Humberto Fernández Moran, un visionario, y fue un derroche de virtudes y talento científico.
Nació en Maracaibo el 18 de febrero de 1924 y muere el 17 de marzo de 1999, Estocolmo, Suecia
Se tituló como médico en la Universidad de Munich, Alemania, en 1944.
Fue pionero de varias técnicas importantes de microscopía electrónica, y de sus aplicaciones en la
biología, la medicina y la ciencia de los materiales.
Fernández Morán, contribuyó de manera fundamental al desarrollo de la técnica de la
microscopía electrónica, así como de sus aplicaciones en biología, medicina y ciencia de los
materiales. Asimismo, introdujo por vez primera,
el concepto de crioultramicrotomía; descubrió las partículas elementales de las mitocondrias, la
técnica de crio-fijación ultrarápida con helio; el método de substitución bajo congelamiento para
microscopía electrónica; el concepto de crio-microscopía electrónica y el crio-microscopio
electrónico; el uso de lentes superconductoras a temperatura de helio líquido en microscopios
electrónicos y el crio-ultramicrotomo operado a temperatura de helio liquido.
Durante su carrera científica, Fernández Morán, hizo grandes aportes a los Laboratorios de
Microscopía Electrónica del Instituto Tecnológico de Massachussets y del Instituto Fermi en la
Universidad de Chicago ([Link]), que lo llevaron a estar entre grandes figuras de talla internacional
y ser merecedor de importantes reconocimientos, entre el que destaca el Premio John Scott, por
el invento de la cuchilla de diamante, o mejor conocido como el “Bisturí de Diamante”, con él
cortó rocas de la Luna mientras trabajaba en la NASA (National Aeronautics and Space
Administration); galardón que sólo había sido otorgado antes a Tomás Alva Edison, Maria Curie,
Edward Salk, Thomas Fleming y John Gibbon.
Así mismo, sus aplicaciones para el seccionado ultrafino de materiales biológicos y metales
Ocupó el Sillón XXVI de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela y
la designación en su honor del Departamento de Biología Estructural Humberto Fernández Morán,
creado en 1997 por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), sucesor del IVNIC
por él fundado 43 años antes. Muere el 17 de marzo de 1999 en Estocolmo. Por cierto y antes
que lo olvide, a este ilustre científico lo llamaban “el brujo de Pipe”, en alusión al lugar donde
están ubicadas las instalaciones del IVIC. Humberto Fernández Morán, un venezolano ilustre, es así
como puede definirse a este hombre de ciencia quien con sus aportes hizo de Venezuela, cuna de
investigaciones que hoy día, son referencia obligada para el desarrollo. En una de sus notas
encontradas, podemos leer: “…Soy un misionero y un solitario en mi propia tierra, como lo fue
Miranda y como lo fue Bolívar... Persistiré en mi firme empeño de cumplir callado mi misión, como
investigador científico y educador, ocultando con la jovialidad de Sancho mi tristeza neta de
Quijote.”