SESGOS COGNITIVOS MÁS COMUNES
Sobre generalización
Se produce, sobre todo, cuando utilizamos palabras del siguiente estilo: siempre, nunca, todos,
nadie, ninguno, etc.
Ocurre cuando extraemos una conclusión general a partir de un simple incidente. En otras
palabras, es un pensamiento dicotómico: todo o nada. Sin darnos cuenta de que no siempre es
todo o nada, hay término medio.
Magnificación
En este caso, las palabras que se suelen usar son: las cosas son insoportables, es un desastre,
qué horrible si no pasa lo que yo quiero que pase.
Es cuando exageramos las cosas y está relacionado con el pensamiento catastrófico. Es
decir, cuando creemos que ocurrirá algo tan terrible que no podremos soportarlo. En
consecuencia, una situación difícil se convierte en algo horrible, terrible e intolerable
generando mucha ansiedad e incertidumbre.
Minimización de lo positivo
Se produce, por ejemplo, cuando minimizamos los logros que tenemos. Por ejemplo cuando
decimos cosas del siguiente estilo: "he aprobado el examen porque era fácil" o "me han
llamado de la entrevista de trabajo, pero seguro que ha llamado a todo el mundo".
En definitiva, se produce cuando pensamos que las cosas que logramos no tienen importancia
o cuando no vemos que lo que hemos hecho tiene mérito y le quitamos importancia.
Personalización
Ocurre cuando creemos que todo lo que hacen las demás personas está relacionado con
nosotros. Por ejemplo, cuando pensamos: "seguro que están hablando de mí", "seguro que no
ha venido porque sabía que estaba yo", "él siempre tiene mejores ideas que las mías", etc.
Lectura del pensamiento
Cuando creemos que sabemos lo que está pensando o sintiendo otra persona. Además,
creemos que tenemos certeza de ello cuando, en realidad, es probable que no tengamos ni
idea de lo que se les pasa por la cabeza.
Unos ejemplos de este sesgo serían el pensar: "sé por qué lo ha hecho", "lo ha hecho para
fastidiar", "seguro que no me tiene en cuenta", etc.
Falacia del adivino
Se produce cuando intentamos predecir el futuro. También está muy relacionado con el
pensamiento catastrofista, ya que en la mayoría de las ocasiones lo que haremos será intentar
imaginar cómo se podrían torcer las cosas y las desgracias que podrían ocurrir.
Por ejemplo: "me van a despedir", "no voy a conseguir nunca tener un trabajo", "y si....".
Culpabilizar
Ocurre cuando tenemos tendencia a culpar a alguien o a uno mismo por todo lo que sucede.
Pensar que somos los causantes de la mayoría de nuestros problemas. Esto nos impide ver que
hay veces que hay factores externos a nosotros.
Tener razón
Se produce en las personas que siempre creen que tienen la razón sin cuestionarse ni siquiera
que podrían estar equivocadas. Esto hace que nos pongamos siempre a la defensiva, que no
escuchemos a las otras personas, etc.
Razonamiento emocional
Ocurre cuando determinamos nuestro estado por los sentimientos del momento. Por
ejemplo, si me siento triste pensar que mi vida es un total desastre y que nunca va a cambiar,
Orientación al arrepentimiento
Pensar en que podríamos haber hecho determinadas cosas del pasado de otra manera y
anclarnos en ello. Por ejemplo, estaría relacionado con pensar: "si hubiera hecho más prácticas
de coche, habría aprobado el carnet a la primera".
En otras palabras, es cuando nos centramos en qué podríamos haber hecho diferente en el
pasado, en vez de en pensar cómo podemos mejorar en el presente.
Sesgo de la retrospectiva
Este sesgo también es conocido como: “ya lo sabía yo”. Es cuando, después de leer algo,
creemos que es muy fácil. En otras palabras, el resultado parece de sentido común si ya se
sabía previamente el resultado.
Hay que tener mucho cuidado con este sesgo puede provocar arrogancia (sobreestimamos
nuestras capacidades). Asimismo, como las respuestas son “obvias” se castiga a los que no han
tomado las elecciones correctas, mientras que no se alaba a los que si eligieron correctamente
la respuesta.
También hay que tener en cuenta que, a veces, nos culpamos a nosotros mismos de un error
estúpido, y no nos damos cuenta de que lo que ahora parece evidente, antes no lo
era (somos duros con nosotros mismos).
Sesgo en beneficio propio
Cuando procesamos información que es importante para nuestra persona, le quitamos
importancia a los fracasos.
El sesgo en beneficio propio también ocurre cuando nos comparamos con los demás. En las
dimensiones más subjetivas y socialmente deseables, la mayoría de la gente se considera
mejor que la persona media, se consideran más éticos, competentes, amables, inteligentes,
con menos sesgos...
Sesgo de confirmación y profecía de autocumplimiento
Ocurre cuando estamos ansiosos por confirmar nuestras creencias, pero no para
desacreditarlas, esto se denomina: sesgo de confirmación.
Trastorno por evitación de la personalidad
Me pueden hacer daño.
Soy socialmente inepto e indeseable en todas las situaciones.
La gente es potencialmente crítica, indiferente, humillante, y puede rechazarme.
Los demás son superiores.
Si una persona se queda cerca de mí, descubrirá mi verdadero "yo" y me rechazará.
Exponerse como inferior será intolerable.
Debo evitar las situaciones desagradables a toda costa y no tomar riesgos
Si ignoro un problema, desaparecerá
Voy a fallar
No les gusto
Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
Los errores son malos, no debo cometer errores.
Sólo puedo contar conmigo mismo para asegurarme que las cosas sean hechas.
La gente tiende a relajarse demasiado, a ser a menudo irresponsable, indulgente con
ellos mismos, o ineficaces.
Es importante ser perfecto en todo.
Cada fallo o descenso de rendimiento puede conducir a la catástrofe.
Debo tener un control total sobre mis emociones.
La gente debe hacer las cosas a mi manera.
Soy responsable de mí y de los demás.
Si no lo consigo al 100%, es un fracaso total.
Debo hacerlo yo mismo o se hará mal.