YUGO FÁCIL y LIGERO
Mateo 11:28 Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y
llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. 29 Pónganse mi yugo. Déjenme
enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso
para el alma. 30 Pues mi yugo es fácil de llevar y la carga que les doy es liviana».
1) Trabajados y cargados
De acuerdo con Carson (un teólogo experto en griego del nuevo testamento) cuando
Jesús dice “trabajados” se refiere a las cargas que ponemos sobre nosotros mismos, y
“cargados” implican las cargas que otras personas ponen sobre nosotros. Estas
palabras dan la idea de sobrecargar, dar más peso de lo que la persona puede
soportar, por eso provocan cansancio y agotamiento.
Las cargas son imposiciones, algunas que nos hacemos nosotros mismos y otras que
vienen de afuera. Por ejemplo: tenés que tener un mejor trabajo, un mejor auto, tenés
que ser exitoso. Tenés que tener un buen cuerpo, vestirte bien, tenés que ser
talentoso, tenés que tener una iglesia grande, tenés que ser una buena esposa, madre,
etc. TENES QUÉ, y si no lo haces la sociedad te pondrá un rótulo. Y aunque tienen
apariencia de buenos deseos, si no vienen de parte de Dios son más de lo que
podemos soportar y nos terminan cansando.
Es importante analizarnos y preguntarnos de dónde vienen estas cargas. A veces son
por querer agradar a los demás, por el qué dirán, por cumplir expectativas de otros o
porque creemos que si lo logramos tendremos la aceptación y el amor que estamos
necesitando. Necesitamos preguntarnos qué significa para nosotros “ser una buena
madre” “ser exitoso”.
El perfeccionismo es un peso muy grande. “no debería cometer errores”, ´tengo que
hacer las cosas perfectas” son imposiciones imposibles para los seres humanos.
2) Les daré descanso
¿Cuál es el descanso que Dios nos da? Justamente quitar estas cargas que nada tienen
que ver con su voluntad para nuestras vidas. Las cargas impuestas por nosotros
mismos, o por otros, que son más de lo que podemos soportar. ¿Cómo nos damos
cuenta si una carga viene de Dios o de otra fuente? Si es de nosotros mismos o de
otros, cuando la dejamos sentimos alivio. Es como si nos sacaran un elefante de la
espalda.
En cambio la carga que viene de Dios, cuando dejamos de hacerlo, nuestra vida queda
vacía de sentido, carente de propósito.
3) Pónganse mi yugo.
Yugo: Instrumento para unir a dos bueyes o mulas en una yunta, que sujeta al timón
de un arado, permite que tiren de él. El yugo tiene el objetivo de que la carga sea más
liviana al ser compartida, y que un solo buey no tenga que cargar con todo el peso.
El yugo fuera de ser un peso gravoso, viene a aliviar, entre dos es más fácil. Hay veces
que la carga si viene de Dios, estamos respondiendo a su llamado y a su voluntad, sin
embargo se nos hace pesado. ¿Por qué pasa esto? Porque lo estamos llevando solos.
Primero que nada Dios es quien se pone al lado nuestro en el yugo y nos dice “tiremos
juntos”. Dios nunca da una encomienda y nos deja solos con el trabajo. Cuando
encomendó la tarea a Josué le dijo: “Nadie podrá hacerte frente mientras vivas. Pues
yo estaré contigo como estuve con Moisés. No te fallaré ni te abandonaré. No tengas
miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”.
Él nos ha dado su gracia que es más que suficiente. Lo que Jesús esta diciendo es
“únete a mi”, seamos un equipo y aprende de mi. Arreglemos nuestra relación. Su
yugo nos da libertad.
Por otro lado, la carga es compartida con el cuerpo de Cristo.
Gálatas 6:2 “Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y
obedezcan de esa manera la ley de Cristo”.
El yugo además impide que el buey vaya por donde quiere. Lo direcciona en base a la
voluntad de quién lo conduce. De la misma forma ponernos su yugo es aceptar su
voluntad.
4) Humildad y mansedumbre
Dice Jesús: aprendan de mí, que soy humilde y tierno de corazón y encontrarán
descanso para el alma. ¿Cómo la humildad y la mansedumbre pueden producirnos
descanso? Si lo miramos de otro lado, el orgullo y la dureza de corazón producen
cansancio. La persona orgullosa no se deja ayudar, cree que puede sola. Es
autosuficiente, lo que significa que se pone en una posición que no puede cumplir. No
deja que otras personas lo ayuden con sus cargas ni se rinda a Dios reconociendo que
no puede.
Fil. 4:6-7 “No se preocupen por nada, más bien pídanle al Señor lo que
necesiten y agradézcanle siempre. La paz de Dios hará guardia sobre todos sus
pensamientos y sentimientos porque ustedes pertenecen a Jesucristo”.
El orgulloso no pide. A Dios le gusta que le pidan, porque así reconocemos su
paternidad. Otra cosa que Jesús dijo que nos ayudaría a encontrar descanso es la
mansedumbre, que se puede traducir como ternura de corazón. Una persona blanda
es una persona manejable. Por el contrario, alguien rígido es obstinado, terco y duro
de entender. Si somos mansos y nos dejamos dirigir por Dios hallaremos descanso.
Isaías 40:30 “Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan, y los hombres jóvenes
caen exhaustos. 31 En cambio, los que confían en el SEÑOR encontrarán nuevas
fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se
cansarán; caminarán y no desmayarán.
Isaías 26:3 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti
persevera; porque en ti ha confiado”
Acá hay un principio: la confianza renueva tus fuerzas y te da paz. La confianza en Dios
hace que avances rápido, sin que sea tan costoso. “Volarán, correrán y no se cansarán”
¿Te ha pasado de sentir que la vida es difícil, costosa o pesada? ¿O sentís que corres y
no te cansas?
5) Mi yugo es fácil
La palabra fácil es jrestós (χρηστός) en griego, que quiere decir realmente que encaja
bien. Los carpinteros hacían los yugos a medida. El cliente debía llevar el buey para que
se le tomaran las medidas porque era necesario que encaje bien. Jesús nos dice: “mi
yugo encaja perfectamente en tu vida, yo tengo el plan perfecto que no te lastimara y
te llevara a la plenitud”.
Lo que quiera que sea que Dios nos destine encajará exactamente con nuestras
necesidades y habilidades, porque fuimos creados para eso. La carga que Dios nos
pone, es fácil de llevar porque no nos sobrecarga.
Quiero animar a los que sienten que Dios los desafía a hacer algo grande: vos podes,
esa carga fue hecha a tu medida.
Religión vs Vida en el Espíritu
La religión nos carga, la vida en el Espíritu nos libera.
Mateo 23:4 “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre
los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas”
En el antiguo pacto las imposiciones eran imposibles, porque justamente estaban para
demostrar que fuera de Cristo no podemos.