Consagración de los niños y jóvenes a
Jesús
por manos de María
La consagración a la Virgen María, también conocida como consagración mariana, es un acto de
entrega y confianza en la Virgen como Madre y Mediadora, buscando su protección y guía
espiritual. Es un compromiso de confiar en la Virgen para crecer en santidad y acercarse a Dios.
Es una forma de vivir una vida más profunda y significativa, guiados por el ejemplo de la Virgen
María.
Bajo el manto de la Virgen: consagración de los niños a Jesús por
manos de María
La Consagración a la Virgen, establece un vínculo afectivo muy estrecho con Jesús por medio de
su Madre. Este método, adaptado también para los niños, puede convertirse en el punto de apoyo
que los más pequeños necesitan para vivir su fe y después alcanzar el Cielo.
4 virtudes a imitar en María
Los niños y jóvenes que se consagran a la Virgen emprenden una vída de imitación de sus
virtudes.
1- El espíritu religioso. Es la primera virtud a imitar en María. Consiste en que aprendan a
vivir en espíritu de profunda oración, a tener una noción clara de que cuentan con la paternidad
amorosa de Dios, la redención amorosa de Jesucristo y el vínculo que el Espíritu Santo quiere
establecer con su alma, tal y como hizo la Virgen.
2- La caridad. Consiste en aprender, como Ella, a cumplir el primer mandamiento: “Amar a
Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Ella siempre lo vivió en su cumbre más
alta.
3- La humildad. La Virgen permaneció siempre totalmente vaciada de sí misma para que
Dios fuera todo en Ella. Por eso fue y es “la llena de gracia”, la llena del Espíritu Santo, y Jesús
quiere que los niños logren imitar esta virtud de su Madre.
4- La castidad. Es una de las virtudes que más les acercarán a la Virgen y, por el contrario,
la impureza es uno de los vicios que más pueden separarles de Ella. A la vez, María intercede para
que los niños vivan bien esta virtud.
“La Virgen cuida con predilección
a los niños que se han puesto en
sus manos”
Ceremonia de Consagración a la Virgen María
MONITOR:
Introducción
Queridos hermanos y hermanas en Cristo,
Hoy nos reunimos para realizar la ceremonia de consagración a la Virgen María, Madre de Jesús y
nuestra Madre celestial. La consagración es un acto de entrega total a María, en el que ponemos
en sus manos nuestra vida, nuestros sueños y nuestro camino, confiando en su maternal cuidado y
siguiendo su ejemplo de fe y amor. Es una decisión de vivir más unidos a su Hijo, Jesús, y de dejar
que ella sea nuestra guía y protectora.
Estructura y Momentos de la Ceremonia
A continuación, se presentan los momentos que conforman esta ceremonia, con moniciones,
oraciones, gestos y momentos específicos para los alumnos de sexto de primaria y quinto de
secundaria.
Momento 1: Inicio y bienvenida
Monición:
Vamos a comenzar esta celebración invocando la presencia de Dios y pidiendo la ayuda del
Espíritu Santo para que esta consagración sea sincera y llena de fe.
Acción:
Se puede comenzar con una oración sencilla, como el Padre Nuestro o una oración mariana,
acompañada de un signo de cruz. (vela encendida)
Momento 2: Lectura bíblica y reflexión sobre María
Monición:
Escuchamos ahora una lectura que nos habla del papel de María en la historia de la salvación y su
ejemplo de fe y obediencia.
Lectura: Lucas 1:38 (La respuesta de María) ……….
Luego, compartimos unas palabras para reflexionar sobre cómo María fue una mujer de fe y
entrega total a Dios.
Momento 3: Reflexión y preparación para la entrega
Monición:
Es momento de que cada uno de nosotros prepare su corazón para entregarse a María. Pensemos
en qué significa confiar en su maternal cuidado y en seguir su ejemplo.
Acción:
Un momento de silencio para la reflexión personal.
Oración de entrega (que cada estudiante a consagrar diga en voz alta):
"Virgen María, Madre amorosa,
hoy me entrego a ti con todo mi corazón.
Quiero seguir tu ejemplo de fe y amor,
confiar en tu protección y en tu intercesión.
Toma mi vida, guíame y acompáñame en mi camino.
Te lo pedimos con el corazón abierto a Ti
Así Sea” … AMÉN
Gestos:
Al decir "me entrego a ti", los estudiantes pueden abrir las manos hacia María como señal de
ofrenda.
Al decir "Toma mi vida", pueden colocar la mano en el corazón.
Momento 4: La consagración formal
Monición:
En presencia de la comunidad y de Dios, realizamos la oración de consagración. Es un acto en el
que entregamos toda nuestra vida a María, confiando en su maternal amor.
Oración de consagración
Momento 5: Consagración a los alumnos de sexto de primaria
(que las madres de los estudiantes a consagrar repitan en coro):
Monición: es momento especial y de total silencio y recogimiento.
Oración para los niños:
Oh Virgen María, Madre del Niño Jesús,
te consagramos a nuestros pequeños hijos
y los ponemos bajo tu protección
y tu mirada maternal,
guía sus pasos cada día,
dales la salud del cuerpo y del alma,
la luz de la verdad para su inteligencia,
el amor del bien para su voluntad
y para su corazón,
la caridad para amar a Dios y al prójimo.
No permitas que el peligro los alcance,
ni el dolor, ni la tristeza.
Que sean instrumentos de tu amor.
Por Jesucristo Nuestro Señor
AMÉN
Gestos:
Los niños pueden colocar una mano en el corazón y otra en señal de ofrenda.
Momento 6: Consagración a los alumnos de quinto de secundaria
Monición: es momento especial y de total silencio y recogimiento.
Y ahora, dirigimos nuestra oración a los jóvenes de quinto de secundaria, que están en un camino
de decisiones y compromiso. Que María los fortalezca y acompañe siempre.
Oración para los jóvenes:
"Santa María, Madre de Dios,
te entregamos a nuestros hijos,
jóvenes de quinto de secundaria.
En tus manos Madre de Bondad,
bajo tu Manto Misericordioso y Sagrado,
para que hagas de ellos instrumentos
de tu Santísimo amor.
Ilumina sus decisiones,
acompáñalos en sus desafíos
y ayúdalos a seguir a Jesús con fidelidad.
Vela sobre ellos y ayúdalos a vivir como
verdaderos cristianos, que todos los días
te consideren su Madre y vivas en ellos cada día.
AMÉN
Gestos:
Los jóvenes pueden colocar las manos en señal de oración.
Momento 7: Acción de gracias y compromiso
Monición:
Damos gracias a Dios y a María por esta gracia de entregarnos a ella. Nos comprometemos a vivir
en fidelidad a su ejemplo y a seguir confiando en su maternal ayuda.
Acción:
Se puede recitar un Ave María en comunidad, con gestos de reverencia hacia la Virgen (inclinando
la cabeza o haciendo la señal de la cruz).
Momento 8: Bendición final y despedida
Monición:
Con la bendición de Dios y la protección de María, damos por concluida esta ceremonia. Que ella
nos acompañe siempre en nuestro camino de fe.
Acción:
El sacerdote o líder espiritual da la bendición final, haciendo la señal de la cruz sobre los presentes.
Cierre
Que esta consagración nos ayude a vivir con mayor amor, confianza y alegría, siguiendo el ejemplo
de María, nuestra Madre y Modelo de fe. Que su intercesión nos fortalezca siempre en nuestro
camino cristiano.
Notas importantes:
Se recomienda acompañar la ceremonia con canciones marianas y símbolos visuales de María.
Se puede realizar en comunidad escolar o en la parroquia, con un ambiente de sencillez y
devoción.
Recordar que la participación activa, con gestos y palabras, hace más significativa esta experiencia
de fe.
¡Que la Virgen María interceda por todos
nosotros
y nos ayude a crecer en amor y fidelidad!