Cuestión 2 : Relacione las ideas del texto con la filosofía del autor o la autora
correspondiente. (Competencias específicas 1 y 3 de la materia)
José ortega y Gasset. “LA DOCTRINA DEL PUNTO DE VISTA: CAPÍTULO X” en “El
tema de nuestro tiempo”
El fragmento seleccionado corresponde a la obra de Ortega El tema de nuestro tiempo.
“Nuestro tiempo” es una expresión con la que Ortega se refiere a la época que con él y su
generación, la de 1914, empieza. Su generación tiene un tema que ortega formula de
varios modos a lo largo de esta obra: “sustituir la razón pura por una razón vital”,
“convertir la relación(entre vida y cultura) y mostrar que es la cultura la que ha de servir a
la vida”. Ahora bien, cumplir con este tema implica enfrentarse a dos errores de la
modernidad: el racionalismo y el relativismo. El racionalismo , según nuestro autor, olvidó
al yo concreto, inventando un sujeto abstracto y una cultura también
abstracta(culturalismo). El relativismo se centró en un yo concreto y olvidó la
cultura(vitalismo) . Por eso, ambas posiciones deben superarse: el hombre es vida
cultural. Para superarlos, Ortega propone la doctrina del punto de vista.
El racionalismo, según Ortega, crea un sujeto que es pura razón y puede captar la verdad
absoluta. Por el contrario, el relativismo asume que el ser humano es particular y está
culturalmente condicionado, por lo que deforma la realidad al intentar captarla. Así pues,
solo hay verdades relativas.
Para ortega, el sujeto, ni es pura razón, ni su condición particular deforma la realidad.
Todos captamos una parte de la realidad que, aunque es parcial, es absolutamente
verdadera.
Como consecuencia de lo anterior, lo que nos propone el autor del texto, es que los
individuos, los pueblos y las generaciones captan partes de la realidad. Así, tanto la
realidad como la verdad se hacen históricas. Verdad y realidad son también
perspectivistas: la perspectiva no son un obstáculo para conocer la realidad, sino la forma
en que esta se organiza.
Por tanto, el relativismo erró al equiparar punto de vista con la imposibilidad de
conocimiento verdadero. El racionalismo también erró al pensar que solo puede conocer
un sujeto sin perspectiva; un sujeto capaz de un conocimiento absoluto.
En la doctrina del punto de vista Ortega hace una critica a la filosofía, diciendo que ésta
ha sido utópica, ya que buscó un sujeto sin perspectiva, que está en “ningún lugar”.
También la critica de primitiva e ingenua y de olvidar la perspectiva, confundiendo los
límites de su horizonte con los límites del mundo.
Para superar el racionalismo y relativismo anteriormente mencionados, Ortega propone su
tesis del Raciovitalismo .
Veamos ahora, de una forma sistemática, en qué consiste el raciovitalismo. Podemos
encontrar implícitas las siguientes tesis:
1ª-Primacía ontológica de la vida. La vida es la realidad primera y primigenia, anterior al
pensamiento.
2ª- La vida que le interesa no es cualquier clase de vida, sino la que cumple con una serie
de condiciones determinadas. Estas condiciones son: que la vida humana es la de cada
cual, es la vida personal, que por ser personal lleva al hombre y a la mujer a hacer
siempre algo en una determinada circunstancia. Circunstancia que nos ofrece diversas
posibilidades de hacer y ser, que añade a la vida la nota de libertad, pero también de
inevitable fatalidad, ya que no podemos salimos del marco que determina nuestra
circunstancia. De esta forma mi vida es responsabilidad exclusivamente mía.
3ª- Es con la introducción del pensamiento como la vida humana puede diferenciarse de
cualquier otra vida. No estamos hablando de cualquier vida, sino de la vida de quien tiene
conciencia para dar cuenta y razón de ella. El pensamiento es lo que da sentido a la
forma propia de actuar del hombre y de la mujer. El ser humano necesita de la razón para
su propia supervivencia. Existe una relación entre razón y vida.
4ª-El pensar humano, el conocer, es una labor en continua ampliación. En este sentido,
Ortega nos propone cambiar la conocida definición del ser humano como homo sapiens
por la de homo insipiens (ser humano ignorante).
Así pues, ¿qué es vida? Vida es lo que somos y lo que hacemos: es, pues, todas las
cosas, lo más próximo a cada cual. La vida está hecha de nuestras horas más
trascendentales, pero también del rosario interminable de nuestros minutos más
habituales y aparentemente más insignificantes.
La realidad radical es, pues, nuestra vida, la de cada uno en particular. No existe otra
realidad más indubitable. Ni siquiera el pensar es anterior a la vida, al vivir, porque aquél
es, como pensamiento, un fragmento de un sujeto determinado que sencillamente vive.
Cualquier tipo de realidad siempre, absolutamente siempre, supone de antemano otra
realidad que la fundamenta: nuestra vida.
Y para ver en qué consiste esta vida, Ortega nos invita a ir notando, uno tras otro, los
atributos de nuestra vida, en orden tal que de los más externos avancemos hacia los más
internos, que de la periferia del vivir nos contraigamos a su centro palpitante. Se trata de
encontrar las categorías con las que podamos definir la vida. Entiende por categorías las
propiedades que todo ser real, simplemente por serlo, trae consigo y por fuerza contiene.
Así, las categorías de la vida serían las propiedades que expresan el “vivir” en su
exclusiva peculiaridad. En la vida, siguiendo a nuestro autor, podemos encontrar las
siguientes categorías:
a) Vivir es encontrarse en el mundo, enterarse de sí.
b) Nos encontramos en este mundo, como ya hemos dicho, ocupados en algo.
c) La ocupación que somos ahora radica en y surge por un propósito —en virtud de un
para— de lo que vulgarmente se llama una finalidad.
d) Ese para, en vista del cual hago esto y en este hacer vivo y soy, lo he decidido yo,
porque entre las posibilidades que ante mí tenía, he creído que ocupar así mi vida sería lo
mejor. La vida es imprevista, no está prefijada, tenemos que decidir. Nuestras decisiones
no se las podemos pasar a otro alguien, lo mismo que no puedo transferir mi vida. En este
sentido la vida es anticipación y proyecto.
e) Siempre estamos anticipando, eligiendo, decidiendo entre posibilidades. Y si puedo
elegir es porque tengo “libertad para...”.
f) Por otra parte, esas posibilidades entre las que elegimos no son ilimitadas. La vida se
encuentra siempre en ciertas circunstancias.
g) La vida es, por tanto, esa paradójica realidad que consiste en decir lo que vamos a ser,
en ser lo que aún no somos, en empezar por ser futuro. Al contrario que cualquier otro ser,
el ser humano comienza por el luego, por el después. He aquí otra categoría, una
categoría temporal: la vida es futurización.
Pero la vida, para el ser humano, va más allá de lo biológico y enlaza con la historia.
Ortega considera que el concepto de generación es el más importante para entender la
historia. Una generación es un conjunto de seres humanos de un momento histórico que
comparten una sensibilidad. Por eso, cada generación empieza y termina con un cambio
de sensibilidad.
La sensibilidad es el modo en el que el ser humano ve y entiende qué es su vida. Es el
fenómeno histórico primario y lo primero que hay que definir para comprender una época.
De esta sensibilidad dependen las ideas, las preferencias morales y los gustos estéticos
del momento. En segundo lugar, las transformaciones económicas y políticas son
consecuencia de estas ideas, de la moralidad y de los gustos, y por eso, en última
instancia, consecuencias de sensibilidad.
Una generación está formada por una vanguardia, una minoría selecta que es la primera
en darse cuenta de los cambios históricos y en modificar su sensibilidad, y por una masa,
que ofrece su apoyo o resistencia a las nuevas ideas que propone la minoría. Cada
generación se caracteriza por que tiene una misión que cumplir, así como su destino. Es
“el tema” de ese tiempo, expresión esencial de la sensibilidad del momento.