¿Qué son algas y ejemplos?
Las algas son organismos básicamente acuáticos, que han colonizado tanto
aguas marinas como continentales, desde fuentes termales hasta regiones
polares. También han conseguido vivir en zonas como la corteza de algunos
árboles, e incluso las hay que viven en los caparazones de algunos animales o
en piedras calizas.
¿Cuáles son sus funciones?
Tienen funciones muy importantes en los sistemas acuáticos ya que son
productores primarios. Esto quiere decir que pueden producir materia orgánica
y oxígeno a través de la fotosíntesis. Las algas más abundantes que se
encuentran en estos sistemas pueden ser diatomeas, algas verdes,
cianobacterias y dinoflagelados.
¿Las algas son plantas?
Las algas son organismos que han resultado y siguen siendo de vital
importancia en nuestro planeta. Sin embargo, pese a su gran importancia son
también grandes desconocidas para el público general, que acaba
relegándolas a una posición de “plantas marinas”. Pero, ¿las algas son
plantas o no? Pues no son plantas.
¿Por qué las algas no son plantas?
Para empezar, hay que definir lo que consideramos “plantas”. Si nos
refiriésemos a las especies que pertenecen al reino Plantae, tendríamos que
tener en cuenta que algunas algas están clasificadas dentro de este, aunque la
mayoría son parte del reino Protista, que comprende aquellos organismos que
no son animales, plantas, hongos ni bacterias.
Características de las algas
Si tenemos que mencionar las características de las algas, la principal y
más llamativa sería su estructura simple, que recibe el nombre de talo y
sustituye a las raíces, tallo, hojas y tejido vascular de las plantas.
Las algas pertenecen al reino Protista.
Son organismos autótrofos: con capacidad para realizar la fotosíntesis
que precisan de un entorno muy húmedo o acuático, como las plantas.
Son los productores primarios bajo el agua: al igual que las plantas lo
son sobre la tierra.
Es habitual que formen praderas subacuáticas: y forman parte de
ellas tanto el fitoplancton marino como el de agua dulce. También puede
desarrollarse sobre rocas, troncos u otras superficies con la suficiente
humedad.
El fitoplancton es básico para la vida sobre la tierra: producen del
30% al 50% del oxigeno de la atmósfera.
Existen algas macroscópicas: aunque la mayor parte de las algas son
microscópicas.
Las algas son organismos tanto unicelulares como pluricelulares,
aunque en este último caso cada célula realiza todas las funciones en
lugar de agruparse formando tejidos especializados.
También pueden reproducirse tanto sexual como asexualmente.
Se desarrollan habitualmente en mares, lagos y ríos, ya sea en el fondo
de estos o sobre la superficie de sus rocas, y sus tamaños son
enormemente variados: desde las microscópicas, a algunas que superan
los 50 metros de longitud.
Tipos de algas
Las algas pueden clasificarse en 7 grandes tipos con características bien
diferenciadas:
Algas verdes
Su nombre científico es Chlorophyta y se trata de algas principalmente de agua
dulce, aunque no de forma exclusiva. Hay miles de especies de algas verdes,
tanto unicelulares como pluricelulares. Sus paredes celulares están
constituidas por celulosa, con varios cloroplastos y uno o dos flagelos.
Algas rojas
De nombre científico Rhodophyta, estas algas habitan sobre todo océanos y
mares de zonas tropicales, especialmente en arrecifes de coral. Sus células
también cuentan con paredes de celulosa, pero no tienen flagelos ni centriolos.
Se reproducen asexualmente por esporas, o de forma sexual con alternancia
de funciones entre generaciones.
Algas pardas
Las Paeophyta son de las más numerosas en los océanos de todo el mundo.
Han desarrollado tejidos de anclaje y bolsas de aire que permiten su flotación.
Su reproducción asexual es por esporas, mientras que la sexual se da por
gametos.
Algas amarillas verdosas
Las Xantohpyta no comprenden más de entre 500 y 600 variedades. Son algas
unicelulares con membranas de celulosa y sílice, que cuentan con uno o dos
flagelos. Tienen cloroplastos pero no pigmentos, de ahí su color, y tienden a
habitar aguas dulces formando colonias pequeñas.
Algas doradas y diatomeas
Las Chrysophyta son las más extendidas de las algas de una sola célula.
Habitan aguas tanto dulces como saladas y las diatomeas, de hecho, son una
parte muy importante del fitoplancton.
Algas de fuego
Las Pyrrophyta se dividen en dinoflageladas y criptomonadas. Las primeras
forman las llamadas mareas rojas y dan su nombre popular al grupo por su
bioluminiscencia, que hace parece que el mar esté en llamas por las noches.
Pueden ser muy venenosas. Las segundas también comparten su capacidad
de causar graves daños al entorno, aunque su coloración es más marronosa.
Algas euglenidas
Las Euglenophyta no tienen paredes celulares como tales, aunque protegen
sus células con una capa de proteínas muy parecida a las paredes celulares de
los organismos animales. Tienen cloroplasto, por lo que pueden realizar la
fotosíntesis de forma muy parecida a la de las plantas.
Algunos ejemplos de algas conocidas y consumidas por el hombre son:
Wakame.
Kombu.
Nori.
Musgo de Irlanda.
Agar-agar.
¿Cómo se reproducen las algas?
La gran diversidad que ofrece el reino de las algas, que es el reino Protista,
crea un amplio espectro a la hora de diferenciar los tipos de reproducción
posible entre los diferentes organismos que lo componen.
Podemos dividir a los tipos de reproducción de las algas en tres:
Vegetativa
Asexual
Sexual
Reproducción vegetativa
Aquella que se realiza mediante el desprendimiento de una de las partes del
alga. Dependiendo de la especie será capaz de reproducirse tras el
desprendimiento o pérdida tanto del talo como de los estolones. Para que
pueda generarse un nuevo organismo de características semejantes a las del
alga original, la parte que se ha desprendido debe poder fijarse a un sustrato
para empezar a crecer por sí misma.
Reproducción asexual de las algas
Al igual que sucede con la multiplicación vegetativa, la reproducción asexual
implica la creación de un nuevo individuo idéntico al original. Esta
reproducción asexual en las algas implica una división mitótica pero que puede
variar según la especie. En el caso de las algas unicelulares suelen dividirse en
dos y ser capaces de producir esporas para que estas germinen y produzcan
un nuevo ejemplar. En cambio, en el caso de las algas pluricelulares, hablamos
de un proceso de fragmentación mediante el cual aparezcan nuevas algas,
también idénticas al alga principal.
Reproducción sexual de las algas
Difiere de la reproducción vegetativa y asexual al ser un proceso mediante el
cual se origina un nuevo individuo distinto. Estas son las diferentes fases de la
reproducción sexual de las algas:
Plasmogamia o fusión de las células reproductivas o gametos.
Cariogamia o fusión de los gametos para dar como resultado un zigoto
Meiosis o proceso de recombinación cromosomático que da como resultado
nuevos gametos para la siguiente reproducción.
Conclusión:
En general las algas se define similar a las plantas, organismos fotosintético y
acuáticos, pero que a diferencia de las plantas no tiene verdadera raíz, tallo,
hojas o tejido vascular y tiene forma de reproducción simple. Se distribuyen
generalmente en el mar, aguas superficiales y mayoritariamente en la tierra.