Guía para fichas de lectura
Nombre alumno/a: Emily Contreras González
Fecha: 01 de abril, 2025
1. ¿Del/os texto/s leído/s, qué te gustaría preguntarle al autor?
- ¿Cómo se puede sostener la práctica de mindfulness en el tiempo sin que pierda su
autenticidad o se transforme en una rutina vacía?, este cuestionamiento me causa interés
dado que en el texto se menciona -en una de las experiencias reales del centro de meditación-
que se “cultivaba el mindfulness” a través de las actividades cotidianas, diferenciándose de los
patrones previos que han sido acostumbrados a una falta de atención y suma reactividad; no
obstante, ¿qué tan expuesta puede estar esta “transformación de dinámicas” a convertirse en
una monotonía o en un “cumplir por costumbre”? -de todas formas, creo sospechar que la
respuesta tendrá que ver con la conciencia y su capacidad de atender y sostener los eventos
a medida que emergen, más que practicar el mindfulness sin atención-.
- ¿Qué desafíos éticos implica enseñar mindfulness en contextos clínicos, educativos o
laborales?, esta pregunta nace de mi curiosidad de cómo llevar a cabo los beneficios del
mindfulness en variados contextos sociales. Si bien estas dinámicas las hemos practicado
colectivamente durante el curso, me parece interesante profundizar cómo sería adaptarlo -
pedagógicamente hablando- para que cubra los diversos contextos a nivel sociocultural,
emocional, ideológico, entre otros que pueden visualizarse en ambientes clínicos-educativos-
laborales; utilizándose como una herramienta colectiva para el aprendizaje tanto emocional
como cognitivo de cada une de les participantes.
2. Haz una reflexión tomando algún tema del/os texto/s (utiliza uno o dos conceptos
principales) que te haya resultado de interés o que haya sido de utilidad para ti durante
esta semana. (máx. 1 plana)
Uno de los conceptos que más me llamó la atención fue el eje central del mindfulness como
“conciencia plena”, entendiéndola en la capacidad de observar los eventos, pensamientos,
emociones y sensaciones sin juicio, así como observar nuestra propia experiencia tal como se da en
el momento presente. Genuinamente -tal como mencioné en mi presentación de la primera sesión del
curso- creo que es tanto interesante como urgente el llevar a cabo poder ser “plenamente conciente”,
más en un contexto en donde muchas veces vivimos en automático; saturados de estímulos,
responsabilidades y acción-reacción constante.
Desde que me he adentrado al curso, durante estas semanas he notado cómo pequeñas prácticas de
atención plena (por ejemplo, hacer una pausa antes de responder un mensaje o tomar conciencia de
mi respiración antes de estudiar/antes de realizar una actividad que me genere un esfuerzo cognitivo)
han generado un cambio significativo tanto en mi estado emocional emergente como en mi
concentración posterior. El texto menciona que practicar mindfulness no busca controlar aquello que
pensamos-sentimos, sino cambiar la relación que tenemos con nuestras experiencias internas; dicho
extracto fue de utilidad para mí en tanto logré observar ciertas emociones -como la ansiedad por
cumplir con todo- y pude responder a las experiencias de manera más clara a la par que conciente,
en lugar de reaccionar automáticamente. La presión de la reactividad en mí influía en mis decisiones
sin que yo lo notara y tomar un momento para observar lo que siento sin juicio, me ayudó a calmar la
pre-disposición que tenía del evento que suponía un estresor para mí.
Otro concepto que me pareció interesante fue la actitud de “mente de principiante” para la práctica de
mindfulness, refiriendo a la cualidad conciente de ver las cosas desde una mirada fresca y curiosa,
invitando a percibir cada experiencia como si fuera la primera vez. Dicha perspectiva me ayudó a
replantear un suceso recurrente con el que chocaba las últimas semanas: la frustración que me
invade al leer textos teóricos complejos de mi carrera. Las últimas semanas he intentado -en vez de
acercarme a la lectura desde el agotamiento o de “tener que abarcar obligatoriamente el mayor
contenido y entendimiento posible”- aproximarme desde una actitud más abierta y curiosa, lo cual
hizo que el proceso se sintiera menos pesado, e incluso disfrutase la lectura en un aprendizaje
significativo. Esta disposición deliberada de abandonar los prejuicios o expectativas rígidas se
complementó con la práctica del concepto anterior, es decir, logré llevar a cabo una “pausa” para ser
conciente de lo que ocurre en mi mundo interno sin juzgar, a la par de que tuve la oportunidad de
permitirme sorprenderme con el estudio. Esta combinación de ambos conceptos me resulta
interesante en conjunción con poderosa; siendo una herramienta para enfrentar los desafíos
cotidianos con más presencia, curiosidad y compasión. En lo personal, dicho re-enfoque me ayudó a
transitar unas semanas exigentes desde una actitud más reflexiva, más amable conmigo misma y
más conectada con el momento presente.