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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS

R.A.C. Sobre El Artículo De Rodríguez-Terán Y Cotonieto-


Martínez

Nombre
Julie Stephany Portillo Mata

Número de cuenta
20092001470

Catedrático:
NORMAN ADOLFO SANCHEZ DUARTE

Materia
INTRODUCCION A LA ESPISTEMOLOGIA

Sección
1900

20 de abril del 2025


RESUMEN

La epistemología, como rama de la filosofía, se dedica al estudio del conocimiento


científico, sus fundamentos, métodos y validez. Su importancia radica en que permite
diferenciar el conocimiento científico del empírico, creando una estructura lógica y
replicable que asegura la veracidad del saber. Mientras que la gnoseología se centra en el
conocimiento común, adquirido por ensayo y error, la epistemología examina cómo se
genera el conocimiento válido a través del método científico. Inicialmente, la epistemología
era una disciplina de la filosofía con poca relevancia práctica, pero a partir del surgimiento
del positivismo lógico y el Círculo de Viena en 1924, se consolidó como una herramienta
clave para determinar qué se considera ciencia. Este grupo postuló que solo lo verificable
mediante la lógica y las matemáticas debía considerarse conocimiento científico. Sin
embargo, su enfoque excesivamente empirista fue criticado por limitar el alcance del
conocimiento. A pesar de esto, el positivismo y la epistemología contribuyeron al
desarrollo de métodos matemáticos y estadísticos en las ciencias sociales, como la
psicología. En este contexto, el método científico, que incluye observación, formulación de
hipótesis, experimentación y análisis, se convierte en la base fundamental para establecer
cualquier disciplina como ciencia, incluida la psicología.

La psicología ha tenido un desarrollo complejo como disciplina. Originalmente, se


concebía como el estudio del alma y, a lo largo del tiempo, evolucionó sus raíces filosóficas
en la antigua Grecia hasta convertirse en una ciencia experimental con Wilhelm Wundt en
1879. Sin embargo, la psicología ha estado fragmentada en diversas corrientes como el
estructuralismo, el conductismo, el psicoanálisis y el cognitivismo, cada una con su propio
enfoque metodológico, lo que ha dificultado su consolidación como una ciencia unificada,
la epistemología juega un papel esencial en la psicología al permitirle establecer
metodologías rigurosas y evitar prácticas pseudocientíficas. Las corrientes empiristas, como
la de Locke, sostienen que el conocimiento proviene de la experiencia sensorial, lo que
influyó en el surgimiento de la psicología experimental. Sin embargo, el empirismo tiene
limitaciones al centrarse exclusivamente en la experiencia y no considerar las estructuras
previas del conocimiento. En cambio, el racionalismo, defendido por pensadores como
Descartes y Platón, sostiene que el conocimiento se origina del razonamiento y de
estructuras mentales innatas, lo que subraya la capacidad de pensar como la base del
conocimiento científico. No obstante, el racionalismo a menudo pasa por alto la necesidad
de validación empírica. La psicología, al estar en medio de estas dos perspectivas, debe
integrar elementos de ambas para fortalecer su carácter científico. El concepto de ser
humano como un "animal racional" destaca que, aunque compartimos características con
otros seres vivos, nuestra capacidad para razonar, decidir y actuar conscientemente nos
distingue. Esto es precisamente lo que la psicología estudia, y por ello necesita desarrollar
métodos científicos adecuados para abordar y analizar la subjetividad humana.
En la actualidad, la psicología enfrenta lo que se denomina una "crisis epistemológica", ya
que está dividida entre enfoques cualitativos y cuantitativos, entre la necesidad de explicar
científicamente el comportamiento humano y la de comprenderlo desde una perspectiva
más interpretativa y cultural. Esta división genera una tensión constante que solo podrá
resolverse mediante una reflexión profunda sobre su epistemología. La solución propuesta
es que la psicología adopte plenamente el método científico como guía principal para
unificar sus diversas corrientes teóricas. Esto implica el uso de metodologías rigurosas y
basadas en evidencia que validen teorías y descartan prácticas pseudocientíficas. De esta
manera, la psicología podrá integrarse al cuerpo de las ciencias reconocidas y cumplir con
su función dentro de la cultura científica contemporánea. En conclusión, la epistemología
es fundamental tanto para formar nuevos profesionales como para actualizar a los que ya
están en ejercicio, ya que permite diferenciar las prácticas serias de aquellas sin base
científica, garantizando que la psicología contribuya realmente al bienestar humano.
ANALISIS

El artículo nos invita a reflexionar profundamente sobre uno de los principales desafíos de
la psicología: su estatus como ciencia y las dificultades epistemológicas que ha enfrentado
desde sus orígenes. Lo más destacado es cómo la epistemología, lejos de ser una teoría
abstracta, se presenta como una herramienta esencial para diferenciar el conocimiento
válido de la pseudociencia en el ámbito psicológico. Desde una perspectiva personal,
considera que la distinción clara entre gnoseología y epistemología es especialmente
valiosa, ya que a menudo se confunde, incluso en entornos académicos. Comprender que la
epistemología se enfoca en el conocimiento científico, a diferencia del conocimiento
empírico o cotidiano, permite situar a la psicología en un nivel de exigencia más alto, en el
que no basta con observar o experimentar, sino que es necesario validar y sistematizar los
resultados.

Uno de los aportes más significativos del artículo es el reconocimiento de la psicología


como una ciencia "epistemológicamente atormentada". Esta expresión me parece muy
acertada, ya que captura la esencia de la lucha constante de la psicología entre los enfoques
racionalistas y empiristas, lo cualitativo y lo cuantitativo, y la comprensión de la
subjetividad frente a la explicación de los comportamientos. Esta tensión no es negativa en
sí misma, pero sin una base epistemológica clara, puede generar dispersión, ambigüedad y
afectar la credibilidad científica. Además, la reflexión sobre cómo la psicología ha
atravesado cambios paradigmáticos a lo largo de la historia, desde el estructuralismo hasta
el cognitivismo, sin llegar a una definición consensuada de su objeto de estudio, subraya la
urgencia de adoptar una epistemología sólida. No se trata de eliminar la diversidad de
enfoques, sino de encontrar una base común en el método científico que permita evaluarlos,
contrastarlos e integrarlos de manera coherente, otro aspecto relevante del artículo es la
crítica a las prácticas pseudocientíficas en psicología. En un contexto donde proliferan
terapias sin evidencia y métodos sin base científica, la epistemología se erige como una
guía ética y metodológica. Este punto resuena especialmente en el ámbito profesional,
donde las decisiones de los psicólogos pueden tener un impacto profundo en la vida de las
personas. Por lo tanto, el énfasis en la práctica basada en evidencia no solo es una cuestión
académica, sino un imperativo ético. Además, la discusión sobre el raciocinio y la razón
como elementos distintivos del ser humano es crucial. Esta parte del artículo, influenciada
por el pensamiento de Descartes, me parece relevante porque resalta que el conocimiento
no solo se construye a partir de lo sensorial, sino también a través de la reflexión lógica y
crítica. La psicología, como ciencia que estudia el comportamiento y la mente, debe
apoyarse en esta dualidad para interpretar la experiencia humana de manera integral.

No obstante, considero que uno de los mayores desafíos para consolidar la psicología como
ciencia no solo es epistemológico, sino también social. A pesar de los avances en
investigación y formación académica, la psicología aún enfrenta prejuicios, desinformación
y una falta de reconocimiento como una ciencia "dura". Esto puede deberse a la
complejidad de su objeto de estudio, la mente humana, que no siempre permite la
replicación exacta ni el control de variables como en las ciencias naturales. En este sentido,
la epistemología no solo debe servir como fundamento teórico, sino también como una
estrategia para comunicar el valor científico de la psicología a otros campos y a la sociedad
en general. El artículo no solo informa, sino que también invita a reflexionar sobre el papel
que la epistemología debe jugar en la formación de los psicólogos. Es esencial que los
futuros profesionales no solo aprendan técnicas y teorías, sino que comprendan el porqué
de su aplicación, las condiciones que las validan y los límites de su eficacia. Solo de esta
manera, la psicología podrá seguir evolucionando como una ciencia legítima,
comprometida con el conocimiento riguroso y el bienestar humano.
COMENTARIO

El artículo me resultó sumamente relevante y enriquecedor, especialmente porque aborda


un tema que suele ser olvidado en la formación académica: la epistemología como base
para validar la psicología como una disciplina científica. Frecuentemente, en los estudios de
psicología se enseña sobre las diferentes corrientes y técnicas, pero se omite la pregunta
fundamental: ¿qué hace que la psicología sea considerada una ciencia? ¿Cuáles son los
principios que respaldan su credibilidad? Este texto responde a esas interrogantes con un
enfoque claro, crítico y bien fundamentado. Un aspecto que me llamó particularmente la
atención fue cómo el artículo distingue entre gnoseología y epistemología. Esta distinción
es clave porque ayuda a entender que no todo conocimiento puede ser clasificado como
científico. En un mundo saturado de información y pseudociencia, ser capaz de diferenciar
entre lo que es simplemente una creencia o sensación y lo que está respaldado por el
método científico es crucial. Esto es especialmente relevante en la psicología, ya que
muchas de sus prácticas han sido influenciadas por enfoques sin evidencia empírica.

En este sentido, el artículo enfatiza algo fundamental: la psicología no puede considerarse


una ciencia si no pasa por el examen riguroso de la epistemología. La validez de sus
métodos, teorías y prácticas depende de su capacidad para generar conocimiento que sea
comprobable, replicable y útil para la sociedad. No basta con tener buenas intenciones
terapéuticas o usar métodos populares si estos no están basados en principios científicos.
Esta es una advertencia no solo para los académicos, sino también para los profesionales
que ejercen sin un respaldo sólido. También me pareció interesante cómo el artículo
describe la evolución histórica de la psicología, mostrando cómo pasó de ser un estudio del
alma en la antigua Grecia a convertirse en una ciencia experimental con Wundt. Sin
embargo, lo más impactante es la constatación de que, a pesar de estos avances, la
psicología sigue enfrentando una crisis epistemológica. La presencia de múltiples escuelas
teóricas, muchas veces contradictorias entre sí, ha provocado que la disciplina se vuelva
fragmentada, lo que debilita su posición como ciencia frente a otras áreas, otro aspecto
importante que destaco es la discusión sobre el empirismo y el racionalismo. Ambas
corrientes han influido en la psicología, pero ninguna ofrece una solución completa por sí
sola. El empirismo valora la experiencia, pero puede caer en la subjetividad, mientras que
el racionalismo se enfoca en el pensamiento lógico, pero a veces se aleja de la realidad
viva. La psicología, por tanto, necesita encontrar un equilibrio entre ambos enfoques, y la
epistemología puede ser la herramienta para lograrlo. Desde una perspectiva personal, creo
que el artículo logra conectar perfectamente la teoría con las implicaciones prácticas. No se
limita a la filosofía abstracta, sino que aterriza sus ideas al señalar cómo la falta de una base
epistemológica sólida impacta directamente en la práctica profesional. Muchos psicólogos,
especialmente en contextos con formación deficiente, aplican técnicas sin un fundamento
científico, lo que puede causar más daño que beneficio.
Por eso considero fundamental la propuesta de fortalecer la formación epistemológica
desde los primeros años de estudio, además, el artículo me llevó a reflexionar sobre la
epistemología no solo como una herramienta para validar científicamente el conocimiento,
sino también como una forma de fomentar el pensamiento crítico. Un psicólogo con una
sólida formación epistemológica será más consciente de sus propios límites, más capaz de
cuestionar lo que aprende y más responsable al aplicar sus conocimientos. Esto no solo
fortalecerá la psicología como ciencia, sino que también dignificará su rol como profesión.
El artículo no solo informa, sino que invita a una reflexión profunda sobre la importancia
de la epistemología: no es un lujo académico ni una asignatura opcional, sino una necesidad
urgente para consolidar una psicología científica, crítica y socialmente responsable.

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