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Giovanni Pico Della Mirandola

Giovanni Pico della Mirandola fue un filósofo del Renacimiento que buscó la unidad entre diversas corrientes filosóficas, destacando su defensa de la cábala cristiana y su crítica a la astrología. A pesar de su influencia en el humanismo, sus ideas fueron condenadas por la Iglesia, lo que lo llevó a una vida de controversias y exilio. Su obra más conocida, la 'Oratio de hominis dignitate', se considera un hito en la filosofía humanista, aunque su enfoque esotérico ha generado críticas y malentendidos a lo largo de la historia.

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Giovanni Pico Della Mirandola

Giovanni Pico della Mirandola fue un filósofo del Renacimiento que buscó la unidad entre diversas corrientes filosóficas, destacando su defensa de la cábala cristiana y su crítica a la astrología. A pesar de su influencia en el humanismo, sus ideas fueron condenadas por la Iglesia, lo que lo llevó a una vida de controversias y exilio. Su obra más conocida, la 'Oratio de hominis dignitate', se considera un hito en la filosofía humanista, aunque su enfoque esotérico ha generado críticas y malentendidos a lo largo de la historia.

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Giovanni Pico della Mirandola (1463-1494), hijo de los condes de Mirandola y

Concordia (Emilia-Romagna, cerca de Módena), a los 14 fue a Bolonia a estudiar


derecho canónico, dos años después a Ferrara, un año después a Padua, donde conoce al
profesor Elia del Mendigo, judío averroísta y adonde había sido atraído por el
neoplatonismo de Marsilio Ficino, aunque se va en 1482; para 1484 se cartea con
Poliziano y Lorenzo de Medici, con quienes habla sobre poesía; en 1485 se va de
Florencia a Pavía, donde está menos de un año, luego regresa a Florencia, Roma,
Arezzo, donde tiene lugar un escándalo: secuestra a Margherita, una joven prometida
con Giuliano Mariotto, un Medici pobre; Lorenzo le apoya, pero con la conmoción del
asunto y una oleada de peste Pico se mueve; por aquellos tiempos estaba escribiendo un
Commento sopra una canzone d’amore di Girolamo Benivieni (1486) y desarrollando
su ambicioso plan filosófico, del que luego hablaremos. Prepara una conferencia para
1487, que es detenida por la Santa Sede por la peligrosidad de las tesis que allí defendía:
Inocencio VIII nombra una comisión de investigación y declara sospechosas 6 tesis y
condena 7; Pico se intenta aclarar, Inocencio lo rechaza y repudia las 13; Pico publica
una Apología e Inocencio denuncia las 900 tesis originales, por lo que a final de año
nuestro autor huye a París, donde es detenido en 1488 a petición del papa y encarcelado;
sin embargo, en verano está en Fiesole, huésped de Lorenzo. En 1483 1/3 de sus
ingresos provienen de las propiedades de su familia, que traspasa con la de Mirandola
en 1491 a su sobrino Gianfrancesco Pico (1469-1533), filósofo que revive el uso del
escepticismo como instrumento para la fe cristiana. Como la Iglesia desconfía de Pico,
éste se mueve a posiciones más seguras de la mano de Poliziano, de quien se dice que
era su amante; en 1493 Alejandro VI le perdona y Pico se acerca a Girolamo
Savonarola, al que conocía de años antes y que estaba estableciendo su poder en
Florencia; entrega algunas propiedades a la Iglesia y a familiares “as his habits became
more undworldly”; el 17/11/1494 muere envenenado junto a Poliziano: ese mismo día,
las tropas de Carlos VIII de Francia entran en Florencia, hecho que marcó el inicio de la
decadencia del humanismo florentino y un corte seco y repentino en este movimiento
ideológico.
Antes de irse a Pavía en 1485 ya había hecho su primera contribución a la filosofía, una
defensa de la terminología técnica filosófica (que desde tiempos de Petrarca había
sufrido las críticas de los humanistas, que decían que era el latín escolástico una
“violación barbárica del uso clásico”), la carta Ad Hermolaum de genere dicendi
philosophorum (a Ermolao Barbaro), mostrando cómo la retórica de un virtuoso podía
equipar a un filósofo de herramientas para defenderse contra los ataques retóricos. Pico
tiene un plan filosófico consistente en la búsqueda de la unidad armónica entre todos los
planteamientos filosóficos, principalmente los platónicos y aristotélicos; prepara una
conferencia en Roma en 1487 y recoge 900 tesis sobre muchos temas de la filosofía
antigua, medieval, pagana, cristiana, musulmana y judía, en su 900 Tesis de omni re
scibili o Conclusiones philosophicae, cabalisticae et theologicae nongentae in omni
genere scientiarum, impresas en 1486; como prólogo está la Oratio de hominis
dignitate, conocida así tras su muerte, gran éxito del humanismo del Quatrocento a
partir de los primeros estudios sobre éste en el siglo XVIII, pero que es más un alarde
de retórica que una exposición genuina de sus planteamientos filosóficos, y, a pesar de
lo que se ha venido interpretando, no es una defensa de un secularismo centrado en el
hombre alejado de Dios, lo cual es una idea completamente alejada al pensamiento
cristiano de la época; como consecuencia de la condena de 13 tesis por parte del papa
Inocencio VIII, Giovanni escribe una Apologia, lo cual hace que el papa denuncie
directamente las 900 tesis. De vuelta de París, huésped en Fiesole, le dedica a Lorenzo
su Heptaplus: de septiformi sex dierum Geneseos enarratione, que consiste en una
exégesis cabalística del inicio del Génesis. En 1492 escribe su De ente et uno, que es
realmente su primera obra que en sí trata de aunar a Platón y Aristóteles, aunque no es
bien recibida. Escribiendo sus Disputationes adversus astrologiam divinatricem muere
envenenado, dejándolas inconclusas. También tiene: Carmina, Auree Epistole, Sonetti,
Duodecim arma spiritualis pugnae, Duodecim conditiones amantis, De omnibus rebus
et de quibusdam aliis, y algunos le atribuyen la Hypnerotomachia Poliphili.
Yendo a su pensamiento:
• En el nuevo mito de la creación que narra en su Oratio Pico libera a Adán de las
estructuras cósmicas (frente a Ficino, que le pone en el centro de la jerarquía), y
le da una libertad que no nace de sí mismo sino de la liberalidad de Dios; esta
libertad tiene como objetivo morir en el cuerpo para vivir en la Mente suprema
de Dios con el resto de almas.
• En el Heptaplus, la humanidad se entiende como un 4º mundo (más allá del
supracelestial, el celestial y el sublunar), o una conjunción de los tres: los
humanos están hechos a imagen de Dios, son como él al tener un alma que
refleja la Trinidad, un microcosmos que exalta lo más pequeño que él pero
degrada lo más grande; de nuevo, Pico anima al hombre a aspirar a la vida
angélica y a no arrastrarse entre las bestias.
• Cristo salva a los pecadores renegando del cuerpo y estableciendo un ideal
ascético, cuyo régimen en la Oratio es curricular: se alcanza a través del estudio
de la filosofía moral, la dialéctica y la filosofía natural; plantea una reforma
educativa como medio de salvación.
• Pico parte de Platón, la Stoa, Pitágoras, el orfismo, los caldeos (en 1463 Ficino
traduce 14 Tratados herméticos; Pico y él los aceptan como una teología antigua
transmitida por sabios de la época de Moisés como refuerzo de la revelación),
los egipcios y la cábala. Es un gran representante del eclecticismo filosófico:
cada escuela tiene algo bueno que no está presente en las demás, así que
Giovanni coge lo mejor de cada una y declara que la sabiduría viene por 3 vías,
la clásica, la bíblica y la cabalística, ya que todas permiten o buscan salir del
mundo y de la carne. Aunque podría haber defendido un humanismo cristiano
urbi et orbi, prefiere una sabiduría esotérica que excluye al no iniciado y funda
su piedad en fuentes tan arcanas que sólo él y cuatro gatos las conocen.
• Crea una cábala cristiana, introducida en la Oratio, defendida en la Apologia y
aplicada en el Heptaplus; hay 119 tesis cabalísticas en Conclusiones (de las 900,
más o menos 500 son suyas y 400 no tan atribuibles; de las primeras, 72 son
cabalísticas, de las segundas, 47; están agrupadas por fuentes), tesis que
empiezan a ser comprendidas por primera vez por Johann Reuchlin (1455-1522),
pero que son tan extrañas que en buena parte no se entienden hasta varios siglos
después.
o Para la comprensión de la cábala, además de con su inteligencia (sabía
hebreo y arameo), contó con la ayuda de Flavius Mithridates (Samuel bin
Nissim Abulfara antes de su conversión), rabino en Sicilia, que trabajó
para Sixto IV y tradujo volúmenes de cábala, a los que añadió elementos
trinitarios y cristológicos.
Una de las tesis condenadas decía “ningún conocimiento nos da mayor certeza
de la divinidad de Cristo que la magia y la Cábala”; hace una distinción entre la
magia buena y natural y la malvada demónica, que de poco le sirve: buscaba
sentar las bases de una magia aprendida y benéfica sobre los restos de la
sabiduría antigua.
• Muchos antes de Giovanni trataron de refutar la astrología en tanto que
determinista o desconfiable o irreligiosa, pero no podían rechazar del todo la
idea de la influencia celeste por el contexto post-aristotélico en el que vivían, y
aún faltaban dos siglos para que pudiera ser ignorada como filosofía natural
fallida. Aunque hay muchas opiniones anacrónicas sobre el asunto de la
astrología en Pico della Mirandola, Eugenio Garin (editor de sus obras a
mediados del siglo XX) da en el clavo cuando conecta su filosofía natural con su
filología: naturaleza y escritura (scripturae) han de ser leídas como libros, una
nueva lectura de la una invita a una nueva lectura de la otra (los humanistas se
preparan para desmitificar las Sagradas Escrituras desentrañando las escrituras
seculares de Grecia y Roma).
En cuanto a la influencia de Pico della Mirandola, es recordado positivamente por
Johannes Reuchlin, que desarrolla su cábala cristiana, y por Gianfrancesco Pico, que
escribe su biografía y admira su espiritualidad austera. Leone Ebreo, Francesco Giorgi,
Agostino Steuco, etc. se ven inspirados por su eclecticismo conciliador, pero algunos se
ven turbados por su erudición: Tommaso Campanella le critica por seguir más de cerca
los libros que la propia naturaleza. Jacobo Brucker en su Historia critica philosophiae
(1742-1744) le recuerda como el iniciador de un sincretismo ocultista irresponsable, no
como el proponente de la dignidad del hombre, a diferencia de los ilustrados que
vendrán después de él.

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