LIC.
EN NUTRICIÓN Y EDUCACIÓN
ASIGNATURA:
FISIOLOGIA
ACTIVIDAD:
TEJIDOS METABOLICAMENTE ACTIVOS
CATEDRÁTICO:
LIC. AMPARO HERNÁNDEZ CRUZ
ALUMNA:
ELVIA GUERRERO CORTÉS
Oaxaca de Juárez, Oax., a 19 de Mayo del 2024.
Tejidos Metabólicamente Activos en el Ser Humano
Las generalidades de los principales tejidos metabólicamente activos en el ser
humano se refieren a las características fundamentales y las funciones metabólicas
específicas de los tejidos que juegan un papel crucial en el metabolismo y la
homeostasis del cuerpo. Estos tejidos están involucrados en procesos esenciales
como la producción y el almacenamiento de energía, la regulación del azúcar en
sangre, la síntesis de biomoléculas, y la eliminación de desechos.
Concepto General
En conjunto, los tejidos metabólicamente activos son aquellos que tienen una alta
tasa de metabolismo debido a sus funciones especializadas en el cuerpo humano.
Estos tejidos trabajan de manera integrada para asegurar el equilibrio energético,
responder a las demandas metabólicas y mantener la homeostasis.
Cada tejido tiene un papel único pero complementario, lo que permite al cuerpo
humano funcionar de manera eficiente y adaptarse a diversas condiciones y
necesidades metabólicas.
Tejidos Metabólicamente Activos
Los tejidos metabólicamente activos son aquellos que desempeñan funciones críticas
en la regulación y el mantenimiento del metabolismo del cuerpo humano. Estos
tejidos tienen una alta demanda de energía y están involucrados en procesos
esenciales como el consumo y almacenamiento de nutrientes, la producción de
energía, la síntesis de biomoléculas y la eliminación de desechos.
Principales Tejidos Metabólicamente Activos:
Tejido Muscular (Músculo Esquelético)
Tejido Adiposo (Grasa)
Hígado
Tejido Nervioso (Cerebro)
Tejido Cardíaco (Corazón)
Riñones
Intestino
Cada uno de estos tejidos tiene funciones metabólicas específicas que contribuyen
al equilibrio y al funcionamiento óptimo del organismo.
TEJIDO MUSCULAR (MÚSCULO ESQUELÉTICO)
Función: Movimiento y Contracción Muscular
El tejido muscular esquelético es fundamental para la locomoción y la actividad física
del cuerpo. Este tipo de músculo es controlado voluntariamente y es responsable
de:
Movimiento: Permite la movilidad del cuerpo mediante la contracción y
relajación de las fibras musculares. Los músculos esqueléticos están unidos a
los huesos por tendones y generan movimiento al acortar sus fibras.
Postura y Estabilidad: Mantiene la postura corporal y estabiliza las
articulaciones, lo que es esencial para el equilibrio y la coordinación.
Generación de Calor: La contracción muscular genera calor, contribuyendo a
la termorregulación del cuerpo.
Metabolismo del Tejido Muscular
El tejido muscular esquelético tiene una alta tasa metabólica debido a su demanda
continua de energía, especialmente durante la actividad física. Su metabolismo se
caracteriza por:
Alto Consumo de Glucosa y Ácidos Grasos
Glucosa: Durante la actividad física, el músculo esquelético consume grandes
cantidades de glucosa, que es la principal fuente de energía para la contracción
muscular. La glucosa puede provenir de la sangre o del glucógeno almacenado en
el músculo.
Ácidos Grasos: En periodos de ejercicio prolongado o en reposo, el músculo
esquelético también utiliza ácidos grasos como fuente de energía. Estos ácidos
grasos pueden ser obtenidos del tejido adiposo.
Almacenamiento de Glucógeno
El músculo esquelético almacena glucógeno, una forma de carbohidrato, que puede
ser rápidamente movilizado y convertido en glucosa para satisfacer las demandas
energéticas durante el ejercicio.
Alta Demanda de ATP:
ATP (Adenosina Trifosfato): La contracción muscular requiere una cantidad
significativa de ATP, la moneda energética de la célula. El ATP es necesario para los
ciclos de contracción y relajación de las fibras musculares.
Fosfocreatina: Además del ATP, el músculo utiliza fosfocreatina para la regeneración
rápida de ATP durante los primeros segundos de ejercicio intenso.
Vías Metabólicas:
Glicólisis: En condiciones de ejercicio anaeróbico (sin suficiente oxígeno), el músculo
convierte glucosa en ácido láctico a través del glicólisis, produciendo ATP
rápidamente.
Respiración Aeróbica: En presencia de oxígeno, el músculo esquelético utiliza la
respiración aeróbica para producir ATP de manera más eficiente a partir de glucosa
y ácidos grasos en las mitocondrias.
Adaptación al Ejercicio
El músculo esquelético se adapta al entrenamiento mediante la hipertrofia (aumento
del tamaño de las fibras musculares) y el aumento de la capacidad de las
mitocondrias, mejorando su eficiencia en la producción de ATP.
El tejido muscular esquelético es un componente crucial del sistema
musculoesquelético, con funciones esenciales en el movimiento, la postura y la
generación de calor. Su metabolismo altamente activo y adaptable le permite
satisfacer las demandas energéticas durante el ejercicio y en reposo, utilizando tanto
glucosa como ácidos grasos. El almacenamiento de glucógeno y la capacidad de
producir ATP rápidamente son características clave que permiten al músculo
esquelético responder eficazmente a las necesidades energéticas del cuerpo
humano.
TEJIDO ADIPOSO (GRASA)
El tejido adiposo es un tipo especializado de tejido conectivo cuya principal función
es el almacenamiento de energía. Este tejido no solo actúa como reserva energética,
sino que también tiene roles importantes en la regulación metabólica y endocrina
del cuerpo.
Tipos de Tejido Adiposo
Existen dos tipos principales de tejido adiposo en el cuerpo humano:
Tejido Adiposo Blanco (WAT, White Adipose Tissue)
Tejido Adiposo Pardo (BAT, Brown Adipose Tissue)
Cada tipo tiene características y funciones específicas.
Tejido Adiposo Blanco (WAT)
Función: Almacenamiento de Energía
Reserva de Energía: La función primaria del WAT es almacenar energía en forma de
triglicéridos. Estos lípidos pueden ser movilizados y descompuestos para
proporcionar ácidos grasos libres y glicerol cuando el cuerpo requiere energía,
especialmente durante el ayuno o el ejercicio prolongado.
Aislamiento Térmico y Amortiguación: El WAT también actúa como aislante térmico,
ayudando a mantener la temperatura corporal. Además, sirve como amortiguador,
protegiendo los órganos internos contra golpes y traumas.
Metabolismo del Tejido Adiposo Blanco
Almacenamiento de Triglicéridos
Lípidos: Los adipocitos (células del tejido adiposo) almacenan grandes gotas de
triglicéridos. Los triglicéridos son ésteres formados a partir de glicerol y tres ácidos
grasos.
Lipogénesis: Es el proceso de formación y almacenamiento de triglicéridos a partir
de ácidos grasos y glicerol, principalmente después de la ingestión de alimentos
ricos en carbohidratos y grasas.
Liberación de Ácidos Grasos: Lipólisis
Lipólisis: Es el proceso de descomposición de triglicéridos almacenados en ácidos
grasos libres y glicerol, que luego pueden ser liberados en el torrente sanguíneo y
utilizados por otros tejidos como fuente de energía.
Regulación Hormonal: La lipólisis es regulada por varias hormonas, incluyendo la
adrenalina, el glucagón y la hormona del crecimiento, que activan la enzima lipasa
sensible a hormonas (HSL) en los adipocitos.
Secreción de Hormonas y Citoquinas
Leptina: Es una hormona secretada por el tejido adiposo blanco que juega un papel
crucial en la regulación del apetito y el metabolismo. La leptina actúa sobre el
hipotálamo para inhibir el hambre y aumentar el gasto energético.
Adiponectina: Mejora la sensibilidad a la insulina y tiene efectos antiinflamatorios y
antiaterogénicos.
Resistina y otras citoquinas: Pueden influir en la resistencia a la insulina y en
procesos inflamatorios.
Tejido Adiposo Pardo (BAT)
Función: Termogénesis
Producción de Calor: La principal función del BAT es la producción de calor
(termogénesis). A diferencia del WAT, el BAT contiene numerosas mitocondrias ricas
en hierro (que le dan el color pardo) y pequeñas gotas de lípidos.
Protección contra el Frío: Es especialmente importante en los recién nacidos y en
algunos animales que hibernan, ayudando a mantener la temperatura corporal en
condiciones de frío.
Metabolismo del Tejido Adiposo Pardo
Termogénesis No Temblorosa
Desacoplamiento Proteico: Las mitocondrias del BAT contienen una proteína
desacoplante (UCP1, proteína desacoplante 1) que desvía la energía de la cadena
de transporte de electrones para producir calor en lugar de ATP.
Activación por el Frío: La exposición al frío activa el BAT, aumentando la oxidación
de ácidos grasos y la producción de calor.
Oxidación de Ácidos Grasos
Fuente de Energía: Al igual que el WAT, el BAT también puede oxidar ácidos grasos,
pero principalmente para la termogénesis en lugar de producir ATP.
Interacciones y Regulación
Balance Energético: El tejido adiposo, tanto blanco como pardo, juega un papel
crucial en el balance energético del cuerpo. El WAT almacena energía mientras que
el BAT quema energía para producir calor.
Regulación Hormonales y Nerviosas: Las actividades metabólicas del tejido adiposo
son reguladas por señales hormonales (insulina, glucagón, adrenalina) y nerviosas
(sistema nervioso simpático).
HÍGADO
El hígado es uno de los órganos más grandes y versátiles del cuerpo humano.
Cumple funciones esenciales que incluyen la regulación del metabolismo de
carbohidratos, lípidos y proteínas, la desintoxicación de sustancias dañinas, la
producción de bilis y el almacenamiento de vitaminas y minerales. Estas funciones
hacen del hígado un órgano vital para la homeostasis del organismo.
Funciones del Hígado
Regulación del Metabolismo de Carbohidratos
Gluconeogénesis: Es el proceso de síntesis de glucosa a partir de precursores no
glucídicos como aminoácidos, lactato y glicerol. Este proceso es crucial durante el
ayuno prolongado para mantener los niveles de glucosa en sangre.
Glucogenólisis: Es la degradación del glucógeno almacenado en el hígado para
liberar glucosa en la sangre y mantener la glicemia durante los periodos de ayuno o
entre comidas.
Glucogénesis: Es la síntesis de glucógeno a partir de la glucosa. Ocurre cuando hay
un exceso de glucosa en la sangre, permitiendo su almacenamiento para su uso
futuro.
Regulación del Metabolismo de Lípidos
Síntesis de Ácidos Grasos y Triglicéridos: El hígado sintetiza ácidos grasos a partir
del exceso de glucosa y los convierte en triglicéridos para su almacenamiento o
transporte a otros tejidos.
Metabolismo del Colesterol: El hígado sintetiza colesterol, necesario para la
formación de membranas celulares, hormonas esteroides y sales biliares. También
regula el transporte de colesterol a través de las lipoproteínas.
Beta-oxidación: Proceso mediante el cual los ácidos grasos se degradan para
producir acetil-CoA, que puede entrar en el ciclo de Krebs para la producción de
ATP.
Regulación del Metabolismo de Proteínas
Síntesis de Proteínas Plasmáticas: El hígado produce muchas proteínas plasmáticas
esenciales, como la albúmina, que mantiene la presión osmótica coloidal, y factores
de coagulación necesarios para la hemostasia.
Desaminación y Transaminación: Procesos que permiten la eliminación del grupo
amino de los aminoácidos, facilitando su conversión en compuestos que pueden ser
utilizados en la gluconeogénesis o excretados como urea.
Ciclo de la Urea: Convierte el amoníaco tóxico en urea, que es excretada por los
riñones.
Desintoxicación y Eliminación de Sustancias Tóxicas
Metabolismo de Drogas y Toxinas:
El hígado convierte sustancias lipofílicas en compuestos hidrofílicos más fáciles de
excretar a través de la orina o la bilis. Esto se lleva a cabo en dos fases: la fase I
(oxidación, reducción, hidrólisis) y la fase II (conjugación).
Metabolismo del Alcohol:
El hígado convierte el etanol en acetaldehído mediante la enzima alcohol
deshidrogenasa y luego en ácido acético mediante la aldehído deshidrogenasa.
Producción de Bilis
Bilis: Una sustancia vital para la digestión y absorción de grasas en el intestino
delgado. Contiene sales biliares, que emulsionan las grasas, y productos de desecho
como la bilirrubina, que se excreta en la bilis.
Almacenamiento de Vitaminas y Minerales
Vitaminas: El hígado almacena vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y la vitamina
B12.
Minerales: Almacena minerales como el hierro, en forma de ferritina, y cobre.
Metabolismo Hepático
El hígado es un centro metabólico esencial que realiza múltiples procesos para
mantener la homeostasis:
Gluconeogénesis
Sustratos: Utiliza lactato, glicerol y aminoácidos como sustratos para la producción
de glucosa.
Importancia: Proporciona glucosa a la sangre durante el ayuno prolongado,
asegurando un suministro constante de energía a los tejidos dependientes de
glucosa, como el cerebro y los eritrocitos.
Glucogenólisis y Glucogénesis
Glucogenólisis: Moviliza las reservas de glucógeno hepático para liberar glucosa en
respuesta a la hormona glucagón y a la adrenalina.
Glucogénesis: Almacena glucosa en forma de glucógeno bajo la influencia de la
insulina después de una comida.
Síntesis y Metabolismo de Lípidos
Lipogénesis: Conversión de glucosa y aminoácidos en ácidos grasos para su
almacenamiento como triglicéridos.
Metabolismo del Colesterol: Síntesis de colesterol y formación de lipoproteínas de
baja densidad (LDL) y de alta densidad (HDL), que transportan el colesterol a y
desde los tejidos.
Síntesis de Proteínas Plasmáticas
Albumina: Mantiene la presión osmótica coloidal y transporta diversas sustancias.
Factores de Coagulación: Incluyen el fibrinógeno, protrombina y otros factores
esenciales para la coagulación sanguínea.
Desintoxicación
Fase I: Involucra la modificación química de toxinas, principalmente a través del
sistema de citocromo P450.
Fase II: Conjugación de los productos de la fase I con ácido glucurónico, sulfato,
glutatión, para hacerlos más solubles en agua y facilitar su excreción.
Metabolismo de Bilirrubina
Bilirrubina: Producto de degradación de la hemoglobina de los eritrocitos
envejecidos. El hígado la convierte en bilirrubina conjugada, que se excreta en la
bilis y se elimina en las heces.
El hígado es un órgano multifuncional crítico en el metabolismo del cuerpo humano.
Regula el equilibrio de nutrientes, desintoxica sustancias dañinas, sintetiza
componentes vitales y participa en la digestión a través de la producción de bilis.
Su capacidad para realizar gluconeogénesis, glucogenólisis, síntesis de proteínas y
lípidos, y desintoxicación asegura la homeostasis y el buen funcionamiento del
organismo.
TEJIDO NERVIOSO (CEREBRO)
El tejido nervioso, especialmente el cerebro, es crucial para el procesamiento de
información, la regulación de funciones corporales y la integración de respuestas a
estímulos. El cerebro es uno de los órganos más complejos y metabólicamente
activos del cuerpo humano, responsable de funciones cognitivas, sensoriales,
motoras y autónomas.
Función: Procesamiento de Información y Control de Funciones Corporales
Procesamiento de Información
Funciones Cognitivas: El cerebro es responsable de funciones superiores como el
pensamiento, la memoria, el lenguaje, el aprendizaje y la toma de decisiones.
Percepción Sensorial: Integra información sensorial de los órganos de los sentidos
(vista, oído, olfato, gusto y tacto) y la procesa para generar una percepción
coherente del entorno.
Respuesta a Estímulos: Evalúa los estímulos internos y externos y genera
respuestas adecuadas a través de la activación de diferentes vías neuronales.
Control de Funciones Motoras
Movimiento Voluntario: La corteza motora y otras áreas del cerebro controlan los
movimientos voluntarios del cuerpo, desde actividades simples como caminar hasta
movimientos finos como escribir.
Coordinación y Equilibrio: El cerebelo y los ganglios basales juegan un papel crucial
en la coordinación motora y el equilibrio.
Regulación de Funciones Autónomas
Homeostasis: El cerebro, especialmente el hipotálamo, regula funciones autónomas
vitales como la temperatura corporal, el hambre, la sed, el sueño y los ritmos
circadianos.
Sistema Nervioso Autónomo: Controla funciones involuntarias como la frecuencia
cardíaca, la presión arterial, la digestión y la respiración a través del sistema
nervioso simpático y parasimpático.
Metabolismo del Tejido Nervioso
El cerebro es un órgano altamente metabólicamente activo, con requerimientos
energéticos específicos y mecanismos de soporte únicos:
Alto Consumo de Glucosa y Oxígeno
Glucosa: Es la principal fuente de energía para el cerebro. Aunque representa solo
el 2% del peso corporal, el cerebro consume aproximadamente el 20% de la glucosa
en reposo.
Oxígeno: El cerebro también utiliza cerca del 20% del oxígeno total consumido por
el cuerpo en reposo. La alta demanda de oxígeno es crucial para la producción de
ATP a través de la fosforilación oxidativa en las mitocondrias neuronales.
Baja Capacidad de Almacenamiento de Energía
Reserva Energética Limitada:
A diferencia de otros tejidos, el cerebro tiene una capacidad muy limitada para
almacenar glucosa o glucógeno. Por lo tanto, depende de un suministro continuo de
glucosa y oxígeno a través del flujo sanguíneo cerebral.
Dependencia del Flujo Sanguíneo: Interrupciones en el suministro de sangre, como
en el caso de un accidente cerebrovascular, pueden causar daño neuronal
significativo debido a la rápida depleción de energía.
Mecanismos de Soporte Energético
Glucosa y Transporte: La glucosa es transportada a través de la barrera
hematoencefálica por transportadores específicos de glucosa (GLUT1 en las células
endoteliales y GLUT3 en las neuronas).
Cetogénesis: En situaciones de ayuno prolongado o restricción de carbohidratos, el
cerebro puede utilizar cuerpos cetónicos (como el beta-hidroxibutirato) como fuente
alternativa de energía.
Metabolismo Aeróbico y Anaeróbico
Metabolismo Aeróbico: La mayor parte de la energía neuronal se produce a través
del metabolismo aeróbico en las mitocondrias, donde la glucosa es convertida en
CO2 y agua con la generación de grandes cantidades de ATP.
Metabolismo Anaeróbico: En condiciones de hipoxia o alta demanda energética, las
neuronas pueden recurrir a la glicólisis anaeróbica, produciendo lactato como
subproducto.
Neurotransmisión y Metabolismo de Neurotransmisores
Síntesis y Reciclaje: El metabolismo neuronal incluye la síntesis, liberación y
reciclaje de neurotransmisores como el glutamato, GABA, dopamina, serotonina y
acetilcolina, todos los cuales requieren energía y precursores metabólicos.
Astrocitos: Las células gliales, especialmente los astrocitos, desempeñan un papel
crucial en el soporte metabólico de las neuronas, incluyendo la regulación del
entorno extracelular de iones y neurotransmisores, y la provisión de lactato como
fuente de energía.
Patrones Metabólicos Específicos
Plasticidad Sináptica y Energía
Plasticidad: La capacidad del cerebro para reorganizarse y formar nuevas
conexiones sinápticas (plasticidad sináptica) depende en gran medida del suministro
energético adecuado.
Memoria y Aprendizaje: La formación de la memoria y el aprendizaje requiere una
alta tasa de síntesis de proteínas y remodelación sináptica, procesos que consumen
mucha energía.
Mantenimiento de la Homeostasis Iónica
Bomba de Na+/K+ ATPasa: Esta bomba es esencial para mantener el gradiente
electroquímico a través de la membrana neuronal, permitiendo la transmisión de
impulsos nerviosos. Este proceso consume una gran cantidad de ATP.
Respuesta al Estrés Oxidativo
Antioxidantes: Dado el alto metabolismo oxidativo del cerebro, este es
particularmente vulnerable al daño por especies reactivas de oxígeno (ROS). El
cerebro cuenta con mecanismos antioxidantes, como el glutatión y las enzimas
superóxido dismutasa y catalasa, para protegerse del estrés oxidativo.
El tejido nervioso, en particular el cerebro, es un órgano fundamentalmente
importante para el procesamiento de información y el control de las funciones
corporales. Su metabolismo altamente activo y su alta dependencia de glucosa y
oxígeno lo hacen único y vulnerable a alteraciones en el suministro energético. La
comprensión de las complejas interacciones metabólicas y funcionales del cerebro
es crucial para abordar condiciones neurológicas y mejorar la salud cerebral.
TEJIDO CARDÍACO (CORAZÓN)
El corazón es un órgano muscular esencial en el sistema circulatorio, cuya principal
función es bombear sangre a través de los vasos sanguíneos del cuerpo. El tejido
cardíaco, compuesto predominantemente por músculo cardíaco (miocardio), es
fundamental para el mantenimiento de la circulación sanguínea y la provisión de
oxígeno y nutrientes a los tejidos.
Estructura del Tejido Cardíaco
Miocardio
Miocitos Cardíacos: Las células del músculo cardíaco, también llamadas
cardiomiocitos, son células especializadas y estriadas que poseen la capacidad de
contraerse de manera rítmica y coordinada.
Discos Intercalares: Uniones especializadas entre los miocitos que permiten una
rápida transmisión de impulsos eléctricos y una contracción sincronizada del
corazón.
Endocardio
Capa Interna: Recubre el interior de las cavidades del corazón y las válvulas
cardíacas, proporcionando una superficie lisa que minimiza la fricción durante el flujo
sanguíneo.
Epicardio
Capa Externa: También conocida como la capa visceral del pericardio, protege al
corazón y está compuesta por tejido conectivo y epitelial.
Pericardio
Saco Pericárdico: Una membrana de doble capa que rodea al corazón,
proporcionando lubricación y reduciendo la fricción durante los latidos.
Función del Tejido Cardíaco
Bombeo de Sangre
Ciclo Cardíaco: El ciclo de contracción (sístole) y relajación (diástole) permite el
llenado y vaciado de las cavidades cardíacas, impulsando la sangre hacia los
pulmones y el resto del cuerpo.
Volumen Sistólico y Gasto Cardíaco: El volumen de sangre eyectado por el ventrículo
izquierdo en cada contracción y el gasto cardíaco total (volumen sistólico
multiplicado por la frecuencia cardíaca) son parámetros cruciales de la función
cardíaca.
Sistema Conductor
Nódulo Sinoauricular (SA): Actúa como el marcapasos natural del corazón,
generando impulsos eléctricos que inician cada contracción.
Nódulo Auriculoventricular (AV): Retrasa los impulsos antes de transmitirlos al Haz
de His y las fibras de Purkinje, asegurando la sincronización entre la contracción
auricular y ventricular.
Metabolismo del Tejido Cardíaco
Alto Consumo de Energía
Necesidad Constante de ATP: El miocardio requiere una gran cantidad de ATP para
mantener la contracción y relajación continua.
Oxígeno: El corazón es altamente dependiente del oxígeno para la producción de
ATP a través de la fosforilación oxidativa en las mitocondrias. Aproximadamente el
70-80% del oxígeno transportado por la sangre que pasa por el miocardio es
utilizado para la producción de energía.
Sustratos Energéticos
Ácidos Grasos: Son la principal fuente de energía en condiciones normales,
proporcionando más del 60% del ATP necesario.
Glucosa: Utilizada especialmente durante el ejercicio intenso y en estados
patológicos.
Lactato y Cuerpos Cetónicos: Pueden ser utilizados como fuentes alternativas de
energía, especialmente durante el ayuno o el ejercicio prolongado.
Mecanismos de Producción de ATP
Fosforilación Oxidativa: Principal mecanismo para la producción de ATP en las
mitocondrias de los miocitos, utilizando ácidos grasos y glucosa como sustratos.
Glucólisis: Un proceso anaeróbico que proporciona una fuente rápida pero menos
eficiente de ATP.
Adaptaciones Fisiológicas
Densidad de Mitocondrias
Alta Densidad: Los miocitos cardíacos contienen una gran cantidad de mitocondrias
para soportar la demanda constante de ATP.
Resistencia al Daño
Antioxidantes: El corazón cuenta con sistemas antioxidantes, como el glutatión y las
enzimas superóxido dismutasa y catalasa, para protegerse del daño por radicales
libres.
Flujo Sanguíneo Coronario
Circulación Coronaria: El corazón recibe sangre a través de las arterias coronarias,
que se ramifican a partir de la aorta y proporcionan un suministro constante de
oxígeno y nutrientes.
Patologías Relacionadas con el Tejido Cardíaco
Enfermedad Arterial Coronaria (EAC)
Aterosclerosis: Acumulación de placas de grasa en las arterias coronarias que puede
reducir el flujo sanguíneo al miocardio, provocando angina de pecho y aumentando
el riesgo de infarto de miocardio.
Insuficiencia Cardíaca
Déficit de Bombeo: Condición en la que el corazón no puede bombear suficiente
sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo, debido a daño miocárdico,
hipertensión prolongada o cardiomiopatías.
Arritmias Cardíacas
Anomalías en el Ritmo: Desviaciones del ritmo cardíaco normal, que pueden ser
benignas o potencialmente mortales, como la fibrilación auricular o ventricular.
Miocardiopatías
Enfermedades del Miocardio: Trastornos que afectan directamente al músculo
cardíaco, como la miocardiopatía dilatada o la miocardiopatía hipertrófica.
El tejido cardíaco es fundamental para la función vital del bombeo de sangre a través
del cuerpo. Su estructura altamente especializada y su metabolismo eficiente le
permiten mantener una actividad constante y ajustarse a las demandas variables
del organismo. Entender el funcionamiento del corazón y sus necesidades
metabólicas es esencial para abordar y tratar enfermedades cardíacas, mejorando
así la salud cardiovascular y la calidad de vida.
RIÑONES
Los riñones son órganos vitales en el sistema urinario y desempeñan un papel crucial
en la filtración de la sangre, la regulación del equilibrio de líquidos y electrolitos, y
la eliminación de productos de desecho del metabolismo. Además, los riñones
participan en la regulación de la presión arterial, la producción de hormonas y el
equilibrio ácido-base del cuerpo.
Estructura de los Riñones
Anatomía Macroscópica
Forma y Localización: Los riñones son dos órganos en forma de frijol situados en la
parte posterior del abdomen, a ambos lados de la columna vertebral.
Corteza y Médula Renal: Cada riñón se compone de una corteza externa y una
médula interna. La médula contiene las pirámides renales, que desembocan en los
cálices renales y el pelvis renal, conectados al uréter.
Unidad Funcional: Nefrona
Glomérulo: Un ovillo de capilares donde se realiza la filtración inicial de la sangre.
Túbulo Renal: Incluye el túbulo contorneado proximal, el asa de Henle, el túbulo
contorneado distal y el túbulo colector, que procesan el filtrado glomerular para
formar orina.
Función de los Riñones
Filtración de Sangre
Filtración Glomerular: Los glomérulos filtran aproximadamente 180 litros de plasma
al día, permitiendo la entrada de agua y solutos pequeños en la cápsula de Bowman
mientras retienen las células sanguíneas y las proteínas grandes.
Reabsorción y Secreción
Túbulo Proximal: Reabsorbe alrededor del 70% del agua y solutos como glucosa,
aminoácidos, y electrolitos (sodio, cloro, bicarbonato).
Asa de Henle: Crea un gradiente osmótico que permite la reabsorción de agua y
sodio, crucial para la concentración de orina.
Túbulo Distal y Colector: Ajustan la reabsorción y secreción de iones y agua,
regulados por hormonas como la aldosterona y la hormona antidiurética (ADH).
Regulación del Equilibrio Hidroelectrolítico
Balance de Electrolitos: Controlan los niveles de sodio, potasio, calcio, y fósforo en
el plasma.
Volumen y Osmolaridad de Líquidos: Ajustan la cantidad de agua excretada para
mantener el volumen sanguíneo y la osmolaridad.
Regulación de la Presión Arterial
Sistema Renina-Angiotensina-Aldosterona (SRAA): Los riñones liberan renina en
respuesta a una baja presión sanguínea, iniciando una cascada que incrementa la
retención de sodio y agua, elevando la presión arterial.
Control del Volumen Sanguíneo: Mediante la regulación de la excreción de sodio y
agua.
Equilibrio Ácido-Base
Excreción de Iones Hidrógeno y Bicarbonato: Los riñones regulan el pH sanguíneo
al excretar iones de hidrógeno y reabsorber bicarbonato, ayudando a neutralizar
ácidos y bases.
Producción de Hormonas
Eritropoyetina (EPO): Estimula la producción de glóbulos rojos en la médula ósea en
respuesta a la hipoxia.
Calcitriol (Vitamina D Activa): Ayuda en la absorción de calcio y fósforo en el
intestino, y regula sus niveles en sangre.
Renina: Participa en la regulación de la presión arterial y el equilibrio electrolítico.
Metabolismo de los Riñones
Consumo de Energía
ATP y Transporte Activo: La reabsorción activa de solutos, especialmente en el
túbulo proximal, requiere grandes cantidades de ATP.
Oxígeno: Los riñones son órganos altamente perfundidos y consumen
aproximadamente el 10% del oxígeno utilizado por el cuerpo en reposo.
Sustratos Energéticos
Glucosa: Principalmente utilizada en la corteza renal.
Ácidos Grasos y Lactato: Pueden ser metabolizados en la médula renal.
Adaptaciones Metabólicas
Mecanismos de Protección: Incluyen antioxidantes y enzimas que protegen contra
el estrés oxidativo.
Recambio Celular: Los túbulos renales tienen una alta capacidad de regeneración
celular, esencial para mantener la función renal.
Patologías Renales
Enfermedad Renal Crónica (ERC)
Insuficiencia Progresiva: Pérdida gradual de la función renal, frecuentemente
causada por diabetes, hipertensión y glomerulonefritis.
Estadificación: Se clasifica en cinco etapas según la tasa de filtración glomerular
(TFG).
Insuficiencia Renal Aguda (IRA)
Pérdida Súbita de la Función: Puede ser causada por lesiones prerrenales,
intrarrenales o posrenales.
Tratamiento: Incluye corrección de la causa subyacente, manejo de líquidos y
electrolitos, y diálisis en casos severos.
Glomerulonefritis
Inflamación del Glomérulo: Puede ser causada por infecciones, enfermedades
autoinmunes o condiciones sistémicas, resultando en hematuria, proteinuria y
deterioro de la función renal.
Nefrolitiasis (Cálculos Renales)
Formación de Piedras: Acumulación de minerales y sales en los riñones que pueden
causar dolor intenso, hematuria e infecciones urinarias.
Infecciones del Tracto Urinario (ITU)
Infecciones Bacterianas: Comúnmente causadas por bacterias como Escherichia
coli, que pueden afectar la vejiga (cistitis) o los riñones (pielonefritis).
Diagnóstico y Tratamiento
Pruebas Diagnósticas
Análisis de Orina: Evalúa la presencia de proteínas, glucosa, cetonas, y células
sanguíneas.
Pruebas de Función Renal: Miden niveles de creatinina y urea en sangre para estimar
la TFG.
Imagenología: Ultrasonido, tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética
(RM) para visualizar la estructura renal.
Tratamientos Comunes
Medicamentos: Incluyen antihipertensivos, diuréticos, y agentes inmunosupresores.
Diálisis: Hemodiálisis o diálisis peritoneal para pacientes con insuficiencia renal
avanzada.
Trasplante Renal: Opción para pacientes con insuficiencia renal terminal.
Los riñones son órganos multifuncionales esenciales para la homeostasis del cuerpo
humano. Su capacidad para filtrar la sangre, regular el equilibrio hidroelectrolítico,
controlar la presión arterial y mantener el equilibrio ácido-base es fundamental para
la salud y el funcionamiento óptimo del organismo. La comprensión profunda de su
estructura y función, así como de las enfermedades que pueden afectarlos, es crucial
para el diagnóstico y tratamiento efectivos de las patologías renales.
INTESTINO
El intestino es una parte fundamental del sistema digestivo y se divide en dos
secciones principales: el intestino delgado y el intestino grueso. Cada sección tiene
funciones específicas y trabaja en conjunto para garantizar la digestión, absorción
de nutrientes, y la excreción de desechos.
Estructura del Intestino
Intestino Delgado
Partes: Incluye el duodeno, el yeyuno y el íleon.
Morfología: Posee vellosidades y microvellosidades que aumentan la superficie de
absorción.
Función Principal: La digestión y absorción de la mayor parte de los nutrientes.
Intestino Grueso
Partes: Incluye el ciego, el colon (ascendente, transverso, descendente, sigmoide)
y el recto.
Morfología: Tiene una pared más gruesa y carece de vellosidades.
Función Principal: Absorción de agua y electrolitos, formación y excreción de las
heces.
Función del Intestino
Digestión y Absorción en el Intestino Delgado
Enzimas Digestivas: Secretadas por el páncreas y la mucosa intestinal descomponen
carbohidratos, proteínas y lípidos.
Absorción de Nutrientes: Los productos de la digestión (aminoácidos,
monosacáridos, ácidos grasos) son absorbidos a través de las células epiteliales
hacia el torrente sanguíneo y linfático.
Transporte Activo y Pasivo: Los nutrientes son transportados a través de
mecanismos específicos que incluyen difusión pasiva, transporte activo y
endocitosis.
Absorción de Agua y Electrolitos en el Intestino Grueso
Reabsorción de Agua: El intestino grueso reabsorbe la mayor parte del agua del
contenido intestinal, compactando las heces.
Absorción de Electrolitos: Recupera electrolitos importantes como sodio y potasio.
Formación de Heces: Los materiales no digeribles y desechos se compactan para
formar las heces.
Microbiota Intestinal
Diversidad Bacteriana: El intestino alberga trillones de bacterias que desempeñan
roles críticos en la salud digestiva y general.
Funciones de la Microbiota: Incluyen la fermentación de fibras no digeribles, síntesis
de vitaminas (como la vitamina K y algunas del complejo B), modulación del sistema
inmunológico y protección contra patógenos.
Producción de Ácidos Grasos de Cadena Corta: Los productos de la fermentación
bacteriana, como el butirato, el propionato y el acetato, son absorbidos y utilizados
como fuentes de energía.
Inmunidad Intestinal
Tejido Linfoide Asociado al Intestino (GALT): Comprende estructuras como las
placas de Peyer que contienen linfocitos y otras células inmunitarias para defender
contra patógenos.
Barreira Mucosa: La mucosa intestinal actúa como una barrera física y química
contra la invasión de microorganismos y toxinas.
Metabolismo del Intestino
Consumo de Energía
Glutamina: Un aminoácido crucial utilizado por los enterocitos como principal fuente
de energía.
Glucosa: Utilizada por las células epiteliales para generar ATP necesario para el
transporte activo de nutrientes.
Producción y Absorción de Nutrientes
Síntesis de Lípidos y Proteínas: Las células intestinales sintetizan lípidos y proteínas
necesarios para la reparación y mantenimiento de la mucosa.
Reciclaje de Sales Biliares: Los ácidos biliares son reciclados en el íleon terminal
para ser reutilizados en la digestión de grasas.
Patologías Relacionadas con el Intestino
Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
Tipos: Incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
Síntomas: Diarrea crónica, dolor abdominal, pérdida de peso, y hemorragia rectal.
Tratamiento: Incluye medicamentos antiinflamatorios, inmunosupresores, y en
casos graves, cirugía.
Síndrome del Intestino Irritable (SII)
Síntomas: Dolor abdominal, distensión, diarrea y/o estreñimiento.
Causas: Multifactoriales, incluyendo estrés, dieta y disbiosis intestinal.
Tratamiento: Modificaciones dietéticas, medicamentos para aliviar los síntomas y
terapia conductual.
Enfermedades Celíacas
Reacción al Gluten: Enfermedad autoinmune donde la ingestión de gluten daña el
revestimiento del intestino delgado.
Síntomas: Diarrea, malabsorción, pérdida de peso y deficiencias nutricionales.
Tratamiento: Dieta estricta sin gluten.
Infecciones Intestinales
Causas: Bacterias, virus y parásitos como Escherichia coli, Salmonella, Norovirus y
Giardia.
Síntomas: Diarrea, vómitos, dolor abdominal, y fiebre.
Tratamiento: Hidratación, antibióticos (para infecciones bacterianas) y
antiparasitarios.
Cáncer de Colon
Desarrollo: A menudo se desarrolla a partir de pólipos adenomatosos en el colon.
Síntomas: Sangre en las heces, cambio en los hábitos intestinales, pérdida de peso
y fatiga.
Tratamiento: Cirugía, quimioterapia y radioterapia.
Diagnóstico y Tratamiento
Pruebas Diagnósticas
Endoscopia: Incluye colonoscopia y endoscopia digestiva alta para visualizar y tomar
biopsias del tracto intestinal.
Imagenología: Ecografía, tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética
(RM) para evaluar la estructura y detectar anormalidades.
Análisis de Heces: Para detectar sangre oculta, infecciones y desequilibrios de la
microbiota.
Tratamientos Comunes
Dietas Específicas: Modificaciones dietéticas como la dieta sin gluten, la dieta baja
en FODMAP y la dieta alta en fibra.
Medicamentos: Incluyen antiinflamatorios, antibióticos, probióticos, y
medicamentos para controlar los síntomas (antidiarreicos, laxantes,
antiespasmódicos).
Cirugía: En casos de enfermedad avanzada o cáncer, la resección quirúrgica puede
ser necesaria.
El intestino desempeña un papel vital en la digestión y absorción de nutrientes, la
regulación del equilibrio de líquidos y electrolitos, y la defensa inmunológica del
cuerpo. Las enfermedades del intestino pueden tener un impacto significativo en la
salud general y el bienestar. Una comprensión detallada de su estructura, función,
y las patologías comunes es esencial para el diagnóstico y tratamiento efectivo de
los trastornos intestinales, mejorando así la calidad de vida de los pacientes.
Además de los tejidos y órganos mencionados, dos componentes metabólicamente
activos importantes en el cuerpo humano son:
TEJIDO TIROIDEO
Glándula Tiroides: Ubicada en la parte frontal del cuello, produce hormonas tiroideas
como la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3) a partir del yodo.
Funciones Principales:
Regulación Metabólica: Las hormonas tiroideas aumentan el metabolismo basal y la
producción de calor en el cuerpo.
Crecimiento y Desarrollo: Cruciales para el desarrollo normal del sistema nervioso
central en fetos y niños.
Regulación del Ritmo Cardíaco y la Temperatura Corporal: Influyen en la frecuencia
cardíaca y la termogénesis.
TEJIDO PANCREÁTICO
Páncreas: Un órgano mixto con funciones endocrinas (productor de hormonas) y
exocrinas (productor de enzimas digestivas).
Funciones Principales:
Regulación de la Glucosa: Produce insulina para reducir los niveles de glucosa en
sangre y glucagón para aumentarlos.
Digestión de Nutrientes: Produce enzimas digestivas como amilasa, lipasa y tripsina
que descomponen carbohidratos, grasas y proteínas en el intestino delgado.
Secreción de Hormonas: Además de la insulina y el glucagón, produce
somatostatina, que regula la liberación de otras hormonas pancreáticas y la
motilidad intestinal.
Ambos tejidos son cruciales para el funcionamiento metabólico del organismo y
desempeñan papeles clave en la regulación del metabolismo, el equilibrio hormonal
y la digestión de nutrientes. Su disfunción puede conducir a una variedad de
trastornos metabólicos y endocrinos.
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