ANIBAL S. CHACIN B.
C.I.V-7.786.282
INPRE-152.783
Quien Suscribe: EDWAR MARIO LOPEZ QUINTERO, Venezolano, mayor de edad,
titular de la cedula de identidad N° V-9.747.235, domiciliado en el Municipio San
Francisco del estado Zulia, por medio del presente documento declaro que:
CONFIERO PODER ESPECIAL LABORAL, amplio y suficiente en cuanto a derecho
se requiere y sea necesario al ciudadano ANIBAL S. CHACIN BLANCO,
venezolano, mayor de edad, abogado en ejercicio, titular de la cédula de identidad
número V-7.786.282, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el
número 152.783, con domicilio procesal en la Av. 5, con calle 10 Nro.5-112,
Parroquia San Francisco del Municipio San Francisco del Estado Zulia, teléfonos:
0424-6131547 / 0412-6116346, correo electrónico:
abogadosasesores0@[Link]; para que en mi nombre y representación, ejerza,
sostenga y defienda sin limitación alguna todos mis derechos, acciones e intereses,
por ante los TRIBUNALES DEL TRABAJO DEL CIRCUITO LABORAL DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICAL DEL ESTADO ZULIA CON SEDE EN
MARACAIBO, en relación especial con la DEMANDA LABORAL, que incoara por
mí en contra de la Sociedad Mercantil “ZULACTEO, C.A.”, Rif.: J-50100030-1. En
este sentido queda facultado el prenombrado apoderado para demandar y contestar
demandas, oponer y contestar cuestiones previas y reconvenciones; interponer
recusaciones, promover y evacuar cualquier tipo de pruebas; solicitar toda clase de
medidas preventivas y ejecutivas; preguntar o repreguntar testigos; seguir el juicio
en todas sus instancias, grados, trámites e incidencias hasta su total terminación;
interponer toda clase de recursos, con facultades expresas para darse por citado,
notificado y emplazado en mi nombre, así como para convenir, desistir y transigir;
solicitar que la causa sea decidida conforme a la equidad, sustituir este poder
parcialmente en abogado o abogados de su confianza, reservándose siempre su
ejercicio, realizar toda clase de solicitudes y gestiones ante cualquier persona
natural y/o jurídica, privada o pública; y en general, ejercer cuantos actos considere
necesario, útiles y convenientes para la mejor defensa de mis intereses y derechos,
ya que las facultades aquí conferidas son meramente enunciativas y en ningún
caso limitativas.