Ramas
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Las ramas suelen brotar a cierta altura del suelo, de manera que dejan una franja
de tronco libre. Las ramas y hojas forman la copa. La copa adopta formas diversas,
según las especies, distinguiéndose básicamente tres tipos: la alargada y vertical,
la redondeada o la que se extiende de manera horizontal, como si fuera una
sombrilla. Las ramas salen del tronco, se subdividen en ramas menores y en estas
están las yemas y las hojas. De la yema nacerá una flor, una rama, u hojas. Las
yemas que quedan en el extremo de las ramitas se llaman yemas terminales. Suelen
estar cubiertas por escamas o catafilos como forma de protección.
Hojas
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A través de las hojas el árbol realiza la fotosíntesis y por lo tanto debe
alimentarse. Las raíces absorben el agua con minerales disueltos en ella. Suben por
el tronco hasta las hojas. Allí reaccionan con el carbono procedente del anhídrido
carbónico y forman azúcares. Luego el azúcar se transforma en celulosa, que es la
materia prima de la madera. La hoja tiene una parte superior (haz) y otra inferior
(envés), en el que se encuentran los estomas, pequeñas aberturas por las que
penetra el anhídrido carbónico y por los que sale el agua sobrante y el oxígeno.
Las hojas son un elemento primordial a la hora de diferenciar entre las
distintas especies arbóreas. Pueden señalarse cuatro tipos básicos de hojas: