Prácticas del lenguaje.
Continuidad Pedagógica.
Trabajo práctico N°: 4.
Profesor: Germán Ignacio Fernández.
Curso: 1°.
Alumno: _________________________
Nota: El trabajo práctico debe estar realizado de forma individual y en hojas aparte.
1)- Leer el cuento La casa del Juez (Bram Stoker, versión abreviada).
La casa del Juez (Bram Stoker, versión abreviada).
La historia comienza con el catedrático de matemáticas Malcolm Malcolmson, cuyo amor y dedicación por el estudio en la
época de exámenes llegaba a un punto en el que se encerraba a sí mismo durante meses para concentrarse en los increíbles
problemas que su difícil carrera ofrecía. Lo cual lo lleva a considerar en irse de su actual localidad y retirarse por un tiempo a
un lugar donde nadie pudiera hallarlo jamás, para así no ser molestado y continuar con su encierro auto-impuesto. Para esto,
investiga un sinfín de opciones hasta que, por último, fija su vista en Benchurch, un poblado alejado en el cual sería fácil
borrar sus huellas para así evitar los molestos encuentros con amistades y familiares. Una vez en el pueblo, Malcolm se
hospeda en una apacible fonda y al llegar el día siguiente, decide ir en busca de la casa que alquilará en aquel pueblo, esta
debe ser aún más aislada y evitada para así poder concentrarse en su totalidad. De hecho, logra conseguirla, se trata de una
casa alejada del pueblo, desolada y deshabitada desde hace mucho tiempo. Como este lugar resulta perfecto para Malcolm,
consigue el número del agente de la residencia, quien se ve satisfecho al saber que alguien querrá estar una casa en la cual los
prejuicios abundan, así se demostrará que no hay de qué preocuparse. Las afirmaciones del agente extrañan al joven, pero no
más que las propias palabras de la propietaria de la fonda, la señora Witham, quien se muestra horrorizada y le advierte que
esa casona en la que pasará su tiempo de estudio, se hacía llamar la casa del juez, nombre atribuido:
A UN JUEZ MALVADO QUE SOLÍA APLICAR CASTIGOS DESALMADOS E INHUMANOS A PERSONAS
INOCENTES. DESDE QUE EL JUEZ MURIÓ, HA HABIDO “ALGO” EN LA CASA. ALGO SOMBRÍO QUE
AGUARDA ESCONDIDO A QUIEN SE ATREVA A CRUZAR POR EL UMBRAL.
Ante estas afirmaciones, Malcolm solo puede reír y pedir que le lleven a aquel lugar y le ayuden a preparar todo. Cuando
Malcolm Malcolmson arriba al lugar, nota que se trata de una enorme casona vieja como el mundo, con una estructura
pesada y ventanales sombríos. Adentro, le espera la señora Witham y otras personas que le han ayudado a preparar los
víveres que necesita. En ese momento, una señora igual de escéptica que Malcolm le indica que las figurillas que aguardan
en la oscuridad no son más que ratas que, con el paso de los años, han convertido el lugar en su propio hogar. Así trascurre
el día hasta que, luego de cenar, el joven se halla solo, muy entrada ya la noche, dispuesto a empezar con su estudio. En un
momento dado, entre libros y problemas matemáticos, empezó a escuchar rasguños, correteos y chillidos pequeños que
venían de su alrededor. Cuando el joven alza su lámpara de estudio, se ve rodeado de muros que, desde sus rendijas, brillan
pequeños ojitos negros pertenecientes a ratas. Malcolm sonríe pensando en las palabras que la señora le dijo esa misma
tarde, y continúa su estudio.
En un momento dado, el sonido de las ratas cesa. Extrañado el joven, levanta la vista y logra divisar una enorme rata que lo
mira fijamente desde una silla de roble, al lado de la cuerda que activa una campana de emergencias. La rata solo se encarga
de mirarlo, haciendo que Malcolm se torne nervioso y a la vez furioso por la insolencia de la alimaña. Cuando se dirige al
encuentro del roedor para matarlo, la rata muestra sus dientes con odio y huye por la cuerda, perdiéndose en el oscuro techo.
Al día siguiente, el joven opta por dar un pequeño paseo. De regreso, pasa a saludar a la señora Witham, decide contarle lo
sucedido la noche anterior, esta se horroriza con esmero, anunciando con pesar que se trata de un ente es un viejo diablo, del
cual debe protegerse a cualquier costo.
MALCOLMSON RÍE ESTRUENDOSAMENTE, YA QUE TAL FANTASÍA NO ERA PROPIA DE CREER PARA UN
MATEMÁTICO TAN LETRADO.
Al regresar a casa, la historia se repite: cena en el gran comedor, luego se dispone a estudiar sin olvidar una taza de té bien
cargada para aguantar los martirios de un estudioso de las matemáticas. Las ratas continúan con su arañar característico, van
y vienen por doquier, pero estos manifiestos no logran desconcentrar al catedrático, salvo en un momento, otra vez, durante
la noche, donde el silencio reina. Nuevamente desde la silla al lado de la cuerda, está la enorme rata de ojos tristes y
malévolos. Malcolm le lanza varios libros para ahuyentarla, pero ninguno hace efecto, hasta que, toma el único que le queda,
y consigue herir a la rata; antes de huir, esta vez herida, lo mira con auténtico odio y sed de venganza. El roedor desaparece,
pero un escalofrío se apodera del alma de Malcolm al percatarse de que el libro que lo ayudó como proyectil, se trataba de la
biblia que su madre le había regalado. Con un terror desbordante y, a su vez, en un ataque de valentía inducida por la
adrenalina, Malcolm revisa, con ayuda de una lámpara, el agujero por el cual la rata ha escapado, pero se encuentra con una
serie de cuadros borrosos por el tiempo y la suciedad. Al día siguiente, le pide a la señora encargada de la limpieza matinal,
que desempolve aquellos cuadros. Luego de una tarde de estudio favorable y fructífera, Malcolm se halla tan feliz que, se
dispone a visitar nuevamente a la señora Witham. En esta oportunidad, también se encuentra con un conocido doctor, el
Doctor Thornhill. Su presencia allí está basada en la gran preocupación por la seguridad del joven, la señora Witham decide
llamarlo. Posteriormente, el doctor pide al joven que le relate los sucesos. Luego de escuchar las malas nuevas, la señora
lanza un grito al cielo y el doctor se intriga preguntando:
– ¿SIEMPRE TREPA POR LA MISMA CUERDA? – EL JOVEN AFIRMA ESTA SOSPECHA – PUES YA SABRÁ
USTED, ESA ERA LA CUERDA CON LA QUE EL VERDUGO AHORCABA A LAS VÍCTIMAS DEL MALVADO
JUEZ –
De nuevo un grito de la mujer, a Malcolm se le eriza la piel pensando en que es muy probable que las advertencias fueran
ciertas y ciertamente se encuentra en un lío tremendo. Al volver a la casona, busca cenar y se percata de que una tormenta
azota contra la casa. En el momento en que el joven se dispone, como es costumbre, a estudiar, recuerda que aún no ha visto
los cuadros desempolvados. Al hacerlo, se encuentra que ahí, esperándolo con la miraba fija, está la imagen del malvado
juez, con una sotana morada y armiño, sentado en la misma silla en la que la rata se posiciona para atormentarle cada noche,
provocando que Malcolm se asuste enormemente mientras deja caer al piso su fuente de luz. Con rabia y miedo, se aleja de
la habitación y sirviéndose una copa de brandi, observa con terror a la enorme rata royendo la cuerda de emergencia desde
muy arriba. Cuando la única comunicación con el exterior se ve destruida, la rata se esconde en la sombras de la estancia. A
Malcolm se le hiela la sangre cuando comprende que se halla solo en un lugar que de un momento a otro, se torna macabro y
diabólico.
DE UN MOMENTO A OTRO, MALCOLMSON VUELVE A ELEVAR LA LÁMPARA, SUFRIENDO UNA PARÁLISIS
CORPORAL SUFRIDA POR EL INMINENTE TERROR, QUE EN EL CUADRO DE JUEZ SOLO SE PODÍA VER UNA
SILLA VACÍA. CON UNA SENSACIÓN ABRASIVA DE SENTIRSE VIGILADO, VOLTEA LA CABEZA COMO
PUEDE, Y SUS OJOS SE ABREN. TODO SU CUERPO TIEMBLA Y EL HORROR DE SU ROSTRO NO PUEDE SER
COMPARADO CON NINGUNO QUE SE HAYA VISTO JAMÁS.
El juez estaba ahí, en carne y hueso, con la cuerda vuelta un nudo corredizo en sus manos y una mirada fúnebre llena de
vengativos sentimientos de muerte súbita. Malcolm no puede mover un solo músculo, se siente atrapado por una fuerza
diabólica que sobrepasa su conocimiento. En ese momento, el juez laza su cuello con la horca recién hecha y la aprieta con
una sonrisa de triunfo, atrayendo al joven hasta que ata un extremo de la cuerda roída a su complementario par y, viendo por
última vez a su víctima, se oyen las campanas de emergencia en la totalidad del pequeño pueblo de Benchurch. La señora
Witham y el Doctor Thornhill, que ya han estado al tanto de lo que ha ocurrido en esa casa, se apresuran en ir, junto con una
muchedumbre, al encuentro del joven. Al entrar a la casa, los rostros desfigurados por el palpitante horror del ambiente,
contemplan al joven Malcolm Malcolmson colgado de aquella cuerda, balanceándose de un lado a otro. Mientras que, en el
cuadro de arriba, la maligna sonrisa del juez no tiene precedente alguno.
FIN.
2)-Resuelve en la carpeta las siguientes consignas acerca de los rumores sobre la casa del juez. a-Explica:
¿Cuáles son los rumores que le llegan a Malcolmson sobre la casa del juez y quiénes se lo transmiten?
b-Comparen: La actitud de la señora Witham y la de la señora Dempster (señora escéptica de la limpieza) hacia la casa del
juez.
c- Responde: ¿Qué estudia Malcolmson? ¿Cree en los rumores sobre la casa del juez?
3)-Marca solo la opción correcta:
El doctor Thornhill le habla a Malcolmson acerca de la soga de la campana de alarma para que…
___se asuste y abandone de una vez esa morada.
___la corte y evite mayores problemas.
___la tenga presente y la utilice si necesita pedir ayuda.
___conozca su verdadero origen y los poderes maléficos que puede tener.
___la haga sonar para asustar de esa manera a la señora Witham.
3)- Completa el siguiente cuadro detallando los hechos extraños que sucedieron noche por noche.
Primera noche.
Apareció…
Segunda noche.
Volvió…
con una biblia.
La rata desapareció detrás de …
Tercera noche.
Como la noche anterior…
En el cuadro, Malcolmson vio…
la soga.
Ahora en el cuadro…
En el sillón apareció …
Finalmente… a Malcolmson.
4)- Explica qué relación existe entre la rata y el juez.
5)- Escribe una carta a los habitantes del pueblo como si fueras el fantasma del juez. Da tu versión de lo ocurrido y
explica cuáles fueron tus razones.
6)- Realiza una biografía breve de Bram Stoker.