Tema 4
TIPICIDAD
1. Tipo y tipicidad.
Establecida la existencia de una conducta, se debe pasar a ver si ésta es una conducta típica,
es decir si está establecida en la ley como posible delito. El poder penal solo alcanzará a las
acciones y omisiones típicas.
En la sociedad, se dan una serie de comportamientos antijurídicos, de los cuales, el legislador
selecciona los más lesivos como penalmente relevantes, describiéndolos en una disposición
legal y amenazando con una pena. Esas descripciones son los tipos penales (o fórmulas
legales). Cada tipo penal pasa a ser un tipo de delito.
Por el principio de legalidad, solo los hechos tipificados en la ley penal como delitos pueden
ser considerados como tales. Ningún hecho, por muy lesivo que sea, puede ser considerado
delito si no está descrito en la ley penal (función garantizadora). Ello no significa que se
tengan que describir los comportamientos humanos en sus mínimos detalles, lo que se hace
es buscar una imagen conceptual que englobe los comportamientos cuyas características
esenciales sean comunes.
Por otra parte “La tipicidad es la adecuación de un hecho cometido a la descripción que de
ese hecho se hace en la ley penal” (Muñoz Conde”), es decir el comportamiento que coincide
con el supuesto de hecho legalmente establecido en algún tipo.
2.- Funciones del tipo.
Se pueden mencionar tres funciones del tipo penal:
1) Función seleccionadora de los comportamientos penalmente relevantes.
2) Función de garantía o limitadora, en la medida de que solamente los comportamientos que se
subsuman a su descripción pueden ser sancionados penalmente.
3) Función motivadora general, pues a partir de esa descripción que conmina con una pena se
espera que los ciudadanos se abstengan de realizar la conducta prohibida.
3.- Estructura del tipo penal
De manera general en el tipo penal se puede identificar un tipo objetivo y un tipo subjetivo. El
tipo objetivo referido a la acción u omisión, el resultado, el nexo causal, etc. y el tipo subjetivo
referido al dolo o a la culpa.
Tipo objetivo:
a) Conducta típica. Puede consistir en una acción o en una omisión.
b) Resultado. Se refiere a la consecuencia de la acción. Se deberá establecer si es un tipo
penal de simple actividad (delitos de simple o mera actividad) o uno de resultado o material
(delitos de resultado).
c) Objeto jurídico (Bien jurídico protegido). Es el valor, interés, ideal del orden social que se
busca proteger. Ej. La vida. Se lo identifica en la mención del título o capítulo dentro de la
parte especial en el Código Penal.
d) Objeto material, denominado también objeto de la acción. Es la persona o cosa sobre la
que recae la acción del verbo nuclear. Ej en un homicidio “la persona”
e) Sujeto activo. La persona que realiza la acción. Se identificará si es común o en su caso
especial o cualificado (tipo penal general); en otros casos el legislador señala específicamente
la calidad, ejemplo: el médico (tipo penal especial). También se puede identificar si es
individual o colectivo.
f) Sujeto pasivo: Se refiere al titular del derecho afectado. Se identificará si es un sujeto
común o cualificado. Ej. En el hurto: cualquier persona; en el feminicidio la mujer.
g) Verbo rector del tipo. (O verbo nuclear): Es la conducta descrita en el tipo penal
expresada gramaticalmente. Ej. Matar.
h) Presupuestos objetivos. Elementos que complementan la descripción del tipo,
complementos de la acción. Determinadas circunstancias o modalidades de la conducta como
tiempo, lugares, modo, medios, ocasiones, instrumentos, etc. No siempre están presentes en
el tipo penal.
k) Elementos valorativos, que pueden ser normativos o no normativos, se refieren a
elementos o términos que requieren valoración jurídica. Si son normativos remiten para su
comprensión a disposiciones de otras ramas jurídicas o del mismo Derecho Penal. Si son no
normativos remiten a otros ámbitos del saber.
Además de estos elementos, cuando se va a establecer la tipicidad, en delitos de resultado y
de peligro concreto se exige verificar un nexo entre acción y resultado, es decir el nexo
causal o relación de causalidad. A través del tiempo se plantearon diversas teorías al
respecto, como: Teoría de la Equivalencia de Condiciones o “Condictio sine qua non”, Teoría
de la Condición más Eficaz, Teoría de la Causa Adecuada, Teoría de la Causa Típica, Teoría
de la Imputación Objetiva.
Actualmente para establecer el nexo causal cobra mucha importancia la Teoría de la
imputación objetiva, que establece 3 criterios:
- La generación del riesgo no permitido (GRNP). ¿La acción ha creado un riesgo jurídicamente
desaprobado, o ha incrementado el riesgo más allá de lo permitido?
- La plasmación o concreción del riesgo creado en un resultado. ¿El resultado es la concreción
del riesgo que se creó con la acción?
- Cobertura de la norma. ¿El resultado está dentro del ámbito de protección de la norma?
Tipo subjetivo.
El tipo subjetivo se refiere a elementos subjetivos, es decir al dolo o a la culpa, o en su caso a
elementos específicos adicionales del dolo.
a) El dolo consiste en el conocimiento y la voluntad de realizar el hecho tipificado
objetivamente en la figura delictiva (tipo objetivo). Tiene dos momentos: El cognitivo que
comprende el conocimiento de los hechos concretos que se realizan, la concurrencia de los
elementos del tipo objetivo. Y el volitivo que se refiere al querer, no es suficiente conocer la
magnitud del hecho, sino es necesario que sea querido.
En el tipo penal se debe identificar si se encuentra establecido el dolo genérico o el
específico. Genérico cuando la figura no está cualificada por un ánimo determinado que
pueda mover a la persona. Específico cuando en la figura típica se pide un especial ánimo
del agente (“con el ánimo de..”, “con el fin de..”, “con alevosía”, etc.). En este último caso se
habla de elementos adicionales específicos del dolo
Por otra parte en la comisión de hechos delictivos se pueden identificar tres clases de dolo:
Dolo directo: cuando el autor se propone un resultado y lo obtiene. Lo querido es lo
perseguido. Dolo eventual o indirecto, cuando el autor no desea directamente un resultado,
pero se lo representa como posible y lo asume. Así lo querido es lo asumido. Dolo de
consecuencia necesaria, cuando surgirá la lesión de otro bien jurídico como consecuencia
de su acción y el autor asume el resultado.
b) La culpa o imprudencia es otra forma del tipo de injusto, se da por el incumplimiento de
una norma de cuidado, constituye una lesión al deber objetivo de cuidado, posee dos
elementos: el deber de prever el resultado y el deber de evitar el resultado. Cuando un
resultado no era previsible era imposible evitarlo, por tanto no exigible. El resultado para la
imprudencia es lo que se debía haber evitado y lo que se debía haber previsto.
Puede revestir dos formas: Consciente, cuando la persona conoce, se representa la norma
de cuidado y la incumple confiando (pensando y deseando) en que no se producirá el
resultado (por su pericia, circunstancias, etc); si bien hay un querer de violar la norma no hay
un querer de resultado. Inconsciente, cuando se debía prever la norma de cuidado (se tenía
que conocer lo peligroso de su conducta) y se viola inconscientemente la norma,.
Entre el dolo eventual y la imprudencia consciente existe una línea divisoria, que está en el
querer, que es propio del dolo, en la culpa no hay querer.
Otra visión en la estructura del tipo: Partes descriptiva y normativa.
Desde otro punto de vista, general, además se pueden identificar dos partes en el tipo penal:
una parte descriptiva que se considera esencial en el tipo, referida a los elementos objetivos
o descriptivos, es decir que se pueden percibir por los sentidos, comprensible para el común
de la gente, y una parte normativa, referida a elementos normativos o valorativos, que
requieren una interpretación jurídica, valoración judicial (Ej. Seguro)
4.- Estructuras típicas fundamentales (Clases).
Según sea una acción o una omisión y esté presente el dolo o la culpa, surgirán las
estructuras típicas fundamentales siguientes:
- Tipos dolosos activos, aquellos que establecen una conducta activa o acción y dolo.
- Tipos dolosos omisivos, los que establecen una conducta omisiva u omisión y dolo.
- Tipos culposos activos, los que establecen acción y culpa.
- Tipos culposos omisivos, aquellos que establecen omisión y culpa.
También es pertinente mencionar otra clasificación de los tipos penales, en cerrados y
abiertos. Los tipos penales cerrados son los que respetan el principio de taxatividad,
describen la conducta de manera clara y precisa, en cambio los abiertos no tiene claridad, son
ambiguos o indeterminados, permitiendo a veces el arbitrio del juzgador.
5.- Atipicidad. Error de tipo.
Cuando la acción no presenta alguna de las características requeridas por el tipo, nos
encontramos ante un caso negativo que desplaza la conducta como presupuesto para una
pena. Si no existe descripción de una conducta como prohibida en la ley (tipo), por muy
reprochable que parezca un hecho, no constituye delito y por tanto no merece pena una
acción. Habrá atipicidad.
Puede excluirse la tipicidad también cuando se presente el error de tipo, que es aquél que
recae sobre el conocimiento de cualquiera de los elementos del tipo objetivo. Si el error recae
sobre elementos ajenos al tipo, no tiene relevancia a efectos de la tipicidad.
Desde el punto de vista de la exigibilidad al autor de que actúe sin error, éste puede ser
vencible o invencible. Vencible cuando el individuo lo pudo evitar empleando la diligencia
normal que estaba a su alcance en las concretas circunstancias del hecho. Invencible
cuando el autor no pudo en el caso concreto evitarlo empleando una diligencia normal. Si el
error es vencible borra el dolo y deja la culpa, no obstante si el tipo no admite la forma
culposa también borra la culpa. Si es invencible borra el dolo y la culpa.
Por otra parte se pueden identificar diferentes clases de errores: sobre el objeto de la acción,
sobre la relación de causalidad, en el golpe, dolus generalis, o aún sobre los elementos
accidentales.