FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD Y SERVICIO SOCIAL
CARRERA DE ENFERMERÍA
TEMA:
Cuidados de enfermería en el parto y puerperio
en el parto fisiológico
AUTORES:
Barzola Velásquez Jerina Noelia
Carvajal Chinga Vanessa Elizabeth
Caicedo Vera Xavier Alexander
Juanazo Zambrano Byron Eduardo
Laje Macias Natasha Viviana
León Pinos Kerly Camila
Mero Moreira Lady Andreina
Moreira De La Torre Edgar Starlyn
Solís Murillo Thalía Marilyn
Suárez Moreira Andrea Sofía
ASIGNATURA:
Enfermería para la salud de la mujer y recién nacido
DOCENTE:
MSc. Silva Chirao Daniela Alexandra
FECHA DE ENTREGA:
19/04/2025
PERIODO:
Abril 2025 a Agosto 2025
MILAGRO-ECUADOR
Objetivo General
Brindar cuidados de enfermería integrales y humanizados a la madre durante el
parto fisiológico y el puerperio inmediato para garantizar su bienestar físico, emocional y
la adaptación del recién nacido.
Objetivos específicos
• Promover un ambiente seguro y de apoyo durante el trabajo de parto, facilitando
el proceso fisiológico con técnicas de confort y acompañamiento emocional.
• Monitorear los signos vitales de la madre y el bienestar fetal durante las etapas del
parto, identificando oportunamente cualquier desviación de la normalidad.
• Educar a la madre sobre el autocuidado y los signos de alarma durante el
puerperio, fomentando la lactancia materna y el vínculo afectivo con su recién nacido.
Introducción
El parto y el puerperio son etapas fundamentales en la vida de una mujer, en las que el rol
del profesional de enfermería es crucial para garantizar un proceso seguro, humanizado y
respetuoso tanto para la madre como para el recién nacido. El parto fisiológico, entendido como
aquel que transcurre de manera espontánea y sin complicaciones, requiere cuidados específicos
centrados en el acompañamiento, el apoyo emocional y el monitoreo constante de los signos
vitales y del progreso del trabajo del parto. Durante el puerperio, etapa que abarca desde el
nacimiento del bebé hasta la recuperación del organismo materno, la enfermería cumple una
función clave en la vigilancia de posibles complicaciones, la promoción de la lactancia materna y
la educación sobre el autocuidado y el cuidado del recién nacido. La atención en estas etapas
debe ser integral, empática y basada en la evidencia, priorizando siempre la seguridad, el
bienestar y la dignidad de la mujer y su bebé.
¿Qué es el Parto?
El parto normal es el proceso fisiológico único con el que la mujer finaliza su gestación a
término, en el que están implicados factores psicológicos y socioculturales. Su inicio es
espontáneo, se desarrolla y termina sin complicaciones, culmina con el nacimiento y no implica
más intervención que el apoyo integral y respetuoso del mismo.
Tipos de Parto
Vaginal
El parto vaginal es el más frecuente y fisiológico. El parto vaginal también puede ser
instrumental, que es aquel que se lleva a cabo con la utilización de fórceps, espátulas o ventosas.
Cesárea
Incisión o corte en el abdomen y en el útero para extraer al bebé. Pueden ser programadas
para una fecha concreta por motivos de salud de la madre o del feto o ser necesaria durante el
transcurso del parto.
Parto normal
El parto normal es aquel que se desencadena de manera espontánea entre las 37 y 42
semanas de gestación, empieza con un aumento del número de contracciones y de su intensidad,
o bien, puede ser por una rotura de la bolsa de las aguas, sin tener contracciones. Se debe acudir
a urgencias si:
• Las contracciones son regulares. 1 cada 5 minutos durante 2 horas en el primer
parto o 1 cada 5 minutos durante 1 hora en los partos siguientes.
• Rotura de la bolsa de aguas. Si las aguas son claras puede ir a urgencias
tranquilamente. En el caso de que el color de las aguas sea de color verde o marrón se debe
acudir rápidamente a urgencias.
Una comadrona o un ginecólogo realizan la valoración inicial en urgencias y se decide si
se ingresa o si se puede volver al domicilio. Puede darse el caso que se tengan contracciones,
pero que aún no se cumplan los criterios de ingreso.
Inducción del Parto
La inducción del parto se trata de un procedimiento dirigido a desencadenar el parto de
forma artificial por medios mecánicos, médicos o ambos en un intento de que el parto tenga
lugar por vía vaginal. Las indicaciones de la inducción del parto pueden ser por causa materna o
por causa fetal
La maduración cervical forma parte de la inducción del parto. Es un procedimiento que
se emplea para mejorar las condiciones del cuello uterino. El objetivo es mejorar los resultados
de la inducción, lo que se traduce en la disminución del tiempo del parto y del número de
cesáreas.
Entre los métodos utilizados para provocar la maduración del cuello del útero están los
medios mecánicos y los farmacológicos.
Métodos mecánicos de inducción al parto
• Maniobra de Hamilton. Consiste en el despegamiento con los dedos del
ginecólogo o la matrona del polo inferior de la bolsa amniótica para favorecer la liberación
de prostaglandinas y desencadenar contracciones. Se hace a través de un tacto vaginal y suele
resultar un poco molesto, dejando posteriormente la vagina dolorida. A veces se acompaña
de pequeñas pérdidas de sangre o moco cervical.
• Amniotomía. Es la rotura de las membranas de la bolsa amniótica. Esta rotura no
resulta dolorosa, salvo el propio tacto vaginal que conlleva. La rotura de las membranas
estimula la secreción de prostaglandinas y posteriormente la de oxitocina.
Métodos farmacológicos de inducción al parto
1. Prostaglandinas. Son fármacos que se aplican localmente en el fondo de
la vagina y el cuello uterino. Lo administra un ginecólogo. La prostaglandina más
empleada es la dinoprostona (PGE2) y se presenta en forma de gel o de cintilla vaginal de
liberación lenta.
• El gel de prostaglandinas se introduce en el canal del cuello uterino y se
deja al menos 6 horas antes de aplicar la oxitocina.
• El dispositivo de liberación lenta se coloca alrededor del cuello uterino y
tiene como ventaja que se puede retirar fácilmente ante cualquier complicación en la
madre o el feto (sufrimiento fetal o exceso de contracciones). Esta cintilla se suele dejar
unas 12 horas antes de iniciar la administración de oxitocina.
Tanto una como otra forma de administración de prostaglandinas tienen como misión
madurar el cuello del útero y provocar contracciones.
2. Oxitocina. Administración de oxitocina intravenosa con monitorización
externa continua.
Si se produce el nacimiento antes de la semana 37, el recién nacido se considera
prematuro.
Métodos para el alivio del dolor del Parto
Analgesia peridural
La anestesia epidural o anestesia peridural consiste en la introducción de un anestésico
local en el espacio epidural, de manera que las terminaciones nerviosas quedan bloqueadas a
nivel de la médula espinal, concretamente a su salida. Se administra por un anestesiólogo a
través de un catéter muy delgado, que se introduce en la zona lumbar de la columna y, luego, en
el área que recubre la médula espinal.
Es la técnica que ayuda a controlar el dolor durante el parto.
El efecto de la analgesia empieza a los 15 o 20 minutos por lo que si se prevé un parto
inminente no tiene sentido realizar esta técnica.
Las complicaciones son poco frecuentes y suelen ser leves, como una disminución
temporal de la presión arterial o dolor de cabeza y de espalda durante unos días. Referente a las
complicaciones graves incluyen sensación de ahogo, extensión de la anestesia al pecho y brazos,
infección o sangrado del espacio peridural y reacción alérgica.
En caso de cesárea se puede aprovechar el mismo catéter ya introducido para administrar
la dosis adecuada.
Óxido nitroso
Es una mezcla gaseosa de un gas anestésico, de óxido nitroso y oxígeno en una
proporción prefijada, al 50%. La paciente solo tiene que respirar antes de cada contracción
uterina, para que el gas entre en el organismo y tenga efecto. Se necesita una máscara o
dispositivo bucal desechable para cada gestante, a través del cual es inhalado intermitentemente.
Sirve para controlar el dolor de las contracciones, pero no lo elimina, su efecto analgésico es
moderado. En raras ocasiones aparecen problemas serios. Puede provocar náuseas y vómitos,
somnolencia y alteración del recuerdo.
Hidroterapia
La hidroterapia en el trabajo de parto consiste en la inmersión en agua de una mujer
embarazada en cualquier etapa del trabajo de parto, sumergiendo el abdomen dentro del agua por
completo. Entre sus beneficios se produce: una disminución del dolor, aumento de la satisfacción
materna, reducción del uso de analgesia epidural, menores traumas perineales y episiotomías.
La Episiotomía
Es la realización de una incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino, que
comprende piel, plano muscular y mucosa vaginal, cuya finalidad es la de ampliar el canal
“blando” para abreviar el parto y apresurar la salida del feto. Se realiza con tijeras o bisturí y
requiere sutura (Aguado et al., 2025).
Cuidados de enfermería en el parto
Explicar todos los procedimientos, incluidas las posibles sensaciones que se han de
experimentar durante el procedimiento de parto: Esto reduce el miedo y la ansiedad de la
mujer, mejora su experiencia, y le permite participar activamente en el proceso, facilitando un
parto más seguro y humanizado, favoreciendo el manejo del dolor, previene experiencias
traumáticas y fortalece la confianza entre la madre y el equipo de salud, contribuyendo a un
ambiente de apoyo y control durante el parto.
Higiene perineal: La higiene perineal durante el parto, que tradicionalmente incluye
rasurado y lavado con agua y jabón, busca prevenir infecciones, aunque su aplicación debe ser
selectiva: el rasurado solo se realiza si hay necesidad de sutura, evitándose de rutina por riesgo
de micro lesiones, mientras el lavado se aplica antes de tactos vaginales para mantener la
limpieza. Enemas y antisépticos vaginales se evitan salvo casos específicos, priorizando
protocolos basados en evidencia para reducir molestias (como irritación o ardor) y respetar la
fisiología del parto (Pellegero et al., 2024).
Control y vigilancia: Monitorizar signos vitales maternos, score mamá, frecuencia,
duración e intensidad de las contracciones, y observar signos de complicaciones (hiperactividad
uterina, hemorragias, etc.) para asegurar una atención oportuna y adaptada a las necesidades de
la madre y el bebé para minimizar riesgos y garantizar un parto seguro
Mantener una técnica aséptica: Mantener una técnica aséptica durante el parto implica
lavado quirúrgico de manos, uso de guantes estériles y preparación perineal con antisépticos,
combinando higiene básica con medidas específicas para procedimientos invasivos, lo que
previene infecciones sin medicalizar excesivamente el proceso, respetando su fisiología.
Canalización de vía periférica: Se informará a la gestante de la conveniencia de la
colocación de una vía endovenosa ya que permitiría agilizar las acciones en caso de
complicaciones que pusiesen en peligro la salud de la madre o del feto. Si la gestante, habiendo
comprendido la información, no desea la colocación de la vía, se especificará en la historia
clínica y firmará consentimiento de denegación de procedimiento (Guamán, 2023).
El rol del enfermero durante el parto fisiológico:
El rol del enfermero en el parto fisiológico es proporcionar apoyo emocional, físico y
educar a la madre y su familia. Además, consiste en acompañar y asistir a la mujer durante el
proceso de parto natural, enfocandose en la prevención de complicaciones y la atención integral al
recién nacido. (MSP,1996).
Apoyo emocional y físico:
• Brindar compañía, tranquilidad y apoyo a la madre durante el trabajo de
parto
• Ofrece estrategias no farmacológicas para aliviar el dolor, como masajes,
respiración consciente, cambios de posición o uso de pelotas.
Evaluación y seguimiento:
• Monitorear la evolución del parto
• vigilar la frecuencia cardíaca fetal
• La dilatación cervical
Fomento de la autonomía y el parto respetado
• Respeta los ritmos naturales del parto y promueve decisiones informadas.
• Garantiza que se respeten los derechos de la mujer: elegir posición para el
parto, estar acompañada, decidir sobre intervenciones.
Atención al recién nacido:
• Realizar la atención inmediata al recién nacido
• asegurar su respiración y adaptación al nuevo ambiente
• Promover el contacto piel con piel con la madre.
Educación y prevención:
• Informar a la madre y su familia sobre el proceso del parto
• La importancia de la lactancia materna y la prevención de
complicaciones.
El puerperio fisiológico o cuarentena
El puerperio es la etapa que comienza para la mujer inmediatamente después del
nacimiento. Suele decirse que tiene una duración de 40 días, aunque puede extenderse por meses
e incluso hasta un año. En ese período retroceden los cambios que se produjeron durante el
embarazo. Existe un puerperio inmediato que se produce en las primeras 24 a 48 horas
inmediatas luego del parto, en los que las mujeres puérperas experimentarán grandes cambios
tanto a nivel físico como emocional. Sea cual sea la etapa del puerperio en que la mujer se
encuentre, requerirá apoyo especial de su entorno más cercano.
El puerperio comprende diferentes etapas:
• Puerperio inmediato: abarca las primeras 24 horas después de parto.
• Puerperio mediato: se extiende desde el segundo al décimo día.
• Puerperio alejado: concluye en torno a los 40-45 de postparto.
• Puerperio tardío: puede alcanzar hasta los 6 meses si la madre opta por
alimentar al bebé mediante una lactancia activa y prolongada.
Si no hay complicaciones, el puerperio será estrictamente fisiológico, lo que supone que
el cuerpo de la madre sufre una serie de cambios físicos encaminados a devolver la normalidad a
todo su organismo:
Eliminación del agua: aumenta la eliminación (aproximadamente dos litros) del agua
acumulada en los tejidos durante el embarazo, a través del sudor y la orina.
Pérdida de peso: el parto, la eliminación del exceso de agua, la involución del aparato
reproductor y la lactancia hacen por sí solos que la madre llegue a perder hasta un 12,5% del
peso que tenía antes del parto.
Cambios en el aparato circulatorio: se recupera una frecuencia cardiaca normal y las
paredes venosas recuperan su tono habitual, haciéndose más resistentes. Tras la primera semana
también se normalizarán los nódulos hemorroidales.
Cambios hormonales: al cabo de una semana de producirse el parto, los estrógenos, la
progesterona y la gonadotropina coriónica humana recuperan los niveles normales. Sin embargo,
aumenta significativamente la secreción de prolactina en tanto se mantiene la lactancia materna.
El resto de las glándulas endocrinas también recuperan su función habitual.
Reducción del volumen abdominal: con ello se elimina la presión sobre el diafragma, el
estómago, el intestino, la vejiga y los pulmones. Como consecuencia, en poco tiempo se mejora
la función respiratoria, la capacidad de la vejiga y se recupera el apetito y la actividad intestinal
normal.
Alteraciones de la piel: desaparece la pigmentación de la piel adquirida durante la
gestación en la cara, la línea alba y la pulpa. Sin embargo, la piel del abdomen queda flácida en
la medida en que el útero recupera su volumen normal y los músculos su elasticidad.
Descenso de la actividad inmunitaria: durante el puerperio se reduce la capacidad de
respuesta del sistema inmunitario ante la actividad de los gérmenes, por lo que, si la madre sufre
algún tipo de infección antes del parto, ésta se puede agudizar.
Cambios en el aparato genital: el tamaño del útero llega a aumentar entre 30-40 veces
durante la gestación. En el puerperio se reduce nuevamente, pero de forma progresiva, mediante
un mecanismo al que se denomina involución uterina. Los últimos restos del parto (loquios) se
eliminan durante los dos o tres primeros días. En lo que respecta al cuello del útero, éste recupera
sus dimensiones normales un mes después del parto. La vagina lo hace a los diez días.
Reanudación de la menstruación: el tiempo que tarda en restablecerse la regla depende
de si la madre amamanta a su hijo o no. Si no es así, lo habitual es que reaparezca al cabo de
aproximadamente 40 días. De lo contrario, en el 25% de los casos se producirá un retraso que
puede extenderse a todo el periodo de lactancia y en ocasiones incluso más.
Cuidados de enfermería durante el posparto
El posparto es un período de transición fisiológica, psicológica y social que comienza
inmediatamente después del parto y dura aproximadamente seis semanas. Durante esta etapa,
el cuerpo materno experimenta una serie de transformaciones con el objetivo de volver
gradualmente a su estado previo al embarazo. Estos cambios se ven influenciados por una
compleja interacción hormonal y las nuevas exigencias del rol materno (Parada Ferrera et al.,
2024).
Puerperio inmediato
Durante las primeras 24 horas después del parto, conocido como periodo posparto
inmediato, la atención de enfermería debe centrarse en la prevención de complicaciones
agudas como la hemorragia posparto y el shock hipovolémico, que son causas importantes de
morbilidad y mortalidad materna (Organización Mundial de la Salud, 2022). Las intervenciones
esenciales incluyen:
• Monitorización constante de los signos vitales (frecuencia
cardíaca, presión arterial, temperatura y saturación de oxígeno).
• Supervisión de la administración de medicamentos uterotónicos,
como la oxitocina, para promover la contracción uterina.
• Palpación periódica del fondo uterino para evaluar su tono y
posición.
• Monitorización del patrón urinario, identificando retención o la
necesidad de sondaje vesical.
• Evaluación del sitio de la episiotomía o desgarros perineales para
detectar signos de infección o cicatrización deficiente.
• Observación del estado de las mamas, inicio temprano de la
lactancia materna y promoción del agarre temprano.
• Registrar las características de los loquios (flujo vaginal posparto),
evaluando cantidad, color y presencia de coágulos.
Puerperio Mediato o Intermedio
Este período se extiende del segundo al décimo día posparto. Durante esta etapa, la
atención de enfermería se centra en la monitorización del estado general de la madre, el
desarrollo uterino y la detección temprana de infecciones u otras complicaciones. Las
intervenciones incluyen:
• Monitorización rutinaria de las constantes vitales para identificar procesos
infecciosos o signos de sangrado oculto.
• Evaluación de la involución uterina mediante palpación del fondo uterino.
• Monitorización del progreso de los loquios para confirmar que la
eliminación se produce fisiológicamente.
Según la Guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad (2021), este período
también es crucial para reforzar la educación en autocuidado y la monitorización de los signos
de alarma.
Puerperio Tardío
Desde el día 11 hasta aproximadamente la sexta semana posparto, la función de
enfermería se centra en brindar apoyo educativo, preparando a la madre para su vida diaria
fuera del ámbito hospitalario. Las principales acciones incluyen:
• Promover la higiene mamaria y una técnica adecuada de lactancia para
prevenir grietas, mastitis u obstrucciones.
• Brindar información sobre la recuperación del ciclo menstrual,
especialmente en mujeres que no están amamantando.
• Explicar los signos normales y anormales del proceso de involución
genital.
• Brindar asesoramiento sobre métodos anticonceptivos seguros durante la
lactancia, dado que la fertilidad puede recuperarse antes de la primera menstruación.
Apoyo Psicológico y Adaptación Materna
La enfermería también desempeña un papel fundamental en la evaluación emocional y
psicológica de la madre. Es necesario observar su vínculo emocional con el recién nacido, su
respuesta al llanto y su capacidad para cuidarlo. Se debe crear un ambiente tranquilo que
fomente la relación entre la madre, el padre y el bebé. Además, es importante informar a la
madre que los cambios emocionales, como la tristeza posparto o los cambios de humor, suelen
ser temporales y previsibles, aunque deben ser derivados a un profesional de la salud mental si
persisten o empeoran (Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, 2020).
Finalmente, los profesionales de enfermería desempeñan un papel clave en la
promoción de la salud mediante la educación continua sobre los cambios fisiológicos, el
autocuidado y la prevención de nuevos embarazos no planificados. Una orientación adecuada
durante este período ayuda a reducir las complicaciones y promueve una mejor adaptación a la
maternidad, fortaleciendo el bienestar familiar.
Conclusión
Como resultado se evidencio que los enfermeros promueven el bienestar de la madre y él
bebé que el parto normal es lo más recomendable y este es un proceso fisiológico que culmina
con el nacimiento de un bebé sano. El puerperio es el período que sigue al parto y durante el cual
el cuerpo de la madre se recupera.
Parto normal Es un proceso espontáneo que se desarrolla sin complicaciones, la mujer
genera su propia oxitocina y contracciones, no requiere más intervención que apoyo integral y
respetuoso, por otro lado, el Puerperio también se le conoce como cuarentena dura entre 35 y 40
días este es un período de cambios físicos, hormonales, emocionales, psicológicos y vinculares;
el cuerpo de la madre se recupera progresivamente acompañado de los cambios fisiológicos. Se
debe tener en cuenta que la cuarentena es un momento muy importante para que el organismo
recupere su situación previa al embarazo.
Recomendación
Se recomienda el parto fisiológico a las gestantes ya que tiene muchos beneficios para
ella y su bebé por otro lado, El puerperio es el periodo de tiempo que va desde el parto hasta que
el cuerpo de la madre se recupera. Durante este periodo, se recomienda: descansar lo máximo
posible, Cuidar la higiene, Alimentarse bien y beber muchos líquidos, Tomar analgésicos para
aliviar el dolor, Seguir las indicaciones del médico sobre la actividad física.
Higiene Mantener la zona perineal seca, Limpiar la herida con agua y jabón neutro,
Cambiar la ropa interior con frecuencia, Ducharse a diario, Aplicar hielo en la zona si hay
inflamación. y en su alimentación seguir una dieta equilibrada y completa, tomar alimentos ricos
en fibra, aumentar la ingesta de líquidos, evitar el consumo de alcohol y tabaco. Seguir las
indicaciones del médico sobre la actividad física, iniciar ejercicios para reforzar los grupos
musculares más afectados tomar analgésicos convencionales, como paracetamol o ibuprofeno Si
el dolor es intenso o no mejora con los calmantes, consultar con el Servicio de Urgencias, evitar
las relaciones sexuales hasta el final de la cuarentena, los profesionales recomiendan esperar al
menos cuatro semanas tras un parto normal para mantener relaciones sexuales con penetración.
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