ALBERTO FUJIMORI: HISTORIA DEL EXPRESIDENTE MÁS POLÉMICO DE PERÚ
Alberto Fujimori llegó al poder en un momento crítico para Perú. Para finales de la década de 1980, el país andino
sufría una de las hiperinflaciones más elevadas del planeta y estaba envuelto, desde hacía décadas, en un
conflicto armado contra la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, que Alan García no pudo vencer y que estaba
dejando decenas de miles de víctimas. Una crisis que este ingeniero de ascendencia japonesa supo aprovechar
postulándose como un candidato diferente a los partidos tradicionales de Perú, el llamado Outsider. Ganando a
Mario Vargas Llosa en las elecciones de 1990, quien fue visto por el pueblo como el aliado de la élite.
Su llegada al poder:
Su principal reto a su llegada a la presidencia fue mejorar la situación económica peruana y se logró, pero a un
costo social alto. Con una política económica neoliberal, es decir, reducir el papel del Estado en la economía
todo lo contrario a la época de Velazco y que continuaron en menor medida los gobiernos siguientes de Belaunde
y Alan García, hasta llegar Fujimori. Otra medida fue privatizar (vender a capital privado) empresas clave del
sector público peruano como de energía, telecomunicaciones (CTP pasó a Telefónica, empresa española), minería,
transporte, entre otros y logró reducir la hiperinflación que azotaba al país desde hacía años. Unido a ello,
también el cambio en el capítulo económico de su nueva constitución de 1993, en que le daba autonomía al BCR
(Banco Central de Reserva) por lo que ya ningún gobierno podría usarlo de caja chica. También se indica ahí la
promoción de la libre inversión privada en todos las áreas, como en la salud, educación, etc. por ello, hay hoy
varias académicas, universidades, etc., pero sin un control estatal eficiente de la calidad de estos. El control de la
hiperinflación elevaron su popularidad entre la población, en esos inicios. Aunque, hoy hay muchas críticas a esta
política económica porque muchas privatizaciones se hicieron de manera poco transparente y favorecieron a
empresas cercanas al gobierno por el bajo costo de venta, se perdió el control estatal sobre sectores estratégicos
para la nación, las desigualdades sociales se profundizaron, ya que las medidas afectaron principalmente a los
sectores más pobres y la poca fiscalización de los organizamos estaales. Ya que al no haber control económico del
Estado, ahora en la actualidad NO tenemos un mercado de libre competencia sino es dominado por diversos
oligopolios, pocas empresas que acuerdan el precio entre sí, como las farmacéuticas, bancos, etc. Quedando el
consumidor al merced del sector empresarial.
La postura dura que tuvo contra el terrorismo hizo que el grupo armado retrocediera, pero también se utilizó
violencia de Estado contra miles de personas inocentes. El Gobierno de Fujimori financió y armó a grupos
paramilitares que operaban como escuadrones de la muerte contra todo civil sobre el que hubiera una sospecha
de colaboración con la guerrilla. Por el lado social, debilitó las organizaciones sociales como sindicatos, al
permitir que empresas despidan trabajadores con mayor facilidad, promovió la contratación temporal y la
tercerización, sin posibilidad o muy poca de tener un empleo estable, se aumentó los requisitos para ser
sindicato, hubo represión a los líderes sindicales, entre otros, debilitando así la organización de la clase
trabajadora para la defensa de sus derechos laborales.
Masacres y autoritarismo
Algunas de estas acciones fueron actos de violencia indiscriminados contra inocentes. El 3 de noviembre de
1991 se produjo la masacre de Barrios Altos, en la que fueron asesinadas 15 personas que estaban en una
reunión vecinal y en julio de 1992 nueve alumnos y un profesor universitario fueron asesinados en La Cantuta por
tener supuestos nexos con Sendero Luminoso. Las sospechas por crímenes de lesa humanidad contra Fujimori
comenzaron a rondar durante estos años, pero el mandatario se escudó en la tolerancia cero con los terroristas.
Desde un comienzo, Alberto Fujimori mostró tener un carácter con tendencia al autoritarismo. Algo que se
confirmó en 1992. El 5 de abril de ese año el mandatario se dio un auto golpe de Estado en el que, con ayuda
del Ejército, cerró el Congreso, eliminó las garantías constitucionales y las sedes judiciales. Fujimori no controlaba
el órgano legislativo y sus leyes eran constantemente bloqueadas, algo que sirvió como pretexto para esta
intervención aprovechando el descredito que sufría la política tradicional entre la sociedad. Tras el ‘fujimorazo’ su
poder aumentó y fue reelegido en 1995.
Por otro lado, atentó la libertad de prensa. Un ejemplo claro es del periodista Gustavo Gorriti quien fue
secuestrado por las Fuerzas de Seguridad a las pocas horas del autogolpe. Liberado a los pocos días, fue uno de
los mayores críticos del presidente y ha ganado crédito por su labor periodística y como uno de los observadores
más respetados de la realidad peruana.
Reelección y denuncias por esterilizaciones forzadas
Su segundo mandato comenzó con un plan de salud pública que fomentó la esterilización entre mujeres de bajos
recursos con el objetivo de frenar la pobreza en el país. Una medida polémica que lo fue más cuando se
empezaron a denunciar esterilizaciones forzadas en condiciones infrahumanas a mujeres indígenas y pobres de
áreas especialmente rurales. Los datos son contradictorios, pero se estima que durante su Gobierno se
esterilizaron alrededor de unas 350.000 mujeres y 25.000 hombres, pero no se sabe con exactitud cuántas fueron
forzadas.
Caída y detención
Sin embargo, ninguna de las polémicas mencionadas consiguió tumbar al presidente Fujimori. Entre denuncias de
fraude electoral fue reelegido para un tercer mandato en el año 2000. Todo indicaba que aún quedaban cinco
años más de fujimorismo por delante, hasta que a los pocos meses salieron a la luz videos en los que se veía a
gente del círculo íntimo de Fujimori sobornar a políticos y empresarios.
La privatización de empresas de años anteriores fue de la mano junto con un clientelismo y corrupción que
enriqueció a Fujimori y su entorno durante una década. Y esto sí terminó con su Gobierno. El 19 de noviembre
emitió un fax de renuncia desde Tokio y se refugió en Japón para no ser perseguido por las autoridades.
Su exilio en Japón levantó mucha polémica, pero en 2005 fue detenido en Santiago de Chile durante un viaje tras
una orden de arresto internacional.
En septiembre de 2007 fue extraditado a Perú y comenzaron varios juicios e investigaciones en su contra.
Fujimori tuvo condenas por allanamiento de morada, corrupción y robo de fondos públicos. Aunque el más
importante de todos fue por crímenes de lesa humanidad.
Cordero, Álvaro (*). (22 de marzo de 2022). Fujimori, Perú: presidencia y polémica. France 24. Recuperado de
[Link]
(*) periodista que colabora con France 24, especializado en temas de política internacional y geopolítica.