FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES Y
SOCIALES
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS JURÍDICAS Y
POLÍTICAS
CARRERA DE DERECHO Y CIENCIAS JURÍDICAS
TRABAJO PRÁCTICO
ESTUDIANTE: Anahí García Caballero
DOCENTE: Dra. Nuria Gonzales Romero
ASIGNATURA: Derecho procesal penal
FECHA: 15 de mayo de 2025
Cochabamba – Bolivia
LA CRISIS DE LA JUSTICIA Y AFECTACIÓN DE LA INSTITUCIONALIDAD POR LA
AUSENCIA DE LA INDEPENDENCIA EN LOPS OPERADORES DE JUSTICIA
Introducción
El sistema judicial boliviano atraviesa una profunda crisis estructural caracterizada por la
pérdida de credibilidad, la ineficiencia procesal y, sobre todo, la ausencia de
independencia de sus operadores. Este fenómeno ha provocado un debilitamiento de la
institucionalidad democrática y una creciente desconfianza ciudadana. En el ámbito penal,
esta falta de autonomía se traduce en sentencias que muchas veces carecen de
imparcialidad y objetividad, lo que socava los principios fundamentales del Estado de
Derecho.
1. El principio de independencia judicial y su función en un Estado democrático
La independencia judicial es una condición esencial para garantizar una justicia imparcial.
El artículo 178.I de la Constitución Política del Estado (CPE) establece que "la función
judicial es independiente". Sin embargo, en la práctica, esta garantía se ve
constantemente vulnerada por la injerencia política, la precariedad institucional y la falta
de transparencia en la designación de autoridades judiciales.
2. Mecanismos de cooptación y presión sobre jueces y fiscales
El sistema de selección y permanencia de jueces y fiscales en Bolivia favorece el
clientelismo y la politización. La inestabilidad laboral, sumada a la posibilidad de ser
destituidos por decisiones que desagradan al poder político, inhibe la actuación autónoma
de estos funcionarios. En muchos casos, los jueces actúan con temor o bajo presión, lo
que influye directamente en la emisión de resoluciones penales parcializadas.
3. Emisión de sentencias penales y vulneración de garantías
En el ámbito penal, esta crisis institucional se traduce en:
Sentencias dictadas sin valoración adecuada de pruebas.
Uso desproporcionado de la detención preventiva, en contravención al principio de
presunción de inocencia (art. 116. I CPE).
Procesos direccionados políticamente, donde se instrumentaliza el aparato penal
para perseguir opositores o proteger aliados.
Casos emblemáticos, como el de la expresidenta Jeanine Áñez o el gobernador Luis
Fernando Camacho, han sido objeto de denuncias tanto nacionales como internacionales
por supuestas violaciones al debido proceso y por indicios de parcialidad judicial.
4. Consecuencias sobre la institucionalidad democrática
La falta de independencia judicial afecta directamente la legitimidad del Estado:
Se erosiona la confianza ciudadana en la administración de justicia.
Se debilita el sistema de frenos y contrapesos, al subordinarse el Órgano Judicial
a intereses del Ejecutivo o Legislativo.
Se promueve la impunidad o la persecución, según conveniencias políticas.
Estos efectos no solo afectan el plano interno, sino que también deterioran la imagen del
país ante organismos internacionales, dificultando el acceso a cooperación y afectando la
inversión extranjera.
5. Propuestas de reforma y reconstrucción institucional
Para enfrentar esta crisis, es necesario implementar reformas estructurales:
Despolitizar el sistema judicial, garantizando procesos de selección basados en
méritos y transparencia.
Fortalecer la carrera judicial con estabilidad laboral, formación continua e
incentivos a la probidad.
Dotar de independencia real a los tribunales disciplinarios y al Consejo de la
Magistratura.
Fomentar la rendición de cuentas sin vulnerar la independencia funcional de
jueces y fiscales.
Conclusión
La justicia penal en Bolivia no puede ser plenamente garantizada mientras persista la falta
de independencia de los operadores judiciales. Esta situación compromete seriamente la
institucionalidad democrática, el respeto a los derechos fundamentales y la credibilidad
del sistema jurídico. La transformación profunda e integral del aparato judicial no es una
opción, sino una urgencia histórica para recuperar el Estado de Derecho y asegurar una
justicia imparcial, accesible y libre de injerencias.