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Discipulado Intermedios II

El documento aborda temas fundamentales para el crecimiento espiritual en el contexto cristiano, centrándose en el perdón, el servicio, los dones y la ética ministerial. Se explora la importancia de una vida de perdón, que implica un análisis profundo de las relaciones y la auto-reflexión, así como la necesidad de obtener el perdón divino y practicar el auto perdón. Además, se discuten los niveles de perdón y cómo estos afectan tanto al ofensor como al ofendido en su camino hacia la paz y la reconciliación.

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Discipulado Intermedios II

El documento aborda temas fundamentales para el crecimiento espiritual en el contexto cristiano, centrándose en el perdón, el servicio, los dones y la ética ministerial. Se explora la importancia de una vida de perdón, que implica un análisis profundo de las relaciones y la auto-reflexión, así como la necesidad de obtener el perdón divino y practicar el auto perdón. Además, se discuten los niveles de perdón y cómo estos afectan tanto al ofensor como al ofendido en su camino hacia la paz y la reconciliación.

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Instituto Bíblico

C.C.A.
Clase de
Intermedios II

Temario:
1. ¿Qué es una vida de Perdón?
Intermedios II 1
2. ¿Qué necesito para servir?
3. ¿Qué son los Dones?
4. ¿Qué es ética ministerial?

Introducción
En esta clase se abordarán temas mucho más profundos en lo que se refiere al perdón,
al servicio, a los dones y la ética ministerial, características que todo seguidor de
Jesucristo debe practicar.
Como cristianos debemos ahondar en el perdón de manera integral en todas las áreas
de nuestra vida; también que requisitos debo cumplir para identificar mi área de
servicio y como desarrollarla completamente.
Debemos conocer sobre los dones y como se manifiestan en nuestra vida y finalmente
conocer que es la ética y como aplicarla en nuestras acciones en el servicio ministerial,
todo esto conlleva a un crecimiento espiritual y ministerial.

Intermedios II 2
Primer tema: ¿Qué es una vida de perdón?
Clase No 01
El concepto de Perdón es: “Cuando una persona no pide o hace justicia por sí misma,
por el daño u ofensa que otra persona le hace, tampoco le guarda rencor, ni le
condena. Perdonar es librar al ofensor del castigo o de la obligación de la que es
culpable.”

En la actualidad el perdón es un tema algo complejo, la vida en sociedad crea reglas,


reglas escritas como las leyes de convivencia y reglas no escritas como la cordialidad y
amabilidad.
Por la interacción como individuos en la sociedad muchas veces somos muy
observantes de las reglas escritas (leyes) pero, para las no escritas existen tantos
puntos de vista como personas en la sociedad.
Y es fácil identificar a un ofensor cuando transgrede una regla escrita (leyes), por
ejemplo, en un robo, el ofensor es: el que por la fuerza o intimidación se apropio de la
propiedad del otro, en un asesinato el ofensor es: el que le quito la vida al otro.
Sin embargo, es difícil tener claro quien es un agresor o quien es la víctima cuando, por
ejemplo, dos personas están discutiendo por un punto de vista sobre
algo cotidiano o personal, cada uno desde su perspectiva cree tener la
razón, y es allí donde, desde nuestro punto de vista somos victimas o
nos han hecho un daño, sin ver todo el panorama completo.
Esto crea situaciones en las que pensamos que “otros” nos han causado un daño o nos
han agredido, cuando a veces, o la mayoría del tiempo las reacciones se dan por una
acción inicial nuestra, la cual sin darnos cuenta, la comenzamos nosotros y cuando el
otro reacciona, nos sentimos ofendidos o agredidos.
Por tanto es importante tener los pies sobre la tierra, conocer a cabalidad nuestro
carácter y cuales son los detonantes que tenemos que pueden crear una reacción a
nuestro alrededor, y no se trata de dejar que nos agredan, sino de saber cuando o
cuanto es una reacción defensiva genuina, una sobre reacción o una reacción

Intermedios II 3
exagerada, o como cuando nosotros por una acción o comentario inapropiado
hacemos que otro reaccione.
Pablo exhorta en Romanos 12:3 “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual
que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener,
sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada
uno.”
Esto nos enseña que debemos conocernos a nosotros mismos, y ser cautos y
precavidos en el trato a los demás, es difícil ofender a un extraño, porque al no tener
familiaridad con él, nos medimos en nuestras palabras, pero a un conocido o a un
familiar, con quien tenemos una confianza, muchas veces somos muy imprudentes en
expresar nuestra opinión, valida o no, la hayan pedido o no.
Entonces cuando hablamos de una vida de perdón, va mas allá de lo que significa el
perdón, significa hacer un análisis profundo de los hechos, con sinceridad y sin
involucrar las emociones, ya que muchas veces recibimos una reacción a un hecho que
nosotros comenzamos.
Una vida de perdón no es ir por el mundo evitando hacer justicia, es ir evitando crear
situaciones que lleven a malos entendidos, problemas, reclamos, etc. Es conocernos y
frenarnos, a esto nos exhorta la carta de Santiago en el capítulo 3, versículo 2.
Santiago 3:2 “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra,
este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.”
Entonces resumiendo, una vida de perdón es evitar, más que andar pidiendo perdón
por algo que hicimos o iniciamos, o vivir perdonando a otros por algo que nos hicieron,
es conocernos, y conocer las situaciones y evitar las que no podamos controlar.
Niveles de perdón:
 Perdón Divino
 Auto perdón
 Perdonar a terceros:
o Perdonar al prójimo
o Que el prójimo nos perdone
o Perdonar a Enemigos o adversarios.
Intermedios II 4
Cuando se habla de niveles de perdón significa al comportamiento con que debemos
actuar cuando, a pesar de un esfuerzo se ha llegado al conflicto.
En primer lugar está el perdón Divino; es el que imploramos a nuestro Dios, el cual
recibimos por medio de Jesucristo y que a pesar de nuestros esfuerzos, a diario caemos
en faltas y conductas que no son agradables a Él, por las cuales, pedimos que Él por su
amor nos perdone, ya sea por haber fallado, por nuestra debilidad de carácter o
nuestra falta de dominio propio.
Podemos enumerar algunas como: la mentira, palabras ofensivas, pensamientos
inadecuados, murmuración o chisme, pecados, desobediencia, no hacer el bien, etc.
Seguimos con el auto perdón; a veces somos muy fáciles para perdonar a otros, pero
muy duros para perdonarnos a nosotros mismos.
Nadie nos puede juzgar, ni siquiera nosotros mismos, solo Dios es nuestro juez y solo el
puede determinar si merecemos el castigo o otra oportunidad.
Perdonar a terceros; ya sea perdonar una ofensa o que otros nos perdonen, o incluso
arreglarnos con nuestros adversarios o enemigos, el obstáculo mas grande que
podemos encontrar es el orgullo, el ego, el cual es producto de una autoestima muy
elevada.
Debemos pedir al Señor que nos inyecte de su humildad, para poder vivir con todos en
paz, en la medida de lo posible, de acuerdo y tomando como ejemplo los siguientes
consejos en las escrituras.
Romanos 12:18 “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos
los hombres.”
2 Corintios 13:11 “Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed
de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.”
Jeremías 29:7 “Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por
ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.”

Intermedios II 5
Primer tema: ¿Qué es una vida de perdón?
Clase No 02
Para continuar con la segunda clase, se debe aclarar que el perdón es una acción, no un
sentimiento, y esta acción inicia cuando el ofensor pide al ofendido que este perdone
la falta u ofensa cometida por el primero, restituyendo al ofendido el agravio cometido.
Con esto en mente, podemos continuar con los niveles del perdón, y el primero y el
mas importante es, obtener el perdón divino.
Niveles de perdón: 1. Perdón Divino
Puesto que el perdón está ligado a la ofensa, en el primer nivel es fácil identificar a los
participantes, ya que el ofensor somos nosotros y el ofendido es Dios; y debería haber
iniciado en nosotros la acción de restituirle a Dios el agravio cometido.
Sin embargo, desde que el hombre desobedeció, nada de lo que hagamos, puede
restituir el daño que el pecado ocasiono, pues, por causa del pecado fuimos destituidos
de la naturaleza divina, y por mas esfuerzos que intentemos, no existe, desde nuestra
posición nada que podamos hacer para restaurarnos.
Es por eso que Dios estableció lo que se conoce como dispensaciones, las cuales daban
una herramienta en la humanidad, para que esta pudiera acercarse a Dios y restablecer
la relación Dios – Hombre.
1. Dispensación de la Conciencia:
Romanos 2:15 “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando
testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.”
Esta dispensación Dios ha puesto a la conciencia como la guía de lo correcto y lo
incorrecto, sin embargo, el pecado cauteriza la conciencia, por tanto nuestras
acciones se consideran una ofensa constante ante Dios.

Intermedios II 6
2. Dispensación del gobierno humano:
Inició después del diluvio, cuando Noé y su familia repoblaron la tierra, por tanto
la guía de que es correcto e incorrecto, recaería sobre la cabeza de la familia
(prototipo de sacerdocio), luego un gobierno de familias, después un gobierno
monárquico, y en la actualidad un gobierno democrático.
Sin embargo, esta dispensación también fue corrompida por la maldad, tomando
decisiones que terminarían siendo una ofensa para Dios.

3. Dispensación de la Promesa:
Genesis 12:2-3 “2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré
tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te
maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”
Esta dispensación corresponde a la promesa de Dios a Abraham y como las
naciones de la tierra seria benditas por la fe y obediencia mostrada por él.
Sin embargo, esta dispensación por si misma no puede redimirnos, pues al faltar
la fe o la obediencia, nuevamente nuestras acciones, se vuelven una ofensa para
Dios.

4. Dispensación de la Ley:
Hechos 7:53 “vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la
guardasteis.”
Esta dispensación es conocida como la ley mosaica, dada para el pueblo de
Israel, aquí se nombra un sacerdocio que representa a Israel ante Dios, y un
sistema sacrificial, donde el pecado es cubierto por una víctima inocente, sin
embargo, las acciones siguen sin ser justificadas, las intenciones y la maldad los
hacen ofensores delante de Dios.

5. Dispensación de la Gracia:
Efesios 2:8 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de
vosotros, pues es don de Dios.”
Esta dispensación es la que se establece a través del sacrificio y nuevo pacto de
Jesús en su sangre, la cual nos hace aceptos delante de Dios; no obstante, si
rechazamos la gracia, también somos ofensores delante de Dios.

Intermedios II 7
Todo lo anterior es de parte de Dios para que la humanidad pueda dejar de ofender a
Dios (pecado, desobediencia) y ser redimida, ahora no por esfuerzo humano, sino por
el sacrificio de Jesucristo.
Es decir, el perdón divino, es inmerecido, pero Él por su amor, nos lo otorga de manera
gratuita, solamente debemos no seguir desobedeciendo y dejar de pecar.
Por tanto, el perdón divino, no lo obtenemos por nuestro esfuerzo, sino por el sacrificio
de Jesucristo, pero si requiere de nuestro esfuerzo conservarlo y dejar de ofender a
Dios.
¿Cómo?
a) Haciendo la voluntad de Dios.
Mateo 7:21 “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los
cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.”
b) Viviendo en Santidad.
2 Corintios 7:1 “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas,
limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la
santidad en el temor de Dios.”
c) Dejando el pecado.
Hebreos 12:1 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan
grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.”
d) Cuidando nuestra salvación
Filipenses 2:12 “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no
como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia,
ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.”
El perdón divino una vez que es otorgado, debemos esforzarnos para no perderlo, ya
que una vida de perdón, es una vida evitando ofender y en este caso, debemos evitar
ofender a Dios.
¿Qué hacer si caemos? Arrepentirnos (no es lo mismo que remordimiento), implorar el
perdón de nuevo y procurar no volver a hacerlo.
1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados, y limpiarnos de toda maldad.”
Intermedios II 8
Sin embargo nuestra debilidad ante el pecado, no es una licencia para vivir en pecado,
pues Dios no contenderá para siempre con nuestras ofensas, habrá un momento, en el
que su justo juicio nos alcance.

Primer tema: ¿Qué es una vida de perdón?


Clase No 03
El Perdonar a otros, es una acción de doble vía, pues tanto el ofendido como el ofensor
experimentan bienestar, el ofendido es restaurado y recibe paz y el ofensor es liberado
y también recibe paz, pero cuando no perdonamos, continuamos cautivos del enojo,
ira, frustración, miedo y cualquier otro tipo de sentimientos.
Entonces después de obtener el perdón divino, el siguiente paso en una vida de perdón
es el poder acceder al auto perdón.
El Auto Perdón: Es quizá uno de los temas menos enseñados dentro de las iglesias, por
el escaso conocimiento del tema, ya que lleva a buscar en el yo interno de las personas,
algo que debe hacerse con la guía del Espíritu Santo y las herramientas adecuadas,
pues sino se hace correctamente puede dejar heridas en el alma, expuestas y sin sanar.
Entonces para auto perdonarnos y experimentar la libertad que Dios quiere darnos
debemos conocer que hay algunas situaciones en nuestra vida que tenemos el control
de ellas, pero que hay otras que no las podemos controlar.
Las que no podemos controlar:
Muchas veces nos culpamos a nosotros mismos como un mecanismo para poder
entender por qué determinada situación nos causó daño, aunque en esta situación
nosotros no teníamos el control para poder evitarla.
Un ejemplo es cuando una persona ha sido víctima de abuso por parte de otra muy
cercana, y para poder entender el por qué sucedió, el ofendido empieza a buscar
explicaciones a la manera de actuar del ofensor y termina concluyendo que fue su

Intermedios II 9
propia conducta la que desencadeno el abuso, y se culpa de lo acontecido, cuando en
realidad una víctima no es culpable de nada, porque no tiene el control de lo sucedido.
Las que podemos controlar:
El otro caso es cuando aun no hemos desarrollado dominio propio y estamos a merced
de nuestro carácter, las decisiones impulsivas y la influencia del pecado, y a pesar de
estar conscientes de que determinada acción nos causará daño, la cometemos.
Un ejemplo es la murmuración, sabemos que esta mal, que a Dios no le agrada, pero
aun así la cometemos y porque lo hicimos voluntariamente, nos embarga la culpa
quedando prisioneros en la falta de perdón a nosotros mismos.
Y aunque en ambos ejemplos, en el primero perdonamos a nuestro ofensor y en el
segundo pedimos perdón al ofendido, aun así, nos culpamos a nosotros mismos de lo
que sucedió, quedando prisioneros del remordimiento o del miedo, escondiéndolo en
nuestro subconsciente, y afectando nuestras decisiones en el futuro.
En el primer caso, el no perdonarnos produce que vivamos en una prisión de zozobra,
porque en cualquier momento puede repetirse, entonces modificamos nuestra
conducta y nos pone a la defensiva y nos impide disfrutar de los demás momentos de
la vida.
En el otro caso, el no perdonarnos produce un sentimiento de inferioridad por la
debilidad que experimentamos, y llegamos a justificarnos por otras caídas con la excusa
de que somos débiles o que ni Dios puede perdonarnos, lo que causa que sigamos
cayendo otra vez en la misma situación, impidiendo vivir plenamente.
El Auto Perdón tiene dos niveles:
A. El auto perdón individual.
Este sucede a través de la guía del Espíritu Santo, producto de una relación
intima y profunda con Él.
Donde Él nos muestra que nos esta afectando y entonces podemos perdonarnos
a nosotros mismos ya que nos hace darnos cuenta de lo que aconteció no fue
realmente nuestra culpa, o que nuestra debilidad Él la esta trabajando para
volvernos fuertes y que no volvamos a caer en el mismo error.

Intermedios II 10
Aquí con la ayuda del Espíritu Santo hacemos frente a nuestro consiente y a
nuestro subconsciente, al primero para entregar nuestra voluntad (debilidad) a
Dios y el segundo para obtener libertad y paz de Él.

B. El auto perdón acompañado.


Este sucede siempre con la guía del Espíritu Santo, pero por medio de una
persona a la que Dios le ha dado el conocimiento y las herramientas para poder
llevarnos al auto perdón.
Y no es porque no tengamos una relación intima con Él, sino, porque a veces
necesitamos de otros que nos acompañen en el proceso de sanidad.
Aquí debemos ser totalmente sinceros, y hacerlo con alguien de confianza,
aunque exponernos y mostrarnos vulnerables puede intimidarnos, es necesario
para poder sanar adecuadamente.
Un ejemplo del auto perdón lo encontramos en la vida de David, donde en varios de
sus salmos el claramente se enfrentaba a situaciones producto de las circunstancias
que estaban pasando a su alrededor, o de situaciones en las que el no actuó en la
voluntad de Dios.
Cuando Saúl lo perseguía y entro a la cueva donde David estaba escondido, al cortar el
manto de Saúl su espíritu se conmovió dentro de él, y no sucumbió ante la presión de
los demás que le dijeron que Dios lo había entregado para vengarse de él, sino que
perdono la vida de Saúl y por tanto las acciones que este había realizado en su contra.
Solo una persona que estaba en paz consigo misma pudo haber perdonado a su
enemigo ante tal situación, vemos a un David que a pesar que se encontraba huyendo,
estaba en total control de sus emociones, porque no tenía nada que perdonarse.
Cuando urdió un plan para matar a Urías y tomar como mujer a Betsabé, al ser
confrontado por Dios a través del profeta Natán, en el salmo 51 el pide no solo el
perdón divino, sino que le pide a Dios que le dé un corazón y un espíritu nuevo (vs10)
un proceso que solo se consigue a través del auto perdón.
También vemos en Pablo un ejemplo del auto perdón, pues a pesar de que en sus
inicios había perseguido a la Iglesia, después de encontrarse cara a cara con Jesucristo,

Intermedios II 11
el no solo recibe el perdón de Dios, sino que se auto perdona, y no permite que su
pasado lo detenga del plan y propósito de Dios.
Y en cuanto a su debilidad, llega a escribir en 2 corintios 12, que a través de su
debilidad, el poder de Dios es manifestado, y que por tanto su debilidad es solo un
proceso de Dios para que el pueda ser fortalecido; esto solo lo puede escribir una
persona que se ha auto perdonado por sus debilidades.
El mejor paso para el auto perdón es reconocer que necesitamos que El Espíritu Santo
nos guíe a todo proceso de sanidad.

Primer tema: ¿Qué es una vida de perdón?


Clase No 04
En la clase del perdón, después del Perdón Divino y el Auto Perdón, sigue el Perdón a
Terceros y se refiere a las interacciones que tenemos con las personas de nuestros
diferentes círculos sociales, teniendo en primer lugar a los más cercanos e íntimos.
Aunque la parábola del buen samaritano que Jesús enseño, llevo a que consideremos
que hacer el bien a un semejante desconocido, nos convierte en buenos prójimos, en el
tema del perdón, no es así, pues debemos fomentarlo en primer lugar, no con
desconocidos, sino con las personas que más nos conocen.
Por tanto, el tema del perdón al prójimo comienza con la familia primaria, luego a la
familia cercana, la familia extendida, la familia lejana, la familia de la fe, los vecinos,
compañeros de trabajo, amigos, y así en cada circulo social que nos movamos.
¿Quién es nuestra familia primaria? La respuesta depende del estado civil de las
personas, si aun somos solteros, nuestra familia primaria son nuestros padres y
nuestros hermanos solteros, si ya estamos casados, son nuestra pareja y nuestros hijos.
La familia cercana, se convierten en nuestros padres y hermanos cuando ya estamos
casados, los nietos cuando nuestros hijos ya han formado sus familias, la familia
extendida son los familiares políticos que ganamos, la familia lejana los tíos, primos,
etc. La familia de la fe, con los que compartimos las mismas creencias, y así en cada
circulo social que interactuamos.

Intermedios II 12
Esa interacción causa ciertos roces y malos entendidos, disputas de poder e influencia,
y todo esto desemboca, cuando los caracteres chocan o la paciencia se agotan en
conflictos, algunos fáciles de corregir, y otros no tanto.
¿Qué dice la escritura acerca del perdón a terceros?
Mateo 6:14 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a
vosotros vuestro Padre celestial.”
Mateo 18:21-22 “21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces
perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo
hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”
Estos pasajes nos indican que cuando alguien nos ha ofendido o dañado debemos estar
prestos a perdonarles, siempre y cuando haya arreglos entre las partes.
Mateo 5:23-24 “23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda,
reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.”
Primero cuando nosotros hemos causado el conflicto debemos iniciar el perdón,
dejando nuestro orgullo, revistiéndonos de Cristo y pidiendo humildad, para que el
ofendido pueda perdonar nuestra ofensa.
Debemos ser sinceros y maduros, debemos aprender cuando somos los causantes del
problema, y tratar de solucionarlo.
¿Y si nosotros somos los ofendidos? Las escrituras también nos llaman a que con
madurez iniciemos la solución a los conflictos, en base a la siguiente situación.
Mateo 18:15-17 “15 Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú
y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún
contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17 Si
no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y
publicano.”
Entonces en nuestros círculos sociales somos llamados a solucionar cualquier conflicto
o cualquier malentendido, con premura y en base a la Biblia, no podemos enojarnos

Intermedios II 13
con nuestra pareja, hijos, padres, hermanos, familiares, vecino o amigos y guardarles
rencor.
Efesios 4:32 “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos
a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.”
Sin embargo, existe otro ámbito que debemos tener en cuenta, las personas que
procuran dañarnos o perjudicarnos, quitarnos nuestro derecho o nuestra propiedad, a
ellos Las Escrituras llaman “enemigos o adversarios”.
Salmos 25:19 “Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado, Y con odio violento me
aborrecen.”
Mateo 5:25 “Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él
en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas
echado en la cárcel.”
Estos también nosotros debemos según el consejo bíblico somos nosotros los llamados
a solucionar, en la justicia, para lo cual debemos acudir ante las autoridades para
proteger los derechos que por ley son nuestros.
Y acerca de Mateo 5:44 que habla de amar a nuestros enemigos, en el contexto, indica
que no debemos vengarnos, sino que actuemos con justicia, que si nuestro adversario
es condenado por el daño que nos ha hecho, no nos ensañemos con él, sino que
perdonemos su agravio.
Pablo exhorta ante todo a llevar todo a la autoridad, porque toda autoridad viene en
primer lugar de parte de Dios.
Romanos 13:1 “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay
autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.”
Dios es Juez y es Justo, ante un conflicto con un adversario, somos llamados a arreglar
las cosas en paz, en su voluntad, sin torcer el derecho, sin renunciar a la verdad.
Esto nos lleva a una conclusión en la vida de Perdón:
a) Pedir el perdón de Dios por nuestros pecados, fallos y faltas.
b) No juzgarnos y menos condenarnos, si en realidad estamos arrepentidos.
c) Evitar los conflictos, a través de la prudencia y el dominio propio.
Intermedios II 14
d) Sino se pueden evitar, arreglarlos a través de la madurez.
e) Usar del derecho y la verdad para arreglar los conflictos.
f) Permitir a Dios hacer su voluntad en nuestras vidas, como un juez justo.

Segundo tema: ¿Qué necesito para servir?


Clase No 05
Cuando hablamos de servir, lo hacemos desde el punto de vista del servicio en la
iglesia, los primeros registros de servicio en La Biblia que se tienen son en el éxodo,
cuando se construyó el tabernáculo de reunión, fue a los levitas a quienes se les asigno
a suplir las necesidades del culto que se ofrecía en ese lugar. También ellos eran los
responsables del traslado, mantenimiento y colocación del tabernáculo cuando el
campamento se movía hacia otro lugar.
Siglos más tarde cuando David llevo el arca del pacto a Jerusalén, estableció a los
levitas en turnos para que ministraran el servicio de adoración con canticos e
instrumentos, en lo que se conoció como el tabernáculo de David.
Cuando Salomón construyo el templo, se unió en un solo lugar el culto que se ofrecía
en el tabernáculo de reunión y en la tienda de David; se establecieron los turnos para
los sacerdotes y los levitas, para suplir todo lo que el culto del templo necesitará.
Años más adelante, encontramos a Joás Rey de Judá amonestando a los sacerdotes y
levitas por no haber sido diligentes en la reparación del Templo dañado por Atalía, esta
historia la podemos ver en 2 Crónicas 24:4-14.

Intermedios II 15
Otro ejemplo lo vemos en el libro de Lucas, donde Zacarías el padre de Juan el bautista
estaba de turno para ministrar el incienso en el templo de Herodes, cuando el ángel se
le apareció; allí podemos ver que en tiempos de Jesús aún se manejaban los turnos
para el servicio en el templo.
Ahora el tabernáculo y posteriormente el templo ocupaba dos tipos de tareas para su
funcionamiento, las tareas propias del culto sacrificial y las tareas de cuidado y
mantenimiento del mismo.
Las tareas del culto sacrificial contemplaban que el tabernáculo y luego el templo
tuvieran todo lo necesario para poder llevar a cabo el culto, se necesitaba, el agua, la
leña, los utensilios, el incienso, el aceite, los panes de la proposición, y demás, y las
tareas de cuidado y mantenimiento eran, la confección, limpieza y reparación de lo que
se necesitaba o dañaba, tanto del edificio, de los utensilios o de los uniformes.
Ahora la iglesia también tiene un funcionamiento similar, encontramos 2 diferentes
áreas en las que se asignan tareas, el área doctrinal ligada directamente a los servicios
y el área administrativa.
Las tareas que podemos mencionar en el área doctrinal son por ejemplo: el sonido, las
canciones, el predicador, las clases de los niños, y en el área administrativa pueden
mencionarse la limpieza del edificio, las aulas, compra de materiales, etc.
En ambos casos, la importancia de las tareas es la misma, tan importante son las
alabanzas, las enseñanzas o la predicación como el aseo y ordenamiento de las
diferentes áreas del edificio de la iglesia, para que las diferentes reuniones semanales
se realicen en orden y con todo lo que se necesita.
Dependiendo la tarea que se desempeñe, la iglesia se divide en diferentes ministerios,
de acuerdo a las necesidades que se necesiten suplir, pudiendo ser:
 Ministerio musical: Para la parte musical del culto.
 Ministerio multimedia: Para la parte de proyección y sonido, anuncios, etc.
 Ministerio de danza: Danza coreográfica, en los tiempos musicales del
culto.
 Ministerio de Intercesión: Los que oran e interceden por los miembros.
 Escuela dominical: Se encargan de cuidar e instruir a los niños.
 Servidores o ujieres: Dan la bienvenida y están pendientes del orden.
Intermedios II 16
 Ministerio de consejería: Los que se encargan de aconsejar.
 Obra social: Los que se encargan de coordinar las ayudas de cualquier tipo.
Aunque se mencionan estos ocho pueden ser más, dependiendo de la iglesia, hay
ministerios de comunicaciones, de transmisión por radio, Tv o Internet, discipulados,
grupos en casas, comedores infantiles, orfanatos, escuelas bíblicas, asilos, clínicas
médicas, etc. Todos estos con sus necesidades doctrinales, administrativas y técnicas.
Entonces para poder servir las áreas de la iglesia son muchas, las tareas dentro de cada
área también son muchas, por lo que, mientras más áreas especializadas haya en la
iglesia, mas necesidades de personas sirviendo hay.
Entonces ante tantas necesidades ¿Que se necesita para servir? La respuesta más
simple es “el deseo de hacerlo”, ya que de esto depende todo lo demás, sino existe un
deseo genuino y sincero de servir, no se puede hacer absolutamente nada.

Entendiéndose el servicio como el desempeño de una tarea como algo voluntario,


entendemos porque el deseo genuino de hacerlo es el primer y más importante
requisito, si este se tiene, se pueden ver si reúne los demás requisitos, dependiendo
del área que se desee servir.
Si la tarea es doctrinal, la capacidad de enseñanza, facilidad de palabra, etc. Si la tarea
es musical, la capacidad de ejecutar un instrumento o tener la voz para el canto, si la
tarea es de contacto con los demás (intercesión o servidores) se necesita empatía,
amabilidad, humildad y prudencia, y así en cada ministerio.
Otro factor es la disponibilidad de tiempo, ya que existen diferentes horarios para
capacitar en las tareas a desempeñar, o para ensayar o para prepararse para la
predicación, la enseñanza o la consejería.
El talento, el conocimiento y la experiencia también son requisitos importantes, porque
no se puede poner a servir en el área tecnológica a alguien que no posea el
conocimiento, o servir en el área musical a alguien que no posee el talento musical, o
en el cuidado y enseñanza de niños a alguien que no tiene paciencia.

Intermedios II 17
Sin embargo, estas características a pesar de ser importantes, no son las más
importantes, después del deseo de servir, existen 4 requisitos que son innegociables
para poder participar del servicio en la iglesia, y son:
1. Disposición Estar dispuesto a hacerlo, sobre todo por los horarios.
2. Capacitación Estar dispuesto al aprendizaje y constante capacitación.
3. Compromiso Estar dispuesto a acatar las reglas y obedecerlas
A participar activamente en las distintas actividades.
4. Sujeción Estar dispuesto a ser obediente a las diferentes autoridades.
Si después del deseo esta dispuesto a mostrar estas otras cuatro características, puede
servir en cualquier área o ministerio de la iglesia.

Segundo tema: ¿Qué necesito para servir?


Clase No 06
Si estudiamos acerca del servicio en el ministerio, tenemos que tener claro que las
áreas de servicio son tan diversas como el enfoque del ministerio, y mientras más
grande es una organización más personas se necesitan en el servicio para su
funcionamiento.
Las organizaciones pequeñas también tienen estas áreas de servicio, solo que necesitan
de menos personas para su funcionamiento, dando en ocasiones que una persona
pueda ser capaz de servir en 2 o 3 áreas distintas sin perjudicar su desempeño.
Lo que si es necesario observar son cuatro características en todas las personas que
van a estar en el servicio del ministerio y son:
a) Disposición: Estar dispuesto a hacerlo, sobre todo por los horarios.
b) Capacitación: Estar dispuesto al aprendizaje y constante capacitación.
c) Compromiso: Estar dispuesto a acatar las reglas y obedecerlas a participar
activamente en las distintas actividades.

Intermedios II 18
d) Sujeción: Estar dispuesto a ser obediente a las diferentes autoridades.
Estudiemos cada uno en mayor detalle:
a) Disposición:
La primera característica de toda persona que desee servir es estar dispuesto, ya que
va a tener que destinar de su tiempo libre, de su tiempo familiar o de su tiempo laboral
para destinarlo al servicio, así como a las diferentes capacitaciones que su ministerio
requiera.
Es decir, el deseo de servir puede existir, pero sino hay disposición a reorganizar su
agenda en función del ministerio y los horarios que este maneje, se quedara en el
simple deseo de hacerlo.
Muchas veces las personas que desean servir, quieren que los ministerios acomoden
los horarios a su agenda, para que ellos puedan hacerlo sin hacer cambios en sus
agendas, pero, estar dispuesto es exactamente todo lo contrario.
Si alguno desea servir debe hacerlo en los horarios del culto, servicio o ceremonia, y los
ensayos, practicas y capacitaciones deben programarse en beneficio de la mayoría.
Estar dispuesto es hacer un sacrificio en pro del beneficio de la mayoría, y es un error,
tratar a unas personas de manera preferencial, solo porque su talento o su capacidad
pueda ser necesaria o hasta parecer indispensable, un servidor dispuesto, piensa en el
beneficio de la mayoría en primer lugar.
Si un ministro o líder debe acomodar los horarios por una sola persona, esta creando
un ego, un orgullo y una dependencia innecesarios, que no ayudan en el crecimiento
espiritual del servidor, sino que se convierte un yugo para el líder y un obstáculo en el
crecimiento espiritual de los demás servidores.
Un servidor debe aprender a despojarse, ya que, lo mas importante en el tiempo que el
ha decido servir es justamente el servicio que ha decido ofrendar, tanto en el culto
como en los ensayos o capacitaciones.
Mateo 16:24 “Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
b) Capacitación:
Intermedios II 19
Muchas personas desean pertenecer a algún área de servicio en la iglesia, y tienen un
llamado a hacerlo, pero su capacidad, su experiencia o su conocimiento, se encuentran
poco o nada desarrollados en el área que desean servir.
Podemos usar como ejemplo las clases de niños, una persona puede tener el deseo e
incluso el llamado a servir con niños, pero, sino se capacita en las técnicas o adquiere el
conocimiento, o desarrolla las habilidades, su clase será poco efectiva, y tendrá niños
altamente distraídos o distractores que no permitirán el desarrollo de la clase.
Por eso es indispensable que participe de las capacitaciones que su ministerio requiera,
que tenga la humildad para aceptar que necesita aprender y debe poseer un espíritu
enseñable, ya que todos los días podemos aprender algo nuevo y de quien menos
esperamos.
La capacitación constante es necesaria porque con ella también pulimos nuestro don,
adquirimos el conocimiento y las herramientas para ser refinados en el servicio.
2 Timoteo 2:2 “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres
fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”
c) Compromiso:
Sabemos que el trabajo en el ministerio es voluntario, cada persona es libre de integrar
o dejar de integrar un área de servicio dentro de las iglesias, pero, que el servicio sea
voluntario, no indica que podemos ser irresponsables, ya que cada área de servicio
tiene reglas las cuales debemos seguir.
El compromiso no es otra cosa que obedecer las reglas, es ser integro en nuestro
actuar, es ser sinceros en nuestra motivación, ¿Por qué servimos? Servimos para ser
reconocidos o admirados, para demostrar que tenemos algún talento o para figurar.
El servicio no es otra cosa que agradecimiento a Dios por su amor, y la forma en que
demostramos ese amor al prójimo, ya que, al servir nos damos a otros, pero es
incongruente decir que sirvo por gratitud y amor, pero no soy responsable en mi
servicio.
Entonces la mayor muestra de compromiso es la obediencia, primero a Dios, porque a
Él es a quien servimos en primer lugar, luego a las personas que ha puesto en

Intermedios II 20
autoridad, ya que Él ha delegado en ellos la autoridad, sino obedezco a mis autoridades
que puedo ver, ¿Cómo obedeceré a Dios que no puedo ver?
Efesios 6:6 “no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino
como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios.”
d) Sujeción:
¿Qué es sujetarse? Es reconocer que Dios ha puesto autoridad en el ministro o líder de
mi ministerio y voluntariamente someterme a esa autoridad, entendiendo que mi
responsabilidad es servir, pero la responsabilidad de mi líder es coordinar el servicio de
todos para satisfacer las necesidades del culto o de la organización.
Como ejemplo podemos usar a un músico, si este músico no quiere ensayar, o quiere
ensayar a solas, podrá considerar el líder ponerlo a servir sin saber si al momento del
culto se acoplara a los demás, o sin saber que versión de las canciones ensayo,
definitivamente no, por tanto un servidor debe sujetarse a las directrices de su líder,
porque de esta manera el servicio satisface las necesidades de los demás.
Si un servidor debe estar sujeto, ¿quiere decir que no puedo expresar su opinión? No,
claro que puede expresarla, pero no quiere decir que la persona que es autoridad está
obligado a aceptar esa opinión, sobre todo si esa opinión no armoniza con el equipo.
Es decir, en un equipo debe primar la armonía, Salmos 133 es un buen ejemplo, pero la
armonía debe darse cuando la cabeza (autoridad) con base en la Biblia, y sin
contradecir lo que ella dice, toma las opiniones de todos y ejecuta las mas adecuadas
para el equipo.
Hebreos 13:17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan
por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y
no quejándose, porque esto no os es provechoso.”
Si un servidor presenta estas 4 características, es una persona idónea para ocupar un
puesto de servicio en el área que Dios lo ha llamado, independientemente si sus
capacidades o habilidades estén ya desarrolladas o no.
Pues las habilidades pueden ser que no estén bien desarrolladas, pero con disposición,
compromiso y sujeción, este servidor puede capacitarse para desarrollar al máximo sus
habilidades, cualesquiera que estas sean.
Intermedios II 21
Tercer tema: ¿Qué son los dones?
Clase No 07

Cuando hablamos de dones lo hacemos desde el punto de vista divino, es decir los
dones espirituales, los dones con los que según el libro de Efesios hemos sido llenos
desde antes de la fundación del mundo, para cumplir un propósito y un llamado dado
por Dios.
Efesios 1:3-4 “3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos
bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4 según nos
escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha
delante de él.”

Intermedios II 22
Efesios 1:11 “En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme
al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad.”
Ahora los dones no son un tema exclusivo del Nuevo Testamento, los vemos también
en el Antiguo Testamento, a continuación algunos ejemplos:
Autoridad Genesis 1:28 “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad
la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en
todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”
Creatividad Éxodo 31:2-3 “2 Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo
de Hur, de la tribu de Judá; 3 y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en
inteligencia, en ciencia y en todo arte,”
Sabiduría 1 Reyes 3:12 “he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he
dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni
después de ti se levantará otro como tú.”
Profecía Jeremías 1:5 “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que
nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.”
Entonces vemos en los dones que su procedencia es divina, pero que están asociados a
un propósito, todo don esta acompañado de la responsabilidad de cumplir un llamado
una asignación o una tarea para El Reino de Dios.
1 Corintios 12:7 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para
provecho.”
Ahora como los dones están asociados a un propósito, llamado, asignación o tarea
podemos ver una clasificación de estos, de acuerdo a lo que enseña Pablo en su
primera carta a los Corintios, Efesios y en la carta a los Romanos.
Existen los dones de manifestación o Dones del Espíritu Santo (1 Corintios 12:8-10)
1. Palabra de sabiduría
2. Palabra de ciencia
3. Profecía
4. Fe
5. Dones de sanidades
Intermedios II 23
6. Hacer milagros
7. Discernimiento de espíritus
8. Diversos géneros de lenguas
9. Interpretación de lenguas
Este grupo de dones, se les conoce como dones de manifestación porque son para
alcanzar a los no creyentes, a través de ellos se manifiesta el poder de Dios obrando
por medio del Espíritu Santo, por medio de milagros, señales, prodigios.
También existen los dones ministeriales o dones del Hijo (Efesios 4:11)
1. Apóstoles
2. Profetas
3. Evangelistas
4. Pastores
5. Maestros
A este grupo se les conoce como ministeriales porque están relacionados con un
ministerio dentro del cuerpo de Cristo, y cada uno edifica a los creyentes, estos
ministerios trabajan juntos para un crecimiento adecuado y equilibrado.
Y finalmente podemos ver otro grupo los dones motivacionales o dones del Padre
(Romanos 12:6-8)
1. Profecía
2. Servicio
3. Enseñanza
4. Exhortación
5. Don de dar
6. Don de presidir (Administrar)
7. Don de Misericordia (Compasión)
Se les llama motivacionales, porque motivan a los creyentes en el servicio dentro de la
iglesia, estos dones no se deben confundir con entusiasmo, sino mas bien son un deseo
y un compromiso genuino para el servicio, y quienes los ejecutan algunas veces se nota
lo sobrenatural del don en sus acciones.

Intermedios II 24
Ahora bien, todos estos grupos tienen un propósito y una responsabilidad, un don es
irrevocable, pero también es irrevocable la responsabilidad del uso correcto de ese
don.
En el mundo del entretenimiento existe una famosa frase “Un gran poder conlleva una
gran responsabilidad” que es el lema y la forma de vida de un famoso superhéroe.
Esto realmente es cierto, pero no solo en el mundo del entretenimiento, ya que cada
don asociado a una asignación tiene la responsabilidad de llevar a cabo esa tarea, y Las
Escrituras nos enseñan que daremos cuentas de lo que hicimos con esos dones.
Ahora bien, hemos llegado a creer, que por Mateo 20:16 b “… muchos son llamados,
mas pocos escogidos” el no ser parte de los escogidos nos libera de alguna manera de
la responsabilidad de los dones que nos han sido asignados, pero la parábola de los
talentos (Mateo 25:14-30) nos indica que no será así.
Mateo 25:19 “Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló
cuentas con ellos.”
Además, las escrituras nos enseñan que no solo daremos cuentas de nuestras acciones,
sino también de nuestras asignaciones.
2 Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el
tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba
en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
En síntesis, los dones proceden de Dios para ayudarnos con nuestro llamado y
propósito, son una herramienta que Él nos da para que nuestra labor sea efectiva,
eficiente y exitosa, por eso es imperativo antes de conocer nuestros dones, conocer
nuestro llamado, propósito o asignación.
Sino conocemos nuestro llamado, propósito o la tarea que se nos ha asignado
difícilmente podremos desarrollar adecuadamente nuestros dones.
Pablo lo enseña en 1 Corintios 12:12-31 dando a entender que antes del don, lo
principal es conocer el papel que desempeñamos en el cuerpo de Cristo, de esta
manera podremos ser parte del crecimiento, perfeccionamiento y edificación.

Intermedios II 25
Muchas personas operan desde el don, esto es sumamente peligroso, porque operan
sin conocer el llamado o propósito, por tanto operan como pueden o como ellos creen
conveniente, un don sin supervisión es en extremo peligroso.
El don debe no solo ser supervisado, debe ser medido, probado y aprobado, así como
El Señor pidió cuentas a sus siervos en la parábola de los talentos, nosotros también
debemos dar cuenta de nuestros dones a nuestros lideres.
Hebreos 13:17 “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan
por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y
no quejándose, porque esto no os es provechoso.”
Este pasaje no solo se aplica al ministerio pastoral, se aplica a todo el cuerpo de Cristo,
todos debemos dar cuentas de nuestro don, y debemos saber si lo estamos enfocando
en la dirección del llamado, y con resultados medibles.
Muchos no comparten este principio, porque no desean dar cuentas a otros, se sienten
que por su don están por encima de los demás, nadie debe estar sin dar cuentas,
porque entonces ¿cómo podrá corregirse si sus acciones no están encaminadas en su
llamado?
Existe una fuerte advertencia de Pablo, ante aquellos que han edificado desde su don
sin que dieran cuentas ante nadie, todos seremos probados en lo que estamos
haciendo, y aunque tengamos el don, sino esta bien orientado fracasará.
1 Corintios 3:12-13 “12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras
preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque
el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el
fuego la probará.
Por tanto, debemos conocer nuestro llamado primero, rendir cuentas ante nuestras
autoridades, quienes encaminaran adecuadamente nuestros dones.

Tercer tema: ¿Qué son los dones?


Clase No 08

Intermedios II 26
Los dones desde el punto de vista espiritual son herramientas asignadas para poder
llevar a cabo una función acorde al llamado y propósito de Dios en nuestras vidas, y en
la edificación, perfeccionamiento, madurez y crecimiento del cuerpo de Cristo.
1 Corintios 14:12 “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales,
procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.”
Ahora bien, los dones no son asignados con todo su potencial, es decir, son dados a
nuestra vida como una semilla, como un atisbo del don en plenitud, para que nosotros
lo podamos desarrollar, lo hagamos crecer y este pueda llegar al 100% de su potencial.
Para desarrollar nuestros dones a su máxima capacidad depende de varios factores
sumamente importantes, el nivel de intimidad que desarrollamos con Dios, el nivel de
compromiso al llamado, la madurez alcanzada, la constante capacitación, etc.
Es por el ejemplo de otros que ya han recorrido un camino en el cuerpo de Cristo, que
tienen aportes para nuestros dones, todos estamos en el proceso de crecimiento, y
todos necesitamos de otros para alcanzar ese crecimiento, esto se hace a través de los
mentores.
1 Corintios 4:15 “Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos
padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio.”
Como ejemplo, Pablo menciona su paternidad (mentoría) a la iglesia de Corinto. Y otro
ejemplo esta en Mateo 28:19 cuando Jesucristo comisiona a los apóstoles, los instruyo
a hacer discípulos, a través del mismo proceso que Él utilizó, la mentoría.
Entonces, los dones espirituales vienen a nuestra vida como un regalo, una asignación,
pero, no están presentes totalmente desarrollados, y es a través de la mentoría que
estos deben ser completados, alcanzando su máximo potencial.
¿Cuál es el máximo potencial de un don? Reproducirse, que el discípulo se vuelva un
maestro y pueda compartir de su experiencia con otros, todo para que el cuerpo de
Cristo sea por todos edificado.
Activación de Dones Espirituales
¿Es posible que una persona reciba más dones? La respuesta es sí, cuando se ha
alcanzado cierto nivel de crecimiento en el don, el creyente puede procurar otro don,
Intermedios II 27
que sea acorde a su llamado y que sea una herramienta complementaria a su don
principal.
En otras ocasiones, pueden ser los mentores los que consideren activar o despertar el
siguiente don en la vida de su discípulo, para que pueda desarrollar su asignación en el
Cuerpo de Cristo, es decir, que accedan al siguiente don para avanzar en su llamado.
Veamos el ejemplo de Timoteo.
¿Quién era Timoteo? Hijo de Eunice, nieto de Loida, de padre Griego pero de familia
materna judía, al cual Pablo llama su hijo. 1 Timoteo 1:2 “a Timoteo, verdadero hijo en
la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.”
Pablo tomo a Timoteo como un hijo, como un mentor a su discípulo y le instruyo en las
enseñanzas, pero también lo activo en los dones espirituales.
1 Timoteo 4:14 “No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía
con la imposición de las manos del presbiterio.”
Luego en su segunda carta, vuelve a recomendar que no deje que el don espiritual
dentro de él se enfríe, sino que lo anima, aconsejando que lo avive como se aviva un
fuego.
2 Timoteo 1:6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en
ti por la imposición de mis manos.”
Otros discípulos de Pablo como mentor podemos mencionar a Juan Marcos, Tito,
Lucas, Onésimo, entre otros.
Vemos que un mentor no solo se preocupa por la enseñanza de las escrituras, también
del crecimiento de la vida espiritual de su discípulo, enseña en ambas direcciones, para
que tenga un crecimiento equilibrado, donde no le sobre de uno ni le falte del otro.
¿Qué pasa cuando no hay un crecimiento equilibrado? 2 Corintios 3:6 “el cual
asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del
espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.”
Cuando Pablo comenta de que la letra mata, no se refiere a que leer mata, sino que la
letra (ley) sin la revelación del Espíritu es incompleta, no logra si cometido y solo nos

Intermedios II 28
lleva a condenación del pecado que señala (mata), mas la revelación espiritual de la
palabra nos vivifica.
Jesús dice en Juan 6:63 “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las
palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”
Esto refuerza la doctrina de Pablo, ya que las palabras de Cristo quedaron plasmadas
en los evangelios, por tanto, quedaron escritas, se convirtieron en letra, pero una letra
que sino es por causa de la revelación, no vivifica.
Parejas de dones
Cada creyente tiene al menos 1 don, pero no es el único que podemos ni debemos
desarrollar, una vez identificado nuestro llamado, es importante identificar los dones
que nos harán mas efectivos en nuestra asignación.
Veamos el ejemplo de Jesucristo: Isaías 11:2 “Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová;
espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de
conocimiento y de temor de Jehová.”
Se profetizo que sobre Él reposarían 7 espíritus (dones) para que pudiera ejercer su
llamado y asignación. Y viene una incógnita ¿Qué no Jesús era Dios? Si Él es Dios, sin
embargo, desde que nació todo lo ha hecho como hombre, con todas las limitaciones
que esto implica.
Por tanto, el poder que el ejercía, los milagros que el hacía, la revelación que el
enseñaba, lo hacia desde su humanidad, y lo divino era a través de los dones, los 7
espíritus que habla Isaías 11.2, ¿Por qué? Para que pudiéramos imitarlo nosotros
también, los espíritus (dones) de Jesús:
1ero El Espíritu Santo que comandaba los otros seis espíritus.
2 y 3 Sabiduría e Inteligencia.
4 y 5 Consejo y poder.
6 y 7 Conocimiento y Temor de Jehová.
Vemos como estas parejas de espíritus actuaban en Jesús, a lo largo de los evangelios.
Ahora El Espíritu Santo también nos ha dejado sus dones, Jesús igual y El Padre
también.

Intermedios II 29
¿Cómo funcionan estas parejas de dones? Se complementan unos a otros, a nivel de
ejemplo veamos a Bernabé y Pablo:
Hechos 13:1-2 “1 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y
maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se
había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 2 Ministrando estos al Señor, y
ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los
he llamado.”
Según la escritura había Maestros (Bernabé) y profetas (Saulo) quienes fueron
designados por el Espíritu Santo para la obra misionera, quienes habiendo emprendido
su primer viaje, fundaron iglesias en muchas localidades a lo largo de su viaje.
Al final regresaron a Antioquia, desde donde quedaron enseñando listos para su
siguiente asignación.
Hechos 15:35 “Y Pablo y Bernabé continuaron en Antioquía, enseñando la palabra del
Señor y anunciando el evangelio con otros muchos.”
¿Por qué Bernabé y Pablo debían ir juntos? Porque se complementaban, Bernabé era
un maestro y fue mentor de Pablo, y Pablo en esa etapa de su vida tenia un fuerte
mover profético, ambos fueron efectivos en su labor, porque donde Bernabé no
llegaba, Pablo si lo hacía y viceversa.
Por eso una vez identificado nuestro llamado es imperativo, identificar los dones que
debemos desarrollar adicionales a nuestro don primario.

Intermedios II 30
Tercer tema: ¿Qué son los dones?
Clase No 09

Los Dones son asignados a nuestras vidas con un propósito espiritual, el cual esta
relacionado con el llamado que tenemos en Dios, el cual tiene que ver no con una
visión individual, sino mas bien con un llamado a todos los creyentes a desarrollar los
dones en una misma visión y meta.
Romanos 12:4-5 “4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros,
pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos,
somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”
Es decir, Dios nos ha asignado dones, y nuestra responsabilidad es desarrollarlos, pero,
estos dones no pueden desarrollarse individualmente, todos necesitamos de todos
para que el don pueda ser ejercido en una misma visión, en una misma dirección, y que
todos alcancen ser beneficiados los unos por los dones de otros y viceversa.
1 Corintios 1:7-8 “7 de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la
manifestación de nuestro Señor Jesucristo; 8 el cual también os confirmará hasta el fin,
para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.”
Esto indica que los dones espirituales tienen un punto de caducidad, es decir, los dones
estarán activos hasta que se cumpla su propósito, luego de esto, ya no operaremos en
los dones, sino que lo haremos desde la asignación que se nos dé en su momento.
Efesios 4:13 “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”
En este pasaje de efesios la palabra “hasta” indica la finalización del mover de los
dones espirituales, puesto que el día de la manifestación de Jesucristo su propósito
estará completo, llevando a lo que se conoce como perfeccionamiento.
¿Por qué? Porque el día de la manifestación habremos alcanzado una transformación
corporal, la cual establece que seremos elevados a un nuevo tipo de creación, por el
poder del Espíritu Santo, veamos los siguientes pasajes:
1 Corintios 15:40 “Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria
de los celestiales, y otra la de los terrenales.”
Intermedios II 31
Romanos 8:29 “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que
fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos.”
1 Corintios 15:52-53 “52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final
trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados
incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53 Porque es necesario que esto
corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad.”
1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo
vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de
nuestro Señor Jesucristo.”
Mateo 22:30 “Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino
serán como los ángeles de Dios en el cielo.”
¿Por qué en Juan 3:16 habla de Jesús como el unigénito de Dios, pero en Romanos 8:29
habla de que Él es el primogénito de muchos?
Porque a la manera en que Jesucristo opero en los dones cuando vino a la tierra, y
cuando por el poder del Espíritu Santo el fue resucitado y su cuerpo mortal
transformado en un cuerpo glorificado Él fue el unigénito de Dios, pero el día de su
manifestación todos seremos transformados y por tanto seremos semejantes a Él, por
tanto se convertirá en el primogénito de muchos.
Y en cuanto a los dones es indispensable que sepamos que la operación de ellos,
llegara a su fin, por tanto no debemos aferrarnos a los dones como que fueran a estar
con nosotros siempre, pues al volvernos ese nuevo punto creacional conforme a la
semejanza de Cristo, los dones habrán cumplido su misión en su totalidad.
Pero mientras el día de la manifestación de Jesucristo ocurre y los dones lleguen a su
final, debemos estar desarrollándolos en una misma visión y en una misma meta,
unidos a la guía del Espíritu Santo a través de las autoridades espirituales.
Por tanto los dones que se enlistan llevan en si un orden jerárquico, para poder cumplir
con el propósito universal de cada uno de ellos, por tanto debemos tener en cuenta
este orden, para poder ser efectivos y eficientes en su desarrollo y en su cumplimiento.

Intermedios II 32
Orden jerárquico de los dones:
Dones ministeriales: Son 5 y pertenecen a la estructura del Cuerpo de Cristo como los
dones que dirigen su crecimiento de manera adecuada y balanceada.
Efesios 4:11 “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros,”
o Apóstoles. – Enviados
Como don el apóstol es aquel que tiene la misión de ser enviado y enviar a otros,
por su llamado son capaces de activar a otros en los diferentes ministerios.
Van a la cabeza no porque tengan un rango mayor, sino porque en su llamado
son los que activan los demás ministerios, ejecutando los planes de Dios.
o Profetas. – Anunciadores
Son los que reciben los planes de Dios, los diseños les son revelados, en ellos es
mas fuerte el mover sobrenatural de milagros, están y operan en conjunto con
los apóstoles para que los diseños puedan ponerse en ejecución.
Es necesario que tengan una cobertura, que los sepa edificar para que su don no
se desvíe del propósito.
o Evangelistas. – Predicadores
Tiene una pasión por hablar a las almas que aun no han sido alcanzadas, son el
brazo largo del ministerio atrayendo con su don a las multitudes.
Por lo usual trabajan solos, sin embargo su labor no debe quedarse en solo
alcanzar las personas desde una tarima o plataforma, deben trabajar en conjunto
con el pastor para que la cosecha pueda ser guardada.
o Pastores. – Cuidadores
Son aquellos que cuidan las congregaciones, el corazón pastoral hace que se den
por ellas, que estén dispuestos a incluso a perder ellos para que otro no sea
lastimado.
Los pastores son los que vendan y curan las heridas de aquellos que llegan a
Cristo lastimados por el pecado, el mundo o el enemigo.
o Maestros. – Formadores
Estos son los que transforman usando la palabra de Dios y la revelación que hay
en ella, sacando las porciones que se necesitan para que todos sean edificados.
Dones motivacionales:
Intermedios II 33
Romanos 12:6-8 “6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos
es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en
servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que
reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con
alegría.”
En esta lista aparecen estos dones como un complemento a los dones ministeriales, es
decir, así como los apóstoles eligieron diáconos que sirvieran en las mesas, para que
ellos pudieran orientar su esfuerzo en edificar las congregaciones, los dones
motivacionales son los que apoyan a los oficios ministeriales en su labor.
Profecía, Servicio, Enseñanza, Exhorta, Reparte, Presidir y Misericordia, todos estos
dones complementan a los ministeriales en su distinto llamado.
Dones de manifestación:
1 Corintios 12:8 “8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro,
palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro,
dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía;
a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro,
interpretación de lenguas.”
Son 9 divididos, son para manifestar el poder de Dios a los no creyentes, son junto con
el evangelista el otro brazo largo del cuerpo de Cristo.
A) Dones de Revelación o poder
1. Palabra de Ciencia
2. Palabra de Sabiduría
3. Discernimiento de espíritus
B) Dones de Poder
4. Fe
5. Sanidad
6. Hacer milagros
C) Dones de Inspiración
7. Profecía
8. Diversos géneros de lenguas
9. Interpretación de lenguas.
Intermedios II 34
Debemos ser diligentes en desarrollar nuestros dones, entre tanto viene Jesucristo.

Cuarto tema: ¿Qué es Ética Ministerial?


Clase No 10

Para lograr dar una respuesta de que es la ética ministerial debemos definir el
concepto de ética en primer lugar.
Concepto de Ética: Es una teoría de la moral que, hace comprender conceptos como el
bien, el mal, la justicia, el deber, la felicidad.
Ética ministerial: “El conjunto de normas espirituales que rigen la conducta de los
creyentes, que tienen su origen en Las Escrituras, y que fueron enseñadas y practicadas
por Jesucristo.”
La ética ministerial se da tanto en la esfera de las motivaciones como en la de las
acciones y que determinan la conducta del creyente en relación con Dios, la sociedad,
la familia, la iglesia y los consiervos.
El hombre es un ser altamente complejo, está dotado de espíritu, alma y cuerpo, que
hacen a cada individuo único e irrepetible, además posee otros rasgos que definen su
identidad como ser la personalidad y el carácter.
Entonces el ser humano necesita de una escala estándar de valores morales que sean
el punto de comparación de su conducta, para determinar si sus motivaciones o sus
acciones están enmarcadas en esa escala.
Es decir, yo necesito un manual que establezca que mis motivaciones o mis acciones
estén enmarcadas dentro de él y así determinar si mis motivaciones son correctas o
incorrectas, y por tanto mis conductas obren para bien o para mal.
Justamente esto es lo que Jesús enseña en Marcos 7:21-22 “21 Porque de dentro, del
corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las
fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la
lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.”

Intermedios II 35
Ahora, las escrituras señalan que la ignorancia es una situación sumamente riesgosa en
nuestra vida, Isaías 5:13 “Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo
conocimiento; y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.”
En el inicio, por el estado creacional puro de Adán y Eva, ellos no necesitaban una
escala moral, ya que todas sus acciones estaban enmarcadas en la inocencia, por lo que
el único limite que ellos necesitaban, era no comer del árbol de la ciencia del bien y del
mal.
Pero, cuando ellos desobedecen pierden la pureza y la inocencia, es necesario que
ahora se establezca un código de conducta, un estándar de valores que determinen
que acciones están enmarcadas en lo que agrada a Dios (bueno) y lo que no (malo).
Esto es lo que se conoce como la conciencia, y lo vemos en Romanos 2:15 “Mostrando
la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y
acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.”
Sin embargo, producto de la maldad (Genesis 6:5) la conciencia puede llegar a
cauterizarse (1 Timoteo 4:2), es decir, comienzan a borrarse los límites, y lo que se
considera bueno pasa a ser malo y viceversa (Isaías 5:20), lo que nos lleva a ser
aprisionados en una mente reprobada (Romanos 1:28) donde se pierde toda noción de
lo correcto o incorrecto, donde el fin justifica los medios y el placer es mas importante
que la razón.
Por lo anterior, Dios establece un código ya no en la conciencia, sino un código escrito,
conocido como La Ley, en el cual establece explícitamente lo que es correcto y lo que
es incorrecto, no dejando esta tarea a la conciencia, pues una conciencia cauterizada
no distingue entre lo bueno y lo malo.
Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;
porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
Sin embargo, el ser humano por causa de la dureza de corazón, llego a desobedecer La
Ley, tal como lo vemos en Hechos 7:53 “Vosotros que recibisteis la ley por disposición
de ángeles, y no la guardasteis.”

Intermedios II 36
Marcos 7:7-8 “7 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos
de hombres. 8 Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los
hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas
cosas semejantes.
Es por eso que Jesús vino y vivió bajo La Ley, para demostrar que La Ley no era la que
se había equivocado, sino que el hombre es el que había ignorado a Dios
deliberadamente.
Mateo 5:17 “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido
para abrogar, sino para cumplir.”
Luego Dios a través de Jesucristo establece lo que conocemos como La Gracia, que es la
guía del Espíritu Santo en nuestros corazones, dictándonos el estándar moral, el
manual que debe determinar nuestras motivaciones y nuestras acciones.
Juan 14:26 “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi
nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”
Hebreos 10:16 “Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el
Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré.”
Entonces la ética ministerial es justamente comportarnos de acuerdo a ese estándar
moral que Dios ha establecido, ya que la inocencia se perdió por el pecado, la
conciencia se cauteriza por la maldad y la ley se desobedece por la dureza, ahora Dios
mismo nos hace saber a través de su Espíritu Santo lo bueno y lo malo.
Sin embargo, es imperativo conocer los mandamientos que Dios nos ha dado, eso lo
podemos comprobar cuando Jesús comisionó a los apóstoles para hacer discípulos.
Mateo 28:20 “Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí
yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”
Todo lo anterior nos enseña que el enemigo de la ética es la ignorancia, mientras más
ignoramos, menos éticas son nuestras motivaciones, y por lo tanto menos éticas son
nuestras acciones, porque no están alineadas con el estándar moral que Dios
establece.

Intermedios II 37
Y ahora tenemos no una sino varias guías que nos indican el estándar moral de Dios,
primero la conciencia, luego La Ley escrita y por ultimo la guía del Espíritu Santo, por
tanto es necesario acceder al conocimiento, para identificar cual son los lineamientos
que Dios ha establecido para nosotros, porque desconocerlos es perjudicial.
Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto
desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu
Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.”
Por tanto, la ética ministerial es aplicar el conocimiento de lo que Dios nos ha mandado
a nuestras motivaciones y nuestras acciones para poder actuar de manera adecuada y
correcta, primero para agradar a Dios y para ser la respuesta en un mundo sin rumbo.
Colosenses 3:23 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no
para los hombres.”
Y es que cuando un cristiano actúa con ética ministerial obtiene credibilidad, y nos
volvemos notorios para los demás, ya sea porque representamos el estándar moral de
Dios, o porque nos rehusamos a participar de las modas del mundo, eso nos hace tanto
admirados como odiados.
Se nos admira por mantenernos firmes en lo que creemos a pesar de los que el mundo
o la moda dicten, pero, justamente esa firmeza de convicciones, hace que los demás
nos señalen y persigan, tratando de denigrarnos porque nuestra obediencia es su
condenación.
Hebreos 11:7 “Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no
se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al
mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.”
Es por eso que el mundo va a tratar de reemplazar la ética ministerial por su propia
escala de principios y valores, impulsando ideologías contrarias, para quedar bien con
el pecador y que abrace su propio pecado como algo normal; dejando a la humanidad
en el borde de la decadencia.
Es por tanto que todo creyente debe observar y aplicar a todas las áreas de su vida la
ética ministerial, porque cuando actuamos en base a ella, nos convertimos en lo que
Cristo Jesús hablo de nosotros, la luz y la sal del mundo.
Intermedios II 38
Cuarto tema: ¿Qué es Ética Ministerial?
Clase No 11

La ética ministerial es conocer y obedecer la escala de valores que Dios ha establecido


para la humanidad, con el objetivo primario de poder tener una relación íntima con Él,
y el segundo es poder establecer un ambiente social adecuado para manifestar el bien.
¿Por qué es tan difícil que todos actuemos enmarcados en la escala moral de Dios?
Porque desde que tuvimos acceso al conocimiento del bien y del mal nos dimos cuenta
que algunas conductas no agradan a Dios, en Edén todo estaba permitido, excepto
comer el fruto de un árbol en específico, pero al comer de ese fruto ahora existen
restricciones.
La primera conducta que encontramos que desagrada a Dios es la desobediencia, esta
produjo que la humanidad fuera castigada, al punto que fueron expulsados del Edén y
ahora debían esforzarse para obtener su sustento, hasta el momento en que
finalmente morirían, volviendo sus cuerpos al polvo del cual habían sido formados.
Al salir de Edén, cuando Caín y Abel presentan una ofrenda a Dios, vemos otro ejemplo
de una conducta que no agrada a Dios, por tanto Él no acepta la ofrenda de Caín, pero
la conducta de Abel si agrada a Dios, y Él acepta su ofrenda, lo que acontece después es
que Caín se siente decaído, no se controla y asesina a su hermano, esto lo llevo a sufrir
un castigo, ser errante en la tierra.
Vemos entonces que la conducta primero comienza como una motivación, pero, ¿qué
es la motivación?, es la verdadera intención, es lo que está detrás de lo que hacemos y
porque lo hacemos, y las motivaciones nacen en el corazón.

Intermedios II 39
Genesis 6:5 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que
todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el
mal.”
Marcos 7:21-22 “21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos
pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, 22 los hurtos, las
avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la
insensatez.”
Con estos pasajes vemos que la motivación que nace en el corazón, es lo que
determina las conductas con las que actuamos en nuestro diario vivir, por eso es tan
importante que nuestra motivación principal debe ser la de agradar a Dios viviendo en
obediencia a sus mandamientos.
Podemos comprender porque parece tan difícil cumplir con la escala de valores
morales que Dios ha determinado para nosotros, es por la motivación, la que nace en
nuestro corazón, porque cuando nuestra motivación no es para agradar a Dios, sino
complacer nuestros propios placeres y deleites, nuestra conducta no será agradable
para Él.
Entonces cuando nuestra motivación hace que nuestra conducta no sea agradable a
Dios, es lo que conocemos como pecado, y el pecado nos separa de Dios que es
Espíritu, y nos hace entrar en conflicto, ya que nuestra carne desea el placer, y nuestro
espíritu agradar a Dios, por tanto, en nuestro interior existe ese dilema moral.
Romanos 7:14-16 “14 Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal,
vendido al pecado. 15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero,
sino lo que aborrezco, eso hago. 16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley
es buena.”
Pablo lo explica de esta manera, La Ley es buena porque es espiritual, pero mi carne,
quiere hacer lo malo, porque su motivación no es agradar a Dios, sino disfrutar del
placer y deleite a como de lugar, en cambio mi espíritu desea agradar a Dios, pero, la
conducta que predominará será la de lo que sea más fuerte en mí, mi espíritu o mi
carne.

Intermedios II 40
Gálatas 5:16-17 “16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la
carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la
carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”
Este pasaje es lo principal para poder ejercer adecuadamente la ética ministerial,
porque la ética no solo es como me voy a comportar mientras estoy sirviendo en el
ministerio al que he decido integrar, sino que va mas allá, es que como debo
comportarme para agradar a Dios con todas las acciones dentro y fuera del ministerio.
Colosenses 3:23 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no
para los hombres.”
Entonces la ética ministerial no es solo comportarme bien, va desde que me motiva y
porque voy a observar determinada conducta.
Una vez establecido que en el corazón nace la motivación y de la motivación la
conducta y de la conducta la manera que nos comportamos, surge otra interrogante,
¿Por qué no usamos nuestra escala de valores, la que está en nuestro corazón?
Porque como aprendimos en la clase pasada, nuestro corazón esta cauterizado por
causa del pecado y la maldad, no discierne lo correcto y sus intenciones son egoístas,
mezquinas y no buscan agradar a Dios.
Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo
conocerá?”
¿No puedo confiar en mi corazón? Realmente un corazón que no ha llegado a ser
perfeccionado por medio de la obediencia y que esta motivado con genuina sinceridad
en agradar a Dios, no es un corazón confiable.
Por tanto, necesitamos la guía del Espíritu Santo, constantemente en nosotros para
que pueda escudriñar las verdaderas intenciones de nuestro corazón y guiarnos a tener
las conductas adecuadas, las que agradan a Dios.
Por lo anterior, es que es tan difícil que el hombre rinda su corazón, porque hay un
conflicto entre agradar a Dios y complacer mi corazón, el cual constantemente es
asediado por el enemigo, que busca tomar el control de mis acciones, para apoderarse
del don y la autoridad que Dios delego en mí, y quedárselas para el mismo.

Intermedios II 41
¿Como lo hace? 1 Juan 2:16 “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la
carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del
mundo.”
o Deseos de la carne: El pecado que busca el placer de satisfacerse así mismo.
o Deseos de los ojos: La tentación que se nos presenta de manera visual.
o La vanagloria de la vida: Es un ego desmedido, la búsqueda de reputación y
renombre no por agradar a Dios, sino por lo que somos o hemos logrado.
Por eso es imperante en nosotros conocer cual es el plan, llamado y propósito de Dios
para que logremos conocer cual es la voluntad que Él ha preparado para nosotros y así
cumplirla para agradarlo a Él.
Y una vez que le hemos agradado a Él, que se construya un ambiente adecuado, para
nosotros, nuestros hijos, nuestra familia y la sociedad en general.

Cuarto tema: ¿Qué es Ética Ministerial?


Clase No 12

Resumiendo, las dos clases anteriores, 1. El conocimiento y 2. La motivación que nace


del corazón son las que producen nuestras acciones, y si nuestras acciones están
enmarcadas en la escala moral de Dios y la guía de su Espíritu Santo estas agradan a
Dios, y las que no lo estén son desagradables para Él.
Es decir, es importantísimo adquirir conocimiento, porque este nos muestra lo correcto
y lo incorrecto para Dios, y también es importantísimo aprender cuales son las
intenciones del corazón, porque estas nos muestran la motivación por lo cual hacemos
las cosas, y si son para agradar a Dios o para nuestro propio deleite.
Entonces, cuando adquirimos el conocimiento y aprendemos a discernir nuestras
motivaciones tenemos avances para lograr hacer cambios reales en nuestras acciones y
nuestras conductas, a esto las escrituras lo llaman, madurez espiritual, crecimiento
espiritual, y en efesios le llaman perfeccionamiento.
Ahora surge la duda ¿cómo el ser humano imperfecto, puede llegar a ser perfecto?
Pues surge desde el proceso que hablan las escrituras:

Intermedios II 42
1. Todos es parte de un propósito, un plan, un llamado, una meta, que todos los
creyentes tenemos, llegar a ser como Jesús.
Romanos 8:28-29 “28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les
ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29
“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos
conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos
hermanos.”

Actuar con Ética Ministerial es aprender a conocer cual es nuestro llamado y que
nuestras acciones estén orientadas a desarrollar ese llamado y alcanzar esa
meta, es a través de la ética que nuestra conducta y nuestras motivaciones se
vuelven agradables a Dios y orientadas al éxito espiritual, tal como lo hizo Jesús;
y alcanzar ese éxito nos permite alcanzar la primer meta, la meta personal que es
vivir para Dios, y que seamos agradables para Él.
2. Todos somos parte del cuerpo, por tanto, todos tenemos una labor que
desarrollar en el establecimiento del reino de Dios.
Romanos 12:4-5 “4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos
miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros,
siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los
otros.

Adicional a la meta personal, tenemos una meta en conjunto con todos los
demás creyentes, edificar el cuerpo de Cristo, y para esto nuestra acciones y
motivaciones no solo deben ser agradables a Dios, sino que estas deben proveer
un ambiente adecuado para que los nuevos convertidos puedan crecer y
desarrollar su meta personal y su meta en conjunto.

Y para poder proveer de esta meta debemos aprender a limar asperezas, a


conllevarnos con los defectos de los demás, a aceptar su debilidad, porque en
otro tiempo también fuimos débiles, y a comprender que la gracia de Dios no
nos hace mejores que otros, y que ser maduros, no nos faculta para juzgar a
nadie, antes bien debemos ser pacientes y restaurar al que lo necesite.

Intermedios II 43
Colosenses 3:13 “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si
alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así
también hacedlo vosotros.”
Romanos 15:1 “Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas
de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.”
Romanos 14:1 “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre
opiniones.”

3. Debo procurar guardar mi conducta y mi comportamiento, puesto que es la


forma en que otros ven a Dios, y si mi conducta o mi comportamiento no reflejan
a Dios entonces, por mi conducta el evangelio de Cristo es señalado.

1 Corintios 10:23 “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito,


pero no todo edifica.”

Cuando la escritura me muestra que tengo permitido todo, es porque cuando he


alcanzado la madurez y tengo los sentidos espirituales desarrollados, entonces,
puedo tomar las decisiones que agradan a Dios, puedo soportar la tentación,
puedo a través de la prueba que mi fe sea probada y aprobada.

1 Corintios 8:9 “Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero
para los débiles.”
La libertad que Dios nos da no es libertinaje, todo debe hacerse con prudencia,
pensando en nuestro testimonio publico y que representamos a Dios en todo
momento, aunque a veces no lo queramos.

1 Corintios 8:13 “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no


comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.”
Hay acciones, conductas o comportamientos que debemos aprender a controlar
o dejar de hacer, no porque sean pecado, sino porque para otros pueden ser
piedra de tropiezo.

Romanos 14:21 “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu


hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.”
Intermedios II 44
Entonces al proveer la atmosfera para los otros, no es ser hipócrita, porque otros
creerán que dejamos de hacer las cosas por aparentar algo que no somos, no,
por el contrario, porque nos hemos aprendido a dominar y a controlar, ahora
somos mas sinceros en la conducta que demostramos, cuando pudiendo hacer
cualquier cosa, decidimos poner límites a nuestra conducta por causa de los
demás.
Al final la ética ministerial se encierra en las palabras de Pablo en 2 Timoteo 1:7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio.”
El Espíritu Santo nos ha investido de poder para soportar la tentación o la prueba con el
fin de ser perfeccionados, su amor, nos impulsa a que pudiendo ser libres para hacer
todo, nos volvemos prudentes para que otros no caigan y el evangelio no sea
vituperado y que nos ha llenado de dominio propio para vencer en la lucha espiritual, y
es la Ética Ministerial la conducta que todo creyente debe observar.

Intermedios II 45

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