CIUDADANO:
JUEZ DE MUNICIPIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE
CARACAS SU DESPACHO.-
SOLICITUD DE DIVORCIO
Nosotros, ESTEFANIA KELLY FERNANDEZ SILVERA Y LUIS
ALEXANDER BRACA MATUTE, venezolanos, mayores de edad, cónyuges,
titulares de las Cédulas de Identidades N° V-18.052.234 y V-16.154.062,
respectivamente; asistidos en este acto, por el abogado en ejercicio Vicente
Emilio Arasme Lozada, titular de la Cedula de Identidad N° V-15.404.609
inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado (Inpreabogado) bajo
la matrícula número 285.076; comparecemos por ante su competente
autoridad a los fines de exponer:
CAPÍTULO I
DE LOS HECHOS
PRIMERO: En fecha diez (10) de octubre del año dos mil veinticuatro (2024),
contrajimos matrimonio civil; por ante el Registro Civil del Municipio San
Diego, Estado Carabobo, tal y como se evidencia del Acta N° 203, Tomo 1,
Folio 203, en los libros de Registro Civil de Matrimonios del año 2024 y que
anexamos marcada con la letra “A”. Establecimos nuestro último y único
domicilio conyugal en la siguiente dirección: Estado Miranda, Municipio
Guaicaipuro, Sector Agua Maluca, Paracotos, Estado Miranda.
SEGUNDO: Durante el primer mes de nuestra unión matrimonial todo
transcurría en completa armonía, cumpliendo cada uno de nosotros como
cónyuges, durante todo este tiempo, con las obligaciones de asistencia y
socorro recíprocas, en la satisfacción de las necesidades económicas,
cargas, demás gastos matrimoniales, así como la satisfacción del deber de
cohabitación y de las necesidades emocionales, participando cada uno de
nosotros en el cuidado y mantenimiento del hogar común, sin embargo,
desde comienzos del segundo mes, la situación cambió al extremo y ya no
había muestras de amor hacia el otro cónyuge, no teníamos ni tenemos los
mismos intereses, cada quien vivía su vida de manera independiente sin
involucrar al otro, por lo que en enero del 2025 decidimos separarnos de
hecho, situación que persiste al día de hoy, no teniendo ninguno de los dos,
ningún interés en retomar nuestra vida en común, por lo que ambos hemos
llegado a la conclusión y convicción que el amor se acabó, lo que indefectible
ha conducido a la perdida de interés en permanecer casados, a tal extremo,
que nuestro contacto es prácticamente nulo.
Es nuestra voluntad, no permanecer más en esta situación en la que
evidentemente, ya no existe el afecto mutuo necesario entre cónyuges, ya
que somos prácticamente dos extraños con vidas paralelas; y no tenemos
interés en permanecer unidos en matrimonio. Esta situación atenta contra
el desarrollo libre de la personalidad.
Ciudadano Juez, el matrimonio y/o familia como base de la sociedad, es
mucho más que un formalismo, requiere además de una serie de factores
sociales, como valores, que conlleven a un fin común que permita la
permanencia en el tiempo de la relación, en el que ambos cónyuges, o
parejas, se sientan valorados y amados. Es evidente que, en el presente
caso, no hay posibilidad de reconciliación y para mantenernos unidos en
matrimonio, debe existir el mismo interés que existió para contraerlo; y, el
ejercicio voluntario de los deberes y derechos matrimoniales que permitirían
que el matrimonio permanezca en el tiempo, ya no existe en función de los
cónyuges.
Durante nuestra unión conyugal, no procreamos hijos. -
CAPITULO II
DEL DERECHO
Por los hechos antes expuestos, si bien la naturaleza de los mismos,
pudieran configurarse cualquiera de las causales de Divorcio,
contempladas en el artículo 185 del Código Civil Venezolano, sin embargo,
a los fines de hacer resolver de manera amistosa, sin mayor traumas, la
falta de afecto e interés en permanecer casados, lo cual encuadra
perfectamente en la causal de Divorcio establecido en la sentencia número
693, de fecha dos (2) de junio de dos mil quince (2015), dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de carácter vinculante
para los administradores de justicia, con ponencia de la Magistrada
CARMEN ZULETA DE MERCHAN, la cual alegamos en esta solicitud y
damos por reproducida.
En ese orden de ideas, en sentencia N° 136 del 03 de marzo 2017, la Sala
de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia estableció que cuando
exista incompatibilidad de caracteres o el desafecto entre los cónyuges, el
procedimiento de divorcio no requiere de un contradictorio, ya que es
suficiente la manifestación del deseo de no seguir en matrimonio. -
De los hechos narrados, se concluye que en el uso de nuestras facultades y
derechos constitucionales, tenemos el derecho a solicitar la disolución del
vínculo matrimonial que nos une, sin tener que alegar causal expresa de
las establecidas en el artículo 185 del Código Civil Venezolano,
conforme a lo establecido en la sentencia número 693, de fecha dos (2) de
junio de dos mil quince (2015), dictada por la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia de carácter vinculante para los
administradores de justicia, con ponencia de la Magistrada CARMEN
ZULETA DE MERCHAN.
CAPITULO III
DEL REGIMEN PATRIMONIAL DE LOS CONYUGES
Durante el tiempo que duró la unión matrimonial, no adquirimos
bienes. -
CAPÍTULO IV
PETITORIO
Por todo lo antes expuesto, nosotros ESTEFANIA KELLY
FERNANDEZ SILVERA Y LUIS ALEXANDER BRACA MATUTE,
venezolanos, mayores de edad, cónyuges, titulares de las Cédulas de
Identidades N° V-18.052.234 y V-16.154.062, respectivamente; asistidos
en este acto, por el abogado en ejercicio Vicente Emilio Arasme Lozada,
titular de la Cedula de Identidad N° V-15.404.609 inscrito en el Instituto
de Previsión Social del Abogado (Inpreabogado) bajo la matrícula número
285.076, acudimos ante su competente autoridad para solicitar la
disolución del vínculo matrimonial que nos une, fundamentándonos para
ello en lo establecido en la sentencia número 693, de fecha dos (2) de junio
de dos mil quince (2015), dictada por la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia, con ponencia de la Magistrada CARMEN ZULETA DE
MERCHAN, de carácter vinculante para los Tribunales de la República
Bolivariana de Venezuela, en consecuencia Ley de la República, así como
en la sentencia N° 136 del 03 de marzo 2017, la Sala de Casación Civil del
Tribunal Supremo de Justicia.
NOTIFICACIÓN DEL FISCAL DEL MINISTERIO PÚBLICO
Asimismo, y a los mismos fines legales, solicitamos se notifique al
ciudadano Fiscal del Ministerio Público, para cuyo fin se servirá librar y
entregar la boleta de notificación correspondiente.
DOMICILIO PROCESAL
A los efectos de dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 174 del
Código de Procedimiento Civil, señalamos como domicilio procesal, los
siguientes:
Para la cónyuge: Estado Miranda, Municipio Guaicaipuro, Sector Agua
Maluca, Paracotos, Estado Miranda.
Para el cónyuge: Estado Carabobo, Municipio San Diego, Urbanización
Paso Real, Núcleo 1
Es justicia, que esperamos en Caracas, Distrito Capital, a la fecha de su
presentación. -
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ESTEFANIA K FERNANDEZ S LUIS A BRACA M
C.I N° V- 18.052.234. C.I N° V- 16.154.062.