Correlación Del Dolor y La Temperatura
Correlación Del Dolor y La Temperatura
www.elsevier.es/ft
ORIGINAL
Sistema Universitario de Atención en Fisioterapia, Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Enfermería, Querétaro,
México
https://doi.org/10.1016/j.ft.2021.05.004
0211-5638/© 2021 Asociación Española de Fisioterapeutas. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
Cómo citar este artículo: D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al., Corre-
lación del dolor y la temperatura corporal en sujetos con lumbalgia: un estudio preliminar, Fisioterapia,
https://doi.org/10.1016/j.ft.2021.05.004
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FT-658; No. of Pages 8 ARTICLE IN PRESS
D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al.
KEYWORDS Correlation of pain and body temperature in subjects with low back pain: a
Low back pain; preliminary study
Pain;
Abstract
Thermography;
Introduction: Pain management is an important issue in a physiotherapeutic approach. Low back
Visual Analogue Scale
pain is one of the main causes of pain and disability in the world, and therefore we studied it
using thermography as an imaging tool for objective evaluation and the visual analogue scale
for subjective evaluation.
Objective: To describe the correlation between subjects with low back pain (PL) and subjects
without low back pain (PS) using the subjective sensation of pain and thermographic values as
variables.
Material and methods: A correlational study was carried out, evaluating 10 subjects divided
into two groups, a group of subjects with low back pain and a group without low back pain. The
temperature was recorded in degrees Celsius, using thermograms and marking thermal points
to evaluate each area, which was correlated with the pain rating initially established by the
subjects.
Results: The subjects without low back pain did not show abnormal temperature variations,
and showed healthy musculature. In contrast, 2 subjects with low back pain showed abnormal
thermal variations, an indication of probable muscle damage. The other 3 subjects did not show
a relationship between pain and thermographic response.
Conclusions: The pain-thermography relationship showed a negative Pearson correlation for
the abdominal region and an extremely low positive correlation for the lumbar region, with a
statistical significance index greater than .05 (CI). Therefore, in this study no connection was
found between pain index and temperature by muscle region. Infrared thermography proved to
be a tool capable of detecting thermal alterations in real time, in potentially injured anatomical
areas.
© 2021 Asociación Española de Fisioterapeutas. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights
reserved.
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hasta una causa orgánica e incluyen desde un origen mus- • Participantes gestantes.
cular hasta un origen facetario o de patología discal, entre • Participantes postoperados.
otros7 . • Participantes sujetos a alguna toxicomanía.
En relación con lo anterior, es importante mencionar • Participantes con alteración en la sensación en región
que la termografía infrarroja es una herramienta validada lumbar con dolor irradiado (hernias, radiculopatías, lum-
por diferentes autores para su aplicación en la evalua- bociatalgia y dolor lumbar secundario).
ción musculoesquelética8,9 . Su aplicación en el área de • Participantes diagnosticados con fibromialgia.
medicina ha evolucionado, abriendo paso a nuevas investiga- • Participantes con artritis reumatoide durante las fases
ciones, como lo es en el área de fisioterapia. La termografía iniciales o agudas.
infrarroja es una técnica que aprovecha la radiación emitida • Participantes que presenten contraindicación médica
por la superficie de un cuerpo como variable termométrica. para participar en el estudio.
Es así como esta herramienta de imagen permite visualizar • Participantes con enfermedades infecciosas de la piel.
la distribución de la temperatura en la piel y en algunos • Participantes diagnosticados con carcinomas.
casos del tejido subyacente10 evidenciando cambios en la • Participantes diagnosticados con enfermedad de Ray-
conductividad térmica en zonas potencialmente afectadas8 . naud.
Por último, es conveniente aclarar que dentro de sus carac-
terísticas principales se resalta que no genera ningún tipo Se realizaron pruebas específicas a los sujetos reclutados
de radiación sobre las superficies analizadas, es segura, no para corroborar o descartar alteración en la sensación del
invasiva, de bajo costo y ofrece un patrón térmico en tiempo dolor lumbar de origen radicular. Se realizaron las siguientes
real del objeto estudiado. pruebas: test de Lasegue, test de Adams, Prueba de Cram,
El objetivo principal de este estudio es describir la corre- Prueba de Gillette, Prueba para Sacroilitis, Cuestionario de
lación entre el dolor subjetivo y la presencia de alteraciones Oswestry, Signo de Bragard y se llevó a cabo la medición de
térmicas en sujetos con lumbalgia y sujetos sin lumbalgia. los arcos de movimiento. El grupo con lumbalgia (PL) estuvo
conformado por 5 sujetos. Los 5 sujetos restantes no presen-
Material y métodos taron dolor en zona lumbar y las pruebas clínicas resultaron
negativas para alteración lumbar de origen radicular, los
cuales conformaron el grupo de sujetos sin lumbalgia (PS).
Se realizó un estudio analítico, correlacional, transversal
comparativo, con un enfoque cuantitativo. Las mediciones
se realizaron en 2 grupos, uno con dolor (diagnosticado con Protocolo para la toma de los termogramas
lumbalgia) y otro sin dolor (diagnosticado sin lumbalgia). mediante termografía infrarroja
Además, se buscó la relación entre las variables de dolor
subjetivo y la temperatura en la región lumbar en un solo La evaluación se desarrolló en una sola sesión con un total de
corte de tiempo (fig. 1). Siguiendo un solo curso de acción 2 termogramas por sujeto, una imagen de la región anterior
para ambos grupos de estudio, en donde se realizó una eva- y una imagen de la región posterior. Se colocaron marcado-
luación fisioterapéutica para confirmar la patología, después res específicos en regiones de interés (ROI, por sus siglas en
se procedió a la toma termográfica y a la correlación de los inglés) correspondientes con el mapa de puntos gatillo mio-
resultados con la escala visual análoga (EVA). fasciales en los músculos a evaluar16 . En región abdominal
se marcaron 3 músculos: recto abdominal, oblicuo izquierdo
Participantes y oblicuo derecho. En la región lumbar se marcaron 2 mús-
culos: el músculo cuadrado lumbar derecho y el izquierdo.
La selección de estos músculos se debió a la relación que
El estudio se llevó a cabo en un grupo de 10 participantes de
conllevan con el dolor lumbar.
sexo femenino. La media de edad fue de 24 ± 6 años, con una
talla de 160 cm ± 5 cm, un peso promedio de 56,5 kg y un IMC
promedio de 22,73. La invitación a participar en el estudio Protocolo para el análisis de los termogramas
se llevó a cabo por convocatoria abierta; aquellos sujetos obtenidos y la escala EVA
que aceptaron firmaron un consentimiento informado que
en conjunto con el presente estudio fue aprobado por el Para obtener la temperatura de cada ROI se desarrolló un
comité de Ética de Investigación y el comité de Bioética de software propio, de lenguaje libre, que permite seleccionar
la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de el centro de cada ROI para después obtener valores esta-
Querétaro. Se eligió el sexo femenino debido a la presencia dísticos (media, desviación estándar y varianza) de cada
de cambios térmicos ocasionados en las distintas fases en el una de ellas. Una vez obtenida la temperatura marcada por
ciclo menstrual11---15 , los cuales son regulados por procesos cada músculo se realizó una comparación bilateral, por par
hormonales. muscular, buscando las diferencias entre los rangos de tem-
Se establecieron los siguientes criterios de inclusión: peratura. Se estableció un límite de 0,4 ◦ C como variación
rango de edad de 20 a 59 años, sexo femenino, con ante- en la temperatura, en donde diferencias mayores que este
cedentes o sin antecedentes de dolor lumbar, que tuvieran rango en comparación con su músculo contralateral se con-
períodos prolongados de inactividad, sin toxicomanías y sin sideran anormales17 . Se utilizó la paleta de colores «escala
haber recibido tratamiento médico, farmacológico y/o fisio- de grises» para la visualización e interpretación de los ter-
terapéutico anteriormente referente a la patología. mogramas.
Los criterios de exclusión dictaminados en el protocolo Para la evaluación de la intensidad del dolor, se utilizó
fueron: la EVA, la cual consiste en una línea horizontal de 10 cm
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Tabla 1 Recopilación de resultados de temperatura por zona muscular y calificación del dolor, divididos en los grupos estudiados
Evaluación Temperatura registrada por regiones (◦ C)
del dolor
Región abdominal Región lumbar
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Tabla 3 Correlación de Pearson entre EVA y temperatura de las ROI en la musculatura analizada
Con lumbalgia
Sin lumbalgia
gatillos miofasciales21 . Simons22 encontró una prevalencia normalidad previamente establecidos, lo que indica con-
de aparición de puntos gatillos miofasciales del 97% en cordancia entre ambos datos. En el grupo de sujetos con
dolor lumbar, siendo el cuadrado lumbar el músculo más lumbalgia, 2 casos con valoración del dolor en 7/10 y 8/10
afectado. Contrario a lo que se esperaba, el número de muestran cambios termográficos superiores al rango esta-
alteraciones térmicas en el presente estudio fue mayor en blecido, que puede ser indicativo de posible daño muscular,
la zona abdominal que en la zona del cuadrado lumbar. proceso inflamatorio, síndromes dolorosos miofasciales o
Por su parte, Pichot23 menciona que el papel de la ter- trastornos crónicos.
mografía en la evaluación de los puntos gatillos miofasciales Como resultado para la correlación de Pearson, ambos
es el método más adecuado, considerando que en su estudio grupos evidenciaron en la región anterior una correlación
pudo relacionar el 61% de los hallazgos hipertérmicos (mayor negativa entre el dolor y la temperatura por músculo, mien-
de 1 ◦ C respecto a zonas contralaterales) con la presen- tras que para la región lumbar (posterior) la correlación fue
cia de dichos puntos hipersensibles. Similarmente, Al-Nakhli positiva, sin embargo, alejados de la significación estadís-
et al.24 plantean la posibilidad de que una lesión muscular tica.
provoca una transferencia de calor adicional del músculo a Una de las limitaciones encontradas durante la evalua-
la piel suprayacente, lo que resulta en un punto caliente ter- ción de los termogramas expone que el termógrafo puede
mográficamente detectable debajo de la piel. En consecuen- excluir aquellas patologías que puedan estar presentes sin
cia, la termografía infrarroja puede detectar una asimetría necesidad de mostrar aumento de temperatura o por el
térmica entre 2 zonas corporales contralaterales que podría contrario, puede evidenciar aumento en la temperatura, en
ser indicativo de una lesión17 , presentando dolor con su con- alteraciones que pueden tener un origen no muscular. Otra
siguiente repercusión en la funcionalidad del paciente. Los de las limitantes durante el desarrollo del estudio hace
resultados de este estudio evidenciaron que 5 sujetos cum- referencia al carácter psicológico; Casado et al.27 enuncian
plieron con este criterio, 3 de ellos con simetría térmica en que el dolor crónico en general, y la lumbalgia en concreto,
la musculatura lumbar y 2 de ellos en la musculatura oblicua, se asocian en numerosas ocasiones a factores psicosociales
en su mayoría del grupo de sujetos sin lumbalgia. como el estrés, la ansiedad, la depresión, la ira y otros pro-
En cuanto a la validez de la herramienta, Rodrigues- cesos psicológicos, lo que lleva a sugerir que se añada una
Bigaton et al.25 estudiaron la exactitud y la fiabilidad de la variable psicológica en el estudio de patologías crónicas.
termografía infrarroja en el diagnóstico de dolor en mujeres Por su parte, Baker y Driver11 afirman que, en mujeres
con disfunción temporomandibular y llegaron a la conclusión con ciclos menstruales ovulatorios, la temperatura tiene un
de que la prueba tiene una excelente fiabilidad intereva- ritmo adicional en función de la fase menstrual. En este sen-
luador e intraevaluadores, pero una baja precisión en el tido, los resultados de esta investigación contemplan cierta
diagnóstico del dolor de origen miógeno en mujeres con limitación, la cual resulta del desfase en el ciclo menstrual
disfunción temporomandibular. Por otro lado, Calin et al.26 de las participantes, involucrando una posible variación de
concluyen que la termografía infrarroja tiene una especi- temperatura intragrupos e intergrupos. Por lo que se sugiere
ficidad del 89% y sensibilidad del 90% en el diagnóstico y otro estudio que valore la correlación temperatura-dolor en
monitorización de las patologías de rodilla. los distintos cambios del ciclo menstrual.
Por otro lado, los resultados arrojados en este estudio Finalmente, es importante mencionar que el presente
encontraron que el total de los sujetos sin lumbalgia cali- estudio fue realizado con un número reducido de participan-
ficaron su dolor 2/10 en EVA y los termogramas obtenidos tes, por lo que se propone la correlación de los resultados
no presentaron valores térmicos fuera de los rangos de con una muestra de población más grande.
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Tabla 4 Imágenes termográficas: se presentan la región Tabla 5 Imágenes termográficas: se presentan la región
anterior y posterior de cada sujeto de estudio del grupo anterior y posterior de cada sujeto de estudio del grupo
correspondiente a sujetos con lumbalgia correspondiente a sujetos sin lumbalgia
Sujetos con lumbalgia (PL) Sujetos sin lumbalgia (PS)
Folio Región lumbar: Región abdominal: Folio Región lumbar: Región abdominal:
músculos cuadrado músculos recto músculos cuadrado músculos recto
lumbar derecho e abdominal, oblicuo lumbar derecho e abdominal, oblicuo
izquierdo izquierdo y oblicuo izquierdo izquierdo y oblicuo
derecho derecho
PL AR
PS FB
PL DV
PS LL
PL KM
PS MP
PL MM
PS RM
PL MV
PS SR
Conclusión
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D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al.
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Agradecimientos http://www.altmedrev.com/publications/11/4/278.pdf.
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Agradecemos a la Universidad Autónoma de Querétaro por Time relationships between basal body temperature and ovu-
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el financiamiento, al maestro Miguel Ángel Pírez Lindoro por
http://dx.doi.org/10.1016/s0015-0282(16)47600-4.
facilitarnos un espacio del Sistema Universitario de Atención 15. Botella J, Clavero JA. Tratado de ginecología: fisiología, obs-
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