Amebiasis
Entamoeba histolytica.
¿Que ES?
Amebiasis es el nombre de la
enfermedad causada por la
ameba Entamoeba histolytica, un
protozoario que puede causar
graves síntomas
gastrointestinales, como diarrea
sanguinolenta y absceso en el
hígado.
¿Cómo se
contagia?
Vía fecal-oral:
Alimentos no cocinados ( crudos)
Las personas
Frutas no lavadas o lavadas con agua
sucia adquieren la infección
Fertilización del suelo con desechos al ingerir agua
comer con las manos sucias contaminada
utilizar cubiertos sucios
Contacto persona a
persona, por ejemplo,
vía sexual, aunque es
menos frecuente.
Ciclo de vida
La Entamoeba histolytica eliminada
en las heces se encuentra bajo la
forma de quistes, que son muy
resistentes a los medios hostiles,
pudiendo sobrevivir en el ambiente
durante varios meses. La ingestión
de un único quiste de E. histolytica
es suficiente para contaminar el
paciente.
El quiste, después de ser ingerido, pasa intacto por la acidez del estómago y cambia
para la forma trofozoíta al llegar a los intestinos.
Cuando llegan al colon, los trofozoítos se adhieren a la pared y pasan a colonizarla.
En la mayoría de los casos la Entamoeba histolytica tiene un comportamiento
comensal, es decir, vive en armonía con el hospedero, alimentándose do nuestros
alimentos y no produciendo síntomas.
Los trofozoítos se multiplican en el colon de forma binaria y vuelven a formar quistes,
que son eliminados en las heces.
El paciente contaminado elimina la Entamoeba histolytica bajo la forma de quistes y
trofozoítos, pero solamente los primeros son capaces de sobrevivir en el ambiente.
Aunque otro individuo venga a ingerir la forma trofozoíta, esta no es capaz de provocar
enfermedad ya que es destruida por la acidez estomacal. Por lo tanto, solamente los
quistes de Entamoeba histolytica son capaces de provocar enfermedad.
síntomas
Cólicos abdominales
Fiebre
Fatiga
Pérdida de peso
Nauseas
Dolor rectal al defecar
Diarrea (heces blandas con moco y,
ocasionalmente, con sangre),
Diarrea y flatulencia excesivas
Disentería amebiana
diarrea con sangre y moco
dolor abdominal, tenesmo
ausencia de fiebre o fiebre moderada
signos de deshidratación posibles
Absceso amebiano del hígado
hepatomegalia dolorosa; a veces,
ictericia
anorexia, nauseas, vómitos, pérdida
de peso
fiebre intermitente, sudores,
escalofríos nocturnos; alteración del
estado general
Diagnostico
Análisis de muestras de heces. Se puede visualizar el parásito
al microscopio, o bien realizar técnicas de laboratorio para
detectar proteínas (detección de antígenos) o fragmentos de
genes del parásito en las heces (PCR).
Analítica de sangre general para diagnóstico
Serología: Técnica que consiste en la detección de
anticuerpos en una muestra de sangre.
En algunas ocasiones, pueden ser necesarias otras pruebas para
completar el diagnóstico como:
Colonoscopia de una mujer
Fibrocolonoscopia, para visualizar el interior del tubo
digestivo.
Monitor con un ecocardiograma
Pruebas de imagen para identificar las lesiones producidas
por el parásito en los órganos (por ejemplo, ecografía
abdominal o cardíaca, radiografía de tórax).
TRATAMIENTO
Disentería amebiana
La presencia de quistes solamente no implica aplicar
tratamiento por amebiasis.
En caso de una amebiasis intestinal confirmada por un
examen parasitológico: tinidazol VO
Niños: 50 mg/kg una vez al día durante 3 días
(máx. 2 g al día)
Adultos: 2 g una vez al día durante 3 días
o metronidazol VO
Niños: 15 mg/kg 3 veces al día durante de 5 días
Adultos: 500 mg 3 veces al día durante de 5 días
Sales de rehidratación oral (SRO) si se observan
signos de deshidratación
Absceso amebiano del hígado
tinidazol VO: mismo tratamiento durante 5 días
metronidazol VO: mismo tratamiento durante 5 a
10 días
Factores
de riesgo
Embarazo.
Uso de drogas inmunosupresoras.
Uso de glucocorticoides.
Alcoholismo.
Extremos de edad (bebés y ancianos).
VIH.
Cáncer.
Desnutrición.
PREVENCION Lavarse las manos antes y después de
comer e ir al baño.
Evitar comerse las uñas
Ingerir alimentos bien lavados y cocidos
Beber agua potable.
Llevar una alimentación balanceada
Evitar entrar en contacto con tierra o
arena procedente de lugares donde se
tiene la sospecha que existió la
presencia de materia fecal.
Evitar comer alimentos en la calle o en
establecimientos que no cuentan con las
medidas de higiene necesarias