0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas13 páginas

El Movimiento Carismatico

El documento analiza el movimiento carismático en la actualidad, destacando su impacto en las iglesias y la proliferación de falsas enseñanzas. Se discuten conceptos como el carisma, la prosperidad económica como fin divino, y la massmediatización de la fe, así como el perfil de los creyentes involucrados en este movimiento. Además, se menciona la guerra espiritual y la transformación de la liturgia religiosa hacia un enfoque más entretenido y accesible.

Cargado por

Rafael Moya
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
47 vistas13 páginas

El Movimiento Carismatico

El documento analiza el movimiento carismático en la actualidad, destacando su impacto en las iglesias y la proliferación de falsas enseñanzas. Se discuten conceptos como el carisma, la prosperidad económica como fin divino, y la massmediatización de la fe, así como el perfil de los creyentes involucrados en este movimiento. Además, se menciona la guerra espiritual y la transformación de la liturgia religiosa hacia un enfoque más entretenido y accesible.

Cargado por

Rafael Moya
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL MOVIMIENTO

CARISMÁTICO
EL MOVIMIENTO
CARISMÁTICO EN
NUESTRA
ACTUALIDAD
INDICE

Introducción....................................................................................................................................1

Desarrollo........................................................................................................................................2

Concepto de Carisma...................................................................................................................2

Jarisma.........................................................................................................................................2

El movimiento carismatico..........................................................................................................3

Creencias......................................................................................................................................3

La prosperidad económica como fin divino.................................................................................4

Marketing y massmediatización de la fe......................................................................................5

Perfil Clasemediero (refiere a una persona que pertenece a la clase media) , Joven Y

Profesionista.................................................................................................................................6

Iglecrecimiento ( El crecimiento de la iglesia se refiere a que las personas se conviertan en

miembros responsables de la iglesia)...........................................................................................6

Guerra Espiritual..........................................................................................................................7

Cura divina...................................................................................................................................8

Conclusión..................................................................................................................................9
Hacer una investigación sobre el movimiento carismático

Introducción

El presente trabajo tiene la intención de recabar informacion


referente al movimiento carismatico que esta destruyendo iglesias,
ministerios, fomentando la apertura de falsos maestros, abusando del
don de manera lucrativa, de la permisibilidad de parte de los
pastores, de la seduccion de parte de los creyente por los beneficios
fisicos terrenales que se reciben, por el abuso de un don mal
encausado, la presente investigacion pretende informarnos de los
peligros que el movimiento pentecostal por la migración de la iglesia
hacia un modelo neopentecostal que se fundamenta en el carisma como
una herramienta para desviar al creyente de la salvación. Este
movimiento esta permeando en todas las esferas de los social, al
atrapar a los creyente con poco conocimiento hacia la valoracion de
los beneficios. Es movimiento a traido la atencion de lo sistema de
comunicación como la televisión, los sistemas digitales como el
internet para difundir la prosperidad del movimiento carismatico. La
pregunta que nos hacemos cual es la siguiente novedad que presentara
el movimiento, tal abrir espacio a la agenda LGBTIQ+, derecho
reproductivo, su mirada esta prosigue al bienestar popular.

Desarrollo
Concepto de Carisma.

La palabra griega . khárisma, χρισμα = «don, regalo, gracia, favor,


poder», de la misma raíz que kharis, χ ρις, «gracia». Término propio
del vocabulario del NT —no aparece en el griego clásico—, se puede
decir que es una creación de san Pablo, que se vale de él para
expresar el común denominador de una serie de manifestaciones
espirituales de cáracter sobrenatural. la misma palabra, carisma,
según la RAE la define como Don gratuito que Dios concede a
algunas personas en beneficio de la comunidad.

Jarisma.
Dádiva (divina), es decir liberación (de peligro o pasión);
(específicamente) concesión (espiritual), es decir (subjetivo)
calificación religioso, o (objetivamente) facultad milagrosa
El movimiento carismático

La palabra Jarisma se introduce en el libro de 1 corintios 12:4 que


significa dádiva, don como se traduce del griego al español, y la
recibe el creyente que a aceptado a Cristo como su salvador, éstas
capacidades las da el Espíritu Santo y es éste quien hace que se
manifieste o tenga utilidad a través de Espíritu Santo. Existen
nueve dones que son :Palabra de sabiduría,Palabra de conocimiento, Fe
,Dones de sanidad,Poder de milagros Profecía,Discernimiento de
espíritus,Diversas clases de lenguas,y Interpretación de lenguas, sin
embargo es Hechos 2:1-13 se menciona la primera manifestación visible
consumado de una promesa que Jesus anuncio sucedería a su tiempo, el
día del pentecotes.
Una nueva manifestación conocida como el avivamiento de Susa se
suscito en los años 1906 y 1909 en los ángeles, donde el Espiritu
Santo de manifesto mas reciente se suscito en el año 1906 y 1909 en
tierras estados unidenses, en el estado de los ángeles, así como
pedro vio la expresión del Espíritu Santo, también lo es Willian J.
Seymour un pastor que vio nuevamente la expresión del Espíritu Santo
y con esto nació un movimiento carismático en el seno de la iglesia
metodista
El movimiento tiene sus orígenes después de la ascensión del
Espíritu Santo
El cristianismo fue cambiado para siempre por el avivamiento
producido en el corazón de Los Ángeles a principios del siglo pasado.
Las reuniones, dirigidas por William J. Seymour, pastor
afroamericano, se transformaron en un momento decisivo en la historia
del cristianismo.

El movimiento carismatico
El movimiento carismático o neopentecostalismo es un movimiento de
avivamiento religioso surgido en el interior de las iglesias
históricas como los bautistas, metodistas, presbiterianas,
episcopales, luteranas, católico romanas, católicos ortodoxos
griegos. Se caracteriza por introducir prácticas y creencias del
pentecostalismo, como la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo y
aspectos litúrgicos en sus respectivas iglesias y denominaciones,
casi siempre sin abandonarlas del todo, y sin seguir completamente el
pentecostalismo clásico. Debido a lo anterior, es considerada la rama
más nueva del pentecostalismo, y al igual que en las iglesias
pentecostales clásicas que la preceden, sus miembros creen y buscan
experimentar el bautismo en el Espíritu Santo.
Las iglesias neopentecostales surgieron a fines de la década de 1950.
El término «movimiento carismático» fue introducido en 1962 por el
ministro luterano Harald Bredesen.
De la veta católica de este movimiento surgió más tarde el movimiento
denominado Renovación Carismática Católica

Creencias
Los neopentecostales o carismáticos no consideran, como los
pentecostales clásicos, que la doctrina del bautismo en el Espíritu
Santo sólo pueda manifestarse mediante el don de lenguas. Además, a
esta doctrina ellos suelen llamarla «nueva efusión» (new outpouring)
o «liberación» (release).También creen en la «fe expectante», una
actitud hacia la fe más activa que la tradicional
Algunas iglesias carismáticas independientes, por su parte, se rigen
por una doctrina denominada «la palabra de fe», la cual es
cuestionada por los demás movimientos pentecostales. Esta doctrina
sostiene ideas como la «confesión positiva», «doctrina de fe» o
«movimiento de fe», supuestamente creada por el ministro Kenneth E.
Hagin, si bien algunos ministros evangélicos sostienen que se trata
de un plagio del metafísico Essek William Kenyon.9

La prosperidad económica como fin divino


Sin duda, el elemento que marca el punto de partida en la
delimitación de un supuesto “nuevo” pentecostal, el cual se
distanciaría del pentecostal clásico y del carismático, es el
discurso enfocado en la prosperidad económica como fin divino.1Para
muchos autores, este elemento representado en una “teología de la
prosperidad”1sería el rasgo distintivo por antonomasia.3En palabras de
Semán, dicho discurso: “es un conjunto de proposiciones dogmáticas,
rituales y eclesiológicas en las que se afirma una relación entre la
comunión con Dios y el bienestar material”.4Implica también una
reconfiguración del cosmos sagrado, una forma innovadora de observar
la realidad y de redefinir la ética del creyente evangélico para
adecuarlo a los valores de una sociedad neoliberal. Su doctrina se
basa en signos y señales de Dios que funcionan como guías para el
éxito individual. Se promete así riqueza y salud como parte de la
bendición, generando una concepción negativa de la pobreza al punto
de considerarla como sinónimo de pecado. El dinero se vuelve,
entonces, el símbolo que realiza la mediación privilegiada con lo
sagrado en espacio de intercambio cultural.5Por lo tanto, se
considera que los líderes neopentecostales enfatizan la idea de que
la prosperidad material es una demanda legítima de los verdaderos
cristianos.
Este discurso surgió con los telepredicadores de la década de 1970 en
Estados Unidos, principalmente con Kenneth Hagin Jr. y Kenneth
Copeland. Sin embargo, también fue popularizado por David Yonggi Cho,
de Corea del Sur, el cual se convirtió en una de las principales
influencias no occidentales para el neopentecostalismo
latinoamericano. De esta forma, muchas iglesias locales han adherido
este discurso a sus doctrinas, atrayendo a cientos y miles de
peregrinos que presentan sus diezmos y ofrendas convencidos de la
bendición económica de Dios. Al ser esta una característica que pone
sobre la mesa temas sensibles y privados como lo son el dinero y la
economía personal de los creyentes, los medios de comunicación
estuvieron atentos a los escándalos financieros de algunos
grupos.16Tal escenario ha coincidido con las investigaciones
académicas que reducen al neopentecostalismo a una religión que lucra
con la fe de sus miembros. Por lo tanto, se asume que todas las
iglesias que detentan un tiempo especial para los diezmos y las
ofrendas son ejemplos condenables de la teología de la prosperidad.
Al respecto, tanto Mansilla7 como Jaimes y Montalvo8coinciden en que
los estudios han optado erróneamente por este reduccionismo
mercadológico, señalando que existen demasiadas diferencias entre la
forma más conocida de la teología de la prosperidad –la manifestada
por la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD)– y las doctrinas
que reglamentan las actitudes de los creyentes respecto a las
riquezas, elemento que se puede encontrar en la gran mayoría de
iglesias evangélicas.

Guerra espiritual
La guerra espritual es otra corriente teológica que se expande
gracias a Wagner y John Wimber desde el Seminario Teológico Fuller en
la década de 1980. Esta doctrina “transporta la noción según la cual
el mundo es un campo de batalla entre las fuerzas del bien y del
mal”.44 Por lo que los cristianos viven y participan de una
empedernida guerra cósmica entre Dios y el diablo por el dominio de
la humanidad.45En este sentido, al sujeto neopentecostal se la ha
dotado de un poder especial para reprender y someter todo espíritu
maligno. Dicha noción cosmológica de la realidad la encontraremos en
varias investigaciones sobre el fenómeno.46
Aunque la doctrina se aplicaba con rasgos más simples entre los
fundamentalistas del siglo XIX, se considera que fue en el marco del
desarrollo del neopentecostalismo en el que dicha visión cosmológica
fue sistematizada para llevarla al extremo y construir así una
percepción metafísica de los acontecimientos sociales, económicos y
naturales.47Algunas iglesias que practican esta teología, consideran
que los grandes desastres naturales, las pandemias, la pobreza y
demás acontecimientos destructivos, son producto de espíritus
malignos que han entrado por medio del pecado como la legalización
del aborto y del matrimonio igualitario. Es por eso que, para que el
sujeto neopentecostal pueda vivir con salud y prosperidad económica,
dichos espíritus tienen que ser reprendidos y expulsados de la vida
de las personas. Las prácticas que se derivan de estas creencias son
los actos de liberación de demonios –exorcismos–, la unción con
aceite y los retiros espirituales llamados “Encuentros con Jesús”.

Marketing y massmediatización de la fe

Uno de los aspectos más importantes que arroja la idea de prosperidad


económica es la noción de actualización. Es decir, la prosperidad
también implica una renovación en la estética de la práctica
religiosa con el fin de adaptarse a las circunstancias y demandas de
la sociedad contemporánea. Ante esto, se ha asociado con el
neopentecostalismo el uso del marketing y la massmediatización de la
fe.20 Esto significa que, para atraer a más miembros, se ha convertido
el mensaje religioso en algo lúdico, entretenido y por lo tanto,
accesible. Por consiguiente, se transformó el lugar sacro de los
templos de diversas formas. El púlpito dejó de ser visto como un
espacio exclusivo para una liturgia solemne, es decir, aquel separado
de las cosas profanas que inundan el mundo exterior. En su lugar,
vemos la inclusión de actividades, gestos, rituales, géneros de
música y mensajes que podrían confundir a cualquier incauto que no
esté familiarizado con la naturaleza de la práctica neopentecostal.
Ante esto, algunos autores han propuesto el concepto de
“teatralización del culto”, donde lo que antes era considerado
sagrado, se profana, y lo que era profano, se sacraliza como para el
Señor: El culto como una obra de teatro: los predicadores son los
presentadores y actores, y los feligreses son el público y
espectadores. Los cultos solemnes, los predicadores ceremoniosos o
circunspectos son reemplazados por el pastor animador; el “showman”,
donde prima la estridencia, los aplausos, las expresiones y
movimientos de júbilos y cantos entonados con mucho ritmo [...]
Predomina el lenguaje de los símbolos, códigos visuales y estéticos.
Lo retórico se ha replegado dando lugar a la imagen que se pasea por
las grandes salas de televisión, y a su vez los cultos se realizan en
los enormes cines, hoteles o megatemplos.11 Una visión más abarcativa
del “teatro” es lo propuesto por Silveira, quien hace una lectura del
culto neopentecostal como una práctica teatral de lo sagrado dentro
de un espacio donde todos participan: espectáculo de fe para ser
vivido y no solamente apreciado cómodamente en un palco. 12 Una manera
de secularizar la liturgia evangélica, la cual se informaliza y
personaliza, dotándola de mayores grados de emocionalidad y
expresividad para suplir las demandas emocionales de los feligreses.
Para ello ha sido fundamental que esta nueva generación de
predicadores incluyeran en sus sermones altos grados de humor,
elemento utilizado como recurso moral, pero también como mecanismo de
control y coerción social. Así, el humor se vuelve un recurso
correctivo, festivo y hedonista, que induce a la reflexión y la
conciencia.13 Lo que permite también convertir a los predicadores en
showmans al puro estilo de Dante Gebel, cuya imagen ha podido fluir
sin problema alguno entre el espacio religioso de una iglesia y la
esfera secular de la televisión.14 Ha sido inevitable, entonces, que
los usos y las costumbres del protestantismo histórico y del
pentecostalismo clásico hayan sido modificados. Los massmedia, la
cibercultura y la nueva estética de laimagen, liberalizaron la forma
de vestir, los estilos de música, el acceso a internet y los milagros
cuya vivencia experiencial, que antes resultaba necesariamente
presencial, encontraron nuevas maneras de transmitirse por medio de
la pantalla y los canales virtuales. De ahí que las iglesias de tipo
neopentecostal, parecieran ser las menos afectadas por la crisis del
Covid-19 al trasladar las actividades eclesiales a la modalidad
virtual, dimensión que desarrollaban desde hace algunos años: Frente
a una sociedad distinta, el mensaje y las promesas son distintos. La
premisa es si la persona no quiere dejar su casa para ir a la
iglesia, entonces hay que llevar la iglesia a su casa. La idea es que
la iglesia esté donde está la gente.

Perfil Clasemediero (refiere a una persona que pertenece a la


clase media) , Joven Y Profesionista
Se ha intentado establecer la idea de que el fenómeno neopentecostal,
a diferencia del pentecostalismo clásico, se ha desarrollado entre
personas de clase media, alta y en zonas urbanas.16 Este perfil
clasemediero podría haber sido herencia del Movimiento Carismático.
Los diversos autores consideraron que dicho sector socioeconómico fue
el más propicio para el desarrollo de expresiones neopentecostales en
un contexto de consolidación del neoliberalismo. De esta manera, tal
perfil se convirtió en uno de los elementos distintivos del
fenómeno,17 al punto de que algunos autores lo hayan denominado como
“Pentecostalismo de clase media”.28
Iglecrecimiento ( El crecimiento de la iglesia se refiere a que las personas
se conviertan en miembros responsables de la iglesia)
El crecimiento numérico por medio de la evangelización ha sido un
objetivo fundamental del cristianismo desde sus inicios. Jesús les
había dejado a sus discípulos la encomienda llamada “La Gran
Comisión”, que se describe en el Evangelio de Mateo de la siguiente
forma: “Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones”. Este
mandato sería reproducido por las distintas vertientes del
cristianismo hasta radicalizarse en el neopentecostalismo con formas
innovadoras de proselitismo y atracción de masas. A esta nueva manera
de extender el mensaje de salvación y hacer crecer a la iglesia se le
ha denominado Iglecrecimiento. Algunos autores consideran que dicha
corriente surgió con C. Peter Wagner en la década de 1970 en Estados
Unidos, y de ahí se difundiría por el resto del país, Corea del Sur y
México:26 “es tal la importancia de este aspecto, que en algunos
casos, la vida y la misión de la iglesia se reducen a la búsqueda del
crecimiento numérico”.27 De esta corriente brota otro concepto: las
megaiglesias, instituciones religiosas evangélicas que tienen un
modelo de crecimiento por medio de discursos enfocados en la
afirmación del ‘yo’ moderno en el capitalismo actual 28 y que
generalmente las han asociado con el fenómeno neopentecostal como
parte de sus múltiples manifestaciones. Herederas del carácter
postdenominacional29 y/o no-denominacional del Movimiento Carismático,
estas megaiglesias surgen y se desarrollan de forma independiente
institucional y financieramente, sostenidas principalmente con las
ofrendas y los diezmos, por lo que el énfasis en eso será
preponderante para subsistir y alcanzar el éxito numérico. En este
sentido, los líderes de este tipo de iglesias que, por lo general, se
autonombran como apóstoles u obispos, desarrollan estrategias de
crecimiento haciendo uso desmedido de los medios de comunicación y la
internet, así como de sus conexiones políticas y empresariales.30 De
esta forma, el sujeto creyente que se adhiere a este tipo de iglesias
integra a su vida cotidiana y religiosa una lógica de mercado, 31
reforzada por la estructura eclesial que funge como símbolo del éxito
material en un ‘más acá’ a partir de una visión empresarial o
gerencial.32 Es así como estas iglesias se autoperciben como empresas,
en las que el crecimiento numérico y
su expansión requieren de medidas organizacionales que permitan ver a
las iglesias locales y a las misiones como sucursales de la iglesia
madre, funcionando así como empresas del capitalismo tardío y
prometiendo a sus miembros la posibilidad de ascender en la jerarquía
organizacional.33 La construcción de los megatemplos es resultado de
las distintas formas de concebir lo sagrado. La idea de santuario
dentro del neopentecostalismo hace referencia a un lugar de
peregrinación para membresías móviles.34 Este aspecto se muestra más
claramente en el neopentecostalismo brasileño con la IURD y el
Templo de Salomón que se erigió en São Paulo el 31 de julio de 2013.
Una majestuosa construcción que tuvo una inversión de 188 millones de
dólares siguiendo al pie de la letra las referencias bíblicas del
primer templo del rey Salomón.35 Tiene paredes y pisos con piedras
provenientes de Israel, convirtiéndose así en un ejemplo de la forma
en la que el neopentecostalismo busca proyectar su noción de
permanencia y poder.36
Guerra Espiritual
La guerra espritual es otra corriente teológica que se expande
gracias a Wagner y John Wimber desde el Seminario Teológico Fuller en
la década de 1980. Esta doctrina “transporta la noción según la cual
el mundo es un campo de batalla entre las fuerzas del bien y del
mal”.44 Por lo que los cristianos viven y participan de unaempedernida
guerra cósmica entre Dios y el diablo por el dominio de la
humanidad.45 En este sentido, al sujeto neopentecostal se la ha dotado
de un poder especial para reprender y someter todo espíritu maligno.
Dicha noción cosmológica de la realidad la encontraremos en varias
investigaciones sobre el fenómeno.46 Aunque la doctrina se aplicaba
con rasgos más simples entre los fundamentalistas del siglo XIX, se
considera que fue en el marco del desarrollo del neopentecostalismo
en el que dicha visión cosmológica fue sistematizada para llevarla al
extremo y construir así una percepción metafísica de los
acontecimientos sociales, económicos y naturales.47 Algunas iglesias
que practican esta teología, consideran que los grandes desastres
naturales, las pandemias, la pobreza y demás acontecimientos
destructivos, son producto de espíritus malignos que han entrado por
medio del pecado como la legalización del aborto y del matrimonio
igualitario. Es por eso que, para que el sujeto neopentecostal pueda
vivir con salud y prosperidad económica, dichos espíritus tienen que
ser reprendidos y expulsados de la vida de las personas. Las
prácticas que se derivan de estas creencias son los actos de
liberación de demonios –exorcismos–, la unción con aceite y los
retiros espirituales llamados “Encuentros con Jesús”.

Cura divina
El carisma o charismata ha marcado la gran diferencia entre los
grupos “mover del Espíritu” – neopentecostales, carismáticos y
pentecostales– del resto de las denominaciones del protestantismo
histórico. Dicho carisma es entendido como las habilidades
sobrenaturales que el Espíritu Santo le ha otorgado a los creyentes
para difundir “con poder” el mensaje del Evangelio, tal como se
describe en el relato de los Hechos de los Apóstoles.
Son nueve los dones mencionados por el apóstol Pablo en la Biblia que
tienen relación directa con el carisma del Espíritu Santo: 1) palabra
de sabiduría, 2) don de ciencia y/o de conocimiento, 3)
discernimiento de espíritus, 4) don de fe, 5) poderes milagrosos, 6)
sanidades, 7) profecía, 8) hablar en lenguas e 9) interpretación de
lenguas. De todos ellos, el de las sanidades tendrá especial atención
en el neopentecostalismo, a diferencia del don de lenguas que
caracterizó al pentecostalismo clásico.
Con el surgimiento del pentecostalismo a principios del siglo XX, los
dones espirituales permitieron recuperar la magia que el
protestantismo histórico había desencantado, dichos dones se
convirtieron en el engranaje de la liturgia pentecostal, heredando
así esta cosmovisión espiritual de la realidad al neopentecostalismo.
No obstante, el protestantismo histórico, desde su religiosidad
intelectualista, se distanciaría contundentemente de la práctica
carismática por considerarla irracional y demasiado emocional. Para
los pentecostales, los dones sobrenaturales se habían perdido desde
los tiempos de los primeros apóstoles para ser “redescubiertos” por
el pentecostalismo de principios del siglo XX.48 Si el pentecostalismo
enfatizó el don de lenguas como la evidencia del Bautismo del
Espíritu Santo, se plantea que el neopentecostalismo legitimó las
otras manifestaciones como evidencia tanto del bautismo como de la
llenura del Espíritu. Algunos autores distinguen entre el
pentecostalismo y el neopentecostalismo por las manifestaciones no
convencionales que este último ha generado, como la risa santa, la
embriaguez espiritual y la escarcha de oro.49 La diversificación de
las formas en las que el Espíritu Santo se manifiesta entre los
creyentes orienta su acción más visible en las sanidades, al punto de
convertir dicha práctica en un rito que muchas veces se mediatiza
para predicar el evangelio demostrando el poder milagroso de Dios.

Conclusión
Podemos concluir que el movimiento carismatico o neopentecostal, esta viendo el
potencial, las necesidades de los creyentes o no creyentes que necesitan
resolver sus problemas ya sean economicos, de salud, de endemoniados, de
guerras espirituales, la necesidad de protagonismo y esta estableciendo su
mercadologia, utilizando los medios masivo de comunicación, estan invirtiendo
en la difusión, estan corrompiendo maestros, profetas, pastores, evangelistas
para un showman, en un hombre espetaculo que puedan ofrecer una alternativa a
las necesidades, sin embargo el creyente pentecostal se ve limitado debido a
que no ha sabido aprovechar el movimiento carismatico para ofrecer una
alternativa donde además de hablarles de la salvación, del mensaje
cristocentrico tambien se pueda ofrecer los dones espirituales sin miramiento
lucrativos. La iglesia esta dormida, porque quien da los dones es el Espiritu
Santo.

• Referencias
1. Miguel Mansilla, “El neopentecostalismo chileno”, 1op. cit.
2. Ramiro Jaimes Martínez y Alethia Montalvo Gutiérrez, “Neopentecostalismo
difuso: movimientos evangélicos en Tijuana”, 1op. cit.
3. Miguel Mansilla, “Del valle de lágrimas al valle de Jauja: las promesas
redentoras del neopentecostalismo en el más acá”, 1Polis, núm. 14, 2006.
4. Leonildo Silveira Campos, 1Teatro, templo, mercado. Comunicación y
marketing de los nuevos pentecostales en América Latina, Quito, Abya-Yala,
2000.
5. Miguel Mansilla, “Pluralismo, subjetivación y mundanización. El impacto de
la secularización en el neopentecostalismo chileno”, 1Polis, núm. 19,
2008, p. 8.
6. Miguel Mansilla, “De la caja del diablo a la caja de Dios”,
1PentecoStudies, vol. 8, núm. 1, 2009, p. 16.
7. Jens Koehrsen, “When sects become middle class: impression management
among Middle-Class Pentecostals in Argentina”, 1Sociology of Religion,
vol. 3, núm. 78, 2017, pp. 318-339.
8. Miguel Mansilla, “Pluralismo, subjetivación...”, 1op. cit., p. 5.
9. Heinrich Schäfer, “Protestantismo y crisis...”, 1op. cit., p. 203.
10. Luis Bahamondes, “Neopentecostalismo: una variante religiosa en la
sociedad chilena contemporánea”, ponencia presentada en el XXIX Congreso
ALAS Chile, Santiago de Chile, 2013.
11. Ramiro Jaimes Martínez y Alethia Montalvo Gutiérrez,
“Neopentecostalismo difuso: movimientos evangélicos en Tijuana”, op. cit.,
p. 145.
12. Miguel Mansilla, “Del valle de lágrimas...”, op. cit.
13. Miguel Mansilla, “Pluralismo, subjetivación...”, 1op. cit.
14. Carlos Garma Navarro, “Del himnario a la industria de la alabanza.
Un estudio sobre la transformación de la música religiosa”, 1Ciencias
Sociales y Religión, año 2, núm. 2, 2000, pp. 63-85.
15. Miguel Mansilla, “Del valle de lágrimas...”, 1op. cit.
16. Carlos Garma Navarro, “Del himnario...”, 1op. cit., p. 82.
17. Arturo Piedra Solano, “Protestantismo y sociedad en América
Central”, 1Cristianismo y Sociedad, núm. 103, 1990, p. 89.
18. Pablo Semán, “¿Por qué no? El matrimonio...”, 1op. cit.
19. Hedilberto Aguilar, “Contra la ideología de género: dirigentes de
megaiglesias evangélicas en Perú y México”, en Boris Briones Soto (ed.),
1Brevarios multidisciplinario sobre el fenómeno religioso, Buenos Aires,
Clacso, 2019, pp. 202-219.
20. Evguenia Fediakova, “Redes religiosas transnacionales: el
pentecostalismo latinoamericano en la ‘era de la información’”, en
1Revista de Ciencias Religiosas, vol. 11, núm. 5, pp. 47-60.
21. Heinrich Schäfer, Adrián Tovar y Tobias Reu, “Cambios en el campo
religioso de Guatemala y Nicaragua: de 1985 a 2013”, 1Revista Sendas,
Instituto de Investigaciones del Hecho Religioso, p. 20 (pp. 11-31)
[[Link]
22.
23. Ari Pedro Oro, “Neopentecostalismo”, op. cit., p. 416.
24. Ricardo Mariano, 1Neopentecostais. Sociologia do novo
pentecostalismo no Brasil, São Paulo, Loyola, 1999.
25. Manuela Cantón Delgado, “Echando fuera demonios. Neopentecostalismo,
exclusión étnica y violencia política en Guatemala”, en Mario Humberto Ruz
y Carlos Garma Navarro (eds.), 1Protestantismo en el mundo maya
contemporáneo, México, UNAM/UAM, 2005, pp. 65-84.
26. Hilario Wynarczyk, “La guerra espiritual en el campo evangélico”,
1Sociedad y Religión, vol. 13, 1995, pp. 152-168.
27. Manuel Gaxiola, 1La serpiente y la paloma. Análisis del crecimiento
de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús de México, 1México,
Pyros, 1994.
28. Cristián Parker, “Religión, cultura y política en América Latina:
nuevos enfoques (a modo de introducción)”, en Cristián Parker (ed.),
1Religión, política y cultura en América Latina: nuevas miradas, Santiago
de Chile, Universidad de Santiago de Chile, 2012, p. 46.
29. Julio Córdova Villazon, “Viejas y nuevas derechas religiosas en
América Latina: los evangélicos como factor político”, 1Nueva Sociedad,
núm. 254, 2014, p. 115.
30. David Stoll, 1¿América Latina se vuelve protestante? Las políticas
del crecimiento evangélico, Quito, Abya-Yala, 1993.
31. Ari Pedro Oro, “Neopentecostalismo...”, 1op. cit.
32. Hilario Wynarczyk, “La difusión de las iglesias evangélicas en
Argentina y Brasil: constantes y rupturas”, 1Boletín de Lecturas Sociales
y Económicas, año 6, núm. 27, 1999, p. 78.
33. Ari Pedro Oro, “Neopentecostalismo”, 1op. cit.
34. Miguel Mansilla, “Despreciados y desechados. Itinerarios de la
canutofobia en Chile en la primera mitad del siglo XX”, 1Cultura y
Religión, vol. 1, núm. 2, 2007.
35. Carlos Garma Navarro, “Buscando el Espíritu...”, 1op. cit., p. 229.
36. Christian Lalive d’Epinay, 1El refugio de las masas..., 1op. cit.
37. Ari Pedro Oro y Pablo Semán, “Os pentecostalismos nos países do
Cone-Sul: panorama e estudos”, 1Religiao e Sociedade, vol. 18, núm. 2,
1997, p. 139.
38. Ernst Troeltsch, 1The Social Teachings of the Christian Churches,
vols. I-II, Nueva York, Harper & Row, 1960.
39. Evguenia Fediakova, Evangélicos, política y sociedad chilena..., op.
cit.
40. David Oviedo, “Modernidad y tradición en el pentecostalismo
latinoamericano. Alcances sociopolíticos en el Chile actual”, 1Historia
Actual Online, núm. 11, 2006, p. 29.
41. Hilario Wynarczyk, 1Ciudadanos de dos mundos. El movimiento
evangélico en la vida pública argentina 1980-2001, Buenos Aires, UNSAM,
2009.
42. Bernardo Campos, 1De la Reforma protestante a la pentecostalidad de
la iglesia. Debate sobre el pentecostalismo en América Latina, Quito,
CLAI, 1997.
43. Paulo Siepierski, “Pós-pentecostalismo e política no Brasil”,
1Estudos Teológicos, año 37, núm. 1, 1997, pp. 47-61.
44. Fabián Bravo, “Diversificación en el pentecostalismo contemporáneo
chileno: un estudio de caso en sectores de altos ingresos”, 1Cultura y
Religión, vol. X, núm. 2, 2016, pp. 80-104.
45. Antonio Montañes, “Etnicidad e identidad gitana en los cultos
pentecostales de la ciudad de Madrid. El caso de la Iglesia Evangélica de
Filadelfia y el Centro Cristiano Vino Nuevo El Rey Jesús”, 1Papeles del
CEIC, núm. 2, 2016.
46. Germán Guaygua y Beatriz Aguilar, 1Identidad y religión: fiesta,
culto y ritual en la construcción de redes sociales en la ciudad de El
Alto, La Paz, Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología, 2008.
47. Mónica Canto Pérez, “Alfombra roja, la dimensión comunicativa...”,
1op. cit.
48. Wilmer Simbaña Lincango, “El ciudadano Pare de Sufrir. El movimiento
neopentecostal y la construcción de sus actitudes políticas”. Tesis para
obtener el grado de maestría en ciencias políticas, Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Ecuador, 2012.
49. Gran Diccionario
50. Enciclopédico de la Biblia,Alfonso Ropero Berzosa, ED. CLIE, 730

También podría gustarte