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1.

MATERIA CIVIL EXPEDIENTE 1181-2015

FECHA DE SENTENCIA: 24/06/2015

POSTULANTE: Edgar Humberto de León Arriaza

TERCERO INTERESADO: José Miguel Navarro Batres; b) Julvia Ramos de León; c)


Otto Estuardo de León Ramos; d) Jennifer Emilia de León Ramos; e) Juana del Carmen
de León Arriaza; y f) José Manuel Marroquín Hichos

TIPO DE EXPEDIENTE: Apelación de Sentencia de Amparo

ANTECEDENTE: La séptima inscripción de dominio operada por la autoridad


cuestionada sobre la finca inscrita en el Registro General de la Propiedad de la Zona
Central, con el número seis mil doscientos cuatro (6204), folio ciento veinticuatro (124),
del libro siete (7) de Zacapa, denunciando violaciones a los derechos de propiedad
privada y defensa.

SENTENCIA: Con Lugar, Derecho de Propiedad

TRIBUNAL DE AMPARO DE PRIMER GRADO: Sala Segunda de la Corte de


Apelaciones del Ramo Civil y Mercantil

ACTO RECLAMADO: El copropietario junto al señor Manuel de Jesús de León Arriaza,


Waldemar de León Arriaza, Mirtala de León Arriaza, Otto Estuardo de León Arriaza,
Elisa Regina de León Arriaza y Margoth de León Arriaza, de la finca inscrita en el
Registro General de la Propiedad con el número seis mil doscientos cuatro (6204), folio
ciento veinticuatro (124), libro siete (7) de Zacapa; siendo que el veintiséis de mayo de
mil novecientos noventa y seis, se faccionó la escritura pública número ochenta,
autorizada en la ciudad de Cuilapa, departamento de Santa Rosa, ante los oficios del
Notario José Miguel Navarro Batres, en la que consta la supuesta compraventa de sus
derechos de copropiedad, operación que considera apócrifa puesto que su firma fue
falsificada y, además, dos de los restantes copropietarios, al momento de otorgarse la
escritura referida, habían fallecido, alegando que los agravios que se causan asegura
que ha sufrido el despojo ilegal de la propiedad del inmueble que le pertenece porque
no compareció a vender sus derechos de copropiedad, sino que su firma fue falsificada.

AUTORIDAD IMPUGNADA: Registrador General de la Propiedad de la Zona Central

CRITERIOS REITERADOS: Criterios jurisprudenciales de carácter Civil

ANÁLISIS:

Al realizar una análisis exhaustivo de la presente sentencia es importante resaltar que


la Corte de Constitucionalidad de Guatemala, en reiteradas ocasiones, cuando se ha
encontrado de frente ante una denuncia que conlleva violación al derecho de propiedad
por parte de la o el Registrador General de la Propiedad, ha tomado la decisión de
otorgar la protección Constitucional de acción de amparo utilizando los dos métodos
siguientes:

a) La plenitud o totalidad en la que resulta la falsedad que se denuncia, en ese


sentido se ha ordenado inmediatamente la cancelación de las inscripciones
viciadas y de esa cuenta se procure el restablecimiento total en el ejercicio del
derecho trasgredido, es importante establecer que en estos casos en específico
los medios de convicción han permitido percibir por parte de la Corte de
Constitucionalidad, que el instrumento público notarial que motiva la inscripción
registral es careciente de validez, porque el notario que autoriza en teoría la
escritura pública, había fallecido antes de la fecha en la que se elaboró dicho
instrumento público notarial o por imposibilidad de los comparecientes para
celebrar el acto por diferentes razones, siendo necesario e imprescindible que
esas circunstancias sean constatadas por la propia Corte de Constitucionalidad
evidentemente;
b) De forma parcial o temporal en la que como consecuencia de la falta de medios
probatorios suficientes permitan sugerir la falsedad del instrumento público
notarial que sea objeto y se encuentre en controversia, ante la existencia de
circunstancias que puedan ocasionar la denominada duda razonable respecto a
la legalidad propiamente de las actuaciones que se estén examinando por la alta
corte, en ese sentido se otorga la pretensión, pero reducida a preservar el

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derecho del postulante a acudir a la vía jurisdiccional lo anterior únicamente y
exclusivamente con el objeto de asegurar la propiedad de la persona que se
considere afectada para que no vaya a sufrir alteraciones registrales posteriores
durante un tiempo futuro y prudencia, en ese lapso de tiempo quien se considere
afectado puede preparar su demanda, recabar sus medios probatorios idóneos,
señalar a la otra parte y su lugar para recibir notificaciones etcétera, el realizarse
dichas acciones debería tenerse como resultado, que se dicte una sentencia
apegado a la ley.

La honorable Corte de Constitucionalidad al realizar la evaluación plena de las


actuaciones presentadas es categórica al advertir que en el presente caso, el Tribunal
de Amparo que conoció en primer grado efectivamente otorgó la protección
constitucional solicitada, pero lo hizo en forma parcial.

Con base a lo anterior la Corte de Constitucionalidad al analizar todas y cada una de las
pruebas aportadas por el postulante estimó que efectivamente había que conceder la
tutela respectiva pero que la misma debía concederse en forma total en virtud que
existían indicios suficientes que establecen y hacen creíble la forma anómala en que se
efectuó el acto notarial y que sirvió de base para la inscripción registral oportunamente
la cual es objeto del presente caso y que en su momento se denunció como tal.

Por lo anteriormente establecido es que la Corte de Constitucionalidad efectivamente


apegada a derecho consideró en el presente caso, que lo que resultaba procedente era
otorgar el amparo de forma total.

Como consecuencia al declararse con lugar la pretensión del postulante, conllevó a la


cancelación de la inscripción que se denunció oportunamente por esa vía y porque
obviamente al existir suficientes elementos que hacen creíble y evidencian la violación
al derecho de propiedad el cual se encuentra contenido en la Constitución Política de la
República de Guatemala, lo idóneo era otorgar la protección constitucional debida para
restaurar el derecho vulnerado y aras de una tutela judicial efectiva.

Se resalta que la Corte de Constitucionalidad se pronunció en igual sentido en las


sentencias dictadas de veintinueve de junio de dos mil once, veinticuatro de julio y

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catorce de agosto, ambas de dos mil trece y dentro de los expedientes identificados
como 1459- 2011, 738-2013 acumulado al 752-2013, y 2306-2013, respectivamente.

2. MATERIA ADMINISTRATIVA EXPEDIENTE 57-2015

FECHA DE SENTENCIA: 17/08/2015

AUTORIDAD IMPUGNADA: Corte Suprema de Justicia, Cámara Civil

POSTULANTE: Productos Agrícolas de Oriente, Sociedad Anónima

TIPO DE EXPEDIENTE: Amparo en Única Instancia

ANTECEDENTE: En relación al acto reclamado, de conformidad con el auto de


veintiuno de noviembre de dos mil catorce, dictado por la Corte Suprema de Justicia,
Cámara Civil, en el que rechazó el recurso de casación instado por la amparista contra
la decisión emitida por la Sala Cuarta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que
decidió no conocer el fondo de la demanda contencioso administrativa que instó en
forma extemporánea contra un proceso llevado ante la Intendencia de Aduanas,
alegando además la violación al derecho de defensa y de petición.

SENTENCIA: Sin Lugar

CRITERIOS REITERADOS: Criterios jurisprudenciales de carácter Administrativo

ANÁLISIS:

Posteriormente al análisis de la presente sentencia se desprende que la entidad


Productos Agrícolas de Oriente, Sociedad Anónima, a través de su representante legal,
acudió mediante la acción constitucional de amparo denunciando a la Honorable Corte
Suprema de Justicia, a través de la Cámara Civil, en el cual señaló como lesiva a sus
derechos la resolución de veintiuno de noviembre de dos mil catorce, dictada por dicha
autoridad, en la cual se rechazó in limine el recurso de casación por motivos de fondo,
el cual fue instado oportunamente por el postulante contra el fallo emitido por la Sala
Cuarta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, mediante el cual rechazó el

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trámite de la demanda que promovió contra la desestimatoria de una apelación en
materia de derecho aduanero propiamente.

Según el postulante la decisión que se reclama le causa un agravio irreparable e


irreversible porque viola sus derechos constitucionales de defensa y petición lo anterior
en virtud que el artículo 161 del Código Tributario resultaba inaplicable a su caso en
concreto, porque el último recurso administrativo que promovió previo a acudir a la vía
contenciosa administrativa fue recurso de apelación.

Por su parte la Honorable Corte Suprema de Justicia de Guatemala, estableció


básicamente que haciendo alusión al objeto y naturaleza extraordinaria, las normas que
fueron citadas y que regulan propiamente el recurso de casación, estas únicamente
proceden en contra de las resoluciones que pongan fin al proceso, lo cual debe
interpretarse, desde la perspectiva del recurso de casación, a aquellas que decidan la
controversia.

Lo anterior se resume básicamente en establecer que para que proceda el recurso de


casación, debe existir una resolución final es decir que el órgano jurisdiccional que
conoció haya decidido el fondo del asunto, bien sea mediante sentencia en la cual se
resuelva el objeto principal del proceso o un auto previo que no permita dictar una
sentencia, pues resuelve circunstancias que afectan la materia objeto de discusión.

La Corte de Constitucionalidad, al revisar exhaustivamente las actuaciones, consideró


que en el presente caso, no existía ninguna sentencia o auto con las características
aludidas en el párrafo anterior, en ese sentido fue categórica al considerar que la
resolución que efectivamente rechazó oportunamente la demanda contencioso
administrativa, interpuesta por el postulante y con carácter extemporánea, la cual no
resolvía en ningún momento el fondo del asunto, tal y como lo establece la ley,
consecuentemente no era susceptible recurrirse por esa vía.

Continuando con el análisis respectivo de la presente sentencia y aunado a lo


anteriormente establecido también es importante resaltar como la Corte de
Constitucionalidad, enfatizó que en el recurso objeto de evaluación, el recurrente invocó
motivos de fondo, lo cual resulta completamente ilógico, porque evidentemente no

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existe una sentencia que haya resuelto el fondo del asunto, por tanto se configura la
imposibilidad material de admitir para su trámite el recurso respectivo.

Por lo anteriormente expuesto la Corte de Constitucionalidad, concluyó que la


resolución dictada oportunamente por la Sala Cuarta del Tribunal de lo Contencioso
Administrativo, no era susceptible de ser impugnada por medio del recurso de casación,
por ende declaro la improcedencia de la garantía instada, la autoridad impugnada actuó
en el pleno uso de sus facultades que le fue dada conforme el Código Procesal Civil y
Mercantil.

Para los efectos positivos del presente análisis se resalta que la Honorable Corte de
Constitucionalidad, se ha pronunciado con similar criterio en las sentencias de diecisiete
de junio de dos mil quince dentro del expediente 6031-2014; veintiocho de mayo de dos
mil catorce en el expediente 292- 2014, y veintiséis de junio de dos mil quince dentro
del expediente 5514-2014.

3. MATERIA DE FAMILIA EXPEDIENTE 2728-2017

FECHA DE SENTENCIA: 22/02/2018

AUTORIDAD IMPUGNADA: Juez Primero de Primera Instancia de la Niñez y la


Adolescencia y de Adolescentes en conflicto con la Ley Penal del departamento de
Quetzaltenango.

POSTULANTE: Consejo Nacional de Adopciones, por medio de su Directora General,


María José Ortiz Samayoa,

TIPO DE EXPEDIENTE: Apelación de Sentencia de Amparo

TRIBUNAL DE AMPARO DE PRIMER GRADO: Salas de la Corte de Apelaciones,


Sala de la Corte de Apelaciones de la Niñez y Adolescencia

ANTECEDENTE: En cuanto al acto reclamado se reprocha la sentencia de cuatro de


julio de dos mil dieciséis, en la que la autoridad impugnada declara la adoptabilidad de
un menor de edad y en consecuencia, se apercibe al amparista en el sentido de que, si

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en el plazo de noventa días no le ubica familia, se le certificará lo conducente por el
delito de incumplimiento de deberes, actuaciones que constan dentro del expediente de
medidas de protección promovidas a favor de un niño, denunciando además la violación
al derechos de defensa, seguridad jurídica y al principio jurídico del debido proceso, en
cuanto a la producción del acto reclamado cabe resaltar que el Juez Primero de
Primera Instancia de la Niñez y Adolescencia y Adolescentes en Conflicto con la Ley
Penal del departamento de Quetzaltenango, se promovió proceso de medidas de
protección a favor de un niño y concluido el trámite respectivo, el juez del asunto dictó
sentencia de cuatro de julio de dos mil dieciséis, por medio de la cual declaró su
adoptabilidad y ordenó que el ahora postulante ubique un recurso familiar idóneo dentro
del plazo improrrogable de noventa días, bajo apercibimiento que, de no hacerlo, se le
certificará lo conducente por el delito de desobediencia e incumplimiento de deberes.

SENTENCIA: Sin lugar invocando ausencia de agravio

ACTO RECLAMADO: Familia adoptabilidad de menores de edad

CRITERIOS REITERADOS: Criterios jurisprudenciales de carácter de Familia

ANÁLISIS:

En relación a la presente sentencia se establece que se refiere a la sentencia que fue


dictada el cuatro de julio de dos mil dieciséis, por el Juez de Primera Instancia de la
Niñez y Adolescencia de Quetzaltenango, que fijó el plazo de noventa días al Consejo
Nacional de Adopciones a efecto que le ubicara una familia adoptiva al niño sujeto de
protección, y le apercibe con certificar lo conducente en caso de incumplimiento, el
postulante denunció el agravio que le causa al quedar sujeto a un plazo, bajo el
apercibimiento aludido, cuando específicamente en los procesos de adopción existen
otros muchos factores que están fuera de su alcance y competencia.

La Corte de Constitucionalidad, ha sido categórica al referir que en toda medida o


situación en la cual un niño, niña o adolescente esté involucrado debe tomarse en
cuenta el interés superior del niño, el cual refiere que toda decisión debe ser dirigida a
mejorar las circunstancias de los mismos, asegurando de esa cuenta el goce y disfrute
de sus derechos, así como su desarrollo integral.

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Por su parte la Ley especial en la materia es decir la Ley de Protección Integral de la
Niñez y la Adolescencia, determina el proceso idóneo para reparar o evitar
vulneraciones a los derechos humanos fundamentales de los menores de edad en
Guatemala, establecido propiamente en el artículo 123 de la Ley aludida en el párrafo
anterior, que en caso exista transgresión a los derechos fundamentales de cualquier
niño, niña o adolescente, el Juez tiene facultad de fijar un plazo para restituir sus
derechos y, en caso de incumplimiento por parte del obligado, la viabilidad de certificar
lo conducente.

Cabe resaltar que la facultad del juzgador para fijar plazos en los asuntos de su
conocimiento, encuentra su fundamento en el artículo 49 de la Ley del Organismo
Judicial.

Con base a las normas citadas la Corte de Constitucionalidad, ha advertido que la


propia ley le impone al juez, al darse el presupuesto de que su declaración sea positiva,
como en el presente caso objeto de análisis, hacer el pronunciamiento de la fijación del
plazo bajo el apercibimiento correspondiente, tal y como lo hizo la autoridad impugnada.

Por su parte la Ley de Adopciones contiene el procedimiento administrativo de la


adopción, el cual encuentra su fundamento en sus artículos del 43 al 48, por lo anterior
se infiere que en el trámite administrativo de adopción están previstos plazos, los cuales
son abreviados.

Es importante resaltar que la Ley permite al juzgador que al declarar a un niño, niña o
adolescente en estado de adoptabilidad, como en el presente caso, fije un plazo
perentorio para que la restitución de los derechos de los niños y niñas no sea
innecesariamente aplazada y vencido el plazo sin que se haya cumplido con la
obligación, a menos que medie justificación debidamente comprobada, se certificará lo
conducente al Ministerio Público para los efectos de la acción penal, ello conforme lo
establece el artículo 123 de la Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia.

Señala la Corte de Constitucionalidad que en una adecuada aplicación del fallo


reclamado, debe entenderse que ese plazo de noventa días fijado al Consejo Nacional
de Adopciones debe contarse a partir de que se declare la idoneidad de la familia

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solicitante, conforme lo dispone el artículo 43 del Reglamento de la Ley de Adopciones,
plazo dentro del cual se deberán programar sesiones informativas y formativas,
iniciando un proceso de evaluación social y psicológica a través de entrevistas y visitas
domiciliarias, debiendo un equipo técnico rendir los informes respectivos.

Lo anterior se resume en el dicho que una vez realizadas esas evaluaciones y con el
informe favorable de las unidades relacionadas, previa opinión del Equipo
Multidisciplinario, la Dirección General procederá sin más trámite a emitir el certificado
de idoneidad de la familia adoptiva, el cual quedará asentado en el registro de familias
idóneas.

En su oportunidad comprendió la Corte de Constitucionalidad que el perfil y condición


de los niños, niñas y adolescentes, son condicionantes que facilitan u obstaculizan los
tiempos para la restitución del derecho a la familia; por ende, de no ser posible cumplir
con el plazo aludido, el Consejo Nacional de Adopciones, debe hacer saber al juzgador,
los motivos que le han impiden colocar al niño en una familia adoptiva, ello, siempre y
cuando, las razones atiendan al interés superior del niño o niña y se fundamente en los
dictámenes psicológicos y médicos que para el efecto haya emitido el departamento
técnico de la Procuraduría General de la Nación y el del Consejo Nacional de
Adopciones propiamente demuestren diligencia en el acatamiento del fallo; ello para
que el Juez considere si los motivos son razonables o no, para efectos de hacer
efectivo o no el apercibimiento.
Por tanto la Corte de Constitucionalidad, concluyó que la autoridad impugnada actúo
conforme a derecho y apegada a la Ley al resolver en la forma que lo hizo, por tanto no
causó agravio alguno al Consejo Nacional de Adopciones por ello denegó el amparo
interpuesto.

4. MATERIA LABORAL EXPEDIENTE 1717-2022 Y 2275-2022

FECHA DE SENTENCIA: 15/12/2022

POSTULANTE: Estado de Guatemala

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TIPO DE EXPEDIENTE: Apelación de Sentencia de Amparo

TRIBUNAL DE AMPARO DE PRIMER GRADO: Corte Suprema de Justicia a través


de Cámara de Amparo y Antejuicio

ANTECEDENTE: La sentencia de ocho de julio de dos mil veinte, emitida por la Sala
Quinta de la Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión Social, que confirmó la
proferida por el Juez Sexto de Primera Instancia de Trabajo y Previsión Social del
departamento de Guatemala, que declaró con lugar la solicitud de reinstalación instada
por el señor Irving Amalin Picón López contra el Estado de Guatemala, específicamente
a la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República denunciando las
violaciones al derecho de defensa y tutela judicial efectiva, así como al principio jurídico
del debido proceso.

ACTO RECLAMADO: Laboral y Previsión Social -Declaratoria sin lugar de apelación

SENTENCIA: Con Lugar, invocando la tutelaridad de las leyes de trabajo

AUTORIDAD IMPUGNADA: Autoridad impugnada Sala Quinta de la Corte de


Apelaciones de Trabajo y Previsión Social

CRITERIOS REITERADOS: Criterios jurisprudenciales de carácter Laboral y Procesal


Laboral.

ANÁLISIS:

Al analizar la presente sentencia, se debe dejar constancia que la misma corresponde a


un proceso laboral de reinstalación en donde la Corte de Constitucionalidad, fue
categórica al establecer que el once de abril de dos mil dieciocho, el señor llamado
Irving Amalin Picón López Linares, fue despedido del puesto que ocupaba la Dirección
de Centros Especializados de Privación de Libertad para jóvenes de la Secretaría de
Bienestar Social de la Presidencia de la República de Guatemala.

Dentro de las actuaciones presentadas a la alta corte constaba se presentó copia del
finiquito laboral con la respectiva firma legalizada de fecha seis de julio de dos mil
dieciocho, en la que se evidencia que el actor otorgó a favor de la Secretaría de
Bienestar Social de la Presidencia de la República que recibió la cantidad de cuarenta y

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tres mil ciento cuatro quetzales con noventa y ocho centavos en concepto respectivo al
pago de sus prestaciones laborales tal y como se detalló en su oportunidad.

Con base en lo anterior la Corte de Constitucionalidad de Guatemala, se manifestó en


el sentido que el criterio otorgado por la Sala reclamada, quien al confirmar el fallo que
conoció en alzada y declarar con lugar la solicitud de reinstalación planteada por Irving
Amalin Picón López Linares, no fue el idóneo ni mucho menos el acertado, debido a
que, como quedó establecido, el trabajador, previamente a solicitar su reinstalación el
día y hora que lo hizo aceptó el pago de prestaciones laborales de carácter
irrenunciables de Ley que de conformidad con la Constitución Política de la República
de Guatemala y el Código de Trabajo, le corresponden y a las que según él tenía
derecho como consecuencia de la terminación de su relación laboral, y firmó el
respectivo finiquito laboral en el que hizo constar que le fueron canceladas dichas
prestaciones laborales, lo que implica que renunció tácitamente a la reinstalación
promovida, puesto que no puede privar el estricto rigor formalista en perjuicio del
patrono y beneficio del trabajador, cuando este ha pretendido inducir a error a las
autoridades y a su propio empleador, al solicitar su reinstalación habiendo aceptado
previamente el pago de la indemnización y demás prestaciones, debido a que ambos
beneficios no pueden subsistir conjuntamente.

Se resalta que la Corte de Constitucionalidad de Guatemala, se pronunció en igual


sentido en las sentencias dictadas el cinco de diciembre de dos mil diecisiete,
veintisiete de febrero de dos mil dieciocho y diecisiete de febrero de dos mil veinte,
dentro de los expedientes 2989-2017, 2809-2017 y 3073-2019, respectivamente.

5. MATERIA PENAL EXPEDIENTE 2131-2017, 2132-2017 y


2186-2017

FECHA DE SENTENCIA: 9/11/2017

AUTORIDAD DENUNCIADA: Jueza Primera de Primera Instancia Penal de Mayor


Riesgo Grupo “A”

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POSTULANTE: Juana Elsita Toledo Toledo

TIPO DE EXPEDIENTE: Apelación de Sentencia de Amparo

TRIBUNAL DE AMPARO DE PRIMER GRADO: Salas de la Corte de Apelaciones,


Sala de la Corte de Apelaciones del ramo Penal de Procesos de Mayor Riesgo y de
Extinción de Dominio

ANTECEDENTES: Se denuncian violaciones a los derechos de defensa y a una tutela


judicial efectiva; así como a los principios jurídicos del debido proceso, seguridad
jurídica y de legalidad.

ACTO RECLAMADO: La Jueza Primera de Primera Instancia Penal de Mayor Riesgo


Grupo “A”, conoce del proceso penal iniciado contra la postulante, y otras personas, por
los delitos de Atentado, Coacción, Amenazas, Instigación a delinquir, obstaculización a
la acción penal y Plagio o secuestro; el Ministerio Público solicitó orden de aprehensión
contra la postulante y otras personas; ante el pedido del ente encargado de la
persecución penal, el Juez de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra
el Ambiente de Turno del departamento de Guatemala, emitió resolución en la que
decretó la aprehensión, girando el oficio correspondiente al Director de la Policía
Nacional Civil; por lo decidido, la postulante y otras personas instaron actividad procesal
defectuosa, aduciendo que existe variación del debido proceso, puesto que la
autoridad judicial había emitido el oficio al Director de la Policía Nacional Civil, previo a
decretar la orden de aprehensión, por lo que transgredió la garantía de Juez imparcial.

SENTENCIA: Sin Lugar -Ausencia de agravio

CRITERIOS REITERADOS: Criterios jurisprudenciales de carácter Penal y Procesal


Penal

ANÁLISIS:

En el presente caso la Corte de Constitucionalidad, establece que la señora Juana


Elsita Toledo Toledo, acude a solicitar la acción constitucional de amparo contra la

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resolución de treinta de noviembre de dos mil dieciséis, dictada por la Jueza Primera de
Primera Instancia Penal de Mayor Riesgo Grupo “A”, que declaró sin lugar la actividad
procesal defectuosa que promovió la postulante, y otras personas, contra la decisión en
la que el Juez de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente
de Turno del departamento de Guatemala, que decretó orden de aprehensión y giró
oficio dirigido al Director de la Policía Nacional Civil para hacerla efectiva; dentro del
proceso penal incoado en su contra, y otras personas, por los delitos de Atentado,
Coacción, Amenazas, Instigación a delinquir, Obstaculización a la acción penal y Plagio
o secuestro.

La postulante adujo en su oportunidad que la autoridad cuestionada, al emitir la


decisión, le causa agravio un agravio irreparable e irreversible puesto que no resolvió
debidamente los vicios que se señalaron en la actividad procesal defectuosa; además,
que dicha resolución no se encuentra ajustada a Derecho, ya que trata de justificar los
vicios cometidos haciendo una interpretación errónea de la ley.

La Corte de Constitucionalidad, consideró que era necesario indicar que en la


legislación guatemalteca, la actividad procesal defectuosa constituye un remedio
procesal, cuya finalidad es analizar la irregularidad o violación de los actos y formas del
proceso; se encuentra regulada en los artículos 281 a 284 del Código Procesal Penal, y
puede ser solicitada por las partes o advertida de oficio por el órgano jurisdiccional al
considerar que existe vicio anulativo en el procedimiento.

Por su parte basado propiamente en la doctrina la cual es eminentemente coincidente


en cuanto a su naturaleza instrumental de carácter eminentemente procesal, cuya
función es reparar los vicios de incumplimiento de algunos requisitos del acto en
relación con el sujeto, la capacidad, la legitimación o la actividad misma en cuanto a
forma, tiempo y lugar.

En ese sentido la Juzgadora, al analizar los argumentos que vierte la postulante, estimó
que en el caso en particular es procedente declarar sin lugar la Actividad Procesal
Defectuosa de Defectos Absolutos, en virtud que el Juez de Primera Instancia Penal,
Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente de Turno del departamento de Guatemala,
con fecha tres de abril del año dos mil quince, ordenó la inmediata aprehensión de los

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recurrentes, así como de otras personas que indicaron que con dicha resolución se
violaron derechos constitucionales como: el debido proceso, derecho de defensa, tutela
judicial efectiva, juez competente y preestablecidos, doble persecución entre otros.

La Corte de Constitucionalidad, al realizar el examen respectivo en el presente caso, se


evidencia que el Juez impugnado, al declarar sin lugar la actividad procesal defectuosa,
no vulneró derecho constitucional alguno, puesto que, como primer punto, el argumento
en cuanto a que no determinó en su resolución el motivo razonable que hicieren viable
dictar la aprehensión, se infiere que la pretensión de la postulante era buscar que se
establezca una cuestión de fundamentación de la orden de aprehensión, lo cual no era
objeto de discusión mediante el remedio procesal que instó, ya que, como se indicó
anteriormente, el auto que resuelve la actividad procesal defectuosa se circunscribe a
cuestiones de carácter procesal, criterio jurisprudencial reiterado por la Corte de
Constitucionalidad.

Por los motivos anteriormente expuestos es que la Corte de Constitucionalidad,


determinó que el amparo solicitado debía ser considerado notoriamente improcedente,
por lo que al haber resuelto en el mismo sentido el Tribunal de Amparo de primer grado,
lo procedente era declara sin lugar el recurso de apelación oportunamente interpuesto.

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