0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas13 páginas

Info 2

El documento aboga por la legalización del aborto, argumentando que esta medida salvaguarda la salud y la vida de las mujeres, garantiza su derecho a decidir sobre su cuerpo y reduce las desigualdades sociales en el acceso a servicios de salud. Se presentan datos de la OMS que evidencian que el aborto seguro es un procedimiento eficaz y que la penalización solo incrementa el riesgo y el estigma. Además, se menciona el marco legal en Panamá y otros países de América Latina, destacando la necesidad de despenalizar el aborto para proteger los derechos humanos y la justicia social.

Cargado por

alanizmelanie121
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas13 páginas

Info 2

El documento aboga por la legalización del aborto, argumentando que esta medida salvaguarda la salud y la vida de las mujeres, garantiza su derecho a decidir sobre su cuerpo y reduce las desigualdades sociales en el acceso a servicios de salud. Se presentan datos de la OMS que evidencian que el aborto seguro es un procedimiento eficaz y que la penalización solo incrementa el riesgo y el estigma. Además, se menciona el marco legal en Panamá y otros países de América Latina, destacando la necesidad de despenalizar el aborto para proteger los derechos humanos y la justicia social.

Cargado por

alanizmelanie121
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Introducción al debate a favor de la legalización del aborto

Hoy nos encontramos reunidos para discutir un tema que, aunque


polémico, es fundamental para el avance de los derechos humanos y la
justicia social: la legalización del aborto. Defender este derecho no es
abogar por la muerte, sino por la vida digna, la salud y la libertad de las
mujeres.

La legalización del aborto no obliga a nadie a practicarlo, pero sí


garantiza que quienes enfrenten un embarazo no deseado o riesgoso
puedan decidir libremente y acceder a un procedimiento seguro,
evitando así complicaciones que pueden terminar en la muerte o
secuelas graves.

La penalización del aborto no disminuye su práctica, solo lo vuelve


clandestino, costoso y peligroso. Por eso hoy alzamos la voz a favor de
la legalización del aborto, por el derecho de las mujeres a decidir sobre
su cuerpo y su proyecto de vida.

Argumentos y datos a favor de la legalización del aborto

1. La legalización salva vidas y protege la salud de las mujeres

 La OMS señala que el aborto es un procedimiento altamente


seguro cuando se realiza en condiciones adecuadas.
 En cambio, los abortos clandestinos son una de las principales
causas de mortalidad materna. Se estima que el 13% de las
muertes maternas a nivel mundial se deben a abortos
inseguros, con 19 millones de abortos peligrosos al año, el
97% en países en vías de desarrollo.
 Prohibirlo no disminuye su práctica, solo incrementa el riesgo de
muerte, infecciones y complicaciones graves.

2. Es una cuestión de justicia social y equidad

 Las mujeres con recursos acceden a abortos seguros en clínicas


privadas, mientras que las pobres arriesgan su vida en la
clandestinidad.
 Legalizar el aborto reduce esta brecha y garantiza el acceso a
todas por igual, sin importar su nivel socioeconómico o ubicación
geográfica.

3. La maternidad forzada es una forma de violencia

 Obligar a una mujer a continuar un embarazo que no desea es


atentar contra su salud mental, su libertad y su proyecto de vida.
 Casos como los de Argentina y Colombia muestran que detrás de
cada aborto hay una historia de miedo, violencia, falta de apoyo y
derechos vulnerados.

4. Los métodos de aborto son seguros, eficaces y ambulatorios

 La OMS recomienda el uso de medicamentos como mifepristona


y misoprostol y la aspiración manual endouterina (AMEU)
como técnicas seguras y efectivas, con tasas de eficacia
superiores al 95% y complicaciones menores al 1%.
 No requiere hospitales ni especialistas, puede realizarse en
centros de salud con personal capacitado.
5. La penalización solo incrementa el estigma y el sufrimiento

 Mujeres que enfrentan embarazos producto de violación o fallas


anticonceptivas son forzadas a la maternidad o criminalizadas.
 La clandestinidad expone a las mujeres al miedo, la vergüenza y
la soledad, lo que incluso ha empujado a algunas al suicidio.

6. La legalización no afecta la fertilidad

 Los estudios médicos y la OMS aseguran que un aborto seguro


no causa infertilidad ni problemas reproductivos a futuro.
 Los riesgos solo aumentan si se practica en condiciones inseguras
o clandestinas.

7. No se puede basar la ley en creencias religiosas

 El Estado debe garantizar derechos y libertades, no imponer


dogmas.
 En países como México, Colombia y Argentina, las Cortes
Constitucionales han reconocido que penalizar el aborto viola
derechos fundamentales como la salud, la libertad y la igualdad.

8. La maternidad debe ser una elección, no una obligación

 Tener un hijo debe ser un acto de amor y responsabilidad, no de


imposición.
 La crianza de niños no deseados expone a estos menores a
pobreza, maltrato y abandono, afectando su desarrollo y su
derecho a un entorno digno.

Marco Legal
Constitución Política de la República de Panamá
Capítulo 6° Salud, Seguridad y Asistencia Sociales.

ARTICULO 109: “Es función esencial del estado velar por la salud de la población de la
República. El individuo, como parte de la comunidad, tiene derecho a la promoción,
protección, conservación, restitución y rehabilitación de la salud y la obligación de
conservarla, entendida ésta como el completo bienestar físico, mental y social”.

Ley 4 de 21 de enero de 1999


“Por medio de la cual se establece la Igualdad de Oportunidades para las Mujeres capítulo
VII trata el tema de salud y dispone el artículo 13: la política pública debe promover
igualdad de oportunidades con enfoque de género, atención integral con enfoque de género,
detección temprana de las principales causas de muerte en las mujeres con énfasis en
grupos de riesgo, promover una enseñanza de la sexualidad y reproducción como método
preventivo para garantizar una buena salud sexual y reproductiva, prevenir la infección por
VIH, impulsar programas de prevención del embarazo en adolescente, entre otras cosas.”

Código Penal de la República de Panamá. Adoptado por la Ley 14 de 2007, con las
modificaciones y adiciones introducidas por la Ley 26 de 2008, la Ley 68 de 2009 y la
Ley 14 de 2010
Artículo 144. “No se aplicarán las penas señaladas en los artículos anteriores (141, 142 y
143):

1. Si el aborto es realizado, con el consentimiento de la mujer, para provocar la


destrucción del producto de la concepción ocurrida como consecuencia de violación
carnal, debidamente acreditada en instrucción sumarial.
2. Si el aborto es realizado, con el consentimiento de la mujer, por graves causas de
salud que pongan en peligro la vida de la madre o del producto de la concepción.

En el caso del numeral 1, es necesario que el delito sea de conocimiento de la autoridad


competente y que el aborto se practique dentro de los dos primeros meses de embarazo; y
en el caso del numeral 2, corresponderá a una comisión multidisciplinaria designada por el
ministro de Salud determinar las causas graves de salud y autorizar el aborto.

En ambos casos, el aborto debe ser practicado por un médico en un centro de salud del
Estado. El médico o profesional de la salud que sea asignado por la comisión
multidisciplinaria designada por el Ministerio de Salud o por sus superiores para la
realización del aborto tiene el derecho de alegar objeción de conciencia por razones
morales, religiosas o de cualquier índole, para abstenerse a la realización del aborto.

Decretos de Gabinetes
Decreto del 1 de 15 de enero de 1969
Artículo 3: “La Dirección General de Salud, como órgano directivo, normativo,
socializador y asesor del nivel Ministerial, tiene la responsabilidad de dirigir, normalizar,
coordinar y supervisar la ejecución de los planes de salud.”

Decreto 75 de 27 de febrero de 1969

Artículo 10: “Son funciones generales del Ministerio de Salud, las que se indican: Mantener
actualizada la legislación que regula las actividades del sector salud y las relaciones inter e
intrainstitucionales, los reglamentos y normas para el funcionamiento de los servicios
técnico-administrativos y los manuales de operación que deben orientar la ejecución de los
programas en el plano nacional, bajo patrones de ciencia comprobada”.

Artículo 19: “La Dirección General de Salud Pública es el organismo directivo, normativo
y socializador del Ministerio de Salud y en este carácter le corresponde dirigir, supervisar y
evaluar el desarrollo de los programas que conjuran el Plan Nacional de Salud.”

Decreto Ejecutivo 428 de 15 de diciembre de 2004.

“Por la cual se ordena la gratuidad de la prestación del servicio y asistencia de la


maternidad en todos los establecimientos de salud del Ministerio de Salud.”

El aborto, un drama que aumenta


en España desde su despenalización
en los 80

el aborto ha pasado de estar castigado con penas de cárcel a ser declarado


no penal bajo ciertas condiciones, y hasta ser amparado incluso por la ONU
bajo el doble eufemismo de proteger la “salud reproductiva”, considerando
el embarazo un problema de «salud” -cosa que no es cierta salvo algunos
casos-, y que el aborto provocado no fuera un acto radicalmente
“antirreproductivo”.

Otro aspecto muy peculiar del aborto es que, aunque la gran mayoría de las
mujeres que abortan reciben información sobre el particular en centros
públicos de salud, el aborto se les practica en clínicas u hospitales privados.
Esto es, el aborto es principalmente un negocio privado prescrito o
facilitado desde la sanidad pública.

En América Latina es un extraño privilegio rehusarse a la maternidad a


través de un aborto seguro, legal y gratuito, incluso en los países con
legislaciones progresistas en materia de derechos sexuales y
reproductivos como Uruguay o Cuba. En las más conservadoras como El
Salvador o Nicaragua, interrumpir el embarazo es casi impensable. Sufrir
un aborto espontáneo, involuntario y no deseado, se equipara a un
homicidio agravado. Ni siquiera una violación merece la excepción en
algunas naciones de la región.

France 24 recogió el testimonio de tres mujeres en distintas esquinas de


América Latina provenientes de contextos rurales y académicos. Esta
radiografía del aborto en la región se reconstruyó desde sus testimonios,
que complementaron expertas de todo el continente.

Argentina: "Mi aborto no fue por no poder mantenerlo. No quería una


maternidad forzada"

Miranda González Martín tiene 40 años. Es antropóloga y trabaja como


coordinadora pedagógica del equipo de Educación Sexual Integral de la Escuela
de Maestros en el Ministerio de Educación de la ciudad de Buenos Aires. Estaba
en sus 20, trabajando, cuando decidió, junto a su pareja de entonces, abortar: "Mi
aborto no fue por no poder mantenerlo. No quería una maternidad forzada", le dijo
a France 24.

"Y yo siendo una mujer con recursos, con acompañamiento, tuve mucho miedo
por mi vida, porque me mandaran presa... pero primero sentí culpa. Luego decidí
buscar cómo lo hacía. Había clínicas que hacían legrados y me daba un miedo
tremendo. Pero por la información que tenía pude conseguir un médico. Mi
proceso fue medicamentoso y muy muy doloroso", recordó.
Cuando Miranda abortó, estaba completamente prohibido. Fue después de que el
movimiento de los pañuelos verdes, que comenzó en 2005, se plantó en calle para
exigir este derecho y que la Corte allanara el camino para lograr despenalizarlo en
dos causales. Pero aún queda un trabajo largo ligado a la despenalización social,
que como en toda la región, tiene su raíz en la percepción de la mujer ligada a la
maternidad. Deconstruir ese concepto es herir susceptibilidades en sociedades
desiguales y profundamente católicas.

"Los acuerdos con el papa Francisco, que es argentino, tienen muchísimo peso en
los políticos de aquí. Incluso hay provincias que impusieron un peso muy fuerte a
sus senadores. Hubo algunos que tuvieron a sus familias amenazadas para no
votar leyes contra el aborto", dijo Miranda y agregó que el movimiento feminista en
Argentina "descubrió que varios médicos que se presentaban como objetores de
conciencia practicaban abortos en sus consultorios".

"Empezamos a sacar esta hipocresía a la luz y a sacar del lugar de la vergüenza y


la oscuridad el aborto para exigirle a los sistemas de salud cumplir con esto",
expuso.

Colombia: "A mi pareja y a mí no nos falló el método, nos falló el Estado"

En Colombia, donde cada gobierno ha leído el rechazo de la mayoría hacia el


aborto, el único avance lo hizo la Corte Constitucional, que, en un fallo histórico en
2006, despenalizó la interrupción voluntaria del embarazo por violación,
inviabilidad del feto y riesgo para la mujer y el 1 de marzo de 2020 ratificó estas
causales.

Magda Alberto, que abortó a los 30 años, explicó que por trabas burocráticas su
esposo no se ha podido hacer la vasectomía. "Que por no tener hijos, por ser
demasiado jóven", por eso señaló que "a mi pareja y a mí no nos falló el método,
nos falló el Estado". Un Estado declarado laico pero profundamente conservador y
religioso en la práctica.
Esta fue la primera vez que Magda se atrevió a contar que había
abortado. Todavía no ha hablado abiertamente del tema con su familia.
Ella no es religiosa pero resaltó el trabajo de la organización 'Católicas
por el derecho a decidir' que "le están dando la tranquilidad a las mujeres
creyentes de que pueden abortar, sentir placer y decidir sobre sus
cuerpos sin ser menos relevantes espiritualmente".

México despenaliza el aborto en 2018: en qué países de


América Latina es legal, está restringido o prohibido

Y es que, en septiembre de ese año, la SCJN de México declaró inconstitucional


criminalizar el aborto de manera absoluta, así como reconocer el derecho a la vida desde
la concepción. Con ello, estableció que ninguna mujer podía ir a la cárcel por abortar, lo
que obligaba a los jueces a desechar esos casos penales.

Argentina y Colombia son los otros dos países que han apostado por la
despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo.
La decisión de la Corte Constitucional de Colombia se produjo en febrero de 2022,
después de meses de retrasos por diversas trabas, y permite el aborto hasta las
24 semanas de gestación.
A finales de 2020, Argentina aprobó el aborto en las primeras 14 semanas de
gestación.
El aborto legal es una medida reclamada durante años por muchos
colectivos de mujeres en América Latina, pero que también tiene muchos
detractores.

Paraguay, Venezuela, Guatemala, Perú y Costa Rica tienen algunas de las


legislaciones más restrictivas y solo despenalizan el aborto en caso de que la vida
o la salud de la embarazada corra peligro.
El resto, agregan causales que van más allá del peligro de muerte o amenaza a la
salud de la madre, aunque también hay matices.
Algunos países, como Chile y Brasil, incluyen también en sus códigos penales las
variables de violación e inviabilidad del feto.
Además de las anteriores, en Bolivia se incluye la causal de incesto y, en el caso
de Belice, los factores socioeconómicos.
En Ecuador el aborto en tres causales: amenaza la vida o la salud de la mujer,
inviabilidad del feto y violación a la mujer.
El aborto es un procedimiento altamente
seguro; su legalización protege la salud y vida
de las mujeres

 El aborto es un procedimiento muy seguro en condiciones


adecuadas; la OMS recomienda: el uso de medicamentos y la
evacuación por vacío.
 El aborto puede ser ambulatorio, no requiere hospitales
especializados, y es menos costoso que la atención de
urgencias obstétricas por procedimientos inseguros.
 Prohibir el aborto no hace que disminuya la práctica, sólo
incrementa el riesgo para la vida y salud de las mujeres.

De aprobar la despenalización, los congresistas reconocerían el


derecho de las mujeres a elegir y determinar sobre la maternidad,
sobre su salud, su bienestar, su cuerpo y proyecto de vida.

Con la intención de abonar a un debate basado en información verídica y


con sustento en evidencia científica

destacamos que el aborto:

1. Es un procedimiento seguro cuando se realiza en las


condiciones correctas.
La evidencia científica internacional demuestra que existen opciones
seguras para brindar una atención integral a las mujeres que necesiten o
deseen interrumpir su embarazo. Por ello, es irrefutable que el aborto es
seguro cuando se realiza con tecnologías adecuadas y apropiadas para la
edad gestacional, bajo un acompañamiento con personal capacitado, con
información suficiente e insumos adecuados.

2. Existen 2 métodos de aborto seguro recomendados por la


Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS identifica y recomienda la evacuación por vacío y el uso de
medicamentos como tecnologías recomendadas para proveer servicios de
aborto seguro, incluso en sustitución del Legrado Uterino Instrumentado
(LUI), debido a sus altos niveles de seguridad y eficacia, y pocas
complicaciones.
El aborto con medicamentos, usando mifepristona y misoprostol, o
misoprostol solo, es una opción efectiva y segura tanto para abortos
espontáneos como inducidos. En edades gestacionales menores a las 13
semanas, el aborto médico combinado tiene tasas de expulsión de más de
95% y tasas de complicaciones de 3% y menos de 1% en menos de 10
semanas. En tanto, la evacuación por vacío, ya sea Aspiración Manual
Endouterina (AMEU) o eléctrica (AEEU), es eficaz y segura con tasas de
eficacia de más de 98% y de complicaciones graves menores a 1%.

3. Puede realizarse de forma ambulatoria, no requiere


hospitales o quirófanos.
La OMS[1] enfatiza en la posibilidad de que estos servicios se brinden en
puntos de atención como son los centros de salud y no necesariamente en
hospitales; de manera ambulatoria, con los debidos sistemas de referencia
a otros niveles de atención, en casos necesarios.

4. El procedimiento puede ser realizado por médicos generales,


no requiere de especialistas.
La OMS reconoce que estos servicios de salud sexual y reproductiva pueden
ser brindados por médicos no especialistas, como médicos generales por
ejemplo, pero con el entrenamiento adecuado, y también sugiere el
acompañamiento de otros profesionales sanitarios.

5. El procedimiento de aborto es menos costoso que la atención


de urgencias obstétricas por procedimientos inseguros.
El aborto inseguro y sus complicaciones consumen recursos esenciales del
sistema de salud, ya que uno de cada diez eventos hospitalarios en las
mujeres es por esta causa.

Cabe recordar que el aborto inducido es, a menudo, la respuesta a la


necesidad insatisfecha de anticoncepción, a las fallas anticonceptivas, falta
de acceso a servicios de planificación familiar y a la violencia sexual. Una
mujer que desea interrumpir su embarazo, lo hará por cualquier vía; no
obstante, si recurre a métodos clandestinos tiene mayores posibilidades de
tener una complicación o emergencia obstétricas, cuya atención requieren
personal especializado e intervenciones de urgencia que no se resuelven en
servicios de primer nivel.

La OMS estima que el 13% de las muertes maternas a nivel global son
derivadas de la práctica insegura del aborto y calcula que en el mundo se
practican cerca de 19 millones de abortos inseguros o peligrosos y el 97%
de ellos se realizan en países en vías de desarrollo.

La salud sexual y reproductiva en Quintana Roo


De acuerdo con el CONAPO (Consejo Nacional de Población), en
Quintana Roo hay 1,684,541 habitantes en total hasta 2019, de las cuales
480,681 son mujeres en edad reproductiva (de 15 a 49 años), esto es 58%
de todas las mujeres de la entidad.

No obstante, según la ENADID[2], la cobertura anticonceptiva entre


mujeres en edad fértil de la entidad se incrementó de 67.6% a 71.7%, entre
2014 y 2018, pero sigue siendo inferior al promedio nacional (73.1%).

Algunos estudios atribuyen el bajo nivel del indicador a que grupos de


población quedan excluidos de los programas de planificación familiar, así
como la lejanía de módulos de anticoncepción en algunas comunidades,
problemas de acceso debido a la pertenencia étnica, y baja escolaridad.

Por otro lado, persisten embarazos en menores de 20 años. El Subsistema


de Información sobre Nacimientos (SINAC), de la Dirección General de
Información en Salud (DGIS), reportó que en 2019 hubo 28,187
nacimientos, de los cuales 4,495 corresponden a mujeres menores de 20
años, entre los que se encuentran 158 nacimientos en niñas de 9 a 14 años.

En cuanto a las muertes por aborto, entre 2002 y 2019, se registraron en


Quintana Roo 17 defunciones en mujeres de todas las edades. En la
población adolescente se registraron 5 de estas muertes en 2019, es decir,
29% del total de muertes por aborto, lo que supera el promedio nacional
(10%) en este grupo etario. Este porcentaje final aumentó 6% frente al 23
% de 2017.

¿Qué implica la despenalización del aborto?

La criminalización del aborto no reduce su incidencia y, en cambio,


aumenta el riesgo de muerte y de complicaciones para las mujeres.

El aborto legal y el acceso a servicios seguros, con tecnología moderna y


segura —como evacuación por vacío o medicamentos— se traducen en una
disminución de la mortalidad materna, en reducción de hospitalizaciones,
ahorros para el sistema de salud, así como equidad social y reducción del
estigma.

Cabe señalar que cuando el aborto se realiza en condiciones seguras,


legales, informadas y con tecnología adecuada, no existen consecuencias
negativas para la salud mental ni se relaciona con el desarrollo de
trastornos mentales, el suicidio o el consumo de sustancias. Algunas
mujeres pueden experimentar tristeza y estrés; sin embargo, estas
sensaciones disminuyen con el paso del tiempo o, incluso, se transforman
en alivio pues pueden proyectar metas de plan de vida.
Por el contrario, la penalización del aborto afecta gravemente a la salud
mental, pues las mujeres se enfrentan a estigma, juicio social y la
necesidad de recurrir a servicios ilegales donde peligra su salud y vida.

Asimismo, la presión acumulada y el estigma han llegado a empujar a


algunas al suicidio. Además, la maternidad forzada y los embarazos no
deseados revictimizan a las mujeres y causan daños a su salud mental
durante y después del embarazo. La crianza de hijos no deseados es
perjudicial para las niñas y los niños. La falta de afecto, la pobreza y la
violencia a la que pueden estar expuestos afecta su crecimiento, el
desarrollo de la personalidad y para establecer relaciones con su entorno.

Despenalizar el aborto es brindar opciones de salud y de


planeación de vida para las mujeres.

1. ¿El aborto afecta la fertilidad?

En la mayoría de los casos, el aborto, ya sea quirúrgico o mediante


medicamentos, no afecta la fertilidad a largo plazo si se realiza en
condiciones seguras y bajo la supervisión de profesionales médicos.
Estudios médicos han demostrado que las mujeres que se someten a un
aborto seguro suelen mantener la capacidad de concebir en el futuro sin
complicaciones adicionales.

2. ¿Cuáles son los factores que pueden influir en la fertilidad después de un


aborto?

Aunque el aborto en sí no impacta la fertilidad, hay ciertos factores que


podrían afectarla si el procedimiento no se lleva a cabo en condiciones
seguras. Algunos de estos factores incluyen:
 Infecciones: Si un aborto no se realiza en un entorno sanitario
adecuado o no se siguen las recomendaciones postoperatorias, pueden
aparecer infecciones que afecten el útero o las trompas de Falopio. Las
infecciones no tratadas pueden generar complicaciones en la fertilidad
futura.
 Daños en el útero: El riesgo de daños uterinos es bajo, especialmente
en abortos realizados en etapas tempranas y en centros certificados. Sin
embargo, procedimientos realizados en clínicas no autorizadas podrían
incrementar los riesgos.
 Condiciones previas de salud: Factores como historial de infecciones
pélvicas o problemas previos en el sistema reproductivo también
pueden influir en la fertilidad, independientemente de la realización de
un aborto.

También podría gustarte