¿Sabías que el corazón tiene neuronas?
La curiosa inteligencia del “segundo
cerebro”
Cuando pensamos en el cerebro, lo asociamos inmediatamente con la inteligencia, las
emociones y las decisiones que tomamos. Sin embargo, existe una parte del cuerpo que ha
sorprendido a científicos desde hace décadas por su insospechada complejidad: el corazón.
Y no se trata solo de metáforas románticas. Investigaciones científicas han demostrado que
el corazón tiene su propio sistema nervioso: una red de unas 40.000 neuronas que
interactúan con el cerebro y el cuerpo de formas asombrosas. A esto se le conoce como el
“cerebro del corazón”.
Este pequeño pero complejo sistema se llama sistema nervioso intrínseco cardíaco, y
cumple una función mucho más activa de lo que antes se pensaba. No se limita a seguir
órdenes del cerebro central; de hecho, puede tomar decisiones por sí mismo, enviar señales
al cerebro, e incluso influir en nuestro estado emocional. Lo más fascinante es que estas
señales son más numerosas en dirección del corazón al cerebro que al revés.
Además, el corazón emite un campo electromagnético propio, el más potente de todos los
órganos del cuerpo. Este campo varía según el estado emocional y puede incluso
sincronizarse con otras personas cuando estamos cerca. Por eso, estudios en
neurocardiología sugieren que las emociones como la gratitud o la calma pueden generar
una “coherencia” entre el corazón y el cerebro, influyendo positivamente en la salud física y
mental.
¿Conclusión? El corazón no solo late. Piensa, siente y se comunica. Este hallazgo no solo
es científicamente fascinante, sino que también nos invita a repensar muchas ideas sobre la
conexión entre cuerpo, mente y emociones. Lo que antes se intuía desde la poesía, hoy la
ciencia comienza a explicar.
Texto generado por ChatGPT (OpenAI)