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Rol Del Docente Universiario

El documento aborda el nuevo rol del docente universitario en el contexto del aprendizaje centrado en el estudiante, destacando la necesidad de un perfil docente que incluya competencias diversas para enfrentar los retos de la sociedad del conocimiento. Se enfatiza la importancia de que los docentes sean guías y orientadores, capaces de fomentar el desarrollo de competencias en los estudiantes, así como de adaptarse a un entorno educativo en constante cambio. Además, se identifican las funciones y competencias clave que deben poseer los docentes para asegurar una educación de calidad en la universidad del siglo XXI.

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Rol Del Docente Universiario

El documento aborda el nuevo rol del docente universitario en el contexto del aprendizaje centrado en el estudiante, destacando la necesidad de un perfil docente que incluya competencias diversas para enfrentar los retos de la sociedad del conocimiento. Se enfatiza la importancia de que los docentes sean guías y orientadores, capaces de fomentar el desarrollo de competencias en los estudiantes, así como de adaptarse a un entorno educativo en constante cambio. Además, se identifican las funciones y competencias clave que deben poseer los docentes para asegurar una educación de calidad en la universidad del siglo XXI.

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Unidad II: Rol del docente universitario en los escenarios didácticos

Tomado de Claudia Lomeli


El perfil del docente en la universidad del siglo XXI (2016)

La Universidad del siglo XXI se encuentra sumergida en un nuevo enfoque, el


aprendizaje centrado en el estudiante ha despojado de su terreno a la
enseñanza tradicional. La sociedad actual exige individuos con un importante
número de competencias en múltiples ámbitos, entonces será el profesor
quien lleve a cabo la labor de fomentar en los estudiantes su desarrollo.

El docente universitario debe asumir un nuevo rol y recaerá en él la


responsabilidad del proceso: guiar al estudiante hacia la adquisición y
desarrollo de competencias que le permitan desenvolverse en situaciones
tanto personales como profesionales.

Tras la adopción del enfoque por competencias profesionales integradas en


la Universidad Autónoma de Nayarit, se requiere renovar el papel del
profesorado. Es necesaria la creación de un perfil docente que propugne una
serie de características, conocimientos, habilidades y competencias acordes
con las exigencias de la actual universidad y de las necesidades educativas
que los estudiantes demandan ante los nuevos retos de la sociedad del
conocimiento.

El desafío principal es, además de poseer saberes teóricos y prácticos para


la enseñanza, un conocimiento profundo de las circunstancias educativas que
competen a la universidad, nuevas competencias y el reconocimiento de
multiplicidad de funciones como parte fundamental del perfil docente de la
universidad actual. “En el momento actual el profesor requiere nuevas
estrategias, percepciones, experiencias y conocimientos para dar respuesta a
los múltiples interrogantes que se le presentan cada día” (Galvis, 2007:49).

En todas las épocas, la imagen del docente ha sufrido transformaciones tanto


en sus características como en su labor pedagógica; la escuela en su visión
tradicional lo clasificó como transmisor del saber y la autoridad máxima al que
se debe imitar y obedecer; la visión de la escuela actual lo presenta como un
guía y orientador del aprendizaje. Al intentar definir el perfil que deben tener
los docentes dentro del enfoque por competencias, se debe valorar su
capacidad de “hacer” al mismo tiempo que involucre conocimientos,
habilidades y valores.

Pero, ¿qué se entiende por Perfil del Docente Universitario?, ¿en qué
consiste?, ¿cuáles son sus características? El perfil del docente universitario
se refiere a una serie de características, habilidades y destrezas que se
espera que el docente cumpla como requisito indispensable ante las
demandas de una institución para lograr la calidad en su acción educativa. “Si
una universidad logra asegurar la excelencia de sus docentes, tiene
asegurada en buena proporción, su excelencia como institución de educación
superior” (Fernández, 2009).

Algunos autores han realizado aportaciones sobre lo que se debe entender


por Perfil del Docente Universitario. Atendamos a ellos a continuación.
“Cuando hablamos de perfil profesional nos estamos refiriendo al conjunto de
capacidades y competencias que identifican o caracterizan la formación de
una persona y le permiten asumir en óptimas condiciones las
responsabilidades propias del desarrollo de funciones y tareas de una
determinada profesión. Pues bien, en el caso del docente universitario dicho
perfil va necesariamente a caracterizarse por ser transferencial, flexible y
polivalente” (García, 2007 tomado de Valcarcel, 2003).

“El perfil del docente es el conjunto de competencias organizadas por


unidades de competencias, requeridas para realizar una actividad
profesional, de acuerdo con criterios valorativos y parámetros de calidad”
(Galvis, 2007:52).

“En el caso del perfil del profesorado universitario, para asegurar una
docencia de calidad en conformidad con los nuevos retos que se plantean, es
necesario definir un perfil transferencial, flexible y polivalente, capaz de
adecuarse a la diversidad y a los continuos cambios que se vienen dando en
la sociedad en la que vivimos” (Bozu y Canto, 2009:90).

El concepto de perfil docente que proponen los autores, es un perfil basado


en competencias, donde se analizan las competencias que se desea posea el
profesorado y se detallan de forma más específica para su mayor
comprensión y adquisición aportando en la mejora del desempeño docente.
El docente actual será un profesional que toma decisiones, flexible, libre de
prejuicios, comprometido con su práctica porque reflexiona sobre la misma y
le aporta elementos de mejora. Más allá de un sin número de conocimientos
y de un listado de requisitos solicitados al docente para ingresar a la nómina
universitaria, corresponde indagar sobre su formación profesional, sus
competencias, sus habilidades y destrezas para llevar a cabo la multiplicidad
de funciones, analizar y reflexionar sobre sus metodologías educativas y
valorar su sentido ético y responsabilidad social.

Marques (2000) menciona las principales funciones que el docente


universitario debe realizar.
 Diagnóstico de necesidades a fin de conocer al estudiante y establecer
sus necesidades.
 Preparar las clases organizando situaciones de gran potencial didáctico y
considerando las características de los estudiantes.
 Elaborar una web docente.
 Buscar y preparar recursos y materiales didácticos relacionados con la
unidad de aprendizaje.  Motivar al estudiante en el desarrollo de las
actividades.
 Docencia centrada en el estudiante considerando la diversidad.
 Ofrecer tutoría y ejemplo.
 Investigar en el aula con los estudiantes, desarrollo profesional
continuado.
 Trabajos de gestión.
Tejada y Navío (2008) identifican tres escenarios de actuación para el
profesorado universitario y cada uno de ellos con las funciones que el
docente debe realizar en torno a tres ejes:
 Funciones de docencia: planificando procesos de enseñanza y
aprendizaje centrado en el contexto del aula, seminarios, talleres.
 Funciones de gestión: refiriéndose a la gestión y coordinación en
relación a actividades de gestión tanto de aula, como institucionales y
extrainstitucionales, a nivel nacional o internacional.
 Funciones de investigación: planificando proyectos de investigación
tanto dentro del aula con estudiantes como fuera de ella con otros
profesores e incluso, en colaboración con otras instituciones.

Atendiendo al análisis de diversos autores se destacan las siguientes


funciones del docente en la Universidad del siglo XXI a incluirse en todo
perfil.
 La adquisición y desarrollo de competencias docentes tales como
diseño de nuevas estrategias, técnicas, metodologías, elaboración de
proyectos.
 Ser planificador, organizador, evaluador, observador, resolver
problemas y tomar decisiones.
 Ser un guía, líder, orientador, que promueva condiciones para el
aprendizaje, valores, actitudes positivas, cooperación y trabajo en
equipo.
 Además de docente, ser investigador, que busque, proponga,
descubra, innove.
 En esta sociedad de la información se requiere de un docente
actualizado en las nuevas tecnologías, que pueda orientar a los
estudiantes en el uso y aplicación de las mismas.
 Deberá estar en una constante renovación pedagógica, es decir, una
vez adquiridas ciertas competencias es necesario que se desarrollen,
se actualicen, por lo que el docente deberá estar en formación
permanente.
Se proponen diversos ámbitos que se deben considerar en la construcción
del perfil docente universitario, asociando a cada uno de ellos diversas
funciones y competencias.
 En cuanto al Aprendizaje: organizar, promover, gestionar, implicar,
trabajar en equipo, resolver problemas, innovar, planear, controlar,
evaluar, interactuar, tutorizar, buscar estrategias metodológicas y
pedagógicas, entre otras.
 En cuanto al Contexto: el docente debe implicar e interactuar con los
demás actores educativos, gestionar ante la institución y la sociedad.
 En cuanto a las TIC’s: ya que se está inmersos en la sociedad del
conocimiento y de la información se hace necesario ir a la par de estos
avances, a modo de ofrecer al estudiante un apoyo ante el mundo
tecnológico.
 En cuanto a la Formación Continua: el hecho de que el docente llegue
a adquirir competencias no significa algo acabado. El docente debe
movilizar esas competencias que ya ha adquirido, y además, buscar
adquirir nuevas competencias pues éstas no son inamovibles. Se
requiere actualización, capacitación, formación continua y a lo largo de
la vida.
 En cuanto a la Investigación: los docentes deberán hacer
contribuciones científicas, innovar, comunicar, investigar en los
diferentes ámbitos educacionales, aportando a la sociedad.
 En cuanto a la Evaluación: todo proceso requiere de ser evaluado,
para poder localizar tanto debilidades como fortalezas; así el docente
deberá realizar evaluaciones del proceso de aprendizaje, diagnóstico,
continuo, final, así como evaluar también sus estrategias,
metodologías, dinámicas de clase, etc.
 En cuanto a Sí mismo: es importante además de todos los ámbitos
mencionados ya, tener en cuenta que la situación personal del docente
influye en el proceso de aprendizaje, es necesario se realice una
valoración de sus experiencias, su percepción como educadores, las
relaciones interpersonales con sus estudiantes, sus colegas,
autoridades escolares, la relación con su entorno, el contexto en el que
se desenvuelve, reflexione sobre su práctica docente que vendrá influir
en la calidad de su desempeño.

2.1 El docente universitario: competencias


Fragmento de Bozu, Z y Canto, P.

Zabala (2005) expresa, las universidades están viviendo un proceso de


cambio de su identidad para transformarse en una estructura flexible que
posibilite un amplio acceso social al conocimiento y el desarrollo de las
personas con base en las necesidades que la sociedad del siglo XXI
demanda.

El propósito de este artículo es proporcionar una recopilación teórica y


reflexiva acerca de las competencias profesionales que el docente
universitario debe tener para satisfacer las necesidades que la sociedad del
conocimiento demanda de la universidad del siglo XXI.

Competencias

Podríamos afirmar que el enfoque de la pedagogía centrada en la adquisición


y desarrollo de competencias está siendo utilizado en las instituciones de
educación superior en el mundo.

Uno de los motivos de esta incorporación de las competencias en el ámbito


educativo es seguramente el amplio uso del término “competencias” en el
ámbito laboral. Como evidencia el Informe Delors (Delors, 1996), los
empresarios reclaman cada vez más la “competencia”, que es una
composición propia de cada individuo que combina la capacitación y
calificación, adquirida para la formación técnica y profesional, la aptitud para
el trabajo en equipo, la iniciativa, el gusto por el riesgo, etc.
El término competencia ha sido definido de diferentes maneras. Por una
parte, se considera un concepto complejo que incluye otros conceptos. En
este caso, Zabalza (2003) la define como el “conjunto de conocimientos y
habilidades que los sujetos necesitamos para desarrollar algún tipo de
actividad” (p.70), o el caso de Yániz Álvarez y Villardón Gallego (2006) que la
definen como “el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes
necesarios para desempeñar una ocupación dada y la capacidad de movilizar
y aplicar estos recursos en un entorno determinado, para producir un
resultado definido” (p. 23).

También puede ser definida en términos de las competencias para ejecutar


una tarea. En este caso Zabala (2005) la define como la “capacidad para
enfrentarse con garantías de éxito a una tarea en un contexto determinado”
(p.86).

La mayoría de las definiciones de competencia profesional no se limita al


conjunto de habilidades o destrezas requeridas para desempeñarse
adecuadamente en un determinado contexto, ni a la simple ejecución de
tareas, sino que también involucra una combinación de atributos con respecto
al saber, saber hacer, saber estar y saber ser (Proyecto Tuning, 2003).

Las competencias han sido clasificadas de diversas maneras. Una de ellas


considera las competencias genéricas o transversales y las competencias
específicas (Marcelo, 2004; Yániz Álvarez y Villardón Gallego, 2006). De
acuerdo con Marcelo (2004), los cambios o motivos que reclaman la
incorporación de las competencias transversales y específicas en el mundo
de la formación en las universidades son:

 Un nuevo ordenamiento económico y social.


 La importancia de la innovación y el conocimiento.
 Auge de las nuevas tecnologías.
 Cambios en la organización y estructura del trabajo.
 Cambios en las demandas hacia los ciudadanos y trabajadores.
 Demanda de flexibilidad a los sistemas de formación: aprendizaje a lo
largo de toda la vida.

Competencias profesionales docentes

Las competencias profesionales del profesorado universitario se pueden


definir como el conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes y valores
necesarios para realizar una docencia de calidad. Esto es, lo que han de
saber y saber hacer los profesores/as para abordar de forma satisfactoria los
problemas que la enseñanza les plantea.

Para el desarrollo de estas competencias será necesario que el profesorado


reflexione y que, en la medida de lo posible, se implique en la construcción
del cuerpo de conocimientos para poder afrontar con eficacia y calidad el
tratamiento de los problemas del aula.

Eso comporta la familiarización con un conjunto de competencias que, a


continuación, podemos enumerar y analizar teniendo en cuenta la existencia
de una multitud de listados de competencias para el profesorado
universitario.

Por otra parte, Zabalza (2003) considera las siguientes competencias del
docente:

1. Planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje.


2. Seleccionar y preparar los contenidos disciplinares.
3. Ofrecer información y explicaciones comprensibles y bien organizadas
(competencia comunicativa).
4. Manejo de las nuevas tecnologías.
5. Diseñar la metodología y organizar las actividades.
a. Organización del espacio.
b. La selección del método.
c. Selección y desarrollo de las tareas instructivas.
6. Comunicarse-relacionarse con los alumnos.
7. Tutorizar.
8. Evaluar.
9. Reflexionar e investigar sobre la enseñanza.
10. Identificarse con la institución y trabajar en equipo.

El perfil del profesorado universitario en el actual contexto de la enseñanza


universitaria, requiere de un conjunto de competencias básicas como las
siguientes:

 Competencias cognitivas específicas a una determinada disciplina, lo


que supone una formación adecuada, es decir, unos conocimientos
disciplinares específicos y pedagógicos, que le permitan desarrollar las
acciones formativas pertinentes en su quehacer docente.

 Competencias metacognitivas, propias de un profesional reflexivo y


crítico con su propia enseñanza y práctica docente, con el fin de
mejorarla de forma sistemática y continua.

 Competencias comunicativas.

 Competencias gerenciales, vinculadas a la gestión eficiente de la


enseñanza y de sus recursos en diversos ambientes y entornos de
aprendizaje.

 Competencias sociales que le permitan acciones de liderazgo, de


cooperación, de trabajo en equipo, favoreciendo de esta manera la
formación y disposición de sus estudiantes en este ámbito, así como
su propio desarrollo profesional, dentro del espacio europeo de
educación superior.
 Competencias afectivas (motivaciones, actitudes, conductas) que le
propicien el desarrollo de una docencia responsable y comprometida
con el logro de los objetivos formativos planteados (adaptado de
Valcárcel Cases, 2003).

También requiere del aseguramiento de un conjunto de competencias en el


ámbito didáctico. El profesor universitario, además de ser un experto en su
ámbito disciplinario académico, deberá tener una amplia gama de
competencias profesionales básicas, es decir competencias pedagógicas y
didáctico-metodológicas. Según Valcárcel Cases (2003), las competencias
necesarias para este nuevo profesor serían las siguientes:

 Conocimiento del proceso de aprendizaje del estudiante en contextos


académicos y naturales.
 Planificación de la enseñanza y de la interacción didáctica.
 Utilización de métodos y técnicas didácticas pertinentes.
 Gestión de interacción didáctica y de las relaciones con los alumnos.
 Evaluación, control y regulación de la propia docencia y del aprendizaje.
 Gestión de su propio desarrollo profesional como docente (pp. 55-56).

Visión tradicional: Visión actual:


enseñanza centrada en el profesor enseñanza centrada en el estudiante
 Protagonista principal del proceso  Guía en el proceso de aprendizaje
didáctico. del alumno.
 Planificador del proceso de aprendizaje.  Facilitador del logro de competencias.
 Supervisor del trabajo de los estudiantes.  Estimulador del aprendizaje
 Evaluador de los productos del autónomo y responsable del alumno.
aprendizaje de los estudiantes.  Creador de contextos para el
aprendizaje crítico natural (cuestiones
y tareas).
 Rol de tutor, de motivador en el
aprendizaje de los alumnos:
 Ayudar a los estudiantes “a
aprender a leer en la disciplina”.
 Ayudar a los estudiantes a ser
mejores aprendices
autoconscientes.
 Ayudar a los estudiantes a
construir su comprensión sobre lo
que se está contando en la
disciplina.
PROFESOR INSTRUCTOR PROFESOR TUTOR

En concordancia con esta nueva visión sobre la enseñanza y el papel de


profesor actual se han de buscar y usar metodologías de aprendizajes que
sean las que conduzcan a la adquisición de competencias por parte del
alumnado universitario. Pues, el inevitable interrogante que surge de aquí es
¿Qué estrategias promueven las universidades para ayudar a los estudiantes
en la adquisición de competencias genéricas? ¿Qué metodologías docentes
proponen?

La realidad del aula nos evidencia que parte del profesorado universitario
experimenta numerosos métodos y técnicas de enseñanza-aprendizaje,
elaborando experiencias y prácticas formativas, creadoras de conocimientos
y emociones nuevas, entre ellos destacamos los siguientes: estudio de
casos, proceso de Enseñanza-Aprendizaje basado en problemas, proyectos
compartidos, trabajo en equipo, análisis y diagnóstico de necesidades,
expectativas y conflictos, simulaciones, talleres y seminarios, experiencias y
planes en empresas, laboratorio, campo, creación de escenarios ad hoc, etc.

En relación con estas nuevas metodologías de enseñanza/aprendizaje, el


profesor universitario actual deberá prestar atención y dedicar más tiempo a
tareas como:

 La adopción de diversas metodologías didácticas en función de la


especificidad del trabajo a realizar en cada momento y en cada
escenario. La clase magistral ya no es el único método de enseñanza al
que el profesor recurre para realizar su función docente.
 El uso de recursos didácticos más apropiados para el desarrollo de la
asignatura; la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y
comunicación en la docencia.
 Prestar atención a las estrategias que emplean los alumnos para asimilar
la información y para transferirla en la práctica o en otros contextos
similares.
 Escuchar activamente a los estudiantes, identificar sus problemas y sus
dificultades.
 Ofrecer la retroalimentación necesaria a los estudiantes, especialmente
en relación con las actividades de evaluación formativa, etc. (adaptado de
Valcárcel Cases, 2003).

A modo de cierre, evidenciamos que, en el actual contexto de la enseñanza


universitaria, es evidente la necesidad de valorar la competencia pedagógica
de los profesores además de la competencia científica. Y estas
competencias, a su vez, revindican una revalorización de la función docente
del profesor universitario que incentive su motivación y que reconozca los
esfuerzos encaminados hacia la mejora de la calidad y la innovación
educativa.

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