es la situación actual del sobrepeso y la obesidad infantil en Rosario, según los
datos empíricos?
Definición y Clasificación de la Obesidad
La obesidad es una de las comorbilidades mas graves del mundo moderno, que puede
provocar a la incidencia de patologías agudas o crónicas, a depender del grado de
obesidad y tiempo en que el individuo se mantuve en esta condición. La Organización
Mundial de la Salud (2025) define el sobrepeso como una condición anormal que se
caracteriza por una acumulación excesiva de grasa. Por otra parte, la obesidad es una
compleja enfermedad crónica que se define por una acumulación excesiva de grasa en
un individuo, pudiendo perjudicar su salud.
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Para la OMS (2025) “El diagnóstico del sobrepeso y la obesidad se efectúa midiendo el
peso y la estatura de las personas y calculando el índice de masa corporal (IMC): peso
(kg)/estatura2 (m2)1” (párr. 3). El resultado del IMC varía de acuerdo con la edad y
género; En adultos un IMC igual o mayor de 25 se define como sobrepeso, y un IMC
igual o mayor a 30 se defina como un índice de obesidad (OMS, 2025).
En niños y jóvenes es necesario conocer la edad para la definición del sobrepeso y de la
obesidad. En los niños menores de cinco años, se considera que existe sobrepeso
cuando su peso para la estatura supera en más de 2 desviaciones o puntajes estándar
la mediana establecida por los patrones de crecimiento infantil de la OMS. Para la
obesidad es necesario un peso para la estatura, superior a 3 desviaciones estándar por
encima de la mediana de los patrones de crecimiento infantil, establecidos por la OMS
(OMS, 2025).
Para los niños y jóvenes de cinco a diecinueve años, se define con sobrepeso un niño o
joven con IMC por encima a 1 puntaje estándar la mediana establecida por los patrones
de crecimiento infantil de la OMS, de acuerdo a su edad. Así como para la definición de
obesidad, hay que sobresalir algo más por encima a la mediana y de sobrepeso, es
decir, un puntaje de 2, según las tablas de referencia (OMS, 2025).
Este método estándar de crecimiento infantil, fue definido a través de estudios sobre
grupos de individuos que, a depender de su edad, debería tener una talla y peso común
entre ellos. Las desviaciones de este perfil estandarizado, señalizaría un diagnóstico de
sobrepeso o bajo peso. Este estudio es llamado de Percentil, en el cual el libro
Bioestadísticas Básica y Clínica explica que:
Un percentil es el porcentaje de una distribución que es igual o inferior a un número
determinado. Por ejemplo, considérese la tabla de crecimiento físico estándar para las
niñas desde el nacimiento hasta los 36 meses de edad. Para las niñas de 21 meses de
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edad, el percentil 95 del peso es de 12 kg. Este percentil significa que, en niñas de 21
meses, 95 % pesa 12 kg o menos, y solo 5 % pesa más de 12 kg. El percentil 50 es el
mismo valor que la mediana; para las niñas de 21 meses, el peso medio o percentil 50
es de casi 10.6 kg. (White, 2021, p. 12)
Mientras que el IMC es un método eficiente en la investigación del paciente, en busca
de un diagnóstico, el IMC no puede ser el único método de estudio aplicado para definir
un diagnostico de obesidad. Eso porque el IMC es una relación de peso y altura de un
individuo. Ejemplo, sí una población disminuye su masa magra, pero al mismo tiempo
incrementa su masa grasa, su índice de masa corporal (IMC) podría mantenerse sin
cambios. El contrario también es real; si una persona pierde masa grasa y gana masa
muscular (masa magra) el IMC no cambiaría. Un paciente que sufre de problemas
cardiacos y esta entrando en fallo cardiaco, el paciente tiende a aumentar de peso. Eso
porque el cuerpo responde de forma adaptativa a retener líquido y sodio. Por esta razón
para discernir en que compartimiento corporal esta originado el aumento o descenso
del IMC, se debe utilizar otros métodos de medición como la medición del pliegue
subcutáneo tricipital (Azcona 2000).
La medición se basa en dos fundamentos teóricos: “a) El grosor del tejido adiposo
subcutáneo refleja una proporción constante de la grasa corporal total; b) Los sitios
donde se mide el grosor de los pliegues cutáneos representan el grosor promedio de
todo el tejido adiposo subcutáneo5” (Ortiz, 2002, p 224).
Etiología y patogenia de la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, compleja, que no tiene una
única causa. Su origen puede proveer de factores genéticos, ambientales, hormonales,
conductuales y sociales.
Los factores metabólicos y energéticos, según Wanderley y Ferreira (2010), el
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organismo humano posee mecanismos adaptativos metabólicos, que reducen el gasto
de energía. Mientras que esta reducción del gasto de energía adaptativa, depende de
un equilibrio de la reducción de la ingesta alimentar. Este equilibrio suele presenta ser
frágil pudriendo ser superado por una ingesta alimentar mayor. Con el metabolismo
reducido, la energía sobresaliente será conservada en el tejido adiposo. Sin embargo,
“Se reconoce que el apetito y el comportamiento alimentario están influenciados por
factores genéticos, y hay indicios de que la genética también incide en el gasto
energético, especialmente en la tasa metabólica basal” (Wanderley y Ferreira, 2010, p
188).
El estilo de vida moderno y el patrón alimentar actual son los criterios mas criticados en
el ámbito académico y de debates públicos sobre la salud pública. El actual estilo de
vida de las sociedades desarrolladas o en desarrollo, tienen un desequilibrio
desproporcional en relación a la ganancia de emergería con los que se pierde de
energía diariamente, ni falar de la mala alimentación con, con bajo valor nutricional.
Diferente de las actividades laborales de antes del siglo XX, hoy las actividades son
menos exhaustivas físicamente, es decir, que exige menos esfuerzo físico, mientras
que el desgaste mental que lleva a sensación de saturación de energías acumuladas es
mayor hoy en día. La actividad física es esencial para el fortalecimiento del organismo y
reducir la carga de estrés acumulado. Cuando miramos de la perspectiva infantil y
juvenil, esta situación empeora el doble. Los juegos y enteres en hacer un deporte
compiten con el comportamiento de quedarse encarcelados en sus casas, en sus
dormitorios, y entretenerse con sus telas portátiles y video juegos; con la vida siendo
vivida en telas. Estudios ya en los años 2000 ya apuntaban la existencia de un gran
número ele factores que pueden estar implicados en la patogénesis de la obesidad
infantil. El exceso de alimentación en el periodo prenatal y durante la lactancia, malos
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hábitos alimentares de la madre, el tipo de estructura familiar, el nivel socioeconómico
(hay estudios que compraban que la obesidad puede ser mayor y más frecuente en
sectores de baja renta, ya que tienen menos acceso a alimentos de mejor calidad
nutricional), no realizar ejercicio físico, el fácil acceso a la comida. Además, en este
periodo se observó que, el hábito de asistir a televisión por largas horas suele ser
dañoso lo suficiente para desencadenar factores predisponentes a la obesidad, debido
a que provoca en adolescentes y niños un efecto de dosis-respuesta (Azcona, 2000).
Actualmente en el mundo globalizado, varios factores culturales han influenciado el
modo de vida y principalmente la alimentación, cambiándolo, a un estilo alimentar rico
en sodio y grasa, y otros conservantes químicos, la migración de la cocina de casa
hecha por sus proprias manos con alimentos frescos y nutritivos, hacia una red de fast
food, que están mucho “más cerca” de nosotros, eso porque hoy se puede adquirirlos
programando un pedido en una aplicación de restaurantes y repartidores en sus
dispositivos móviles. Es mucho mas atractivo tener cualquiera comida que te guste
hecha por un tercero, llevada a su casa en pocos minutos, que tener el trabajo de
gastar horas cocinando.
Sobre peso y obesidad en un centro de salud en Rosário
Trezzo-Terrazzino et al. (2014) realizaron un estudio en Rosario se publicó un estudio
realizado en un centro de salud en la ciudad de Rosário Argentina, que visa recolectar
datos de la población pediátrica para estatizar sí hay un crecimiento o descenso en el
número de población con aumento de peso, Diabetes Mellitus tipo 2, individuos
Hipertensos, etc. Con fines de trazar estrategias de atención primaria para el
mejoramiento de la salud pública de la población. También suele destacar que la
investigación sistémica es necesaria, para el control general de la enfermedad, y
conocer nuevos agentes etiológicos que incentivan la alteración morfológica corporal.
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El método de investigación utilizado por Trezzo-Terrazzino et al. (2014) se basó en
investigar un total de 1.520 niños, que ingresaron en el centro de salud comunitario
provincial Nº. 14, de enero a noviembre de 2013.
La selección de la muestra fue por muestreo simple al azar en aquellos niños que al
momento del control registraron sobrepeso, obesidad y obesidad intensa. La valoración
del estado nutricional se realizó a través del puntaje Z o puntaje de desvío estándar,
criterio estadístico universal de crecimiento infantil de la Organización Mundial de la
Salud (OMS). Se incluyeron también estudios de laboratorio para detectar
enfermedades asociadas lipídico, concentraciones de colesterol total (CT), colesterol
LDL, colesterol HDL, triglicéridos TG, glicemia e insulina. (Trezzo-Terrazzino et al. 2014,
p 119)
Los resultados fueron que, de los 1.520 niños, 15,5% presento un peso que
corresponde al percentil de su edad, donde 68% de estes niños tenían antecedentes
familiares con obesidad; 23, 8% tenían sobrepeso; 43,8% tenían obesidad; 32,4%
tenían obesidad intensa. El valor máximo de la glucemia no supero los 200 mg/dl
(Trezzo-Terrazzino et al, 2014).
Medidas Preventivas y Tratamientos de la Obesidad
Una enfermedad compleja debe ser acompañada por una equipe multidisciplinar, con
pediatras, profesionales de educación física, nutricional, psicólogos, comunicadores
sociales, además de excepcional participación de los padres (Achor, 2007). Esta
pesquisa resalta que la principal estrategia es la prevención y el diagnostico precoz. La
lactancia por pelo menos hasta los 4 meses, el niño que es lactado en el pecho en
comparación con el que no es, tiende a esforzarse más físicamente y permanece más
tiempo despierto. Además, el ingreso de una dieta con sólidos en el 5ª mes debe ser
gradual, para evitar que eso condicione un sobrepeso. En edad escolar debe se evitar
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alimentos (golosinas) ricas en grasa y carbohidratos (Achor, 2007).
Otros puntos a se destacar en el tratamiento son: El abordaje del sobrepeso infantil
debe ser intensivo, con citas médicas frecuentes y de larga duración. Es fundamental
incluir a toda la familia en el tratamiento, no solo al niño, y trabajar únicamente con
familias que demuestren motivación. Los cambios en la alimentación pueden
organizarse mediante un sistema visual que clasifica los alimentos según su contenido
energético, como una estrategia de reducación alimentar, ejemplo. Guardar en bolsas o
envases de colores distintos, los alimentos de acuerdo a su carga calórica. Además, es
importante tratar cualquier comorbilidad presente, establecer como objetivo principal el
mantenimiento del peso más que la pérdida inmediata, y fomentar la autorregulación
familiar en cuanto a la dieta, la actividad física, el tiempo frente a pantallas y el uso de
dispositivos electrónicos. Se recomienda reducir el sedentarismo, especialmente
limitando el tiempo frente al televisor a menos de dos horas diarias, y promover
actividades físicas como caminar hacia la escuela (Achor, 2007).
En el ramo de la diciplina Medicina Estilo de Vida (MEV), un segmento del cuerpo
medico enfocado en estudiar métodos y abordajes preventivos contra las
enfermedades crónicas no transmisibles. Proporciona lograr estrategias terapéuticas,
todas basadas en evidencias científicas, donde se pretende provocar en el paciente un
cambio en sus malos hábitos que predisponen a desarrollar alguna enfermedad crónica
no transmisible. La MEV es una diciplina orientada a la prevención primaria, con un
potencial de prevenir, hasta 80% de los casos de enfermedad crónica no transmisibles,
como la obesidad, la diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y cáncer. También
esta aplicada con gran efectividad, en el tratamiento y a veces, reversión de estas
enfermedades (Izcue, et. al, 2021).
Un estudio realizado por la Diabetes Prevention Program Research Group, destaca que,
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al utilizar las estrategias de Medicina Estilo de Vida para tratar pacientes con Diabetes,
con un cambio de la alimentación basada en plantas, proporciono al grupo estudiado
una reducción del uso de medicamentos para diabetes, con reducción de los
indicadores de hemoglobina glicosilada y del colesterol LDL (Izcue, et. al, 2021).
“Estudios más recientes muestran que la diabetes tipo 2 puede ser revertida, cuando
se logra suficiente restricción calórica y baja de peso” (Izcue, et. al, 2021, p 394).
En este articulo también menciona, en el contexto de las enfermedades metabólicas, el
uso de las ABP (alimentación basada en plantas) para el manejo de obesidad. los
investigadores invitaron a 67 participantes, quienes debían presentar obesidad o
sobrepeso más una comorbilidad. Los participantes fueron aleatorizados a un grupo
experimental y a un grupo control. Al grupo Experimental, instruyéndolos en una ABP
baja en grasas y sin restricción calórica por 12 semanas. Al grupo Control se le
administró el tratamiento estándar según las guías de manejo del país (Izcue, et. al,
2021). “A los 6 meses, la reducción en IMC fue mayor en el grupo intervenido en 4,4 vs
0,4 kg/m2, lo que se tradujo en 10,7 kgs menos en el grupo intervenido, lo que se
mantuvo a los 12 meses de seguimiento (disminución IMC 4,2 vs 0,55 kg/m2)35” (p
395). El articulo destaca que la baja de peso y los cambios metabólicos fueron logrados
sin actividad física intensa, solamente utilizando una alimentación a base de plantas
(Izcue, et. al, 2021).
Dentro de las medidas de salud publica en el territorio argentino, el Ministerio De Salud
De La Nación recomienda que los médicos realicen control periódico de la salud infantil,
donde se incluye la valoración de talla y peso, de posnatal hasta los 2 años se evalúa
peso y talla mensualmente (además de otros parámetros de salud); de los 2 a los 6
años, peso y talla, y incrementa el IMC, se evalúa una vez al año (gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires, s.f.).
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Buenas prácticas y estrategias, estudiadas con un buen embasamiento teórico,
eficientes y la colaboración multidisciplinar suelen realizar mudanzas transformadoras
en la vida y en la salud de la población infantil y juvenil. Es redundante decir que las
estrategias preventivas y de diagnostico precoz, son las mas eficientes en el combate
de cualquier enfermedad. Para que este esfuerzo sea empleado al 100% por el equipo
de salud y otros, las entidades responsables por la administración política de nuestro
Estado empleé esfuerzos em promover programas a cerca de educar la población sobre
un mejor modelo de estilo de vida, e invertir políticas públicas que aíslen o que tengan
menor impacto sobre los vulnerables, desde el sector privado/industrial alimenticios;
además de promover accesibilidad a espacios públicos para practica de actividades
física y ocio, que sea atractivos para la actividad en familia o para jóvenes adolescentes
La revista panamericana de 2014, presenta un plan de acción para la prevención de la
obesidad infantil y del adolescente. El objetivo del plan es frenar la acelerada
epidemia de la obesidad, que exige un enfoque multisectorial para que afecte el curso
de la vida de la sociedad, el necesario para producir este cambio es necesario ejecutar
un conjunto de políticas, leyes, reglamentos e intervenciones que tendrán en cuenta las
prioridades y el contexto de los Estados Miembros. Los estados miembros deberán
seguir las siguientes líneas de estrategias:
a) atención primaria de salud y promoción de la lactancia materna y la alimentación
saludable; b) mejoramiento del entorno con respecto a la nutrición y la actividad física
en los establecimientos escolares; c) políticas fiscales y reglamentación de la
publicidad, promoción y etiquetado de alimentos; d) otras medidas multisectoriales; e)
vigilancia, investigación y evaluación (Organización Panamericana de la Salud, 2015, pp
17-18).
Con este fin, la OPS deberá proporcionar, información basada en la evidencia científica
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para la formulación de políticas y reglamentaciones; Guías regionales para los
programas preescolares y escolares de alimentación; Guías regionales sobre los
alimentos y las bebidas que se venden en establecimientos escolares. Buscar
indicadores relativos a la obesidad. la OPS establecerá estas directrices, creará y
mantendrá una base de datos con cifras representativas de nivel nacional sobre la
prevalencia de sobrepeso y obesidad, siguiendo y respetando las políticas, las leyes y
los programas en la Región (Organización Panamericana de la Salud, 2015).
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