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Guiñez Marcos 2306D

La tesis investiga la variabilidad temporal de la surgencia y la Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) en la bahía de Mejillones del Sur, Chile, y su impacto en la productividad biológica, especialmente en las poblaciones de peces pelágicos como la sardina y la anchoveta. Se determina que las fluctuaciones océano-climáticas han influido en estas poblaciones a lo largo de los siglos, desafiando el modelo clásico de alternancia entre especies. Además, se analizan los sedimentos marinos y su relación con la conservación de la materia orgánica, destacando la importancia de la ZMO en este proceso.
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Guiñez Marcos 2306D

La tesis investiga la variabilidad temporal de la surgencia y la Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) en la bahía de Mejillones del Sur, Chile, y su impacto en la productividad biológica, especialmente en las poblaciones de peces pelágicos como la sardina y la anchoveta. Se determina que las fluctuaciones océano-climáticas han influido en estas poblaciones a lo largo de los siglos, desafiando el modelo clásico de alternancia entre especies. Además, se analizan los sedimentos marinos y su relación con la conservación de la materia orgánica, destacando la importancia de la ZMO en este proceso.
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UNIVERSIDAD DE ANTOFAGASTA

FACULTAD DE RECURSOS DEL MAR


Programa de Doctorado en Ciencia Aplicadas
Mención Sistemas Marinos Costeros

Variabilidad temporal de la surgencia y la ZMO,


y su efecto sobre la productividad biológica en un
sistema costero del norte de la corriente de
Humboldt.

Marcos Ignacio Guiñez Araya


Candidato a Doctor

Tesis presentada a la Facultad de Recursos del Mar de la


Universidad de Antofagasta, como uno de los requisitos para optar
al grado de Doctor en Ciencias Aplicadas mención Sistemas
Marinos Costeros

Profesor Guía: Dr. Jorge Valdés Saavedra.


Profesor Co-Guía: Dr. Abdel Sifeddine.

Fecha: 10 de Septiembre
Antofagasta, Chile

1
En esta etapa de la vida ya no necesito nada,
Tengo todo lo que otros han de anhelar,
Amor, salud, conocimiento y amistad,
Solo necesito sentir el amanecer en mi ventana,
Para saber que será un día especial,
Aunque a veces todo parezca imposible,
Junto a mi reina y mi hada se que se realizara,
Es por eso que he dejado atrás mis ansias,
Porque he aprendido a volar.

Alejandra y Josefa

Ahora, algunas frases de personas que como nosotros, trataron de entregar algo al mundo:

• El científico no tiene por objeto un resultado inmediato. Él no espera que sus ideas
avanzadas sean fácilmente aceptadas. Su deber es sentar las bases para aquellos que
están por venir, y señalar el camino. (Nikola Tesla).

• Nuestras virtudes y nuestros defectos son inseparables, como la fuerza y la materia.


Cuando se separan, el hombre no existe. (Nikola Tesla).

• Algo he aprendido en mi larga vida: que toda nuestra ciencia, contrastada con la
realidad, es primitiva y pueril; y, sin embargo, es lo más valioso que tenemos.
(Albert Einstein)

• La ciencia se compone de errores, que a su vez, son los pasos hacia la verdad. (Julio
Verne).

• Transporta un puñado de tierra todos los días y construirás una montaña (Confucio).

• Escoge una carrera que ames y jamás en tu vida tendrás que trabajar. (Confucio).

• Sin música la vida sería un error (Friedrich Nietzsche)

2
AGRADECIMIE%TOS

El autor de esta tesis agradece en primer lugar a la el Dr. Jorge Valdés, porque con
sus enseñanzas he logrado alcanzar mis metas. Porque genero el interés por la
paleoceanografía. Además porque me enseño y creo que aun me está enseñando a ser una
mejor persona y que a veces es necesario callar para escuchar.

Además se agradece a las siguientes personas que me apoyaron durante este periodo
de estudio:

Abdel Sifeddine, Mohamed Boussafir, Luc Ortieb, Alexis Catillo, Francisco Maureira,
Mauricio Cerda, Suellen Vega, Daniela Claver, Vicente Ferreira, Sandrine Canqueau,
Hugues Boucher, Emanuelle Champron, Marta Garcia, Sambasiva Rao Patchineelam,
Cesar Calderón y a todos los demás.

Por otra parte es importante agradecer a las instituciones y proyectos que


permitieron que se realizara esta investigación:

IRD (Instituto Frances para el Desarrollo), PALEOTRACES, ISTO (Instituto de Ciencias


de la Tierra Orleans), Universidad de Orleans, Universidad de Antofagasta, Paris UI,
CONICYT, LABRIGAM (ex LASPAL) y al Laboratorio Clínico Blanco.

3
TABLA DE CO%TE%IDOS
Agradecimientos 3
Resumen 5
Abstract 7

1. Introducción 9

2. Materiales y Métodos 22

3. Resultados (Se debe Incluir las Publicaciones o Manuscritos Enviados 27


o In litteris)
3.1. Publicaciones

3.1.1. Publicación 1: Caracterización el flujo primaveral de material


particulado en un ambiente costero del norte de la corriente
de Humboldt (Bahía Mejillones, 23º S, Chile). (Enviada, Ciencias Marinas) 27

3.1.2. Publicación 2: Variabilidad espacial y temporal de la materia


orgánica sedimentaria, asociada a la Zona de Mínimo Oxígeno
(ZMO), en un ambiente costero del norte de la corriente de Humboldt,
bahía de Mejillones, Chile. (Publicada, LAJAR) 28

3.1.3. Capítulo III (Incluye Discusión General y Conclusiones) 29

4. Perspectivas futuras de Investigación, Innovación y Aplicación 88

5. Anexos (Se pueden incluir acá Resúmenes de presentaciones a


Congresos, Trabajos en formato de Notas, etc.) …
5.1. Anexo 1: Box Corer 89
5.2. Anexo 2: Procesamiento de las muestras e imagen radiográfica 90
5.3. Anexo 3: Análisis moleculares 91
5.4. Anexo 4: Escamas 92
5.5. Anexo 5: Congresos 94
6. Referencias Bibliográficas 98

4
RESUME%

Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada hacia el norte y ubicada a orillas
del desierto más seco del planeta (Atacama). Esta bahía es parte del centro de surgencia de
Punta Angamos, localizado en la zona norte del sistema de corrientes de Humboldt. En la
bahía de Mejillones se han registrado valores de producción primaria media de 3170 mg C
m-2 d-1 y una abundante diversidad fitoplanctónica. En esta bahía se han realizado una
serie de estudios sobre la composición y estructura de los sedimentos marinos submareales,
los cuales sugieren que los sedimentos acumulados en la bahía de Mejillones muestran
claras evidencias del predominio de condiciones subóxicas/anóxicas dominantes en el
ambiente de depositación al menos en el último milenio. Diversos autores señalan que
aunque los datos geoquímicos y petrográficos sugieren un origen similar para el material
orgánico. Este material estaría influenciado por la descomposición a la cual es sometido en
su paso por la columna de agua y en la interface agua sedimento. Desde un punto de vista
ecológico, estos sistemas de surgencia presentan una baja diversidad, pero una gran
biomasa de peces pelágicos, tales como anchoveta (Engraulis ringens), sardina (Sardinops
sagax) y jurel (Trachurus symmetricus murphyi). Estas especies representan cerca del 20-
25% del total anual de la captura. Para la sardina y la anchoveta diversos autores señalan
un patrón de alternancia entre estas especies, asociado a cambios océano-climáticos. Esta
variabilidad en las poblaciones de estas especies tiene una duración aproximada de 25 años
para el océano pacifico. En esta investigación se determino si las poblaciones de peces
pelágicos del sistema de surgencia de Mejillones han presentado diferentes patrones de
variabilidad temporal durante los últimos siglos, asociadas a fluctuaciones océano-
climáticas que han ocurrido en la zona norte de Chile y particularmente en Mejillones, a
diferentes escalas de tiempo.
Por tal motivo, el modelo clásico de alternancia entre poblaciones de sardina y anchoveta
(soportado, principalmente por estadísticas pesqueras) no es una constante aplicable a
escalas temporales de decenas/cientos de años. Para esto se planto como objetivo general la
reconstrucción de las fluctuaciones océano-climáticas y su influencia sobre las poblaciones
de peces en la Bahía Mejillones del Sur, durante los últimos siglos. Pero para comprender
como funciona el sistema abordando todos los procesos que contribuyen a la formación
final del registro sedimentario se calibraron los marcadores en trampas de sedimento,
sedimento superficial y finalmente se interpretaraon las fluctuaciones en el tiempo de estos
marcadores en un testigo de sedimento marino.
En primer lugar se realizó una caracterización del flujo de material sedimentable de la
columna de agua al interior de la bahía Mejillones del Sur, utilizando trampas de
sedimento situadas sobre y dentro de la zona de mínimo oxígeno y durante las diferentes
fases de la surgencia. El estudio de palinofacies reveló diferencias entre el flujo de material
orgánico depositado en las trampas de superficie y fondo, siendo la trampa de fondo la que
presenta una mayor cantidad de materia orgánica. Ademas se determino una variabilidad
temporal para el carbono, nitrógeno, cuarzo, sílice, Cd, Al, Mn, Ti y U. Por lo tanto al
comparar los flujos del material que se deposita en las trampas de sedimentos a distintas
profundidades y en distintos periodos, se indico que existen variaciones asociadas a los
periodos de tiempo y para algunos parámetros a la profundidad. Esto nos permito

5
establecer que el tipo, cantidad y calidad del material sedimentable que encontramos en la
columna está influenciado por la productividad generada durante la surgencia, por los
componentes físico-químicos y por la influencia de la zona de mínimo oxigeno.
Luego se evaluo la variabilidad estacional y espacial de la ZMO y su influencia sobre la
composición del material orgánico que se deposita en los sedimentos de la bahía
Mejillones del Sur, para esto se realizo un transecta batimétrica perpendicular a la línea de
la costa con tres estaciones (35, 70 y 100 metros). Los resultados obtenidos indican que el
límite superior de la ZMO fluctúa durante el año entre los 45 a los 20 metros de
profundidad. En verano la variación de este límite entre los 20 a 30 metros, mientras que
en invierno alcanza los 45 metros. Los valores obtenidos del análisis de Rock-Eval,
indicaron que la materia orgánica presente en los sedimentos más profundos (100 m) está
mejor preservada, en comparación con el material más costero (35m), mientras que el
sedimento depositado en la bahía es de origen marino fitoplanctónico (Tipo II) e inmaduro.
Según los resultados obtenidos podemos decir que hay una relación entre la concentración
de oxígeno y la conservación del material orgánico en los sedimentos, por lo tanto el
material orgánico que se encuentra en los sedimentos de mayor profundidad presenta una
mayor preservación debido al efecto de la ZMO.
Para determinar las fluctuaciones océano-climáticas que han ocurrido en la bahía de
Mejillones se genero la cronología de la columna sedimentaria con los isotopos 210Pb y
14
C, además se analizo la estratigrafía, la densidad y la variabilidad de una serie de
marcadores paleoceanográficos en un testigo de sedimento marino colectado el 2009. Los
marcadores utilizados fueron petrografía, minerales (cuarzo, calcita, aragonita y silica),
carbono, nitrógeno y azufre total, carbono orgánico total, índice de oxigeno, índice de
hidrogeno, metales pesados (Cd, V, Mo, Ni, Al), alquenonas y escamas de peces. Los
principales resultados obtenidos indican que el sistema de surgencia de Mejillones fue
afectado por un cambio climático entre los años 1400 al 1820(A.D) aproximadamente, este
evento es conocido como la pequeña edad de hielo que afecto principalmente a los
sistemas del pacifico norte, pero existe evidencia que este cambio climático también afecto
el sistema de corrientes de Humboldt generando una disminución de la productividad,
como consecuencia de el desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical. Por
otra parte nuestros registros de peces indicaron una variabilidad asociada a estos cambios
océano-climáticos a escala secular. Pero a una resolución temporal interdecadal
determinamos que las fluctuaciones de la anchoveta están asociadas a cambios como la
Oscilación Decadal del Pacifico.

6
ABSTRACT

Mejillones del Sur (23°S) is a bay northward oriented and located in the
coast of the most arid desert on the planet, the Atacama. This bay forms part of
the Punta Angamos upwelling center, located in the northern zone of the
Humboldt Current system. In Mejillones bay a primary production average of
3170 mg C m-2 d-1 and abundant phytoplanktonic diversity have been recorded. A
series of studies about the composition and structure of the sublittoral marine
sediments have been conducted in this bay suggesting that the accumulated
sediment shows clear evidence of suboxic/anoxic predominant conditions in the
environment, at least during the last millennium. Several authors pointed out that
even though geochemical and petrographic information suggest a similar origin of
the organic matter, this material could be influenced by decomposition processes
when sinking from the water column to the sediment-water interphase. From an
ecological perspective this upwelling system is characterized by low diversity but
a high biomass of pelagic fish, such as anchovy (Engraulis ringens), sardine
(Sardinops sagax) and jack mackerel (Trachurus symmetricus murphyi). These
species constitute between 20-25% of the total annual catch. Several authors
suggest that there is an alternation pattern between sardine and anchovy
abundances associated with ocean-climate changes. This variability in the
population of these species spans approximately 25 years in the Pacific Ocean. In
this research, we aimed to evaluate if populations of these pelagic fish in the
upwelling system of Mejillones had shown different patterns of temporal
variability during the last centuries in association to the ocean-climate fluctuation
that have been happening in the northern zone of Chile, in Mejillones in particular
at different time scales. Hence, the classic model of the alternation between
sardine and anchovy populations (supported, principally by fishing statistics) was
assumed not to be applicable to temporal scales of decades/hundreds of years. To
test this, the general objective of this thesis was to reconstruct the ocean-climatic
fluctuations and its influence on the fish populations in Mejillones del Sur bay
during the last centuries. To understand the system functioning gathering all the
processes that contributes to the final formation of the sedimentary record,
markers coming from sediment traps, superficial sediment were calibrated and the
fluctuations in time of these markers were interpreted using a marine sediment
core. First a characterization of sedimentable material flow from the water column
within Mejillones del Sur bay was conducted using sediment traps located above
and within the oxygen minimum zone, during different phases of typical
upwelling events in the bay. The palynofacies study revealed differences in the
flow of deposit organic matter in both surface and bottom traps, with the later
showing the major amount of organic matter. There was temporal variability for
carbon, nitrogen, quartz, silica, Cd, Al, Mn, Ti and U. Hence, when comparing the
material flow deposited in sediment traps at different depths and in different time
periods it was possible to determine the variation associated to time periods and
for some parameters at depth. This allowed the establishment of the type, amount
and quality of sedimentable material found in the water column and its influence

7
by the productivity generated by upwelling, physical-chemical components and
the influence of the oxygen minimum zone. To study seasonal and spatial
variability of the OMZ and its influence on the composition of organic matter
deposited in the sediment of Mejillones del Sur bay, a bathymetric transect was
conducted positioned perpendicular to the coastal line and sampled at three
stations (35, 70 and 100 meters). The results indicated that the upper limit of the
OMZ fluctuates between 45 and 20 meters depth throughout the year. In summer,
the upper limit oscillates between 20 to 30 meters, while in winter this limit
reaches 45 meters. Rock-Eval analysis indicated that the organic matter in deeper
sediments (100 m) is well preserved compared with the shallowest material
(35m). The origin of this material is marine phytoplankton (Type II) and
immature. These results suggest a relationship between the oxygen and the
conservation of the organic matter in the sediments therefore the organic matter
found in deeper sediments shows a better preservation due to the OMZ effect. To
determine the past ocean-climate fluctuations occurring in Mejillones bay a
sediment core were dated using 210Pb and 14C isotopes, in addition the
stratigraphy, density and variability of several paleoceanographic markers were
analyzed from a marine sediment core collected in 2009. The markers used were
petrography, minerals (quartz, calcite, aragonite and silica), carbon, nitrogen, total
sulfur, total organic carbon, oxygen index, hydrogen index, heavy metals (Cd, V,
Mo, Ni, Al), alkenones and fish scales. The main results indicate that the
Mejillones upwelling system was affected by a climate change between 1400 al
1820(A.D) approximately. This event is known as the little ice age and affected
principally north pacific systems but there is evidence suggesting that this climate
change affected the Humboldt Current system by decreasing the productivity as a
consequence of a displacement of the Intertropical Convergence Zone. In the
other hand, our fish records shows variability associated to those ocean-climate
changes at secular scale. However, at an interdecadal temporal resolution,
anchovy fluctuations were associated the Pacific Decadal Oscillation type of
changes.

8
1. I%TRODUCCIÓ%.

1.1. Variabilidad de la temporal y espacial de la surgencia y la Zona de Mínimo


Oxigeno.

Los sistemas de surgencia costeros son los que aportan la mayor producción neta en
comparación al océano mundial. Las áreas de surgencia más importantes, se encuentran en
Sudamérica (Chile-Perú), Norteamérica (California) y África (Namibia y Mauritania)
(Escribano & Morales 2004). El sistema de corrientes Chile-Perú, es una de las zonas más
productivas del mundo (4 a 20 g C m-2d-1) (Daneri et al., 2000), debido a la acción
combinada de la surgencia costera y al transporte de nutrientes desde la región subantártica
por la corriente de Humboldt (Bernal et al., 1983) (Fig. 1). Además los centros de
surgencia tienen un papel fundamental en el desarrollo de los ciclos biogeoquímicos y
biológicos, debido a que la productividad primaria controla los procesos de preservación
del carbono, tanto en el océano como en la atmósfera (Langue et al., 1990), mientras que
desde un punto de vista bioeconómico (recursos naturales) estos sistemas son los que
sustentan en mayor parte la actividad pesquera que se desarrolla en el océano (González et
al., 1998; Iriarte et al., 2000). Las aguas de estos sistemas se caracterizan por sus bajas
temperaturas, bajo contenido de oxígeno disuelto y una gran concentración de nutrientes,
lo que genera una alta productividad primaria (Strub et al., 1998). Una característica
permanentemente de los principales sistemas de surgencia, es la existencia de una Zona de
Mínimo Oxígeno (ZMO) que, en el caso de Humboldt, se extiende desde el sur del Perú
hasta el centro de Chile (Silva 1983). Esta zona es el resultado de dos factores principales;
la presencia de Agua Ecuatorial Subsuperficial, la cual es transportada de norte a sur a
través de la pendiente continental, mediante la corriente Perú-Chile (Silva & Neshyba
1979), y el alto contenido de material orgánico producido en las capas superficiales, el cual
es degradado en su paso por la columna de agua hacia los sedimentos, consumiendo una
gran cantidad del oxígeno disuelto (Valdes et al., 2009). Esta alta demanda de oxígeno
combinada con la pobre ventilación que produce el agua subsuperficial del pacífico del
este, origina regiones con un bajo contenido de oxígeno disuelto (Helly & Levin 2004). Por
otra parte, el material orgánico producido en la capa superficial de la columna de agua,
ejerce una fuerte influencia sobre intercambio de CO2 entre el océano y la atmósfera, por lo
que un cambio en la productividad biológica puede alterar el ecosistema marino y la
concentración del CO2 atmosférico (Genthon et al., 1987).
Los sistemas de surgencia costera, presentan diversas escalas de variabilidad en sus
componentes físico-químicos y biológicos. Las variaciones estaciónales, decadales e
interdecadales han sido descritas por diversos autores ( Takasuka et al., 2008; Overland et
al., 2006; Polovina 2004; Collie et al., 2004; Steele 1998; Barber & Smith 1981), quienes
atribuyen esta variabilidad a fluctuaciones océano climáticas. Dentro de estas variaciones
están las de pequeña escala, como las que ocurren en forma estacional (períodos cálidos y
fríos), mientras que existen variaciones océano-climáticas a escala anual e interdecadal,
como por ejemplo El Niño y la Oscilación Decadal del Pacífico (ODP) (Vargas et al.,
2007; Chavez et al., 2003) y cambios climáticos a escala secular y milenial como el
periodo frio de la edad obscura (2200 -1500 años AP), la anomalía climática medieval
(1500-1000 años AP), la pequeña edad de hielo (600 – 100 años AP) (Gayo et al., 2012).

9
Figura 1. Diagrama del sistema de corrientes de Humboldt, con la variabilidad en el
sistema de corrientes durante los meses de invierno y verano. (Strub et al., 1998)

El fenómeno El Niño (Fig. 2), con una periodicidad de entre 1.5 a 8 años, es una
perturbación del sistema oceánico y atmosférico en el Pacífico tropical que tiene un alto
impacto en las condiciones meteorológicas y climáticas globales, debido a que altera la
temperatura superficial del mar (Arntz & Fahrbach 1996; Voituriez & Jacques 2000;
Barber & Chavez 1986). Este fenómeno perturba drásticamente la dinámica de los
ecosistemas marinos costeros (Garreaud & Battisti 1999; Carr et al., 2003; Escribano et al.,
2004). En Chile genera una alteración de los eventos de surgencia, intrusiones de aguas
cálidas que provocan la mortandad o profundización de algunos recursos pesqueros y el
aumento de las precipitaciones en ciertas zonas, por ejemplo el niño de 1982 provoco un
superávit de precipitaciones para la región de Valparaíso y aluviones en zonas desérticas

10
como Antofagasta (Vargas et al., 2000). La ODP es un cambio de la temperatura
superficial del mar que se produce por un cambio en la presión atmosférica entre el
Pacífico tropical suroriental y el Pacífico occidental, que tiene una periodicidad
aproximada de 20, 30, 40 y 70 años dependiendo de su intensidad y de las condiciones
climáticas del área afectada (Fig. 3) (Mantua et al., 1997: Minobe 2000;Biondi et al;
2001).

Figura 2. Índice multivariado de El Niño (fuente NOAA).

Figura 3. Oscilación Decadal del Pacifico en su fase cálida y fría (Mantua et al 1997).

11
1.2. La productividad biológica en un sistema costero del norte de la corriente de
Humboldt.

Desde un punto de vista ecológico, estos sistemas de surgencia presentan una baja
diversidad, pero una gran biomasa de peces pelágicos, tales como anchoveta (Engraulis
ringens), sardina (Sardinops sagax) y jurel (Trachurus symmetricus murphyi). La sardina
(Sardinops sagax) y la anchoveta (Engraulis ringens), son recursos pelágicos pequeños de
gran importancia pesquera en la zona norte de Chile. La sardina se distribuye desde el
Ecuador (01° 39´ S) hasta Chile (37°S) incluyendo los alrededores de las islas Galápagos,
mientras que la anchoveta se distribuye desde el norte de Perú hasta el sur de Chile (Serra
1983). En la zona norte estas especies habitan zonas cercanas a la costa, donde la
productividad biológica es generalmente alta debido a eventos de surgencia, frecuentes
durante todo el año los cuales se intensifican durante el periodo estival (Escribano &
Morales 2004). Estas especies representan cerca del 20-25% del total anual de la captura
mundial (Alheit & Bernal 1993; Hunter & Alheit 1995). Estas especies son altamente
móviles, presentan cadenas tróficas cortas basadas en el plancton, aunque algunas se
alimentan directamente del fitoplancton, y períodos de vida que van desde 4 a 11 años.
Tienen una alta tasa de fecundidad y mortalidad mientras que su distribución espacial,
biomasa y reclutamiento son fuertemente influenciados por factores ambientales. La
anchoveta, aprovecha la cantidad y calidad de los alimentos derivados de los primeros
efectos de la surgencia, mientras que la sardina esperaría cierto grado de maduración de los
efectos de la surgencia y en la zona más oceánica se beneficiaria del enriquecimiento
biológico generado del aporte de nutrientes inorgánicos de latitudes mayores (Santander et
al., 1983).
Esta similitud entre especies puede estar asociada a estrategias reproductivas
relacionadas con las variaciones interanuales que presentan las condiciones ambientales
(Serra 1983; Cubillos 1991). Para el caso de la anchoveta el máximo periodo reproductivo
ocurre en los meses de julio y septiembre, caracterizados por una mayor abundancia de
larvas de anchoveta. Esta especie se distribuye asociada a zonas de bajos gradientes
longitudinales de temperatura (14°C y 20°C, con preferencias de aguas entre 16 ºC y
18°C), salinidad (salinidad superficial entre 34,4 y 35,0 con máximos en los 34,8) y altos
valores de clorofila integrada, y por ser una especie nerítica no sobrepasaría los 50 m de
profundidad (Yánez et al., 1995). Por su parte, la Sardina (Sardinops sagax) habita en
aguas relativamente cálidas con un rango de temperatura que se encuentra entre los 17 a 25
°C. Su periodo de vida se extiende hasta los 10 años y su edad de madurez sexual está
entre 3 y 4 años, mientras que la talla de madurez sexual es de 21 cm. Esta especie presenta
dos periodos de desove, el más importante es entre los meses de Julio y septiembre y el
secundario en los meses de Febrero y Marzo (Yánez et al., 1995)
Entre los cambios climáticos que afectan con mayor frecuencia las poblaciones de
peces pelágicos, tenemos el fenómeno de El Niño y la Oscilación Decadal del Pacifico
(Fig. 3). Sin embargo, Larkin. (1996), señala que no todos los cambios que afectan los
componentes del sistema son atribuibles a las variaciones en las condiciones océano-
climáticas, siendo la presión de pesca un factor importante en los cambios que repercuten
en sus componentes biológicos. Estos cambios afectan principalmente la ecología y el
comportamiento de las especies del sistema (Cury et al., 2003). Chavez et al. (2003)
indican que existe un patrón de alternancia entre la sardina y la anchoveta, asociado a
cambios océano-climaticos, esta variabilidad en las poblaciones de estas especies tiene una
12
duración aproximada de 25 años para el océano pacifico (figura 4). Alheit (2004), indica
que para el sistema de corrientes de Humbolt también existe un cambio en las condiciones
océano-climáticas, pasando por períodos fríos y cálidos, lo cual produce una alternancia de
las especies del sistema. Una situación similar describe Mantua et al. (1997) quien
relaciona estos cambios de régimen (PDO Fig. 3) con la variabilidad que experimenta la
producción del salmón de Alaska en el pacífico norte, señalando que los primeros cambios
se producen a nivel del fitoplancton y zooplancton, lo cual ejerce un control “bottom-up”
que explicaría la fluctuación de la producción de salmón. Por otra parte, Cury & Shannon
(2004) sostienen que las fluctuación de sardina y anchoveta observadas en las últimas
décadas en el sistema de Benguela no son totalmente causadas por la variabilidad climática
decadal o multidecadal, sino que una parte importante de esto es atribuido a la pesquería, la
que actuando en sinergia con los cambios climáticos generando un cambio aun más
drástico en los ecosistemas. Además se han realizado una serie de estudios para determinar
las variaciones de los principales recursos pesqueros del norte de Chile influenciadas por la
pesquería y la asociación de estas fluctuaciones con algunas variables climáticas y físicas
como la temperatura (Aliaga et al., 2001; Yañez et al., 1995, 1999, 2001; Castillo &
Robotham 2004). Mientras que Valdes et al. (2008) indica que para la bahía de mejillones
existe una variabilidad de las poblaciones de sardina y anchoveta asociada a cambios de
temperatura, específicamente a los cambios océano-climáticos como por ejemplo la
Oscilación Decadal del Pacifico.

Figura 4. Variabilidad de las poblaciones de anchoveta y sardina propuesta por Chavez et


al. 2003.

13
1.3. Registros sedimentarios como indicadores de variabilidad Océano-Climática.

La paleoceanografía, es el estudio de las condiciones oceanográficas pasadas mediante


distintos tipos de registros marinos (corales, hielo, sedimentos laminados, etc.) (Boeing
2005). Diversos autores utilizan esta disciplina científica para identificar las fluctuaciones
del sistema en diversas escalas temporales (Vargas et al., 2005; Field et al., 2006;
Niggemann et al., 2007; Valdés et al., 2008; Ortlieb et al. 2010; Barron et al., 2010). Los
cambios físico-químicos y biológicos que ocurren en los sistemas de surgencia, pueden ser
estudiados a través de la utilización de diversos marcadores paleoambientales (biológicos,
físicos y químicos) que permitan reconstruir la variabilidad ambiental a diferentes escalas
de tiempo. Henderson (2002) postula que para poder realizar este tipo de análisis es
necesario tener una serie de indicadores que permitan identificar los cambios que ha
experimentado el sistema en el pasado, los cuales deben ser contrastados con registros
instrumentales actuales. Una manera de determinar in-situ el comportamiento de estos
indicadores es analizando lo que sucede con el material que transita por la columna de
agua, especialmente en las zonas que presentan un alto flujo de material dada su alta
productividad biológica, como por ejemplo los sistemas de surgencia costera (Calvert
1993; Zegouagh et al., 1999). Para esto se utilizan trampas de sedimento marino, debido a
que el estudio de los procesos de sedimentación de material en los ambientes costeros son
de gran importancia para comprender los mecanismos responsables del origen de este
material, las transformaciónes a que se exponen durante su transporte y la diagénesis que
los puede afecta una vez depositados en los ambientes de fondo. Debido a esto el estudio
de flujos utilizando trampas de sedimento se ha convertido en una herramienta esencial
para comprender la dinámica de los sistemas marinos (Bauerfeind & Bodungen 2006). Al
respecto Guidi et al. (2008) indican que todo el material que pasa a través de la columna de
agua forma asociaciones con otros elementos formando grandes conglomerados,
principalmente compuestos por materia orgánica, conocidos como nieve marina. Estos
conglomerados llevan una gran cantidad del carbono producido en la zona eufotica, por lo
que este material además es utilizado por los organismos que habitan la zona
mesopelagica. Dentro de este material sedimentario es posible identificar una serie de
compuestos y elementos como por ejemplo, alquenonas, metales pesados, minerales, los
cuales han sido ampliamente utilizados para estudiar diversos procesos oceanográficos y
los aportes de compuestos continentales y marinos al sedimento de fondo (Cerda et al.,
2010; Flores-Aqueveque et al., 2010; Guiñez et al., 2010; Gutiérrez et al., 2006; Valdes et
al., 2004; Vargas et al., 2004). El material orgánico generado en las capas superficiales se
puede dividir en dos tipos de acuerdo a su potencial de preservación (Tegelaar et al.,
1989). El primero corresponde a biomacromoléculas lábiles como polipeptidos y
polisacáridos, los cuales son sometidos a una intensa degradación durante el transito a
través de la columna de agua. El segundo grupo corresponde a material resistente o
refractario como lignina, tanina y algina (Wakeham et al., 1997). Entre los factores que
influyen en la composición, cantidad, distribución y preservación de restos orgánicos en el
sedimento figuran la productividad primaria, la profundidad, el contenido de oxígeno
disuelto en la columna de agua, las tasas de sedimentación, la bioperturbación y absorción
de materia orgánica en las fases minerales (Stein 1990; Hartnett et al., 1998; Hulthe et al.,
1998). De esta manera, el material que alcanza el piso marino está compuesto por
agregados de materia orgánica refractaria en mayor proporción que la materia orgánica
lábil, y que además generan asociaciones con ciertas facies minerales y algunos metales
14
(Zegouagh et al., 1999). Wakeham & Lee (1993) señalan que el material que desciende
por la columna de agua es sometido a una intensa degradación de manera que sólo una
pequeña fracción (< 10%) alcanza el piso marino.
Es por esta razón que los indicadores utilizados en estudios paleoceanográficos deben ser
coincidentes con los fenómenos océano climáticos a estudiar y, además, deben ser
específicos para cierto tipo de variabilidad. Los principales parámetros, procesos y
mecanismos analizados mediante estos indicadores son la temperatura (marcador
alkenonas, foraminíferos, delta 18O etc), oxígeno disuelto (IO, foraminíferos, metales
pesados, Etc.), salinidad (diatomeas), circulación oceánica (13C, foraminíferos), ciclo del
carbono, productividad biológica (diatomeas, foraminíferos), restos de peces),
concentración de CO2 atmosférico (foraminíferos y conchas de moluscos) (Henderson,
2002).
Al respecto, Valdés et al. (2004) postulan al Mo, Cd y Ni como metales redox-
sensitivos, porque responden inversamente a la concentración de oxígeno. Los
foraminíferos, han sido utilizados como un buen indicador, para evaluar los cambios de
temperatura superficial del mar y mezclas de masas de agua, en estudios
paleoceanográficas realizadas en el pacífico noreste (Mohiuddin et al., 2005). Field et al.
(2006), utilizaron poblaciones de foraminíferos bentónicos para reconstruir la variabilidad
climática la corriente de California, durante los últimos 250 años, identificando períodos
cálidos y fríos los cuales atribuye a la ODP y a el efecto del calentamiento global. Hebbeln
et al., (2002), utilizan foraminíferos planctónicos para reconstruir la paleoproductividad al
sur del sistemas de corriente de Perú-Chile en los últimos 33.000 años, evaluando
fluctuaciones en el contenido de oxígeno, temperatura y surgencia. Entre los diversos
marcadores de condiciones pasadas, Boltovskoy et al. (1991), indica la especie Bolivina
seminuda es característica de zonas con bajo contenido de oxígeno, mientras que la especie
planctónica Globiquerina bulloides es reportada por diversos autores como un indicador de
condiciones de surgencia (Reinemann et al., 2009; Páez 2001; Naidu & Malmgren 1996).
Ortlieb et al. (2000); Tunnicliffe et al. (2001); Gutiérrez et al. (2009); Valdes et al. (2009);
Field et al. (2009); Diaz-Ochoa et al. (2009) ; Finney et al. (2010) ; Salvattechi et al.
(2012), utilizan restos de peces y foraminíferos para realizar reconstrucciones en diversos
sistemas de surgencia para tratar de identificar un cambio en las condiciones climáticas que
influyen sobre la alternancia de las poblaciones de sardina, anchoveta y jurel en diferentes
sistemas costeros.
Por otra parte los análisis moleculares son ampliamente utilizados en
paleoceanografía para determinar cómo funcionan los procesos y los ciclos
biogeoquímicos (Ohkouchi et al., 1997; Ternois et al., 1997; Coolen et al., 2010). Entre los
marcadores moleculares más utilizados esta la determinación de la temperatura superficial
del mar utilizando Alkenonas (Uk37). Estas moléculas orgánicas son secretadas por los
cocolitoforidos, los cuales son organismos autótrofos unicelulares, pertenecientes a la clase
Prymnesiophyceae (Hibberd 1976). Estos habitan en la zona eufótica de las aguas marinas
y junto con las diatomeas, dinoflagelados y bacterias forman la mayor parte del
fitoplancton marino. Los cocolitoforidos constituyen uno de los principales grupos del
fitoplancton y forman parte de los mayores generadores de sedimentos oceánicos además
de ser los principales proveedores de CaCO3, debido a que poseen una cubierta
carbonatada. Los cocolitoforidos se asocian a determinadas masas de agua, y sus
asociaciones se modifican o ajustan en función de las características de aquellas. Su
registro en los sedimentos puede ser empleado como indicador de temperaturas de las
15
aguas superficiales en las que se desarrollan (McIntyre y McIntyre 1971; Roth & Berger
1975). Estas largas cadenas (C37, C38 y C39) no saturadas de metil y etil cetonas
(Alkenonas) producidas por estos organismos fueron descubiertas en los sedimentos de
Walvis Ridge de West África por Boon et al. (1978), y después fueron identificadas por De
Leeuw et al. (1980) y Volkman et al. (1980). Desde el descubrimiento de las Alkenonas,
varios artículos han demostrado su utilidad para la reconstrucción de la temperatura del
mar (Haven et al., 1987; Jasper and Gagosian, 1989; McCaffrey et al., 1990; Sikes et al.,
1991; Sikes and Keigwin, 1994; Conte et al., 1998; Muller et al., 1998; Prahl et al., 2000).
Recientemente las Alkenonas también han sido utilizadas para la estimación de la paleo-
presión del CO2 (Jasper and Hayes 1990; Jasper and Hayes 1994; Jasper et al., 1994), y de
la paleo-salinidad cuando se combina con los registros de δ18O y de productividad (Rostek
et al., 1993).

1.4. Geocronologia

Un factor primordial al analizar la evolución de los sistemas en el tiempo consiste en


establecer la escala temporal que se desea reconstruir. Para ello existen una serie de
técnicas geocronológicas de datación, entre las que están el fechamiento por radioisótopos,
termoluminicencia, paleomagnetismo, tepracronología, series de uranio, 40Ar/ 39Ar, etc.
(PAGES Workshop report, 1993). Las técnicas más utilizadas son las de datación mediante
210
Pb y radiocarbono (14C). La datación del 210Pb provee de una herramienta útil para datar
los sedimentos marinos recientes debido a que la vida media de este isótopo es de 22.3
años (Salamanca 1989; Crickmore et al., 1990). Este isótopo se encuentra en forma
natural, en los sedimentos, como resultado del decaimiento del 238U. Su período de
semidesintegración (22 a 26 años), lo hace especialmente adecuado para fechar sedimentos
depositados durante los dos últimos siglos. El fundamento del análisis del 210Pb es que la
actividad total del 210Pb en los sedimentos tiene dos componentes. El 210Pb 'sostenido' o
'propio' (210Pbs), que es producto del decaimiento in situ del isótopo padre 226Ra en las
partículas de roca (Crickmore et al., 1990) y el segundo componente, llamado 210Pb 'no
sostenido' o en exceso (210Pbex), proviene de la precipitación atmosférica. El 222Rn,
formado por el decaimiento del 226Ra en el suelo, escapa por los intersticios hacia la
atmósfera, donde decae a 210Pb. Este precipita, por deposición seca y húmeda, sobre la
superficie terrestre. El 210Pbex que cae dentro de los lagos u océanos, sea por precipitación
directa o a través de la escorrentía de la cuenca, es removido desde la columna de agua y
depositado junto a los sedimentos. En el registro sedimentario, el 210Pbs está en equilibrio
radioactivo con el 226Ra, y asÍ el 210Pbex, se puede conocer por la diferencia entre el 210Pb
en un determinado estrato, y el valor más bajo y constante de 210Pb en los estratos
profundos; asumiendo la ausencia de 210Pbex, debido a su decaimiento natural. De este
modo, teóricamente, el 210Pbex en cada estrato debiese declinar con su profundidad y edad
de acuerdo con la ley de decaimiento radioactivo; a menos que existan variaciones en el
proceso sedimentario (Eakins 1983, Crickmore et al., 1990). Además existen distintos
modelos utilizados para establecer la geocronología utilizando 210Pb.

16
Modelo CF-CS

Este modelo es aplicable a una tasa de acumulación constante y conservativa de masa


hacia los sedimentos. Bajo estas condiciones, la concentración de 210 Pbxs en la columna
sedimentaria va a disminuir exponencialmente con la profundidad, según la siguiente
relación:

Am = A0*Exp(-λt)
A0 = Actividad inicial del 210 Pb en los sedimentos.
Am = Actividad de 210 Pb e la profundidad de masa m.
λ = Constante de descomposición radioactiva del 210 Pb (0,03114 años-1).
t = (-1/λ)*ln(Am/A0).
t = tiempo transcurrido a partir de la depositación sedimentaria.
La tasa de acumulación de masa está definida como:
W = m / t = λ*M
M = m / (lnAm-lnA0) pendiente de la relación entre la profundidad de masa y la actividad de
210
Pbxs de un grafico semilogaritmico.
M puede ser determinada punto por punto utilizando la relación: M = (lnA2 – lnA1)/(m2 –
m1) son dos puntos en el perfil. Los errores asociados se pueden determinar mediante la
pendiente máxima y la pendiente mínima, calculada a partir de los pares:

Merror = √[Σ(mi – lnA0-M*lnAi)2 / (n-2)* Σ(lnAi – LnApromedio)2]


(mi, lnAi) = punto de dato i
LnA0= intercepción del perfil con el eje LnA.
Apromedio = actividad promedio medida en los sedimentos.
n = numero de los puntos en el perfil.

Modelo CIC

Este modelo parte de la hipótesis de la constancia de la concentración inicial en cada capa


de sedimento. Si llamamos C(0) a esta concentración podemos calcular, a partir del valor
actual medido Ci en cada capa i del sedimento, la edad:
Ci = c(0) EXP (-l . t1)
Donde l es la constante de desintegración del 210 Pb,
l = ln 2/22.3 años, despejando
ti = (1/l) ln [ C(0) / Ci)
Según las ecuaciones anteriores es evidente concluir que la aplicación del modelo C.I.C a
un sedimento, exige que el perfil de la concentración de 210 Pbxs sea monótonamente
decreciente (Edgingon et al., 1991)

Modelo CRS

Cuando se producen cambios significativos en la tasa de acumulación de masa en el


tiempo, es necesario utilizar un modelo diferente. Este es el modelo CRS, en donde la tasa
de de aporte de 210 Pbxs a los sedimentos es constante durante la formación de estos, sin
poner restricciones a la velocidad de sedimentación ( Appleby et al., 1990). Debido a esto

17
la concentración de 210 Pbxs no tiene que disminuir en la columna sedimentaria. Al
mantenerse constante el aporte de esta fracción, una disminución en la velocidad de
sedimentación se vera reflejada en un aumento de la concentración de 210 Pbxs. Esta
hipótesis se comprueba cuando la fuente de 210 Pbxs, es completamente atmosférica. El
modelo se va a adaptar a los efectos de dilución de la concentración de 210 Pbxs, debido al
aumento de la sedimentación, lo cual puede explicar la presencia de una actividad máxima
en los sedimentos más profundos. Debido a esta adaptación este es el modelo más utilizado
por los investigadores. El método de cálculo de las tasas de acumulación de masa y de
determinación de la cronología, se resume en los párrafos siguientes (Appleby & Oldfield
1978).

Se define I∞ como la actividad total de 210 Pbxs de la secuencia sedimentaria a datar. Im es el


inventario de la actividad total de 210 Pbxs en la profundidad en la profundidad de masa m y
Iz es el inventario de la cantidad de 210 Pbxs a partir de la profundidad de masa m en la parte
baja de la serie de datos. El flujo de 210 Pbxs debe compensar la pérdida debido a la
descomposición radioactiva. Entonces:

F = λ* I∞
F = aporte de 210 Pbxs, constante en el tiempo.
Im = está definido como:
Im = ∫ Adz, evaluada entre 0 y m → Im = ∫ F*e –λt dt, evaluada entre 0 y tm.
A = actividad de 210 Pbxs a la profundidad z.
t = tiempo correspondiente a la profundidad de masa m.

En remplazo de F, se obtiene:

Im = ∫ λ* I∞* e –λt dt = I∞* [ -e –λt/ λ], evaluado entre 0 y t → Im = I∞ * [ 1 -e –λt]


→ Im/ I∞ = 1 -e –λt → (I∞ - Im)/ I∞ = e –λt → Iz / I∞ = e –λt → Iz = I∞ * e –λt

Los tiempos corresponden a la profundidad de masa m, entonces esto se define como:

t = - (1/λ)*ln(Iz/ I∞),

Por lo tanto la tasa de acumulación de masa se calcula utilizando la siguiente relación:

W = m/t
m = masa
t = tiempo trascurrido a partir de la depositación de sedimento.

Normalmente, el problema más difícil es calcular el inventario total de 210 Pbxs de la


secuencia sedimentaria. El modelo necesita medidas de la actividad de 210 Pbxs hasta lo
más próximo a cero, pero normalmente las medidas se detienen cuando el error pasa a ser
más importante que el valor de la medición. El modelo va entonces a ignorar una pequeña
parte del inventario total, en particular en la base del perfil de medición. Esto va a ser
despreciable para las dataciones más recientes (normalmente los últimos 80 – 100 años),
pero para las dataciones más antiguas la fracción despreciable va a representar una parte

18
importante del Iz ( Binford 1990). Binford (1990) propone una corrección numérica en la
cual la actividad de 210 Pbxs que falta en la profundidad es agregada en función de la masa
acumulada. Para esto es necesario considerar una tasa de acumulación constante a partir de
una masa acumulada equivalente al 80% del inventario total, hasta que la actividad pase a
ser igual a 0.

Modelo SIT

El modelo SIT (Sediment Isotope Tomography), considera que las tasas de acumulación de
masa que aportan 210 Pbxs, varían en el tiempo. Además este modelo es capaz de diferenciar
los efectos de las variaciones en la tasa de acumulación de los efectos de las variaciones en
la tasa de aporte de 210 Pbxs . Lo cual puede explicar los perfiles irregulares (Liu et al.,
1991), el modelo considera la cantidad de 210 Pbxs a la profundidad m como:
Am = A0 * Exp (-B*m + factor de sedimentación + factor fuente)

En esta investigación se utilizo el modelo CRS debido a que es el que mejor se ajusta a la
metodología requerida según la condición de submuestreo del testigo de sedimento.

El método de datación por 14C es la técnica más fiable para conocer la edad de muestras de
menos de 60.000 años Este método se basan en la ley de decaimiento exponencial de los
isótopos radiactivos. El isótopo carbono-14 (14C) es producido de forma continua en la
atmósfera como consecuencia del bombardeo de átomos de nitrógeno por neutrones
cósmicos. Este isótopo creado es inestable, por lo que, espontáneamente, se transmuta en
nitrógeno-14 (14N). Estos procesos de generación-degradación de 14C se encuentran
prácticamente equilibrados, de manera que el isótopo se encuentra homogéneamente
mezclado con los átomos no radiactivos en el dióxido de carbono de la atmósfera. Tras la
muerte de un organismo vivo no se incorporan nuevos átomos de 14C a los tejidos y la
concentración del isótopo va decreciendo por decaimiento radiactivo. La masa en isótopo
14
C de cualquier espécimen disminuye a un ritmo exponencial, que es conocido: a los 5730
años de la muerte de un ser vivo la cantidad de 14C en sus restos se ha reducido a la mitad.
Así, al medir la cantidad de radiactividad en una muestra de origen orgánico se calcula la
cantidad de 14C que aún queda en el material. Así puede ser datado en el momento de la
muerte del organismo correspondiente. Es lo que se conoce por edad radiocarbónica o de
14
C, y se expresa en años BP (Before Present). Esta escala equivale a los años transcurridos
desde la muerte del ejemplar hasta el año 1950 de nuestro calendario. Se elige esta fecha
por convenio y porque en la segunda mitad del siglo XX, los ensayos nucleares provocaron
severas anomalías en las curvas de concentración relativa de los isótopos radiactivos en la
atmósfera. Al comparar las concentraciones teóricas de 14C con las de muestras de maderas
de edades conocidas mediante dendrocronología, se descubrió que existían diferencias con
los resultados esperados. Esas diferencias se deben a que la concentración de carbono
radiactivo en la atmósfera también ha variado respecto al tiempo. Hoy se conoce con
precisión la evolución de la concentración de 14C en los últimos 25.000 años, por lo que
puede corregirse esa estimación de edad comparándolo con curvas obtenidas mediante
interpolación de datos conocidos. La edad así hallada se denomina edad calibrada y se
expresa en años Cal BP (Bard 1988; Stuiver et al., 1998). Además existe otro problema de
calibración en la datación por radio carbono en los organismos marinos que es conocido
como el efecto reservorio, esto consiste en que los organismos acumulan carbono
19
inorgánico disuelto que presenta una antigüedad mayor que el carbono atmosférico, debido
a que en el océano y especialmente en las zonas de surgencia se produce el afloramiento de
aguas profundas que contienen gran cantidad de carbono inorgánico antiguo, como
producto del aporte de los glaciares o por la antigüedad de la masa de agua (Bartlein et al.,
1998; Goodfriend 1997). Southon et al. (1995), Señalan que para corregir esta desviación
producida en la señal del radiocarbono, es necesario utilizar mediciones de 14C en
moluscos de una edad conocida, para poder comparar esta edad con la edad obtenida
mediante la datación de 14C, la diferencia de esto, representa la corrección regional de la
edad reservorio (ER) la cual debe ser restada a la medición de 14C antes de aplicar la
calibración global de 14C (Edad Calibrada). Además indica que para la zona norte de chile
el valor de la ER es de 190 +- 40 años. Mientras que Vargas et al. (2005) indica la ER
para la bahía de Mejillones en 262+- 13 años. Por otro lado Ortlieb et al. (2011), indica un
ER para la bahia de Antofagasta de 236 +- 60 años. En esta investigación se utilizara el ER
indicado por Ortlieb et al. (2011) debido a que su estimación es la última estimación de
este efecto, que además se apoya en datos de esclerocronologia en especies litorales de la
zona.

1.5. Área de estudio.

La Bahía de Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada hacia el norte y ubicada a
orillas del desierto más seco del planeta (Atacama) (figura 1). Esta bahía es parte del centro
de surgencia de Punta Angamos, localizado en la zona norte del sistema de corrientes de
Humboldt (Marín et al., 1993). Al interior de la Bahía de Mejillones se distinguen tres
masas de agua; Agua Superficial Subtropical (ASST), Agua Superficial Subantártica
(ASSA) y el Agua Ecuatorial Subsuperficial (AESS), las que presentan diferentes grados
de mezcla durante el año (Valdés et al., 2006). Diversos estudios realizados en la bahía
(Rodríguez et al., 1986, 1996; Marín et al., 1999, 2003) muestran una alta productividad
primaria con valores máximos de 138 mg C m-3 h-1 y una abundante diversidad
fitoplanctónica. Las condiciones físicas de la columna de agua (temperatura, salinidad y
contenido de oxígeno disuelto) presentan una variación estacional representada por un
período frío (otoño-invierno) y otro cálido (primavera-verano) (Avaria & Muñoz 1982;
Rodríguez & Escribano 1996). Por otra parte los filamentos de surgencia generados en la
península de Mejillones son responsables de la dinámica del ecosistema costero, debido a
que es el mecanismo principal de enriquecimiento de nutrientes de las capas superficiales
de la columna de agua. Más aun, la sombra de surgencia generada al interior de la Bahía es
una estructura física importante que afecta la productividad primaria y la retención de los
organismos (Castilla et al., 2002; Marín et al., 2003).
Una de las características importantes que presenta la bahía de Mejillones es que
está bajo la influencia de la Zona de Mínimo Oxigeno (ZMO) que se extiende desde el sur
del Perú hasta el centro de Chile, ubicándose entre los 60 a 500 m de profundidad frente a
la costa de Mejillones (Silva & Sievers 1981; Silva 1983). Dentro de la Bahía de
Mejillones, se han registrado valores de oxígeno disuelto inferiores a 1 mL L-1 por debajo
de los 50 m de profundidad (Navea & Miranda 1980; Escribano 1998), mientras que desde
los 60 a 80 m, estos valores son menores a 0.1 mL L-1, dependiendo de las estaciones del
año (Valdés 2004). Debido a que la profundidad máxima de la bahía es de 110 m gran
parte del ambiente de fondo está bajo la influencia de la ZMO. Diversos autores (Ortlieb et
20
al., 2000; Valdés et al., 2001, 2004ª, 2005, 2009; Vargas 2002, 2004; Guiñez et al., 2010)
destacan esta bahía como un lugar propicio para realizar reconstrucciones
paleoambientales debido al efecto que ejerce la ZMO sobre los sedimentos, lo que permite
la preservación de restos orgánicos (escamas, foraminíferos, diatomeas y material orgánico
particulado) e inorgánicos (metales, minerales) Dichos estudios sugieren que los
sedimentos acumulados en la bahía muestran claras evidencias del predominio de
condiciones subóxicas/anóxicas en el ambiente de depositación, al menos durante el último
milenio. Respecto al registro sedimentario, Valdés et al. (2000, 2004c) señalan que aunque
los datos geoquímicos y petrográficos sugieren un origen similar (marino) para el material
orgánico, este material estaría influenciado por la descomposición a la cual es sometido en
su paso por la columna de agua. Por otro lado, estudios sobre la fluctuación en las
poblaciones de peces durante los últimos 250 años sugieren variación asociadas a cambios
océano climáticos registrados en la zona (Valdés et al., 2008).

1.1.1 Objetivo General

• Reconstruir las fluctuaciones océano-climáticas y su influencia sobre las


poblaciones de peces en la Bahía Mejillones del Sur, durante los últimos siglos.

1.1.2 Hipótesis

Las poblaciones de peces pelágicos del sistema de surgencia de Mejillones han presentado
diferentes patrones de variabilidad temporal durante los últimos siglos, asociadas a
fluctuaciones océano-climáticas que han ocurrido en la zona norte de Chile y
particularmente en Mejillones, a diferentes escalas de tiempo. Por tal motivo, el modelo
clásico de alternancia entre poblaciones de sardina y anchoveta (soportado, principalmente
por estadísticas pesqueras) no es una constante aplicable a escalas temporales de
decenas/cientos de años.

1.1.3 Objetivos Específicos

• Medir, analizar y calibrar los marcadores de paleoproductividad y oxigenación en


la Bahía Mejillones. Utilizando trampas de sedimentos.

• Medir, analizar y calibrar los marcadores de paleoproductividad y oxigenación en


la Bahía Mejillones. En sedimentos superficiales.

• Identificar y cuantificar una serie de marcadores paleoambientales en una secuencia


sedimentaria colectada en la Bahía Mejillones.

• Establecer la cronología de una columna de sedimento colectada en el centro de la


bahía Mejillones

21
2. MATERIALES Y MÉTODOS
2.1. Experimentos y Métodos Experimentales

Sitio de estudio

Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada hacia el norte, ubicada a orillas del
desierto más árido del planeta (Atacama) y a 60 km al norte de Antofagasta. Esta bahía es
parte del centro de surgencia de Punta Angamos, localizado en la zona norte del Sistema de
la Corriente de Humboldt (una descripción mayor se realiza en los artículos 1,2 y capítulo
III)

Figura 1. Área de estudio, se indica el centro de surgencia, el frente termal (línea


discontinua) y la dirección del viento. Las líneas continuas marcan las distintas
profundidades y el círculo denota el lugar en donde fue obtenido el testigo.

22
2.1.2 Trampas de Sedimento

Para la determinación del flujo del material sedimentable de la columna de agua que se
utilizaron trampas de sedimentos situadas en la zona de retención al interior de la bahía de
Mejillones (ver artículo I). Estas trampas son cilindros de PCV de 70 cm de largo por 110
mm de diámetro, con un sistema de cerrado en su parte posterior en el cual lleva un
recipiente para la colecta de las muestras. Estas trampas fueron fondeadas a 15 y 75 metros
de profundidad. El muestreo se realizo a 15 y 10 días durante los meses de octubre y
noviembre del 2008.

Figura 5. En la figura de la izquierda se observan las trampas de sedimento, las fotografías


de la derecha indican el procedimiento de colecta del material de las trampas de sedimento.

23
2.1.2 Sedimentos superficiales

La colecta de los sedimentos superficiales se realizo utilizando un box corer de 225 cm2 de
lado. Estos sedimentos se obtuvieron desde un transecto batimétrico perpendicular a la
línea de costa, que se extendió desde los 35 a los 75m al interior de la Bahía de Mejillones
del sur.

Figura 6. Box corer utilizado para colectar los sedimentos superficiales del transecto
batimétrico.

24
2.1.3.. Colecta del testigo de sedimento.

Para la colecta de muestras se utilizo un box corer de 15 cm de lado por 1 metro


de largo que posee un alma de acrílico que es retirada mediante un sistema de
abertura lateral (Anexo 1). El box fue lanzado al interior ddee la bahía de mejillones
(23°04´18,75” – 70°27´59,28”)
70°27´59,28” a una profundidad de 80 metros (fig 1), desde una
embarcación pesquera en el mes de Junio del 2009. Posteriormente el box corer se
derivo a los laboratorios de sedimentología y paleoambientes de la uni universidad
versidad de
Antofagasta, para almacenarlo a 4°C durante 2 semanas, re retirando
tirando el agua drenada
cada dia.

Figura 7. Colecta del testigo de sedimento en el sector de estudio.

25
2.1.4. Resumen de la metodología utilizada para el análisis paleoceanográfico
paleoceanográfico
(todos los análisis se detallan en el manuscrito 3).

Figura. 8. Resumen de la metodología.

El detalle de la metodología se encuentra en las publicaciones que se incluyen en la tesis


(capitulo 3.1.2, 3.1.3 y 3.1.4)

26
III. RESULTADOS

Publicación 1(Capitulo I)

27
1 Caracterización el flujo primaveral de material particulado en un ambiente costero del

2 norte de la corriente de Humboldt (Bahía Mejillones, 23º S, Chile).

3 Caracterización el flujo primaveral de material particulado en un ambiente costero

4 Marcos Guiñez1, 2,3 Jorge Valdés2,3, Abdel Sifeddine3,,4,5, Mohammed Boussafir6 & Alexis
5 Castillo2,3.
1
6 Programa de Doctorado de Ciencias Aplicadas, Mención Sistemas Marinos Costeros, Universidad
7 de Antofagasta.
2
8 Laboratorio de Sedimentologia y Paleoambientes, Instituto de Investigaciones Oceanológicas,
9 Facultad de Recursos del Mar, Universidad de Antofagasta, casilla 170, Antofagasta, Chile.+.
3
10 Laboratorio Mixto Internacional, PALEOTRACES (Institut de Recherche pour le Developpement,
11 Universidade Federal Fluminense, Universidad de Antofagasta)
4
12 LOCEAN, UMR 7159 CNRS-IRD-Univ. P. & M. Curie-MNHN, 32 Av. Henri Varagnat, 93143
13 Bondy, France
5
14 Departamento de Geoquimica, Universidade Federal Fluminense, Niteroi, RJ, Brasil

15

16

17

18

19

20

21

22

23
24 Abstract

25 The flow of the sedimentable matter in the water column of Mejillones del Sur bay was

26 characterized using sediment traps located above and within the oxygen minimum zone and

27 during different phases of typical upwelling events. The palynofacies study revealed

28 differences between the flow of organic matter deposited in surface and bottom traps with

29 the later showing a major amount of organic matter. There was temporal variability for

30 carbon, nitrogen, quartz, silica, Cd, Al, Mn, Ti and U. Hence, the comparison of the flow or

31 the matter deposited in sediment traps located at different depths and periods allows the

32 determination of the associated variation in time periods for some parameters at depth. This

33 allows to establish that the type, quantity and quality of the sedimentable matter found in

34 the water column is influenced by the productivity generated during upwelling, by physic-

35 chemical components and the influence of the oxygen minimum zone.

36 Key words: sedimentation, organic matter, upwelling, preservation

37

38

39

40

41

42

43
44 Resumen

45 Se realizó una caracterización del flujo de material sedimentable de la columna de agua al

46 interior de la bahía Mejillones del Sur, utilizando trampas de sedimento situadas sobre y

47 dentro de la zona de mínimo oxígeno y durante diferentes fases de los eventos de surgencia

48 típicos de esta bahía. El estudio de palinofacies reveló diferencias entre el flujo de material

49 orgánico depositado en las trampas de superficie y fondo, siendo la trampa de fondo la que

50 presenta una mayor cantidad de materia orgánica. Existe variabilidad temporal para el

51 carbono, nitrógeno, cuarzo, sílice, Cd, Al, Mn, Ti y U. Por lo tanto al comparar los flujos

52 del material que se deposita en las trampas de sedimentos a distintas profundidades y en

53 distintos periodos, es posible determinar que existen variaciones asociadas a los periodos de

54 tiempo y para algunos paramametros a la profundidad. Esto nos permite establecer que el

55 tipo, cantidad y calidad del material sedimentable que encontramos en la columna está

56 influenciado por la productividad generada durante la surgencia, por los componentes

57 físico-químicos y por la influencia de la zona de mínimo oxigeno.

58 Palabras claves: sedimentación, materia orgánica, surgencia, preservación.

59

60

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63

64
65 I. Introducción

66 El estudio de los procesos de sedimentación del material que se genera en los ambientes

67 costeros es de gran importancia para comprender los mecanismos responsables del origen

68 de este material, las transformaciónes a que se exponen durante su transporte y la

69 diagénesis que los puede afectar una vez depositados en los ambientes de fondo. Debido a

70 esto el estudio de flujos utilizando trampas de sedimento se ha convertido en una

71 herramienta esencial para comprender la dinámica de los sistemas marinos (Bauerfeind &

72 Bodungen 2006, Honjo et al. 2008). Particularmente importante son las zonas que

73 presentan un alto flujo de material dada su alta productividad biológica, como por ejemplo

74 los sistemas de surgencia costera (Calvert 1993, Zegouagh et al. 1999). Al respecto Guidi

75 et al. (2008) indican que todo el material que pasa a través de la columna de agua forma

76 asociaciones con otros elementos formando grandes conglomerados principalmente

77 compuestos por materia orgánica conocidos como nieve marina, estos conglomerados

78 llevan una gran cantidad del carbono producido en la zona eufotica, por lo que este material

79 además es utilizado por los organismos que habitan la zona mesopelagica. Además este

80 flujo nos permite identificar una serie de compuestos y elementos como por ejemplo

81 material orgánico, alquenonas, metales, minerales entre otros los cuales han sido

82 ampliamente utilizados para determinar los procesos oceanográficos y los aportes

83 continentales y marinos al sedimento de fondo (Vargas et al. 2004, Valdés et al. 2004b

84 Gutiérrez et al. 2006, Cerda et al. 2010, Flores-Aqueveque et al. 2010, Guiñez et al. 2010).

85 El material orgánico generado en las capas superficiales se puede dividir en dos tipos de

86 acuerdo a su potencial de preservación (Tegelaar et al. 1989). El primero corresponde a

87 biomacromoléculas lábiles como polipeptidos y polisacáridos, los cuales son sometidos a


88 una intensa degradación durante el transito a través de la columna de agua. El segundo

89 grupo corresponde a material resistente o refractario como lignina, tanina y algina

90 (Wakeham et al. 1997). Entre los factores que influyen en la composición, cantidad,

91 distribución y preservación de restos orgánicos en el sedimento figuran la productividad

92 primaria, la profundidad, el contenido de oxígeno disuelto en la columna de agua, las tasas

93 de sedimentación, la bioperturbación y absorción de materia orgánica en las fases minerales

94 (Stein 1990, Hartnett et al. 1998, Hulthe et al. 1998). De esta manera, el material que

95 alcanza el piso marino está compuesto por agregados de materia orgánica refractaria en

96 mayor proporción que la materia orgánica lábil, y que además generan asociaciones con

97 ciertas facies minerales y algunos metales (Zegouagh et al. 1999). Por otra parte Wakeham

98 & Lee (1993) señalan que el material que desciende por la columna de agua es sometido a

99 una intensa degradación de manera que sólo una pequeña fracción (< 10%) alcanza el piso

100 marino.

101 Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada hacia el norte, ubicada a orillas del

102 desierto más árido del planeta (Atacama). Esta bahía es parte del centro de surgencia de

103 Punta Angamos, localizado en la zona norte del Sistema de la Corriente de Humboldt

104 (Marín et al. 1993). Al interior de la bahía de Mejillones se distinguen tres masas de agua;

105 Agua Superficial Subtropical (ASST), Agua Superficial Subantártica (ASSA) y Agua

106 Ecuatorial Subsuperficial (AESS), las que presentan diferentes grados de mezcla durante el

107 año (Valdés et al. 2006). En la bahía de Mejillones se han registrado valores de producción

108 primaria media de 3170 mg C m-2 d-1 y una abundante diversidad zooplanctónica (Palma y

109 Apablaza 2004). Las condiciones físicas de la columna de agua (temperatura, salinidad y

110 contenido de oxígeno disuelto), presentan una variación estacional representada por un
111 período invernal (otoño-invierno) y otro estival (primavera-verano), donde se observan las

112 variaciones típicas de temperatura y concentración de oxígeno disuelto en la columna de

113 agua (Avaria y Muñoz 1982, Rodríguez y Escribano 1996). Además, los pulsos de

114 surgencia generados en la bahía de mejillones dependen de la variabilidad estacional del

115 viento SW, por lo tanto estos eventos son más intensos durante primavera – verano y más

116 débiles en otoño invierno (Cañon y Morales 1985).

117 Mejillones se encuentra bajo la influencia de la Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) que se

118 extiende desde el sur de Perú hasta el centro de Chile, ubicándose entre 60 y 500 m de

119 profundidad frente a la costa de Mejillones (Strub et al. 1998). Al interior de la bahía de

120 Mejillones, se han registrado valores de oxígeno disuelto inferiores a 1 mL L -1 a partir de

121 50 m de profundidad (Navea y Miranda 1980, Escribano 1998), mientras que desde 60 a 80

122 m, estos valores son menores a 0,1 mL L -1, dependiendo de la época del año (Valdés et al.

123 2004A). Debido a que la profundidad máxima de la bahía es de 110 m, gran parte del

124 ambiente de fondo se encuentra bajo la influencia de la ZMO.

125 En esta bahía se ha realizado una serie de estudios sobre la composición y estructura

126 de los sedimentos marinos submareales, los cuales sugieren que los sedimentos acumulados

127 en la bahía de Mejillones muestran claras evidencias del predominio de condiciones

128 subóxicas/anóxicas dominantes en el ambiente de depositación al menos en el último

129 milenio (Ortlieb et al. 2000, Valdés et al. 2000, 2001b; 2004A, 2004b, 2005, Vargas et al.

130 2004, 2007, Guiñez et al. 2010).

131 Por lo tanto, en esta investigación se realizará una caracterización del flujo

132 primaveral de material particulado, con la finalidad de determinar el comportamiento


133 puntual de algunos elementos en su paso a través de la columna de agua hacia los

134 sedimentos, asociados a la influencia de los eventos de surgencia.

135 MATERIALES Y MÉTODOS

136 2.1. Colecta de muestras y mediciones hidrográficas

137 La recolección del material particulado se realizó utilizando 4 trampas de

138 sedimentos de 70 (cm) de largo y 10,5 (cm) de diámetro. El depósito de colecta del

139 material correspondió a botellas plásticas llenadas con una solución de agua de mar a

140 37 unidades prácticas de salinidad y 5 ml de cloruro de mercurio. Las trampas se

141 situaron, por duplicado, a profundidades de 15 m y 75 m, en el centro de la bahía (

142 (23°03´22.1” - 70°47´28.3”) (Fig. 1), entre el 10-10-2008 y el 05-11-2008. El material

143 contenido en las trampas fue recuperado en dos períodos consecutivos de 15 y 10 días.

144 Luego de su recolección el material se dejó decantar durante 8 días, para eliminar

145 periódicamente el agua. El material resultante se centrifugó a 4250 rpm por 5 minutos.

146 Posteriormente se seco en una estufa a 40 (°C) hasta peso constante.

147 2.2. Oceanografía.

148 Adicionalmente se realizaron perfiles de CTD con un equipo Sea Bird 19 plus con

149 sensor de oxigeno (calibración de fábrica), con el propósito de caracterizar la estructura

150 hidrográfica de la columna de agua durante el experimento. Además se determino la

151 intensidad del viento promedio mensual, calculando la componente zonal y meridional,

152 con los datos obtenidos de la dirección de aeronáutica civil zona norte. Por otra parte se

153 calculo el índice de surgencia de Bakun (I) (Bakun 1978) con la siguiente fórmula:
154 I = Mx l

155 Donde:

156 I: Índice de Bakun

157 Mx: Transporte de Ekman.

158 l: Factor de normalización, en unidades de metros de costa (100m).

159 Para determinar este índice se analizo el esfuerzo del viento diario antes y durante el

160 periodo de estudio.

161 2.2. Granulometría y Mineralogía.

162 Se utilizó un analizador de imagen FPIA (Flow particle image analysis of size and

163 shape) 3000 (Malvern) para determinar la forma y tamaño de las partículas. Para ello se

164 utilizaron 0,5 mg de muestra seca, la cual se diluyó en 10 ml de agua destilada.

165 Previamente se elimino el exceso de sílice utilizando H 2O2 como método de

166 disgregación.

167 La composición mineral de las muestras se determinó con un equipo FT-IR Shimadzu

168 8400 S (trasformación infrarroja de Fourier). Para esto se fabricaron pastillas de análisis

169 con 2,5 mg de muestra seca a la cual se les agregó KBr hasta completar 1000 mg.

170 Finalmente se separaron 300 mg para la confección de las pastillas.

171 2.3. Petrografía de la materia orgánica.

172 El estudio petrográfico fue realizado sobre la materia orgánica total aislada de la

173 fracción de carbonatos y silicatos, mediante un tratamiento con ácido clorhídrico y


174 fluorhídrico (Boussafir et al. 1994). Este estudio consistió en la identificación y

175 cuantificación de los diferentes tipos de materia orgánica usando un microscopio de luz

176 transmitida, de acuerdo a la metodología propuesta por Sifeddine y Bertrand (1994).

177 2.4. Geoquímica.

178 Las muestras fueron analizadas mediante pirolisis programada Rock-Eval 6,

179 utilizando 10 mg de sedimento seco. El procedimiento analítico considera la calcinación

180 de la muestra temperaturas que van desde los 100 hasta más de 850 °C al interior de una

181 atmósfera de Helio o Nitrógeno, y la adición de CO2 cuando el análisis alcanza los

182 400°C (Lafargue et al. 1998). Este método permite obtener los siguientes parámetros;

183 Carbono Orgánico Total (COT), Índice de Hidrogeno (IH) en mg HC/g COT,

184 Temperatura de pirolisis máxima (Tmax) e Índice de Oxígeno (IO) en CO2/g COT.

185 Cada uno de estos parámetros entrega información sobre la cantidad, calidad y estado

186 de preservación de la materia orgánica sedimentaria.

187 Se utilizó un analizador elemental CHNS para cuantificar la composición elemental

188 (Carbono, Nitrógeno y Azufre) de los sedimentos, expresados como porcentaje de la

189 fracción seca. Para su calibración se utilizó ácido sulfanídico (C6H7NO3S) como

190 estándar.

191 2.5. Metales.

192 Para el análisis de metales, las muestras fueron sometidas secuencialmente a un

193 ataque ácido para disolverlas y extraer los metales. Para esto, se utilizó en primer lugar

194 una combinación de HNO3 y HF, en un baño de ultrasonido durante 10 minutos. Luego

195 las muestras fueron calentadas en una placa térmica a 150 °C por 3 horas.
196 Posteriormente se les añadió una solución de HF y HCLO 4 y fueron mantenidas a

197 150°C. Finalmente y a la misma temperatura se añadió una solución de NHNO3; este

198 ataque se repitió hasta que se evaporara todo el ácido de las muestras. El material

199 resultante fue enjuagado con 25 ml con HNO3. Las mediciones se realizaron con un

200 espectrómetro de masa (ICP-MS Ultramass, Varian) utilizando calibración externa. El

201 proceso analítico fue controlado mediante réplicas y material de referencia certificado

202 MESS-3 (Canadian National Research Council). Los resultados de esta validación

203 mostraron un error que no excede el 5% en cualquier caso.

204 2.6. Análisis estadísticos.

205 La exploración de datos y el análisis estadístico se llevó a cabo con el programa

206 Minitab 14 (2004). Para determinar la normalidad de los datos se realizó la prueba de

207 Kolmogorov-Smirnov y se evaluó la homogeneidad de varianzas mediante una prueba

208 de F. Cuando fue necesario, los datos fueron normalizados mediante la transformación

209 Log (x). Luego de verificada la normalidad, se aplicó un ANDEVA de una vía para

210 evaluar las diferencias significativas (P < 0,05) entre períodos (días) y entre las

211 profundidades de muestreo (superficie y fondo).

212 II. Resultados

213 3.1. Oceanografía.

214 Los perfiles oceanográficos, indican una capa superficial bien oxigenada para

215 ambos meses, al analizar el decaimiento de la concentración de oxigeno para el mes de

216 octubre se observa una rápida disminución del oxigeno disuelto hasta los 20 metros (1

217 ml/l), situación similar se observa para el mes de noviembre con valores de oxigeno que
218 bajan drásticamente a los 20 metros (0,9 ml/l) (Fig. 2), mientras que el límite de la capa

219 anóxica (0,1 ml/l) no se registra durante el mes de octubre, pero si para el mes de

220 noviembre a una profundidad de 55 metros. Además el índice de surgencia de Bakun

221 (Bakun 1978) indica que durante el periodo de 15 días (primer periodo) (10 octubre al 25

222 de octubre) existirían valores más bajos en comparación al periodo de 10 días (segundo

223 periodo) (25 de octubre al 5 de noviembre). Por lo tanto se sugiere que la surgencia fue

224 mayor durante el segundo periodo, en donde la intensidad de los vientos fue mayor, lo cual

225 nos da un mayor valor para el índice de Bakun (Fig. 3). Esto ultimo se puede asociar a las

226 bajas concentraciones de oxigeno registradas para el segundo periodo (desde los 0 a los 15

227 metros).

228 3.2. Granulometría

229 Al comparar el flujo de partículas a 15 metros para ambos periodos, se observa que

230 para el segundo periodo el flujo es mayor, lo mismo ocurre para el flujo a 75 metros (Fig.

231 4). El mayor porcentaje de partículas colectadas en las trampas corresponden a limo muy

232 grueso con un diámetro promedio de 23 um (Fig.5). Al comparar el volumen de partículas

233 colectadas durante el primer período se observó que a 15 m el 26 % de las partículas

234 encontradas corresponden a limo muy grueso (LMG), mientras que la trampa situada a 75

235 metros presentó un 30,3 % de LMG. Durante el segundo periodo se registro un 36,6 % de

236 LMG a 15 metros y un 35 % a 75 metros de LMG. Además el tamaño de partículas no

237 presentó diferencias significativas relacionadas con la profundidad (Tabla 2) (Fig. 5).

238

239
240 3.3. Petrografía de la materia orgánica.

241 El análisis palinológico demostró que la mayor parte del material que transita por la

242 columna de agua corresponde a materia orgánica floculada compuesta por restos de

243 fitoplancton, microzooplancton, bacterias, algo de detritus y partículas minerales, las

244 cuales no presentaron diferencias significativas pero gráficamente es posible observar

245 variaciones entre profundidades y periodos, las que pueden estar asociadas a la fluctuación

246 en la concentración de oxigeno (Fig. 6).

247 3.5. Flujo Geoquímico.

248 El flujo de carbono y nitrógeno registrado para las trampas de superficie fue mayor

249 durante ambos periodos de muestreo, mientras que ambos parámetros presentaron

250 diferencias significativas asociadas a los periodos (Figs. 7, Tabla 1), mientras que el flujo

251 de azufre presento poca variabilidad entre periodos y profundidades. Para el flujo de

252 carbono orgánico total se puede observar que este no presentó variabilidad entre

253 profundidades pero si diferencias significativas entre periodos (Tabla 1) (Fig. 8). La razón

254 C/N encontrada es levemente menor en las trampas de superficie para ambos periodos con

255 una media de 6.63 (Fig. 9).

256 El diagrama de Van Krevelen indica que todo el material orgánico es del tipo II

257 (fitoplanctónico) (Vandenbroucke y Largeau 2007). Por otra parte se observa que el

258 material orgánico del primer periodo (ambas profundidades) presenta una mayor

259 degradación en comparación al material del segundo periodo (Fig. 10).

260
261 3.4. Flujo mineralógico.

262 Para el flujo de cuarzo se observa en el primer periodo un flujo menor al ser comparado con

263 el segundo periodo (Fig. 11). La calcita presentó un flujo variable con un flujo menor en

264 superficie y mayor en el fondo. El mismo comportamiento se registro para el flujo de sílice

265 (Fig. 11). Solamente los flujos de sílice y cuarzo presentan diferencias significativas entre

266 periodos (Tabla 1).

267 3.6. Flujo de Metales.

268 El orden de de incremento en el flujo promedio de metales para las trampas de superficie

269 del primer y segundo periodo es el siguiente Ti > U > Cd > Al > Ni >V > Mn, mientras que

270 para las trampas de fondo para ambos periodos es Ti > U > Cd > Mn > Al > Ni > V. De

271 los metales analizados él Ni, Al, Ti y U presentaron diferencias significativas asociadas a

272 los periodos (Tabla 1). Para la profundidad no se registran diferencias significativas en

273 ninguno de los metales analizados (Tabla 2).

274 IV. Discusión.

275 4.1. Columna de agua.

276 La distribución vertical de las variables físico-químicas registradas en el sector de

277 muestreo indican que existe una variabilidad de las condiciones oceanográficas asociadas a

278 los distintos periodos de tiempo (Fig. 2), la cual ha sido descrita para escalas temporales

279 mayores (estaciónales) por Marín et al. (1993), Rodríguez et al. (1996), Sobarzo y

280 Figueroa (2001), Escribano et al. (2004) Marín et al. (2003) asocia esta variabilidad de la

281 columna de agua a los eventos de surgencia costera, los cuales responden a la condición de
282 sombra de surgencia. Por otra parte es importante destacar que los pulsos de surgencia

283 generados en la bahía de mejillones dependen de la variabilidad estacional del viento SW,

284 por lo tanto estos eventos son más intensos durante primavera – verano y más débiles en

285 otoño invierno (Cañon & Morales 1985), lo cual se puede corroborar con los datos de

286 viento, donde los valores de intensidad promedio del viento se incrementan durante el mes

287 de noviembre (Fig. 3.a), situación similar se deduce al observar el índice de Bakun, donde

288 existe un incremento durante el mes de noviembre (Fig. 3.b). Los valores de oxigeno para

289 los meses analizados (Fig. 2), pueden ser explicados por las diferentes fases de la surgencia,

290 que genera pulsos con una duración aproximada de 3 a 7 días (Marín et al. 2003), además

291 debido a la alta productividad generada por los pulsos de surgencia, en la bahía se registran

292 valores inferiores a 1 mL L-1 por debajo de los 50 m de profundidad (Escribano 1998,

293 Escribano et al. 2002), mientras que a partir de los 60 a 80 m, dependiendo de la época del

294 año, estos valores son menores a 0,1 mL L -1 (Valdés 1998). (Fig. 3).

295

296 4.2. Caracterización y composición del material sedimentable.

297

298 4.2.1 Petrografía de la materia orgánica y Granulometría.

299

300 El aumento en flujo total de las partículas colectadas durante el segundo periodo (Fig. 4) es

301 resultado de la aglomeración que experimenta el material que desciende a través de la

302 columna de agua, mediante procesos que incluyen la formación de agregados mucosos,

303 pellets fecales, nieve marina y agregación por exopolímeros, los cuales están relacionados

304 en gran medida con la cantidad de material orgánico generado en las capas superficiales

305 (Bory et al. 2001, Kovac et al. 2002, Timothy 2004, Silverberg et al. 2006, Valdes et al.
306 2009). Al respecto Loncaric et al. (2007) y Kodrans-Nsiah et al. (2008) indican que la

307 materia orgánica va formando agregados a medida que desciende por la columna de agua,

308 situación que la hace cada vez más resistente a la degradación, lo cual explica la diferencia

309 entre el porcentaje de partículas colectadas entre un periodo y otro (Fig. 5). Valdes et al.

310 (2004C) para la bahía de Mejillones, postulan que existen mecanismos característicos de

311 los sistemas de surgencia para condiciones normales y el niño, para nuestro caso

312 definiremos las condiciones normales que según el autor corresponden a una alta

313 productividad, eventos de auto-sedimentación y una alta velocidad de sedimentación de las

314 partículas a los sedimentos, debido a la influencia de la ZMO. Por lo tanto las diferencias

315 obtenidas en las distintas profundidades para el flujo de materia orgánica (Fig. 6), pueden

316 ser explicadas por la aglomeración que presentan los compuestos orgánicos y minerales que

317 se generan en las capas superficiales de la columna de agua (auto-sedimentación) y por la

318 influencia de la concentración de oxigeno en la formación de los agregados de material

319 orgánico.

320

321 4.2.2. Flujo de Minerales

322 Los valores de sílice registran diferencias entre los periodos. Esta variabilidad está asociada

323 a una mayor productividad lo cual conlleva a un aumento en la producción de material

324 silicio aportado por las diatomeas, además estos valores están dentro de los valores típicos

325 informados para las zonas de surgencia que van desde 1 a 60 % (Gardner et al. 1997,

326 Vargas et al. 2005). La abundancia de sílice está condicionada por los eventos de surgencia

327 que inducen la producción del fitoplancton (diatomeas) y en especial por la profundidad

328 (Seibold y Berger 1993, Archer y Maier-Reimer 1994), es por esta razón que el mayor flujo

329 de sílice se registra durante el segundo periodo (Fig. 11). Al respecto, Valdés et al. (2003)
330 indican que los sedimentos superficiales de la Bahía Mejillones son “biogénicos silíceos”

331 lo que concuerda con los altos porcentajes de sílice encontrados en las trampas para un

332 periodo de alta productividad (Fig. 11).

333 El flujo de cuarzo presentó diferencias asociadas al período de muestreo (Tabla 1) (Fig.

334 11). El contenido de cuarzo en los sedimentos de la Bahía Mejillones varía entre 0 a 24 %

335 (Vargas et al. 2004), siendo uno de los minerales líticos más abundantes y con una directa

336 relación con la intensidad de los vientos S-SW, responsables de la surgencia en esta zona

337 (Vargas et al. 2007). Al respecto Flores-Aqueveque et al. (2009), indican que el material

338 transportado por el viento desde el continente hacia la bahía está compuesto principalmente

339 por cuarzo y feldespatos cuyo transporte se intensifica durante los meses de primavera y

340 verano. Basado en esto, se sugiere que los cambios temporales en el aporte de cuarzo a la

341 Bahía Mejillones, registrados en las trampas de sedimento, están relacionados con cambios

342 en la intensidad de los vientos, lo cual se puede observar en la figura 3 a, en donde se

343 observa un aumento en el esfuerzo promedio del viento para el segundo periodo.

344

345 4.2.3. Geoquímica

346

347 Al determinar, carbono, nitrógeno y azufre total (Fig. 7), es posible observar que el

348 los mayores flujos de C y N, se registran en el segundo periodo y además presentan

349 diferencias significativas (Fig. 7, Tabla 1), esto puede ser explicado por qué en los primeros

350 metros de la columna de agua se generan la mayoría de los procesos degradativos, (Pantoja

351 et al. 2004, Niggemann et al. 2007), pero en un periodo de alta productividad se generan

352 agregados que descienden rápidamente por la columna de agua hasta alcanzar la ZMO, en

353 donde los procesos degradativos disminuyen. Al respecto, Guiñez et al. (2010), señalan
354 que en la bahía de mejillones el potencial de conservación de estos elementos está

355 directamente relacionada con la concentración de oxigeno disuelto en la columna de agua.

356 Por otra parte la escasa variabilidad estacional del azufre estaría condicionada por la

357 variabilidad que experimenta la ZMO, la que afecta en forma directa los procesos de

358 reducción de S en el material particulado que precipita. Estos procesos de sulfurización

359 ocurren cuando se registran bajas concentraciones de oxígeno, preservando el material

360 orgánico mediante uniones entre el S y la materia orgánica funcional, lo cual se aplica

361 cuando el material sedimentable penetra en la ZMO (Pichevin et al. 2004).

362 Para el flujo del TOC es posible determinar que existen diferencias significativas

363 entre los periodos de estudio, esta variabilidad en el flujo del TOC está asociada a un mayor

364 aporte de material biogénico en el segundo periodo, el cual está asociado a su vez a una

365 mayor intensidad de la surgencia (Figs. 3 y 8).

366 Al analizar los valores obtenidos del Rock-Eval (Fig.10) es posible determinar que

367 las partículas depositadas durante el primer periodo están sometidas a una mayor

368 degradación, como consecuencia de una mayor permanencia en la columna de agua, esto

369 debido a que los eventos de surgencia para el primer periodo son de baja intensidad en

370 comparación con el segundo periodo (10 días) (Fig. 3). Con lo cual la velocidad de

371 formación de los agregados durante los primeros 15 días, es más lenta y las partículas

372 demoran más en pasar a los estratos inferiores de la columna de agua, ocurriendo lo

373 contrario en los flujos de 10 días, lo cual concuerda con lo planteado por Guidi et al. (2008)

374 quien relaciona la formación de agregados con la velocidad de sedimentación. Al comparar

375 partículas de superficie colectadas en 15 días presentan una mayor oxidación en

376 comparación con las partículas de 10 días (Fig. 10), esto como consecuencia de la

377 velocidad de formación de los agregados moleculares asociados a la magnitud de la


378 productividad (Bory et al. 2001, Pichevin et al. 2004, Valdés et al. 2009). Por otra parte

379 para las trampas de fondo la diferencia entre los valores de oxidación (OI) es menor, esto

380 como consecuencia de la reducción en la intensidad de los procesos degradativos que

381 ocurren en la columna de agua, al respecto, Valdes et al. (2003); Boning et al. (2004),

382 señalan que la concentración de oxigeno disminuye drásticamente la degradación del

383 material que sedimenta a través de la columna de agua.

384

385 4.2.4. Metales.

386

387 El uso de metales pesados para determinar la variabilidad de las condiciones físico –

388 químicas y bilógicas que ocurren en la columna de agua y en la interface agua sedimento ha

389 sido ampliamente utilizada (Nameroff et al. 2002, Scholz et al. 2011). En este estudio se

390 analizo la concentración de Ni, Cd, Mn, Al, U y Ti, en el material particulado colectado en

391 las distintas profundidades y periodos (figura 11). Para el caso del Ni, Cd, Mn, Al y U se

392 observan diferencias significativas entre los periodos de estudio. Las diferencias registradas

393 para él Ni son consecuencia de que este metal es un micronutriente, el cual se acompleja

394 con la materia orgánica, esta asociación se ve favorecida al aumentar la cantidad de

395 material orgánico disponible (Tribovillard et al. 2006), a su vez Pohl et al. (2004) indican

396 que el Ni y el Cd son metales que tienen una relación directa con la concentración de

397 nutrientes y la materia orgánica presente en la columna de agua (Figs. 7, 8 y 12). El cadmio

398 se ve favorecido por las bajas concentraciones de oxigeno presentes en la bahía, las cuales

399 favorecen la precipitación y preservación de este metal en los sedimentos reductores

400 (Russell & Morford 2001, Boning et al. 2005).


401 Kuss et al. 2010, señalan que el Mn tiene un origen litogénico y la abundancia de

402 este metal está asociada a la formación de óxidos los que se asocian al material orgánico,

403 (Zheng et al. 2000; Nameroff et al. 2002), esto se observa en un mayor flujo de Mn

404 asociado un aumento del material orgánico en el segundo periodo (Figs. 8 y 12)

405 Las concentraciones de aluminio presentan diferencias significativas entre los

406 periodos en estudio, debido a que responden a el aporte de material continental generado

407 por el viento, cuyo origen es litogénico (Otosaka et al. 2004, Valdes et al. 2005), con lo

408 cual el aumento de este metal durante el segundo periodo de estudio se puede asociar a una

409 mayor intensidad de los vientos (Figs. 3a y 12). Lo cual concuerda con lo planteado por

410 Flores-Aqueveque et al. (2010), en donde indican que la dispersión de las partículas

411 litogénicas responden a los patrones de viento de la zona. Además este metal exhibe el

412 mismo comportamiento del cuarzo (Fig. 11) el cual es un elemento de origen litogénico por

413 lo que es de esperar un comportamiento similar.

414 La concentración de uranio presenta diferencias asociadas a la profundidad. Al

415 respecto Tribovilland et al. (2006), indican que este metal se asocia con la fracción

416 orgánica del carbono en los ambientes anóxicos. Esto concuerda con lo registrado en las

417 trampas de sedimento en donde se observa un aumento en la concentración de uranio en el

418 segundo periodo y se observa además una leve diferencia en las trampas de superficie y

419 fondo aunque no es estadísticamente significativa (Fig 12, Tabla 2). Al respecto Zheng et

420 al. (2002), Señalan que el uranio es regenerado bajo condiciones óxicas y es parcialmente

421 preservado en ambientes pobres en oxigeno, es decir este metal es liberado a la comuna de

422 agua en condiciones óxicas, pero al entrar en contacto con bajas concentraciones de

423 oxigeno forma complejos con la materia orgánica y es preservado, por lo tanto se puede

424 considerar un metal redox-sensitivo.


425 Finalmente el Ti como un elemento refractario y no diageneticamente lábil, es útil

426 para indicar cambios en el aporte de material de procedencia terrígena (Kryc et al. 2003).

427 Además el mismo autor indica que el Ti se asocia al material orgánico particulado. Al

428 respecto nuestros resultados no reflejan la asociación de este metal con el aporte litogénico

429 ni con el flujo de material particulado (Fig. 12), esto puede ser consecuencia de los

430 procesos que ocurren en la columna de agua, posiblemente asociados a las concentraciones

431 de oxigeno y a los eventos de surgencia que ocurren en bahía de Mejillones del Sur. Por lo

432 que se requieren más estudios para calibrar este marcador continental en la Bahía.

433

434 4.3. Modelo conceptual

435

436 El modelo conceptual planteado en la figura 13, nos indica como funciona la

437 dinámica de la columna de agua durante los periodos de surgencia intensa versus periodos

438 de surgencia débil (Fig. 3b). Al comparar nuestro modelo con el planteado por Valdes et al.

439 (2004 C), el cual indica que el material que se deposita en los sedimentos bajo una intensa

440 productividad primaria presenta las siguientes características: aumento de la materia

441 orgánica aglomerada (floculación), un alto índice de oxigeno, mejor preservación de

442 diatomeas, bajo índice de hidrogeno, un alto índice de sulfato reducción y la presencia de

443 pirita framboidal. Esto concuerda con lo registrado en las trampas de sedimento de fondo

444 para el periodo de surgencia intensa y para el periodo de surgencia débil, en donde se

445 registra un alto índice de oxigeno (como evidencia de los procesos oxidativos que presenta

446 la MO en su paso por la columna de agua) y con la gran cantidad de MO floculada

447 registrada en las trampas de fondo para el periodo de surgencia intensa. Por otra parte es

448 importante destacar que para este mismo periodo se registro un bajo índice de oxigeno en
449 las trampas superficiales, esto puede ser explicado por qué hay una mayor cantidad de

450 materia orgánica lábil disponible la cual se vuelve mucho mas resistente a los procesos

451 degradativos que ocurren en la columna de agua (Pichevin et al. 2004). Además es

452 importante destacar que esta disminución del IO puede estar asociada a su vez a la

453 profundidad de la trampa superficial y al tiempo de colecta de las muestras, lo cual puede

454 no ser suficiente para que esta materia orgánica más resistente muestre indicios claros de

455 degradación.

456

457 V. Conclusiones

458

459 La dinámica de depositación del material sedimentable analizado comparando

460 periodos de alta y baja intensidad de surgencia en la bahía de mejillones del Sur, responde

461 principalmente a la productividad primaria generada en la capa fotica de la columna de

462 agua y a la formación de agregados, los que también dependen de la cantidad de material

463 orgánico disponible. El tipo y composición de este material se ve influenciado por la zona

464 de mínimo oxigeno la cual permite una mejor preservación de las características del

465 material generado en las capas superficiales de la columna de agua, esta preservación se

466 puede corroborar al no evidenciar diferencias entre las trampas de fondo para ambos

467 periodos, debido a que el material particulado depositado en estas trampas está bajo la

468 influencia directa de la ZMO.

469

470

471

472
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683

684

685

686
687 2.1.Análisis Estadísticos.

688 Tabla 1. Análisis de varianza asociado a los periodos.

689 Table 1.Analysis of variance associated with periods.

C N S Ni Cd Al Mn Ti U SiO2 Quartz COT Total Flux Granulometry

F 15,08 11 1,43 185,48 24,76 34,83 0,23 6,32 42,76 67,98 51,53 15,75 7,84 13

P 0,008 0,016 0,227 0,001 0,003 0,001 0,648 0,046 0,001 0,014 0,001 0,007 0,031 0,056

690
691
692
693
694
695
696
697
698
699
700
701
702
703
704
705
706
707
708
709
710
711
712
713 Tabla 2. Análisis de varianza asociado a la profundidad.

714 Table 2. Analysis of variance associated with depth.

C N S Ni Cd Al Mn Ti U SiO2 Quartz COT Total Flux Granulometry

F 0,35 0,25 3,99 0,01 0,08 0,09 1,72 0,05 0,05 0,05 0,05 0,04 0,05 0,05

P 0,57 0,636 0,093 0.936 0,783 0,777 0,238 0,998 0,835 0,851 0,941 0,906 0,898 0,956

715

716

717

718

719

720

721

722

723

724

725

726

727

728

729

730

731
732 Lista de figuras

733 Figura 1.Ubicación de las trampas de sedimentos en la bahía de Mejillones del Sur.
734 Figura 2. Perfiles de Oxigeno para los periodos de estudio.
735 Figuras 3. (a) Intensidad del viento promedio (b) Índice de Bakun para el periodo en
736 estudio.

737 Figura 4. Flujo total de material particulado colectado en las trampas de sedimento para las

738 distintas profundidades y periodos.

739 Figura 5. Histograma de tamaño de partículas, T1 trampa de 15dias, T2 trampa de 10 días.

740 Figura 6. Flujo de materia orgánica floculada en las trampas de sedimento para las distintas

741 profundidades y periodos.

742 Figuras 7. Flujo de carbono, flujo de nitrógeno y flujo de azufre, para los distintos periodos
743 de tiempo y profundidades.

744 Figura 8. Flujo de carbono orgánico total para los distintos periodos de tiempo y

745 profundidades.

746 Figura 9. Calculo de la razón C/N para el material depositado en las trampas en los distintos
747 periodos de tiempo y profundidades.

748 Figura 10. Diagrama de Van-Krevelen, para los distintos periodos y profundidades en
749 estudio.

750 Figuras 11. Flujos de silica, calcita cuarzo, para los distintos periodos de tiempo y
751 profundidades.

752 Figuras 12. Flujos de Ni, Mn, Cd, Al, U y Ti, para los distintos periodos de tiempo y
753 profundidades.

754 Figura 13. Modelo interpretativo para el flujo de partículas en la columna de agua,
755 (adaptado Valdés et al 2004) para los periodos de estudio (T1: trampa situada a 15 metros
756 de profundidad, T2: trampa situada a 75 metros de profundidad) (OZ : Zona Oxica – OMZ :
757 Zona de Mínimo Oxigeno).
758

759 Figura 1.Ubicación de las trampas de sedimentos en la bahía de Mejillones del Sur.
760 Figure 1. Location of sediment trap in Mejillones Bay.

Oxygen (mg l-1)


0,0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 4,0 4,5 5,0 5,5 6,0 6,5 7,0 7,5
0
5
10
15
20
25
30
35
40
Depth (m)

45
50
55
60
65
70
75
80
85
90
October
95 November
100
761

762 Figura 2. Perfiles de Oxigeno para los periodos de estudio.

763 Figure 2. Profiles of oxygen for periods of study.


4,5
a

Average monthly wind speed (m s -1)


4,0

3,5

3,0

2,5

2,0

1,5

1,0

0,5

0,0
October November

764 Months

b
28

26

24 15 days 10 days
22
Bakun Index (m3 s-1)

20

18

16

14

12

10

6
1 2 3 4 5 67 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30

Days
765 October November

766 Figuras 3. (a) Intensidad del viento promedio (b) Índice de Bakun para el periodo en
767 estudio.

768 Figures 3. (a) Intensity of average wind (b) index of Bakun to the period under review.

769
1,1
1,0

Sediment weight (mg)


0,9
0,8
Surface (15 m) 0,7
6 Bottom (75 m)
0,6
Total flux ( g m² / d)

5 0,5
4 0,4
0,3
3

0
15 15 10 10

770 Time (days)

771

772 Figura 4. Flujo total de material particulado colectado en las trampas de sedimento para las

773 distintas profundidades y periodos.

774 Figure 4. Total flow of particulate matter collected in traps of sediment to the different

775 depths and periods.

40

T1 Sup
35 T1 Fon
T2 Sup
30 T2 Fon

25
%

20

15

10

0
AMF LMG LG LM LF LMF A

776 Tipo de Sedimento

777 Figura 5. Histograma de tamaño de partículas, T1 trampa de 15dias, T2 trampa de 10 días.

778 Figure 5. Histogram of particle sizes, T1 15 days trap, T2 10 days trap.


80

70

60

FOM (%)
50

40

30
1,2
FOM flux ( g FOM m² / d)
20
1,0

0,8

0,6

0,4

0,2

0,0
15 15 10 10
779 Time (days)

780 Figura 6. Flujo de materia orgánica floculada en las trampas de sedimento para las distintas

781 profundidades y periodos.

782 Figure 6. Flocculated organic matter flux collected inside sediment traps in dissimilar deeps

783 and periods.

784

1,1
1,0
0,9
0,8
C (%)

0,7
0,6
0,30 0,5
0,25 0,4
C flux ( g c m² / d)

0,3
0,20

0,15

0,10

0,05

0,00
15 15 10 10

785 Time (days)


1,1
1,0
0,9
0,8

N (%)
0,7
0,6
0,035 0,5
0,030 0,4
N flux ( g N m² / d)

0,025 0,3
0,020
0,015
0,010
0,005
0,000
15 15 10 10

786 Time (days)

1,1
1,0
0,9
0,8

S (%)
0,7
0,6
0,10 0,5
0,4
0,08
S flux ( g S m² / d)

0,3

0,06

0,04

0,02

0,00
15 15 10 10

787 Time (days)

788

789

790 Figuras 7. Flujo de carbono, flujo de nitrógeno y flujo de azufre, para los distintos periodos
791 de tiempo y profundidades.

792 Figure 7. Flow of carbon, nitrogen flow and flow of sulphur, for different periods of time
793 and depth.
1,80
1,75
1,70

COT (%)
1,65
1,60
1,55
COT flux (g COT / m² / d) 0,16 1,50
0,14 1,45
0,12 1,40
0,10
0,08
0,06
0,04
0,02
0,00
15 15 10 10

794 Time (days)

795 Figura 8. Flujo de carbono orgánico total para los distintos periodos de tiempo y

796 profundidades.

797 Figure 8. Flow of total organic carbon to the different periods of time and depth.

7,6
7,4
7,2
7,0
6,8
C/N

6,6
6,4
6,2
6,0
5,8
8 5,6

6
C/N

0
15 15 10 10
798 Time (days)

799 Figura 9. Calculo de la razón C/N para el material depositado en las trampas en los distintos
800 periodos de tiempo y profundidades.

801
802 Figure 9. Calculation of the C/N ratio for the material deposited in traps at different periods
803 of time and depth.

800
Type I UP (15 D)
Type II BOT (15 D)
700
UP (10 D)
Hydrogen Index (mg HC/g TOC)

BOT (10 D)
600

500

400

300

200 Oxidation Way

100

Type III
0
0 50 100 150 200 250 300 350 400

804 Oxygen Index (CO2/g TOC)

805 Figura 10. Diagrama de Van-Krevelen, para los distintos periodos y profundidades en
806 estudio.

807 Figure 10. Diagram of Van-Krevelen, for different periods and depths in study.

7
Sio2 (%)

6
1,0 5
Sio2 flux ( g Sio2 m² / d)

0,8 4

3
0,6

0,4

0,2

0,0
15 15 10 10
Time (days)
808

809
0,8
0,7

Quartz (mg kg-1)


0,6
0,5
0,4
0,10
0,3

Quartz flux ( g Sio2/ m² / d)


0,08 0,2
0,1
0,06

0,04

0,02

0,00
15 15 10 10

Time (days)

810

811 Figuras 11. Flujos de silica, calcita cuarzo, para los distintos periodos de tiempo y
812 profundidades.

813 Figuras 11. Flows of silica, calcite, quartz, for different periods of time and depth.

814

5,5

5,0
Ni (mg kg-1)

4,5

4,0

3,5
1,8
3,0
1,6
Ni flux (g Ni / m² / d)

1,4 2,5
1,2
1,0
0,8
0,6
0,4
0,2
0,0
15 15 10 10

815 Time (days)


30

25

Mn (mg kg-1)
20

15
1,0

Mn flux (g Mn / m² / d)
10
0,8

5
0,6

0,4

0,2

0,0
15 15 10 10

816 Time (days)

817
3,5

818 3,0
2,5

Cd (mg kg-1)
2,0
819
1,5
0,6
820 1,0
Cd flux (g Cd / m² / d)

0,5
0,5
0,4
0,0
821 0,3

0,2
822
0,1

0,0
823 15 15 10 10
Time (days)

0,40

0,35
Al (mg kg-1)

0,30

0,25
1,2 0,20
Al flux (g Al / m² / d)

1,0 0,15
0,8 0,10
0,6

0,4

0,2

0,0
15 15 10 10

Time (days)
0,0055

0,0050

U (mg kg-1)
0,0045

0,0040

0,0035

0,0030
0,004
0,0025
U flux( g U m² / d)

0,003

0,002

0,001

0,000
15 15 10 10

824 Time (days)

825

0,022
0,020
0,018

Ti (mg kg-1)
0,016
0,014
0,012
0,00010 0,010
0,008
Ti flux ( g Ti m² / d)

0,00008

0,00006

0,00004

0,00002

0,00000
15 15 10 10

Time (days)
826

827 Figuras 12. Flujos de Ni, Mn, Cd, Al, U y Ti, para los distintos periodos de tiempo y
828 profundidades.

829 Figure 12. Flows of Ni, Mn, Cd, to, U and Ti, for different periods of time and depth.

830

831
832

833

834

Less - Upwelling (15 days) Upwelling (10 days)


Less litogenic imput Hight litogenic imput
OZ OZ
Less metal flux Hight metal flux
Self sedimentation
T1

Less OI

T1
Less OM
Less OM flux

degradation
Hight OI
Water Column

Water Column
High OM OMZ
degradation
Hight OI

High OM flux
Less OM
degradation
OMZ
Higth OI
Less OM
degradation

T2
T2

Z = 90 m Z = 90 m

Sediments Sediments
835

836 Figura 13. Modelo interpretativo para el flujo de partículas en la columna de agua,
837 (adaptado Valdés et al 2004) para los periodos de estudio (T1: trampa situada a 15 metros
838 de profundidad, T2: trampa situada a 75 metros de profundidad) (OZ: Zona Oxica – OMZ:
839 Zona de Mínimo Oxigeno).

840 Figure 13. Interpretative model for particles flux in water column (adapted Valdés et al
841 2004) for study periods (T1: 15 meter trap, T2: 75 meters trap) (OZ: Oxic Zone – OMZ:
842 oxygen minimum zone).
Publicacion 2 (Capitulo II)

28
Lat. Am. J. Aquat. Res., 38(2): 242-253, 2010 Lat. Am. J. Aquat. Res. 242
DOI: 10.3856/vol38-issue2-fulltext-9

Research Article

Variabilidad espacial y temporal de la materia orgánica sedimentaria, asociada a


la Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO), en un ambiente costero del norte
de la corriente de Humboldt, bahía de Mejillones, Chile

Marcos Guiñez1, 2,4, Jorge Valdés1,4 & Abdel Sifeddine3,4,5


1
Laboratorio de Sedimentologia y Paleoambientes, Instituto de Investigaciones Oceanológicas
Facultad de Recursos del Mar, Universidad de Antofagasta, Casilla 170, Antofagasta, Chile
2
Programa de Doctorado de Ciencias Aplicadas, Mención Sistemas Marinos Costeros
Universidad de Antofagasta, Antofagasta, Chile
3
LOCEAN UMR 7159 CNRS-IRD-Univ. P. & M. Curie-MNHN, 32 Av. Henri Varagnat
93143 Bondy, France
4
Laboratorio Mixto Internacional, PALEOTRACES (Institut de Recherche pour le Developpment
Universidade Federal Fluminese, Universidad de Antofagasta
5
Departamento de Geoquimica, Universidade Federal Fluminese, Niteroi, RJ, Brasil

RESUMEN. Se analizó la variabilidad estacional y espacial de la Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) y su


influencia sobre la composición del material orgánico que se deposita en los sedimentos de la bahía de
Mejillones del Sur. Los resultados obtenidos indicaron que el límite superior de la ZMO fluctuó durante el año
entre 20 y 45 m de profundidad. En verano este límite fluctuó entre 20 y 35 m, mientras que en invierno
fluctuó entre 40 y 55 m. Los valores obtenidos del análisis de Rock-Eval, indicaron que la materia orgánica
presente en los sedimentos más profundos (100 m) estaba mejor preservada, en comparación con el material
más somero (35 m). Además este análisis permitió determinar que el sedimento depositado en la bahía era de
origen marino fitoplanctónico (Tipo II) e inmaduro. La relación entre el azufre total y el carbono orgánico total
mostró que la estación A (35 m) presentó valores entre 0,8 y 3,9% en comparación con las estaciones más
profundas (70 y 100 m), con valores entre 5,7 y 10,3%. La relación C:N en los sedimentos presentó una
variabilidad entre los periodos fríos y cálidos con valores promedio de 9,13 y 7,74 respectivamente y un
máximo de 11 en invierno. Los resultados del ANDEVA indicaron que el oxígeno disuelto (P < 0,001),
carbono total (C) (P < 0,001), nitrógeno total (N) (P < 0,008), carbono orgánico total (COT) (P < 0,001) y el
índice de hidrógeno (IH) (P < 0,019) presentaron diferencias significativas en relación a la profundidad. Se
encontró una relación entre la concentración de oxígeno disuelto y la conservación del material orgánico en los
sedimentos, por lo tanto el material orgánico contenido en los sedimentos de mayor profundidad presentó una
mayor preservación debido al efecto de la ZMO.
Palabras clave: preservación, materia orgánica, surgencia costera, sistemas marinos costeros, Chile, Pacífico,
suroriental.

Spatial and temporal variability of the sedimentary organic matter associated with
the Oxygen Minimum Zone (OMZ) in a coastal environment of the northern Humboldt
Current, Mejillones Bay, Chile

ABSTRACT. This work analyzes the seasonal and spatial variability of the Oxygen Minimum Zone (OMZ)
and its influence on the composition of the organic matter deposited on the bottom sediments of Mejillones
Bay. The obtained results indicate that the upper limit of the OMZ fluctuated during the year between 20 and
45 m depth. In summer, this limit ranged from 20 to 35 m depth, whereas in winter it ranged from to 40 to 55
m depth. According to a Rock-Eval analysis, the organic matter present in the deepest sediments (100 m) is
better preserved than the shalow material (35 m). This analysis revealed that the sediment deposited in the bay
is marine phytoplanktonic in origin (Type II) and immature. The ratio of total sulfur to total organic carbon
ranges from 0.8 to 3.9% at station A (35 m) and from 5.7 to 10.3% at the deeper stations (70 and 100 m). The
243 Zona de Mínimo Oxígeno y materia orgánica en bahía de Mejillones, Chile

C:N ratio in the sediments varies between cold and warm periods, with respective averages of 9.13 and 7.74
and a wintertime peak of 11%. The ANDEVA results indicate that the dissolved oxygen (P < 0.001), total
carbon (C) (P < 0.001), total nitrogen (N) (P < 0.008), total organic carbon (TOC) (P < 0.001), and hydrogen
index (HI) (mg HC g COT-1) (P < 0.019) differ significantly by depth. The dissolved oxygen concentration
was found to be related to the conservation of organic matter in the sediments: the organic matter in the deeper
sediments was preserved better due to the effect of the OMZ.
Keywords: preservation, organic matter, coastal upwelling, coastal marine system, Chile, southeastern, Pacific.
________________________
Corresponding author: Marcos Guiñez ([email protected])

INTRODUCCIÓN exportación de carbono orgánico biológicamente


fijado hacia aguas más profundas, donde se acumula
El material orgánico acumulado en los sedimentos en los sedimentos. Esta exportación de materia
marinos puede registrar en su estructura y orgánica, tiene como consecuencia que la
composición las fluctuaciones de la productividad concentración de oxígeno disuelto disminuya
primaria, las variaciones del contenido de oxígeno rápidamente con la profundidad, condición que limita
disuelto de la columna de agua, velocidad de los procesos de degradación y favorece la
sedimentación, aporte continental, etc. Al respecto, preservación de restos biogénicos (Lazarus et al.,
Wakeham & Lee (1993) indican que la materia 2006).
orgánica presente en la columna de agua y que Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada
finalmente es acumulada en los sedimentos marinos, hacia el norte, ubicada a orillas del desierto de
está compuesta por material orgánico autóctono y Atacama, que es el más seco del planeta. Esta bahía es
alóctono que es sometido a una intensa degradación parte del centro de surgencia de punta Angamos,
durante su descenso por la columna de agua y sólo una localizado en la zona norte del Sistema de la Corriente
pequeña fracción (< 10%) alcanza el piso marino. de Humboldt (Marín et al., 1993). Al interior de la
Pantoja et al. (2004) indican que el material bahía de Mejillones se distinguen tres masas de agua;
particulado que sedimenta presenta una mayor Agua Superficial Subtropical (ASST), Agua
degradación en los estratos superficiales (zona fótica), Superficial Subantártica (ASSA) y Agua Ecuatorial
en comparación con los estratos más profundos y que Subsuperficial (AESS), que presentan diferentes
además ciertos compuestos, como las proteínas, no grados de mezcla durante el año (Valdés et al., 2006).
presentan grandes diferencias en su potencial de En esta bahía se han registrado valores de producción
degradación a distintas profundidades. Entre los primaria media de 3170 mg C m-2 d-1 y alta diversidad
factores que influyen en la composición, cantidad, zooplanctónica (Palma & Apablaza, 2004). Las
distribución y preservación de los restos orgánicos condiciones físicas de la columna de agua
está la productividad primaria, profundidad, contenido (temperatura, salinidad y contenido de oxígeno
de oxígeno disuelto en la columna de agua, tasa de disuelto), presentan una variación estacional
sedimentación, bioperturbación y absorción de materia representada por un período frío (otoño-invierno) y
orgánica en las fases minerales (Stein, 1990; Hartnett otro calido (primavera-verano), donde se observan las
et al., 1998; Hulthe et al., 1998). Todas estas variaciones típicas de temperatura y concentración de
condiciones se pueden observar en los sistemas de oxígeno disuelto en la columna de agua (Avaria &
surgencia costera, los cuales son de gran importancia Muñoz, 1982; Rodríguez & Escribano, 1996).
en el océano, porque permiten la renovación de aguas Mejillones se encuentra bajo la influencia de la
superficiales, donde el contenido de nutrientes Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO) que se extiende
disminuye significativamente debido a la produce- desde el sur de Perú hasta el centro de Chile y se ubica
tividad primaria (Jorgensen et al., 1990). El alto flujo entre 60 y 500 m de profundidad frente a la costa de
de material orgánico, la deficiencia de oxígeno Mejillones (Strub et al., 1998). Al interior de la bahía
disuelto y escasez de fauna bentónica que caracteriza a de Mejillones, se han registrado valores de oxígeno
los ambientes de surgencia, favorece la preservación disuelto inferiores a 1 mL L-1 a partir de 50 m de
de material orgánico en los sedimentos de fondo profundidad (Navea & Miranda, 1980; Escribano,
(Milessi et al., 2005). El material orgánico que cae 1998), mientras que desde 60 a 80 m, estos valores
hacia los sedimentos juega un rol importante en el son menores a 0,1 mL L-1, dependiendo de la época
ciclo global del carbono, principalmente por la del año (Valdés et al., 2004b). Debido a que la
Lat. Am. J. Aquat. Res. 244

profundidad máxima de la bahía es de 110 m, gran procesadas con el programa ENVI 3.4 (www.ocean-
parte del ambiente de fondo se encuentra bajo la color.gsfc.nasa.gov/SeaWiFS/).
influencia de la ZMO. Las muestras de sedimento fueron analizadas
En esta bahía se ha realizado una serie de estudios mediante pirolisis programada Rock-Eval 6, utilizando
sobre la composición y estructura de los sedimentos 100 mg de sedimento seco. El procedimiento analítico
marinos submareales, los cuales sugieren que los consideró la calcinación de la muestra a temperaturas
sedimentos acumulados en la bahía muestran claras desde 100 hasta más de 850°C al interior de una
evidencias del predominio de condiciones subóxicas/ atmósfera de Helio o Nitrógeno, y la adición de CO2
anóxicas dominantes en el ambiente de depositación al cuando el análisis alcanzó 400°C (Lafargue et al.,
menos en el último milenio (Ortlieb et al., 2000; 1998). Este método permite obtener los siguientes
Valdés et al., 2001, 2005; Valdés, 2004; Vargas 2002; parámetros: Carbono Orgánico Total (COT), Índice de
Vargas et al., 2004). Valdés et al. (2000, 2004b) Hidrógeno (IH) en mg HC/g COT, Temperatura de
señalan que aunque los datos geoquímicos y pirolisis máxima (Tmax) e Índice de Oxígeno (IO) en
petrográficos sugieren un origen similar para el mg CO2/g COT. Cada uno de estos parámetros aporta
material orgánico. Este material estaría influenciado información sobre la cantidad, calidad y estado de
por la descomposición a la cual es sometido en su preservación de la materia orgánica sedimentaria.
paso por la columna de agua y en la interface agua- Adicionalmente, se utilizó un analizador elemental
sedimento. Sin embargo, estos trabajos han sido CHNS para cuantificar la composición elemental
realizados solo en ambientes con baja concentración (Carbono, Nitrógeno y Azufre) de los sedimentos, los
de oxígeno disuelto, lo cual no permite evaluar la cuales se expresaron como porcentaje de la fracción
composición del sedimento en relación a los diferentes seca. Para esto se pesó menos de 1 mg de muestra, que
ambientes de depositación dentro de la bahía y como luego fue sometida a temperaturas entre 1200 y
consecuencia, no se puede establecer la relación entre 1800°C durante el análisis. Para su calibración se
la composición del material orgánico sedimentable y utilizó ácido sulfanílico (C6H7NO3S) suprapur
la ZMO. El presente trabajo tiene como objetivo (Merck) como estándar. También se calculó el índice
evaluar el efecto de la concentración de oxigeno de sulfato reducción (ISR) utilizando la siguiente
disuelto sobre la cantidad, calidad y preservación de la formula ISR = (TOC + (ST/1,33))/TOC (Lallier-
materia orgánica sedimentable, sobre la base de una Vergés et al., 1993), donde TOC es el carbono
comparación entre diferentes períodos (estival e orgánico total y ST es la concentración de azufre total.
invernal) y distintos ambientes de depositación Este índice permite relacionar la materia orgánica
localizados al interior de la bahía de Mejillones. metabolizable con la reducción de sulfato que ocurre
en los sedimentos. Cuando los valores de este índice
aumentan y los valores de TOC disminuyen, significa
MATERIALES Y MÉTODOS
que toda la materia orgánica metabolizable ha sido
degradada por acción bacteriana (Bertrand et al.,
Las muestras de sedimento fueron colectadas durante
1994).
la época estival (16 enero de 2003) e invernal (24 julio
de 2003) en el área central de la bahía de Mejillones, a La exploración de datos y el análisis estadístico se
tres profundidades: 35 m (estación A), 70 m (estación efectuó con el programa Minitab 14. Para determinar
B) y 100 m (estación C) (Fig.1). Para ello, se utilizó la normalidad de los datos se realizó la prueba de
nucleador de caja (box corer) de 225 cm2 de superficie Kolmogorov-Smirnov y se evaluó la homogeneidad de
de muestreo, con el cual se colectaron los primeros 5 varianzas mediante la prueba de F. Los datos fueron
mm de sedimento superficial. Posteriormente, los normalizados mediante la transformación Log (x).
sedimentos fueron depositados en recipientes plásticos Luego de verificada la normalidad, se aplicó un
y secados a 40ºC hasta llegar a peso constante. ANDEVA de una vía para evaluar las diferencias
Adicionalmente, en cada uno de los puntos se registró significativas (P < 0,05), entre períodos (estivales e
quincenalmente entre octubre de 2002 y diciembre de invernales) y entre las profundidades de muestreo.
2003, la temperatura y el contenido de oxígeno
disuelto de la columna de agua con un CTDO Sea
RESULTADOS
Bird Plus 19. Para la calibración del sensor de oxígeno
disuelto, las mediciones de CTDO se compararon con
los lances de una sonda ISY 6600 previamente Variabilidad de las condiciones oceanográficas
calibrada en laboratorio contra el método de Winkler. Los datos oceanográficos muestran que la ZMO
La concentración de clorofila-a al interior de la bahía, presentó una variación estacional caracterizada por un
se obtuvo desde imágenes satelitales SeaWifs límite superior localizado a mayor profundidad
245 Zona de Mínimo Oxígeno y materia orgánica en bahía de Mejillones, Chile

Figura 1. Ubicación de los puntos de muestreo de sedimentos marinos en la bahía de Mejillones. Stations A (35 m), B (70
m) y C (100 m). La línea discontinua indica la posición del frente térmico que genera una "sombra de surgencia" en la
bahía, según Marín et al. (2003). Los datos de clorofila se obtuvieron entre las estaciones A y C.
Figure 1. Localization of sampling stations in Mejillones bay. Stations A (35 m), B (70 m) and C (100 m). The dashed
line corresponds to a thermal front responsible for an "upwelling shadow" in Mejillones bay, according to Marin et al.
(2003). The chlorophyll data were taken between the stations A and B.

durante el período invernal (marzo a julio, ~45 m


aprox.), mientras que durante el período estival
(octubre a enero), tiende a ser más somero ~20 m
aprox. (Fig. 2). El análisis de ANDEVA evidenció
diferencias significativas (P < 0,001 y P < 0,001) para
el oxígeno disuelto en las distintas profundidades y
estaciones (Tablas 2 y 3). La concentración de
clorofila-a en la capa de agua superficial presentó una
variación similar, caracterizada por altas concen-
traciones durante el periodo estival (13,89 μg L-1) y
bajas en el periodo invernal (1,2 μg L-1) (Fig. 3).

Análisis geoquímicos
Los valores de CT (carbono total) fluctuaron entre
Figura 2. Profundidad de la isolínea de oxígeno disuelto 1,48 y 13,9%, los de NT (nitrógeno total) variaron
de 0,5 mL L-1, correspondiente al límite superior de la entre 0 y 1,26%, y los de ST (azufre total) entre 0 y
Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO). 2,07% (Tabla 1). En todos los casos, la composición
Figure 2. Depth of the 0,5 mL L-1 disolved oxygen- elemental (C, N, S) mostró una variación asociada al
isoline, corresponding to the upper limit of the Oxygen gradiente batimétrico, con valores bajos en la zona
Minimum Zone (OMZ). somera (estación A), aumentando hacia la zona más
Lat. Am. J. Aquat. Res. 246

Tabla 1. Estadística descriptiva de las variables en estudio en relación a la profundidad.


Table 1. Descriptive statistics of the studied variables in relation to depth changes.

Parámetros Estaciones
A B C
Profundidad (m) 35 70 100
Rock Eval (pirolisis)
COT: Carbono orgánico total (%) Promedio 1,52 6,68 8,69
DS 0,91 1,19 1,29
Min 0,79 5,25 7,33
Max 3,29 8,43 10,01
TMAX: Temperatura de pirolisis máxima (°C) Promedio 378,62 428,52 440,20
DS 70,62 26,48 38,63
Min 285 407 398
Max 473 473 475
IH: Índice de hidrógeno (mg HC/g COT) Promedio 405,00 431,71 453,00
DS 68,02 83,73 57,90
Min 285 407 398
Max 473 473 475
IO: Índice de oxígeno (mg CO2/g COT) Promedio 989,52 560,85 422,70
DS 331,71 300 210,58
Min 459 100 109
Max 1367 816 554
Análisis elemental
CT: Carbono total (%) Promedio 2,46 8,35 10,06
DS 0,92 1,68 2,29
Min 1,48 5,60 8,08
Max 4,22 10,4 13,90
NT: Nitrógeno total (%) Promedio 0,12 0,53 0,75
DS 0,10 0,32 0,38
Min 0 0,11 0,33
Max 0,39 1,03 1,26
ST: Azufre total (%) Promedio 0,29 0,73 0,97
DS 0,20 0,53 0,64
Min 0 0,22 0,46
Max 0,61 1,84 2,07

Figura. 3. Distribución mensual de la clorofila-a


superficial en la bahía de Mejillones (Diciembre 2002-
Agosto 2003).
Figure. 3. Monthly distribution of the superficial
chlorophyll-a in Mejillones bay (December 2002-August
2003).
247 Zona de Mínimo Oxígeno y materia orgánica en bahía de Mejillones, Chile

Figura 4. Distribución batimétrica del carbono total, nitrógeno total y azufre total en los distintos periodos de estudio.
a) estival, b) invernal.
Figure 4. Bathymetric distribution of total carbon, total nitrogen and total sulfur in a) summer, and b) winter seasons.

Figura 5. Variación de a) carbono total, b) nitrógeno total, y c) azufre total, en las profundidades y periodos en estudio.
Figure 5. Variability of a) total carbon, b) total nitrogen, and c) total sulfur, as related to depth seasons.

profunda (estación C). Esta característica fue similar entre períodos (invernal-estival), sólo mostró
en ambos períodos de muestreo (Figs. 4 y 5). diferencias signifi-cativas para el IH (P < 0,022) y el
Los porcentajes de COT y temperatura máxima de ISR (P < 0,048) (Tabla 3).
pirolisis (Tmax) registraron los valores más bajos a 35 Al calcular la relación C:N en los sedimentos se
m, aumentando en profundidad (Tabla 1, Figs. 6a y encontró una variabilidad entre periodos (invernal-
6d). Los valores entregados por IO sugieren que la estival) con valores promedio de 9,13 y 7,74
MO en la estación A (35 m) presentó una mayor respectivamente, mientras que el máximo valor para
oxidación, con valores medios de 989,5 (mg CO2/g esta relación fue de 11 (invernal-estival). Sin embargo,
COT), mientras que en la estación C (100 m) presentó los resultados del ANDEVA no mostraron diferencias
valores de 422,7 mg CO2/g COT (Tabla 1, Fig. 6c). significativas entre periodos ni entre profundidades
Además el diagrama de Van Krevelen indicó que el (Tabla 3).
sedimento al interior de la bahía es de origen marino,
específicamente fitoplanctónico (Tipo II) y que la
mayoría del material depositado es inmaduro (Figs. 7 DISCUSIÓN
y 8). El ISR calculado para la estación A presentó
valores mayores en comparación con las estaciones B Origen y estado de madurez de la materia orgánica
y C (Fig. 9). Los resultados del ANDEVA indicaron sedimentaria en la bahía de Mejillones
que CT (P < 0,001), NT (P < 0,008), COT (P < 0,001) Un parámetro que permite determinar el origen de la
e IH (P < 0,019) presentaron diferencias significativas materia orgánica es la razón entre carbono y nitrógeno
en relación con la profundidad (Tabla 2). Por otra C:N. Scheffer & Schachtschabel (1984) indican que
parte, el ANDEVA realizado para evaluar diferencias valores cercanos a 6 corresponden a materia orgánica
Lat. Am. J. Aquat. Res. 248

Figura 6. Análisis de Rock-Eval 6. a) Carbono orgánico total, b) índice de hidrógeno, c) índice de oxígeno, d) temperatu-
ra máxima de pirolisis en sedimentos de la bahía de Mejillones.
Figure 6. Rock-Eval 6 analysis. a) Total organic carbon, b) hydrogen index c), oxygen index, and d) maximum
temperature of pyrolisis in sediments in Mejillones Bay.

Figura 7. Diagrama de Van Krevelen del material orgá-


Figura 8. Diagrama de HI vs TMAX, indica el estado de
nico colectado en las distintas estaciones (sedimentos).
madurez de la materia orgánica en las distintas estacio-
Figure 7. Van Krevelen diagram. of the collected nes. La línea discontinua indica que el valor límite de la
organic material in each station (sediments). materia orgánica inmadura (Lallier-Vergés et al., 1993).
Figure 8. HI vs TMAX diagram, indicates the maturity
de tipo marina. Estos valores pueden llegar a 10 state of the organic matter at the three studied stations,
cuando el detrito orgánico es descompuesto en la the dashed line indicates the organic matter maturity
columna de agua, liberando los componentes ricos limit. (Lallier-Vergés et al., 1993).
249 Zona de Mínimo Oxígeno y materia orgánica en bahía de Mejillones, Chile

en proteínas (Niggeman et al., 2007; Valdés et al.,


2004b; Ransom et al., 1998). La razón C:N encontrada
en los sedimentos de la bahía de Mejillones, entre 35 y
100 m de profundidad, varió entre 6 y 11, con lo cual
se puede determinar que existe una degradación
evidente del material orgánico a mayor profundidad,
lo que puede ser explicado por la mayor distancia que
deben recorrer las partículas en la columna de agua.
Adicionalmente, esto indica una mejor preservación
en los sedimentos de los compuestos que comenzaron
a ser degradados en las capas superficiales Niggemann
et al. (2007) encontraron valores de C:N entre 8,6 y
12,0 en sedimentos submareales de la bahía de
Mejillones a profundidades de 500 m. Todos estos
valores de C:N en los sedimentos marinos de la zona
Figura 9. Índice de sulfato reducción vs carbono orgáni- costera y oceánica frente a Mejillones confirman que
co total. Los círculos, cuadrados y triángulos correspon- la materia orgánica sedimentaria es de origen marino
der a las estaciones A, B y C respectivamente.
(fitoplanctónico). De acuerdo a Niggemann et al.
Figure 9. Sulphate reduction index vs total organic (2007), en esta zona, los valores de C:N de 5-7
carbon. Circles, squares, and triangles correspond to encontrados en los sedimentos, corresponderían a MO
station A, B and C, respectively. rica en proteína asociada a producción nueva, mientras

Tabla.2. ANDEVA de una vía, aplicado a los resultados de los análisis geoquímicos y petrográficos, en sedimentos
submareales al interior de la bahía de Mejillones. Los números con negrita indican diferencias significativas en relación
con la profundidad.
Table 2. One way ANOVA, for the geochemical and petrografical analyses in subtidal sediments in the Mejillones bay.
The numbers in bold indicate significant differences in relation to depth.

O2 CT NT ST COT TMAX HI OI ISR C:N


F 13,49 37,37 6,81 2,88 57,02 0,82 2,93 5,37 1,01 0,99
P 0,001 0,001 0,008 0,087 0,001 0,465 0,087 0,019 0,389 0,393

Tabla 3. ANDEVA de una vía, realizado en los resultados de los análisis geoquímicos y petrográficos, en sedimentos
submareales al interior de la bahía de Mejillones. Los números con negrita indican diferencias significativas en relación
con los periodos.
Table 3. One way ANOVA, for the geochemical and petrografical analyses in subtidal sediments in Mejillones bay. The
numbers whith bold indicate significant differences in relation to seasons.

O2 CT NT ST COT TMAX HI OI ISR C:N


F 20,1 0,30 0,20 0,86 1,33 3,19 6,27 0,31 4,5 0,46
P 0,001 0,593 0,663 0,366 0,264 0,091 0,022 0,582 0,048 0,515

que valores cercanos a 12 indicarían una degradación Los valores promedio de Tmax, obtenidos para las
preferencial de compuestos nitrogenados. No se estaciones A (378) y B (428) y C (440) (Tabla 1, Fig.
determinaron diferencias significativas en los valores 6d) están dentro del rango reportado en trabajos
de C:N entre las distintas profundidades y periodos anteriores realizados en la misma bahía (Valdés et al.,
analizados (invernal-estival) (Tablas 2 y 3), debido a 2004b) y representarían valores típicos de materia
que la totalidad del material orgánico en los orgánica sedimentaria inmadura (Hetényi et al., 2005).
sedimentos de la bahía presenta un origen único, sin Sin embargo, a profundidades mayores a 90 m la
variabilidad estacional (Valdés et al., 2004b). materia orgánica presenta cierto grado de madurez, lo
Lat. Am. J. Aquat. Res. 250

cual indica que este material orgánico depositado en orgánica sedimentaria, al menos a la resolución
los sedimentos presenta un alto grado de preservación. temporal utilizada en este trabajo. A una escala
Adicionalmente, el diagrama de Van Krevelen (Fig. 7) temporal mayor (interdecadal), Valdés et al. (2004b) y
indica que la materia orgánica en los sedimentos es Vargas et al. (2007) han demostrado que los
Tipo II (fitoplanctónica) e inmadura, es importante sedimentos de Mejillones presentan una alta
destacar que la materia orgánica Tipo I corresponde a variabilidad en su estructura y composición, como
materia orgánica lacustre y la de Tipo III a material consecuencia de fluctuaciones del régimen océano-
orgánico de vegetales terrestres (Tabla 1, Figs. 7 y 8). climático (y su efecto sobre la productividad y ZMO)
En efecto, los restos identificados en los sedimentos imperante en la zona.
corresponden en gran parte a frústulos de diatomeas y
La variabilidad espacial de la concentración de
materia orgánica amorfa (Valdés et al., 2004b),
oxígeno disuelto en la columna de agua y la
derivados de la alta productividad biológica de la zona
composición geoquímica de los sedimentos, evaluada
(Escribano et al., 2002, 2004a). Por lo tanto, es
mediante una prueba de ANDEVA (Tabla 2) indica
importante destacar que todo el material orgánico que
que para el O2, CT, NT, COT e IO existen diferencias
cae a los sedimentos, está determinado única y
significativas (P < 0,001) entre las diferentes
exclusivamente por la producción fitoplanctónica
profundidades de muestreo, lo que refuerza la idea de
generada en las capas superficiales como resultado de
que la ZMO presente en la bahía influye en la
procesos de surgencia.
preservación de los restos orgánicos depositados en
los sedimentos. Hulthe et al. (1998), Ransom et al.
Influencia de la ZMO y la estacionalidad en la
(1998) y Niggemann et al. (2007) indican que las
composición de los sedimentos
condiciones físicas y biológicas influyen en los
A nivel local, la variabilidad estacional de la ZMO procesos de depositación y preservación de la materia
está asociada con la fluctuación que experimentan los orgánica, cambiando significativamente dentro de
procesos de surgencia costera, que son más frecuentes pequeñas distancias y profundidades. Por lo tanto, la
durante el periodo estival (Fig. 2). Al aumentar la ZMO ejerce una mayor influencia a profundidades
productividad biológica (como es el caso del período mayores de 35 m (Fig. 3), ya que condiciona la
estival), se incrementa también la cantidad de materia disponibilidad de oxígeno disuelto y los procesos
orgánica que desciende por la columna de agua, la degradativos de la materia orgánica sedimentaria, tal
cual consume oxígeno disuelto debido a su como ha sido indicado por Hetényi et al. (2005) para
degradación (Hulthe et al., 1998). Estas variaciones en ambientes pobres en oxígeno disuelto.
la concentración de oxígeno disuelto y en los procesos
degradativos, están asociadas con la profundidad, y En el caso del azufre total (ST), aún cuando es
repercuten en la cantidad y calidad del material posible observar un aumento de la concentración hacia
orgánico depositado en los sedimentos (Suess, 1980; los sedimentos más profundos (Fig. 5c), los resultados
Valdés et al., 2003). Al respecto, Stein (1991) sugiere del ANDEVA indican que no existen diferencias
una relación directa entre la profundidad y la significativas (P < 0,087) entre estas profundidades
preservación de la materia orgánica en los sedimentos (Tabla 2), lo cual puede ser consecuencia de las bajas
marinos debido a que las zonas profundas presentan concentraciones de azufre presentes en los sedimentos
una menor concentración de oxígeno disuelto, lo cual de la bahía. El ISR, no muestra diferencias notorias en
concuerda con los resultados obtenidos en esta el desarrollo de este proceso en relación al contenido
investigación. Hartnett et al. (1998) postulan que en de COT de los sedimentos (Fig. 9). Al respecto
un ambiente anóxico (< 0,01 mL L-1) o subóxico (0,5 Niggemann et al. (2007), en sus resultados utilizando
mL L-1), las partículas depositadas en el sedimento, testigos de sedimento colectados fuera de la bahía
tienen una mayor preservación, porque el proceso de pero bajo la ZMO, indican que los valores del índice
descomposición al que son sometidas a través de la ISR reflejan cambios estacionales en la cantidad de
columna de agua es mucho menor. carbono orgánico disponible. Estos antecedentes
El análisis temporal (invernal y estival) en la sugieren que al interior de la bahía de Mejillones, el
concentración de oxígeno disuelto indica diferencias ISR no responde a los mismos factores identificados
significativas entre periodos (Tabla 3). Por otra parte, para la zona más oceánica.
la composición geoquímica de los sedimentos en la
bahía, no mostró diferencias significativas en la CONCLUSIONES
mayoría de los casos, lo que sugiere que la
variabilidad estacional no es un factor que influye Al interior de la bahía de Mejillones del Sur, se genera
notoriamente en las características de la materia un centro de depositación de material orgánico de
251 Zona de Mínimo Oxígeno y materia orgánica en bahía de Mejillones, Chile

origen fitoplanctónico, como consecuencia de los Bertrand, P., E. Lallier-Vergés & M. Boussafir. 1994.
procesos de surgencia que ocurren en la península de Enhacement of both accumulation and anoxic
Mejillones y al patrón de circulación interna de la degradation of organic carbon controlled by cyclic
bahía. Debido a los procesos degradativos que afectan productivity: a model. Org. Geochem., 22(3): 511-
el material orgánico que cae a los sedimentos, su 520.
potencial de conservación está influenciado princi- Escribano, R. 1998. Population dynamics of Calanus
palmente por la profundidad y la concentración de chilensis in the Chilean Eastern Boundary Humboldt
oxígeno disuelto en la columna de agua. Estos factores Current. Fish. Oceanogr., 7(3/4): 245-251.
influyen directamente en la composición, cantidad y Escribano, R. & C. Morales. 2004. Sistemas de surgencia
calidad de la materia orgánica depositada en los costera. En: C. Werlinger (ed.). Biología marina y
sedimentos. La variabilidad temporal de la ZMO, no oceanografía: conceptos y procesos. Universidad de
genera grandes cambios en la composición del Concepción, Concepción, Vol. 2: pp. 473-496.
material orgánico depositado en los sedimentos de la Escribano, R., V. Marín, P. Hidalgo & G. Olivares. 2002.
bahía, lo cual puede ser consecuencia de la baja Physical-Biological interactions in the pelagic
resolución temporal que abarca este estudio (periodo ecosystem of the nearshore zone of the northern
invernal y estival de un mismo año), pero a su vez la Humboldt current system. The oceanography and
variabilidad espacial de la ZMO genera diferencias ecology of the nearshore and bays in Chile. En: J.C.
significativas en la composición de material orgánico. Castilla & J.L. Largier (eds.). Proceedings of the
international symposium on linkages and dynamics of
Los resultados de este trabajo muestran que los coastal systems: open coast and embayments.
factores más importantes que afectan los procesos Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago,
degradativos son la profundidad y la concentración de pp. 145-175.
oxígeno disuelto. El primer factor determina el tiempo Escribano, R., G. Daneri, L. Farias, V. Gallardo, H.
de permanencia de la partícula en la columna de agua, González, D. Gutiérrez, C. Lange, C. Morales, O.
mientras que la ZMO tiene un efecto relevante en la Pizarro, O. Ulloa. & M. Braun. 2004. Biological and
cantidad y calidad de las partículas depositadas en el chemical consecuences of the 1997-1998 el Niño in
sedimento marino. the Chilean coastal upwelling system: a syntesis.
Deep-Sea Res. II, 51: 2389-2411.
AGRADECIMIENTOS Hartnett, H., R. Keil, J. Hedges. & A. Devol. 1998.
Influence of oxygen exposure. Time on organic
Se agradece el apoyo del Institut de Recherche pour le carbon preservation in continental margin sediments.
Développement (Francia) por el apoyo en el análisis Nature, 391: 572-574.
de algunos de los parámetros analizados en este Hetényi, M., T. Nyilas & T. Tóth. 2005. Stepwise Rock-
trabajo. Además se agradece al programa de doctorado Eval pyrolysis as tool for typing heterogeneous
en Ciencias Aplicadas Mención Sistema Marinos organic matter in soils. J. Anal. Appl. Pyrol., 74: 45-
Costeros por el apoyo económico brindado para la 54.
realización de este artículo. Al Laboratorio de
Sedimentología y Paleoambientes (LASPAL) y Hulthe, G., S. Hulth. & P. Hall. 1998. Effect of oxygen
además al Laboratorio Mixto Internacional on degradation rate of refractory and labile organic
PALEOTRACES. También se agradece a los matter in continental margin sediments. Geochim.
correctores anónimos y al editor asociado que con sus Cosmoch. Acta, 62(8): 1319-1328.
correcciones y sugerencias ayudaron a mejorar este Jorgensen, B., M. Bang & T. Blackburn. 1990.
manuscrito. Anaerobic mineralization in marine sediments from
the Baltic Sea-North Sea transition. Mar. Ecol. Prog.
Ser., 59: 39-54.
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Received: 4 May 2009; Accepted: 7 Jun 2010
Capítulo III

Variabilidad temporal de la surgencia y su efecto sobre la productividad


biológica en un sistema costero del norte de la corriente de Humboldt.

1.1. Variabilidad de la temporal y espacial de la surgencia y la Zona de Mínimo


Oxigeno.

Los sistemas de surgencia costeros son los que aportan la mayor producción neta en
comparación al océano mundial. Las áreas de surgencia más importantes, se encuentran en
Sudamérica (Chile-Perú), Norteamérica (California) y África (Namibia y Mauritania)
(Escribano & Morales, 2004). El sistema de corrientes Chile-Perú, es una de las zonas más
productivas del mundo (4 a 20 g C m-2d-1) (Daneri et al., 2000), debido a la acción
combinada de la surgencia costera y al transporte de nutrientes desde la región subantártica
por la corriente de Humboldt (Bernal et al., 1983). Además los centros de surgencia tienen
un papel fundamental en el desarrollo de los ciclos biogeoquímicos y biológicos, debido a
que la productividad primaria controla los procesos de preservación del carbono, tanto en
el océano como en la atmósfera (Langue et al., 1990), mientras que desde un punto de vista
bioeconómico (recursos naturales) estos sistemas son los que sustentan en mayor parte la
actividad pesquera que se desarrolla en el océano (González et al., 1998; Iriarte et al.,
2000). Las aguas de estos sistemas se caracterizan por sus bajas temperaturas, bajo
contenido de oxígeno disuelto y una gran concentración de nutrientes, lo que genera una
alta productividad primaria (Strub et al., 1998). Una característica permanentemente de los
principales sistemas de surgencia, es la existencia de una Zona de Mínimo Oxígeno (ZMO)
que, en el caso de Humboldt, se extiende desde el sur del Perú hasta el centro de Chile
(Silva 1983). Esta zona es el resultado de dos factores principales; la presencia de Agua
Ecuatorial Subsuperficial, la cual es transportada de norte a sur a través de la pendiente
continental, mediante la corriente Perú-Chile (Silva & Neshyba 1979), y el alto contenido
de material orgánico producido en las capas superficiales, el cual es degradado en su paso
por la columna de agua hacia los sedimentos, consumiendo una gran cantidad del oxígeno
disuelto (Valdes et al., 2009). Esta alta demanda de oxígeno combinada con la pobre
ventilación que produce el agua subsuperficial del pacífico del este, origina regiones con
un bajo contenido de oxígeno disuelto (Helly & Levin 2004). Por otra parte, el material
orgánico producido en la capa superficial de la columna de agua, ejerce una fuerte
influencia sobre intercambio de CO2 entre el océano y la atmósfera, por lo que un cambio
en la productividad biológica puede alterar el ecosistema marino y la concentración del
CO2 atmosférico (Genthon et al., 1987).
Los sistemas de surgencia costera, presentan diversas escalas de variabilidad en sus
componentes físico-químicos y biológicos. Las variaciones estaciónales, decadales e
interdecadales han sido descritas por diversos autores (Takasuka et al., 2008; Overland et
al., 2006; Polovina 2004; Collie et al., 2004; Steele 1998; Barber & Smith 1981), quienes
atribuyen esta variabilidad a fluctuaciones océano climáticas. Dentro de estas variaciones
están las de pequeña escala, como las que ocurren en forma estacional (períodos cálidos y
fríos), mientras que existen variaciones océano-climáticas a escala anual e interdecadal,
como por ejemplo El Niño y la Oscilación Decadal del Pacífico (ODP) (Vargas et al.,

29
2007, Chavez et al., 2003) y cambios climáticos a escala secular y milenial como el
periodo frio de la edad obscura (2200 -1500 años AP), la anomalía climática medieval
(1500-1000 años AP), la pequeña edad de hielo (600 – 100 años AP) (Gayo et al., 2012).

1.2. La productividad biológica en un sistema costero del norte de la corriente de


Humboldt

Desde un punto de vista ecológico, estos sistemas de surgencia presentan una baja
diversidad, pero una gran biomasa de peces pelágicos, tales como anchoveta (Engraulis
ringens), sardina (Sardinops sagax) y jurel (Trachurus symmetricus murphyi). La sardina
(Sardinops sagax) y la anchoveta (Engraulis ringens), son recursos pelágicos pequeños de
gran importancia pesquera en la zona norte de Chile. La sardina se distribuye desde el
Ecuador (01° 39´ S) hasta Chile (37°S) incluyendo los alrededores de las islas Galápagos,
mientras que la anchoveta se distribuye desde el norte de Perú hasta el sur de Chile (Serra,
1983). En la zona norte estas especies habitan zonas cercanas a la costa, donde la
productividad biológica es generalmente alta debido a eventos de surgencia, frecuentes
durante todo el año los cuales se intensifican durante el periodo estival (Escribano &
Morales 2004). Estas especies representan cerca del 20-25% del total anual de la captura
mundial (Alheit & Bernal 1993; Hunter & Alheit 1995). Estas especies son altamente
móviles, presentan cadenas tróficas cortas basadas en el plancton, aunque algunas se
alimentan directamente del fitoplancton, y períodos de vida que van desde 4 a 11 años.
Tienen una alta tasa de fecundidad y mortalidad mientras que su distribución espacial,
biomasa y reclutamiento son fuertemente influenciados por factores ambientales. La
anchoveta, aprovecha la cantidad y calidad de los alimentos derivados de los primeros
efectos de la surgencia, mientras que la sardina esperaría cierto grado de maduración de los
efectos de la surgencia y en la zona más oceánica se beneficiaria del enriquecimiento
biológico generado del aporte de nutrientes inorgánicos de latitudes mayores (Santander et
al., 1983).
Esta similitud entre especies puede estar asociada a estrategias reproductivas
relacionadas con las variaciones interanuales que presentan las condiciones ambientales
(Cubillos et al., 2001; Serra 1983; Cubillos 1991). Para el caso de la anchoveta el máximo
periodo reproductivo ocurre en los meses de julio y septiembre, caracterizados por una
mayor abundancia de larvas de anchoveta. Esta especie se distribuye asociada a zonas de
bajos gradientes longitudinales de temperatura (14°C y 20°C, con preferencias de aguas
entre 16 ºC y 18°C), salinidad (salinidad superficial entre 34,4 y 35,0 con máximos en los
34,8) y altos valores de clorofila integrada, y por ser una especie nerítica no sobrepasaría
los 50 m de profundidad (Yánez et al., 1995). Por su parte, la Sardina (Sardinops sagax)
habita en aguas relativamente cálidas con un rango de temperatura que se encuentra entre
los 17 a 25 °C. Su periodo de vida se extiende hasta los 10 años y su edad de madurez
sexual está entre 3 y 4 años, mientras que la talla de madurez sexual es de 21 cm. Esta
especie presenta dos periodos de desove, el más importante es entre los meses de Julio y
septiembre y el secundario en los meses de Febrero y Marzo (Yánez et al., 1995; Hagadorn
James 1995).
Dentro de los cambios climáticos que afectan con mayor frecuencia las poblaciones
de peces pelágicos, tenemos el fenómeno de El Niño y la Oscilación Decadal del Pacifico.
Sin embargo, Larkin (1996), señala que no todos los cambios que afectan los componentes
del sistema son atribuibles a las variaciones en las condiciones océano-climáticas, siendo la
30
presión de pesca un factor importante en los cambios que repercuten en sus componentes
biológicos. Estos cambios afectan principalmente la ecología y el comportamiento de las
especies del sistema (Cury et al., 2003). Chavez et al. (2003) indican que existe un patrón
de alternancia entre la sardina y la anchoveta, asociado a cambios océano-climaticos, esta
variabilidad en las poblaciones de estas especies tiene una duración aproximada de 25 años
para el océano pacifico (figura 3). Alheit (2004), indica que para el sistema de corrientes
de Humbolt también existe un cambio en las condiciones océano-climáticas, pasando por
períodos fríos y cálidos, lo cual produce una alternancia de las especies del sistema. Una
situación similar describe Mantua et al. (1997) quien relaciona estos cambios de régimen
(alternancia entre períodos cálidos y fríos) con la variabilidad que experimenta la
producción del salmón de Alaska en el pacífico norte, señalando que los primeros cambios
se producen a nivel del fitoplancton y zooplancton, lo cual ejerce un control “bottom-up”
que explicaría la fluctuación de la producción de salmón. Por otra parte, Cury & Shannon
(2004) sostienen que las fluctuación de sardina y anchoveta observadas en las últimas
décadas en el sistema de Benguela no son totalmente causadas por la variabilidad climática
decadal o multidecadal, sino que una parte importante de esto es atribuido a la pesquería, la
que actuando en sinergia con los cambios climáticos generando un cambio aun más
drástico en los ecosistemas. Además se han realizado una serie de estudios para determinar
las variaciones de los principales recursos pesqueros del norte de Chile influenciadas por la
pesquería y la asociación de estas fluctuaciones con algunas variables climáticas y físicas
como la temperatura (Aliaga et al., 2001; Yañez et al., 1999, 2001, 1995; Castillo &
Robotham 2004). Mientras que Valdes et al. (2008) indica que para la bahía de mejillones
existe una variabilidad de las poblaciones de sardina y anchoveta asociada a cambios de
temperatura, específicamente a los cambios océano-climáticos como por ejemplo la
Oscilación Decadal del Pacifico.

1.3. Registros sedimentarios como indicadores de variabilidad Océano-Climática.

La paleoceanografía, es el estudio de las condiciones oceanográficas pasadas


mediante distintos tipos de registros marinos (corales, hielo, sedimentos laminados, etc.)
(Boeing 2005). Diversos autores utilizan esta disciplina científica para identificar las
fluctuaciones del sistema en diversas escalas temporales (Vargas et al., 2005; Field et al.,
2006; Niggemann et al., 2007; Valdés et al., 2008; Barron et al., 2010,). Los cambios
físico-químicos y biológicos que ocurren en los sistemas de surgencia, pueden ser
estudiados a través de la utilización de diversos marcadores paleoambientales (biológicos,
físicos y químicos) que permitan reconstruir la variabilidad ambiental a diferentes escalas
de tiempo. Henderson (2002), postula que para poder realizar este tipo de análisis es
necesario tener una serie de indicadores que permitan identificar los cambios que ha
experimentado el sistema en el pasado, los cuales deben ser contrastados con registros
instrumentales actuales. Una manera de determinar in-situ el comportamiento de estos
indicadores es analizando lo que sucede con el material que transita por la columna de
agua, especialmente en las zonas que presentan un alto flujo de material dada su alta
productividad biológica, como por ejemplo los sistemas de surgencia costera (Calvert
1993; Zegouagh et al., 1999). Para esto se utilizan trampas de sedimento marino, debido a
que el estudio de los procesos de sedimentación de material en los ambientes costeros son
de gran importancia para comprender los mecanismos responsables del origen de este
material, las transformaciónes a que se exponen durante su transporte y la diagénesis que
31
los puede afecta una vez depositados en los ambientes de fondo. Debido a esto el estudio
de flujos utilizando trampas de sedimento se ha convertido en una herramienta esencial
para comprender la dinámica de los sistemas marinos (Bauerfeind & Bodungen 2006). Al
respecto Guidi et al. (2008) indican que todo el material que pasa a través de la columna de
agua forma asociaciones con otros elementos formando grandes conglomerados,
principalmente compuestos por materia orgánica, conocidos como nieve marina. Estos
conglomerados llevan una gran cantidad del carbono producido en la zona eufotica, por lo
que este material además es utilizado por los organismos que habitan la zona
mesopelagica. Dentro de este material sedimentario es posible identificar una serie de
compuestos y elementos como por ejemplo, alquenonas, metales pesados, minerales, los
cuales han sido ampliamente utilizados para estudiar diversos procesos oceanográficos y
los aportes de compuestos continentales y marinos al sedimento de fondo (Cerda et al.,
2010; Flores-Aqueveque et al., 2010; Guiñez et al., 2010; Guitierrez et al., 2006; Valdes
et al., 2004; Vargas et al., 2004). El material orgánico generado en las capas superficiales
se puede dividir en dos tipos de acuerdo a su potencial de preservación (Tegelaar et al.,
1989). El primero corresponde a biomacromoléculas lábiles como polipeptidos y
polisacáridos, los cuales son sometidos a una intensa degradación durante el transito a
través de la columna de agua. El segundo grupo corresponde a material resistente o
refractario como lignina, tanina y algina (Wakeham et al., 1997). Entre los factores que
influyen en la composición, cantidad, distribución y preservación de restos orgánicos en el
sedimento figuran la productividad primaria, la profundidad, el contenido de oxígeno
disuelto en la columna de agua, las tasas de sedimentación, la bioperturbación y absorción
de materia orgánica en las fases minerales (Stein 1990; Hartnett et al., 1998; Hulthe et al.,
1998). De esta manera, el material que alcanza el piso marino está compuesto por
agregados de materia orgánica refractaria en mayor proporción que la materia orgánica
lábil, y que además generan asociaciones con ciertas facies minerales y algunos metales
(Zegouagh et al., 1999). Wakeham & Lee (1993) señalan que el material que desciende
por la columna de agua es sometido a una intensa degradación de manera que sólo una
pequeña fracción (< 10%) alcanza el piso marino.
Es por esta razón que los indicadores utilizados en estudios paleoceanográficos
deben ser coincidentes con los fenómenos océano climáticos a estudiar y, además, deben
ser específicos para cierto tipo de variabilidad. Los principales parámetros, procesos y
mecanismos analizados mediante estos indicadores son la temperatura (marcador
alkenonas, foraminíferos, delta 18O etc), oxígeno disuelto (IO, foraminíferos, metales
pesados, Etc.), salinidad (diatomeas), circulación oceánica (13C, foraminíferos), ciclo del
carbono, productividad biológica (diatomeas, foraminíferos), restos de peces),
concentración de CO2 atmosférico (foraminíferos y conchas de moluscos)(Henderson
2002).
Valdés et al. (2004) postulan al Mo, Cd y Ni como metales redox-sensitivos,
porque responden inversamente a la concentración de oxígeno. Los foraminíferos, han sido
utilizados como un buen indicador, para evaluar los cambios de temperatura superficial del
mar y mezclas de masas de agua, en estudios paleoceanográficas realizadas en el pacífico
noreste (Mohiuddin et al., 2005). Field et al. (2006), utilizaron poblaciones de
foraminíferos bentónicos para reconstruir la variabilidad climática la corriente de
California, durante los últimos 250 años, identificando períodos cálidos y fríos los cuales
atribuye a la ODP y a el efecto del calentamiento global. Hebbeln et al. (2002), utilizan
foraminíferos planctónicos para reconstruir la paleoproductividad al sur del sistemas de
32
corriente de Perú-Chile en los últimos 33.000 años, evaluando fluctuaciones en el
contenido de oxígeno, temperatura y surgencia. Entre los diversos marcadores de
condiciones pasadas, Boltovskoy et al. (1991), indica la especie Bolivina seminuda es
característica de zonas con bajo contenido de oxígeno, mientras que la especie planctónica
Globiquerina bulloides es reportada por diversos autores como un indicador de
condiciones de surgencia (Reinemann et al., 2009, Páez 2001; Naidu & Malmgren 1996).
Diaz-Ochoa et al. (2009) ; Finney et al. (2010), Field et al. (2009); Valdés et al. (2009);
Tunnicliffe et al. (2001); Ortlieb et al. (2000), Gutiérrez et al. (2009); Salvattechi et al.
(2012) utilizan restos de peces y foraminíferos para realizar reconstrucciones en diversos
sistemas de surgencia para tratar de identificar un cambio en las condiciones climáticas que
influyen sobre la alternancia de las poblaciones de sardina, anchoveta y jurel en diferentes
sistemas costeros.
Por otra parte los análisis moleculares son ampliamente utilizados en
paleoceanografía para determinar cómo funcionan los procesos y los ciclos
biogeoquímicos (Ohkouchi et al., 1997; Ternois et al., 1997; Coolen et al., 2010). Entre los
marcadores moleculares más utilizados esta la determinación de la temperatura superficial
del mar utilizando Alkenonas (Uk37). Estas moléculas orgánicas son secretadas por los
cocolitoforidos, los cuales son organismos autótrofos unicelulares, pertenecientes a la clase
Prymnesiophyceae (Hibberd 1976). Estos habitan en la zona eufótica de las aguas marinas
y junto con las diatomeas, dinoflagelados y bacterias forman la mayor parte del
fitoplancton marino. Los cocolitoforidos constituyen uno de los principales grupos del
fitoplancton y forman parte de los mayores generadores de sedimentos oceánicos además
de ser los principales proveedores de CaCO3, debido a que poseen una cubierta
carbonatada. Los cocolitoforidos se asocian a determinadas masas de agua, y sus
asociaciones se modifican o ajustan en función de las características de aquellas. Su
registro en los sedimentos puede ser empleado como indicador de temperaturas de las
aguas superficiales en las que se desarrollan (McIntyre y McIntyre 1971; Roth y Berger,
1975). Estas largas cadenas (C37, C38 y C39) no saturadas de metil y etil cetonas
(Alkenonas) producidas por estos organismos fueron descubiertas en los sedimentos de
Walvis Ridge de West África por Boon et al. (1978), y después fueron identificadas por De
Leeuw et al. (1980) y Volkman et al. (1980). Desde el descubrimiento de las Alkenonas,
varios artículos han demostrado su utilidad para la reconstrucción de la temperatura del
mar (Haven et al., 1987; Jasper and Gagosian 1989; McCaffrey et al.. 1990; Sikes et al.,
1991; Sikes and Keigwin, 1994; Conte et al., 1998; Muller et al., 1998; Prahl et al., 2000).
Recientemente las Alkenonas también han sido utilizadas para la estimación de la paleo-
presión del CO2 (Jasper and Hayes 1990; Jasper and Hayes, 1994; Jasper et al., 1994), y
de la paleo-salinidad cuando se combina con los registros de δ18O y de productividad
(Rostek et al., 1993).

33
1.4. Dataciones

1.4.1. Método de datación por 210 Pb

El 210 Pb es un isotopo radiactivo natural, con un periodo de semidesintegración de


22,3 años, esta vida media, relativamente corta, permite su utilización en la determinación
de la edad absoluta de registros sedimentarios que abarcan, aproximadamente, los últimos
100-150 años. El 210 Pb pertenece a la serie del 238 U. Dentro de esta se encuentra el gas
noble radón (222Rn, VM = 3,8 días) que, debido a su carácter gaseoso, puede escapar de las
rocas y suelos de la corteza terrestre donde se forma por desintegración del 226 Ra. Una vez
en el aire, el radón decae con su periodo de semidesintegración de 3.8 días dando lugar a
sus descendientes. Entre ellos se encuentra el 210 Pb que se deposita continuamente sobre la
superficie del sedimento.
El 210 Pb precipitado se puede encontrar en muestras de sedimentos al mismo tiempo
que la otra fracción del mismo isotopo producido en ellos por la desintegración del 226 Ra
presente en el material. Este último estaría en equilibrio secular con el 226 Ra y decaerá con
la semivida de este. A esta fracción se la conoce como 210 Pb en equilibrio mientras que a la
facción precipitacional se la conoce como 210 Pb en exceso. A partir de la concentración de
210
Pb en exceso en un perfil de sedimento de puede conocer la tasa de sedimentación y
datar las diferentes capas del sedimento.
La concentración de 210 Pb en equilibrio se puede conocer de la concentración total
210
de Pb. Al decaer del 210 Pb en exceso con su propio periodo, la fracción depositacional
habrá decaído completamente una determinada profundidad, estando todo el 210Pb en
equilibrio con el 226 Ra. A partir de esa zona la concentración de 210 Pb será prácticamente
constante. Sin embargo, es posible que la concentración de 226 Ra varié de unas capas a
otras del sedimento, por lo que el valor constante de 210 Pb de las últimas capas no
corresponda a la concentración de 210 Pb en equilibrio y, por ello, es conveniente realizar
una determinación independiente del contenido en 226 Ra en algunas capas del sedimento.

Por consiguiente, existe un exceso de Pb-210 que no se encuentra en equilibrio con


el Ra-226, que ha sido generado en la atmósfera e incorporado rápidamente a los
sedimentos. Existen, pues, dos orígenes diferentes relacionados con la actividad de Pb-210
presente en los sedimentos.

1. El primero, representa el 210 Pb asociado a los valores de fondo (background) del sistema
litosférico. Este 210 Pb in situ se considera está en equilibrio con la desintegración del 226 Ra,
recibiendo el nombre de supported 210 Pb. Su actividad en el sedimento está controlada
principalmente por la mineralogía del substrato rocoso.

2. La segunda componente representa el 210 Pb de origen atmosférico, como resultado de la


desintegración del gas 222 Rn. Este 210 Pb no está en equilibrio con el 226 Ra, con lo que
recibe el nombre de unsupported 210 Pb. La posterior incorporación del 210 Pb al sedimento
provoca un ‘exceso’ de este radioisótopo en relación a los valores constantes del 210 Pb in
situ, con lo que frecuentemente se le asocia el término de excess 210 Pb (210 Pb en exceso).
La datación mediante 210 Pb se establece a partir de los valores de la actividad del
unsupported 210 Pb en función de la profundidad. La actividad presenta unos valores
decrecientes en profundidad, de acuerdo con la desintegración radiactiva del 210 Pb.
34
Las diferentes componentes son:

A) Aporte erosivo particulado de Ra-226. El 210 Pb formado por la desintegración in situ del
Ra-226 se denomina supported 210 Pb.

B) Aporte atmosférico directo (unsupported 210 Pb). Una fracción de los átomos de Rn-222,
formados por desintegración de Ra-226 en la litosfera, escapan a través de los intersticios
del suelo hacia la atmósfera. La desintegración del Rn-222 en la atmósfera produce el 210
Pb, el cual será devuelto a la litosfera mediante deposición seca o precipitación húmeda. El
210
Pb que se deposita directamente en el mar será absorbido por las partículas
sedimentarias y depositado en el fondo.
210
C) Aporte atmosférico indirecto. El Pb atmosférico alcanza el sedimento a través de la
cuenca de drenaje.

D) Desintegración de Rn-222 en la columna de agua.

La principal fuente de 210 Pb en exceso es el aporte atmosférico directo (componente B). La


determinación de la actividad del 210 Pb de origen atmosférico en el sedimento permite
establecer la tasa de sedimentación reciente y la obtención de un marco cronoestratigráfico
para el relleno sedimentario de los últimos 100-150 años.

Modelos para calcular la tasa de sedimentación


Para determinar una relación entre la profundidad de la secuencia sedimentaria en el
tiempo, es necesario utilizar un modelo matemático. Este modelo debe considerar tres
diferentes procesos:
1. La tasa de aporte natural de 210 Pb, que proviene de la atmosfera.
2. La tasa de sedimentación.
3. Las migraciones post-depositacionales de la secuencia sedimentaria.

La mayoría de los estudios de datación por 210 Pb suponen que la tasa de


depositación atmosférica está afectada por las condiciones geográficas y meteorológicas
locales, y que estas son constantes a una escala de varios años. Efectivamente existen
evidencias que indican que el flujo de 210 Pb, puede ser sometido a variaciones cuando son
consideradas cortas escalas temporales (Krishnawami & Lal 1978), pero que estas son
promediadas al momento de analizar las muestras que representan un conjunto de años
(Golberg 1963; Appleby & Oldfield, 1990)
Los procesos que controlan la disminución del 210 Pb de la columna de agua versus
la sedimentación son diversos: adsorción, absorción y de la procesos de interacción química
del material fitoplanctónico (Santstchi & Honeyman, 1991; Anderson et al., 1994). En el
océano abierto estos procesos son menos importantes, este tipo de proceso se denomina
“boundary scavering”, y es la base de los flujos anormalmente fuertes de las especies
reactivas (210 Pb y 228 Th) hacia los sedimentos (Taguichi et al., 1989; Lao et al.,
1992,1993). Por ejemplo, Moore et al.. (1981) midieron en las aguas de la bahía de Santa
Barbara, los flujos de 210 Pb y 228 Th, los cuales eran netamente superiores a la taza de
aporte esperado por la depositación atmosférica y de la producción de la columna de agua.
Smoak et al. (2004), señalan la importancia de los procesos de resuspencion y de re-
35
depositación de la concentración final de estos isotopos en los sedimentos. Estos procesos
dependen de la influencia del “boundary scavergineg” y de los procesos erosivos de la
bahía.
En ausencia de una reorganización el único proceso que puede causar una
redistribución de isotopos de la columna sedimentaria, es la difusión de especies químicas
de debido a los gradientes de concentración de las condiciones redox especificas. Para
explicar un máximo de concentración justo en la interface agua sedimento, Koide et al..
(1973), proponen una cierta movilidad de 210 Pb disuelto en las capas más superficiales de
la columna sedimentaria de la Bahía de Santa Barbara. Estos autores además indican que la
depositación de Pb en la zona anóxica produce una disminución de la actividad de especies
disueltas del Pb en las aguas intersticiales del sedimento. El 210 Pb podría entonces migrar
de la zona oxigenada hacia la zona anóxica de la secuencia sedimentaria, generando una
disminución de la concentración de este isotopo en las capas más superficiales (Koide et
al., 1973). Anderson (1991) demostraron que los procesos de difusión de 210 Pb de los
sedimentos anóxicos ligeramente sulfhídricos del mar del norte son descartables. Este
último resultado argumenta la fiabilidad de este método de datación en este tipo de
ambiente.

1.4.2. Modelos de cálculos de tasa de sedimentación en ausencia de procesos de


redistribución de la columna sedimentaria.

En ausencia de una reorganización y considerando descartables los procesos de


difusión de la columna sedimentaria, los modelos de cálculo varían según sus hipótesis con
relación a los tipos de aporte de 210 Pbxs y la taza de aporte de partículas hacia los
sedimentos. En los modelos CF-CS (Constant Flux-Constant Sedimentation), las dos tasas
son consideradas constantes (appleby & Oldfield, 1978). El modelo de “aporte constante”
(CRS: Constant Rate of Supply, o CF: Constant Flux) en base de la hypotesis de un aporte
constante de 210 Pbxs en los sedimentos, es independiente de la variación de la tasa de
acumulación de masa (Golberg, 1963; appleby & Oldfield, 1978). El otro modelo es el
denominado “Concentración Inicial Constante” (CIC: Constant Initial Concentration”,
Appleby & Oldfield, 1978). Este modelo postula que las dos tasas varían en conjunto y que
los sedimentos presentan la misma concentración inicial de 210 Pbxs.

1.4.3. Método de datación por C14

Este método de datación de basa en el principio de la disminución radioactiva. El


14
C (t1/2 = 5730) es un isotopo inestable del carbono que es producido en la atmosfera por
interacción entre las partículas neutras de radiación cósmica y las moléculas de nitrógeno y
de oxigeno (Kamen, 1963). Entre los 3 isotopos naturales del carbono, el 14C es el menos
abundante en la naturaleza, representando solamente el 10-10% de la abundancia total. El
más abundante es el isotopo estable 12C (98,8), seguido del isotopo estable 13C (1.11%). El
radiocarbono (14C) se descompone en 14N por emisiones β. Este radioisótopo está presente
en la tierra solamente porque es producido constantemente en la atmosfera alta, aunque
también es producido pero en una fracción mínima en las rocas de la superficie planetaria
(Lal & Peters, 1967). La producción global de 14C es de alrededor de 2
átomos/cm2/segundo (Trumbore, 2000). Aproximadamente el 75% de esta producción se
genera en la atmosfera y el 25% restante de la alta troposfera. El 14C es oxidado en algunas
36
horas hacia el 14CO que es oxidado hacia el 14CO2 en el transcurso de algunos meses en la
atmosfera. Durante un largo periodo de tiempo de residencia del CO2 en la atmosfera (100
años), el CO2 es normalmente bien mesclado y forma parte de la troposfera.
El estado estacionario de la concentración de 14C de la atmosfera está determinado por los
intercambios de CO2 con los reservorios oceánicos y biológicos. Gracias a los rapidos
cambios de CO2 entre la atmosfera y la biosfera, la actividad de 14C en las plantas es similar
a la de la atmosfera. Este equilibrio es la base del método de datación, según el cual la
actividad de 14C fijada originalmente por las plantas y los tejidos animales, era igual a la
concentración de CO2 atmosférica durante los periodos preindustriales.

1.4.4. Efecto reservorio regional

La datación por radiocarbono de los carbonatos marinos biogénicos involucra la


estimación del efecto reservorio marino global (R) (Taylor, 1987). El cual varía en tiempo y
espacio producto del cambio océano-climático global. Esto como consecuencia de
variaciones oceanográficas asociadas a la mescla de aguas profundas con aguas
superficiales, en donde hay un afloramiento el C14-agotado inorgánico disuelto hacia las
capas superficiales del océano, generando variaciones latitudinales en la concentración de
carbono global (Ortlieb et al. 2010). Esto último sucede porque el carbono oceánico no
está en equilibrio isotópico con el depósito atmosférico de C, entonces las mediciones de
radiocarbono de organismos marinos tienden a proporcionar una edad aparente mayor, que
sus contrapartes terrestres contemporáneas. Además las masas de agua oceánicas profundas
con concentraciones bajas de radiocarbono indican que los organismos marinos pueden
reportar una edad aparente más antigua por varios cientos de años (Southon et al.., 1990;
Kovanen and Easterbrook, 2002). Por otra parte el reservorio marino global presenta
valores con una resolución decadal aproximada de 22.000 años con un efecto reservorio
(∆R) de 400 años al comparar las mediciones del C14 oceánico con el terrestre (Stuiver and
Braziunas, 1993).Por otra parte en la mayoría de los casos de calcula el ∆R local. Este
cálculo se realiza principalmente en altas latitudes o en sistemas de surgencia. La magnitud
del efecto reservorio regional está relacionada con los cambios de circulación oceánica y
los regímenes de surgencia costera, ambos factores varían en el tiempo y de un área a otra
según lo plantiado por Ortlieb et al. (2010), el mismo autor señala un efecto reservorio
local para la región de Antofagasta de 236 ± 60 años.

1.4.5. Área de estudio.

La Bahía de Mejillones del Sur (23ºS), es una bahía orientada hacia el norte y
ubicada a orillas del desierto más seco del planeta (Atacama) (Fig. 1). Esta bahía es parte
del centro de surgencia de Punta Angamos, localizado en la zona norte del sistema de
corrientes de Humboldt (Marín et al.. 1993). Al interior de la Bahía de Mejillones se
distinguen tres masas de agua; Agua Superficial Subtropical (ASST), Agua Superficial
Subantártica (ASSA) y el Agua Ecuatorial Subsuperficial (AESS), las que presentan
diferentes grados de mezcla durante el año (Valdés et al., 2006). Diversos estudios
realizados en la bahía (Rodríguez et al., 1986, 1996; Marín et al., 1999, 2003) muestran
una alta productividad primaria con valores máximos de 138 mg C m-3 h-1 y una
abundante diversidad fitoplanctónica. Las condiciones físicas de la columna de agua
(temperatura, salinidad y contenido de oxígeno disuelto) presentan una variación estacional
37
representada por un período frío (otoño-invierno) y otro cálido (primavera-verano) (Avaria
& Muñoz 1982, Rodríguez & Escribano 1996). Por otra parte los filamentos de surgencia
generados en la península de Mejillones son responsables de la dinámica del ecosistema
costero, debido a que es el mecanismo principal de enriquecimiento de nutrientes de las
capas superficiales de la columna de agua, mas aun la sombra de surgencia generada al
interior de la Bahía es una estructura física importante que afecta la productividad primaria
y la retención de los organismos (Marín et al., 2003). Un mecanismo alternativo descrito
como trampa de surgencia está relacionado con la dinámica de la surgencia costera,
generando altas temperaturas hacia el sur de la península, este proceso influye también en
la retención de organismos planctónicos (Castilla et al., 2002).
En esta investigación nos centraremos en analizar la variabilidad de los principales
marcadores identificados en este estudio, los cuales asociaremos a la variabilidad que han
experimentado las poblaciones de peces, específicamente la anchoveta.

38
II, Metodología de Análisis

2.1. Colecta de muestras

Para la colecta de muestras se utilizo un box corer de 15 cm de sección y 1 metro


de largo, el cual posee un alma de acrílico que es retirada mediante un sistema de
abertura lateral (Anexo 1). La columna de sedimento fue recuperada en junio del
2009, en un punto de muestreo localizado al interior de la bahía Mejillones
(23°04´18,75” – 70°27´59,28”) a una profundidad de 80 metros (Fig. 1).
Posteriormente el box corer se derivo al Laboratorios de Sedimentología y
Paleoambientes de la Universidad de Antofagasta, en donde fue almacenado a 4°C
durante 2 semanas, retirando el agua drenada cada día.

Figura 1. Área de estudio, se indica el centro de surgencia, el frente termal (línea


discontinua) y la dirección del viento. Las líneas continuas marcan las distintas
profundidades y el círculo denota el lugar en donde se colecto el testigo.

39
2.2. Estratigrafía

Una vez drenada la mayoría del agua intersticial de la columna de sedimento se


procedió a analizar estratigráficamente el boxcore. En primer lugar se procedió a
la abertura del alma de acrílico (anexo 2) y al corte del sedimento en 5 lozas
longitudinales (anexo 2). Luego se procedió a tomar radiografías utilizando el
laboratorio clínico Blanco, la persona a cargo de la toma de muestras fue el
tecnólogo Juan Carlos Leon, los parámetros utilizados para obtener la placa
radiográfica fueron potencia-intensidad 60 Kvp, distancia 1 metro, tiempo de
exposición 0,16 segundos. Estas radiografías se obtuvieron para cada loza, con la
finalidad de generar una imagen completa del boxcore en rayos X (anexo 2). Una
vez determinada la orientación de las laminas que representan los distintos
procesos de sedimentación se procedió al corte horizontal de las laminas cada 0.5
cm. Cada corte fue rotulado y guardado a 4 °C.

2.3. Contenido de agua y densidad.

Para determinar el contenido de agua se procedió a pesar los cortes de las lozas de
sedimentos húmedos, para luego secarlos a 40°C hasta alcanzar un peso constante.
Una vez obtenidos los datos se calculo la humedad con la siguiente ecuación:

H = ((P húmedo- P seco)*100) P húmedo-1

Donde:

H = Humedad
P = Peso.

Densidad Real

Para el cálculo de la densidad se procedió a colectar submuestras de las lozas con


un cubo pequeño de volumen conocido, a lo largo de todo el testigo. Cada cubo
fue pesado, y dejado secar a 40°C hasta alcanzar un peso constante. La densidad
se calculó utilizando la siguiente ecuación:

ρ = (Pch – Pcs)/V
Donde:
ρ = densidad.
Pch = Peso cubo húmedo.
Pcs = Peso cubo seco.
V = volumen conocido.

2.4. Escala de Grises.

40
Para el análisis de la escala de grises se utilizó una imagen escaneada de la
radiografía de una sección de sedimento completa la cual fue sometida a un
análisis computacional utilizando el programa de imagen Image J el cual es de
descarga gratuita en la web. Para ello se le indico al programa que las láminas más
claras eran más densas mientras que las más obscuras eran menos densas.
Finalmente se procedió a realizar un análisis estratigráfico comparativo.

2.5. Granulometría y Mineralogía.

Se utilizó un analizador de imagen FPIA (Flow particle image analysis of size and
shape) 3000 (Malvern) para determinar la forma y tamaño de las partículas. Para
ello se utilizaron 0,5 mg de muestra seca, la cual se diluyó en 10 ml de agua
destilada. Previamente se elimino el exceso de sílice utilizando H2O2 como
método de disgregación.
Para determinar la composición mineral de las muestras se utilizo un equipo FT-
IR Shimadzu 8400 S (trasformación infrarroja de Fourier). Para esto se fabricaron
pastillas de análisis con 2,5 mg de muestra seca a la cual se les agregó KBr hasta
completar 1000 mg. Finalmente se separaron 300 mg para la confección de las
pastillas. Los análisis se realizaron en los laboratorios del IRD en Bondy, Paris.

2.6. Petrografía de la materia orgánica.

El estudio petrográfico fue realizado sobre la materia orgánica total aislada de la


fracción de carbonatos y silicatos, mediante un tratamiento con ácido clorhídrico y
fluorhídrico (Boussafir et al., 1994). Este estudio consistió en la identificación y
cuantificación de los diferentes tipos de materia orgánica usando un microscopio
de luz transmitida, de acuerdo a la metodología propuesta por Sifeddine y
Bertrand (1994). Los análisis se realizaron en los laboratorios del IRD en Bondy,
Paris.

2.7. Geoquímica.

Las muestras de sedimento fueron analizadas mediante pirólisis programada


Rock-Eval 6, utilizando 1 mg de sedimento seco, según la metodología descrita
por Lafargue et al. (1998). Este método permitió obtener los siguientes
parámetros; Carbono Orgánico Total (COT), Índice de Hidrogeno (IH) en mg
HC/g COT, Temperatura de pirólisis máxima (Tmax) e Índice de Oxígeno (IO) en
mgCO2/g COT. Cada uno de estos parámetros entrega información sobre la
cantidad, el tipo y estado de preservación de la materia orgánica sedimentaria. Se
utilizó un analizador elemental CHNS para cuantificar la composición elemental
(Carbono, Nitrógeno y Azufre) de los sedimentos, expresados como porcentaje de
la fracción seca. Para su calibración se utilizó ácido sulfanídico (C6H7NO3S)
como estándar.

41
2.8. Metales.

Para el análisis de metales, las muestras fueron sometidas secuencialmente a un


ataque ácido para disolverlas y extraer los metales. Para esto, se utilizó en primer
lugar una combinación de HNO3 y HF, en un baño de ultrasonido durante 10
minutos. Luego las muestras fueron calentadas en una placa térmica a 150 °C por
3 horas. Posteriormente se les añadió una solución de HF y HClO4 y fueron
mantenidas a 150°C. Finalmente y a la misma temperatura se añadió una solución
de NHNO3; este ataque se repitió hasta que se evaporara todo el ácido de las
muestras. El material resultante fue enjuagado con 25 ml con HNO3. Las
mediciones se realizaron con un espectrómetro de masa (ICP-MS Ultramass,
Varian) utilizando calibración externa y un espectrofotómetro de absorción
atómica (Shimadtzu AA-6300). El proceso analítico fue controlado mediante
réplicas y material de referencia certificado MESS-3 (Canadian National Research
Council). Los resultados de esta validación mostraron un error que no excede el
5% en cualquier caso.

2.9. Análisis Moleculares (Alkenonas como indicador de paleotemperaturas).

2.9.1. Extracción y separación de la fracción lipidica libre.

Para la extracción lipidica se utilizó un extractor acelerado de solventes modelo


ASE 2000 (dionex) (anexo 3), con el cual se separaron del sedimento los lípidos
totales utilizando diclorometano-metanol (1:1) a una temperatura de 1100 grados.

Posteriormente se procedió a la separación de este extracto en subfracciones


según lo descrito por Ternois et al. (1998). Para esto se fabricaron columnas
cromatograficas a partir de pipetas Pasteur las cuales fueron taponeadas con una
fibra de vidrio de 100-200 um de abertura, luego se añadieron 4,5 cm de sílice
(anexo 3). Esta sílice fue previamente activada a 110°C durante 24 horas. Una vez
finalizado el armado de la columna se procedió a inyectar lentamente el extracto
(anexo 3) y se les aplicó una serie de solventes para la separación:

• Fracción 1: 2 ml de heptano (Hidrocarburos) ;


• Fracción 2: 1 ml de heptano + 2 ml de heptano: tolueno (75:25) (HAPs*) ;
• Fracción 3: 2 ml de heptano: tolueno (50:50) (esteres);
• Fracción 4: 2 ml de heptano: acetato de etilo (95:05) + 2 ml de heptano: acetato
de etilo (90:10) (alquenonas);
• Fracción 5: 2 ml de heptano: acetato de etilo (85:15) (alcohol),
• Fracción 6: 2 ml de heptano: acetato de etilo (80:20) (esteroles),
• Fracción 7: 3 ml acetato de etilo + 3 ml de metanol (polares).
* HAP = hidrocarburos aromáticos policíclicos

Cada fracción fue colectada en viales de 4 ml, los cuales se dispusieron en una
placa calefactora en donde se les sometió a un flujo de nitrógeno constante para

42
evaporar los solventes. Una vez evaporados los solventes se refrigeraron las
fracciones antes de proceder al análisis cromatográfico.

2.9.2. Los análisis cromatográficos

La identificación de las Alkenonas se realizó en un cromatografía en fase gaseosa


Perkin - Elmer Auto System XL® dotado de un detector de ionización de flama -
FID (flame ionisation detector). Para la obtención de los resultados se utilizó el
programa computacional Turbochrom® (anexo 3).

Un detalle más preciso de los métodos de análisis se puede encontrar en Gurgel


(2008).

2.10. Identificación de las escamas y cálculo de la tasa de deposición de escamas

2.10.1 Determinación escamas de peces.

Para la determinación de las escamas de peces se utilizaron los cortes de 0.5 cm


de la loza 6. La separación de las escamas desde el sedimento se realizó utilizando
tamices de 0.25 mm de abertura de malla, los cuales fueron sometidos a un flujo
constante de agua. Una vez eliminado el sedimento se procedió a colectar las
escamas desde el tamiz utilizando pinzas y agujas quirúrgicas. Posteriormente las
escamas separadas se depositaron en capsulas petri con agua destilada y
previamente rotuladas con el numero de corte. Finalmente se procedió a su
identificación mediante la observación en un microscopio marca Olympus
(modelo BX47) a 4X. Además se fotografió cada una de las escamas para ser
sometidas al proceso de clasificación entre sardinas y anchovetas. Para la
identificación de las escamas se utilizo la clasificación de escamas típicas para
cada especie, estas escamas son las más fáciles de desprenderse del cuerpo del pez
y son encontradas fácilmente en los sedimentos (Soutar, 1967; Soutar and Isaacs,
1974; DeVries and Pearcy, 1982; Shackleton, 1987; O’Connell and Tunnicliffe,
2001). Las escamas típicas de las especies más importantes del área de estudio son
descritas por Valdes et al. (2008). Estas escamas se caracterizan por su forma,
posición, la forma de su focus, apariencia de su campo anterior y posterior y su
radio. (Anexo 4). (mas antecedentes en Salvatteci et al., 2012)

Las escamas típicas encontradas en bahía de Mejillones del Sur corresponden a las
siguientes especies y presentan las siguientes características (Valdés et al2008):

Orden: Clupeiformes;
Famila: Clupeidae;
Especie: Sardinops sagax (Jenyns, 1842) – Sardina.
Tipo de escama: cycloide (Anexo 4).
Forma: cuadrada, con bordes relativamente redondeados.
Focus: de aspecto difuso, situado en la parte media de la escama, cerca del campo posterior.
Radios: regulares, bien definidos y paralelos con surcos o canales presentes entre la zona de
inserción y el punto focal.
43
Orden: Clupeiformes;
Famila: Engraulidae;
Especie: Engraulis ringens (Jenyns, 1842) – Anchoveta.
Tipo de escama: cycloide (Anexo 4).
Forma: rectangular con bordes ovales en forma de escudo y con prominentes bordes
laterales convexos alrededor del área de relleno.
Focus: de aspecto difuso, situado cerca del campo posterior.
Radios: longitudinales y de posición externa (borde externo) que convergen hacia el foco y
adornados con numerosos circuli.

2.11. Geocronología.

Para datar el testigo de sedimento se utilizaron los cortes de la loza 2, los cuales
fueron seleccionados según los eventos estratigráficos. Para las dataciones se
utilizaron lo isótopos 210Pb y 14C (anexo 5).
210
2.11.1. Pb

Se enviaron 10 muestras para el análisis de 210Pb al Laboratoire des Sciences de Climat et


de l’Environnement, UMR CEA – CNRS-Univ. Versailles-Saint Quentin en Yveline, las
cuales fueron obtenidas de los primeros 22 cm del testigo de sedimento. Para calcular las
edades se utilizaron solamente las muestras hasta los 11 cm de profundidad, esto debido a
que pasado esta profundidad y alcanzando una edad de 150 años, las dataciones se tornan
incoherentes (Vargas 2002). En los párrafos siguientes se explica el modelo utilizado

Modelo CRS

Cuando se producen cambios significativos en la tasa de acumulación de masa en el


tiempo, es necesario utilizar un modelo diferente. Este es el modelo CRS, en donde la tasa
de de aporte de 210 Pbxs a los sedimentos es constante durante la formación de estos, sin
poner restricciones a la velocidad de sedimentación (Appleby et al., 1978). Debido a esto la
concentración de 210 Pbxs no tiene que disminuir en la columna sedimentaria. Al
mantenerse constante el aporte de esta fracción, una disminución en la velocidad de
sedimentación se vera reflejada en un aumento de la concentración de 210 Pbxs. Esta
hipótesis se comprueba cuando la fuente de 210 Pbxs, es completamente atmosférica. El
modelo se va a adaptar a los efectos de dilución de la concentración de 210 Pbxs, debido al
aumento de la sedimentación, lo cual puede explicar la presencia de una actividad máxima
en los sedimentos más profundos. Debido a esta adaptación este es el modelo más utilizado
por los investigadores. El método de cálculo de las tasas de acumulación de masa y de
determinación de la cronología, se resume en los párrafos siguientes (Appleby & Oldfield,
1978).

Se define I∞ como la actividad total de 210 Pbxs de la secuencia sedimentaria a datar. Im es el


inventario de la actividad total de 210 Pbxs en la profundidad en la profundidad de masa m y
Iz es el inventario de la cantidad de 210 Pbxs a partir de la profundidad de masa m en la parte
44
baja de la serie de datos. El flujo de 210 Pbxs debe compensar la pérdida debido a la
descomposición radioactiva. Entonces:
F = λ* I∞
F = aporte de 210 Pbxs, constante en el tiempo.
Im = está definido como:
Im = ∫ Adz, evaluada entre 0 y m → Im = ∫ F*e –λt dt, evaluada entre 0 y tm.
A = actividad de 210 Pbxs a la profundidad z.
t = tiempo correspondiente a la profundidad de masa m.

En remplazo de F, se obtiene:

Im = ∫ λ* I∞* e –λt dt = I∞* [ -e –λt/ λ], evaluado entre 0 y t → Im = I∞ * [ 1 -e –λt]


→ Im/ I∞ = 1 -e –λt → (I∞ - Im)/ I∞ = e –λt → Iz / I∞ = e –λt → Iz = I∞ * e –λt

Los tiempos corresponden a la profundidad de masa m, entonces esto se define como:

t = - (1/λ)*ln(Iz/ I∞),

por lo tanto la tasa de acumulación de masa se calcula utilizando la siguiente relación:


W = m/t
m = masa
t = tiempo trascurrido a partir de la depositación de sedimento.

Normalmente, el problema más difícil es calcular el inventario total de 210 Pbxs de la


secuencia sedimentaria. El modelo necesita medidas de la actividad de 210 Pbxs hasta lo
más próximo a cero, pero normalmente las medidas se detienen cuando el error pasa a ser
más importante que el valor de la medición. El modelo va entonces a ignorar una pequeña
parte del inventario total, en particular en la base del perfil de medición. Esto va a ser
despreciable para las dataciones más recientes (normalmente los últimos 80 – 100 años),
pero para las dataciones más antiguas la fracción despreciable va a representar una parte
importante del Iz ( Binford, 1990). Binford (1990) propone una corrección numérica en la
cual la actividad de 210 Pbxs que falta en la profundidad es agregada en función de la masa
acumulada. Para esto es necesario considerar una tasa de acumulación constante a partir de
una masa acumulada equivalente al 80% del inventario total, hasta que la actividad pase a
ser igual a 0.

45
2.11.2. Datación por 14C

Se enviaron 18 muestras para el análisis de 14C al Laboratoire des Sciences de Climat et de


l’Environnement, UMR CEA – CNRS-Univ. Versailles-Saint Quentin en Yveline, las
cuales fueron obtenidas entre los 11 (cm) y los 54 (cm) de profundidad. Para calcular las
edades se utilizaron solamente las muestras que no entregaban datos incoherentes (anexo 5)
(Vargas 2002). La calibración de las edades se realizo utilizando el programa gratuito Calib
6.0 (University of Washington, www.calib.com). Antes de comenzar las dataciones con
Calib se estableció el efecto reservorio según lo planteado por Ortlieb et al. (2010), quien
señala un efecto reservorio local para la región de Antofagasta de 236 ± 60 años (ver
introducción). Luego se procedió a ingresar el valor de este efecto, ajustando los
parámetros para el hemisferio sur. Los valores entregados tienen un rango de error de 2
desviaciones estándar, debido a que es el valor que mejor se ajusta a los datos isotópicos
obtenidos mediante 14C (Vargas et al., 2007, Ortlieb et al., 2010) (más información sobre
el cómo funciona el programa se encuentra disponible en www.calib.com)

46
III. RESULTADOS

3. Caracterización de la columna sedimentaria.

3.1. Estratigrafía y Densidad

En la columna sedimentaria de 54 (cm) obtenida en la bahía de Mejillones en el


año 2009, es posible determinar que el material colectado presenta en general un color
oliváceo y una estratificación poco visible al observarla a ojo desnudo (Fig. 2). Pero los
distintos tipos de laminaciones se hacen visibles al analizar la imagen radiográfica digital
(Fig. 2). El patrón de estratificación, en un 95% de la columna sedimentaria, es marcado y
definido, sin observarse estructuras asociadas a procesos de bioperturbación por
macrofauna bentónica (ej. grietas o erosión de láminas) o corrientes de fondo de la bahía.
Las laminaciones más obscuras corresponden a material menos denso, mientras que las
láminas más claras corresponden a material más denso. Se puede determinar además que
los estratos presentan distintos tamaños que van desde los 2 mm a los 4 cm (Fig. 2, 1- 4
cm). Este ultimo estrato podría corresponder a restos de diatomeas de gran tamaño
(Coscinodiscus sp.), según lo descrito en Vargas et al. (2004). Por otra parte es posible
dividir el testigo de sedimento en tres facies estratigráficas; una parte superficial III (0-10
cm) una central II (10 – 31,5 cm) y una parte final I (31,5-54 cm), la determinación de las
facies sedimentarias se realizo utilizando las diferencias en las laminaciones, en el color y
en la densidad (Figs. 2 y 3, S: superficie, C: centro y N: nariz).
Para la densidad se observa una variabilidad en el registro sedimentario la cual está
relacionada con las laminaciones claras y obscuras presente en el testigo, en donde tenemos
que los estratos superficiales (10 cm) presentan una menor densidad en comparación con
los estratos medios (10 a 45 cm) y de fondo (45 a 54 cm) por otra parte al determinar la
escala de grises en posible observar un comportamiento similar al de las laminaciones
claras y obscuras registradas en el testigo, (Fig. 4).

3.2. Granulometría y Mineralogía.

Al determinar las fracciones granulométricas mediante un analizador de tamaño de


partículas (ver metodología), se observan diferencias asociadas a la profundidad de la
columna sedimentaria. Al analizar esta variabilidad comenzando desde los estratos más
antiguos a los más nuevos, tenemos que desde la base (54 cm) hasta los 42 cm tenemos un
aumento de arcillas y una disminución de los limos. Desde los 42 cm a los 12 cm tenemos
una disminución de las arcillas y un leve incremento del limo medio. Desde los 12 a la
superficie del testigo se tiene un aumento de las arcillas y una disminución de los limos
(Fig. 5).
Respecto a el porcentaje de minerales, podemos decir que también se observa una
estratificación con una zona superficial, una media y una final. El cuarzo comienza a
disminuir desde la base hasta los 36 cm. Posteriormente se registran 2 grandes
fluctuaciones desde los 36 cm hasta los 21 cm y desde los 21 hasta los 13 cm. Finalmente
se observa un aumento desde los 13 cm hasta los 8,5 cm desde donde comienza un
descenso paulatino hacia los estratos superficiales (Fig. 6)

47
La sílice muestra una disminución desde la base del testigo hasta los 39,5 cm, luego
un incremento desde los 39,5 a los 10 cm y una disminución desde los 10 cm hasta la
superficie del testigo. La calcita muestra una variabilidad marcada hasta los 19 cm y luego
un periodo de menor variabilidad desde los 19 cm hasta los 13 cm. Desde los 13 cm a la
superficie la calcita muestra una tendencia al aumento. Por otra parte la aragonita muestra
escasa variabilidad hasta los 13 cm y una tendencia al aumento hacia la superficie con un
pico entre los 9 y 8 cm (Fig. 6).

3.3. Petrografía de la materia orgánica.

Se registraron dos tipos de material orgánico un material floculado y un material


tipo gel (ver discusión materia orgánica capítulo II). El porcentaje de material orgánico
floculado presenta una variabilidad total que fluctúa entre los 45 y los 76 %, registrándose
los menores valores hacia la superficie. Mientras que el material orgánico tipo gel presenta
un porcentaje menor que el material orgánico floculado, este tipo de material presenta una
mayor con valores que están entre un 5 y un 20 %, registrándose los valores más altos en la
base del testigo, disminuyendo hasta los 49 cm, luego se registra un aumento desde los 39
hasta los 33 cm y una disminución desde los 33 cm hasta los 16 cm. Además se observa
tendencia hacia el incremento desde los 16 hasta los estratos superficiales (Fig. 7).

3.4. Geoquímica

El porcentaje de COT presenta una disminución desde la base hasta los 49 cm.
Luego un aumento desde los 49 a los 23 cm y una disminución desde los 33 a los 22 cm.
Finalmente se observa un aumento en el porcentaje de COT desde los 22 cm hacia la
superficie.
El IO presenta una disminución desde los 54 a los 51 cm, un aumento desde los 51
a los 48 cm, una disminución desde los 48 a los 26 cm un aumento desde los 26 a los 7 cm
y una diminución desde los 7 cm a la superficie del testigo.
El IH presenta una disminución desde los 54 a los 43 cm, un aumento desde los 43
a los 5 cm, una disminución desde los 5 a los 3 cm y finamente un aumento hacia la
superficie del box (Fig. 8).
Las fluctuaciones de carbono y nitrógeno presentan un comportamiento similar, con
una disminución desde los 54 a los 44 cm, un aumento desde los 44 cm a los 35 cm, una
disminución desde los 36 a los 14 cm y un aumento desde los 14 cm hacia los estratos
superficiales (figura 9). Por otro lado el azufre El azufre presenta una variabilidad a lo
largo de toda la columna sedimentaria con 3 grandes fluctuaciones una en la base (54 a 41
cm) en la zona central (41 a los 4 cm) y uno superficial (4 a los 0 cm) (Fig. 9). Mientras que
la razón C/N nos indica el tipo de material orgánico (Niggemann et al., 2007), el valor de
esta razón está entre un valor de 5 a 10 (Fig. 9), por lo tanto corresponde a materia
orgánica de origen fitoplanctónico (Niggemann et al., 2007).

48
3.5. Metales

Para el Cd se observa una disminución desde los 54 a los 43 cm, un aumento en la


parte central (43 a los 9 cm) y una disminución en los primeros estratos (desde los 9 a los 0
cm). Además se observan 3 grandes fluctuaciones en los 42, 19 y 9 cm (Fig. 10).
El V y él Ni presentan un comportamiento similar con un aumento en la
concentración de V y de Ni (54 a los 42 cm), un aumento para el V en la el sector central
(42 a los 5 cm), una disminución para el níquel desde los 42 a los 5 cm y una disminución
en la zona superficial (5 a 0 cm) para ambos metales (Fig. 10).
La concentración de Mo presenta una serie de fluctuaciones en la columna
sedimentaria con una disminución en la base (54 a 43 cm), un aumento en la zona central
(43 a 5 cm) y un aumento en el sector superficial (5 a 0 cm), además se observa un aumento
brusco de la concentración de Mo en los 36 cm (Fig. 10).
Finalmente la concentración de Al presenta una disminución en la base del testigo
(54 a 43 cm) una disminución desde los 43 a los 5 cm y un aumento en los estratos
superficiales (5 a 0 cm) (Fig. 10).

3.6. Análisis Moleculares (alquenonas)

Las alquenonas han sido ampliamente utilizadas como marcadores de productividad


y además como marcadores de temperatura (ver discusión). Al analizar el comportamiento
de la concentración de alquenonas observamos que desde los 54 a los 40 cm se observa un
aumento en la concentración de alquenonas, una disminución desde los 41,5 a los 40 y un
aumento hacia el presente haciéndose más marcado desde los 15 cm hacia la superficie, lo
cual se concuerda con los cambios estratigráficos superficiales (15 a 0 cm) (Fig. 11).

3.7. Restos de peces

Para la determinación de la fluctuación de las poblaciones de Anchoveta y Sardina


se contabilizaron las escamas que se encontraron en los estratos sedimentológicos. Al
caracterizar la fluctuación en el número de escamas encontradas es posible determinar que
para la Anchoveta, se observa una disminución entre los 54 a los 42 cm, un aumento desde
los 42 a los 5 cm y una disminución en los estratos superficiales (5 a 0 cm). Mientras que
para la Sardina también es posible determinar una diminución entre los 54 a los 42 cm un
aumento desde los 42 a los 5 cm y una disminución en la superficie (5 a 0 cm). Además
para la Anchoveta se observan 4 fluctuaciones 2 grandes y 2 más pequeñas. Las 2 más
grandes se extienden desde los 42 a los 30 cm y desde los 30 a los 10 cm. Las dos
fluctuaciones más cortas se extienden desde los 13 hasta los 7,5 cm y desde los 7,5 a los 2,5
cm, el mayor número de escamas para la anchoveta se encontró a los 5, 11 y 24 cm. Para la
sardina se observa una gran fluctuación desde los 35 a los 4,5 cm y el mayor número de
escamas se registro a los 53 cm. (Fig. 12).

49
3.8. Dataciones

El modelo utilizado para las dataciones por 210Pb fue el (CRS), mientras que para
fechar las muestras de 14C se utilizo el Calib 6.1 (ver metodología). En la Tabla 1 se pueden
observar los valores no calibrados para las edades de 210Pb y en la Tabla 2 los valores no
calibrados para las edades de 14C. El análisis grafico para el plomo en exceso (210Pbxs)
indica que este isotopo disminuye a medida que aumenta la profundidad (Fig.13a), el
mismo comportamiento se observa para las edades sin calibrar del 14C (A.P) (Fig.13b).
Mientras que al unir ambas edades es posible observar ciertos datos que se escapan a la
datación (Fig. 13c) por lo que se procedió a eliminarlos. Una vez depurados los datos a
ajustar las edades mediante una regresión lineal (R2 = 0,9982), a partir de este ajuste se
calculo una tasa de sedimentación común (0,08 cm año-1) para ambas dataciones (Fig. 13d).
Para posteriormente fechar toda la columna sedimentaria, obteniendo una resolución
temporal de 674 años (Tabla 3).

3.8.1. Modelo de datación y tasas de sedimentación.

El modelo de datación utilizado para la obtención de la cronología utilizando 210Pb


es el CRS Constant Rate of Supply (CRS) ( Appleby and Oldfield, 1978) , debido a que es
el que mejor se ajusta a nuestra columna estratigráfica (ver metodología), el cual ha sido
utilizado previamente por Vargas et al. 2000, en testigos de sedimento de esta misma bahía.
Las dataciones con 14C se realizaron después de llegar al límite de las dataciones realizadas
con 210Pb (150 años), Las edades fueron calibradas utilizando el software Calib 6.0.1 (mas
antecedentes en www.calib.com) para muestras de origen marino del hemisferio sur, con un
efecto reservorio de 236 ± 60 (Ortlieb et al., 2011), teniendo en cuenta un rango de 2
desviaciones estándar para la edad calibrada (95.4 % de probabilidades). Este programa de
datación a sido utilizado por Vargas et al. (2005); Reinemann et al. (2009); Ortlieb et al.
(2011); Gayo et al. (2012).
Para establecer las tasas de sedimentación se utilizo un mismo valor para las
dataciones con 210Pb y 14C, esto como consecuencia del ajuste entre ambos métodos de
datación (R2 = 0.9982, Fig. 13 (c)). La tasa de sedimentación utilizada para este caso fue de
0,08 ± 0,01 (cm2 año-1) por lo tanto 0,5 cm equivaldrían aproximadamente a 6 años. Este
valor esta dentro de los rangos reportados por Vargas et al. (2004) (0,15 cm2 año-1) y
Caniupán et al. (2009) (0,18 cm2 año-1). Al respecto Guiñez et al. Enviado (capítulo I)
calculan un flujo total de material particulado para trampas de sedimento de 0,13 (g cm2
año-1) (4 g m2 dia-1), el cual concuerda con la tasa de acumulación calculada para nuestro
testigo. Con lo cual corroboramos que las fechas calculadas tienen relación con la tasa de
sedimentación registrada para la bahía de Mejillones, esto nos permite corroborar si el
cálculo de las dataciones es correcto.

50
3.9. Análisis estadísticos

Se realizo una correlación para determinar el grado de relación lineal entre los
distintos marcadores utilizados en este estudio. La correlación realizada indica que las
relaciones positivas entre algunos parámetros permiten reafirmar el comportamiento de
estos como marcadores, por ejemplo al observar la relación positiva entre el COT y el C37,
afirmamos que ambos marcadores responden similarmente, esto debido a que ambos son
indicadores de productividad. Para las demás relaciones consultar la Tabla 4.

51
Box Grande (BG) Loza 7

Superficie (S)
54 (cm)

Centro (C)
54 cm

Nariz 1 (N1)

Nariz 2 (N2)

Nariz 3 (N3)

a b c d e

Figura 2. Secuencia de el proceso de muestreo, a) columna sedimentaria b) cortes


horizontales realizados para separar la columna c) obtención de las lozas mediante cortes
verticales cada 2,5 cm d) loza 3 central en fresco e) radiografía integrada de todo el testigo
de sedimento.

52
0
1 2000
2
3 1980
4 1960
5
6 1940 III
7 1920
8
9 1900
10
11 1880
12 1860
13
14 1840
15 1820
16
17 1800
18
19 1780
(cm)

20 1760
21
1740 II
Edad (A.D)

22
23 1720
Profundidad (cm)
Profundidad

24
Cronología (A.D)

25 1700
26
27
1680
28 1660
29
30 1640
31 1620
32
33 1600
34
35
1580
36 1560
37
38 1540
39 1520
40
41 1500
42
1480
43
44
I
1460
45
46 1440
47 1420
48
49 1400
50
1380
51
52 1360
53
54 1340

Figura 3. Radiografía gecronología y profundidad de la columna sedimentaria completa del


testigo colectado en Bahía de Mejillones del Sur, Los números romanos indican los
estratos estratigráficos identificados entendiéndose como I el estrato más antiguo y como
III el estrato mas reciente.

53
Figura
ura 4. Densidad digital (escala de grises) y densidad real de la columna sedimentaria
completa del testigo colectado
olectado en Bahía de Mejillones del Sur.

54
Granulometría y Mineralogía.

Porcentaje de arcillas
Porcentaje de arcillas (1,5 µm)
(1,5µm) Porcentaje de limo
Porcentaje de limmuy
o muyfino µmµm)
fino (6(6 ) Porcentaje dedelimo
Porcentaje medio
limo medio µm) µm)
(31(31
65 70 75 80 85 90 10 11 12 13 14 15 16 17 180 1 2 3 4 5
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
(cm)

23
Profundidad (cm)

24
25
Profundidad

26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 5. Análisis granulométrico de las fracciones más representativas de la columna sedimentaria completa del testigo colectado en
Bahía de Mejillones del Sur.

55
Cuarzo
Cuarzo (%) (%) Silica
Silica(%)
(%) Calcita
Calcita(%(%)
) Aragonita
Aragonita(%) (%)

0 2 4 6 8 10 12 14 16 0 5 10 15 20 25 30 35 4010 15 20 25 30 35 40 452 4 6 8 10 12 14 16
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
(cm)
Profundidad(cm)

24
25
26
Profundidad

27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 6. Análisis mineralógico (cuarzo, sílica, calcita y aragonita) de la columna sedimentaria completa del testigo colectado en
Bahía de Mejillones del Sur.
Petrografía de la materia orgánica.

56
Materia orgá
% Materia nica floculada
Orgánica Floculada (%) Materia orgánica
% Materia Orgánicatipo gel (%)
Gelificada

0 20 40 60 80 0 5 10 15 20 25
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
Profundidad (cm)
Profundida d (cm)

24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 7. Análisis de palinofacies (MO floculada y MO gelificada) de la columna sedimentaria completa del testigo colectado en
Bahía de Mejillones del Sur.
Geoquímica.

57
Ca rbono orgánico
COT % total (%) IO (mg CO2/g
IO (mgCO2/g COT)
COT) IHIH(mg HC/g
(mg HC/g COT)COT)

3,0 3,5 4,0 4,5 5,0 5,5 6,0 6,5 7,0 7,5 130 140 150 160 170 180 190 200 400 420 440 460 480 500 520 540 560 580
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
d (m)

22
23
Profundidad (cm)

24
25
Profundida

26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 8. Análisis de pirolisis programada Rock-Eval 6 (COT, IO y IH) de la columna sedimentaria completa del testigo colectado en
Bahía de Mejillones del Sur.

58
Carbono
C (%) total (%) Nitrógeno
N(%) total (%) AzufreS(%
total
) (%) C OT
C/N / N

0 2 4 6 8 10 12 14 0,0 0,2 0,4 0,6 0,8 1,0 1,2 0,0 0,2 0,4 0,6 0,8 1,0 1,2 1,4 1,6 1,8 4 5 6 7 8 9 10 11
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
(cm)

23
Profundidad (cm)

24
25
Profundidad

26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 9. Análisis de composición elemental CNS (C, N, S y C/N) y razón C/N de la columna sedimentaria completa del testigo
colectado en Bahía de Mejillones del Sur.

59
Metales.

-1 -1 -1 -1
Cd (mgkg -1
kg -1) ) V V(mg ) -1 )
(mgkgkg Mo (mg kg-1kg)
Mo (mg ) Ni
Ni (mgkg )kg-1 )
(mg (mg kgkg)-1 )
AlAl(mg
Cd (mg
0 20 40 60 80 100 20 40 60 80 100 0
120 50 100 150 200 250 0 10 20 30 40 50 60 70 80
0 500 1000 1500 2000 2500 3000
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
d (m)

23
24
Profundidad (cm)

25
Profundida

26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 10. Análisis de metales pesados (Cd, V, Mo, Ni y Al) de la columna sedimentaria completa del testigo colectado en Bahía de
Mejillones del Sur.

60
Análisis Moleculares

C 37 (µg g-1)
0 10 20 30 40 50
0
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
Profundidad (cm)

24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
51
52
53
54

Figura 11. Determinación de las Alquenonas de la columna sedimentaria completa del


testigo colectado en Bahía de Mejillones del Sur.

61
Figura 12. Numero de escamas de Engraulis ringens y Sardinops sagax colectadas en la
columna de sedimento.

62
Dataciones.

800 700
a
b
700
800
600

900
Pbxs (Bq/Kg)

500

Edad 14C (A.P)


400 1000

300
210

1100
200

1200
100

0
1300
0 5 10 15 20 25 0 10 20 30 40 50 60
Profundidad (cm) Profundidad (m)

2100 2100
c R2 = 0,9982 d
210 Pb 210
Pb
2000 14 C 14
2000 C

1900 1900
Edad (A.D)

Edad (A.D)

1800 1800

1700 1700

1600 1600

1500 1500

1400 1400
0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50

Profundidad (m) Profundidad (m)

Figuras 13. (a) Actividad, medida de 210 Pb en exceso en la columna sedimentaria, (b)
edades sin calibrar de 14C, (c) Análisis grafico del 210Pb y el 14C sin eliminar los outliers,
(d) ajuste de las edades obtenidas del 210Pb y del C14 mediante una regresión lineal (luego
de eliminar los outliers)

63
210
Pb
Prof.
210 234 226 210 228 228 228 137 241
(cm) Pb Th Ra Pbexc Ra Th Th/Ra Cs K Am

0,5 796 ± 23 77 ± 10 102 ± 7 44,8 ± 1,9 751 ± 23 10,0 ± 2,4 10,2 ± 1,0 1,0 0,1 ± 0,1 0,48 ± 0,05 0,1 0,7
1,5 603 ± 18 108 ± 9 111 ± 6 35,9 ± 1,4 567 ± 18 7,0 ± 1,8 9,8 ± 0,8 1,4 0,4 ± 0,2 0,65 ± 0,05 1,2 0,5
4 293 ± 9 160 ± 7 169 ± 5 58,6 ± 1,2 234 ± 9 5,9 ± 1,3 8,6 ± 0,5 1,5 ± 0,4 0,50 ± 0,03 1,1 0,4
5 217 ± 17 163 ± 15 144 ± 10 59,6 ± 2,6 157 ± 17 4,0 ± 2,5 7,7 ± 1,1 1,9 ± 6,0 0,52 ± 0,06 0,8
5,5 213 ± 15 138 ± 13 145 ± 9 62,6 ± 2,5 150 ± 15 9,4 ± 2,6 8,7 ± 1,1 0,9 1,1 0,5 0,51 ± 0,06 0,3 0,8
8 161 ± 7 126 ± 6 147 ± 5 85,3 ± 1,4 76 ± 7 4,3 ± 1,2 7,1 ± 0,5 1,7 1,5 0,3 0,42 ± 0,03 0,3 0,4
11 62 ± 9 99 ± 10 116 ± 7 43,8 ± 1,7 18 ± 9 6,7 2,0 7,7 0,8 1,1 0,4 0,53 0,05 0,6
14,5 120 ± 15 96 ± 14 132 ± 10 73,8 ± 3,2 46 ± 15 5,0 ± 2,9 5,2 ± 1,1 1,0 0,1 0,35 ± 0,06 0,3 0,9
18 103 ± 16 123 ± 15 112 ± 11 98,8 ± 3,9 4 ± 16 5,7 3,3 8,7 1,4 1,5 0,53 0,07
21,5 100 ± 14 78 ± 14 109 ± 9 76,4 ± 3,1 24 ± 14 2,5 ± 2,2 5,1 ± 1,1 2,0 1,0 0,47 ± 0,06 0,9

Tabla 1. Resultados no calibrados de 210Pb.

64
14
C
Muestras de referencia Prof. (cm) Prof. media (cm) mg C d13C Fraccionamiento Edad radiocarbono BP
-
L3CBGMEJ 0909-C-12 11 10,75 0.57 19.20 90.25 ± 0.24 825 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-14 12 10,75 1.00 19.20 89.80 ± 0.23 865 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-19 14,5 12,25 1.07 19.90 90.03 ± 0.22 845 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-26 18 17,75 0.65 19.70 89.79 ± 0.23 865 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-33 21,5 21,25 1.10 18.90 89.14 ± 0.22 925 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-41 25,5 25,25 1.40 20.20 89.38 ± 0.23 900 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-44 27 26,75 1.56 18.40 88.60 ± 0.22 970 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-58 34 33,75 1.20 19.10 88.76 ± 0.23 960 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-61 35,5 35,25 1.30 21.40 89.02 ± 0.22 935 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-67 38,5 38,25 1.20 20.00 87.79 ± 0.23 1045 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-70 40 39,75 1.50 21.50 88.04 ± 0.24 1025 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-74 42 41,75 1.50 19.90 87.30 ± 0.21 1090 ± 30
-
L3CBGMEJ 0909-C-77 43,5 43,25 1.20 21.20 87.62 ± 0.21 1060 ± 30
L3N1BGMEJ 0909-C-1- -
Y2 45 44,75 1.30 19.80 86.48 ± 0.21 1165 ± 30
-
L3;1BGMEJ 0909-C-4 46 45,75 1.20 21.00 86.81 ± 0.23 1135 ± 30
-
L3;1BGMEJ 0909-C-6 47 46,75 1.30 25.40 87.54 ± 0.24 1070 ± 30
-
L3;3BGMEJ 0909-C-4 53,5 53,25 1.20 19.70 87.65 ± 0.22 1060 ± 30
-
L3;3BGMEJ 0909-C-7 54 53,75 1.10 19.50 87.72 ± 0.23 1055 ± 30
Tabla 2. Resultados no calibrados de 14C (en negrita los posibles valores erróneos).

65
-1
Método Profundidad media (cm) Edad del sedimento (años BP) Año Domini Tasa de sedimentación (cm año )
210Pb 0,25 0 2009
210Pb 1,25 15,5587 1993,4413 0,080340903
210Pb 3,75 35,9878 1973,0122 0,10420198
210Pb 4,75 50,6806 1958,3194 0,093724226
210Pb 5,25 66,5494 1942,4506 0,078888765
210Pb 7,75 97,0732 1911,9268 0,079836659
210Pb 10,75 150,3406 1858,6594 0,071504304
14C 25,25 349 1660 0,07234957
14C 33,75 459 1550 0,073529412
14C 38,25 519 1490 0,073699422
14C 41,75 549 1460 0,076047359
14C 44,75 579 1430 0,077288428

Tabla 3. Cálculos de los años calibrados y tasa de sedimentación.

66
COT OI Cd ;i Al V Mo C 37 ; C S Quarzo Silica Calcita
(%) (mg CO2/g COT) (mg kg-1) (mg kg-1) (mg kg-1) (mg kg-1) (mg kg-1) µg g-1)
(µ (%) (%) (%) (%) (%) (%)

OI (mg CO2/g COT) -0,037


0,706

Cd (mg kg-1) -0,238 0,216


0,104 0,14

;i (mg kg-1) -0,405 0,214 0,739


0,004 0,144 0,001

Al (mg kg-1) 0,077 -0,168 -0,373 -0,653


0,604 0,255 0,008 0,001
V (mg kg-1) -0,277 0,216 0,754 0,837 -0,606
0,050 0,141 0,001 0,001 0,001

Mo (mg kg-1) -0,08 -0,156 -0,274 -0,035 -0,319 0,032


0,583 0,283 0,343 0,905 0,267 0,913

C 37 (ug g-1) 0,451 -0,272 -0,228 -0,459 0,275 -0,417 -0,289


0,001 0,023 0,168 0,004 0,095 0,009 0,109
; (%) 0,416 -0,264 -0,19 -0,378 0,178 -0,291 -0,233 0,402
0,001 0,007 0,192 0,007 0,222 0,042 0,107 0,001

C (%) 0,353 -0,234 -0,19 -0,313 0,12 -0,235 -0,139 0,314 0,881
0,001 0,018 0,191 0,029 0,413 0,103 0,341 0,008 0,001

S (%) 0,151 -0,038 -0,011 -0,01 -0,101 0,138 -0,071 -0,087 0,184 0,204
0,129 0,706 0,938 0,946 0,492 0,344 0,626 0,471 0,061 0,037
Cuarzo (%) 0,5 0,132 -0,057 -0,055 0,068 -0,071 0,009 0,271 0,093 0,062 0,044
0,001 0,345 0,763 0,772 0,719 0,71 0,971 0,095 0,518 0,665 0,76
- - -
Silica (%) -0,719 0,02 0,252 0,219 -0,008 0,346 0,04 -0,447 0,269 0,226 0,053 -0,776
0,001 0,886 0,179 0,245 0,968 0,061 0,872 0,004 0,056 0,111 0,71 0,001

Calcita (%) 0,728 -0,126 -0,056 -0,096 0,166 -0,156 0,038 0,456 0,095 0,143 0,169 0,526 -0,591
0,001 0,368 0,768 0,613 0,381 0,411 0,877 0,003 0,505 0,317 0,234 0,001 0,001

Aragonita (%) 0,71 -0,117 -0,089 -0,084 0,162 -0,174 0,099 0,404 0,039 0,1 0,119 0,499 -0,57 0,99
0,001 0,408 0,644 0,664 0,4 0,366 0,686 0,012 0,789 0,492 0,411 0,001 0,001 0,001

Tabla 4, análisis de correlación para las variables en estudio, en negrita se marcan los valores de P < 0,05.

67
IV. DISCUCION

4.1. Estratigrafía

La columna de sedimento presenta una sucesión de laminas claras y obscuras cuyo


tamaño vario desde 1 mm a 20 mm, los sedimentos presentaron un color oliváceo
característico, lo cual concuerda con lo postulado por Ortlieb et al. (1994, 2000) Valdés et
al. (2000, 2004) y Diaz-Ochoa et al. (2011). La densidad experimenta fluctuaciones
relacionadas con la estratigrafía del testigo, esto está relacionado al tipo de laminación
encontrado (Vargas et al., 2002). Además es posible observar que las laminas están bien
definidas, lo que es consecuencia del buen estado de preservación de los sedimentos
(Valdes et al., 2008; Guiñez et al., 2010). No se observan perturbaciones asociadas a
eventos sísmicos como lo plantea Vargas et al. (2004) y Caniupán et al. (2009), lo puede
ser consecuencia de que el testigo colectado en esta investigación se obtuvo desde un sector
no influenciado por estos eventos.

4.2 Marcadores paleoceanográficos.

El tamaño medio del grano fluctuó entre 1,5 µm a 35 µm. Al respecto Flores-
Aqueveque et al. (2010), al realizar un experimento sobre la dispersión de partículas en la
pampa de Mejillones, determinaron que las partículas menores a 35 µm son las partículas
más susceptibles a ser transportadas por el viento hacia la Bahía, por lo que en la columna
sedimentaria (Fig. 5), es posible observar para las partículas de 1,5 µm, 3 periodos distintos
asociados a la variabilidad en la intensidad del viento.
Las fluctuaciones de las fracciones minerales analizadas (cuarzo, calcita, aragonita y
sílica) no responden a los cambios estratigráficos (Fig. 6). La variabilidad del cuarzo
mostró un leve aumento de este mineral después de 1820 (14 cm). Al respecto Flores-
Flores-Aqueveque et al. (2010), indican que las especies minerales como el cuarzo
(encontrado en partículas muy finas) son indicadores de un aporte continental y por lo tanto
están directamente relacionados con una intensificación de los vientos (ver párrafo
superior). Por otra parte Guiñez et al. (Enviado, Capitulo 2) relacionó la presencia de este
mineral en trampas de sedimento con los cambios en la intensidad de los vientos en la bahía
de Mejillones, esto se realizo al comparar el flujo de este mineral con el esfuerzo del viento
promedio en los distintos periodos analizados. Flores-Aqueveque et al. (2009) indican que
el esfuerzo del viento es más intenso durante primavera y verano. Por otra parte se observa
una disminución de la sílice en la columna sedimentaria hacia el presente mientras que la
calcita y la aragonita muestran indicios de un aumento hacia las condiciones actuales. Esto
puede ser consecuencia de un cambio en la composición fitoplanctónica. Al respecto, Bode
et al. (2009), indican que las fluctuaciones que experimenta la diversidad planctónica
refleja los cambios en los patrones de variabilidad climática. Además Caniupán et al.
(2009) indican que esta variabilidad entre los componentes silicios y calcáreos
(determinados en un testigo de sedimento), se atribuye a que la producción de diatomeas
respondió de forma inmediata al cambio secular a comienzos del siglo IX mientras que la
producción calcárea se intensifico a fines del siglo IX. Por otra parte Morales et al. (2006),
indican que el aumento del porcentaje de calcita es atribuible a un aumento de algunas
especies de foraminíferos como Bolivina seminuda, los cuales están relacionados con

68
cambios en el nivel de oxigeno de la columna de agua. Para el sistema de surgencia de Perú
Diaz-Ochoa et al. (2009), indican que el aumento de los componentes calcáreos coincide
con el aumento de la especie B. seminuda. Por otra parte y para el sistema de California
Field et al. (2006), indica un aumento de las especies de foraminíferos planctónicos a
comienzos del siglo XX. Mientras que Gravalosa et al. (2005), indican que los
cocolitoforidos son las especies del fitoplancton que generan un mayor aporte de CaCo3, lo
cual se condice con el aumento de los cocolitoforidos (alquenonas) durante los últimos
siglos (Fig. 11).
El análisis petrográfico de la materia orgánica no muestra claras tendencias a la
variabilidad, esto como consecuencia de la falta de análisis en todas las muestras (Fig. 7).
Pero según Guiñez et al. (Enviado) (Capitulo I) indican que la variabilidad de la materia
orgánica floculada, depende estrictamente de la productividad y en segundo lugar de la
ZMO. Al respecto Tribovillard et al. (1994), indican que la materia orgánica está sometida
a distintas intensidades de oxido-reducción durante la sedimentación y la diagénesis. Por
otra parte Valdes et al. (2004) señalan que en la bahía de Mejillones el material orgánico es
mejor preservado en condiciones de alta productividad, lo cual se condice con lo postulado
por Vargas et al. (2002), quienes asocian los registros sedimentarios ricos en material
detrítico con una abundancia en el porcentaje de cuarzo, el cual indica un aumento de los
vientos favorables a la surgencia.
El porcentaje de carbono orgánico total de los sedimentos analizados en la columna
sedimentaria está entre 3,4 – 7 % (Fig. 8), lo cual concuerda con lo registrado por Valdes et
al. (2004); Vargas et al. (2004); Caniupán et al. (2009) y Diaz-Ochoa et al. (2011) para
Mejillones. Estos valores además se encuentran dentro de lo rangos reportados para las
zonas de alta productividad como la zona central de Chile 2-6 % (Thamdrup & Canfield
1996), la zona central de Perú (4 – 12 %) (Gutierrez et al., 2006; Diaz-Ochoa et al., 2009),
Pisco y Callao en Perú (4 -15) (Sifeddine et al., 2008). Al respecto Guiñez et al. (2010)
(capítulo II), señalan que el porcentaje de carbono orgánico total varía según el ambiente de
depositación y está directamente relacionado con la preservación del material orgánico,
condicionado por la ZMO. El mismo autor señala que para ambientes menos oxigenados al
interior de la bahía de Mejillones (35 m de profundidad) el porcentaje de COT varía entre
0,7 a 3,2 % mientras que a profundidades mayores (80 – 120 m) el porcentaje de COT
fluctúa entre 5 a 10%. El valor promedio de la razón C: N calculada (8) indica que el
material acumulado en los sedimentos de la bahía de Mejillones es de origen
fitoplanctónico (Scheffer & Schachtschabel 1984), lo que concuerda con lo encontrado por
Valdes et al. (2004); (2009) quienes indican que un valor cercano a 10 corresponde a
material orgánico de origen fitoplanctónico.
La variabilidad relacionada con el porcentaje de carbono, nitrógeno y azufre,
presenta un aumento hacia el presente lo cual concuerda con el cambio que registra este
sistema de surgencia desde fines del siglo IXX. Al respecto Diaz-Ochoa et al. (2009)
indican para la zona de surgencia de Perú que el aumento del C y el N está asociado a una
intensificación de la productividad. Este aumento se condice además por el aumento del
TOC y la disminución de la temperatura superficial del mar (Fig. 16). Al respecto Guiñez et
al. (2010) postulan el potencial de preservación del C, N y S esta directamente asociada a la
influencia de la ZMO. Por otra parte y para la bahía de Mejillones Valdes et al. (2004)
señalan que existe un incremento de estos componentes elementales hacia el presente, esto
concuerda con lo postulado en esta investigación sobre una intensificación de la surgencia
para ese sistema costero en los últimos siglos.
69
La utilización de los metales pesados como marcadores paleoceanográficos ha sido
ampliamente utilizada (Nameroff et al., 2002; Algeo 2004; Riquier et al., 2005;
Tribovillard et al., 2006). Dentro de los metales pesados analizados es posible indicar que
para el caso del Cd y el Mo, el comportamiento estratigráfico no coincide con lo postulado
por Valdés & Ortlieb (2001) quienes asocian una mayor concentración de estos metales a
laminas obscuras, asociación que para este caso no se cumple, esto puede ser consecuencia
de la variabilidad estratigráfica de los testigos, es decir que cada testigo presenta una
estratigrafía única. Al comparar nuestros valores de Molibdeno, con lo descrito por
Sifeddine et al. 2008, para testigos obtenidos en Pisco y Callao, es posible observar que
existe un cambio desde el 1300 al 1457, con una disminución en las concentraciones del
Mo. Desde 1470 a 1820 se observa un aumento del Mo en nuestro testigo y una
disminución en el testigo de Pisco y Callao, finalmente en la parte superior del testigo,
desde 1820 al presente se observa para ambos testigos un aumento en la concentración del
Mo (Fig. 19), el mismo autor señala que estos cambios en la concentración del Mo están
asociados a cambios de las condiciones redox de los sedimentos, las cuales se relacionan
con las fluctuaciones que experimenta el COT. Además estos autores definen que desde
1400 a 1820, el sistema se encuentra bajo el efecto de una variabilidad climatica, en donde
se produjo una disminución de carga de material orgánico y se establecieron condiciones
suboxicas en los sedimentos para el sector de pisco y Callao. Esta disminución drástica de
la carga orgánica (productividad) no se evidencia tan marcada en el sistema de surgencia
de Mejillones, debido a que se observan grandes fluctuaciones de COT (Fig. 16) durante el
periodo definido en los párrafos anteriores, por lo tanto esto puede explicar en parte que las
concentraciones de Mo se mantengan altas durante ese periodo, esto puede ser
consecuencia de que no se registro un cambio drástico en los niveles de oxigeno de fondo o
si existió este cambio no fue muy marcado. Por otra parte al analizar el coeficiente de
correlación entre el Mo y el COT y el OI no se observa correlación alguna por lo que
supuestamente este metal no estaría respondiendo eficazmente como un marcador de las
condiciones redox de los sedimentos en esta columna sedimentaria (Tabla 4). Las
concentraciones de V para las distintas unidades estratigráficas muestran una disminución
hacia el presente, con valores promedio para la unidad I de 69,32 (mg kg-1), unidad II
103,72 (mg kg-1) y la unidad III de 64,91 (mg kg-1). Valdés et al. (2004), indican que el
vanadio es un metal que no responde muy bien para las reconstrucciones
paleoceanográficas debido a que no muestra una relación directa entre la disminución en la
concentración de oxigeno y el aumento en su concentración. Al respecto Tribovillard et al.
2009, postulan que en ambientes diageneticos el V (III) puede ser sustituido por el aluminio
en sitios octaédricos de minerales de arcilla autigenos. Al analizar los resultados de la
correlación realizada se observa una relación inversa entre la concentración de Al y el V
(Tabla 4). Es por esta razón que al observar la Fig. 10 y al comparar la tendencia que
presenta el V con el aluminio observemos que cuando aumenta el aluminio disminuye el
vanadio. Al respecto y utilizando al aluminio como un marcador de aporte eólico (Muñoz et
al. 2012) podemos decir que en el periodo comprendido entre 1400 y 1820, las condiciones
pueden haber sido de una menor intensidad del viento y por lo tanto un menor aporte de
aluminio, que se traduce en un aumento en la concentración de vanadio. Por otra parte el
níquel y el cadmio son metales redox-sensitivos ampliamente utilizados para las
reconstrucciones océano-climáticas, según lo postulado por Zheng et al. (2000), Morford &
Russell (2001). Al respecto Valdes et al. (2004), para la bahía de Mejillones, señalan al Ni
70
y al Cd como metales redox-sensitivos, es decir que responden a las variaciones de
oxigeno. Al respecto y según los perfiles obtenidos (Fig. 10) podemos indicar que estos
metales no estarían respondiendo como metales redox-sensitivos en nuestra columna
sedimentaria al compararlos con el IO (Fig. 8). Pero al calibrar estos metales en trampas de
sedimentos (Guiñez et al. enviado, Capitulo II) se observa una relación entre estos metales
y el aumento de la productividad, es decir a mayor cantidad de COT mayor cantidad de
estos metales en las trampas, asociados a una mejor preservación debido a una mayor
velocidad de sedimentación. Por lo tanto habría que poner más atención a otros posibles
factores que estarían modificando la señal de estos marcadores en la columna sedimentaria
obtenida.
Los análisis moleculares para determinar la concentración de las alquenonas indican
que hay un aumento a partir de los 14 cm (1820), esto se condice con el aumento del COT
debido a que se registra un aumento de los Cocolitoforidos (mayor concentración de
alquenonas) en los últimos siglos (Fig. 10 y 15). Al respecto Rodríguez y Escribano, 1996,
indican que estas especies son indicadoras de un aumento en la productividad. Por otra
parte, Valdés et al. (2004) registran un aumento de lo Chaetoseros hacia el presente lo cual
concuerda con un incremento del C total y del TOC. Además Caniupán et al. (2009),
registran también un incremento en la concentración de alquenonas en los últimos siglos
para la bahía de Mejillones, sugiriendo un aumento en la productividad fitoplanctónica a
escala secular. Por otra parte, Gutiérrez et al. (2011), también registran un incremento en
los flujos de alquenonas lo que a su vez relacionan con el aumento del COT y con una
disminución de la temperatura. Por otra parte existe una correlación positiva entre el COT,
C37, C y el N por lo que todos estos marcadores se condicen con un aumento en la cantidad
de material orgánico depositado durante los últimos siglos (Tabla 4).

4.3.5. Fluctuaciones océano-climáticas en el norte de Chile y su efecto sobre las


poblaciones de Engraulis ringens.

La relación entre los restos de peces depositados en los sedimentos y las


fluctuaciones en el pasado de las poblaciones de este recurso pelágico, ha sido ampliamente
utilizada en estudios realzados en el sistema de corrientes de California, Perú y norte de
Chile (Soutar., 1967; Fitch., 1969; Soutar and Isaacs., 1969; Baumgartner et al., 1992;
Tunnicliffe et al., 2001; Milessi et al., 2005; Valdes et al., 2008; Gutierrez et al., 2009;
Finney et al., 2010). En este estudio nos centramos en al análisis de desembarques para la
sardina y la anchoveta, pero para realizar las comparaciones temporales solamente
utilizaremos las escamas de anchoveta porque se obtuvo un mejor registro en relación a la
sardina y porque además es la que mejor se ajusta la variabilidad de nuestros marcadores
(Fig. 12). Esta escases de escamas de sardina ha sido reportada en esta misma bahía por
Valdes et al. (2008) y Diaz-Ochoa et al. (2009), y para los costas de Perú (Gutierrez et al.,
2009). Una posible explicación es que existe una diferencia entre el potencia de
degradación de ambas escamas, en donde las de anchoveta se preservarían mejor en un
ambiente menos oxigenado, mientras que la preservación de las escamas de sardina no
estaría condicionada por los tenores de oxigeno (Salvatteci et al., 2012). Otra posible
explicación es que bajo condiciones normales (no-El Niño) las zonas de surgencia costera
constituyen una barrera térmica (de agua fría) que impide el ingreso de la sardina a esta
zona, más propicia para las especies de peces pelágicos de aguas frías (anchoveta).

71
Para comprender el proceso de degradación que experimentan los restos de peces, y
en especial, las escamas, es importante determinar la composición de éstas. Las escamas
están compuestas por hydroxyapatita (Ca10(PO4)6(OH)2), cubierta por una matriz orgánica
rodeada por fibras de colágeno, por lo que cada uno de estos componentes está sujeto a
procesos degradativos (Salvatteci et al., 2012). Por tal motivo se ha documentado que se
produce una pérdida de material orgánico en las escamas que se encuentran en los
sedimentos en comparación con las que presentan los peces vivos (Field et al., 2009). En
sedimentos oxigenados, la acidificación generada por los procesos degradativos de la MO
puede provocar una disolución de la apatita biogénica, afectando de esta manera la
preservación de las escamas, mientras que en condiciones suboxicas y anóxicas, esta
acidificación disminuye drásticamente (Schenau and De Lange. 2000). Por tal motivo, en
el caso de la bahía de Mejillones la presencia de una ZMO reduciría drásticamente la
degradación de los restos de peces lo que se ve favorecido por un mínimo de abrasión en
los sedimentos debido a la escases de fauna bentónica y a la limitada degradación
bacteriana (Valdés et al., 2008). Así, este sistema constituye un buen ambiente para la
reconstrucción de las poblaciones de peces utilizando escamas o restos de peces
preservados en los sedimentos (Gallardo 1963; Milessi et al., 2005; Valdes et al., 2008) tal
como ha sido realizado en Perú (Helly and Levin 2004; Gutierrez et al., 2009; Salvatteci et
al., 2012) y la corrientes de California (Soutar and Isaacs, 1974; Baumgartner et al., 1992;
Finney et al., 2010).
Los registros de desembarques regionales entregados por SERNAPESCA indican
que la captura de ambas especies comenzó en 1957 pero que desde 1976 se comenzó a
capturar más sardina que anchoveta en la región y a nivel nacional a partir de 1978. La
captura de sardina se mantuvo hasta el año 1991 a nivel regional y a nivel nacional hasta
los años 1997 (Fig. 20). Llama la atención que tanto a nivel regional como nacional la
disminución anchoveta coincide con algunos eventos El Niño (Fig. 20), Al respecto Yañez
et al. (1999), indican que la anchoveta baja su índice de abundancia durante el año 1987 ,
asociando esta disminución a un importante eventos El Niño en esta fecha, lo mismo se
repite para otro evento de El Niño durante 1992. Por lo tanto este autor postula que estos
eventos irregulares de El Niño, son factores que condicionan la distribución y abundancia
de la anchoveta.
Valdes et al. (2008), registran un incremento del SDR en los años 60 coincidente
con el aumento en la captura de anchoveta, asociando siempre los picos de la SDR con un
aumento posterior de las capturas. Por el contrario en el presente estudio se observó que a
inicios de la década del 60 y coincidiendo con el inicio de la pesca industrial de esta
especie, comienza una disminución de la SDR hacia el presente (Fig. 21), notándose
además que cuando comienzan a disminuir las capturas (fines del 2005) se comienza a
incrementar la SDR. Estos resultados sugieren que el registro de las escamas puede variar
espacialmente dentro, aún cuando esta discrepancia no enmascara la tendencia general de la
curva de escamas de anchoveta (Fig. 21), la cual es coincidente con lo reportado por Valdés
et al. (2008).
A escala regional, el registro de escamas de anchoveta de la bahía Mejillones
(Valdés et al. 2008, y este estudio) es coincidente con el reportado por Gutierrez et al.
(2009) para la plataforma del centro y sur de Perú (Fig. 22) por cuanto ambas zonas
muestran un aumento de este indicador a partir de 1820 hacia el presente. Este cambio, que
es interpretado como un aumento en la biomasa poblacional se asocia a una serie de
fluctuaciones océano-climáticas ocurridas durante toda la historia de la tierra, (Alvarez et
72
al., 2010; Barron et al., 2010), aún cuando durante el Holoceno el sistema climático se a
comportado de una manera más estable (Codeiro et al., 2011). Para este último interglacial
se ha descrito el Periodo Cálido Romano (PCR, 2200 – 1500 años AP), el Periodo Frio de
la Edad Obscura (PFEO, 1500 – 1000 años AP), la anomalía climática medieval (ACM,
1500 – 600 años AP) y la pequeña edad de Hielo (PEH, 600 – 100 años AP) (Haug et al.,
2001; Graham et al., 2007; Sifeddine et al., 2008; Gutierrez et al., 2009; Gayo et al., 2012).
A una escala temporal menor, existen anomalías climáticas que afectan la dinámica de los
sistemas de surgencia como por ejemplo la Oscilación Decadal del Pacifico (ODP) y los
eventos de El Niño Oscilación del Sur (ENOS) (Fig. 24). (Yañez et al., 1999; Chavez et al.,
2003; Yañez et al., 2010)
Dado que el registro sedimentario de Mejillones se inicia en el año 1332, éste es
coincidente con las fechas correspondientes a la Pequeña Edad del Hielo, la cual ha sido
descrita detalladamente para el hemisferio norte (Mohtadi et al., 2007; Graham et al.,
2007), pero que requiere de mayores evidencias de su influencia en el hemisferio sur. Este
periodo se caracterizó por una disminución en la radiación solar, condiciones secas al norte
de los trópicos y por una gran actividad volcánica, lo cual dio como resultado una
expansión de los glaciares en América del norte y Europa durante el siglo XV y XIX y a
(Cronin et al., 2003). Como consecuencia de esto se produjo una intensificación de los
vientos del norte, un aumento latitudinal de los gradientes de temperatura por debajo del
frio hemisferio Norte, y un desplazamiento hacia el sur la Zona de Convergencia
Intertropical, provocando un cambio de las condiciones climáticas al sur del Ecuador
(Koutavas & Lynch-Stiegliz 2004).
A escala decadal la ODP fue definida por Mantua et al. (1997), quienes definieron
esta como un índice basado en las anomalías de las temperaturas en el Pacifico Norte,
desde 1900 a el presente, el ciclo de variabilidad de la ODP presenta anomalías negativas
(periodos cálidos) y positivas (periodos fríos), con una duración de entre 20 y 30 años
(entre una y otra). Este índice ha demostrado un buena correlación con muchos de los
registros climáticos y ecológicos del Pacifico norte y noreste, incluyendo el nivel del mar,
cambios en la presión, en la temperatura invernal, la precipitación, y con los desembarques
de salmón en Alaska, Washington, Oregón y California (Mantua et al., 1997, Esparza-
Alvares et al., 2007; Velasco et al., 2008). A escala interanual el fenómeno El Niño es
considerado por como parte de una variabilidad global, y caracterizada por un aumento de
la temperatura de las aguas como consecuencia de la disminución de los vientos Alisios,
estos eventos recurrentes generan enormes impactos sobre las especies, poblaciones y
comunidades, tanto marinas como terrestres, y grandes efectos socioeconómicos positivos o
negativos (El niño en América latina, impactos biológicos y sociales 2001).
Para efectos del análisis océano-climático del registro sedimentario de Mejillones se
utilizaron los resultados de temperatura obtenido mediante las alquenonas (Prahl et al.,
1988), el carbono orgánico total como indicador de productividad (Johnson et al., 2001,
Valdes et al., 2004; Vargas et al., 2007; Sifeddine et al., 2008,; Gutierrez et al., 2009;
Guiñez et al., enviado) y la tasa de depositación de escamas como fluctuaciones en la
población de Engraulins ringens (Baumgartner et al., 1992; Valdes et al., 2008; Finney et
al., 2010; Salvatteci et al., 2012). Así, se observan 3 fases, la primera desde el año 1300 al
1475 caracterizada por condiciones más cálidas, una menor productividad y una baja
abundancia de anchovetas en la zona de estudio. Una segunda fase que va desde 1475 a
1820 con una disminución paulatina de la temperatura, un aumento relativo de la
productividad y grandes fluctuaciones de la abundancia de anchovetas. Finalmente, se
73
registra una tercera fase desde 1820 al presente con temperaturas que van en una evidente
disminución (al ser comparadas con el periodo anterior) un notorio aumento de la
productividad y de la abundancia de anchovetas (Fig. 16 y 22). Las variaciones registradas
para estos marcadores son coincidentes con lo registrado por Vargas et al. (2007) (Fig. 17)
para los últimos 3 siglos en la bahía de Mejillones, quienes indican una disminución de la
temperatura superficial del mar, y un incremento de la productividad biológica a partir de
1820. Esta misma disminución de la temperatura y aumento de la productividad biológica
han sido registradas para las costas de Perú central (Gutierrez et al., 2011; Sifeddine et al.,
2008; Gutierrez et al., 2009. Adicionalmente, el aumento de la abundancia de anchovetas a
partir de 1820 es coincidente con lo reportado por Valdes et al. (2008) para Mejillones y
para las costas de Perú (Gutierrez et al., 2009), lo que sugiere que la parte norte del
ecosistema de Humboldt ha respondido de manera simultánea a los cambios físico-
químicos del océano y del clima.
Tanto la SDR, el COT como la temperatura del testigo estudiado, marcan un cambio
de régimen océano climático aproximadamente en el año 1820. Antes de esta fecha el
sistema se caracterizaba por una alta oxigenación de la columna de agua, sedimentos
subóxicos, baja productividad biológica, poca abundancia de anchoveta y temperaturas
altas. Posterior a esta fecha las condiciones son completamente opuestas (baja oxigenación
de la columna de agua, sedimentos anóxicos, bajas temperaturas, alta productividad
biológica y un aumento en la abundancia de anchovetas). Así, este cambio del régimen
biogeoquímico es coincidente con lo reportado para Mejillones en trabajos anteriores
(Valdes et al., 2008; Vargas et al., 2007; Caniupán et al., 2009), y para la costa centro y
sur de Perú (Gutierrez et al., 2009; Sifeddine et al., 2008) (Fig. 17, 18 y 22).
Registros paleoambientales del altiplano del norte de Chile (Pampa del Tamarugal, 21° S),
sugieren que los cambios paleoclimáticos a escala secular que operan en esta zona son
modulados por el gradiente de Temperatura Superficial del Mar en el Pacífico Ecuatorial,
según los cuales, eventos tipo La Niña y El Niño regulan el régimen hídrico del altiplano
(Gayo et al.,l 2012). Según estos autores, durante los pasados 500 años han prevalecido
condiciones tipo La Niña en esta zona las cuales son el resultado de un mayor transporte de
humedad desde el margen este de Sudamérica debido a un desplazamiento hacia el sur de la
Zona de Convergencia Intertropical, durante esta fase fría. Esta condición estaría modulada
por la variabilidad del la Temperatura Superficial del Mar del Atlántico Norte (Oscilación
del Atlántico Norte, NAO), cuyo registro, reconstruido para los pasados 900 años, muestra
un cambio significativo en la tendencia a principios del siglo XIX (Gayo et al., 2012),
concomitante con los registros sedimentarios de la bahía Mejillones. Al respecto Gutierrez
et al. 2009 indican que antes de 1820 la Zona de Convergencia Intertropical (ZCI) se
desplazo hacia el sur debido al enfriamiento del hemisferio norte (PEH), lo cual provoco
además una mayor influencia del Anticiclón Subtropical del Pacifico (ASP), generando un
aumento de las temperaturas en las costas peruanas. Luego de este periodo (después de
1820), se produjo un desplazamiento hacia el norte de la ZCI, que conllevo también a que
el ASP se desplazara hacia el norte, hasta situarse en la posición actual, generando las
condiciones que tenemos actualmente (temperaturas mas frias, bajo contenido de oxigeno y
una alta productividad. De esta manera, es posible, a lo menos, suponer que la variabilidad
paleoclimática reconstruida a escala local en Mejillones, se relaciona con eventos
regionales y globales que si bien no tienen la misma expresión en términos de la
condiciones ambientales imperantes en las diferentes zonas geográficas, a lo menos son
coincidentes en términos de los períodos en que acontecieron.
74
Mas recientemente, el registro sedimentario de Mejillones sugiere un enfriamiento
del sistema de surgencia de Mejillones del sur partir aproximadamente desde 1920. Este
enfriamiento además está asociado a un aumento del COT y de las Alkenonas por lo que se
presume un incremento de la productividad biológica. Este incremento puede ser
consecuencia directa de la intensificación de la surgencia resultante del, aumento de la
intensidad del viento a nivel superficial en los sistemas de borde oriental, tal como ha sido
planteado por Harley et al. (2006) y Bakum et al. (2010). Lo cual se corrobora con el
aumento de nuestro marcador de aporte continental (cuarzo) hacia el presente (Fig. 6). Esto
además reafirma lo indicado por Bakun et al. (1990), quienes indican que se ha registrado
un incremento en el stress del viento para las costas de Benguela, lo cual se traduce en un
aumento de la productividad. Entonces nos planteamos la siguiente pregunta.
¿Este cambio en la intensidad de la surgencia afecta las fluctuaciones de las poblaciones de
peces? Al respecto, es importante considerar que los peces, y en especial la anchoveta, se
ve afectada por los cambios en la temperatura del sistema, los cuales generan oscilaciones
en su abundancia (Aliaga et al., 2001; Chavez et al, 2003). A una escala secular el registro
de escamas de Mejillones varía de acuerdo a las condiciones generadas antes y después de
la pequeña edad de Hielo, es decir experimenta un aumento o disminución asociada a los
cambios ambientales y en especial a la temperatura. (Fig. 16 y 23)
Por otra parte y a una escala interdecadal, durante el último siglo, la abundancia de
anchoveta ha evidenciado cambios asociados a la ODP, en donde hay un aumento de la
anchoveta en las fases frías de la ODP y una disminución durante los periodos cálidos de la
ODP (Fig.26).De esta manera, el registro sedimentario de Mejillones muestra una
alternancia de la población de anchoveta que es coincidente con lo planteado por Chavez et
al. (2003), quien atribuye este cambio de régimen a una alternancia de las condiciones
cálidas y frías con una periodicidad aproximada de 25 años. Finalmente, el testigo de
Mejillones muestra una fluctuación de la abundancia poblacional de anchoveta en esta zona
de la costa norte de Chile, marcada por las condiciones océano-climáticas, de
aproximadamente 30 años.

75
4.1. Conclusiones

Al analizar la variabilidad climática que experimenta el sistema de surgencia de Mejillones


podemos postular lo siguiente:

• La dinámica de depositación del material sedimentable analizado comparando


periodos de alta y baja intensidad de surgencia en la bahía de mejillones del Sur,
responde principalmente a la productividad primaria generada en la capa fotica de la
columna de agua y a la formación de agregados, los que también dependen de la
cantidad de material orgánico disponible. El tipo y composición de este material se
ve influenciado por la zona de mínimo oxigeno la cual permite una mejor
preservación de las características del material generado en las capas superficiales
de la columna de agua, esta preservación se puede corroborar al no evidenciar
diferencias entre las trampas de fondo para ambos periodos, debido a que el
material particulado depositado en estas trampas está bajo la influencia directa de la
ZMO.
• Al interior de la bahía de Mejillones del Sur, se genera un centro de depositación de
material orgánico de origen fitoplanctónico, como consecuencia de los procesos de
surgencia que ocurren en la península de Mejillones y al patrón de circulación
interna de la bahía. Debido a los procesos degradativos que afectan el material
orgánico que cae a los sedimentos, su potencial de conservación está influenciado
principalmente por la profundidad y la concentración de oxígeno de la columna de
agua. Estos factores influyen directamente en la composición, cantidad y calidad de
la materia orgánica depositada en los sedimentos. La variabilidad temporal de la
ZMO, no genera grandes cambios en la composición del material orgánico
depositado en los sedimentos de la bahía, lo cual puede ser consecuencia de la baja
resolución temporal que abarca este estudio (periodo invernal y estival de un mismo
año), pero a su vez la variabilidad espacial de la ZMO genera diferencias
significativas en la composición del material orgánico.
• Los resultados de este trabajo sugieren que los factores más importantes que afectan
los procesos degradativos son la profundidad y la concentración de oxígeno
disuelto. El primer factor determina el tiempo de permanencia de la partícula en la
columna de agua, mientras que la ZMO tiene un efecto relevante en la cantidad y
calidad de las partículas depositadas en el sedimento marino.
• De los marcadores calibrados en el sedimento superficial y en las trampas, algunos
como el Cd, él Ni y el V no responden de igual manera en los sedimentos del
testigo, por lo tanto hay que poner mayor atención a la hora de utilizar estos
marcadores o identificar otros marcadores que nos entreguen una mejor respuesta
por ejemplo para el cambio en las condiciones redox.
• En la columna sedimentaria es posible detectar señales de cambios climáticos a
gran escala como lo fue la pequeña edad de hielo, además al comparar estos
cambios con testigos colectados en Perú se puede determinar que el sistema de
surgencia de Mejillones responde de una manera similar a los cambios climáticos,
lo cual valida aun más el uso de algunos marcadores que responden en ambos
sistemas.

76
• El uso de escamas como marcador de las fluctuaciones de las poblaciones de peces
responde bien a los cambios climáticos de escala secular e interdecadal. Por otra
parte logramos identificar en esta investigación que la fluctuación de la anchoveta
está relacionada con los periodos fríos y cálidos que experimenta la ODP con una
resolución aproximada de 30 años para las costas de Mejillones, esto nos permite
predecir en cierta medida que durante las fases frías de la ODP se produce un
aumento de la anchoveta, pero según lo observado esta oscilación se hace cada vez
más amplia lo cual puede ser consecuencia de la pesca industrial o del
calentamiento global. Por otra parte la ausencia de escamas de sardina en nuestro
registro puede ser consecuencia de que estas son más susceptibles a la degradación
(ver discusión) o que al ser un sistema de surgencia muy cercano a la costa este
estaría de una u otra forma favoreciendo el ingreso de las especies que habitan bajo
condiciones más frías como la anchoveta.

77
Engraulis
Engraulisringens
ringens
Temperatura (°C) °C
Temperatura COT
COT(%)
% (N°(num
deeroescamas)
de escamas)
16 17 18 19 20 21 22 23 3,0 3,5 4,0 4,5 5,0 5,5 6,0 6,5 7,0 7,5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
2000
1980
1960
1940
1920
1900
1880
1860
1840
1820
1800
1780
1760
1740
1720
Edad A.D

1700
1680
1660
1640
1620
1600
1580
1560
1540
1520
1500
1480
1460
1440
1420
1400
1380
1360
1340

Figura 16. Marcadores utilizados para determinar cambios océano-climáticos asociados a la fluctuación de la anchoveta, en los últimos
670 años.

78
a

TSM (°C)

23
b
22

21
TSM (°C)

20

19

18

17

16
1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 1750 1800 1850 1900 1950 2000
E d a d (A .D )

Figura 17. Análisis comparativo de la TSM, utilizando alquenonas (a) Vargas et al. (2007)
(b) este estudio.

79
COT %

2000
1980 a b c d
1960
1940
1920
1900
1880
1860
1840
1820
1800
1780
1760
(A.D)

1740
1720
Cronología (A.D)

1700
Cronología

1680
1660
1640
1620
1600
1580
1560
1540
1520
1500
1480
1460
1440
1420
1400
1380
1360
1340

3,0 3,5 4,0 4,5 5,0 5,5 6,0 6,5 7,0 7,5
0 2 4 6 0 2 4 6
COT (%)
Flujo de COT (mg cm -2 año -1 ) Flujo de COT (mg cm -2 año -1 )
Callao Pisco

Figura 18. Análisis comparativo de carbono orgánico total (COT) (a) este estudio, (b) Siffefine et al. (2008), (c) y (d) Gutierrez et al.
(2009).

80
2000

a 1950 b
1900

1850

1800

1750
Edad (A.D)

1700
Edad (A.D)

1650

1600

1550

1500

1450

1400

1350

1300

0 20 40 60 80 100 120 140 160 180 200 220 240


-1
Mo (mg kg )
Mokg-1)
Mo (mg (mg kg ) -1
Mo (mg kg-1)

Figura 19. Análisis comparativo del Molibdeno (Mo), (a) Siffefine et al. (2008) b) este
estudio.

81
1,4e+6
a
Anchoveta
Sardina
1,2e+6

1,0e+6
Toneladas

8,0e+5

6,0e+5

4,0e+5

2,0e+5

0,0
3,5e+6
b Años

3,0e+6

2,5e+6
Toneladas

2,0e+6

1,5e+6

1,0e+6

5,0e+5

0,0
1952 1956 1960 1964 1968 1972 1976 1980 1984 1988 1992 1996 2000 2004 2008

Años

Figura 20. Análisis comparativos de los desembarques de Anchoveta y Sardina (a)


Antofagasta (incluyendo Mejillones) (b) desembarques nacionales, los cuadros rojos
indican los eventos de El Niño (fuente de los datos de desembarques SERNAPESCA).

82
250
(N° de escamas cm año )*1000

200
-1
SDR Anchoveta

150
-2

100

50

0
6e+5
b
5e+5

4e+5
Toneladas

3e+5

2e+5

1e+5

0
1955 1960 1965 1970 1975 1980 1985 1990 1995 2000 2005

Años

Figura 21. (a) SDR Engraulis ringens, (b) desembarques totales en la región de
Antofagasta (incluyendo a Mejillones).

83
2000
1980
a b c d
1960
1940
1920
1900
1880
1860
1840
1820
1800
1780
1760
1740
Cronología (A.D)

1720
1700
1680
1660
1640
1620
1600
1580
1560
1540
1520
1500
1480
1460
1440
1420
1400
1380
1360
1340

0 40 80 120 160 200 240 280 320 360 400 0 20 40 60 80 100


0 40 80 300 0 40 80 300
SDR Anchoveta SDR Anchoveta SDR Anchoveta SDR Anchoveta
(N° de esca mas cm -2 a ño -1 )*1000 (N° de escama s cm -2 año -1 )*1000 (N° de escama s cm -2 año -1 )*1000 (N° de esca mas cm -2 a ño -1 )*1000
Mejillones Mejillones Callao Pisco

Figura 22. Análisis comparativo de la tasa de depositación de escamas de Anchoveta (a) este estudio, (b) Valdes et al. 2008, (c) y (d)
Gutierrez et al. 2009.

84
2,0
TSM
Anchoveta
1,5 COT

1,0
Anomalias (+1σ)

0,5

0,0

-0,5

-1,0

-1,5

-2,0
1350 1400 1450 1500 1550 1600 1650 1700 1750 1800 1850 1900 1950 2000

Edades (A.D)

Figura 23. Anomalías de los principales indicadores + 1 σ (Temperatura, anchoveta y


carbono orgánico total) en la columna sedimentaria (los datos se ajustaron mediante medias
móviles con una resolución temporal de 6 años)

85
400
(N° escamas 1000 cm-2 año-1)

300
SDR Anchoveta

200

100

0
1320 1360 1400 1440 1480 1520 1560 1600 1640 1680 1720 1760 1800 1840 1880 1920 1960 2000

Edad (A.D)

Figura 24. SDR E.ringens, las barras grises corresponden a los eventos El Niño.

Figura 25. Comparación entre la anomalía para las escamas en Mejillones y Baja
California (Finney et al. 2010)

86
1,5 1,5

1,0
1,0

Anchoveta (anomalía +1σ )


PDO (anomalía + 1σ)

0,5
0,5

0,0

0,0
-0,5

-0,5
-1,0

-1,5 -1,0
1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010

Edad (A.D)

Figura 26. Relación entre la anomalía de Oscilación Decadal del Pacifico (Fuente Mantua
et al. 2007) y la anomalía del SDR para la anchoveta.

87
4. PERSPECTIVAS FUTURAS DE I;VESTIGACIÓ;,
I;;OVACIÓ; Y APLICACIÓ;

• Es necesario implementar nuevas técnicas moleculares relacionadas con


la calibración de nuevos indicadores océano-climáticos y ambientales.
• Ampliar el registro sedimentario hacia el sur con la finalidad de realizar
una comparación latitudinalmente entre las condiciones océano-climáticas,
para poder generar una visión más amplia de cómo funciona el sistema.
Considerando también el estudio de los sistemas alto andinos.
• Ampliar la cobertura temporal de los registros paleoceanográficos, para
tratar de abarcar por lo menos 2000 años (A.P). lo cual nos permitirá
evaluar con una mejor resolución la periodicidad de algunos de los
cambios descritos.
• Generar una serie temporal más amplia utilizando trampas de sedimento,
esto con la finalidad de calibrar mejor los marcadores bajo condiciones
climáticas estacionales e interanuales.
• Recalibrar una medida sobre la base del SDR que sirva para cuantificar la
abundancia de las poblaciones de peces.

88
5. A;EXOS

5.1. Anexo 1 (box corer)

Figura 1. Box Corer utilizado para la colecta de muestras.

89
5.2. Anexo 2 (procesamiento de las muestras e imagen radiográfica)

Figura 1. Testigo de sedimento dentro del Figura 2. Desacople del alma de acrílico.
acrílico.

Figura 3. Corte de las losas de sedimento. Figura 4. Loza central utilizada.

Figura 5. Radiografía completa del corte utilizado para el submuestreo.

90
5.3. Anexo 3 (análisis moleculares)

Figura.1. ASE 2000 (Dionex) Figura 2. Columnas cromatográficas.

Figura 3. Separación de las fracciones Figura 4. Fracciones separadas

Figura 5. Cromatografía en fase gaseosa Perkin - Elmer Auto System XL.

91
5.4. Anexo 4 (escamas).

Figura 1. Escamas de Anchoveta y sardina en sedimentos superficiales de Mejillones.

Figura 2. Escamas de Anchoveta y sardina en cortes del testigo obtenido en Mejillones.

92
Figura 3. Escamas de sardina (A) y anchoveta (B), escama moderna a la derecha y fosil a la
izquierda encontradas en un testigo de sedimento ( Valdes et al2008)

93
5.5. Anexos 5 (presentaciones a congresos)

Efecto de la productividad y de la zona de mínimo oxígeno sobre la composición de los


sedimentos marinos en un ambiente costero de la corriente de Humboldt; M Guiñez & J
Valdés; poster; 2007;Brasil; COLACMAR XII.

94
Caracterización y composición del flujo vertical de la materia orgánica particulada
mediante el uso de trampas de sedimentos en un ambiente de surgencia costera. Marcos
Guiñez, Jorge Valdés & Abdel Siffedine XXIX Congreso de Ciencias del Mar 25 – 28
Mayo 2009. Talcahuano, Chile.

95
Mineralogía, petrografía y geoquímica del material sedimentable en la bahía Mejillones del
Sur (23 S): Una caracterización asociada a la Zona de Mínimo Oxígeno. Marcos Guiñez,
Jorge Valdés, Abdel Sifeddine & Mohammed Boussafir. Meeting of The Americas 8-12
August 2010, at the Rafain Hotel and Convention Center , Av. Olímpio Rafagnin, 2357,
Foz do Iguaçu. Brasil

96
Variabilidad interdecadal de la surgencia y la ZMO, y su efecto sobre la productividad en
un sistema costero del norte de la corriente de Humboldt. Marcos Guiñez, Jorge Valdés,
Abdel Sifeddine & Mohammed Boussafir. XXX Congreso de Ciencias del Mar 2010.
Concepcion, Chile.

97
6. Referencias Bibliográficas

Aliaga B., Gómez S & Neira S. 2001. Análisis bioeconómico de la pesquería de la


sardia (Sardinops sagax) y la anchoveta (Engraulis ringens) de la zona norte de
Chile.Investigaciones Marinas Valparaíso 29(2): 15-23.

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biomass yield of the Humboldt current system. In: Sherman, K., Alexander, L.M.,
Gold, B. (Eds.), Large Marine Ecosystem—Stress, Mitigation, and Sustainability.
American Association for the Advancement of Science, pp. 53–68.

Algeo J., Maynard J. 2004.Trace-element behavior and redox facies in core shales
of Upper Pennsulvanian Kansas-type cyclothems. Chemical Geology 206, 289–
318.

Alheit J., Ñiquen M. 2004. Regime shift in the Humboldt current ecosystem.
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Appleby P and Oldfield, F. 1978. The calculation of 210Pb dates assuming a


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