¿POR QUÉ LAS PERSONAS “GHOSTEAN”?
Con el uso de nuevas tecnologías para relacionarnos con otros, el tipo de interacción y convivencia ha cambiado
pues gran parte de la comunicación que sostenemos es mediada por medios electrónicos; uno de los fenómenos
que ha proliferado a partir de este cambio en la comunicación es el llamado “ghosting”, es decir, finalizar una
relación con alguien de forma abrupta y sin previo aviso, dejando de contestarle mensajes, no respondiendo
llamadas, e incluso eliminando o bloqueándole de redes sociales.
Las personas que tienden a recurrir al “ghosting” como estrategia para terminar un vínculo, presentan algunas
de estas características:
Son poco empáticas hacia los sentimientos de los demás, pues su prioridad es evitar confrontaciones o salir
de la situación sin resultarles importante lo que pueda pasar con la otra persona.
Les cuesta trabajo enfrentar situaciones difíciles y/o sostener conversaciones incómodas, por lo que
prefieren desaparecer en lugar de afrontar y hablar sus sentimientos de molestia y/o incomodidad.
Podrían temer el rechazo o la confrontación, al percibir que puede traer consigo consecuencias
desagradables, que no podrían tolerar.
Carecen de herramientas para expresar de manera efectiva sus pensamientos y emociones.
Sus relaciones interpersonales tienden a ser inestables, breves y/o intermitentes, pues no son capaces de
sostener relaciones estables a largo plazo.
El “ghosting” puede ser una experiencia dolorosa y confusa, por lo que si has sido víctima de esta estrategia, lo más
recomendable es darle tiempo y espacio a tus emociones, evitar culpabilizarte y si lo crees necesario y saludable
para cerrar el cielo, intenta comunicar tus emociones al otro; recuerda que tu valor como persona no depende de si
alguien te contacta o no, por ello sufrir “ghosting” puede resultar una oportunidad de aprendizaje para futuras
relaciones, por ejemplo, estableciendo límites desde un inicio y comunicar de forma clara tus expectativas al otro.