0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas11 páginas

Explicación

El capítulo 11 se centra en la secuencia textual de la explicación, destacando su importancia en contextos académicos y su función de hacer comprender conceptos y procedimientos. Se analizan sus características, la relación entre emisor y receptor, y los procedimientos lingüísticos que facilitan la interpretación. Además, se subraya la necesidad de adaptar el discurso a las competencias del receptor para lograr una comunicación efectiva.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas11 páginas

Explicación

El capítulo 11 se centra en la secuencia textual de la explicación, destacando su importancia en contextos académicos y su función de hacer comprender conceptos y procedimientos. Se analizan sus características, la relación entre emisor y receptor, y los procedimientos lingüísticos que facilitan la interpretación. Además, se subraya la necesidad de adaptar el discurso a las competencias del receptor para lograr una comunicación efectiva.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Capítulo 11

EXPLICACIÓN

María Belén Romano


11 - EXPLICACIÓN - 315

1. Introducción

La explicación, una de las secuencias textuales prototípicas propuestas por el lingüista Adam
(1997), se utiliza con frecuencia en el ámbito universitario: monografías, informes, parciales, cla-
ses, comparten la finalidad de hacer saber, hacer comprender y aclarar. Sin embargo, los textos
donde predomina esta secuencia no siempre son accesibles. Su comprensión requiere de un lec-
tor atento que pueda establecer relaciones pertinentes entre los saberes previos referidos a una
determinada área del conocimiento y los significados -de mayor o menor densidad semántica
según sea el caso- aportados por el texto. En tal sentido, consideramos que el estudio y análisis
de sus características y particularidades se vuelve fundamental para que los estudiantes puedan
desplegar estrategias que les permitan abordarlos y producirlos de manera adecuada, eficaz y
significativa.
En este capítulo nos proponemos definir, caracterizar y analizar la secuencia explicativa refi-
riéndonos a su función, al contexto que la enmarca, a su estructura, a sus modos predominantes
de organización y a los procedimientos lingüísticos y discursivos que guían la interpretación.
Nuestra intención es contribuir a la realización de una producción y de una lectura más crítica
de este tipo de textos teniendo en cuenta su rol fundamental en las prácticas de lectura y escri-
tura académicas.

2. Definición y características

La explicación como fenómeno discursivo consiste en “hacer saber, hacer comprender y aclarar,
esto presupone la existencia de un conocimiento que, en principio, no se pone en cuestión sino
que se toma como punto de partida” (Calsamiglia y Tusón Valls, 1999:308). El enunciador parte
de un supuesto previo: la existencia de información o conjunto de datos sobre un tema, obteni-
dos por la vía de la experiencia o por la vía de la reflexión. La función del lenguaje que predomi-
na en este tipo de textos es la referencial ya que el objetivo fundamental es el de proporcionar
información (Calsamiglia y Tusón Valls, 1999). Explicamos para clarificar un concepto (¿qué es
esto?, ¿qué quiere decir esto?), un procedimiento (¿cómo se hace esto?), el funcionamiento de
algo (¿cómo funciona esto?), para responder a preguntas acerca de las causas de fenómenos o
acciones (¿por qué ocurre esto?).
Como podemos observar, el propósito propio del texto explicativo no es convencer ni influir
en el comportamiento del interlocutor (como sucede en el caso de los textos argumentativos)
sino en todo caso cambiar su estado epistémico, es decir, cambiar su estado de conocimiento
para hacer comprensible una información que ofrece algún tipo de dificultad. Se busca esta-
blecer entonces con el lector un contrato de tipo cognitivo, esto es, apelar a la comprensión,
buscar “instaurar a partir del discurso una simetría de saberes entre el que explica (poseedor
de un saber mayor) y el que recibe la explicación” (Arnoux et al., 2002:81). En las situaciones
comunicativas en las que se produce una explicación los participantes no se encuentran en una
posición de igualdad ya que el que toma la palabra para explicar sabe, por lo menos, un poco
más respecto del tema en cuestión. En este sentido hay personas reconocidas socialmente con
autoridad y legitimidad para desarrollar explicaciones fiables y adecuadas, ya sean profesores,
técnicos, expertos o periodistas (Calsamiglia y Tusón Valls, 1999). El discurso explicativo supone
316 - CÁTEDRA LENGUA Y COMUNICACIÓN

la posesión de un conocimiento que se admite como cierto (Zamudio y Atorresi, 2000) y, por lo
tanto, otorga prestigio, autoridad y sobre todo poder al emisor.
La explicación es muy frecuente en la ciencia, en la pedagogía y en el periodismo; esta
secuencia predomina en textos orales o escritos que se vinculan con la transmisión de cono-
cimientos. Por escrito, podemos mencionar artículos especializados, manuales, libros de texto,
informes, tratados. Oralmente aparece en ponencias, clases, conferencias, entrevistas. También
se emplea a diario en las conversaciones cotidianas para facilitar la comprensión de cualquier
hecho. En las explicaciones orales cobran un papel importante los gestos, los diferentes tonos,
las pausas y aceleraciones de los ritmos al hablar que otorgan información sobre cuáles son los
aspectos centrales de la explicación. Aquí se observa la espontaneidad propia del discurso oral:
el orden de la exposición puede ser más “flexible”, puede haber repeticiones, digresiones, etc.
La producción de textos explicativos requiere tener en cuenta la situación comunicativa,
especialmente los participantes de la interacción, ya que el que explica debe conocer las ca-
racterísticas y competencias del receptor y adaptar su discurso a tales circunstancias. Por esta
razón, resultan imprescindibles a la hora de producir un texto explicativo una definición clara
de los fines comunicativos y una hipótesis aproximada sobre el destinatario. Entre las preguntas
orientadoras pueden destacarse:
• ¿Cuál es el objetivo de la explicación?
• ¿A quién se dirige la explicación?
• ¿Qué sabe el destinatario?
Los siguientes ejemplos son textos que explican un mismo tema: la descripción. Pero la situa-
ción de explicación difiere en cada uno de ellos, por lo tanto, también son distintos en cuanto a
extensión, estilo y complejidad conceptual.

Texto 1
La descripción
Es un texto que permite contar cómo es alguien y algo utilizando oraciones cortas,
esas palabras se llaman cualidades. Si decimos “el pizarrón es verde, la silla es blanca
y la mesa es alta”, estamos describiendo los objetos que hay en el aula. También po-
demos describir cómo es nuestro mejor amigo, nuestra casa, nuestro barrio.
Texto extraído de una carpeta de 1° grado, escuela pública, año 2017

Texto 2
La descripción
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, describir es representar per-
sonas o cosas por medio del lenguaje, refiriendo o explicando sus distintas partes,
cualidades o circunstancias. Lo que se representa es muy diverso, en cuanto llama-
mos cosas a los objetos, pero también a los ambientes y a las acciones.
Para los teóricos de la Escuela de Neuchatel, la descripción presenta regularidades
que le son propias, tanto en el nivel microestructural como en el macroestructural
o global. Esto es así porque una descripción tiene sentido si el receptor hace una
imagen mental que le permita compararla con la realidad ya experimentada. Para
Hamon (1981) la descripción es como el reencuentro de un saber donde los sujetos
11 - EXPLICACIÓN - 317

manifiestan un conocimiento enciclopédico del mundo. Considera que la descrip-


ción es una operación más difícil que la narración, e incluso que la argumentación,
porque depende de un conocimiento registrado en la memoria que despierta en el
lector / oyente saberes lexicales almacenados y listos para ser reconocidos. De esta
forma, la actividad realizada por el lector / oyente en el caso de la descripción es más
retrospectiva que prospectiva como sería en el caso de la narración.
Staneff, C. (2010) “La descripción”, en Marañón (Coord.),
Los juegos del Lenguaje en la Comunicación

Luego de leer con detenimiento los ejemplos anteriores, pueden realizarse algunas observacio-
nes que nos permitirán aclarar lo dicho hasta aquí:
En relación con la situación donde se produce la explicación, el texto 1 forma parte de la
carpeta de Lengua de un alumno que cursó primer grado en una escuela pública de San Miguel
de Tucumán durante el año 2017. El emisor del texto es el docente y los receptores, los alumnos.
El texto 2, en cambio, corresponde a la introducción al capítulo sobre descripción del cuaderno
bibliográfico que se elaboró en la cátedra de Lengua y Comunicación en el año 2010. La docente
que escribió el capítulo es la emisora y dirige su texto a los alumnos de primer año que cursan
la materia.
Como dijimos, es muy importante tener clara la situación de explicación para producir textos
explicativos significativos, es decir, relevantes de acuerdo al contexto. Por esta razón y consi-
derando la enciclopedia o saberes que los receptores poseen (alumnos que recién comienzan la
escuela primaria y están en pleno proceso de aprendizaje de la lecto-escritura y alumnos que ya
egresaron del nivel medio e iniciaron estudios superiores); la primera explicación se caracteriza
por la brevedad, el lenguaje sencillo y la utilización de ejemplos variados. En el segundo caso el
texto es más extenso, el lenguaje más técnico y de mayor densidad semántica. Asimismo, no se
apela a ejemplos para ilustrar las definiciones; se incluye, a modo de cita de autoridad, la voz de
especialistas que aportan sus explicaciones desde su lugar de expertos en el tema. Por último,
para completar la exposición se compara la secuencia descriptiva con otras secuencias textuales
como la narrativa y la argumentativa que ya fueron abordadas en la materia.

Para finalizar y sintetizar, subrayamos que toda situación de explicación se ca-


racteriza por la presencia de un emisor (o enunciador) y un receptor (enuncia-
tario) que no comparten el mismo grado de conocimiento. Por tal razón, el ob-
jetivo del emisor es hacer comprender un fenómeno o cuestión problemáticos
al receptor. Quien explica debe conocer las características y competencias del
receptor y adaptar su discurso a tales circunstancias.
318 - CÁTEDRA LENGUA Y COMUNICACIÓN

3. El sujeto de la enunciación1

Con respecto al sujeto de la enunciación o enunciador, ya mencionamos ciertos rasgos que


adopta: informado, formal, con autoridad académica en un tema, observador objetivo de los he-
chos de los que toma distancia. En cuanto a las huellas que deja el sujeto del discurso en el texto,
el caso de los textos explicativos exige una presentación “neutra” del universo de referencia ya
que esta debe ser “objetiva”. Recordemos que no es un agente de la acción, alguien que está de-
fendiendo su tesis sino es alguien que expone un saber.
Para crear este efecto de objetividad y de verdad existen operaciones que se ponen en marcha
a lo largo de los textos. La utilización de un léxico preferentemente denotativo, es decir, con el
menor grado posible de ambigüedad para que la información sea entendida claramente es un
ejemplo de este tipo de operaciones. Se evitan palabras que expresan emociones, deseos, juicios
de valor, y términos que no señalen datos precisos. De este modo se prescinde de las marcas de
subjetividad ya sea del uso de la primera persona del singular y plural o de actos que expresan ex-
plícitamente la intencionalidad (opino, creemos, etc.). Se usa el registro formal; esto significa que
el vocabulario es cuidado, seleccionado, según el nivel de la explicación, para lograr la claridad
informativa. Se recurre también a tecnicismos que varían según los distintos campos del saber.
En cuanto a la persona gramatical, por lo menos las ideas principales se expresan en tercera
persona (como indicador de que aquello de lo que se habla es un mundo referido, ajeno al locu-
tor) y el modo del verbo es el indicativo ya que debe manifestarse certeza y no posibilidad (como
sucede en el caso del uso del modo subjuntivo o condicional). Se utilizan distintas formas de im-
personalidad: se impersonal, se pasivo y voz pasiva para indicar el borramiento de la presencia
del locutor. Se usan formas del discurso indirecto o directo2 ya que en ellas, las fronteras entre el
discurso citante y el citado se mantienen nítidas y, por lo tanto, es el modo más simple de indicar
que el enunciador no es responsable de determinado enunciado o bien que busca ser fiel a las
palabras de otro. Son estrategias que utiliza el enunciador para autorizar, hacer más auténtico su
discurso, mostrar distancia enunciativa, reflejar seriedad y rigurosidad.
Veamos algunos ejemplos que muestran cómo el enunciador toma distancia con respecto al
enunciado a partir del uso de citas:
De acuerdo a las teorías del aprendizaje, un “concepto” es la representación mental de las
categorías de algo y, al contar con características propias, facilita su identificación, como
el acceso a ejemplares afines o bien, la exclusión de éstos (Howard ,1987; Schunk, 1997). Por
su parte, Ausubel, Novak y Hanesian (1983) definen los conceptos como “objetos, aconte‑
cimientos, situaciones o propiedades que poseen atributos de criterio comunes y que están
diseñados en cualquier cultura dada mediante algún signo o símbolo aceptado”.
Leal, A. (2012)
También se evita la adjetivación subjetiva y las modalizaciones apreciativa (felizmente, lamen-
tablemente. etc.), valorativa (es positivo, es perjudicial) y epistémica (sin duda, evidentemente,
tal vez) ya que todas ellas reflejan algún tipo de valoración del enunciador con respecto a lo
enunciado.

1. En el capítulo 12 titulado Enunciación: la subjetividad del lenguaje se explican con más detenimiento algunos
conceptos que mencionamos en este apartado.
2. Ver capítulo 4: Texto y Discurso.
11 - EXPLICACIÓN - 319

El siguiente cuadro resume los mecanismos de los que se vale el sujeto de la enunciación para
crear el efecto de objetividad buscado:
Sujeto de Características Informado, formal, con autoridad acadé-
la enunciación mica en un tema, observador objetivo de
los hechos de los que toma distancia.
Mecanismos para mostrar Léxico denotativo - uso de tecnicismos.
distancia enunciativa
Uso de 3ª p. gramatical.
Modo verbal: indicativo
Formas de impersonalidad (se imp.,
se pasivo y voz pasiva).
Formas del discurso indirecto y directo.
Se evita la adjetivación subjetiva.
Se evitan las modalizaciones apreciativa,
valorativa y epistémica.

4. Procedimientos que orientan la interpretación

Veamos a continuación, diferentes procedimientos que suelen utilizarse en los textos explicati-
vos para guiar el reconocimiento de las partes y facilitar la comprensión:
En el plano lingüístico señaladores textuales como:
• conectores que organizan la información: por una parte, por otra parte, en primer /
segundo lugar, asimismo, a su vez, además, etc.;
• conectores que indican un cambio de orientación o punto de vista: en cambio, por el
contrario, etc.;
• frases que explicitan la organización textual: como ya hemos dicho, hasta aquí he-
mos..., a continuación..., en suma, etc.
• signos aclaratorios y reforzadores como paréntesis, raya, entonación.
En el plano gráfico, elementos paratextuales como:
• marcas gráficas o tipográficas que permiten visualizar la jerarquización de la informa-
ción: bastardilla, negrita, subrayado, letras o números;
• disposición del texto, títulos y subtítulos, fotografías, ilustraciones, esquemas, cua-
dros, mapas, columnas laterales, infografías, etc.

Cabe destacar que en los textos explicativos, los paratextos gráficos adquieren particular rele-
vancia debido a que, en muchas ocasiones, son imprescindibles para comprender el desarrollo de
la explicación. Los esquemas, imágenes, infografías, etc. son el complemento ideal para reforzar
la interpretación del fenómeno que se está explicando, tal como sucede en el texto que sigue:
320 - CÁTEDRA LENGUA Y COMUNICACIÓN

Texto 3
La adicción: del deseo a la pérdida de control
Las adicciones llevan presentes, a lo largo de la historia de la humanidad, en todas
las épocas y estamentos. Ocasionan trastornos psiquiátricos crónicos y se caracte-
rizan por la búsqueda y uso compulsivo de sustancias adictivas, incluso conociendo
los graves efectos negativos que provocan. Al igual que otras muchas enfermedades,
la adicción no es particular de raza, edad, género o condición, presentando un pro-
blema muy complejo donde convergen componentes psicológicos, sociales, legales,
médicos y emocionales, entre otros.
Pero, ¿qué es lo que empuja al ser humano al consumo de determinadas sustancias?
¿Existe alguna relación entre ellas? ¿De dónde nace el poder de la adicción, que hace
perder los principios a la persona más juiciosa y la razón a la más cuerda?
Entre las adicciones más frecuentes y aceptadas socialmente se encuentran la ni-
cotina y el alcohol. En segunda línea, están la cocaína, el cannabis y las metanfeta-
minas, seguidas muy de cerca por la heroína. Al margen de las drogas, no debemos
olvidarnos de la adicción a la comida, concepto que se ha definido a finales del siglo
XX y que participa en una de las mayores pandemias del mundo actual: la obesidad.
También es habitual la adicción al juego, a las compras y a otros comportamientos
impulsivos relacionados.
Pero, ¿tienen algo en común todas estas adicciones? Las sustancias de abuso son
muy diversas en cuanto a su composición química, y ejercen su acción en diferentes
proteínas dianas del cerebro. Su consumo supone una combinación de efectos fisio-
lógicos y conductuales concretos para cada caso. Sin embargo, dejando a un lado
las diferencias en cuanto a los mecanismos por los que actúan, la mayoría de las
drogas provocan un conjunto de efectos comunes tras la exposición continuada a las
mismas. De igual modo ocurre con la práctica de algunas actividades (alimentación
excesiva, compra impulsiva, apuestas...). En todos los casos se genera un refuerzo
inmediato que favorece el consumo repetido y que termina desarrollando el tras-
torno de la adicción. Este efecto reforzante común en las distintas drogas se ejerce
en el cerebro en la denominada vía dopaminérgica mesolímbica. Esta vía conecta,
mediante el neurotransmisor dopamina, dos regiones del cerebro (el área tegmental
ventral con el núcleo accumbens) y es conocida también como sistema de recompen-
sa (Figura 1, en gris oscuro). El sistema serotoninérgico (Figura 1, en gris claro)
también se ve afectado por el consumo de drogas. Éste interactúa con las vías do-
paminérgicas corticales (que van del área tegmental ventral hasta la corteza frontal)
transportando serotonina, un neurotransmisor implicado en el comportamiento, el
humor, el sueño y el apetito entre otras funciones (…).
11 - EXPLICACIÓN - 321

Figura 1. Vías dopaminérgicas y serotoninérgicas donde actúan las sustancias de abuso.

Muñoz-Rodríguez, J. (2016).´, Unidad de Investigación Traslacional (UIT) del Hospital General Universitario de Ciudad Real.
Extraído de [Link]
cias/articulos-divulgacion-cientifica/1654-la-adiccion-del-deseo-a-la-perdida-de-control

En el texto que acabamos de leer, el enunciador, cuando explica, coloca entre paréntesis las ex-
presiones “Figura 1 en gris oscuro”, “Figura 1 en gris claro” (resaltadas en negrita) para que el
lector pueda apelar a la imagen y reforzar la comprensión del texto escrito teniendo en cuenta la
unidad de sentido “imagen-texto”. Como podemos observar, son muchos los casos en los cuales,
para lograr el objetivo de la explicación, es decir, que el receptor comprenda cabalmente el obje-
to que se está explicando, los paratextos cumplen un rol destacado y/o fundamental.

5. Modalidades de la explicación

Según el tipo de público al que va dirigido y de la intención que guíe al enunciador pueden des-
lindarse algunas modalidades dentro de la explicación:
a) Modalidad especializada, que requiere el conocimiento de una determinada ciencia o de
alguna parcela de la misma por parte del receptor. El gran progreso de las ciencias y de la técnica
en los últimos años ha potenciado el uso de este tipo de escrito. En este caso, la lengua actúa
como vehículo que transmite y canaliza los contenidos científicos.
Son diversas las denominaciones que se han utilizado para referirse al discurso especializa-
do, por ejemplo “lenguajes de especialidad”, “lengua especializada”, “lenguaje para propósitos
específicos”, “texto especializado”, “comunicación especializada”, “texto académico”. Son carac-
terísticos del nivel superior y circulan, fundamentalmente, en tres ámbitos (Padilla et alt. 2007):
11 - EXPLICACIÓN - 333

Efectos fisiológicos del consumo de alcohol


Mujeres Hombres

-Menor porcentaje de agua Porcentajes -Mayor porcentaje de agua


corporal de agua corporal
-El alcohol se diluye menos corporal -El alcohol se diluye más.

-El estómago de la mujer deja -El estómago del hombre deja


pasar más cantidad de alcohol al pasar mucho menos alcohol al
intestino delgado que el de un intestino delgado que el de una
Absorción
hombre de igual tamaño. mujer de igual tamaño.
-Mayor concentración de alco- -Menor concentración de alco-
hol en sangre. hol en sangre.

Más propensas a desarrollar Daño Menos propensos a desarrollar


enfermedades hepáticas Hepático enfermedades hepáticas

Eliminan el alcohol de sus cuer- Eliminan el alcohol de sus cuer-


pos a tasas menos rápidas que pos a tasas menos rápidas que
Eliminación
una mujer de tamaño similar que una mujer de tamaño similar que
bebió la misma cantidad. bebió la misma cantidad.

Ya desde el título, “Efectos fisiológicos del consumo de alcohol en hombres vs. Mujeres”, po-
demos anticipar cuál será el modo organización de la información, o sea, la relación entre los
efectos del consumo excesivo de alcohol en hombres y mujeres destacando sus diferencias.
Luego de haber abordado esta clasificación sobre los modos de organización específicos
de los textos explicativos, puede surgir la pregunta acerca de la utilidad de identificar cada
uno de ellos. Reconocer la organización general predominante de estos textos facilita la com-
prensión, permite diseñar los esquemas pertinentes que, a su vez, son herramientas operativas
que contribuyen a retener la información más importante en la memoria a largo plazo y sirven
de soporte para las exposiciones orales, para elaborar resúmenes y apuntes a la hora de estudiar.
También para condensar la información necesaria en el momento de preparar un trabajo final,
realizar una investigación, etc.
Para finalizar, es importante señalar que, en general, los textos concretos presentan varios
de estos modos interrelacionados, pero hay uno dominante que vertebra la información global
del texto. Son pocos los casos en los que se encuentran formas “puras” de un tipo de organización.

8. Procedimientos discursivos

El emisor del discurso explicativo pone en juego diversas estrategias con el fin de alcanzar la
comprensión y aceptación de lo explicado. La selección y uso adecuado de estos recursos depen-
de de las características del objeto de la explicación.
334 - CÁTEDRA LENGUA Y COMUNICACIÓN

Los procedimientos discursivos más frecuentes son:


• La definición: es un proceso habitual en los discursos explicativos ya que para explicar
un objeto es necesario definirlo previamente, es decir, brindar el significado específico que
tiene un término, un objeto o un concepto.
Las definiciones pueden presentarse en el discurso de varias maneras:
»» Usando el verbo ser conjugado en presente del indicativo:
El alcoholismo es un padecimiento que genera una fuerte necesidad y ansiedad de
ingerir alcohol.
»» Usando la expresión “se denomina”, “se llama” o “denominado...”:
Se denomina alcoholismo a la consecuencia del consumo excesivo de alcohol, que llega
a producir una dependencia física muy importante para nuestro organismo.
»» Usando paréntesis, guiones o dos puntos, cuando la definición se quiere decir en
forma de aclaración:
El alcoholismo (la consecuencia del consumo excesivo de alcohol)…
»» Dando a conocer el término técnico que se utiliza para denominar el objeto:
El alcohol se divide primero por una enzima que se encuentra en el estómago, la deshi‑
drogenasa gástrica.
• La ejemplificación: los ejemplos señalan casos particulares dentro de un conjunto men-
cionado, haciendo aún más explícito aquello a lo que el texto se refiere. Su naturaleza em-
pírica lo centra en lo real, en el dato concreto, con la finalidad de verificar un saber o de
fundar uno nuevo. Suelen cumplir una función esclarecedora con respecto al objeto de
explicación. Permiten al emisor asegurarse de la mejor recepción de su mensaje. Pueden
consistir en hechos, dichos, problemas reales o historias.
Para introducirlos en los textos se usan los paréntesis, los guiones y las expresiones “como”,
“por ejemplo”, “es decir”, “ a saber”, “pongamos por caso”, “ en concreto”, “así”, “sin ir más lejos”, etc.
Las adicciones ocasionan trastornos psiquiátricos crónicos y se caracterizan por la bús‑
queda y uso compulsivo de sustancias adictivas. Como ejemplo podemos mencionar la
adicción a la nicotina y al alcohol.
(…) Otra forma de adicción física es el fenómeno de reacción exagerada del cerebro con
respecto a las drogas (o a las señales asociadas con estas sustancias). Por ejemplo, una
persona alcohólica al entrar en un bar, siente una necesidad extra de tomar una bebida
a causa de las diferentes señales del ambiente asociadas con el placer de beber.
• La analogía: es el procedimiento de aclaración o ilustración que se construye a partir de
poner en relación un concepto o un conjunto de conceptos con otros de distinto campo. Se
manifiesta lingüísticamente a través de comparaciones y metáforas. La analogía establece
una similitud de estructuras cuya fórmula más general es A es a B como C es a D. Suelen estar
introducidas por marcadores del tipo “como si”, “es como”, “es lo mismo que”, “tal como”, etc.
El estrés es algo así como la adecuada tensión de una cuerda de guitarra. Para que
suene correctamente no debe estar ni muy floja ni muy tensa. La tensión debe ser la
adecuada… debe estar “afinada”.
• La clasificación: es un procedimiento que distribuye las entidades referidas (objetos, seres,
métodos, sistemas, etc.) en diferentes agrupaciones a partir de un sistema de similitudes y
diferencias.
Tipos de obesidad según la distribución de grasa
11 - EXPLICACIÓN - 335

• Obesidad abdominal o androide (forma de manzana): la localización del exceso


de grasa se encuentra en el abdomen, el tórax y la cara. Está muy asociada con la
diabetes y enfermedades del corazón.
• Obesidad periférica o ginoide (forma de pera): la grasa acumulada se encuentra
en muslos y caderas. Se da especialmente en mujeres y está relacionada con proble‑
mas como las varices y la artrosis en las rodillas.
• Obesidad homogénea: no existen una predominancia de exceso de grasa en una
zona localizada sino que la grasa se reparte por el cuerpo en las mismas proporciones.
• La reformulación: cuando un emisor supone que la idea que explica es difícil de com-
prender, puede reformularla, decirla de un modo que resulte más accesible para el receptor.
En general, la reformulación está introducida por conectores: “es decir”, “o sea”, “en otras
palabras”, “para decirlo de otro modo”.
Discurso de divulgación científica: es el resultado de un proceso de recontextualización,
es decir, “un discurso cuyo origen estaría en un ámbito particular de la actividad social
(el hacer ciencia) y que se instaura en otro ámbito más amplio (el de la transmisión de
sus resultados).” (Cademartori, 2016:12).
• La citación: es un recurso muy utilizado en la explicación porque la fiabilidad y la autori-
dad se busca en las voces de los expertos. Por ello, tanto los periodistas (que citan las fuen-
tes o a las autoridades en la materia) como los profesores y los investigadores convocan en
su propio discurso el discurso de los otros.
Para Kenneth Goodman (1982) el lector despliega una serie de estrategias con el fin
de obtener y evaluar y utilizar información, cualquiera sea el idioma y el tipo de texto.
La lectura es una conducta inteligente. Según él los lectores desarrollan estrategias de
muestreo que consisten en la selección de índices claves que les permiten anticipar el
contenido del texto.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el alcoholismo es «toda
forma de embriaguez que excede el consumo alimenticio tradicional y corriente o que
sobrepasa los linderos de costumbres sociales...».

También podría gustarte