CLASE VIERNES POSGRADO ADULTOS
RESUMEN CONFERENCIA 13
los síntomas neuróticos son el resultado de un conflicto que se libra en torno de una nueva
modalidad de la satisfacción pulsional. Las dos fuerzas que se han enemistado vuelven a
coincidir en el síntoma; se reconcilian, por así decir, gracias al compromiso de la formación de
síntoma. Por eso el síntoma es tan resistente; está sostenido desde ambos lados. Sabemos
también que una de las dos partes envueltas en el conflicto es la libido insatisfecha, rechazada
por la realidad, que ahora tiene que buscar otros caminos para su satisfacción. Si a pesar de que
la libido está dispuesta a aceptar otro objeto en lugar del denegado {frustrado} la realidad
permanece inexorable, aquella se verá finalmente precisada a emprender el camino de la
regresión y a aspirar a satisfacerse dentro de una de las organizaciones ya superadas o por
medio de uno de los objetos que resignó antes. En el camino de la regresión, la libido es
cautivada por la fijación que ella ha dejado tras sí en esos lugares de su desarrollo.
Freud está hablando aquí de la regresión libidinal y de cómo el síntoma neurótico puede formarse
cuando la libido (energía del deseo) no encuentra una vía satisfactoria en la realidad.
Desglosando la cita:
1. Frustración y desplazamiento:
o Si la realidad frustra un deseo (es decir, el objeto deseado no está disponible), la
libido puede aceptar otro objeto en su lugar.
o Pero si la realidad sigue siendo “inexorable” (es decir, si no hay posibilidad de
encontrar otro objeto satisfactorio), la libido no puede avanzar.
2. Regresión y fijación:
o En lugar de encontrar una nueva vía de satisfacción, la libido regresa a un estado
anterior del desarrollo psíquico.
o Busca satisfacción en formas de deseo o en objetos que fueron importantes en el
pasado, pero que ya se habían superado.
o Durante este retroceso, la libido puede quedar atrapada en ciertos puntos de
fijación (momentos del desarrollo psíquico donde hubo conflictos no resueltos).
3. Formación del síntoma:
o Como la libido no puede avanzar hacia un objeto nuevo ni recuperar totalmente
los antiguos, se canaliza en un síntoma.
o El síntoma es entonces una forma sustitutiva de satisfacción, aunque sea
displacentero.
Ejemplo:
Imaginemos a una persona que, de niña, encontraba consuelo chupándose el dedo (fase oral).
Luego, en la adultez, sufre una gran frustración amorosa y no encuentra nuevas formas de
satisfacer su deseo. En vez de procesar el duelo, su libido regresa a la fijación oral, y puede
desarrollar síntomas como morderse las uñas, fumar compulsivamente o comer en exceso.
En resumen: Freud dice que cuando la realidad frustra persistentemente el deseo, la libido regresa
a estados anteriores del desarrollo psíquico y puede quedar atrapada en una fijación del pasado,
lo que da lugar a la formación de síntomas.
Como ustedes ven, la escapatoria de la libido bajo las condiciones del conflicto es posibilitada
por la preexistencia de fijaciones. La investidura regresiva de estas lleva a sortear la represión y
a una descarga -o satisfacción- de la libido en la que deben respetarse las condiciones del
compromiso. Por el rodeo a través del inconciente y de las antiguas fijaciones, la libido ha
logrado por fin abrirse paso hasta una satisfacción real, aunque extraordinariamente restringida
y apenas reconocible ya. Permítanme agregar dos observaciones acerca de este resultado final.
Consideren, en primer lugar, cuán íntimamente aparecen ligados aquí la libido y el inconciente,
por una parte, y el yo, la conciencia y la realidad, por la otra, si bien al comienzo en manera
alguna se copertenecen; en segundo lugar, tengan presente esto: todo lo dicho aquí y lo que se
diga en lo que sigue se refiere exclusivamente a la formación de síntoma en el caso de la
neurosis histérica
Freud está explicando cómo se forma el síntoma en la neurosis histérica a través de un proceso
en el que la libido (energía del deseo) busca una vía de satisfacción cuando se encuentra con un
conflicto.
Desglose del texto:
1. Las fijaciones permiten la regresión de la libido:
o La fijación es cuando una persona queda “anclada” en una etapa del desarrollo
porque en ese momento hubo algo que le generó mucha satisfacción o, por el
contrario, mucho conflicto o trauma. En el futuro, si esa persona enfrenta estrés o
frustraciones en la vida adulta, su psique puede regresar a esa etapa en busca de
satisfacción o seguridad.
o La libido busca escapar del conflicto psíquico.
o Para hacerlo, se apoya en fijaciones del pasado (momentos del desarrollo donde
quedó atrapada por experiencias no resueltas).
o Esto significa que la libido retrocede a una etapa anterior en la que antes pudo
satisfacerse.
2. La regresión sortea la represión:
o En vez de ser reprimida totalmente (lo que haría que el deseo desapareciera de la
conciencia), la libido encuentra una forma de “burlar” la represión.
o Lo hace invistiendo esas fijaciones antiguas, es decir, depositando energía en ellas.
3. Descarga libidinal en forma de síntoma:
o Al hacer este “rodeo” por el inconsciente y por esas fijaciones del pasado, la libido
consigue una descarga parcial.
o Pero esta satisfacción es limitada y distorsionada, apenas reconocible en su forma
original.
o Es decir, el deseo original no se satisface de manera directa, sino de forma
simbólica, a través del síntoma.
4. Dos observaciones clave:
o Vinculación entre libido e inconsciente vs. yo, conciencia y realidad:
Freud destaca que, aunque en un principio libido e inconsciente por un
lado y yo, conciencia y realidad por otro parecieran cosas separadas, en la
histeria se muestran íntimamente relacionadas.
o Esto se aplica a la neurosis histérica:
Freud aclara que este mecanismo que describe es propio de la histeria y
no necesariamente de otras neurosis.
Ejemplo:
Una persona que de niña recibió atención solo cuando estaba enferma y quería el cariño de su
madre, puede desarrollar una fijación en la enfermedad. Años después, si sufre un conflicto
emocional pero no puede expresarlo conscientemente, la libido regresa a esa fijación y se
descarga en un síntoma físico (parálisis, dolores, desmayos), logrando así una satisfacción
indirecta: recibe atención y cuidado, aunque no de la forma original que su deseo buscaba.
Resumen:
El síntoma en la histeria es una satisfacción regresiva y distorsionada de la libido. En vez de
satisfacer el deseo de manera directa, el yo lo reprime, pero la libido encuentra un rodeo a través
del inconsciente, volviendo a fijaciones del pasado y expresándose en síntomas físicos o
psicológicos.
La importancia de este período infantil es doble: por un lado, en él se manifestaron por primera
vez las orientaciones pulsionales que el niño traía consigo en su disposición innata; y en segundo
lugar, en virtud de influencias externas, de vivencias accidentales, se le despertaron y activaron
por vez primera otras pulsiones (…) las vivencias puramente contingentes de la infancia son
capaces de dejar como secuela fijaciones de la libido. No veo ninguna dificultad teórica en esto.
Las disposiciones constitucionales son, con seguridad, la secuela que dejaron las vivencias de
nuestros antepasados; también ellas se adquirieron una vez: sin tal adquisición no habría
herencia alguna.
La fijación libidinal del adulto, que hemos introducido en la ecuación etiológica de las neurosis
como representante del factor constitucional, se nos descompone ahora, por tanto, en otros dos
factores: la disposición heredada y la predisposición adquirida en la primera infancia.
los síntomas. Crean, entonces, un sustituto para la satisfacción frustrada; lo hacen por medio de
una regresión de la libido a épocas anteriores, a la que va indisolublemente ligado el retroceso a
estadios anteriores del desarrollo en la elección de objeto o en la organización. Hace mucho que
sabemos que el neurótico quedó adherido a algún punto de su pasado (ver nota), ahora nos
enteramos de que en ese período su libido no echaba de menos la satisfacción, y él era dichoso.
Busca entonces a lo largo de toda su biografía hasta hallar una época así, aunque para ello tenga
que retroceder hasta su período de lactancia, tal come lo recuerda o tal como se lo imagina en
virtud de incitaciones más tardías. El síntoma repite de algún modo aquella modalidad de
satisfacción de su temprana infancia, desfigurada por la censura que nace del conflicto, por regla
general volcada a una sensación de sufrimiento y mezclada con elementos que provienen de la
ocasión que llevó a contraer la enfermedad. La modalidad de satisfacción que el síntoma aporta
tiene en sí mucho de extraño. Prescindamos de que es irreconocible para la persona, que siente
la presunta satisfacción más bien como un sufrimiento y como tal se queja de ella.
Los síntomas remplazan una modificación del mundo exterior por una modificación del cuerpo;
vale decir, una acción exterior por una interior, una acción por una adaptación, lo cual a su vez
corresponde a una regresión de suma importancia en el aspecto filogenético.
Freud está diciendo que los síntomas neuróticos, en lugar de cambiar la realidad externa,
provocan un cambio en el cuerpo. Esto implica una regresión en términos de desarrollo tanto
individual como evolutivo (filogenético). Vamos a desglosarlo:
1. ¿Qué significa que el síntoma reemplaza una modificación del mundo exterior por una
modificación del cuerpo?
En una situación normal, cuando una persona enfrenta un problema o un deseo
insatisfecho, intenta modificar el mundo exterior para resolverlo.
o Ejemplo: Si alguien quiere amor y atención, podría buscarlo directamente en una
relación afectiva.
Pero en la neurosis, la persona no puede enfrentar la realidad o satisfacer su deseo
directamente (por represión, conflicto interno, miedo, etc.).
Entonces, en lugar de resolver el problema afuera, el conflicto se desplaza al cuerpo en
forma de síntoma.
o Ejemplo: Una persona que desea ser cuidada pero reprime esa necesidad podría
desarrollar síntomas físicos como desmayos o fatiga extrema (típico en la histeria),
lo que hace que otros la cuiden sin que tenga que pedirlo abiertamente.
2. ¿Qué significa que se reemplaza una acción exterior por una acción interior?
En condiciones normales, cuando alguien tiene un impulso o deseo, lo expresa con una
acción en el mundo.
o Ejemplo: Si alguien siente enojo, lo expresa discutiendo o enfrentando la
situación.
En la neurosis, el impulso es reprimido y no puede salir a la acción.
En lugar de manifestarse externamente, la energía de ese impulso se vuelve hacia adentro,
provocando síntomas físicos o psicológicos.
o Ejemplo: Si alguien siente ira pero no puede expresarla, podría desarrollar dolores
musculares, migrañas o tics nerviosos.
3. ¿Qué significa que esto es una regresión filogenética importante?
Freud menciona la filogenia, que es la historia evolutiva de la especie humana.
En los organismos primitivos, los seres vivos no resolvían los conflictos mediante la acción
en el mundo, sino mediante cambios internos en su cuerpo.
o Ejemplo: Un animal en peligro puede entrar en estado de parálisis en lugar de
pelear o huir.
A medida que los seres humanos evolucionaron, desarrollaron mecanismos más
avanzados para afrontar los problemas de forma activa, modificando el entorno en lugar
de su cuerpo.
Cuando una persona neurótica reemplaza la acción externa por síntomas físicos o
psicológicos, está volviendo a un mecanismo más primitivo.
o Es decir, en vez de resolver el problema en el mundo, el cuerpo "retrocede" a una
forma más antigua de afrontamiento.
Ejemplo general:
Imaginemos a una persona que sufre una gran frustración en su vida amorosa, pero no puede
afrontarla porque tiene miedo al rechazo.
En lugar de tomar acción (buscar otra pareja, hablar sobre su frustración, cambiar algo en
su vida), la energía de ese deseo reprimido se transforma en un síntoma.
Podría desarrollar, por ejemplo, una parálisis en las piernas (como ocurría en algunos
casos de histeria en la época de Freud), lo que simboliza su incapacidad de avanzar en su
vida amorosa.
Conclusión:
Freud dice que el síntoma neurótico es una sustitución: en vez de resolver un conflicto en la
realidad externa, la persona lo resuelve internamente a través del cuerpo. Esto representa una
regresión evolutiva, ya que el ser humano moderno debería afrontar los conflictos mediante la
acción, pero en la neurosis vuelve a mecanismos más primitivos, parecidos a los de nuestros
ancestros.