Orígenes del HTP
El test de la Casa-Abol-Persona (HTP) de Buck
apareció en 1948 como una derivación de una
escala de inteligencia en la que ese autor se
hallaba trabajando en la época en la que Wechler
publicaba su test de nivel.
Esta revisión y ampliación del uso de la técnica que
hace Buck, indica el cambio de una aproximación
esencialmente cuantitativa de tabulación a un
abordaje mas cualitativo e interpretativo del mismo
test (Buck, 1951-70)
Al observar que los dibujos se saturaban de factores
no intelectuales, decide sistematizarlo como test
proyectio, siendo esta tarea luego ampliada por otros
autores, especialmente Hammer (1969)
Buck fundamenta su elección de la temática de la
Casa, Árbol y de la Persona en tanto los considera:
1. Ítems familiares a todos incluidos a niños
pequeños.
2. Fácilmente aceptados sin crear mucha resistencia.
3. Fuente de asociaciones verbales a partir de la
producción grafica.
Para Hammer estos tres conceptos gráficos tienen
gran potencia simbólica, ya que saturan de las
experiencias emocionales e ideacionales
(consientes e inconscientes) ligadas al desarrollo
de la personalidad.
Su aplicación permite observar la imagen interna
que el sujeto tiene de si mismos y de su ambiente,
que cosas considera importantes, cuales destaca
y cuales desecha.
La Casa estimula asociaciones con la vida
hogareña y las relaciones interfamiliares a la vez
que tanto el árbol como la persona permite la
transmisión de una autoimagen mas cercana a la
conciencia y de las relaciones con el ambiente.
El H. T. P. (house-tree-person) finalmente se basa en el Test de la
Figura Humana de Karen Machover y en el test del Árbol de
Koch, por lo cual utiliza los indicadores originales de estas
pruebas, los que enriquece con el conocimiento logrado a
partir de distintas pruebas gráficas con cualidades proyectivas,
como son los trabajos de Koppitz, Harris, entre otros.
Cada dibujo entrega datos sobre niveles complementarios de
la personalidad. Así pues, mientras el dibujo de la persona nos
aporta información sobre la autoimagen del sujeto cercana en
su conciencia y por ende de sus mecanismos defensivos con
cualidad yoica, el dibujo del árbol nos informa sobre el Yo más
profundo y la casa sobre el ámbito familiar del individuo.
Administración de la Prueba:
Básicamente estas consisten en:
a) el orden en que se presentan los gráficos dentro de la
batería.
b) El mismo tipo de papel en cuanto a tamaño y gramaje
c) Mismo tipo de lápiz
d) Uso permitido de la goma de borrar
e) Cantidad de hojas
Consignas.
1) Comenzamos por el primer dibujo de la batería el test de la
casa. La consigna es la siguiente: “le pido que dibuje una
casa”
Le damos la hoja en sentido apaisado u horizontal
2) Luego pasamos al test del árbol. Aquí le damos la hoja en
sentido vertical le decimos “le pido ahora que dibuje un árbol”
3) Finalmente se le pide que dibuje una persona.
Test de la Casa
•La Casa podemos asociarla a la expresión gráfica de un fuerte
sentimiento interno como es el de la necesidad y deseo de vivir
protegido por la seguridad de la casa y evitar los peligros del
mundo exterior.
•Así, los niños representan o proyectan sobre el papel su propia
forma de vida, los vínculos afectivos que le unen a su familia y
también su relación con el mundo exterior.
•El dibujo de la casa puede estar ya presente con esbozos muy
esquemáticos y simples en niños de cuatro a cinco años. Es a partir
de los 6 años, cuando la casa comienza a mostrarnos detalles más
variados. Puede ser grande, pequeña, muy o poco elaborada y
presentar elementos añadidos varios (árboles, plantas, animales,
nubes, chimeneas, humo, etc...). Es entonces cuando podemos
proceder a un análisis más detallado.
•El test de la Casa, puede aportarnos información valiosísima
acerca de los diferentes aspectos del temperamento del niño así
como de su mundo emocional y la forma con la que se relaciona
con el ambiente externo
Interpretación
Casa grande Suele asociarse a alegría y bienestar.
El niño que la dibuja probablemente es extrovertido, con
capacidad para mostrarse afectuoso y amigable. Es síntoma,
también, de que la casa es interiorizada como confortable y
cálida.
Casa pequeña En este caso podemos encontrarnos con la expresión de
necesidad de recogimiento, introversión, necesidad de
autoprotección contra el mundo externo.
Según la edad del niño, timidez, dificultad en las relaciones con
sus iguales, miedos y/o sentimientos de inferioridad.
Casa alta Cuando la casa representada es excesivamente alargada en
su altura pueden ser signos de necesidad de crecer, de
hacerse mayor de alcanzar la vida adulta.
Es propio de algunos niños con problemas afectivos en casa y
que desean hacerse mayores para emanciparse .
Casa baja Las casas que son bajas, con escasa distancia entre suelo y
techo respecto a su amplitud, se asocia a sentimientos de
opresión, angustia, preocupación, malestar en el domicilio
actual, especialmente si se presentan sin la línea del suelo o se
presentan deformadas o inacabadas .
La Puerta
La Puerta representa el acceso a la vivienda es el elemento que regula la entrada a nuestro
espacio vital, pero también es la salida y el contacto con el mundo exterior.
Su presencia, forma y tamaño nos va a dar información vital acerca de como el niño
proyecta sus relaciones con el ambiente.
Las Ventanas
Las ventanas que representan los ojos de la casa dado que a través de ellas se contempla
lo que sucede exteriormente. Pero también constituyen un elemento a partir del cual
podemos ser observados en nuestra intimidad por agentes externos.
El Techo
El techo o tejado de la casa suele asociarse con la parte superior del hombre, es decir, la
mente o el espíritu. Representan las inquietudes superiores como pueden ser: la creatividad,
la fantasía, la conciencia, el sentido moral, social, ético o incluso religioso.
Las Paredes
Algunas teorías afirman que las paredes representan la fortaleza del
"yo" y la personalidad del individuo que las dibuja. No está
suficientemente documentada su interpretación en niños por lo que
sólo aportaremos unas ideas muy generales acerca de cual puede
ser su significado.
La Chimenea
Tradicionalmente se ha relacionado el humo con una manifestación
de calidez, afecto, recogimiento, etc... Pese a que es un elemento no
demasiado frecuente en las casas urbanas, sigue apareciendo
sistemáticamente en muchos de los dibujos de los niños y jóvenes.
Casa sin puerta o El omitir la puerta significa un bloqueo, una necesidad de romper las
puerta muy relaciones con el mundo externo, introversión, aislamiento de las
pequeña presiones externas que son vividas como agresivas o indeseables.
También timidez y necesidad de autoprotección. Necesidad de
disponer del propio espacio sin interferencias de otras personas.
Puerta muy grande Suele asociarse a necesidad e incluso dependencia de los demás.
La persona se percibe con limitaciones para desenvolverse en la
vida cotidiana, buscando y necesitando de la ayuda del entorno
para seguir adelante. También puede indicar generosidad extrema,
personas sin secretos, atolondramiento o falta de previsión.
Puerta cerrada y En general puede asociarse a introversión, evasión del mundo
cerraduras exterior. También necesidad de proteger su ámbito más íntimo.
En niños pequeños la puerta cerrada es una forma de protegerse de
sus propios miedos. En general y dependiendo de la edad, los
síntomas de introversión serían más evidentes si la puerta además
presenta cerradura o elementos que refuerzan su solidez (piedras,
hierros, etc...).
Puerta abierta Persona o niño abierto, extrovertido, con capacidad y gusto por las
relaciones sociales y la comunicación. Probablemente con
seguridad en sí mismo y confianza en el entorno.
Casa sin ventanas A partir de los 5 o 6 años puede indicarnos que el niño tiene la
sensación de que no puede afrontar la realidad externa.
Se siente aprisionado en su ambiente familiar e íntimo. Puede que
hayan carencias afectivas, rigidez en la educación parental o excesiva
sobreprotección. Si además se observan barrotes o cruces en la
ventana, la casa es sentida con desagrado o rechazo .
Ventanas grandes o Son propias de niños curiosos, con apertura hacia el mundo exterior,
abiertas con necesidad de aprender, capacidad de observación y sin miedos a
las valoraciones de los demás.
Ventanas pequeñas Según su tamaño y forma pueden significar protección hacia los
y/o cerradas demás, introversión, necesidad de apartarse de los ojos indiscretos que
puedan observarnos y prudencia en la relaciones con otras personas.
Son habituales en niños pequeños adquiriendo mayor significación en
adolescencia y edad adulta.
Ventanas muy La presencia de tiestos con flores, visillos de cortinas u otros se relaciona
adornadas con una personalidad detallista, con gusto por la calidez de la casa,
sensibilidad, sentido estético y/o con la necesidad de causar buena
impresión.
Ventanas simples Reflejan niños con poco interés por la relación social aun que no la
con pocos detalles rehusen. También relaciones superfluas, basadas en intereses
inmediatos más que en lazos afectivos estables.
Techo simple de 2 Es el más habitual en niños. Si no presenta deformidades o
vertientes elementos anómalos se relaciona con un perfil realista,
bien conectado con el mundo de las ideas.
Techo Techos que sobresalen en exceso por los costados o de
excesivamente tamaño muy superior respecto al de la casa, pueden
grande indicar temperamento o personalidad excesivamente
idealista o soñadora con poco contacto con la realidad.
Casa sin techo, poco Ausencia de capacidad para la creatividad y/o fantasia.
definido o mal Puede también relacionarse con escaso nivel cognitivo,
conectado con la trastornos del aprendizaje y/o retraso mental.
casa
Techo con tejas o Persona creadora, racional, con gusto por el mundo de los
muy elaborado ideales y el pensamiento. A medida que el dibujo es más
detallista mayores son estos atributos. Probablemente
gusto por la lectura y/o las artes plásticas. No habitual en
niños de menos de 11 o 12 años.
Techo plano o muy Normalmente sugiere problemas en el seno familiar. El niño
ancho tiene la sensación de estar oprimido por los conflictos o a
causa de que sus padres sean demasiado exigentes y/o
severos con él.
Paredes altas Paredes altas, elevándose hacia arriba suponen una
proyección del niño, la necesidad de expandirse, crecer,
quizás llegar a ser como los adultos.
También puede significar fuerza, incluso agresividad, lucha
con el medio externo como forma de sobrevivir.
Si la pared no presenta ventanas entonces hay además
egoísmo, exclusión de los demás en el propio crecimiento,
ambición sin tener en cuenta las necesidades de los
demás.
Paredes bajas Introversión, expresión de opresión, impotencia, agobio,
malestar e inseguridad en su entorno más próximo.
Si además no hay ventanas, éstas son pequeñas o con
barrotes se potencian estos rasgos.
Paredes rotas, Suelen ser indicadores de problemas crónicos en el seno
con remiendos o familiar y que amenazan con posibles rupturas dolorosas.
agujeros
Casa sin chimenea En general podemos asociarlo con un niño de temperamento un
poco frio, distante, o quizás que está en un núcleo familiar con pocas
vinculaciones afectivas.
Hay chimenea pero Puede ser síntoma o indicio de falta de comunicación en el seno de la
no humo familia, lo que puede deberse a que el niño sufra carencias afectivas
o sufrimiento emocional (celos de un hermano, pérdida de algún
familiar relevante, etc...)
Chimenea No suele aparecer en los niños más pequeños.
humeante Su significado en niños a partir de 7 u 8 años es de buenas relaciones
familiares, ambiente tranquilo y acogedor
Dirección del humo En general suele afirmarse que el humo que sube verticalmente hacia
arriba es indicador de una personalidad idealista, mística, con gusto
por el mundo de las ideas y los pensamientos.
Cuando se dirige a la izquierda se especula con la presencia de
nostalgia, necesidad de rememoración del pasado, perfil
tradicionalista y/o conservador. Finalmente si el humo va hacia la
derecha se trataría de una persona idealista, amante de lo nuevo,
aventurero, extravertido, con gusto para los viajes y los proyectos
renovadores.
Humo muy denso Se ha relacionado esta característica como indicador de tensión,
problemas en el ámbito familiar o en el terreno personal. Se trataría de
un deseo inconsciente de canalizar esa energía negativa y
desprenderse de ella lanzándola hacia el exterior.
CASA
Tensión Interna
Fantasía
Contacto
Fortaleza Ambiental
Yoica
Inseguridad
Grado de contacto con la realidad
El Árbol
El árbol expresa las relaciones que existen entre el Ello, el Yo y
el Súper Yo
a) Tamaño del Árbol
Árbol pequeño Un árbol pequeño (que ocupa menos de 1/4 de
la hoja) se asocia a timidez, retraimiento, temor a
lo externo, introversión. También puede indicar
fragilidad emocional.
Árbol grande Árbol que ocupa toda la hoja, muestra a una
persona normalmente extrovertida, alegre, que
no duda en explorar todo el entorno.
Probablemente disfruta de la compañía de otros.
No obstante, si el dibujo grande muestra un árbol
deforme o irreal puede indicar (según la forma),
excentricidad, ganas de llamar la atención, baja
aceptación de las normas, también agresividad
(si aparecen ramas punzantes o formas
rectilíneas ascendentes).
RAÍZ Y SUELO
• Constituyen la transición entre las emociones más intimas y
el mundo exterior.
• La raíz suele asociarse a la parte más instintiva, de
sentimientos más primarios, correspondería a lo que Freud
denominó “Ello”.
• El suelo constituye el principio de contacto con la realidad.
Es el punto desde el que el tronco emerge para sobrevivir
en el medio externo.
• A partir de los 9 o 10 años (antes suele ser omitido) el trazo
de un suelo firme puede asociarse a firmeza, seguridad,
convicción en las ideas propias. Contrariamente, cuando
el suelo no está presente significaría, inestabilidad,
inseguridad, dudas, falta de arraigo, necesidad de
encontrar su propio espacio.
Las Raices
Muchas raices Un árbol con muchas raíces (en especial si son
proporcionadas) se asocia a un fuerte apego
positivo del niño con su madre y/o familia.
Se han establecido unos buenos cimientos para
desarrollar una personalidad afectivamente sana.
Seguridad hacia el futuro.
Raices deformes Si las raices son desproporcionadas respecto al
tronco pueden ser síntomas de búsqueda
angustiosa de estabilidad emocional; también de
curiosidad por lo oculto y predominio de
conductas primarias.
Ausencia de raices La carencia de raíces en el dibujo (a partir de los
8/9 años) puede ser síntoma de falta de seguridad
en el terreno emocional (especialmente si
tampoco se ha pintado el suelo).
Tronco
•Es el elemento más identificado con el “Yo”.
•En él han de plasmarse la percepción que uno tiene de sí
mismo y también el grado de seguridad o confianza que se
tiene para afrontar los retos del mundo externo.
•Los troncos débiles, estrechos, irregulares, bajos o
deformes muestran un carácter débil, influenciable, que
afronta con temor un mundo externo que es asumido
como hostil. Por tanto, el tronco débil puede ser un
indicador de problemas emocionales.
•Muchos niños con grandes carencias afectivas o que han
sido objeto de maltratos, suelen pintar un tronco con un
agujero en medio para simbolizar inconscientemente su
vacío emocional
TRONCO
Según el trazo: Tronco recto: Rigidez, autocontrol, disciplina, reservado.
Tronco con líneas onduladas: Flexibilidad, sociabilidad. Carácter dócil.
Si las líneas son muy retorcidas puede significar sufrimiento emocional,
sentimientos de culpabilidad, ansiedad.
Altura: Tronco bajo: Carácter internalizante, precaución ante el mundo exterior,
sencillez, modestia, acomodación, poco espíritu de superación.
Tronco alto (largo): Inquietud por proyectarse hacia el exterior, para crecer,
extroversión, ambición e idealismo.
Ancho: Tronco con ancho proporcionado (según el resto del árbol): Equilibrio,
templanza, seguridad en sí mismo, autocontrol, capacidad de planificación.
Tronco delgado: Inestabilidad (en especial si el troco es una sola línea),
debilidad, inseguridad, timidez, retraimiento, poca iniciativa, pensamiento
rígido, debilidad mental (según edad).
Tronco grueso: Firmeza, extraversión, autoridad, energía, seguridad en uno
mismo. Si es muy grueso puede ser síntoma de rasgos negativos relacionados
con la exaltación del propio "Yo" (narcisismo, autoritarismo, agresividad,
individualismo, terquedad, obstinación).
Otros Sombreado: cuando se ha sombreado totalmente quedando el tronco negro,
elementos: con posibles sentimientos de culpa o remordimientos internos.
Agujero en el centro: en jóvenes representa a menudo, vacio interior,
fragilidad emocional, problemas personales de tipo afectivo (según edad con
padres o parejas). Heridas, manchas : Cuando en el tronco aparecen
manchas que el niño describe como heridas fruto de enfermedad o
accidentes en el árbol, puede estar proyectando sufrimiento interno
(probablemente de tipo emocional), carencias afectivas y también temores
hacia el futuro. Hay que valorar también la posibilidad de malos tratos físicos o
psíquicos.
Las ramas y la copa
•Las ramas, las hojas y demás elementos de la parte superior
del árbol constituyen las estructuras que se alzan sobre el
tronco (sobre el “Yo”) y revelan la calidad e intensidad de las
relaciones hacia el mundo exterior.
•Puede interpretarse como símbolo de los brazos y de la
dirección de las aspiraciones.
•También del estado de ánimo actual.
•Según su forma nos describirán a una persona que se adapta
al exterior, se comunica eficazmente con los otros o, por el
contrario, adopta una posición de retraimiento y defensa de
su propio ego ante las amenazas externas.
Las Ramas y la Copa
Ramas hacia arriba En general se asocia a optimismo y extraversión. También con el
plano de las ideas y las aspiraciones. Unas ramas ascendentes que
se proyectan hacia el cielo pueden ser muestra de ansias de
crecer, de interactuar con el mundo. No obstante, si las ramas
acaban en forma de punta o muestran dientes de sierra pueden
señalar impulsividad, agresividad, el entorno externo es visto como
hostil y hay que defenderse
Ramas hacia abajo Las ramas caidas tienen un primer significado como expresión de
un estado decaido, pesimista, de desamparo o desasosiego. Sin
embargo, cuando son dibujadas con cierto refinamiento y detalle
(tipo sauce llorón) pueden estar asociadas a personas refinadas,
detallistas, muy sensibles y con tendencia a la tristeza.
Ramas que surgen Suelen estar presentes en los dibujos efectuados por adolescentes.
del tronco Desde un perspectiva psicoanalísta se explica como una
manifestación de la sexualidad en desarrollo. Puede también
expresar la necesidad de buscar su propio camino (búsqueda de
la propia identidad) a partir del "Yo" representado por el tronco.
Copa grande (en Extraversión, imaginación, interés para relacionarse con el mundo
relación al árbol) exterior, idealismo. Si es muy grande: Difícil control de la fantasia,
narcisismo, vanidad, exhibicionismo.
Copa Equilibrio entre introversión y extraversión, reflexividad, realismo,
proporcionada gusto por los detalles, equilibrio.
Copa en forma Según el trazo exacto: Introversión, terquedad, tendencia a la
angulosa polémica, impulsividad.
Otros Elementos a considerar
Follaje Su presencia, según la edad, puede indicar, buen
nivel de inteligencia, capacidad de concentración,
gusto por los detalles, aptitudes plasticas, vivacidad,
deseo de actividad. También (según el dibujo)
perseverancia, pensamiento obsesivo.
Presencia de En general se asocia a personas muy sociables,
Frutos altruistas, generosas y trabajadoras. En adolescentes
también se relaciona con la necesidad de mostrar las
propias capacidades y la búsqueda de resultados
inmediatos. Si los frutos se dibujan en el suelo:
sentimientos de decepción, añoranza, inquietud,
temor, agitación emocional.
Pequeños Los pequeños animales suelen pintarlos niños con
animales, Sol y buen soporte afectivo, preocupados por los
otros sentimientos y cuidados hacia los otros (están más
presentes en los dibujos de las niñas). El sol algunos
autores lo entienden como el símbolo del padre.
Cuando aparece en el dibujo significaría que se
reclama su presencia para que se ocupe de forma
más activa del árbol (que representa el "Yo").
Árbol
Súper Yo
Relaciones
Sociales
Afectos Yo
Impulsos Ello
Test de la Persona
El dibujo de la figura humana vehiculiza especialmente aspectos de la
personalidad del sujeto en relación a su autoconcepto y a su imagen
corporal.
De esta forma el dibujo de una persona al envolver la proyección de
la imagen de un cuerpo, ofrece un medio natural de expresión de las
necesidades y conflictos del cuerpo de uno.
Cada vez que un sujeto gráfica una persona en esta proyección de su
propio Yo que realiza confluyen:
• experiencias personales y sus representaciones psíquicas,
• Imágenes de estereotipo sociales y culturales que tienen un mayor
o menor peso para el sujeto.
• Aceptación o no de su etapa vital
• Identificación y asunción del propio sexo.
• El grado de estabilidad y dominio de sí mismo.
• La figura graficada debe asemejarse en sus atributos e imagen al
sujeto mismo.
1. La cabeza: nos permite ver como la persona evalúa la realidad, el equilibrio
entre la fantasía y el pensar.
Una cabezas grandes: se asocian a un exceso de fantasía o búsqueda en lo
intelectual como fuente de satisfacción, en su conjunto nos permiten inferir como
la persona se comunica con los demás; con confianza o desconfianza con
receptividad o no pensemos en quien dibuja ojos cerrados u ojos sin pupilas que
le permitan ver lo que sucede en su entorno.
2. Cuello: frecuentemente en esa zona desde lo psicológico nos da cuenta el
cuello de la capacidad que tiene el sujeto para controlar sus impulsos,
básicamente mas allá de su forma y longitud en el dibujo el cuello siempre debe
de estar presente.
Cuando en un dibujo el cuello esta ausente implica que no hay un buen control
de los impulsos ni afectivos ni sexuales, si esta presente en el dibujo pero es largo y
delgado
tanto que parecería que entre la cabeza y el tronco hay un gran abismo de
distancia esto es muy frecuente en personalidades esquizoides.
Un cuello pequeño implica que hay un bloqueo y negación de lo que el sujeto
siente.
3. Los brazos son una estructura que hace posible la comunicación pero
las manos son las que concretaran el encuentro y el contacto con el
otro, así muchas veces tenemos brazos sin manos; esto implica que la
posibilidad de comunicarse está, pero que el sujeto no la puede utilizar.
Cuando los brazos son demasiado largo y están alejados del cuerpo
implican ambición, deseos de expansión pero que se maneja
agresivamente.
4. Las piernas nos permiten ver como la persona se afirma en su
ambiente, si las piernas son cortas implica sentimientos de inhibición,
impotencia y un menor nivel de actividad y afirmación personal.
5. Los pies deben estar presentes porque simbolizan la estabilidad y
seguridad personal que el sujeto tiene sobre su ambientes, es
importante destacar que además de los contenidos específicos del
dibujo de una persona sumamos el análisis del tamaño que es
importante porque nos permite ver el nivel de autovaloración que el
sujeto ejerce sobre si mismo.