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FT-658; No. of Pages 8 ARTICLE IN PRESS


Fisioterapia xxx (xxxx) xxx---xxx

www.elsevier.es/ft

ORIGINAL

Correlación del dolor y la temperatura corporal


en sujetos con lumbalgia: un estudio preliminar
D. Vigueras Becerril∗ , A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás, I.A. Cruz-Albarrán
y A.G. Morales Hernández

Sistema Universitario de Atención en Fisioterapia, Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Enfermería, Querétaro,
México

Recibido el 24 de marzo de 2020; aceptado el 6 de mayo de 2021

PALABRAS CLAVE Resumen


Lumbalgia; Introducción: El manejo del dolor es un tema importante de abordaje fisioterapéutico. La lum-
Dolor; balgia es una de las principales causas de dolor y discapacidad en el mundo, por lo que se abordó
Termografía; su estudio utilizando la termografía como herramienta de imagen para la evaluación objetiva
Escala Visual Análoga y EVA para su valoración subjetiva.
Objetivo: Describir la correlación entre sujetos con lumbalgia (PL) y sujetos sin lumbalgia (PS)
utilizando como variables la sensación subjetiva de dolor y valores termográficos.
Material y métodos: Se realizó un estudio correlacional donde se evaluaron 10 sujetos dividi-
dos en 2 grupos, un grupo de sujetos con lumbalgia y un grupo sin lumbalgia. Se obtuvo la
temperatura en grados centígrados de las regiones de interés de los termogramas, la cual se
correlacionó con la calificación del dolor establecida por los sujetos inicialmente.
Resultados: La totalidad de sujetos sin lumbalgia no evidenció variaciones anormales de tempe-
ratura, mostrando una musculatura sana. Por el contrario, 2 sujetos con lumbalgia mostraron
variaciones térmicas anormales, indicio de probable daño muscular. Los otros 3 sujetos no
presentaron relación entre el dolor y la respuesta termográfica obtenida.
Conclusiones: La relación dolor-termografía mostró una correlación de Pearson negativa para
la región abdominal y positiva muy baja para la región lumbar, con un índice de significación
estadística mayor de 0,05 (IC), por lo cual en este estudio no se encontró relación entre el
índice de dolor y la temperatura por regiones musculares. La termografía infrarroja demostró
ser una herramienta capaz de detectar, en tiempo real, alteraciones térmicas que presentan
las zonas anatómicas potencialmente lesionadas.
© 2021 Asociación Española de Fisioterapeutas. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los
derechos reservados.

∗ Autor para correspondencia.


Correos electrónicos: [email protected], [email protected] (D. Vigueras Becerril).

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0211-5638/© 2021 Asociación Española de Fisioterapeutas. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.

Cómo citar este artículo: D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al., Corre-
lación del dolor y la temperatura corporal en sujetos con lumbalgia: un estudio preliminar, Fisioterapia,
https://doi.org/10.1016/j.ft.2021.05.004
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D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al.

KEYWORDS Correlation of pain and body temperature in subjects with low back pain: a
Low back pain; preliminary study
Pain;
Abstract
Thermography;
Introduction: Pain management is an important issue in a physiotherapeutic approach. Low back
Visual Analogue Scale
pain is one of the main causes of pain and disability in the world, and therefore we studied it
using thermography as an imaging tool for objective evaluation and the visual analogue scale
for subjective evaluation.
Objective: To describe the correlation between subjects with low back pain (PL) and subjects
without low back pain (PS) using the subjective sensation of pain and thermographic values as
variables.
Material and methods: A correlational study was carried out, evaluating 10 subjects divided
into two groups, a group of subjects with low back pain and a group without low back pain. The
temperature was recorded in degrees Celsius, using thermograms and marking thermal points
to evaluate each area, which was correlated with the pain rating initially established by the
subjects.
Results: The subjects without low back pain did not show abnormal temperature variations,
and showed healthy musculature. In contrast, 2 subjects with low back pain showed abnormal
thermal variations, an indication of probable muscle damage. The other 3 subjects did not show
a relationship between pain and thermographic response.
Conclusions: The pain-thermography relationship showed a negative Pearson correlation for
the abdominal region and an extremely low positive correlation for the lumbar region, with a
statistical significance index greater than .05 (CI). Therefore, in this study no connection was
found between pain index and temperature by muscle region. Infrared thermography proved to
be a tool capable of detecting thermal alterations in real time, in potentially injured anatomical
areas.
© 2021 Asociación Española de Fisioterapeutas. Published by Elsevier España, S.L.U. All rights
reserved.

daño. La función principal del sistema sensorial es proteger y


mantener la homeostasis, el cual involucra diferentes meca-
nismos que requieren un sistema íntegro que identifique y
Puntos clave comunique un daño tisular potencial mediante aferencias
nociceptivas3 .
• En el área abdominal existe una correlación negativa Por su parte, el estudio de alteraciones dolorosas resulta
entre dolor y temperatura. relevante para la evaluación del impacto en la calidad
• En el área lumbar existe una correlación positiva baja de vida de la población. Es por ello que el manejo del
entre dolor y temperatura. dolor se ha convertido en un tema importante de abor-
• Predominan las alteraciones térmicas en la zona daje fisioterapéutico4 . En la Encuesta Nacional de Salud
abdominal respecto a la zona lumbar. de 2011/12, el 11% de las personas encuestadas manifes-
• Los sujetos sin lumbalgia presentan termogramas en taron haber tenido que reducir sus actividades habituales
rangos de normalidad. por algún tipo de dolor; de ese porcentaje, el 20,5% refirió
dolor en la zona lumbar. De acuerdo con estadísticas publi-
cadas por el Instituto Mexicano del Seguro Social5 en el 2017,
el dolor lumbar fue el quinto motivo más común de visitas
Introducción al médico, afectando del 60 al 80% de las personas en sus
actividades de la vida diaria y en sus actividades laborales.
Tiene mayor incidencia en edades entre los 30 y 50 años,
El concepto de dolor ha evolucionado de una entidad unidi-
con un aumento de la prevalencia con la edad. La lumbal-
mensional a una multidimensional que involucra cualidades
gia se define clásicamente como el dolor localizado entre el
sensoriales, cognitivas, motivacionales y activas. La percep-
límite inferior de las costillas y el límite inferior de las nal-
ción del dolor en cada individuo es compleja, subjetiva y
gas, cuya intensidad varía en función de las posturas y de la
característica de cada experiencia previa relacionada con
actividad física. Suele acompañarse de limitación del movi-
la lesión1 . La Asociación Internacional para el Estudio del
miento y puede asociarse o no a dolor referido o irradiado6 .
Dolor2 (IASP, por sus siglas en inglés) define el dolor como una
Los principales generadores de dolor lumbar tienen distintos
experiencia sensitiva y emocional desagradable, asociada a
orígenes, los cuales pueden ser desde una causa psicológica
una lesión tisular real o potencial descrita en términos del

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hasta una causa orgánica e incluyen desde un origen mus- • Participantes gestantes.
cular hasta un origen facetario o de patología discal, entre • Participantes postoperados.
otros7 . • Participantes sujetos a alguna toxicomanía.
En relación con lo anterior, es importante mencionar • Participantes con alteración en la sensación en región
que la termografía infrarroja es una herramienta validada lumbar con dolor irradiado (hernias, radiculopatías, lum-
por diferentes autores para su aplicación en la evalua- bociatalgia y dolor lumbar secundario).
ción musculoesquelética8,9 . Su aplicación en el área de • Participantes diagnosticados con fibromialgia.
medicina ha evolucionado, abriendo paso a nuevas investiga- • Participantes con artritis reumatoide durante las fases
ciones, como lo es en el área de fisioterapia. La termografía iniciales o agudas.
infrarroja es una técnica que aprovecha la radiación emitida • Participantes que presenten contraindicación médica
por la superficie de un cuerpo como variable termométrica. para participar en el estudio.
Es así como esta herramienta de imagen permite visualizar • Participantes con enfermedades infecciosas de la piel.
la distribución de la temperatura en la piel y en algunos • Participantes diagnosticados con carcinomas.
casos del tejido subyacente10 evidenciando cambios en la • Participantes diagnosticados con enfermedad de Ray-
conductividad térmica en zonas potencialmente afectadas8 . naud.
Por último, es conveniente aclarar que dentro de sus carac-
terísticas principales se resalta que no genera ningún tipo Se realizaron pruebas específicas a los sujetos reclutados
de radiación sobre las superficies analizadas, es segura, no para corroborar o descartar alteración en la sensación del
invasiva, de bajo costo y ofrece un patrón térmico en tiempo dolor lumbar de origen radicular. Se realizaron las siguientes
real del objeto estudiado. pruebas: test de Lasegue, test de Adams, Prueba de Cram,
El objetivo principal de este estudio es describir la corre- Prueba de Gillette, Prueba para Sacroilitis, Cuestionario de
lación entre el dolor subjetivo y la presencia de alteraciones Oswestry, Signo de Bragard y se llevó a cabo la medición de
térmicas en sujetos con lumbalgia y sujetos sin lumbalgia. los arcos de movimiento. El grupo con lumbalgia (PL) estuvo
conformado por 5 sujetos. Los 5 sujetos restantes no presen-
Material y métodos taron dolor en zona lumbar y las pruebas clínicas resultaron
negativas para alteración lumbar de origen radicular, los
cuales conformaron el grupo de sujetos sin lumbalgia (PS).
Se realizó un estudio analítico, correlacional, transversal
comparativo, con un enfoque cuantitativo. Las mediciones
se realizaron en 2 grupos, uno con dolor (diagnosticado con Protocolo para la toma de los termogramas
lumbalgia) y otro sin dolor (diagnosticado sin lumbalgia). mediante termografía infrarroja
Además, se buscó la relación entre las variables de dolor
subjetivo y la temperatura en la región lumbar en un solo La evaluación se desarrolló en una sola sesión con un total de
corte de tiempo (fig. 1). Siguiendo un solo curso de acción 2 termogramas por sujeto, una imagen de la región anterior
para ambos grupos de estudio, en donde se realizó una eva- y una imagen de la región posterior. Se colocaron marcado-
luación fisioterapéutica para confirmar la patología, después res específicos en regiones de interés (ROI, por sus siglas en
se procedió a la toma termográfica y a la correlación de los inglés) correspondientes con el mapa de puntos gatillo mio-
resultados con la escala visual análoga (EVA). fasciales en los músculos a evaluar16 . En región abdominal
se marcaron 3 músculos: recto abdominal, oblicuo izquierdo
Participantes y oblicuo derecho. En la región lumbar se marcaron 2 mús-
culos: el músculo cuadrado lumbar derecho y el izquierdo.
La selección de estos músculos se debió a la relación que
El estudio se llevó a cabo en un grupo de 10 participantes de
conllevan con el dolor lumbar.
sexo femenino. La media de edad fue de 24 ± 6 años, con una
talla de 160 cm ± 5 cm, un peso promedio de 56,5 kg y un IMC
promedio de 22,73. La invitación a participar en el estudio Protocolo para el análisis de los termogramas
se llevó a cabo por convocatoria abierta; aquellos sujetos obtenidos y la escala EVA
que aceptaron firmaron un consentimiento informado que
en conjunto con el presente estudio fue aprobado por el Para obtener la temperatura de cada ROI se desarrolló un
comité de Ética de Investigación y el comité de Bioética de software propio, de lenguaje libre, que permite seleccionar
la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de el centro de cada ROI para después obtener valores esta-
Querétaro. Se eligió el sexo femenino debido a la presencia dísticos (media, desviación estándar y varianza) de cada
de cambios térmicos ocasionados en las distintas fases en el una de ellas. Una vez obtenida la temperatura marcada por
ciclo menstrual11---15 , los cuales son regulados por procesos cada músculo se realizó una comparación bilateral, por par
hormonales. muscular, buscando las diferencias entre los rangos de tem-
Se establecieron los siguientes criterios de inclusión: peratura. Se estableció un límite de 0,4 ◦ C como variación
rango de edad de 20 a 59 años, sexo femenino, con ante- en la temperatura, en donde diferencias mayores que este
cedentes o sin antecedentes de dolor lumbar, que tuvieran rango en comparación con su músculo contralateral se con-
períodos prolongados de inactividad, sin toxicomanías y sin sideran anormales17 . Se utilizó la paleta de colores «escala
haber recibido tratamiento médico, farmacológico y/o fisio- de grises» para la visualización e interpretación de los ter-
terapéutico anteriormente referente a la patología. mogramas.
Los criterios de exclusión dictaminados en el protocolo Para la evaluación de la intensidad del dolor, se utilizó
fueron: la EVA, la cual consiste en una línea horizontal de 10 cm

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Figura 1 Metodología general propuesta del estudio.

en cuyos extremos se encuentran las expresiones extremas. Resultados


En el izquierdo se ubicó la ausencia o menor intensidad
iniciando con el número 0 y en el derecho la mayor inten- La temperatura obtenida por marcador específico y la gra-
sidad terminando con el número 10. Se pidió al paciente al duación del dolor se presentan en la tabla 1.
principio del estudio que marcara en la línea el punto que Para la selección del rango de temperatura se utilizó
indicase la intensidad de su dolor y se midió con una regla como referencia la escala propuesta por Marins et al.17 , la
milimetrada18 . cual establece rangos de temperatura clasificándolos en fun-
ción del nivel de atención que se requerirá. De acuerdo con
Factores técnicos y ambientales esta clasificación, los sujetos con una diferencia menor o
igual a 0,4 ◦ C no requieren mayor análisis. Para los suje-
Se tomaron en cuenta las pautas fundamentales para tos con una diferencia contralateral mayor de 0,4 ◦ C se
hacer un buen uso de la termografía en la clínica y el requerirá implementar las acciones para la atención corres-
laboratorio19,20 : temperatura (20 ± 2 ◦ C), presión atmosfé- pondiente al rango de variación presentado.
rica (954 hPa) y humedad relativa (40-60%). Se respetó De la población analizada, en la tabla 2 se muestra el
una distancia mínima de 1,2 m entre la cámara y la per- número de casos detectados con diferencias mayores de
sona. Se utilizó una cámara FLIR A310, con resolución de 0,4 ◦ C, por par muscular.
320 × 240 pixeles y una sensibilidad térmica de 0,05 a 30 ◦ C. Se puede observar que, para el criterio de simetría tér-
Se notificó a los sujetos de estudio 24 horas previas a la toma mica, la evaluación termográfica mostró 2 sujetos del grupo
de la imagen termográfica sobre la necesidad de controlar PL que no cumplen dicho criterio manteniéndose fuera del
las variables de influencia para evitar factores de interferen- rango establecido como normal. Por otro lado, se contabi-
cia (actividad física, tratamiento reciente, ducha reciente, lizaron 5 sujetos que cumplieron con la característica de
crema, gel, ingestión de alimentos, cafeína, fármacos). simetría térmica en los pares musculares observados, 2 de
ellos del grupo PL con el músculo cuadrado lumbar. Del grupo
Análisis de datos PS, 2 sujetos cumplieron con la simetría térmica de la mus-
culatura oblicua y un sujeto con el músculo cuadrado lumbar.
Es importante destacar que, de este grupo, 3 pares muscu-
Con los datos de temperatura extraídos de las ROI en los ter-
lares se encontraron en el límite del rango normal, 2 del par
mogramas, se creó una base de datos en el software SPSS 22.
oblicuos y uno del par cuadrado lumbar.
Posteriormente, para obtener el grado de relación entre el
Realizando la correlación entre el valor subjetivo obte-
dolor subjetivo y la temperatura periférica lumbar se realizó
nido de la EVA y la temperatura superficial muscular
una correlación de Pearson.
podemos reportar que en el grupo PL, se encontró

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Tabla 1 Recopilación de resultados de temperatura por zona muscular y calificación del dolor, divididos en los grupos estudiados
Evaluación Temperatura registrada por regiones (◦ C)
del dolor
Región abdominal Región lumbar

N.o Folio EVA Recto Oblicuo Oblicuo Cuadrado Cuadrado


abdominal izquierdo derecho lumbar lumbar
izquierdo derecho
Sujetos con lumbalgia
1 PL AR 8/10 32,8 34 33,2 34,6 34,6
2 PL DV 7/10 35,3 35,3 35,2 34,7 34,5
3 PL KM 7/10 34,3 34,7 34,9 34,1 33,8
4 PL MM 7/10 35,4 35,5 34,6 35 35,3
5 PL MV 7/10 33,3 33,7 33,5 33,3 33,3
Sujetos sin lumbalgia
1 PS FB 2/10 35,3 35,4 35 35,2 35,1
2 PS LL 3/10 33,2 33,2 33,2 34,2 33,8
3 PS MP 2/10 35,9 33,5 33,5 32,5 32,6
4 PS RM 2/10 32,2 32,1 32,5 31,8 31,6
5 PS SR 2/10 34,1 34 33,9 33,7 33,7

observa que ninguna de estas correlaciones es significativa,


Tabla 2 Resumen de casos de la musculatura que no cum-
con un nivel de confianza del 95%.
ple el criterio de simetría térmica
A continuación, en las tablas 4 y 5 se presentan las imá-
Grupo Par muscular Total de casos genes obtenidas de ambos grupos.
Lumbalgia Oblicuos 2
Cuadrados lumbares 0 Discusión
Sin lumbalgia Oblicuos 0
Cuadrados lumbares 0 El abordaje básico para medir el dolor clínico tiene en
Total 2 sujetos afectados cuenta 3 tipos de valoración: la subjetiva, la objetiva y la
psicológica. El objetivo del estudio fue correlacionar la valo-
ración subjetiva del dolor mediante EVA y la objetiva a través
de termogramas. La valoración subjetiva del dolor juega un
fluctuación de temperatura en la zona de los oblicuos, en 3 papel importante para el manejo de cualquier patología. Es
casos el músculo oblicuo izquierdo presenta mayor tempera- así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera
tura que su contralateral de los cuales solo 2 sobrepasan el el alivio del dolor como un derecho humano, por lo cual ha
rango establecido; el primero con una diferencia de 0,8 ◦ C, instaurado un instrumento válido para su medición, dando
que corresponde con calificación de dolor 8/10 en EVA, y preferencia hacia el uso universal de la escala unidimensio-
el segundo con una diferencia de 0,9 ◦ C, con 7/10 en EVA. nal EVA por su validez, facilidad de uso y comprensión por
De acuerdo con la escala propuesta por Marins et al.17 , esta el paciente17 .
diferencia de temperatura los coloca en un nivel de aten- Para la valoración objetiva se utilizaron termogramas
ción que requiere seguimiento. Por su parte, en el grupo PS, para cada sujeto con la finalidad de tener un parámetro
4 sujetos calificaron su percepción del dolor en 2/10 y uno cuantificable que pudiera representar el estado del tejido
en 3/10; los termogramas obtenidos mostraron una variación que se pretende estudiar. El estudio fue específico en muje-
térmica en el límite de lo normal. res debido a los cambios de temperatura presentes en los
Adicionalmente, en la tabla 3 se muestran los resultados ciclos menstruales ovulatorios. Baker y Driver11 afirman que
para la correlación de Pearson entre EVA y la temperatura la temperatura tiene un ritmo adicional en función de la fase
de las ROI por cada sujeto. Para los sujetos con lumbalgia, menstrual en la que se encuentre el sujeto a evaluar; este
se observó una correlación negativa moderada entre EVA y cambio se produce por un aumento en la temperatura basal
el músculo recto del abdomen, el oblicuo derecho y el obli- del cuerpo (0,3-0,5 ◦ C) durante la fase lútea12,13 , de 0,4 ◦ C
cuo izquierdo; así mismo, se mostró una correlación positiva comparado con la fase folicular14 o de 0,5 a 1 ◦ C a partir de
baja entre EVA y el cuadrado lumbar derecho e izquierdo. la ovulación15 .
Para el caso de los sujetos sin lumbalgia, se registró una Para el tejido musculoesquelético, se hizo especial
correlación negativa baja entre EVA y el músculo recto del énfasis en el músculo cuadrado lumbar debido a que,
abdomen, el oblicuo derecho y el izquierdo; una correlación dentro del dolor lumbar, este es el músculo primordial-
positiva baja para EVA y el cuadrado lumbar izquierdo. Final- mente involucrado. Son varios los autores que atribuyen
mente, para EVA y el cuadrado lumbar derecho, se puede la afectación de la musculatura como etiología en la
apreciar una correlación positiva muy baja. Sin embargo, se lumbalgia y más específicamente a la aparición de puntos

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Tabla 3 Correlación de Pearson entre EVA y temperatura de las ROI en la musculatura analizada
Con lumbalgia

EVA Recto Oblicuo Oblicuo Cuadro lumbar Cuadro lumbar


izquierdo derecho izquierdo derecho
EVA 1 −0,681 −0,455 −0,685 0,218 0,217
(Correlación de
Pearson)
Significación 0,205 0,441 0,202 0,724 0,725

Sin lumbalgia

EVA Recto Oblicuo Oblicuo Cuadro lumbar Cuadro lumbar


izquierdo derecho izquierdo derecho
EVA 1 −0,349 −0,204 −0,254 0,298 0,186
(Correlación de
Pearson)
Significación 0,565 0,742 0,681 0,627 0,765

gatillos miofasciales21 . Simons22 encontró una prevalencia normalidad previamente establecidos, lo que indica con-
de aparición de puntos gatillos miofasciales del 97% en cordancia entre ambos datos. En el grupo de sujetos con
dolor lumbar, siendo el cuadrado lumbar el músculo más lumbalgia, 2 casos con valoración del dolor en 7/10 y 8/10
afectado. Contrario a lo que se esperaba, el número de muestran cambios termográficos superiores al rango esta-
alteraciones térmicas en el presente estudio fue mayor en blecido, que puede ser indicativo de posible daño muscular,
la zona abdominal que en la zona del cuadrado lumbar. proceso inflamatorio, síndromes dolorosos miofasciales o
Por su parte, Pichot23 menciona que el papel de la ter- trastornos crónicos.
mografía en la evaluación de los puntos gatillos miofasciales Como resultado para la correlación de Pearson, ambos
es el método más adecuado, considerando que en su estudio grupos evidenciaron en la región anterior una correlación
pudo relacionar el 61% de los hallazgos hipertérmicos (mayor negativa entre el dolor y la temperatura por músculo, mien-
de 1 ◦ C respecto a zonas contralaterales) con la presen- tras que para la región lumbar (posterior) la correlación fue
cia de dichos puntos hipersensibles. Similarmente, Al-Nakhli positiva, sin embargo, alejados de la significación estadís-
et al.24 plantean la posibilidad de que una lesión muscular tica.
provoca una transferencia de calor adicional del músculo a Una de las limitaciones encontradas durante la evalua-
la piel suprayacente, lo que resulta en un punto caliente ter- ción de los termogramas expone que el termógrafo puede
mográficamente detectable debajo de la piel. En consecuen- excluir aquellas patologías que puedan estar presentes sin
cia, la termografía infrarroja puede detectar una asimetría necesidad de mostrar aumento de temperatura o por el
térmica entre 2 zonas corporales contralaterales que podría contrario, puede evidenciar aumento en la temperatura, en
ser indicativo de una lesión17 , presentando dolor con su con- alteraciones que pueden tener un origen no muscular. Otra
siguiente repercusión en la funcionalidad del paciente. Los de las limitantes durante el desarrollo del estudio hace
resultados de este estudio evidenciaron que 5 sujetos cum- referencia al carácter psicológico; Casado et al.27 enuncian
plieron con este criterio, 3 de ellos con simetría térmica en que el dolor crónico en general, y la lumbalgia en concreto,
la musculatura lumbar y 2 de ellos en la musculatura oblicua, se asocian en numerosas ocasiones a factores psicosociales
en su mayoría del grupo de sujetos sin lumbalgia. como el estrés, la ansiedad, la depresión, la ira y otros pro-
En cuanto a la validez de la herramienta, Rodrigues- cesos psicológicos, lo que lleva a sugerir que se añada una
Bigaton et al.25 estudiaron la exactitud y la fiabilidad de la variable psicológica en el estudio de patologías crónicas.
termografía infrarroja en el diagnóstico de dolor en mujeres Por su parte, Baker y Driver11 afirman que, en mujeres
con disfunción temporomandibular y llegaron a la conclusión con ciclos menstruales ovulatorios, la temperatura tiene un
de que la prueba tiene una excelente fiabilidad intereva- ritmo adicional en función de la fase menstrual. En este sen-
luador e intraevaluadores, pero una baja precisión en el tido, los resultados de esta investigación contemplan cierta
diagnóstico del dolor de origen miógeno en mujeres con limitación, la cual resulta del desfase en el ciclo menstrual
disfunción temporomandibular. Por otro lado, Calin et al.26 de las participantes, involucrando una posible variación de
concluyen que la termografía infrarroja tiene una especi- temperatura intragrupos e intergrupos. Por lo que se sugiere
ficidad del 89% y sensibilidad del 90% en el diagnóstico y otro estudio que valore la correlación temperatura-dolor en
monitorización de las patologías de rodilla. los distintos cambios del ciclo menstrual.
Por otro lado, los resultados arrojados en este estudio Finalmente, es importante mencionar que el presente
encontraron que el total de los sujetos sin lumbalgia cali- estudio fue realizado con un número reducido de participan-
ficaron su dolor 2/10 en EVA y los termogramas obtenidos tes, por lo que se propone la correlación de los resultados
no presentaron valores térmicos fuera de los rangos de con una muestra de población más grande.

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Tabla 4 Imágenes termográficas: se presentan la región Tabla 5 Imágenes termográficas: se presentan la región
anterior y posterior de cada sujeto de estudio del grupo anterior y posterior de cada sujeto de estudio del grupo
correspondiente a sujetos con lumbalgia correspondiente a sujetos sin lumbalgia
Sujetos con lumbalgia (PL) Sujetos sin lumbalgia (PS)

Folio Región lumbar: Región abdominal: Folio Región lumbar: Región abdominal:
músculos cuadrado músculos recto músculos cuadrado músculos recto
lumbar derecho e abdominal, oblicuo lumbar derecho e abdominal, oblicuo
izquierdo izquierdo y oblicuo izquierdo izquierdo y oblicuo
derecho derecho

PL AR

PS FB

PL DV

PS LL

PL KM

PS MP

PL MM

PS RM

PL MV

PS SR

Conclusión

La relación termográfica-dolor mostró una correlación de


intervención fisioterapéutica. Por otra parte, se considera
Pearson negativa para la región abdominal y una correlación
que serán necesarias futuras investigaciones que incluyan
positiva muy baja para la región lumbar; además, el índice
una valoración psicológica, indicadores microscópicos de
de significación estadística es mayor de 0,05 (IC); para
los tejidos evaluados, así como la validación de este estudio
este estudio y para esta población no se encontró relación
con una muestra mayor de pacientes.
entre el índice de dolor y la temperatura por regiones
musculares. Es necesaria una muestra poblacional más
grande para corroborar la afirmación. Por otra parte, la
termografía infrarroja mostró ser una herramienta con
la capacidad de detectar, en tiempo real, alteraciones Financiación
térmicas que presentan las zonas anatómicas potencial-
mente lesionadas, lo que da pauta para su utilización como El presente trabajo ha sido financiado por la Universidad
una herramienta en la valoración de una probable lesión Autónoma de Querétaro, Fondo de Proyectos Especiales de
en el tejido, así como para la evaluación del curso de la Rectoría [FOPER-2019-01032].

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D. Vigueras Becerril, A. Rosales Hernández, S.M. Chávez Monjarás et al.

Conflicto de intereses 12. Stephenson LA, Kolka MA. Thermoregulation in women. Exerc
Sport Sci Rev. 1993;21:231---62.
13. Kelly G. Body temperature variability (Part 1): a
Los autores refieren no tener conflicto de intereses relacio-
review of the history of body temperature and its
nado con el desarrollo de la presente investigación. variability due to site selection, biological rhythms,
fitness, and aging. Altern Med Rev. 2006;11:278---93,
Agradecimientos http://www.altmedrev.com/publications/11/4/278.pdf.
14. De Mouzon J, Testart J, Lefevre B, Pouly JL, Frydman R.
Agradecemos a la Universidad Autónoma de Querétaro por Time relationships between basal body temperature and ovu-
lation or plasma progestins. Fertil Steril. 1984;41:254---9,
el financiamiento, al maestro Miguel Ángel Pírez Lindoro por
http://dx.doi.org/10.1016/s0015-0282(16)47600-4.
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