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T Jur 1593

Este trabajo analiza la acusación alternativa en el proceso penal guatemalteco, destacando su importancia y las formalidades que deben cumplirse en su formulación. Se concluye que la regulación actual es insuficiente y limita la efectividad de su aplicación, lo que afecta la capacidad del fiscal para presentar cargos alternativos. La investigación subraya la necesidad de establecer normativas claras que regulen las formalidades de forma y fondo de la acusación alternativa.

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T Jur 1593

Este trabajo analiza la acusación alternativa en el proceso penal guatemalteco, destacando su importancia y las formalidades que deben cumplirse en su formulación. Se concluye que la regulación actual es insuficiente y limita la efectividad de su aplicación, lo que afecta la capacidad del fiscal para presentar cargos alternativos. La investigación subraya la necesidad de establecer normativas claras que regulen las formalidades de forma y fondo de la acusación alternativa.

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UNIVERSIDAD PANAMERICANA

Facultad de Ciencias Jurídicas y Justicia


Programa de Actualización y Cierre Académico

Formalidades de forma y fondo de


la acusación alternativa
- Tesis de Licenciatura-

Esteban Isabel Cabrera Méndez

Guatemala, agosto 2013


Formalidades de forma y fondo de
la acusación alternativa
- Tesis de Licenciatura-

Esteban Isabel Cabrera Méndez

Esteban Isabel Cabrera Méndez

Guatemala, agosto 2013


AUTORIDADES DE LA UNIVERSIDAD PANAMERICANA

Rector M. Th. Mynor Augusto Herrera Lemus

Vicerrectora Académica y
Secretaria General M. Sc. Alba Aracely Rodríguez de González

Vicerrector Administrativo M. A. César Augusto Custodio Cóbar

AUTORIDADES DE LA FACULTAD DE CIENCIAS


JURÍDICAS Y JUSTICIA

Decano M. Sc. Otto Ronaldo González Peña

Coordinador de Exámenes Privados M. Sc. Mario Jo Chang

Coordinador del Departamento de Tesis Dr. Erick Alfonso Álvarez Mancilla

Director del programa de tesis Dr. Carlos Interiano

Coordinador de Cátedra M.A. Joaquín Rodrigo Flores Guzmán

Asesora de Tesis M.A. Belber de Franco

Revisora de Tesis M. Sc. Elisabeth Ávalos


TRIBUNAL EXAMINADOR

Primera Fase
Lic. Ramiro Stuardo López Galindo
Lic. Sandra Lorena Morales
Licda. Carol Yesenia Berganza Chacón
Licda. Nydia María Corzantes Arévalo

Segunda Fase
M. Sc. Mario Jo Chang
Lic. Joseé Antonio Pineda Barales
Lic. Manuel Guevara Amezquita
Licda. Elisa Álvarez Sontay

Tercera Fase
Lic. Ricardo Bustamante Mays
Licda. Vilma Corina Bustamante Tuchez
Licda. María de los Ángeles Monroy Valle
Lic. Alvaro de Jesús Reyes García
Lic. Arnoldo Pinto Morales
Nota: Para los efectos legales, únicamente el sustentante es
responsable del contenido del presente trabajo.
DEDICATORIA

A DIOS: Por haberme dado la fuerza y la


inteligencia para poder concluir esta meta
que un día apenas fue un sueño, y por
todas y cada una de las bendiciones
recibidas en este largo pero satisfactorio
camino.

A MIS PADRES: Juan B. Cabrera de León (QEPD) y


Ceferina Méndez López. Por el apoyo
moral que me brindaron, al creer en mi
superación, esfuerzo y capacidad.

A MI ESPOSA: María P. García Hernández (Tonita), por


haber tenido la paciencia, comprensión,
apoyo y confianza, en la culminación de
mis estudios.

A MIS HIJOS: Que la meta que hoy alcanzo, sirva de


ejemplo para que todo lo que inicien lo
lleven hasta el final a pesar de las
circunstancias.
A MIS NIETOS: Por quienes vivo, me esfuerzo y lucho
diariamente, por ser la razón de mi existir
y la alegría de vivir.

A MIS EX – COMPAÑEROS
DE TRABAJO DEL O.J.: Con quienes compartí conocimientos
jurídicos durante muchos años en
diferentes juzgados; mis recuerdos,
respeto y admiración los tendré presente.
A LAS PALMAS
COATEPEQUE: Tierra de hombres y mujeres que con toda
abnegación trabajan anhelosamente para
un futuro próspero. Aldea que me vio
nacer.
Índice

Resumen i

Palabras clave ii

Introducción iii

La acusación 1

Acusación alternativa 16

Formalidades esenciales de forma y fondo de la acusación


alternativa 27

Conclusiones 47

Referencias 48
Resumen

El presente trabajo abordó la institución procesal penal de la acusación


principal y especialmente la acusación alternativa, pues ambas tienen
trascendencia jurídica, al ser las más importantes dentro de los actos
conclusivos de la fase preparatoria del proceso penal guatemalteco.
Del análisis que se realizó se establecieron los alcances de que se
encuentran revestidas cada una. La acusación principal o genérica es la
que obligatoriamente debe formular el Ministerio Público, cuando
existen motivos suficientes como resultado de la investigación, para
creer que el imputado es responsable de un hecho ilícito; mientras que
la acusación alternativa, identificada también como disyuntiva,
subsidiaria o secundaria, es la opción que tiene el fiscal cuando existe
incertidumbre sobre los hechos formulados en la acusación principal,
que sean demostrados o probados en el debate y en esta forma lograr
una condena por un hecho ilícito distinto, al contenido en la acusación
principal.

Se estableció que la acusación alternativa se encuentra regulada


únicamente en un artículo del Código Procesal Penal, que resulta ser
insuficiente, limitativo y antiformalista, no regula formalidades de
forma y fondo, que es una facultad discrecional del ente acusador para
i
su planteamiento y del juzgador para su admisión. Asimismo, las
ventajas que se previeron al regular la acusación alternativa, han
resultado en su aplicación poco efectivas.

Palabras clave

Proceso Penal. Acusación principal. Acusación alternativa. Fiscal.


Juzgador

ii
Introducción

El principal objeto de estudio en este trabajo fue la acusación


alternativa, siendo necesaria para su análisis, la exposición del tema de
la acusación, de manera que al estar debidamente estructurada la visión
de la misma, se determinara la existencia de una forma secundaria o
alternativa que permita al fiscal tener la posibilidad de un
planteamiento opcional, en caso de que la principal no sea acogida por
el tribunal.

Fundamentalmente se trató la exposición de la inexistencia de una


normativa que regule lo relativo a las formalidades de forma y fondo
de la acusación alternativa, a las cuales debe sujetarse la acusación
alternativa en cuanto a su formulación dentro del proceso penal, en el
entendido que la aplicación supletoria de normas jurídicas que regulan
lo relativo a la acusación principal, no salvan en todos los casos la
legalidad debida en la utilización de la acusación secundaria.

Se estructuraron las formalidades de forma y fondo de la acusación


alternativa, para lograr alcanzar los propósitos o avances de la nueva
forma de acusar, cuya inclusión es una novedad en el sistema procesal
penal acusatorio, según el artículo 333 del Código Procesal Penal, por
iii
constituir una opción para el Ministerio Público, a fin de formular dos
acusaciones distintas sobre un mismo hecho.

iv
La acusación

La acusación constituye una institución del derecho procesal penal que


representa el acto procesal por el que da inicio el juicio oral y público,
de conformidad con la resolución judicial que la admite. De la misma
derivan consideraciones de relevancia jurídica y social, significando la
regulación de una serie de principios y normativas para que en su
sustanciación no se violenten derechos judiciales del sujeto acusado.
Además, la trascendencia social de una acusación consiste en los
efectos que produce en la vida y reputación de la persona a quien se
acusa.

Pese a tener que ceñirse a una serie de normas y reglas procesales en


su formulación o planteamiento, la acusación permite al Ministerio
Público ejercer la función que constitucionalmente tiene ordenada, la
cual es la persecución penal en representación del Estado o de la
sociedad guatemalteca en su conjunto.

Generalidades de la acusación

Según la petición de apertura del juicio, que regula el artículo 324 del
Código Procesal Penal: “cuando el Ministerio Público estime que la
1
investigación proporciona fundamento serio para el enjuiciamiento
público del imputado, requerirá por escrito al juez la decisión de
apertura del juicio. Con la apertura se formulará la acusación.”

La acusación es la solicitud que plantea el fiscal al finalizar la etapa


preparatoria, como resultado de la investigación realizada, en la que
imputa a una persona la posible comisión de un ilícito penal. Se trata
de la acción de acusar; es decir, imputar a alguien algún delito.

Con la acusación, según Par: “…se acepta el pedido del fiscal de que el
acusado sea sometido a juicio público…” (1999:234)

En el procedimiento judicial, el fiscal formula la petición de apertura


de juicio ante el órgano jurisdiccional cumpliendo con los requisitos
establecidos, ésta debe estar debidamente fundamentada como
resultado de la investigación, ser planteada con toda seriedad, y los
hechos argumentados en la acusación en que se basa el pedido, deben
ser posibles de probar en su fase procesal. Una vez calificada y
admitida por el juez, se produce la aceptación del pedido, y el ente
acusador cumple con la obligación de ejercer la acción pública penal
que le está conferida en ley.

2
Según lo ordena la Constitución Política de la República de Guatemala
en el artículo 251, “…El Jefe del Ministerio Público será el Fiscal
General de la República y le corresponde el ejercicio de la acción
penal pública…”

De manera que el Ministerio Público es el ente acusador por ley y en


ese caso, se entiende que la acusación representa el acto procesal por
medio del cual, cumple con esa función, pero no consiste únicamente
en acusar, sus requerimientos deben de ser objetivos y velar por la
justa aplicación de la ley, aún a favor del imputado.

Al tenor de lo que establece el artículo 332 del Código Procesal Penal,


la acusación es, junto a otras, una de las solicitudes que plantea el
Ministerio Público ante el juez, aunque también están la posible
petición de sobreseimiento o la clausura; sin embargo, se entiende que
éstas últimas proceden cuando no existen las condiciones para la
imposición de una pena o cuando no hay suficientes indicios
probatorios que puedan garantizar que el sujeto a investigación, es el
verdadero responsable del delito, bien porque no se tengan por el
momento los elementos de pruebas necesarios o porque existen por el
contrario, motivos para creer en la inocencia del sujeto.

3
Por eso, la acusación se plantea sobre la base de elementos que pueden
ser probados en juicio. En cuanto a este aspecto, Binder señala:

…Esta deberá ser una acusación fundada. Esto no significa que “ya” debe
hallarse probado el hecho, puesto que tal cosa implicaría distorsionar todo el
sistema procesal… La acusación es un pedido… y contiene una promesa –
que deberá estar fundamentada- de que el hecho podrá ser probado en el
juicio. (1993:35)

Se entiende que la acusación tiene tanta importancia por dos razones:


la primera de ellas es que de esta acción procesal y del cumplimiento
de las formalidades que establece la ley, depende precisamente el logro
de una sentencia congruente con la petición del fiscal y todo su trabajo
de investigación. En segundo lugar, la acusación, admitida por el juez,
representa la apertura a juicio, lo que significa que la reputación de un
ciudadano es sometida a la publicidad y la oralidad en un proceso
penal. Si la acusación no tiene los suficientes elementos para
garantizar un juicio fundado y serio, entonces se está sometiendo al
imputado a un debate inútil, si el juez aun así y por cualquier
consideración, concede la apertura de juicio, porque al final el acusado
en sentencia es absuelto.

La acusación es un tema procesal que deriva del principio acusatorio,


donde el Ministerio Público es el encargado de ejercer la acción penal

4
pública. Según Bovino:

…el CPP Guatemala, en líneas generales, otorga el ejercicio efectivo de la


acción penal pública al Ministerio Público y a él le atribuye las funciones
requirentes; también restringe, al mismo tiempo, la labor del tribunal a tareas
decisorias. El esquema supone la intervención de un tribunal pasivo –un
árbitro entre las partes- que controla y decide, y un acusador activo que
investiga y requiere. Si bien el CPP reconoce explícitamente, en algunos
casos, facultades inquisitivas al tribunal (v. gr., la facultad de ordenar la
realización de una investigación suplementaria de oficio durante la
preparación del debate, art. 348), las pautas estructurales de todo el
procedimiento están determinadas por el principio acusatorio, que limita las
funciones del tribunal a tareas estrictamente decisorias. (1997:60)

De manera que, la acusación constituye una función pública en


resguardo de los intereses de la sociedad protegidos por la ley; es decir,
un proceso fundamentado en el principio acusatorio donde la solicitud
de acusación proviene del ente acusador, quien ejerce la acción pública
penal y no de un juez, porque éste último, únicamente se limita a
conceder o no la petición de apertura a juicio que está ligada a la
acusación. Con el principio acusatorio también queda entendido que
cualquier fórmula de acusación, es decir, que el delito que se impute a
un sujeto debe ser notificado a éste y a su defensor, para ejercer el
derecho de defensa que garantiza el sistema penal guatemalteco.

El conjunto de principios y garantías constitucionales que permiten la


vigencia de los derechos judiciales del acusado, informan de manera
5
irrestricta las formalidades de forma y fondo de la acusación, situación
que caracteriza al proceso penal guatemalteco regulados en el Código
Procesal Penal vigente, que introduce en la administración de justicia,
la oralidad y publicidad.

Definición de acusación

Según Binder: “La acusación es un pedido de apertura a juicio, por un


hecho determinado y contra una determinada persona, y contiene una
promesa –que deberá estar fundamentada- de que el hecho podrá ser
probado en el Juicio.” (1993:35)

Es importante remarcar que la acusación es una solicitud, no solo


porque así lo establece el Código Procesal Penal guatemalteco, sino
también porque así lo describe el autor de la cita que antecede, quien
nombra a la solicitud de acusación como un pedido. Una parte
importante de esta definición es que el contenido del escrito de
acusación debe ser probado en juicio, esto demuestra que la acusación
debe ser fundamentada y seria. Por todo lo explicado, la acusación es
la materialización de la acción penal, y el dispositivo que acciona la
solicitud ante un órgano jurisdiccional competente en materia penal
para que condene, previo el debido proceso, al acusado y presunto
6
responsable de un ilícito penal.

La definición de acusación que expresa Carnelluti es la siguiente:


“Racionalmente, la acusación consiste en la manifestación del proyecto
de castigar formado por el Ministerio Público y, por eso, es el
contenido de la demanda, que éste dirige al juez para ser autorizado
para el castigo.” (1997:66)

La definición en cuestión es aplicable, salvo el término demanda que


se usa en la actualidad más propiamente para el ramo civil. No
obstante, el autor expresa la característica de la acusación al respecto
de constituir un proyecto, que consiste en todos los medios de pruebas
aportados y que deben ser probados durante el juicio por el ente
acusador, mediante los cuales solicita al órgano jurisdiccional el
castigo para el acusado.

Desde el punto de vista del ente acusador, con base en el material de


capacitación producido como manual del fiscal, se entiende por
acusación lo siguiente:

La concreción del ejercicio de la acción penal pública, realizada por el fiscal.


La acusación está contenida en el escrito que presenta el fiscal al finalizar la
etapa preparatoria, mediante la cual, imputa a persona o personas

7
determinadas la comisión de un hecho punible, basándose en el material
probatorio reunido durante la investigación. (Ministerio Público, 2001:249)

La acusación representa la realización de la principal función del


Ministerio Público, la cual es el ejercicio de la acción penal pública. La
definición de acusación que se cita, ofrece conceptos más descriptivos
y prácticos al nombrarla como escrito. Al denominársele así se
determina el carácter formal de la acción procesal, que como es lógico
no puede ser presentada de otra manera. Ésta debe ser formulada por el
fiscal, lo que en sí constituye la demostración de la aplicación del
principio acusatorio.

Según López, la acusación: “…es la facultad que ejercita una persona


o una institución ante un juez o tribunal competente, contra una o más
personas sindicadas como presuntos culpables en la comisión de un
hecho delictivo.” (1996:7)

De lo anterior se aprecia que la acusación es la imputación que el


Ministerio Público o un particular, endilga a una persona determinada.
En consecuencia, se entiende por acusación, la realización del ejercicio
de la acción penal pública ejercida por parte del Ministerio Público,
que constituye la solicitud que plantea el fiscal al finalizar la etapa
preparatoria ante el órgano jurisdiccional, en la que imputa a una
8
persona la posible comisión de un ilícito penal, y que se prueba en
debate con la información recabada durante el proceso de investigación
y que debe cumplir con todas las formalidades legales.

El artículo 332 del Código Procesal Penal hace énfasis en el hecho de


que el escrito de acusación contiene la imputación a una persona o
personas determinadas de la comisión de un delito. Lógicamente esto
hace suponer que, si el hecho que se investiga por el ente acusador no
constituye o no se tipifica como un delito de los regulados en el
Código Penal guatemalteco, entonces la acusación se omite y el
Ministerio Público hace la petición que corresponde. La investigación
debe conducir al establecimiento de la existencia de un delito y que el
hecho es imputable al sujeto objeto de acusación, por determinados
elementos probatorios que se producen en el debate. Finalmente se
determina que el hecho que se imputa a un sujeto por medio de la
acusación, se basa en el material probatorio reunido durante la
investigación. Es totalmente comprensible que quien investiga,
concluya su función con la solicitud de acusación, puesto que lo hace
sobre la base de todos los hechos reunidos durante sus averiguaciones
y está convencido de probar con ellos en juicio, la veracidad de sus
conclusiones.

9
Procedimiento de acusación

Según la apertura del juicio, que regula el artículo 324 del Código
Procesal Penal, en el momento que el Ministerio Público considera
haber reunido suficiente información del hecho sujeto a investigación,
y que la misma constituye fundamento serio para el enjuiciamiento
público del imputado, formula la petición por escrito al juez para que
dicte auto de apertura de juicio. La solicitud que contiene la
acusación, constituye la determinación del ente acusador de imputar a
determinada persona la comisión de un hecho delictivo sobre la cual
gira la investigación, mediante las pruebas obtenidas y conforme las
formalidades establecidas en el Código Procesal Penal.

El artículo 324bis del Código Procesal Penal, establece un plazo de


tres días para que el Ministerio Público plantee solicitud de conclusión
del procedimiento preparatorio, sino lo hubiere hecho al concluir los
tres meses, a partir del auto de prisión preventiva; y de seis meses
desde el auto de procesamiento, cuando existe una medida sustitutiva.
Si no se ha dictado auto de prisión preventiva o de medida sustitutiva,
la investigación no está sujeta a esos plazos. Los tres días aludidos
anteriormente, operan de oficio, mediante resolución que dicta el juez
apercibiendo al fiscal responsable.
10
En el caso de que el fiscal del proceso no formula ninguna solicitud al
juez, es decir que no solicite la clausura para el procedimiento
preparatorio en ninguna de las opciones que ordena la ley, entonces el
contralor de la investigación hace del conocimiento al Consejo del
Ministerio Público así como al Fiscal General, superior del primero de
los funcionarios mencionados, o en su defecto, al fiscal de distrito o
sección, para que ordene la formulación que corresponda conforme a
derecho y que adicionalmente se apliquen sanciones administrativas al
responsable. De continuar la negativa del fiscal, el juez tiene facultad
de ordenar la clausura provisional del procedimiento, a reserva de las
consecuencias legales, si el fiscal en un plazo de ocho días no formula
la petición que proceda.

La acusación constituye la manifestación escrita de la determinación


del fiscal encargado de la investigación de un hecho delictivo, de que
el o los imputados del mismo, son efectivamente los responsables, y
por lo mismo constituye la solicitud dirigida al órgano competente para
que previo juicio, se declare dicha determinación.

La decisión del Ministerio Público de “…formular acusación y pedir la


apertura del juicio…” según el artículo 332 del Código Procesal Penal,
es calificada por el juez, por lo que éste, puede tomar la decisión de
11
abrir a juicio el proceso, sobreseer, clausura provisional, es decir que
en el procedimiento intermedio se prepara el juicio, previo a notificar a
las partes el resultado de la investigación.

La acusación supone el convencimiento firme por parte del fiscal que conoce
del caso, de que el imputado es autor de un hecho punible. Dicho
convencimiento surge de los medios de investigación reunidos durante el
procedimiento preparatorio que se realizó para comprobar si se ha cometido
un hecho delictivo e individualizado a sus partícipes. Junto con la acusación
se hará una de las siguientes solicitudes: i. La petición de apertura a juicio
conforme al procedimiento común, o ii. La petición de apertura a juicio
conforme al procedimiento especial para la aplicación exclusiva de medidas
de seguridad y corrección, o iii. La petición de la resolución a través del
Procedimiento Abreviado. (Ministerio Público, 2001:248)

Al afirmarse que es el conjunto de actuaciones y pesquisas que realiza


el fiscal, que le permite estar seguro de la responsabilidad penal del
acusado, y la participación de cualquier cómplice, se da por sentado
que existe un convencimiento de parte del Ministerio Público al
momento de formular acusación, y únicamente se debe esperar la fase
procesal para demostrarlo, así como convencer al ente que juzga por
medio de los elementos probatorios que se presentan en forma debida y
respetando también las normas jurídicas que regulan su producción en
debate.

12
Por esa razón, el fiscal debe agotar todas las instancias de
investigación y analizar cuanto objeto probatorio tenga a su
disposición, a fin de lograr una interpretación del hecho que se
pretende esclarecer y la forma en que se desenvolvieron las acciones
por las que se responsabiliza al acusado. Es preciso enfatizar que de
conformidad con lo apreciado en relación con todos los medios
probatorios, surge del fiscal la solicitud de apertura de juicio paralela a
la formulación de la acusación.

Todas las peticiones mencionadas como posibles adjuntas a la de


acusación, tienen aplicación, según las necesidades de cada caso en
particular. La acusación es un escrito que debe contener todos los datos
que sirvan al juez para identificar bien al acusado, así como que le
permita entender cuál es la responsabilidad penal y el grado de su
participación en el hecho que se le imputa, siendo este último, también
parte importante de la descripción que debe hacer el fiscal con respecto
a lo mismo, especialmente en cuanto a la calificación del hecho
punible. Es decir, el encuadramiento que según el fiscal debe darle a
los hechos que constituyen la acción investigada y atribuible al
imputado.

13
Las formalidades que ordena el Código Procesal Penal en el artículo
332 bis, como obligatorios para el escrito de acusación, constituyen los
elementos de forma del mismo y se resumen de la siguiente manera:
datos que sirven para identificar al imputado. Relación clara y precisa
del hecho con que se acusa al sujeto. Fundamentación de la acusación
con expresión de los medios utilizados en la investigación y que
determinan la probabilidad de la responsabilidad penal del acusado. La
calificación jurídica del hecho punible. La indicación del tribunal
competente.

El escrito que contiene la solicitud de apertura a juicio y de acusación,


que presenta el fiscal al tribunal competente para su admisión debe
reunir los requisitos legales, pues al carecer de alguna de las
formalidades se deniega la petición por el órgano jurisdiccional, por
incumplimiento a lo ordenado en el artículo relacionado.

Entre las formalidades de fondo que contiene la acusación se


encuentran dos elementos importantes: la relación clara y precisa del
hecho con que se acusa al sujeto y la fundamentación de la acusación
con expresión de los medios utilizados en la investigación, que
determinan la probabilidad de la responsabilidad penal del acusado.

14
La calificación jurídica del hecho punible también constituye una parte
fundamental del fondo de la acusación, porque con ésta se determina si
existe relación entre el hecho atribuido en la acusación al imputado y
el encuadramiento que se hace del mismo, en una figura delictiva
descrita en el tipo penal.

Sin embargo, pese a estar contenidos como elementos de forma del


escrito de acusación, no necesariamente encuentran su mayor o menor
importancia en esos hechos; sino más bien, aun conteniéndolos un
escrito, si no son adecuados y jurídicamente correctos, no llenan la
función de fondo que tienen para garantizar el éxito de la acción del
fiscal.

Por ejemplo, si el fiscal cumple con todas las formalidades establecidas


en el artículo 332bis del Código Procesal Penal, pero los elementos
con que ofrece probar la acusación en el juicio correspondiente, son
insuficientes o no llenan los presupuestos de factibilidad que observa
el juez, entonces tal acusación no es aceptada y con ello se pierde una
posibilidad de lograr la aplicación de justicia al hecho concreto.

La determinación del hecho por el que se acusa, es tan importante


consignarla en términos precisos dentro del escrito, que si la misma es
15
ambigua o está mal redactada, puede producir inconsistencias con los
alegatos que se hagan en el debate.

Dicho relato no debe basarse en calificaciones jurídicas sino en descripción


detallada de comportamientos …La redacción debe mostrar certeza por parte
del Ministerio Público, dejando claro que el fiscal es quien acusa y está
convencido de que los hechos relatados son ciertos. Al finalizar este punto, se
indicará cuál es la tipificación de los hechos descritos. (Ministerio Público,
2001:251)

Por ello, la importancia del fondo en el escrito de acusación es


determinante en el proceso penal guatemalteco, el cual debe contener
una descripción detallada, además que los hechos relatados deben ser
ciertos, con el objeto de obtener una sentencia condenatoria. El
principio acusatorio lo demuestra al establecer a un solo sujeto
procesal como el responsable de acusar y a otro distinto para calificar
la solicitud de acusación.

Acusación alternativa

En Guatemala, la acusación alternativa surge con la promulgación del


Código Procesal Penal vigente a partir de julio de 1994, el cual la
contempla como consecuencia del tipo de proceso que se pone en
vigencia. Este hecho constituye un evento de mucha relevancia en la
legislación nacional guatemalteca, pues es cuando se implementa un
16
avance especial relativo en la aplicación de justicia penal, congruente
con el conjunto de instituciones procesales penales que buscan la
modernización de finales del siglo XX. La acusación alternativa se
regula, como una muestra del progreso en la lucha del Estado para
contrarrestar la criminalidad con base en un sistema garantista y
efectivo, determinando una política criminal adecuada a ese fin y en
consonancia con el respeto a los derechos judiciales del acusado.

Marco jurídico

Con fundamento en la ley:

El Ministerio Público, para el caso de que en el debate no resultaren


demostrados todos o alguno de los hechos que fundan su calificación jurídica
principal, podrá indicar alternativamente las circunstancias de hecho que
permitan encuadrar el comportamiento del imputado en una figura delictiva
distinta. (Código Procesal Penal: Artículo 333)

Es decir que, si con todos los elementos del hecho delictivo que el
fiscal contiene en su escrito de acusación, el funcionario llega a la
conclusión de que los mismos se encuadran tanto en una figura
delictiva como en otra distinta, entonces surge la necesidad de una
acusación alternativa, la dualidad de dos acusaciones sobre un mismo
hecho, deben de tener semejanza entre los dos delitos que se acusan,
no es posible que la acusación principal se haga por el delito de
17
narcoactividad y la alternativa por el delito de violación, pues, la
naturaleza de los mismos es totalmente diferentes.

Si el fiscal acusa con base a su mejor criterio, pero considera que


todavía se carece de certeza para garantizar el logro de una sentencia
condenatoria, y ante la posibilidad de que no se logre convencer al
tribunal de condenar por el delito que se imputa, entonces tiene la
facultad de formular la acusación alternativa.

La acusación alternativa es …para aquellos casos en los cuales, una


circunstancia del hecho principal por el que se acusa es difícil de probar en el
debate, y dicha circunstancia tiene un efecto en el hecho, de forma tal que
cambia la estructura del mismo y por tanto sería constitutivo de otra figura
delictiva. (Ministerio Público, 2001:252)

Con esto se confirma la existencia en algunos hechos, de más de una


calificación jurídica aplicable. Las circunstancias que describe el
fiscal en su acusación, se pueden prestar para una determinada
calificación jurídica, lo mismo que para otra. Para estos casos es que
existe la facultad de acusar alternativamente, quedando únicamente la
decisión del Ministerio Público, de qué figura delictiva se aplica en
mejor forma a los hechos o bien cuál de los ilícitos observados en los
elementos con que se acusa, pueden llegar a demostrarse con mayor
certeza en el debate. La acusación alternativa es aquella a la que

18
recurre el fiscal para la formulación de otra de carácter alternativa o en
forma disyuntiva, mediante la cual el Ministerio Público propone las
hipótesis posibles.

La existencia de dos acusaciones, una principal y la otra alternativa,


debe comunicarse sin reserva al acusado, para que ejerza su derecho de
defensa sin que puedan existir sorpresas. Esta imputación secundaria o
subsidiaria, no debe ser sorpresiva, tiene que ser expresa y estar
formulada en el momento oportuno dentro del proceso. El juez debe
examinarla para poder concederla o rechazarla según sea el caso, como
se hace con la acusación principal. Esto permite que el imputado tenga
en claro, las calificaciones jurídicas sobre las cuales trabaja el fiscal
durante el debate. Si se hace de distinta forma, es decir, si se permite al
fiscal acusar alternativamente, posterior a saber que ha sido rechazada
la acusación principal en debate, esto genera indefensión.

La acusación alternativa es el plan b del fiscal, que determina la


efectiva existencia de una acusación principal y una secundaria. La
diferencia entre ambas es que la principal se analiza primeramente para
los efectos de su discusión en el debate, mientras que la segunda se
toma supletoriamente por el juzgador, en caso que no resulten
probados debidamente los hechos vertidos en la acusación formal o
19
principal, lo cual sucede en virtud de falencias de cualquier naturaleza
en su planteamiento o en su demostración.

Por ejemplo, cuando con ocasión de celebrarse un contrato de mutuo


con garantía hipotecaria, quien adquiere la deuda y se compromete al
pago, resulta no ser la persona legitimada para la celebración del acto
jurídico, se comete un delito, al sorprender la buena fe del acreedor. Si
el notario participa en el hecho ilícito, autorizando el negocio jurídico
a sabiendas del engaño, su conducta encuadra en el delito de falsedad
ideológica o de encubrimiento propio.

Ante tales hechos, el fiscal del caso que reúne información de los
comportamientos, y está en la posibilidad de llevar a juicio al tercero
en cuestión, tiene dos caminos a seguir: acusar por encubrimiento
propio o bien por falsedad ideológica. Estas circunstancias también son
condicionadas por el hecho de que, aun contando con elementos
probatorios para acusar en ambos casos, no se tiene por parte del fiscal,
la suficiente confianza o seguridad de convencer al tribunal por un
delito o por el otro. Ante tal situación, decide acusar por uno de los dos
delitos y alternativamente por la otra figura delictiva, con la intención
de tener mayores posibilidades de conseguir una sentencia
condenatoria.
20
El principio de congruencia entre la acusación y la sentencia tiene una
aplicación importantísima en el caso de la acusación alternativa, como
el caso de la siguiente cita, que se encuentra inclusive, como
antecedente de la acusación alternativa.

…El origen de esta figura hay que buscarlo en el principio de congruencia


entre la acusación y sentencia, por el cual nadie puede ser condenado por
hechos por los que no ha sido acusado. De lo contrario generaríamos
indefensión y sorpresa, por cuanto no se dio la posibilidad de defensa.
(Ministerio Público, 2001:252)

Si la calificación jurídica distinta de la contenida en la solicitud de


acusación, surge durante el debate sin haberse comunicado a todos los
sujetos procesales, puede generar sorpresa, y como consecuencia,
violarse alguno de los derechos del acusado o conculcarse uno de los
principios procesales que informan al proceso penal guatemalteco.
Como se indica, la acusación alternativa debe también cumplir con
respetar el principio de congruencia entre la acusación y la sentencia,
porque a pesar de que se trate de una figura alternativa a la principal,
esto no significa que no se comunique al acusado, para que este pueda
ejercer su derecho de defensa en la forma procesal en que ordena la
ley.

Esta determinación no se exige sólo por una razón de precisión o “prolijidad”,


sino porque existe un principio garantizador, ligado al principio de defensa,

21
según el cual la sentencia que se dicte luego del juicio sólo podrá versar sobre
los hechos por los cuales el juicio fue abierto… La delimitación del hecho que
será objeto el juicio, pues, cumple una función garantizadora porque evita
acusaciones sorpresivas y permite una defensa adecuada. (Binder, 1993:39)

Como puede evidenciarse, la acusación también es nombrada como


determinación. Esta segunda denominación, es consecuencia de la
concreción que hace el fiscal del encuadramiento de los hechos. El
ente acusador se determina por una calificación jurídica en forma
principal, y por otra diferente en forma disyuntiva o alternativa.

El principio de congruencia determina que nadie puede ser condenado


por un hecho distinto del que se le acusa. Por lo cual, la acusación
alternativa entra como una fórmula adecuada para garantizar el
principio, pese a que finalmente el procesado sea encontrado culpable
y condenado por un hecho distinto de la acusación principal, pero
contenido en la acusación alternativa. De esta manera se garantiza así
mismo, el imperio de los principios y garantías constitucionales que
caracterizan al sistema guatemalteco de justicia penal, que prevalece el
respeto a la protección de los derechos humanos del procesado.

Las garantías constitucionales y los tratados internacionales de carácter


procesal deben observarse rigurosamente en la persecución,
juzgamiento y sanción, para ello la Constitución Política de la
22
República de Guatemala contiene una serie de derechos fundamentales
como: el debido proceso, juicio previo, independencia e imparcialidad
de los jueces, juez natural, defensa, inocencia, obligatoriedad,
gratuidad y publicidad de la función jurisdiccional, declaración libre
del imputado, retroactividad de la ley, igualdad en el proceso, libertad,
acceso a la justicia, etc.

De acuerdo a estos principios, los jueces tienen que vigilar en el


proceso penal el respeto a estos derechos por parte del mismo Estado.
Los principios enunciados y que informan al derecho penal y procesal
penal en general, sustentan la postura del Estado guatemalteco como
actualmente suele concebirse a un Estado democrático.

El derecho procesal penal evoluciona conjuntamente con el desarrollo


de la sociedad en general, porque el hecho social precede al acto
jurídico, además que el derecho penal nace de acuerdo a las exigencias
de la colectividad.

El derecho procesal ha logrado estar a la altura de las exigencias de sus


tiempos, pero aparecen etapas verdaderamente sombrías y oscuras en
la historia de la humanidad, por ejemplo el oscurantismo y el período
de la inquisición. El derecho procesal penal conjuntamente con el
23
derecho penal, son corresponsales de la política criminal en general del
Estado y de lo que ha dado en llamarse el sistema penal o sistema de
justicia penal. Son de éste último, los ejes estructurales del proceso.
La vinculación temática entre los conceptos de garantías y principios,
se produce en el marco relativo a la razón de ser de cada uno. Las
garantías surgen para brindar protección en caso de peligro, los
principios surgen para ordenar una forma de conducta, siendo ambos
proteccionistas.

Definición de acusación alternativa

Todas las definiciones aplicables a la acusación principal, son así


mismo explicativas de la acusación alternativa, sólo que en el caso de
ésta última hay que resaltar la característica de alterna. La acusación
alternativa indica que hay dos imputaciones sobre un mismo hecho,
por las que el fiscal solicita la apertura a juicio, siendo una la principal
y la otra alternativa.

El Código Procesal Penal no establece una definición de acusación


alternativa. Binder y Rosales tampoco ofrecen una definición, incluso
se ocupan de esta figura únicamente por su relación con el principio de
congruencia o bien con la acusación misma. El Manual del Fiscal se
24
limita a hacer una exposición de los casos en los que es oportuno
usarla o plantearla. Por estos hechos se afirma que la acusación
alternativa debe ser comprendida en su definición como la misma
acusación pero con énfasis en su carácter de alternativa. No obstante la
falta de definiciones, es procedente considerar algunas anotaciones de
los autores en cuestión, para entender el significado de este tema, tal el
caso de la siguiente:

La acusación alternativa (subsidiaria) se ha previsto para los casos en los


cuales el Ministerio Público considere que tendrá dificultad para demostrar
todos o algunos de los hechos que fundamentan la calificación jurídica
principal, debiendo en consecuencia, indicar las circunstancias que permitan
encuadrar una figura delictiva distinta. (Rosales, 2000:82)

Con esta definición, la acusación alternativa es procedente en procesos


en los que después de investigar, el fiscal no tiene completa certeza de
convencer al tribunal de la responsabilidad penal del imputado en
relación con la figura delictiva que contiene en la acusación principal y
entonces propone una segunda llamada alternativa, que constituye, la
solicitud que formula el fiscal encargado de una imputación alternativa
a la calificación jurídica principal, para los casos en los cuales, algunas
circunstancias de los hechos con que se acusa, sean difíciles de probar
en debate.

25
Importancia de la acusación alternativa

Es preciso tomar en cuenta que la importancia de contar con una


acusación secundaria, emergente o supletoria se basa esencialmente en
el hecho de lograr la aplicación de justicia y la deducción de la
responsabilidad penal del acusado.

Con fundamento en el artículo 333 del Código Procesal Penal, la


acusación alternativa constituye una herramienta para el Ministerio
Público en los casos que en el debate no resultan demostrados todos o
alguno de los hechos que fundan su calificación jurídica principal, por
lo que puede indicar alternativamente las circunstancias de hecho que
permitan encuadrar el comportamiento del imputado en una figura
delictiva distinta. La regulación legal de la acusación alternativa no
incluye determinados aspectos de forma y fondo que deben respetarse
en su planteamiento o a los que tiene que sujetarse el fiscal en el
momento de plantearlo.

El Ministerio Público acusa por el delito de Transacciones e inversiones


ilícitas, en virtud del artículo 45 (b) de la Ley Contra la Narcoactividad. El
Fiscal prevé que durante el debate tendrá dificultad para probar el acto o el
contrato de adquisición, posesión o administración de los bienes o valores
obtenidos como resultado de actividades de Narcoactividad. Pero, al mismo
tiempo, juzga que la prueba es suficiente para demostrar el delito de
Encubrimiento Real, cuyos elementos son distintos al de Transacciones o
26
inversiones ilícitas. Bajo esas circunstancias, el Ministerio Público tendría que
presentar acusación alternativa, mencionando los elementos no contenidos en
el delito principal… (Rosales, 2000:83)

Es útil la acusación alternativa cuando los elementos del delito por el


que se acusa, no son suficientes para lograr una condena, como en el
caso de que no se establecen todos los medios probatorios por el delito
de falsedad ideológica como calificación jurídica principal, pero en el
debate se comprueba encubrimiento propio.

Formalidades esenciales de forma y fondo de la


acusación alternativa

El Código Procesal Penal, en el caso de la acusación alternativa, no


establece las formalidades que se mencionan para la acusación
principal. Como se aprecia en el contenido del cuerpo de leyes en
mención, el legislador omitió las directrices relativas a las formas y
solemnidades que informen a la determinación disyuntiva, relegando
su sometimiento a la aplicación supletoria de lo regulado para la
acusación principal. Los efectos en la inexistencia de tales normativas,
constituye el objeto que se analiza seguidamente.

27
Para garantizar la lucha contra la impunidad, como uno de los
principales objetivos del Ministerio Público en su combate a la
criminalidad, es necesaria la utilización de la acusación alternativa, que
reduce las probabilidades de que el acusado salga absuelto de cargos,
como consecuencia de no lograr probar todos los elementos de la
acusación principal en el debate. Debido a que ese fin del Estado es
ejercido a través del Ministerio Público, la normativa que regula la
acusación alternativa tiene que estar estructurada sobre la base de
directrices respetuosas de los derechos del acusado. Esto implica que
no surjan acusaciones o variables de ésta, en forma sorpresiva, una vez
formulada la acusación principal.

La acusación secundaria tiene que emanar únicamente del ente


acusador, en consecuencia no puede el órgano jurisdiccional que
conoce, realizar una interpretación de la pretensión del fiscal y
sentenciar por un hecho distinto del contenido en el escrito de
acusación; o mucho menos, variar la calificación jurídica de forma
discrecional, en cuyo caso se estaría violando además del principio de
congruencia entre la acusación y la sentencia, la independencia que
prevalece entre los sujetos procesales por virtud de la característica de
democrático que informa al proceso penal guatemalteco.

28
Formalidades esenciales de forma

En dónde debe estar contenida la acusación alternativa, y qué formas


debe revestir, son formalidades esenciales que el Código Procesal
Penal no regula. Es indispensable que cuente con las formalidades
legales de forma que derivan directamente de una norma jurídica y no
de un criterio judicial o práctica tribunalicia. En la acusación
alternativa deben respetarse elementos esenciales para que la misma no
violente los derechos del procesado. Si se observan las formalidades
establecidas para el caso de la acusación principal, puede observarse
todo lo que no se contempla para la acusación alternativa.

Estas formalidades pueden ser resumidas de la siguiente forma:

a. El momento procesal de la formulación de la petición


b. La forma en que debe hacerse la solicitud
c. La identificación o individualización del imputado que interese
al proceso
d. La indicación del tribunal competente

El momento procesal de la formulación de la petición. Es importante


determinar el momento en que se formula la petición de acusación
alternativa, para que no haya lugar a dudas de los efectos derivados de
29
la norma procesal, en el sentido de tener por precluida dicha etapa
cuando ésta efectivamente ha concluido.

La forma en que debe hacerse la solicitud. La forma en que se formula


la petición de acusación alternativa, es decir, por medio de un escrito o
simplemente de manera oral, es esencial como formalidad para que el
Ministerio Público se ciña a dicho orden, la ley no determina si debe
formularse en el mismo escrito de acusación principal.

La identificación o individualización del imputado que interese al


proceso. Las circunstancias son determinantes para garantizar no solo
la identidad del imputado, sino además para clarificar su participación
en el hecho que se le imputa, siendo especialmente sensible la
situación, por la posibilidad de que varíe el grado de involucramiento
en el hecho, al variar la calificación jurídica del mismo.

La indicación del tribunal competente. Aun considerándose lógico que


al presentar la acusación principal, el mismo órgano jurisdiccional
conozca de la alternativa, debe existir de forma clara la competencia en
ley. La importancia de que cualquier actuación procesal se encuentre
sujeta a formalidades de forma, deriva de la necesidad de verificar el
cumplimiento de las mismas como único medio de establecer su
30
debido planteamiento.

El derecho procesal penal, por su relación directa con los derechos


humanos del acusado, es esencialmente formalista, lo que significa que
las actuaciones de las partes están subordinadas a elementos de forma
en su presentación, modificación, ratificación o cualquier otra variable
de su perfeccionamiento legal. De manera que se puede comprobar si
un escrito cumple con cierto número de líneas, tamaño de folio,
identificaciones e individualizaciones de sujetos mencionados en su
contenido, expresión de fundamentos legales etc. En esa forma, se
puede garantizar la seriedad de una solicitud presentada ante autoridad
judicial; en caso contrario, las diligencias carecerían de la prudencia
que exige el dirigirse a un juez o magistrado, un juzgado o tribunal.

Todos estos elementos no están contenidos en las normas jurídicas del


Código Procesal Penal, en forma específica para la acusación
alternativa. Únicamente resulta procedente su interpretación en forma
supletoria o extensiva de las normas que rigen a la acusación principal;
pero aun así, prevalece la posibilidad de alegar alguno de los extremos
que constituyen la formalidad del documento que contiene la
determinación disyuntiva, sea en forma seria o de manera frívola, por
no haber normas jurídicas que fundamenten la actuación de las partes.
31
Formalidades esenciales de fondo

Toda resolución judicial en torno a la solicitud de acusación que


contiene la determinación en forma disyuntiva de la principal, carece
de fundamento legal o asidero jurídico alguno en el Código Procesal
Penal. Evidentemente los juzgadores no actúan fuera de la ley, porque
al proferir un fallo relativo a la admisibilidad o no de la acusación
alternativa, no están contradiciendo el marco de la legislación procesal
que informa al proceso penal guatemalteco, pero tampoco pueden
rechazar una acusación alternativa por motivo de fondo, amparándose
en norma jurídica alguna. La razón de este hecho, es que la ley que
rige la materia, carece de una normativa relativa a las formalidades
esenciales de fondo.

Otro aspecto importante a considerar, aparte del mencionado en


relación a la actuación de los jueces, es la falta de asidero jurídico a las
formalidades esenciales de fondo con que debe contar la actuación de
los otros sujetos procesales, como el caso de un medio recursivo
cuando el fallo proferido por un órgano jurisdiccional afecta los
intereses de cualquiera de ellos, así como se han considerado los
aspectos de forma, también deben exponerse aquellas formalidades de
fondo que debe contener la petición de acusación alternativa. Entre
32
estas se encuentran las siguientes:

a. La calificación jurídica del delito que se acusa alternativamente


b. La razón por la cual se formula esta clase de acusación
c. Facultad del juez o tribunal para admitir o rechazar la acusación
alternativa
d. Facultad del Ministerio Público de apelar la resolución que
rechace la acusación alternativa
e. Facultad del acusado o de su defensor de objetar la acusación
alternativa

La calificación jurídica del delito que se acusa alternativamente. Tiene


que establecerse con claridad si deben consignarse los fundamentos
resumidos de la imputación principal, con expresión de los medios de
investigación utilizados y determinen la probabilidad que el imputado
cometió el delito por el que se le acusa alternativamente.

La forma de participación del individuo debe quedar clara en el


momento del planteamiento. Toda la teoría del delito es útil para
establecer la semejanza entre las figuras delictivas incluidas en la
acusación principal, de manera que éstas no se diferencien de las de la
acusación alternativa, en cuanto constituir delitos muy distintos que

33
vuelvan impráctico aplicarlas al hecho que se juzga. La figura delictiva
por la cual se acusa alternativamente, deriva del estudio que hace el
fiscal con respecto a los hechos objeto de investigación, es un análisis
de hechos reales y concretos a los cuales se les da una aplicación legal.
Se nombra en algunos escritos de la práctica judicial, como proceso
intelectivo.

La acusación alternativa se fundamenta en los mismos procesos por los


cuales el fiscal llega a considerar la figura delictiva de la acusación
principal. Por ejemplo, si el hecho sujeto a proceso penal consiste en la
apropiación de un patrimonio ajeno, existen diferentes figuras
delictivas a considerar, desde el hurto o la apropiación indebida, hasta
el encubrimiento propio y otras, el fiscal analiza que existe un verbo
rector: la apropiación. Éste determina y limita al fiscal a no considerar
otras figuras delictivas para acusar, en este proceso intelectivo, el fiscal
debe hacer uso de la teoría del delito, como aspectos sustantivos de
fondo en la acusación.

Si el fiscal no hace aplicación de todos los elementos y


consideraciones de la teoría del delito, puede irrespetar el
cumplimiento de algunos principios sustantivos como la analogía, que
se encuentra prohibida en la ley, según el artículo 7 del Código Penal,

34
no pueden crearse figuras delictivas que no estén previamente
reguladas.

La razón por la cual se formula esta clase de acusación. Cuando a


criterio del fiscal existen motivos suficientes para acusar
alternativamente, es necesario describir ante el órgano jurisdiccional,
las circunstancias de hecho que motivan su petición, con la finalidad
de encuadrar el comportamiento del acusado en una figura delictiva
distinta de la formulada en la acusación principal. Por su relevancia
jurídica y con el objeto de que se cumpla el espíritu de la ley, es
indispensable que se regule, para no dejarlo a discreción del fiscal
como lo hace actualmente, por lo general en la práctica el ente
acusador siempre acusa alternativamente, sin indicar las causas que lo
justifiquen, únicamente lo hace por no tener certeza del trabajo de
investigación realizada en la fase preparatoria.

Facultad del juez o tribunal para aceptar o rechazar la acusación


alternativa. La ley no establece si la acusación alternativa debe o no ser
rechazada por el juzgador, tampoco si tienen que considerarse los
mismos elementos que se toman en cuenta para aceptar o no la
acusación principal. No obstante la importancia que esta institución
procesal representa en el proceso, es discrecionalidad del juzgador
admitir o rechazar la acusación.
35
Facultad del Ministerio Público de apelar la resolución que rechace la
acusación alternativa. Si el juzgador tiene la atribución de rechazar o
admitir la acusación alternativa, de la misma forma es importante que
el Ministerio Público tenga la facultad para impugnar la resolución que
la deniegue. En la actualidad el Ministerio Público, si el juez rechaza la
acusación alternativa, en uso de su criterio discrecional, no tiene a su
alcance ningún medio de impugnación. Aunque el artículo 404 del
Código Procesal Penal regula los autos recurribles, en éstos no figura
el auto que rechaza o admite la acusación alternativa.

Facultad del acusado o de su defensor de objetar la acusación


alternativa. En la actualidad el defensor o el acusado, no puede señalar
vicios formales en que incurre la acusación alternativa, para poder así,
requerir su corrección, o bien plantear excepciones y obstáculos a la
persecución penal y civil, como el caso previsto en el artículo 336 del
Código Procesal Penal, para la acusación principal.

Binder y Rosales no establecen formalidades específicas para el caso


de la acusación alternativa. Ninguno determina que ésta se distinga por
sus elementos de la acusación principal, por tal o cual aspecto. Por
ejemplo el Manual del Fiscal, documento tan importante para la labor
de los fiscales, no establece más que características y conceptos
36
generales en torno a la acusación alternativa, de la cual se ocupa para
explicar la importancia que tiene su planteamiento, pero omite
mencionar las formalidades de éste.

Efectos procesales

Las implicaciones por la interposición de una institución procesal


penal, contenida en una norma insuficiente que carece de las
formalidades mínimas legales, como es la acusación alternativa o
disyuntiva, para su aplicación y liberación sobre el desarrollo del
debate que concluye con una sentencia, constituyen un sin número de
actos discrecionales, que ejerce tanto del Ministerio Público como el
órgano jurisdiccional, en perjuicio de los derechos que le asisten al
acusado, con base a la falta de requisitos de forma y fondo esgrimidos
anteriormente, en virtud que ante la resolución que admite la acusación
alternativa, el acusado o su defensor técnico no tienen la oportunidad
de señalar vicios formales del escrito de la acusación, interponer
excepciones, formular objeciones u obstáculos a la persecución penal,
de conformidad con el artículo 336 del Código Procesal Penal, que
contienen las facultades del acusado y su defensa, para la acusación
principal.

37
En la práctica judicial se argumenta que no es responsabilidad del ente
acusador la interposición de la acusación alternativa sin formalidades
esenciales de forma y fondo, tampoco del juzgador, que emite en su
caso, una sentencia condenatoria mediante ésta forma de acusación.
Aunque en parte es valedera la afirmación, la ley no especifica qué
requisitos debe cumplir el fiscal para la presentación o formulación. Lo
mismo ocurre con el órgano jurisdiccional en cuanto a la admisión de
la acusación al proceso. Ambos tienen funciones diferentes, uno de
acusar y el otro de juzgar, pero no tienen facultades legislativas ni
promulgaron la ley. Tampoco tienen responsabilidad porque la
acusación alternativa está contenida únicamente en el artículo 333 del
Código Procesal Penal, a pesar de la importancia que representa para la
aplicación de justicia, contar con esta acusación cuando existe
incertidumbre por parte del ente acusador, de probar o demostrar en el
juicio los medios de prueba realizados y descritos en la acusación
principal.

Con relación a lo comentado anteriormente, el ente juzgador debe de


observar estrictamente el contenido de los artículos 11bis y 388 del
Código Procesal Penal, los cuales señalan que todo auto o sentencia
que emita, debe contener fundamentación clara y precisa de los
motivos de hecho y de derecho de la decisión, y con base a una
38
acusación alternativa mediante la cual el tribunal en sentencia podrá
dar al hecho una calificación jurídica diferente al contenido en la
acusación principal. En el fallo especialmente es donde se materializa
la fundamentación en lo que resuelve, en el supuesto caso que sea de
carácter condenatoria. Si para la formulación y admisión no se
observaron requisitos esenciales de la acusación, pero para resolverla
se tienen que tomar en cuenta las formalidades de la fundamentación.

La acusación alternativa es una institución procesal insuficiente,


porque el fiscal y el órgano jurisdiccional, se basan por actos
discrecionales, y si no se actúa con responsabilidad, honestidad y
profesionalismo en la tramitación, tanto de uno como del otro, se
incurre en la violación de los derechos fundamentales del acusado,
tales como los de libertad e igualdad. La Constitución Política de la
República, en el artículo 4 establece: “En Guatemala todos los seres
humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la
mujer, cualquiera que sea su estado civil tienen igualdad de
oportunidades y responsabilidades…”

En la acusación alternativa se vulnera esta garantía Constitucional,


porque no existe en el ámbito procesal penal, la libertad, igualdad,
dignidad y derechos entre los sujetos procesales que conforman el
39
proceso penal, sino hay desigualdad en perjuicio del acusado desde el
momento que el fiscal hace la formulación de la acusación principal.
El fiscal lo único que persigue es obtener una sentencia condenatoria,
no importando pasarse por encima de las garantías ya relacionadas,
porque el acusado y su defensor no tienen la facultad de objetar el
contenido de la acusación disyuntiva. Por lo tanto, la actitud del fiscal
es de carácter discrecional, ante la ausencia de formalidades en su
formalización, pues el ente juzgador no exige que la misma contenga
por lo menos una relación de hechos debidamente motivada que
justifique la necesidad de tener una dualidad de acusaciones sobre un
mismo hecho.

Uno de los efectos procesales negativos, que perjudican al acusado en


la función del ente acusador, consiste en la falta de objetividad en sus
actos en la formulación de la acusación alternativa, conforme al
artículo 108 del Código Procesal Penal, que regula que sus peticiones y
solicitudes deben hacerse con criterio objetivo, aún a favor del
imputado. Esto implica que la función del Ministerio Público, no
consiste únicamente en obtener una sentencia de carácter condenatorio,
sino una justa aplicación de la ley, aunque esto sea contrario al
principio acusatorio.

40
Al hacer un análisis del artículo que regula la acusación alternativa, se
establece que esta garantía Constitucional se vulnera especialmente
cuando el órgano jurisdiccional acepta para su aplicación, la acusación
secundaria, pues el acusado y el defensor no tienen ninguna
intervención o medio de defensa, porque no se les da la oportunidad
para hacer valer sus derechos, contenidos en el artículo 336 del
Código Procesal Penal, el cual únicamente regula para la acusación
principal, en cuanto a la actitud del imputado ante la formulación de la
acusación, estableciéndose así una situación de indefensión, porque la
ley no le concede el derecho de objeción de la misma.

Derecho de defensa. Cuando en las diferentes etapas del proceso no se


observan las disposiciones legales contenidas en el artículo 12 de la
Constitución Política de Guatemala, que regula “ La defensa de la
persona y sus derechos son inviolables. Nadie podrá ser condenado, ni
privado de sus derechos, sin haber sido citado, oído y vencido en
proceso legal ante juez o tribunal competente y preestablecido…”

En la acusación alternativa se vulnera el derecho defensa, en vista que


el acusado y su defensa cuando se formula en su contra la acusación
secundaria, no tienen la oportunidad o derecho de impugnar la
acusación de mérito, al no estar regulado en la ley que lo contiene, por
41
ser insuficiente, limitante, antiformalista, causas que generan en la
violación del derecho de defensa del imputado, además debe ser
vencido en proceso legal. No es necesario que se violenten varias
etapas del proceso, con una sola fase transgredida, ya no existe un
derecho de defensa, por eso se hace necesario que la ley que lo
determina tenga mayores alcances o elementos para constituir una
institución procesal, importante, útil y eficaz, para que cumpla con los
objetivos dentro de la estructura procesal penal, con base a una justa
aplicación de la ley, en los casos en que exista la necesidad y
viabilidad para su formulación.

Debido Proceso. Se da cuando se inculpa a una persona de la comisión


de un hecho ilícito, y en la tramitación del proceso penal no se
observan todas las formalidades que la ley establece, desde su inicio
con la denuncia en su caso, hasta el pronunciamiento de la sentencia.
En el artículo 12 de la Constitución, 1 y 2 del Código Procesal Penal y
116 de la ley del Organismo Judicial, se encuentra el asidero legal
donde se plasman los requisitos sobre los cuales se estructura el
acatamiento de los principios para el juzgamiento de una persona.

No se cumple con las leyes citadas mediante la formulación de la


acusación alternativa, al vedar al acusado y a su defensor, el derecho
42
legítimo que tienen para objetarla, por tratarse del acto más importante
del proceso, al tener la oportunidad de demostrar su inocencia con la
relación al hecho concreto imputable, porque está en juego su libertad.
En el caso de dictarse una sentencia de carácter condenatoria en esta
forma de acusación se vulnera el debido proceso en perjuicio del
acusado.

La facultad que tiene el fiscal de acusar en forma alternativa y que es


un acto discrecional de él, siempre va a hacerse por una figura
delictiva de la misma naturaleza contenida en la calificación jurídica
principal, por ejemplo si el fiscal acusa por un delito de robo en su
acusación principal, entonces la acusación alternativa se formula por
un hecho ilícito patrimonial.

La discrecionalidad del ente acusador, en cuanto a la naturaleza del


hecho no lo materializa por delitos totalmente diferentes, si acusa por
el delito de disparos sin causa justificada en su calificación principal,
la alternativa no debe admitirse por el delito de violación, pero si lo
puede hacer por el delito de portación de arma de fuego en estado de
embriaguez o bajo efectos de drogas, estupefacientes, la dualidad de
las acusaciones sobre un mismo hecho, es donde radica la naturaleza
de ilícitos semejantes.
43
Si el juzgador sentencia por un delito que no contiene la acusación
alternativa, aparte de la principal, entonces el órgano jurisdiccional
deja de ser juzgador y pasa a cumplir una función inquisitiva, puesto
que se está atribuyendo el papel de fiscal. Se concreta únicamente de
admitir o bien rechazar la solicitud del fiscal, no de corregirle el
trabajo o abusar de sus atribuciones y llevar a cabo como lo estima que
debe ser, esto provoca una desigualdad en relación con la defensa, al
haber dos partes haciendo la función de acusar. En esta fase del
proceso no cabe la posibilidad que el juez actúe en forma discrecional,
aquí debe de apegarse a las formalidades de ley y a los principios que
inspiran al proceso acusatorio.

Como es evidente, la falta de las formalidades esenciales de forma y


fondo de la acusación alternativa, constituye una ambigüedad en su
aplicación, por carecer de elementos normativos en el Código Procesal
Penal, que provean al fiscal de toda la información útil para poder
aplicar esta herramienta que constituye al final, la administración de la
justicia adecuada y el combate a la impunidad. Para garantizar
adecuadamente la vigencia del principio procesal de congruencia entre
la sentencia y la acusación, la imputación constituye la manera
adecuada que permite respetar los derechos del procesado, como lo
exige la Constitución Política de Guatemala y el sistema garantista.
44
Para garantizar adecuadamente la vigencia del principio procesal y
garantía de congruencia entre la sentencia y la acusación, la
imputación alternativa constituye una manera adecuada que permite así
mismo respetar los derechos del procesado como lo exige la
Constitución Política de la República y el sistema garantista
guatemalteco.

Para garantizar que la política criminal del Estado de Guatemala sea


respetuosa de los derechos de los ciudadanos, y que no se ejerza la
persecución penal de manera arbitraria, se hace preciso el
perfeccionamiento de las normas procesales y la regulación
pormenorizada de las reglas para garantizar la aplicación de las
instituciones penales en la mejor forma posible. La acusación
alternativa constituye una prueba del avance en el sistema de justicia
guatemalteco; que sin embargo, no puede rendir los frutos que se
esperan de la misma, si no se cuentan con las normas jurídicas que
establezcan sus formalidades esenciales de forma y fondo, para un
debido planteamiento dentro del proceso penal, en cuanto a
consideraciones de pertinencia y legalidad procesal.

Las virtudes de la acusación alternativa dentro del proceso penal


guatemalteco, se ven limitadas por la falta de una normativa que regule
45
las formalidades ya relacionadas y que por otro lado, si se
contemplaron para la acusación principal, pero que su aplicación en
forma supletoria no puede considerarse adecuada en todos los casos.

46
Conclusiones

El Ministerio Público materializa la opción de acusar alternativamente,


cuando se encuentra en una situación de incertidumbre para probar en
el debate los hechos en que formula la acusación principal.

La acusación alternativa significa para la fiscalía obtener la sanción de


hechos ilícitos que por haber sido reconstruidos históricamente de
manera incompleta o diferente a la acaecida, pueden quedar en la
impunidad.

La norma que regula la acusación alternativa es insuficiente, limitativa


y antiformalista, pues carece de las formalidades esenciales de forma y
fondo para su efectiva aplicación y en la práctica se aplican
supletoriamente las normas legales que regulan las formalidades de la
acusación principal, jurídicamente esto no es lo más adecuado para
salvar la debida legalidad procesal.

47
Referencias

Binder, A. (1993). El proceso penal. Guatemala. Departamento de


Capacitación del Ministerio Público.

Bovino, A. (1997). Temas de derecho procesal penal guatemalteco.


Guatemala. F&G Editores.

Carnelutti, F. (1997). Derecho procesal penal. México, DF. Harla.

López, M. (1996). La práctica procesal penal en el procedimiento


intermedio. Guatemala. Ediciones y Servicios.

Ministerio Público. (2001). Manual del fiscal. Guatemala.


Departamento de Capacitación del Ministerio Público.

Rosales, M. (2000). El juicio oral en Guatemala; técnicas para el


debate. Guatemala. Impresos GM.

Par, J. (1999). El juicio oral en el proceso penal guatemalteco.


Segunda edición, Guatemala. Centro Editorial Vile.

48
Legislación:

Asamblea Nacional Constituyente. (1986). Constitución Política de la


República de Guatemala.

Congreso de la República de Guatemala. (1989). Ley del Organismo


Judicial. Decreto número 2-89.

Congreso de la República de Guatemala. (1973). Código Penal.


Decreto número 17-73.
Congreso de la República de Guatemala. (1992). Código Procesal
Penal. Decreto número 51-92.

Congreso de la República de Guatemala. (l992) Ley Contra la


Narcoactividad. Decreto número 48-92.

Congreso de la República de Guatemala. (2009. Ley de Armas y


Municiones. Decreto número 15-2009.

49

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