· FORMA DEL CONTRATO DE TRABAJO
Art. 48. L.C.T.— Forma.
Las partes podrán escoger libremente sobre las formas a observar para la celebración del
contrato de trabajo, salvo lo que dispongan las leyes o convenciones colectivas en casos
particulares.
Art. 49. L.C.T.—Nulidad por omisión de la forma.
Los actos del empleador para cuya validez esta ley, los estatutos profesionales o las
convenciones colectivas de trabajo exigieran una forma instrumental determinada se tendrán
por no sucedidos cuando esa forma no se observare.
No obstante el vicio de forma, el acto no es oponible al trabajador.
Perugini, en su libro “Relación de Dependencia”, sostiene que a los fines de marcar la
diferencia del contrato civil de locación de servicios frente al contrato de trabajo, éste último
“como figura propia del Derecho del trabajo, constituye una relación jurídica típica que
genera obligaciones de características predeterminadas por la ley, relación que, como tal,
tiene sujetos, que son el trabajador y un empleador, un objeto, que es la prestación de
trabajo en condiciones de subordinación, y una causa final, que es para el empleador la
apropiación del resultado del trabajo prestado y, para el trabajador, la percepción de una
remuneración”.
Por ser el contrato de trabajo un negocio no formal y consensual rara vez es celebrado por
escrito, salvo modalidades que establecen específicamente tal formalidad, como por ejemplo
el artículo 90 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Por ello, al contrato de trabajo se lo ha denominado “contrato realidad”, pues no existe en él
acuerdo abstracto de voluntades, sino en la realidad de la prestación del servicio y por el
hecho mismo del trabajo determina su existencia (CNAT, Sala VII, 16/8/96, DT, 1996-B-
3017).
Entonces, la relación entre un trabajador y un empleador puede derivar de un contrato que,
tal vez, no se halla materializado; y esto es lo que permite que se pueda concebir la
formación de una relación de trabajo sin contrato previo.
· PRUEBA DEL CONTRATO DE TRABAJO
Art. 50. L.C.T.—Prueba.
El contrato de trabajo se prueba por los modos autorizados por las leyes procesales y lo
previsto en el artículo 23 de esta ley.
Art. 23. L.C.T. — Presunción de la existencia del contrato de trabajo.
El hecho de la prestación de servicios hace presumir la existencia de un contrato de trabajo,
salvo que por las circunstancias, las relaciones o causas que lo motiven se demostrase lo
contrario.
Esa presunción operará igualmente aún cuando se utilicen figuras no laborales, para
caracterizar al contrato, y en tanto que por las circunstancias no sea dado calificar de
empresario a quien presta el servicio.
La negación de la existencia de un contrato de trabajo obedece, en la generalidad de los
casos, a dos razones:
- existencia de relación laboral sin registrar,
- encubrimiento de una relación de trabajo a través de la utilización de locación de servicios.
Al respecto, señala Fernández Madrid que (Tratado Práctico de Derecho del Trabajo, 1ª
edición, Tº I, pág. 581) “el contrato de trabajo se inserta habitualmente en el marco de una
organización empresaria…El hecho de que el trabajador dependiente, normalmente se
incorpora a un establecimiento extraño, lleva consigo y determina el carácter del trabajo
como heterónomo. Por eso la incorporación del trabajador adquiere tanta importancia para la
existencia de la relación de trabajo. Pues ni el locador de servicios, ni el de obra, ni el
mandatario, se integran, físicamente, a una unidad laboral ajena. Mantienen, por lo menos,
la independencia de su conducta personal, que el trabajador dependiente en mayor o menor
grado, subordina al mecanismo de la empresa…En resumen la condición de trabajador se
vincula con la ubicación que posea en la estructura de una empresa ajena y el contrato de
trabajo se configura cuando una persona mediante el pago de una remuneración, pone su
fuerza de trabajo al servicio de la empresa de otra que organiza su prestación, aprovecha los
beneficios de la labor y corre con los riesgos consiguientes. Por tanto encontramos en la
relación que se traba con motivo del contrato los siguientes elementos: a) un servicio
personal que califica al trabajo como un hacer infungible; b) el pago de una retribución por el
trabajo recibido; c) el trabajo se pone a disposición de la empresa de otro y el empresario lo
organiza, lo aprovecha y asume los riesgos del negocio”.
Asimismo, la forma por la cual el contrato se halla instrumentado carece de trascendencia
jurídica, pues la configuración del mismo y la existencia del vínculo laboral es una cuestión
de orden público sujeta a la prueba que se produzca.
En la práctica, se presentan ciertas cuestiones o situaciones que pueden llegar a poner en
duda si se trata o no de una relación laboral. En tal sentido, se suele utilizar la técnica que
Alejandro Perugini ha dado a conocer como “haz de indicios” a fin de desentrañar si se trata
o no de un vínculo laborativo. A modo de ejemplo y entre otras, me permito transcribir las
que siguen:
- Sí el trabajador cuenta o no con un lugar específico para trabajar no es significativo para
concluir sobre la existencia o inexistencia del contrato de trabajo.
- Cuando de los documentos aportados por la demandada surge que el trabajador estaba
obligado a cumplir horario y que se le imponía la obligación de justificar las ausencias, son
elementos que ponen en evidencia una subordinación jerárquica.
- Por la forma en que percibía el trabajador su remuneración: en efecto, si la misma estaba
conformada por una suma fija, es un indicio a favor de la existencia de contrato de trabajo.
- Si el trabajador no podía usar ni disponer de los bienes o servicios por él producidos, sino
que obtenía una remuneración a cambio de su actividad.
- La regularidad y habitualidad en el desempeño son demostrativos de una vocación de
continuidad y permanencia.
- Cuando la labor del trabajador esta destinada al cumplimiento de los fines empresariales de
la empleadora, los frutos de su trabajo le resultaban ajenos y sus tareas eran cumplidas bajo
las órdenes de sus superiores, son razones válidas que permitan concluir que era empleado
dependiente en el marco de la LCT.
- Además, la circunstancia de prestar un servicio profesional no deshabilita la presunción del
art. 23 LCT y ello así porque la ley no distingue al respecto.
- Tampoco se desvirtúa la presunción del artículo 23 de la Ley 20.744 por la emisión de
facturas por sus servicios pues corresponde buscar la verdad material y, con base en el
principio de primacía de la realidad, cabe desentrañar cual fue la verdadera naturaleza
jurídica de la relación prescindiendo para ello de toda apariencia y formalidad documental.
Por lo demás, no se demuestra por su intermedio que el trabajador haya poseído una
estructura empresarial propia ni que haya realizado las tareas con libertad y autonomía ni
que respecto de éstas, haya podido gozar de los frutos de su trabajo.
· NOTIFICACIONES EN EL CONTRATO DE TRABAJO
Las notificaciones en una relación de trabajo revisten particular importancia. En primer lugar,
porque tienen la capacidad de crear, modificar o extinguir actos jurídicos. Luego, porque a
partir de su contenido se generaran derechos y obligaciones recíprocas que no podrán ser
modificadas, salvo acuerdo de partes, en el futuro.
Una notificación puede ser realizada de manera verbal o escrita, y en este último caso, a
través de una nota simple, acta levantada ante escribano público, mail, carta documento o
telegrama. En general, los más utilizados son los telegramas o carta documento. Ello así
porque permiten probar la fecha, la emisión, la recepción o la falta de ellas, contar con copia
y son un medio de prueba en juicio.
Los elementos de las notificaciones son: las partes, el contenido y el medio elegido. Y los
principios que deben enmarcarlas son los de buena fe y diligencia.
A partir de ello, se han creado algunas teorías:
- teoría de la recepción: la comunicación se perfecciona cuando es recibida por el receptor o
ha logrado ingresar a su esfera de conocimiento. Ingresar en la esfera de conocimiento,
significa que tuvo la posibilidad de ello (por ejemplo cuando no concurre al correo a pesar de
haber encontrado un aviso, o se niega a recibir una comunicación).
“En materia de comunicaciones quien elige un medio para cursar una comunicación referida
a la relación laboral carga con los riesgos que ello implica, pero no es menos cierto que la
causa que impida la efectividad del medio elegido no sea imputable al destinatario, razón por
la cual el trabajador debe mantener actualizado su domicilio, es decir poner en conocimiento
del principal el asiento de su residencia, asumiendo las consecuencias en caso de no haber
procedido de tal manera, puesto que no se le puede exigir al empleador que practique
diligencias investigatorias para conocer su paradero actual”. Cámara Nacional de Apelaciones
del Trabajo, sala VII • 12/10/2007 • Khatchikian, Christian Ernesto c. Prudential Seguros
S.A. • DJ 03/04/2008, 887 - DJ 2008-I, 887 - DT 2009 (enero), 73 • AR/JUR/7877/2007
“Si el trabajador no ha mantenido actualizado su domicilio, carga con la consecuencia de su
propia y personal omisión (incumplimiento legal), y, por ende, la notificación que le cursa su
empleadora en el domicilio que tiene registrado, debe considerarse perfeccionada”. Cámara
Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VII • 19/09/1989 • Ibarra Bobadilla, Graciela c.
Pujol, María T. • DT 1990-A, 69 - DJ 1990-2, 157 • AR/JUR/267/1989
“El principio general que rige el tema de las comunicaciones que se cursan durante la
vigencia del contrato de trabajo y aun, en ciertos casos, con posterioridad a su expiración, es
el que el trabajador debe ser notificado en el domicilio real, denunciado a la empresa en el
momento de formalizarse el contrato de trabajo, el que corresponde sea actualizado cada
vez que haya sufrido un cambio. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala VII •
19/09/1989 • Ibarra Bobadilla, Graciela c. Pujol, María T. • DT 1990-A, 69 - DJ 1990-2, 157
• AR/JUR/267/1989
“Corresponde rechazar el agravio del trabajador referente a que la misiva rupturista remitida
por la patronal no fue enviada a su domicilio real, dado que, si bien quien utiliza un medio de
notificación es responsable del riesgo propio de dicho medio, tal principio no resulta aplicable
cuándo el fracaso de la comunicación sólo es imputable al destinatario en tanto el domicilio
al cual se envió el despacho era el que obraba en la declaración jurada por él rubricada al
inicio de la relación. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala II • 15/12/2009 •
Zerrillo, Mariela Edith c. Banco Patagonia S.A. • , La Ley Online; • AR/JUR/62147/2009
- teoría del riesgo por el medio empleado: esto significa que cuando se requiere que una
comunicación llegué a destino y pueda probarse, se deberá utilizar el medio que aporte
mayores garantías, sin poder transportarse al receptor la responsabilidad por la falta de
recepción.
“La circunstancia de que Correo Argentino haya informado que los telegramas dirigidos por
los trabajadores fueron rechazados, a pesar de haber sido dirigidos al domicilio correcto, no
puede originarles perjuicio, ya que el incumplimiento de la carga de recepcionar las
comunicaciones de sus dependientes en su propio domicilio es responsabilidad de la
demandada, por ello la falta de entrega no implica que no deba considerarse recepcionada
cuando la comunicación ingreso bajo la orbita de su conocimiento presunto. Cámara Nacional
de Apelaciones del Trabajo, sala II • 29/06/2010 • Orellana Gómez, Walter Alfredo y otro c.
Barbieri, Sergio Hugo y otro • • AR/JUR/31695/2010
Durante la relación laboral, existen muchísimas situaciones que deben ser comunicadas de
manera fehaciente. La Ley de Contrato de Trabajo estipula en una importante cantidad de
normas, cuestiones que relativas a las notificaciones: artículos 57, 67, 71, 80, 94, 98, 129,
132 bis, 154, 177, 181, 186, 207, 209, 211, 218, 229, 231, 235, 240, 243, 244, 252.
Además, las Leyes 22.250, 24.013, 25.323, 25.345, 23.551, etc.
Por ello, es obligación del trabajador de mantener su domicilio actualizado: las
comunicaciones allí dirigidas deben considerarse válidas. Y sí el domicilio está ubicado en una
zona riesgosa o el correo no cuente con distribución: si la comunicación fue originada por el
trabajador, deberá concurrir a la oficina de correos para retirar la contestación en un plazo
estimado; cuando la realiza el empleador y le es devuelta por esta razón, deberá utilizar otro
medio.
“El candidato sindical despedido tiene derecho a percibir la indemnización prevista en el art.
52 de la ley 23.551 (DT, 1988-A, 802), pues si bien éste no notificó a su empleador como la
ley exige, se encuentra demostrado por otros medios que el principal no podía negar estar
en conocimiento de la postulación del reclamante y la celebración del comicio sindical.
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala V • 22/04/2008 • Fernández, Pedro
Ramón c. Talabartería Ruiz Díaz S.A. • DT 2008 (diciembre), 1142 • AR/JUR/2809/2008
“Visto que el actor omitió comunicar a la empresa codemandada haber sido electo delegado
gremial, la tutela sindical no puede surtir efectos frente a aquélla, ello por aplicación del
artículo 49, inciso b, de la ley 23.551 (Adla, XLVIII-B, 140 . Cámara Nacional de
Apelaciones del Trabajo, sala IV • 27/11/2007 • Gómez, Atilio Fabián c. Edesur S.A. y otro •
LA LEY 14/02/2008, 14/02/2008, 7 - LA LEY 2008-A, 547 • AR/JUR/8021/2007
“La impugnación de validez del nombramiento del delegado gremial debe efectuarse en
forma contemporánea, es decir inmediata a la recepción de la notificación del nombramiento
del delegado, no pudiendo atacarla luego el empleador cuando la suerte procesal le es
adversa alegando la mayor duración del mandato. Cámara de Apelaciones del Trabajo de
Resistencia, sala II • 12/07/2005 • Conde Olgado, Miguel B. c. Servicios Energeticos del
Chaco Empresa del Estado Provincial (S.E.CH.E.E.P.) • LLLitoral 2005 (diciembre), 1252 •
AR/JUR/3752/2005
· Domicilio
Código Civil, artículo 89. El domicilio real de las personas, es el lugar donde tienen
establecido el asiento principal de su residencia y de sus negocios….
Art. 90. El domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin admitir prueba en contra, que
una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos y cumplimiento
de sus obligaciones, aunque de hecho no esté allí presente ….
Art. 97. El domicilio puede cambiarse de un lugar a otro. Esta facultad no puede ser coartada
ni por contrato, ni por disposición de última voluntad. El cambio de domicilio se verifica
instantáneamente por el hecho de la traslación de la residencia de un lugar a otro, con ánimo
de permanecer en él y tener allí su principal establecimiento.
Uno de los datos que debe contener una misiva telegráfica es el domicilio, tanto del emisor
como del receptor. Sí, alguno de ellos no es correcto puede dar origen a que la comunicación
no pueda ser efectuada.
En cuanto al domicilio de las personas jurídicas, cabe tener presente que el domicilio de las
sociedades es aquel que constituye su asiento legal, el que figura en sus estatutos conforme
la presunción del artículo 90 del Código Civil, que no admite prueba en contrario.
“Corresponde revocar la decisión mediante la cual se dispuso tener por no presentada la
demanda, si surge acabadamente demostrado que la parte interesada instó adecuadamente
el procedimiento tendiente a individualizar el concreto domicilio de la codemandada,
cristalizando ello mediante el diligenciamiento a la Dirección Provincial de Personas Jurídicas,
así como que los frustrados intentos a fin de obtener la notificación obedecieron a la
exclusiva responsabilidad de la sociedad, toda vez que las notificaciones fueron dirigidas al
domicilio por ella denunciado. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X •
18/06/2009 • Cullari, María José y otros c. Kirovsky, Norberto Claudio y otros • , La Ley
Online; •
“Es inválida la notificación y todo lo actuado con posterioridad cuando ésta se efectúa a una
persona jurídica en un domicilio distinto del inscripto en la Inspección General de Justicia,
pues es en el domicilio legal donde ha de cursarse. Cámara Nacional de Apelaciones del
Trabajo, sala VI • 30/04/2001 • V., M. E. c. Cóndor Seguridad e Investigaciones Privadas
S.R.L. • LA LEY 2001-E, 104 - DJ 2001-2, 1282 • AR/JUR/3191/2001
“Si, tratándose de una persona jurídica, el traslado de la demanda se notificó al domicilio
denunciado bajo responsabilidad de la parte actora cuando éste no coincidía con el
correspondiente a la sede social según el informe emanado de la Inspección General de
Justicia, resulta incompatible con el fundamental derecho de defensa en juicio un rigorismo
que obligue al desarrollo de los argumentos defensivos concretos dentro del breve plazo en
que procede solicitar la nulidad, cuando lo que se cuestiona es la validez del acto notificatorio
de demanda y ha quedado demostrado que el domicilio donde se corrió traslado de ésta no
era el de la nulidicente, ello teniendo en cuenta que el principio de trascendencia constituye
uno de los postulados más importantes en materia de nulidades y se apoya en la premisa de
que toda resolución invalidante debe responder a un fin práctico pues resulta inconciliable
con la índole y función del proceso la nulidad por la nulidad misma o para satisfacer un mero
interés teórico. Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala X • 26/09/1997 • Romero,
Juan C. c. Telecable Norte S. A. • DJ 1998-3, 294 • AR/JUR/2674/1997
En cuando al domicilio social inscripto y en materia de nulidades procesales, cabe tener
presente que:
- Es nula la notificación de la demanda efectuada a un domicilio social que fue modificado por
reforma estatutaria debidamente inscripta ante el IGJ y publicada mediante edictos, lo que la
torna oponible a terceros.
- Es nula la notificación de la demanda cursada al domicilio social inscripto, debido a que de
las constancias de la causa surge la existencia de un domicilio distinto al registrado que no
era desconocido por la actora.
- Aún cuando la sociedad no haya inscripto el cambio de domicilio, el tercero que conoció el
cambio no puede prevalerse de dicha carencia, ya que es regla general de derecho que veda
oponer defectos de registro a quien conoce directamente el acto pendiente de anotación.
- La presunción contenida en el art. 90 inc. 3 CC tiene la finalidad de lograr la ubicación de
las personas jurídicas …., tiene máxima utilidad cuando se desconoce el domicilio real de la
sociedad …, o cuando fracasan las diligencias notificatorias dirigidas a ese domicilio.
- Es válida la notificación cursada al domicilio social inscripto si habían fracasado dos intentos
al domicilio donde el recurrente invoca que debió ser notificado.
- Es nulo el traslado de la demanda si la diligencia efectuada por la accionante al domicilio
denunciado bajo responsabilidad fue impugnado por la demandada, acreditando a través de
distintas pruebas los domicilios que tuvo durante la tramitación de la causa.
- Es nulo el traslado de la demanda si la diligencia efectuada por la accionante al domicilio
denunciado bajo responsabilidad, se sujeta exclusivamente a los informes emitidos por la
Secretaría Electoral y por la Cámara Nacional Electoral (Padrón Nacional Electoral), y los
mismos tenían una antigüedad de un año al tiempo en que se cumplió la diligencia
notificatoria , no contenían el piso y dto. Descriptos en la cédula y era la única instrucción
cumplida para obtener el domicilio del nulidicente.
- Si la notificación fue bajo responsabilidad en los términos del art. 339 CPCC, basta que el
presentante pruebe la inexactitud de la asignación del domicilio para lograr la nulidad sin que
corresponda otro tipo de exigencia.
- La inscripción en los registros cívicos no es prueba concluyente del domicilio, pues para
nuestra legislación civil lo único que tiene validez para determinar el domicilio de una
persona es el lugar donde ella reside habitualmente. Por ello se declara la nulidad de
notificación de la demanda bajo responsabilidad dirigida al domicilio que figura en los
registros.
- Debe desestimarse la nulidad ya que la mera circunstancia de figurar con un domicilio en el
RNP no implica que la persona se domicilie allí, dado que el interesado puede no haber
efectuado el respectivo cambio.
- Si el correo no ha entregado el telegrama mediante el cual se constituia en mora al
trabajador porque su domicilio se halla en ”zona de riesgo” (villa de emergencia), hacer caer
la consecuencia de la falta de entrega en el destinatario del mensaje luce sin sentido, porque
quien elige un medio de comunicación corre con los problemas que el mismo presenta.
Procedimiento
En relación al domicilio, la ley de procedimientos laborales establece los siguiente:
ARTICULO 24.- Competencia territorial. En las causas entre trabajadores y empleadores será
competente, a elección del demandante, el juez del lugar del trabajo, el del lugar de
celebración del contrato, o el del domicilio del demandado….
ARTICULO 28.- Domicilio constituido. El domicilio constituido subsistirá, para todos los
efectos procesales del juicio, hasta un año después del archivo del expediente.
Para que el cambio de domicilio surta efecto bastará la simple constitución de uno nuevo en
la causa.
ARTICULO 29.- Falta de domicilio constituido. Si la persona debidamente citada no
compareciere o no constituyere domicilio, las providencias que se deben notificar en el
domicilio constituido quedarán notificadas por ministerio de a ley.
Aún cuando se hubiese constituido un domicilio inexistente o desapareciere el local elegido,
el acto se tendrá por notificado en el momento en que se practicare la diligencia y, en lo
sucesivo, las notificaciones se considerarán realizadas por ministerio de la ley.
ARTICULO 30.- Domicilio real. Si el actor no denunciare su domicilio real y el de su contrario
en la demanda, no se dará curso a ésta hasta que subsane la omisión, para lo cual será
aplicable lo dispuesto en el artículo 67.
Si el demandado no denunciare al contestar la demanda un domicilio real distinto o si fuere
rebelde, se tendrá por válido el domicilio real que le haya asignado el actor.
ARTICULO 31.- Actualización del domicilio real. Cada una de las partes estará obligada a
mantener actualizado en el proceso su propio domicilio real. Si éste se modificare y el
interesado no cumpliere la obligación indicada, se considerará subsistente el domicilio real
que figure en el expediente hasta que se denuncie el cambio.
En los supuestos del párrafo precedente y del artículo 30, segunda parte, las notificaciones
que se practiquen en los domicilios considerados validos o subsistentes tendrán plenos
efectos legales.
ARTICULO 32.- Notificaciones en el domicilio real. Deberán notificarse en el domicilio real:
a) La demanda;
b) La citación para absolver posiciones;
c) Las citaciones a terceros;
ch) Las citaciones a las partes para que comparezcan personalmente;
d) La primera providencia que se dicte después de sacado el expediente del archivo, cuando
hubiere transcurrido el plazo del artículo 28;
e) La cesación del mandato del apoderado.
ARTICULO 49.- Cédulas. La cédula de notificación contendrá:
1) Nombre y apellido de la persona por notificar o designación que corresponda y su
domicilio, con indicación del carácter de éste….
ARTICULO 65.- Requisitos de la demanda. La demanda se deducirá por escrito y contendrá:
1) El nombre y el domicilio del demandante;
2) El nombre y el domicilio del demandado;
La cantidad de artículos que hacen referencia al domicilio, permite establecer que es una
cuestión que también reviste especial importancia al momento en que la controversia se
desarrolla en la esfera judicial.
“Conforme el art. 31 de la ley orgánica (Adla, XXIX-C, 2664) cada una de las partes está
obligada a mantener actualizado en el proceso su propio domicilio real y la desaparición de la
chapa municipal en el del accionante, sólo debe ser enrostrado a éste, ya que debió haber
tomado los recaudos (colocación de otra nueva inscripción con pintura del número
correspondiente, etc.) tendientes a posibilitar la recepción de las notificaciones judiciales.
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, sala V • 21/06/1994 • Ferreira, Pedro W. c.
Hoter, Rodofo G. • • AR/JUR/786/1994
“Toda vez que la persona jurídica demandada no posee un domicilio ubicable, es
improcedente intimar al actor a denunciarlo bajo apercibimiento de tener por no presentada
la demanda entablada –art. 67 de la ley orgánica- debiendo habilitarse la notificación edictal,
pues, de lo contrario, se vulneraría el derecho constitucional de peticionar judicialmente”
(CNAT, Sala X, 23/03/2004, “Rodríguez, Hernán G. C. Cellphone S.R.L.”).