Almohadillado
Forro de piel
Caparazón
o sintético
o quilla
Bastidor
(de acero
u otra aleación)
Cierre del sillín Sillín
�
1
Cierre del sillín
Masculino femenino
(estrecho) (ancho)
A¡uste por el lado
A¡uste muy preciso A¡ustepor (no garannza
Ajuste por debajo
con2tomillos debajo la precisión
poramba necesaria)
Como regla general, el sillín debería fijarse sobre la tija de modo que su base superior
esté paralela al suelo. Si la nariz del sillín está inclinada hacia abajo, se cargarán los hombros y los
brazos a medida que circulemos. Si por el contrario está inclinada hacia arriba, pueden sentirse
molestias importantes en la zona genital (especialmente los hombres).
En la actualidad, existen tijas de suspensión que, empleando distintos diseños y conceptos,
pretenden mejorar la comodidad en las bicicletas que no cuentan con doble suspensión. Las
hay telescópicas y con diseño girado (los más eficaces), con un recorrido corto o largo, con resortes
dentro o con piezas de goma, etc. Aunque pesan más que las convencionales, resultan perfectas para
rodar por caminos difíciles y técnicos y cada modelo suele traer sus propias instrucciones
específicas de instalación, ajuste y mantenimiento.
ADAPTARSE AL CUADRO: BUSCANDO LA POSICIÓN IDEAL
Incluso los ciclistas profesionales tardan mucho tiempo en encontrar la posición ideal
sobre una bicicleta, dada la gran cantidad de ajustes posibles y la variada morfología del ser
humano. Sin embargo y, como punto de partida, los principiantes (es decir, aquellos que no
han tenido la oportunidad de probarse sobre la bicicleta de montaña e ir ajustando poco a poco
cada elemento de la bicicleta hasta que les permita adoptar la postura perfecta) o sencillamente
quienes no estén seguros de sus necesidades, deberían poder colocarse a horcajadas en la zona
media del tubo horizontal de la bicicleta con las plantas de ambos pies situadas sobre el suelo y,
aún así, que quede libre una distancia equivalente a la anchura de una mano -aproximadamente-
entre el propio tubo horizontal y la entrepierna.
A continuación, se ajustaría la altura del sillín -que debe estar nivelado en relación con
un suelo horizontal- hasta poder mantener la rodilla ligeramente doblada cuando el pedal esté
en su posición más baja, con el pie nivelado -no estirado, con la punta hacia abajo, o encogido,
con el talón hacia abajo- y la parte anterior o metatarso apoyada sobre el centro del pedal. Si el
cuadro es del tamaño correcto y se ha ajustado el sillín siguiendo estas indicaciones, la parte
superior del sillín debería estar sobre el extremo superior del tubo del sillín entre 15 y 17 cm.,
en el caso de las bicicletas de carretera, y hasta 25 cm. en las de montaña, medido a lo largo de la
línea que forman el tubo y la tija del sillín. En el caso del cicloturismo, la misma medición podría estar
entre los 14 y los 15 cm. Si el tamaño del cuadro es correcto y la tija sobrepasa la marca de
inserción mínima (grabada normalmente en la propia tija), deberíamos usar una tija más larga.
El siguiente paso sería calcular el avance de nuestra rodilla en el punto medio de la pedalada.
Montado sobre el sillín y con la biela derecha -por ejemplo- adelantada y nivelada
con la izquierda, deberíamos poder trazar una línea vertical imaginaria que cruzara el eje del pedal
y el de nuestra rodilla (aproximadamente 1,5 cm. por detrás de la superficie anterior de la
rodilla). Si no coincide, podemos ajustar el avance del sillín en la abrazadera de la tija para
aproximarla en la medida de lo posible. De no coincidir podría ser necesario buscar unas bielas de
mayor o menor tamaño (se fabrican entre 170 y 185 mm. -aproximadamente- medidos de 5
en 5 mm., aunque no todos los fabricantes presentan ambos extremos) o cambiar la potencia,
según nuestras necesidades, ya que la longitud y el ángulo de la potencia pueden variar
radicalmente el comportamiento y el control de la dirección, mientras que un aumento en la
longitud de las bielas permite imprimir mayor potencia en cada pedalada -a costa de un mayor
esfuerzo, por supuesto, pero que puede verse compensado si el ciclista presenta unas extremidades
inferiores particularmente musculosas.
Con el sillín correctamente ajustado, los brazos completamente rectos (aunque al montar
deben estar ligeramente flexionados) y las manos sobre la parte superior de las palancas de los
frenos, la espalda debe describir una línea que forme un ángulo aproximado de 452 con la
horizontal (la prolongación horizontal del eje del tubo superior u horizontal -que no siempre lo es-
en su unión con el tubo de dirección). Si no coincide, podemos subir o bajar la altura del manillar
variando la altura de la potencia (colocando los separadores por encima o por debajo en las
direcciones ahead o directamente en las direcciones con rosca). Teniendo en cuenta que las potencias
suelen presentarse en longitudes y ángulos variados (algunas permiten variar directamente el ángulo),
además del anterior ajuste podría ser necesario cambiar de potencia si en la posición descrita el
ángulo entre los brazos rectos y el tronco a 45º sobrepasa o no llega a los límites comprendidos entre
los 100º y los 90º.