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VJ/1.

BAREMO PARA VALORAR


INCAPACIDADES NEUROPSIQUIÁTRICAS*

MARIA:-10 N. CASTEx* * y DAI\'IEL SILVA** *

Desde que hace ya casi tres lustros, con el apoyo de la


Universidad de Buenos Aires y de la Academia Nacional de Cien-
cias de Buenos Aires, se desarrollara en forma conjunta entre
la Primera Cátedra de Psicología Forense (UBA) y el Centro
Interdisciplinario de Investigaciones Forenses dependiente de
la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, el Progra-
ma de Investigación sobre Daño Psíquico. numerosas Oficinas
Periciales de la Justicia, cátedras oficiales, Centros de Evalua-
ción, peritos independientes y, sobre todo, el Cuer po Médico
Forense de la Jus ticia Na cional y Federal, al utilizar el baremo
que e nton ces se confeccionara, t ras concluir la primera etapa
de la investiga ción , en la cual -de modo particular- se inten-
tó una definición del d enominado daño psíquico, distinguién-

• Este b arem o e ra ta mbién conocido con e l nomb rt> alternativo d e ··Ba remo
d e la Academia Xacioual de Cien cias de Buenos Aires... o. tam b ién ... Bare -
m o de Castex & S ilva" . L.a nueva versió n q u e se pr es enta cu enta co n la
aprobació n m ayoritaria de los investigadores q ue integran el CIDIF (Centro
l nterd isciplin ario de In vestigacio nes Fore nses. d ependien te de la Academia
s upra m en cionada) y del p len ario del CIDIEF d e octubre d e 2002 (Centro
Inte rdisc iplinario de Investigación y Evaluació n For ense, adherido al Capí-
tulo de Cie nc ias Forenses de la Condu cta, d ependic-nte de la Academia La-
tinoam e rican a d e ;\'eurocit>n cias). actualizado en abril de 2009 .
** Ex Profe so r Titular Regula r de Ps icología Fo rense (Facultad de Ps ico logía ,
UBA). de Med icina Legal -gra d o y posgrado- (Facultad d e Medicina. l.iBA).
y Profesor del Departa m ento d e Derecho Pen al y de Posgr ado (Facultad d e
Dert>cho. UBA) <:> n Ps icopatología y Delito . y De safíos actua le s e n Medic i-

... n a Lega l. Direct or clel C IDIF y d el CIDIEF.


:v!édico For ense. Ex Pro feso r Adj unto d e Psicología For en se (Facultad de
Psicología , UBA) y Docente en gra d o y p ostgrado de !V!t>dicina L,egal (Fa-
cultad de Medicina, UBA). Investigador e n el C IDIF y en el CIDIE F.
142 MARIANO N. CASTEX

dose a este del daño moral y, en el o r den de la psicopsiquiatr ía


forense, del s ufrim iento . hicieron llegar sus o p iniones . suge-
rencias y - en esp ecial- valiosas críticas.
El m a terial acumulado, al q ue se acoplan a la fecha más
de 12000 evalu aciones realizadas a los largo d e cuatro lustros,
ha permitido r ealizar un nuevo alto en el e-amino y pres entar
así el fruto de las reflexiones efectuadas, las que c ristalizan en
la tabla r emoza da que h oy se pro pone a los expertos.
En edición previa s e s eilaló que habían surgido , como siem-
pre acaece , t ras nuestra definic ión primigenia, toda suerte de
intentos d iver sos por redefinir lo ya hecho. Algunos r ealmente
valiosos, otros c onfusos por cierto. De tal suerte ha sido real-
mente sorprendente notificarse por una prestigiosa p u blicación
del foro que la distinción entre daño moral y daño psíquico (d e-
f inido éste por una suerte de dislate) debe hallarse en que el
uno r eside en el consciente y el otro en el inconsciente, lo q ue
conduce a preguntarse si acaso el psicólogo autor -citado en
capítulo esp ecial por una publicación esp aúola sobr e psiquia-
tría forense- h a leído y compren d ido las tópicas freudianas y,
a la vez, s i se encuentra compenetrado de lo que implica real-
m ente en la especialidad jurídica, tanto el concepto de daño,
como el calificativo específico de psíquico . Por supuesto, pare-
cería que el autor hispano tampoco ha leído bien al autor que
cita.
Por ello, se cons idera útil recordar la definición de los
autores de este libro, quienes consideraban q u e el daño psí-
quico -sea este transitorio o perm anente- , se constituye en
reacción a una injuria, trauma tismo o noxa con entidad s ufi-
ciente para causar una lesión que eventualmente dej a secuela
cronificada (que será el d a üo psíquico). En con secuencia, se
h a definido como daüo psíquico toda forma d e d eterioro, o
detrimento, o disfunción, o disturbio. o alteración, o desarro-
llo psicogénico o p s icoorgánico, o trastorno , o perturbación que
impactando s obre las esferas afectiva y/o intelectiva y/o volitiva
de un determinado individuo , limita su cap acidad de goce in-
dividual. familiar, laboral, socia l y/o recreativa.
Pudo empero observarse que entre a lgunos profesionales,
reinó la p rudencia en cuanto a l uso de por centuales, y abste-
nié ndose aqu éllos del uso de cifras, optaron por utilizar los
grados, ta l cual se presentan en los componentes o parámetros
guías de cada ítem . Así, ha sido frecuente q u e en informes
EL DAÑO EN PSICOPSIQUIATRÍA FORENSE 143

periciales se evaluara con los grados de muy leue, leve, mode-


rado. grave o seuero y muy severo, el daño observado como lo
hiciera notar muy especialmente a uno de nosotros, una amiga
y colaboradora de Porto Alegre, Brasil.
En este res pecto, esta modalidad necesit a cierta aclara-
ción. 1 Así, en el grado leve se incluirían todos aquellos evalua-
dos que, o no requieren tratamiento de apoyo o esclarecimien-
to, o de requerirlo, éste no se prolongaría más allá de los tres
meses. Para el DSM-1\~ en el grado leve, se clasifican aquellos
cuadros en los cuales los síntomas que exceden los requeridos
para la formulación de un diagnóstico son escasos o ninguno,
no dando lugar, en consecuencia, sino a un ligero de te rioro de
la actividad social o laboral. Por ello, en algunos ítems del nue-
vo baremo el grado leve arranca en cero . Pero téngase en cuen-
ta que en este grado no se excluye la prescripción de ansiolíticos .
Respecto del grado moderado, pueden incluirse aquellos
que a l haber satisfecho un requerimiento de psicoterapia de
entre tres m eses a dos años de duración pueden también even-
tualmente necesitar apoyo psicofarmacológico. Notar que los
límites son elásticos y que toda psicoterapia depende tant o de
cada persona y su trastorno, como de la relación terapeuta/ pa -
ciente, sin que se admitan, por ende, encorsetajes teóricos.
En lo que hace al grado severo o grave suele incluirse aque-
llos que necesitan apoyo psicoterápico por un tiempo superior
a un aüo y psicofarmacológico prolongado. En este aspecto, el
DSM-IV, requiere la detección de varios síntomas que excedan
los r equerimientos para formular el diagnóstico, o distintos
síntomas que son particularmente graves, o - también- que
los síntomas den lugar a un deterioro de la actividad social o
laboral. Pero cabe r ecordar una vez más que el DSM o simila-
res no obligan a los peritos.
Finalmente, en el grado gravísimo quedarían incluidos
aquellos en quienes no se presenta posibilidad a lguna de resti-
tución ad integrum y son encuadrables en las figuras tutelares

' s,. agradece a l Pi-of. Xéstor Stingo, m édico forense de la ,Justicia Nacio n a l.
la sugerenc ia de que se provea a este bare mo de referent,.s m ás precisos
p a ra ta bula r en él. Se considera que lo señalado satisface por ahora lo
s ugerido. sin perjuicio de que con el avance d e las neu roc iencias. put>dan
determinarse c riterios altern a tivos más precisos que los b rindados por el
DSM-IV o s imilar.
144 MARIANO N. CASTEX

p revistas en la normativa codicia!. Este gr ado no es considera-


do por la clasificación internacional referida de suso .
Un com entario especial m erece el uso del concepto de con-
solidació n jurídica d e lesió n , el que ha producido no poco do-
lores de cabeza en algún profesional procesado por su uso in-
debido o imprudente . Los auto r es consideran preferible el
u tilizar el concepto de cr onificación, cuyo uso deb e s er por
lógica d ebida mente fundado.
Se puede, de paso, destacar la producción de algunas con-
fusion es , como por ej emplo, cuando se adicionan en un mismo
peritado, varios ítem s diversos, con r esultado por sumatoria
absolutamente ina ceptable. E s posible p or cier t o, en algunos
casos, h allar convergencia de cuadros diversos, pero no puede
asumirs e cada uno d e éstos por sepa rado y concluir por s im-
ple s umatoria , en un porcentua l de inca pacidad, como si co-
exis tiera n en el evaluado varios daños psíquicos.

Particular s ituación se presenta e n los casos en d onde ya


a un t rau mat is mo crán eo -encefálico con su constel a ción
psicoclínica . ya a un c uadro invo lut!vo, se le pretende adicio-
nar u n porcen tual p or r eacción, trastorno o desar rollo viv<"ncial
postraumático. lo cual crea n o escasos conflictos, ya que una
parte de la s ignosintomatología se s u perpone por completo,
cuando no tod a, con lo segundo, no existiendo metodología
psicod iagnóstica debidamente obj etivada que permita efectu ar
la dife ren ciación adecuada.

Por otra parte, en lo s casos d e pérdida de conocimiento,


se podrá s in duda h abla r de un trauma vivencia! al tomarse
conocimiento del a ccidente, esto es, al recupera r la víctima la
con ciencia, pero cie r tam ente el origen es posterior al evento
traumático que causara la injuria y la p érdida. Se tiene empe-
ro en cuenta en este punto, la hipótesis que ventilan en estos
días algunos expertos en cuanto sostienen que aún estando un
sujeto inconsciente, puede és te r ecepci011ar agresión y dolor
en s u psiquismo , exper ie ncia t raumát ica que queda debida-
m ente r egistrada en el apa r ato psíquico y actuar a post erio ri
sobre el psiquismo consciente.
Una distinción importante debe efectu ars e con r especto al
PTSD o Stress Psíquico postraumático , cuadro que s uele con-
fundirse con los d esarrollos y/o trastornos vive ncia/es reactivos
postraumáticos, síndromes éstos m ás mitigados. y originados
EL DAÑO EN PSICOPSIQUlATRÍA FORENSE 145

no en situaciones extremas como en el caso del PTSD. sino en


vivencias traumáticas ordinarias. descritas por Sigmund Freud
y. en nuestro medio, por Mariano R. Castex ya en 1911, bajo la
influencia clínica de la Escuela de Heidelberg. en la que se for-
mara éste. 2
Por otra parte. ambos cuadros nosológicos son también
absolutamente diversos con respecto al síndrome postraumá-
tico o posconmocional que suele seguir a una injuria cráneo-
encefálica. Oportuno es en consecuencia recordar y/o resaltar
que los primeros se constituyen como trastornos por ansiedad
generalizada en respuesta a uno o más hechos estresantes,
mientras que el síndrome posconrnocional, si bie n tiene una
expresión signosintomática psíquica, es básicamente un cua-
dro con etiología que responde a una injuria cerebral, produc-
tora de rnicrotraumatismos intraparcnquimatosos y que se ex-
presan, luego de trascurrido un tiempo, a l conformarse la
cicatrización por gliosis en las áreas en donde se produjeron
las microhemorragias. imputables éstas, ya a mecanismos
traumáticos directos. ya a indirectos, por conmoción y sacudi-
miento de la masa encefálica. De ello se han ocupado estos
auto res en previas publicaciones, debiéndose remitir al res-
pecto a las Conclusiones del Sexto Seminario sobre Trauma-
tismo Craneano, realizado en octubre de 2008, en el ámbito
de la Academia Latinoamericana de Neurociencias, capítulo
Forense y el CIDIF dependiente de la Academia Nacional de
Ciencias de Buenos Aires. Estas conclusiones han sido ratifi-
cadas por plenar io d e abril de 2009, en el CIDIF y se publican
en la presente obra.
Con respecto a la temática del rubro específico, daño psí-
quico y su distinción con el daño físico, es común plantear la
reducción entre ambos daüos, tomando como base e l porcen-
tual ideal ya de la total obrera (VTOJ, ya de la total vida (VTV).
La experiencia empero, desaconseja tal intento por vía d e una
aplicación de la fórmula de Balthazard, considerándose que si
el objeto es ilustrar al magistrado sobre la dimensión del daño
causado. existe la Tabla de McBride, por nosotros modificada

2
Conf. CAsTr-:x, M. R. : El seguro obrero. Estudios de medicina social, La
Semana Médica, Buenos Aires. 1911. p. 99.
146 MARIANO N. CASTEX

y ampliada, la cual, correctamente interpr etada puede ilustrar


con amplitud al juzgador.

Por lo expuesto es que, desde hace un par de años. en d


ámbito del CIDIF, conwnzó a experimentarse con el concepto
de Valor Psíquico Global (VP(}) o también , Valor Psiquico Inte-
gral (VPI), concebido c>l par:1metro como la capacidad plena de
un individuo. en r,:,lación con los parámetros propios de la eta-
pa evolutiva por la cual transita ( 100 % idea l o global) . Ello
conduce a desaconsejar el uso de las siglas VTO o VTV y r e em-
plazar a éstas por los prime ros.

También se considera que es oportuno. en todo informe


pericial de evaluación, acompaüar el porcentual que se deter-
mina, señalando a la autoridad judicial o institución que lo
requiera en qué consiste la incapacidad, precisando aquello
que el evaluado puede y no puede realizar e n las diversas
Jases de su quehacer actual, utilizando ejemplos claros, pre-
cisos e ilustrativos (Regla de Dejillippis Novoa).
Finalmente, debe recordarse una vez más, que los porcen-
tuales superiores al 50 % del VPG o VPI implican el ingreso del
evaluado en el límite en donde es cuestionable su capacidad
psíquica, con respecto a la producción de hechos o actos jurí-
dicos (ver el baremo) y, sobre todo, que los porcentuales se
constituyen como una guía ilustrativa acerca de la dimensión
incapacitan1.c, únicamente en la medida en que se apliquen en
forma correcta y prudente, gozando aún así de una gran dosis
de subjetividad y relatividad, lo cual exige ser informado a la
autoridad requirente .
No hacerlo de este modo constituye una imprude ncia pro-
fesional, dentro del campo de la especialidad forense .
BAREMO PARA DAi.:o NEi;R oLóG 1co Y Psígu1co
D E CASTEX & Srr..vA

CIDIF
A CADEMIA NACIOZ\AL DE CIE:XCIAS DE Bc ENOS AIRES

l. PATOLOGÍAS NEUROLÓGICAS
1. 1 HEMIPLEJÍAS VPI - VPG %
motora 70 a 100
sensitiva 40 a 70
alterna 70 a 100
EL DAÑO EN PSICOPSiQU IATRÍA FORENSE 147

1. 2 HEMIPARESIAS
m otora 50 a 70
s en si ti\'a 30 a GO
1.3 TG:YlORES CEREBRALES
a iípi rns (susc-cp. d e trat. q uir.) 70
típicos (susc-qJ. d e trat. quir.) 50 a 70
tumores no s usceptibles de trat. qutr. 100

1. 4 Arc. EURISMAS
con secuelas 20 a 60
s in secuelas o a 20

1.5 AFASIAS O DrSFASIAS 40 a GO


i. 6 ATROFI A CERirnRAL
presenil confirm ada 100
loe-al izada 50 a 70
difusa 60 a 80
1. 7 DÉFICIT COGi\'!TlVO / DEMENCIAS
muy leve O a 10
leve·i 10 a 15
mod erado 15 a 20
mod erado grave 20 a 66
grave total
muy grave total
1.8 fNSUFICIENCii\ VASCULAR
carotídca 40 a 60
vértebrobasi!ar 50 a 70

1.9 SÍNDROME VESTIBULAR 40 a 70

1.1 O SÍNDROME CEREBELOSO 60 a 80


1.1 l SÍKDROME EXTRAPIRAMIDAL VPI - VPG %
sin maniks tacio nes psiqui át r íe-as 30 a 50
con m anifestaciones psiquiátricas 50 a 80

1. 12 ENFE RMEDADES DESMIELINIZAN"TES


con trolahlf- co n medicación 30 a 60
no contro lable ('On m edicación fj () a 90

l . 13 EPILE-PSIAS
generalizada, controlable c/medicaci6n 20 a 50
gen eralizada, no controlable c/med. 50 a 80
focalizada ; controlable c/ m ed . 10 a 30
focalizada: n o co ntrolable c/med. 30 a 60
148 MARIANO N. CASTEX

t,émpo ro-lírnbicas e/manifestaciones


conductuales; iguales criterios en
cuanto a con trol medicamentoso 30 a 70

1. 14 MIELOPATÍAS
Paraplejías 100
Monoplejías 40 a 70
Monoparesias y paraparesias 20 a 50

1. 15 NEUROPATÍAS
Polin e urop atías 30 a 40
Mononeuropatías 10 a 30

1.16 SÍNDROME POSCO;'\MOCIOI'\AL4 (exige


evaluación p or médico especializado)
a] Incompleto o subjetivo puro (exige
coherencia en la anamnesis) O a 5
b) Completo o subjetivo objetivo leve
(Sintomato!ogía psicoclínica y
organicidad objetivada) 5 a 15
Moderado (c-/sintomato!ogía psico-
clínica y n eurológica objetivadas 15 a 30
Severo (e/lesiones objetivadas en
estudios de imagen y/o similar) 30 a 80
Muy severo (e/componentes que
impliquen inclusión en arts. 141
o 152 bis y/o 482, Cód. Civil) 50 a 100
Notas a este síndrome:
1 J Este síndrome encuadra como objeto de estudio en la
neuropsiquiatr ía. Debe necesariamente intervenir en conse-
cuencia un profesional psiquiatra y. en aquellos casos en d on-
de se r ealiza psicodiagnóstico, un psicólogo entrenado en el
uso de los psicotests explorador es de organicidad.
2) En todos los casos es absolutamen te necesario que exista
constancia fehaciente de la existen~ia real del trauma tis mo.
Tampoco es válida la constancia en una Historia Clínica que
se limite a consignar: '" ... refiere... ", si tal acotación no se acom-

3
Incluye este rubro el llamado deterioro cognitivo leve (mild cogniti1Je
impairmenl). Cfr. el capítulo de la presente obra para m ayor clarificación
sobre este ítem 1. 7
Véanse Conclusio n es del IV Seminario sobre Traumatismo Craneano
(CIDIEF) en la Academia Latinoameric ana de Neurociencias, octubre de
2002, Serrano 669, Ciudad d e Buenos Aires.
EL DAÑO EN PSICQPSIQUIATRÍA FORENSE 149

paú a de otros datos con valor clínico. Panicular t·autela debe


tenerse en el uso de órdenes de prestaciones <.'on diagnóstico
presuntivo de traumati.smo <'raneano, ya que muchas vec-e,s,
tal o r de n se limita a justificar el p edido en base a di<'hos del
.consulta,"1i:e.
3) En Jo casos de los llamados .111.i nor Head Inju ries o minitrau-
rnatismos craneanDs <.'0n caída y lesión no comprobada físi-
camente y sin pérdid a de conocimiento, la objetivación debe -
r á hacerse al menos mediante psicodiagnóstico (presunción
de neuroorganicidad por presen cia de indicios significativos).
4) En los casos en que s e considere la existencia de daño atr i-
buible a este s índrome, deb erá a creditarse. para el caso que
se compute daño a la vez en otro s índrome neurológico o
psicoclínico, el porqué de e llo. En es tos últim os casos no
pueden atribuirse incapa<.'idades e n dos cuadros diversos
cuando existe signosintomatología común (p. ej., trastornos
de carácter, de conducta . d ep r esión, m odific aciones en rit-
mos vitales, etc.).
5) No deb ería la psi<.'ología p ericial establecer por su cuenta
incapacidades por d año psíqu ico en los casos en que se en-
<.'ucntra presente el TEC secuelar y de atreverse a h a cerlo
deberá hacerlo con participación de psiquiatra. Se recomienda
en tal caso un dictamen interdisciplinar.

2. PATOLOGÍAS PSIQUIÁT RICAS


2. l PSICOSIS VPI - VPG %
En estado d e dem encia jurídica
(mi. 141, Cód. Civil), d eclarada o no
judicialm e nte 100
En<:'uadrables en el a rt 152 b is inc. 2°
con o sin inhabilitación judicial 50 a 70
Otras, no enc u a drab les en las
codificaciones previa s (personalida-
dc>s psicóticas, d escompensadas,
d ep resiones mayores gr aves. e tc.) 40 a 70
2 .2 DEMENCIAS
En ei;tado de demencia jurídica (art. 14 1.
Cód. Civil), declarada o no judicialmente 100
E n cuadr ables en el a rt. 15 2 bis, inc . 2°
con o sin inhabilita<.'ión judicial 50 a 70

2 .3 OLIGOFRENIAS VP I - VPG %
En estado d e dem encia jurídica (art. 141,
Cód. Civil) , d eclarada o no judicialm ente 100
150 MARIANO N . CASTEX

Encuadrnb k s en el art. 152 bis, in c. 2°


con o sin inhabilitación judicial 50 a 70

2.4 PSICOSIS REACTIVAS O DESARROLLOS


PSICÓTICOS TRAl\'SJTORIOS
(e n personalidades no psicóticasj
le\'es 30 a 50
moderados 50 a 80
severos 80 a 100

2.5 DESARROLLOS Y REACCIOl\'ES PSICÓTICAS


El\ ESTRUC;TURAClO!\ES I3ORDER-LINE
Reacciones e-squizoafcctivas 30 a 50
Reacciones agitadas y delirantes 30 80
Rean·iones d epr esivas sin riesgo suicida 30 l 50
Reacciones depr esivas con riesgo suicida 50 a 80

2.G DESARROLLOS :\'O PSICÓTICOS


2.G. l I\EUROSIS DE ANGUSTIA
leve l a 10
moderada 10 a 25
severa 25 a 35

2.6. 2 !\EUROSIS FÓBICA


leve l a 10
moderada 10 a 25
seYera r ::> a ,,v::>-
2.6.3 :\'El JROSIS OBSESIVA
leve 1 a 10
moderada 10 a 25
se\·era 25 a 35

2.G.4 OTRAS FORMAS de NEUROSIS


leve o a 10
moderada JO a 25
severa 25 a 35

2.6.5 DESARROLLOS REACTIVOS


(excluye l'TSD y duelo patológico)
leve 1 a 10
moderada 10 a 25
severo 25 a 35
muy severo 35 a 50
2 .6.6 DUELO PATOLÓGICO VPI - VPG %
leve (objetivado) o a 10
morterado (ídem) 10 a 25
EL DAÑO EN PSiCOPSIQUIATRÍA FORENSc 151

severo sin ideas de autoeliminación 25 a 50


severo con ideas de autoeliminación 50 a 80
Nota: El duelo normal XO CAUSA INCAPACIDAD y se consi-
dera en daúo moral
2 .6 .7 POSTRAl:MATIC STRESS DISORDER
(PTSD o DESARROLLO PSÍQUíCO
POSTRAUVJA'frco - especie en la figura
genérica descrita por Freud y por ende
claramente d({erenciada de ésta/
insinuado o leve (pero objetivado
debidamf'nte ) a 10
moderado 10 a 25
severo 25 a 3-; )
muy severo 35 a 60
2.6.8 PERSOI\'AL!DApES TOXICOFÍLICAS
(incluye toxicoijlias reactivas o iatrogénicas)
toxicofilias de grado leve l a 10
toxicofilias de grado moderado lO a 25
toxicofilias de grado severo 25 a 50
Nota: En politoxicofilias, adicionar 5 % por cada genérico

2 .6 .9 DEPRESIO;\'ES :'-JI:WRÓTICAS O REACTIVAS


leve 1 a 10
moderada 10 a 25
severa y/o involutiva 25 a 40
muy severa sin ideas de autoelirninación 40 a 60
muy severa con ideas de autoeliminación 50 a 70
Nota: Las d epresiones mayores encuadran en 2.1, si no son cau-
sadas por factorf's exógenos. De serlo, se codifican siguiendo
C'ste apartado. debiC'rnio distinguirse entre lo endógeno (preexis-
tente al evento traumá tico) y io sobre viniente (concausa).
2.6.10 TRASTORNOS ADAPTATIVOS/ SÍNDRO:\1E
DE FATIGA PSíCOFÍSICA, y/o DISTRESS
( incluye sinciromes del Burn Out. Hartazgo
ciudadano. Surmenage, Corralito argenlino.
privación de libertad. o similares}
leve (pero objetivado debidamente) 1 a 10
moderado 10 a 25
severo 25 a 35
muy severo, crónico y/o involutivo 35 a 50
Nota: De coexistir patología psicosomática agregar 10 % . Por se-
parado SC' evalúa la dimensión física, conforme baremos en uso.
152 MARIANO N. CASTEX

2.6.11 SÍ:WROME SINrSTRÓSICO VPI - VPG %


leve (pero objetivado debidamente) O a 10
moder ado lO a 15
severo 15 a 25
muy severo. crónico y/o
agravado por senescencia 25 a 50
Nola: Debe explor a rse la coexistencia de factores causales
exógenos. De existir éstos, corresponde un quite del 50 % sobre
porcentual tabulado.
2 .6.12 TRASTOR:\'OS FACTICIOS
(Conforme definiciones del DSM-IVj
Con predominio de signos y síntomas
psicológicos o a 10
Con predominio de signos y síntomas físicos 1 a 15
Co n signos físicos y psíquicos 5 a 25

2.6.13 TRASTORNOS PRIMARIOS DEL SUEÑO


Insomnio primario a 10
Hipersomnia primaria 1 a 10
N"acolepsia sin cataplejía ;:) a 10
1':arcolepsia con cataplejía 10 a 20
Disomnias (pesadillas, terrores
nocturnos, s onambulismo) l a 10
Otros trastornos prima r ios 1 a 10

2 .6.14 OTROS TRASTORNOS NO CODIFICADOS


PREVIAMENTE
leve (pero objetivado debidamente) O a 10
moderado 10 a 15
severo 15 a 25
Nola: Para clasificar en este íte1JLlit requiere una clara y precisa
explicación del porqué d e s u uso, acompaüada ésta de un fundado
diagnóstico psicoclínico conforme defini_ción de daño psíquico. El
sufrimiento y el dolor moral no pueden incluirse en el rubro .

TABLA DE McBRmE PARA


INCAPACIDAD PSICOFÍSICA INTEGRAL
(Modificación de Castex & Silva)
Aplicando la Tabla de Incapacidad Psicofísica Integral creada
por el suscripto y su colaborador en la Cátedra de Psicología Forense.
EL DAÑO EN PSICOPSIQUIATRIA FORENSE 153

Facultad de Psicología. Universidad de Buenos Aires. y la Academia


Nacional de Ciencias de Buenos Aires (CID!Fl, en 1986. sob r e la base
de la antigua tabla o Baremo de McBr ide. se estima la incapacidad
psicofís ica globa l actual del actor del siguien te modo:
Graduar de 1 a 100 % en un
• Nivel de bloqueo p sicojuncional
y/o de r educción de la movilidad física :
- Bloqueos y/o inhibiciones
- Cuidado en el tr abajo
- Agilidad
- Vdocidad
- Elasticidad
V.i\J.: Hasta un 100 % actual sobre un 20 % del VTO
• Pertu rbación de la habilidad psicojísica para la tarea
laborativa:
- Coordinación psicomotora
- Suavidad
- Estabilidad
- Sustentación
- Hábitos y destrezas
- Equilibrio
V.N.: Hasta un 100 % actual sobre un 15 % del VTO
• Eva/u.ación de la d isminución pérdida de la capacidad glo -
bal de ··goce":
- Familiar
- Social
- Recreativa/depor tiva
- Creativo/in telectual
- Laboral
V. N.: Hasta un 100 % actual sobr e un 15 % del VTO
• Insegurida d psicojís ica y social:
- Desvalorización de sí
- Futuro incier to
- Pérdida de imagen de sí
- Pérdida de im agen social
V:N.: Hasta unlOO % act ual sobre un 10 % del VTO
• Limitación global psicojísica por elevación del nivel de an-
gustia, astenia.jatigabilidad yío debilitación psicojísica:
V:N. : Hasta un 100 % actual sob r e un 20 % del VTO
• Proclividad accidentógena
(aumento del r iesgo l aboral y extralaboral):
V.N. : Hasta un 100 % actual sobre un 1 O % del VTO
154 MARIANO N. CASTEX

• Influencias adversas para mantener. y/o incapacidad para


encontrar, otro empleo:
V.i\'.: Hasta un 100 % actual sobre un 10 % del VTO
El tota l de incapacidad apredada se estima sobre el VTO = 100%
Debe r espetarse el máximo por rubro
Notas: La incapacidad estimada incluye al "daf10 psíquico", ya
que la t abla intenta r egistrar la incapacidad psicojísica integral de
un sujeto. Ello incluye la dimensión por daño estético (ve r al respec-
to item especial sobre daño estético).
Est2. tabla debe ser apÜcada por un especialista en medicina k gal
únicamente o, en su defecto, por un médico idóneo en materia de eva-
luación por daflo ps icofísico, ya que incl uye dos dimensiones ajenas a
la psicología forense, esto es, el daüo físico y el daüo ('.stético.

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