SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA
BENEMÉRITA ESCUELA NACIONAL DE MAESTROS
CURSO: ATENCIÓN Y PREVENCIÓN DE LA
VIOLENCIA ESCOLAR Y DE GÉNERO.
ALUMNO/A: VALERIA FLORES FLORES
DOCENTE DEL CURSO: ALEJANDRA FIERRO
JARAMILLO
GRUPO 3º 6
INFORME SOBRE LA VIOLENCIA EN LA PRÁCTICA
DOCENTE
MAYO 2025.
INTRODUCCIÓN
La violencia escolar se presenta como una problemática compleja y
multifactorial; se observa que las manifestaciones más frecuentes de esta
violencia entre los alumnos son de carácter físico y verbal. Santana Sánchez,
A. K. (2024). Violencia escolar y sus manifestaciones en la escuela primaria.
Revista Construyendo Paz Latinoamericana, 19, 1-12.
Estas conductas agresivas no surgen de manera aislada en el entorno
escolar, sino que, en muchos casos, son reflejo de dinámicas y aprendizajes
previos adquiridos en otros contextos sociales en los que los menores se
desenvuelven.
La presencia de estas formas de violencia dentro de la escuela primaria
impacta negativamente en la creación de un ambiente de convivencia
pacífica y respetuosa, esencial para el desarrollo integral de los estudiantes.
La dificultad para establecer relaciones positivas y seguras entre los alumnos
se ve incrementada por la persistencia de modos de convivencia y conducta
violentas. Por ello aplicamos un cuestionario durante nuestra segunda
intervención de prácticas del 28 de Abril al 09 de Mayo; para así poder
identificar las prácticas de violencia, comprender las raíces , y así para poder
implementar estrategias efectivas que promuevan la resolución pacífica de
conflictos y la construcción de una cultura de paz en la interacción de la
comunidad escolar.
CUESTIONARIO.
Nombre:
Lee cada pregunta con atención y subraya con qué frecuencia te ha pasado o
has visto que pasa.
1. ¿Alguna vez alguien te ha empujado o jalado fuerte sin querer jugar?
Casi siempre
A veces
Casi nunca
2. ¿En educación física los niños y las niñas pueden participar en los mismos
juegos?
Casi siempre
A veces
Casi nunca
3. ¿Alguna vez te has sentido mal o diferente porque tus costumbres no son
iguales a las de los demás?
Casi siempre
A veces
Casi nunca
4. ¿Te sientes seguro y escuchado al participar en clase?
Casi siempre
A veces
Casi nunca
5. ¿Alguna vez alguien te ha dicho apodos o nombres que no te gustan?
Casi siempre
A veces
Casi nunca
El sustento teórico que utilice para la elaboración del cuestionario fue ,
basándome en la teoría de Johan Galtung que revisamos en clase; que nos
explica la estructura de la violencia a través de la metáfora del iceberg,
distinguiendo tres tipos principales: violencia directa, cultural y estructural.
La violencia directa, es un poco mas visible y evidente, se manifiesta en
conductas y comportamientos. La violencia cultural, es menos visible, se
refiere a los aspectos de la cultura que legitiman la violencia. Finalmente, la
violencia estructural, la más compleja, se origina en las estructuras sociales,
políticas y económicas que impiden la satisfacción de las necesidades
básicas.
Que aunque es complejo lograr que la comunidad escolar pueda identificar la
violencia de manera explicita; de manera intencional elaboramos las
preguntas del cuestionario de forma contextualizada, al lenguaje de los
estudiantes; donde ellos pudieran reconocer la violencia en su vida cotidiana
en sus acciones,,expresiones,interacciones o reacciones englobado los tres
tipos de violencia ya mencionados.
INTERPRETACIÓN
Total de estudiantes: 25
Interpretación:
El 80% de los estudiantes experimentan con frecuencia ser empujadas o
jaladas fuerte sin que sea parte de un juego y el 20 % nunca ha vivido esta
situación.
Total de estudiantes: 25
Interpretación:
El 100% de los estudiantes perciben que en las clases de educación física,
los niños y las niñas casi siempre tienen la oportunidad de participar en los
mismos juegos.
Total de estudiantes: 25
Interpretación:
El 72% de los estudiantes experimenta con frecuencia sentirse mal debido a
que sus costumbres no coinciden con sus demás compañeros el 28% indicó
que aveces se han sentido diferentes por no compartir las mismas
costumbres.
Total de estudiantes: 25
Interpretación:
El 40% de los estudiantes con frecuencia se sienten seguros y escuchados
al participar en clase; el 44% de los estudiantes aveces sienten confianza al
participar y 16% nunca se sienten seguros ni escuchados y al participar en
clase.
Total de estudiantes: 25
Interpretación:
El 60% de los estudiantes con frecuencia han experimentado indican que
alguien les ha dicho apodos o nombres que no les gustan, 20% muy pocas
veces y el 20% no han experimentado que les pongan algún apodo o nombre
que les cause desagrado.
CONCLUSIONES.
Las observaciones presentadas revelan una serie de experiencias
significativas relacionadas con la violencia escolar entre los estudiantes. En
primer lugar, se identifica que una proporción considerable, el 80%,
experimenta con frecuencia agresiones físicas no lúdicas, como ser
empujados o jalados con fuerza. Esto sugiere la presencia de dinámicas de
interacción física inapropiadas que requieren atención.
Para abordar las agresiones físicas, se podrían implementar programas de
resolución pacífica de conflictos y promover la conciencia sobre el impacto
del comportamiento agresivo.
En contraste, la percepción unánime de los estudiantes indica un entorno
inclusivo en las clases de educación física, donde la participación en los
juegos es equitativa entre niños y niñas. Este dato resalta una práctica
positiva dentro del ámbito escolar que fomenta la igualdad de oportunidades.
Por otro lado, una parte importante del alumnado, el 72%, manifiesta sentirse
mal con frecuencia debido a diferencias en sus costumbres con las de sus
compañeros, mientras que un 28% lo experimenta ocasionalmente. Esto
señala la necesidad de abordar la diversidad cultural y promover la
comprensión y el respeto mutuo para evitar sentimientos de exclusión.
Fomentar la inclusión y el respeto por la diversidad cultural a través de
actividades educativas y espacios de diálogo podría mitigar los sentimientos
de malestar relacionados con las diferencias de costumbres.
En cuanto a la seguridad y la escucha en el aula, los datos muestran una
distribución variada: un 40% se siente seguro y escuchado con frecuencia, un
44% a veces, y un 16% nunca experimenta esta sensación al participar. Esta
situación subraya la importancia de fortalecer las estrategias pedagógicas
que fomenten un ambiente de confianza y apertura donde todos los
estudiantes se sientan valorados y seguros para expresar sus opiniones.
Para aumentar la seguridad y la participación en el aula, se podrían
implementar metodologías que fomenten la escucha activa, la empatía y la
validación de las experiencias de los estudiantes.
Finalmente, la experiencia de recibir apodos o nombres desagradables es
común para el 60% de los estudiantes, mientras que un 20% lo ha vivido muy
pocas veces y otro 20% nunca. Esta forma de agresión verbal resalta la
necesidad de implementar intervenciones que promuevan el respeto en la
comunicación y erradiquen el uso de lenguaje ofensivo.
Finalmente, para contrarrestar el uso de apodos ofensivos, se podrían
realizar campañas de sensibilización sobre el impacto del lenguaje y
establecer normas claras de convivencia que promuevan el respeto verbal.
La combinación de estas estrategias, adaptadas a las necesidades
específicas del contexto escolar, podría contribuir significativamente a la
construcción de una cultura de paz duradera.
La violencia en las aulas no solo impacta a las víctimas directas, sino que
también genera un ambiente de temor e inseguridad que puede afectar a
todo el alumnado. Los estudiantes que presencian actos de violencia pueden
experimentar ansiedad, estrés y dificultades para concentrarse, lo que a su
vez repercute en su rendimiento académico y su desarrollo socioemocional.
Además, la normalización de conductas violentas puede perpetuar ciclos de
agresión y dificultar la construcción de relaciones saludables y respetuosas.
Concientizar al alumnado sobre la importancia de erradicar la violencia es un
paso crucial hacia la creación de una cultura de paz dentro de la escuela.
Esto implica educar a los estudiantes sobre las diferentes formas de violencia,
sus causas y consecuencias, así como fomentar la empatía, el respeto y la
resolución pacífica de conflictos. Al comprender el impacto negativo de la
violencia, los alumnos pueden convertirse en agentes activos de cambio,
promoviendo un ambiente escolar seguro, inclusivo y respetuoso para todos.
También debe abordar la importancia de la comunicación asertiva, la escucha
activa y la búsqueda de ayuda cuando se presencian o se experimentan
situaciones de violencia.