CASO 1: TIPO PENAL: DESAPARICIÓN FORZADA.
Javier Andrés Ruiz, estudiante de Derecho en una universidad pública y
reconocido defensor de derechos humanos en su comunidad, desapareció el 14
de junio de 2023 en horas de la mañana, luego de salir de su casa rumbo a una
reunión con líderes campesinos en el corregimiento de El Paraíso, municipio de
San Miguel.
Testigos afirman que fue interceptado por hombres armados vestidos con
uniformes sin insignias, que se identificaron como parte de una fuerza estatal,
y que lo subieron a un vehículo sin placas. Desde entonces, no se ha tenido
conocimiento de su paradero.
La región donde ocurrió la desaparición ha sido históricamente afectada por el
conflicto armado interno, y en los últimos meses se habían intensificado las
denuncias de abusos por parte de grupos armados ilegales y, presuntamente,
agentes estatales. Javier había denunciado en varias ocasiones amenazas en
su contra por su labor en defensa del derecho a la tierra y su participación en
procesos de restitución.
Días antes de su desaparición, Javier había publicado en redes sociales una
denuncia contra el accionar de una patrulla mixta (Ejército y Policía) que, según
él, había realizado detenciones arbitrarias y maltrato a campesinos de la zona.
La familia interpuso denuncias ante la Fiscalía General de la Nación y presentó
una acción urgente ante la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, pasadas 72
horas, no se había iniciado ninguna búsqueda efectiva ni se había emitido
información oficial sobre su paradero. Organizaciones de derechos humanos,
tanto nacionales como internacionales, han solicitado medidas cautelares ante
la CIDH y exigen al Estado colombiano que responda por la integridad de Javier
Ruiz. Por los hechos anteriores fueron capturados el señor Pedro Pérez y Luis
Zapirón.
CASO 2: TIPO PENAL: TRÁFICO DE MONEDA FALSIFICADA.
La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con la Policía Judicial (DIJIN),
desmanteló una red criminal dedicada al tráfico de moneda falsificada que
operaba desde el barrio Buenos Aires, en la ciudad de Medellín.
Durante la operación, denominada “Billete Sombra”, se incautaron
aproximadamente $180 millones de pesos colombianos en billetes falsos,
principalmente de $50.000 y $100.000. La red también distribuía dólares falsos
en pequeñas cantidades, utilizados en el turismo ilegal y el comercio informal.
Los responsables utilizaban impresoras de alta gama y papel especializado
traído de contrabando desde Ecuador. Los billetes eran distribuidos en plazas
de mercado, transporte público y locales comerciales, mayormente a través de
“pasadores”, personas contratadas para introducir el dinero falso en el circuito
económico legal.
Fueron capturadas 3 personas, entre ellas un exfuncionario bancario que
colaboraba identificando puntos débiles en el sistema de verificación de
billetes en establecimientos de comercio. Todos fueron imputados por: Tráfico
de moneda falsificada.
Uno de los líderes de la red, Carlos Mario Gutiérrez, alias "El Técnico", había
trabajado anteriormente en una imprenta comercial y aplicó sus conocimientos
técnicos para replicar medidas de seguridad como marcas de agua e hilos de
seguridad. Además, de Carlos Mario, se capturó a Katherine Velásquez y Nicole
Zapata.
CASO 3: TIPO PENAL: FALSEDAD MATERIAL EN DOCUMENTO PÚBLICO.
Durante un operativo de control vial realizado por la Policía de Tránsito
en el norte de Bucaramanga, fue detenido un conductor, identificado
como Luis Eduardo Gómez, quien presentó una licencia de
conducción aparentemente emitida por el Instituto de Tránsito
de Floridablanca.
Al verificar el documento en el sistema RUNT, las autoridades
constataron que la licencia no existía en los registros oficiales,
aunque a simple vista parecía auténtica: contaba con sello, firma y
holograma. Al ser interrogado, Luis Eduardo manifestó que había
obtenido la licencia por $500.000 en una gestoría informal, sin haber
realizado ningún examen práctico ni teórico.
La denuncia permitió descubrir una red dedicada a la falsificación de
licencias de conducción, en la que participaban al menos dos
exfuncionarios del Instituto de Tránsito local, quienes facilitaban el
acceso a formatos reales en blanco y certificados falsos de
exámenes médicos.
El documento entregado a Luis Eduardo fue sometido a peritaje por
parte del CTI, que determinó lo siguiente:
El número de licencia no correspondía al formato oficial.
La firma del funcionario autorizado era escaneada y pegada
digitalmente.
El sello había sido reproducido con tecnología láser a partir de una
imagen descargada de internet.
CASO 4: TIPO PENAL: CAPTACIÓN MASIVA Y HABITUAL DE
DINEROS.
La empresa "Inversores del Futuro S.A.S.", con sede en Cali, ofrecía
a través de redes sociales y reuniones presenciales rendimientos del
15% mensual sobre inversiones mínimas de $2 millones de
pesos, bajo el supuesto de realizar operaciones bursátiles con
criptomonedas y activos digitales.
La captación de dinero se realizaba de forma masiva en distintos
municipios del Valle del Cauca, con miles de inversionistas atraídos por
la promesa de ganancias rápidas, sin riesgos ni intermediarios
financieros tradicionales.
La Superintendencia Financiera de Colombia detectó movimientos
sospechosos al recibir múltiples denuncias de inversionistas que dejaron
de recibir sus pagos. Tras una investigación, se identificó que la
empresa no contaba con autorización legal para captar dinero del
público ni estaba registrada como entidad vigilada por el Estado.
Fueron capturados cuatro socios fundadores, Hugo, Paco, Luis, y Carlos
Cárdenas.
CASO 5: TIPO PENAL: CONTRABANDO.
En el marco de la operación “Puerto Ciego”, la Policía Fiscal y
Aduanera (POLFA) y la DIAN descubrieron una red criminal dedicada
al ingreso ilegal de productos tecnológicos a gran escala por el Puerto de
Barranquilla.
La red operaba bajo la fachada de una empresa importadora legal,
"Intercom Trading S.A.S.", que había declarado oficialmente
contenedores con partes de computadoras recicladas, cuando en
realidad transportaban lotes nuevos de celulares, portátiles,
tarjetas gráficas y consolas de videojuegos, provenientes de
Panamá y China.
El valor estimado de la mercancía incautada supera los $5.200
millones de pesos, y se detectaron al menos 11 cargamentos
anteriores con facturación subvalorada o falsa. Por estos hechos fueron
capturados: José Luis Campillo, Albeiro Prado, Lucas Álamos.
CASO 6: TIPO PENAL: TESTAFERRATO.
Las autoridades descubrieron una red de testaferros que operaba
encubriendo el patrimonio de un presunto narcotraficante conocido
como Carlos Alberto Londoño, alias "El Jardinero", cabecilla de una
organización criminal dedicada al tráfico de cocaína hacia Centroamérica
desde el Chocó.
El nombre de Londoño no figuraba en ningún registro comercial ni como
propietario de bienes. Sin embargo, la Fiscalía demostró que poseía más
de 20 propiedades rurales, 6 empresas de agroexportación, una
flota de tractocamiones y una comercializadora de café, todo a
nombre de terceros.
Utilizaba a exempleados, familiares y conocidos de escasos
recursos para registrar bienes y empresas a su nombre.
Las personas recibían pagos mensuales o favores (vehículos,
viajes) a cambio de figurar como “dueños”.
Una abogada especializada en derecho comercial coordinaba la
creación de las empresas y manejaba las declaraciones fiscales.
El dinero ilícito era mezclado con ingresos legales a través de
exportaciones ficticias o sobrefacturadas.
La Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) detectó
movimientos bancarios inconsistentes en una empresa de exportación
de aguacate Hass. La Fiscalía abrió una investigación por
enriquecimiento ilícito, lavado de activos y testaferrato.
Con base en interceptaciones, análisis contable y testimonios de
colaboradores, se estableció que los verdaderos beneficiarios de las
actividades comerciales eran Londoño y sus socios, y no los
titulares legales.
Fueron capturados:
Carlos Alberto Londoño (presunto narcotraficante)
Johanna Arias y Camilo Pasto.
CASO 7: TIPO PENAL: FABRICACIÓN, TRÁFICO Y PORTE DE
ARMAS DE FUEGO O MUNICIONES
Durante un puesto de control policial en la autopista sur, la Policía
detuvo un vehículo conducido por Sebastián Morales, de 27 años. Al
solicitarle los documentos y realizar una inspección preventiva del
vehículo, los uniformados hallaron una pistola Glock calibre 9 mm en la
guantera, con un proveedor cargado y sin permiso legal para su porte.
Morales manifestó que el arma era de su tío, quien supuestamente se la
había prestado para “protegerse” en un viaje, debido a amenazas
recibidas anteriormente. Sin embargo, no presentó salvoconducto ni
documento alguno que justificara la tenencia del arma.
Sebastián fue capturado en flagrancia y puesto a disposición de la
Fiscalía General de la Nación. En la audiencia de legalización de captura
e imputación, se le formuló el cargo de:
CASO 8: TIPO PENAL: PORTE DE ARMA BLANCA.
Durante un patrullaje rutinario en la zona centro de Neiva, la Policía
Nacional requirió a un joven de 22 años, Cristian Fabián Ríos, que
caminaba de forma sospechosa por las cercanías del terminal de
transporte. Al practicarle un registro preventivo, los uniformados
encontraron en su cinturón un cuchillo tipo puñal de 20 cm de hoja, que
Cristian no logró justificar. Ante la pregunta de por qué llevaba el arma,
respondió que la usaba “por si lo robaban”. No presentó justificación
laboral, profesional o cultural para su porte.
CASO 9: TIPO PENAL: TRAFICO, FABRICACIÓN O PORTE DE
ESTUPEFACIENTES.
En un operativo de control antidrogas llevado a cabo por unidades de la
Policía Antinarcóticos en el Terminal del Norte de Medellín, fue detenida
María Alejandra Pérez, de 34 años, quien se disponía a abordar un bus
hacia Bucaramanga.
Al revisar su equipaje con un canino entrenado, se detectó un fuerte olor
sospechoso. Tras la inspección, los uniformados encontraron 8 paquetes
prensados con cinta adhesiva, los cuales contenían una sustancia
pulverulenta blanca. El análisis preliminar de campo arrojó resultado
positivo para clorhidrato de cocaína con un peso total de 4.800 gramos.
María Alejandra alegó que transportaba los paquetes por encargo de un
hombre al que apenas conocía y que le iba a pagar $1.000.000 por el
favor, sin saber exactamente qué contenían.
CASO 10: TIPO PENAL: SUMINISTRO O FORMULACIÓN ILEGAL
La Fiscalía inició una investigación contra Julián Andrés Castaño, auxiliar
de enfermería que laboraba en una droguería ubicada en el barrio El
Ingenio, en Cali, por expedir medicamentos de uso controlado sin la
debida prescripción médica, y en algunos casos, con recetas falsificadas.
Durante varios meses, Julián vendió sin autorización medicamentos
como Clonazepam, Diazepam y Codeína, que requieren fórmula médica
especial y controlada. Las ventas eran realizadas a clientes habituales
que pagaban en efectivo, y a quienes incluso les ofrecía el “servicio” de
crear fórmulas falsas en papelerías cercanas, usando sellos escaneados
de médicos reales. Tras una denuncia anónima, la Secretaría de Salud
del Valle, junto con la SIJÍN y la Fiscalía, realizó una visita de inspección.
Se encontraron varios registros alterados, y cámaras de seguridad
revelaron la entrega repetida de psicotrópicos a personas sin fórmula.
Además, se incautaron más de 400 tabletas de medicamentos de control
especial, y 3 recetarios falsificados con firmas clonadas de profesionales
de medicina