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La Ideología Alemana

Marx critica la filosofía alemana, especialmente a Hegel, argumentando que la ideología es una representación falsa de la realidad que justifica la estructura social y económica existente. La conciencia humana, en lugar de determinar la vida, es moldeada por las condiciones materiales y el proceso vital de los individuos. A través de su 'socialismo científico', Marx busca desmantelar estas ideologías para superar la alienación y las contradicciones del capitalismo.

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La Ideología Alemana

Marx critica la filosofía alemana, especialmente a Hegel, argumentando que la ideología es una representación falsa de la realidad que justifica la estructura social y económica existente. La conciencia humana, en lugar de determinar la vida, es moldeada por las condiciones materiales y el proceso vital de los individuos. A través de su 'socialismo científico', Marx busca desmantelar estas ideologías para superar la alienación y las contradicciones del capitalismo.

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Texto de Marx

En completa oposición a la filosofía alemana, la cual desciende del cielo a la tierra, nos
levantamos aquí de la tierra al cielo. Es decir, no se parte de aquello que los hombres dicen,
imaginan o se representan, y tampoco de dichos hombres, pensados, imaginados,
representados, para desde ahí llegar a los hombres de carne y hueso; se parte de los hombres
realmente activos y con base en su real proceso vital, se presenta también el desarrollo de los
reflejos y ecos ideológicos de este proceso de vida. También las imágenes nebulosas en el
cerebro de los hombres son sublimaciones necesarias de su proceso vital material
empíricamente constatable y ligado a precondiciones materiales. La moral, la religión, la
metafísica, y cualquier otra ideología, y las formas de la conciencia que les corresponden,
pierden así la apariencia de autonomía. No tienen su propia historia ni su propio desarrollo,
sino que los hombres que desenvuelven su producción material y su intercambio material son
los que, al cambiar ésta realidad, cambian también su pensamiento y los productos de su
pensamiento. No es la conciencia la que determina la vida, sino que es la vida la que determina
la conciencia. En el primer modo de consideración se parte de la conciencia como individuo
vivo; en el segundo, que corresponde a la vida real, se parte de los mismos individuos vivos y
reales y se considera la conciencia únicamente como su conciencia. (La Ideología alemana)

Compresión del texto

El tema del texto es la alienación ideológica (Ver apuntes: alienación -crítica de Marx a Hegel y
Feuerbach-) Marx critica a Hegel como representante de la filosofía como “interpretación” de
la realidad y de la concepción cristiano-burguesa del mundo. Esta crítica se observa, sobre
todo, en La ideología alemana y en la Crítica a la filosofía del Estado de Hegel:la filosofía de
Hegel es una forma de ideología, una justificación teórica de una situación social y política (el
estado prusiano) fundamentada en una interpretación falsa de la realidad. En una acepción
general se denomina ideología al conjunto de representaciones (imágenes, mitos, ideas o
conceptos...) de la sociedad en un momento histórico dado. En esta acepción, la ideología es
un momento esencial y necesario en la vida de los seres humanos y de la sociedad pues, como
señaló Engels, “todo lo que mueve a los hombres tiene que pasar necesariamente por sus
cabezas”. Sin embargo, en la medida en que la ideología expresa la relación del ser humano
con su mundo (histórico y social) las ideas que reflejan esa relación pueden hacerlo de un
modo adecuado y verdadero o bien, de un modo falso. En este último caso, es decir, como
falsa representación de la realidad, el término “ideología” posee un sentido peyorativo:
“conjunto de ideas, “sublimaciones” que dan una imagen o representación falseada y
falsificada de la realidad y de las condiciones en que se desarrolla la vida de los seres humanos,
en beneficio de la clase dominante” Por tanto, la ideología tiende a justificar la estructura
económica del momento que conduce a una alienación del ser humano. En este sentido, Marx
critica a la filosofía anterior -fundamentalmente al idealismo alemán- y a la economía política
clásica. La ideología forma parte de lo que Marx llama “superestructura” (constituida, además,
por las formas de conciencia jurídicas, políticas...) que está condicionada por la estructura
económica o “infraestructura” (constituida por las relaciones de producción y las fuerzas
productivas: fuerza de trabajo y medios de producción) base real de la sociedad. La ideología,
como forma de conciencia deformada, nace, pues, cuando la división del trabajo (manual e
intelectual) permite que la conciencia se separe de la práctica social de la producción: el
hombre se dedica a crear teorías puras. Los intelectuales crean formas de conciencia y hacen
que los demás tomen como real lo que no es sino producto de su imaginación. Pero, como
afirmaba Feuerbach, la naturaleza y el hombre, que forma parte de ella, son lo único real. Las
ideologías sólo son “formaciones nebulosas”, productos del cerebro de los hombres, y por esta
razón deben ser rechazadas, pues no entran en un proceso empíricamente contestable y
sujeto a condiciones materiales. La ideología filosófica, como la religiosa, crea sus propios
objetos que carecen de consistencia real y no son más que productos imaginarios de los
hombres que proyectan “en las nubes” su subordinación y su resignación. Quedarse en la
teoría, aislada de la praxis, sólo se explica por el desgarramiento y contradicción de la situación
económica, pero, según Marx, está en manos del hombre la posibilidad de cambiar las
circunstancias económicas materiales y sociales que conducen a la alienación ideológica: la
alienación ideológica (filosófica, religiosa y política) puede ser superada mediante la
eliminación de las contradicciones materiales que la sustentan. El “socialismo científico” de
Marx pretende desenmascarar toda falsa representación propia de las ideologías para poder
superar el sistema capitalista y los antagonismos de clase

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