Radios comunitarias, alternativas y populares en América
Latina
Distintas experiencias de radios comunitarias, alternativas y populares se
fueron gestando en toda la región de Latinoamérica a partir de la Segunda
Guerra Mundial. A fines de los años 40, surgieron las primeras transmisiones
de radio libres con una impronta religiosa. Tenían como objetivo la
transmisión de los Evangelios y algunos temas educativos. También,
sirvieron para promover el desarrollo agrícola. Luego, aparecieron múltiples
experiencias con distintas formas y matices, relacionadas a diferentes
organizaciones y comunidades. En un inicio, no había forma de clasificarlas;
eran formas libres no comerciales de radiodifusión y se solían denominar
con nombres de los propios actores que las llevaban a cabo, como por
ejemplo “radios mineras”. Hubo dos espacios institucionales claves que
sirvieron al desarrollo del medio desde fines de los años 40 hasta mediados
de los años 70: por un lado, la Iglesia católica, y por el otro, los gremios
mineros. A mediados de los 70 se suman a este mapa de radios las
denominadas “radios insurgentes”. Caracterizadas por la clandestinidad,
fueron medios de comunicación producidos por guerrillas centroamericanas,
que tenían objetivos políticos y militares. Un ejemplo de este tipo de radio
fue Radio Rebelde (1958) en Cuba. Las radios de este tipo, se fueron
difundiendo y multiplicando por todo el continente como herramientas de
movilización social y revolucionaria, y de difusión de temas específicos de
las comunidades. Micrófono: el símbolo de la radio . Las experiencias de
radiodifusión comunitarias en Argentina y América Latina tuvieron que
aprender a convivir y resistir los gobiernos dictatoriales de la década del 70,
época signada por la censura, persecución, tortura y los secuestros hacia
aquellas personas que intentaban comunicar y expresarse con puntos de
vista diferentes a los que tenía el gobierno de aquel entonces. Por tal
motivo, en Argentina, el surgimiento de las emisoras de radios comunitarias
tuvieron un efecto tardío y recién, en 1982, con la apertura democrática
comenzaron a aparecer (o a ser visibles) los primeros proyectos de radios
con Frecuencia Modulada (FM) de corto alcance. Algunos especialistas en el
tema coinciden que 1987 fue el año clave que marcó el inicio de la historia
de las radios comunitarias, sobre todo en la frecuencia FM. Después de un
largo período de amordazamiento a la libertad de expresión, fue necesario
esperar entre cuatro y cinco años para que el género pueda surgir
masivamente. Otra de las causas que permitieron este desarrollo tardío
fueron los elevados costos que aún conllevaba la producción de un radio de
Amplitud Modulada (AM), ya que hasta la década de los 80 no ingresó al
país tecnología de FM. Teniendo en cuenta estas condiciones, en la década
de los 80 se comienza a hablar de medios de comunicación comunitarios.
Sin embargo, la legislación del momento no permitía dar licencias a medios
pertenecientes a la sociedad civil, por lo que resultaba imposible ejercer el
derecho a la comunicación en un marco de legalidad. No obstante,
existieron dos hitos fundamentales en este período para el reconocimiento
del campo de la comunicación comunitaria. En 1981, la Unesco edita un
documento que recupera estudios y proyectos de la década del 70 relativos
a la comunicación comunitaria. Este informe se centra en los problemas del
acceso y la participación. Además, caracteriza a los medios de
comunicación comunitaria como herramientas para el desarrollo. El segundo
hito es en 1983 en Canadá, con la fundación de Asociación Mundial de
Artesanos de Radios Comunitarias (Amarc). Otro hecho importante en
nuestro país fue la creación en 1985 de la carrera de Ciencias de la
Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, con una orientación en
comunicación comunitaria. De este modo, se institucionalizó el área dentro
del campo académico, lo que permitió diversas investigaciones, estudios,
producciones y sistematizaciones. Durante los años 90, el modelo
neoliberalista acarreó el achicamiento del Estado, el ajuste y la privatización
de los medios de comunicación, lo que permitió la conformación de
monopolios mediáticos. La inestabilidad económica de ese entonces causó
que muchas radios comunitarias dejen de existir. Amarc es una organización
no gubernamental internacional al servicio del movimiento de la radio
comunitaria, que agrupa cerca de 4000 miembros y asociados en más de
130 países. Su objetivo es apoyar y contribuir al desarrollo de la radio
comunitaria y participativa de acuerdo con los principios de solidaridad y la
cooperación internacional. En el Consejo Internacional de Amarc, se
encuentran representados todos los continentes. Como consecuencia de la
debilitación del tejido social luego de la crisis de 2001, aparece un nuevo
tipo de asociación: la Organización No Gubernamental (ONG), que cambia el
mapa de las organizaciones sociales existentes. Sus objetivos eran contener
a los sectores sociales en los lugares donde el Estado había desaparecido,
por tal motivo ayudan a desocupados, a los comedores populares, etc. De
esta manera, lo comunitario se asoció a la supervivencia y se vendió en los
medios de comunicación hegemónicos como una mercancía más. ¿Sabías
que...? Muestra distribuida por la editorial Comunicación comunitaria 1 28 El
Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco) es la organización que
agrupa las radios comunitarias y populares de la República Argentina.
Cuenta con 91 asociaciones en todo el territorio nacional. Logo del Farco
¿Sabías que...? En el año 2004, se crea la Coalición para un Radiodifusión
Democrática, integrada por organizaciones sociales y de derechos humanos,
gremios y el Foro Argentino de Radios Comunitarias (Farco). Esta coalición
crea los 21 puntos por el derecho a la comunicación que fueron objeto de
numerosas asambleas, foros y debates a nivel nacional. En agosto de 2005,
el entonces presidente Néstor Kirchner sancionó la Ley Nº 26.023, que
revocaba el artículo 45 de la Ley Nº 22.285, que impedía la concesión de
licencias a organizaciones sin fines de lucro. En 2006, con la Resolución Nº
753/2006 se reconoció a las radios comunitarias como medios de bien
público y se les otorgó un permiso provisorio hasta regular su habilitación.