Bianca Chica cordero
Unidad Educativa Educa Mundo
Curso: 9 no a
Paralelo: A
Educación virtual: Creando espacios afectivos, de
convivencia y aprendizaje en tiempos de COVID-19
La suspensión de clases presenciales ante la pandemia del COVID-19, ha llevado a los
docentes a enfrentar nuevos desafíos. La situación actual ha convertido a todos los
estudiantes en personas vulnerables a un sinnúmero de situaciones. El docente debe
hacer frente a estos escenarios no solo con las capacitaciones e innovaciones en la
enseñanza virtual, se requiere ser más asertivo y empático. El ser humano aprende
mediante sus emociones y adecuando el uso de herramientas de videoconferencia se
logra un acercamiento en el frío entorno virtual, procurando evitar el abandono de las
clases por parte de los estudiantes, trasmitiendo los contenidos con calidez, motivación
y afectividad para dar continuidad al proceso educativo.
(Cáceres-Piñaloza, may 7, 2020)
Ante el cese de actividades académicas anunciadas el 12 de marzo del 2020 por
la ministra de Educación Monserrat Creamer , la comunidad educativa se mantuvo en
1
jaque, hasta que el 16 de marzo la ministra presentó el Plan Educativo Covid-19 , el cual
contiene los lineamientos para docentes, directivos, administrativos, Departamentos de
Consejo Estudiantil (DECE) y las Unidades Distritales de Apoyo a la Inclusión (UDAI)
en la educación fiscal de la Sierra y Amazonía , mientras que por su parte la Secretaria
de Educación del Distrito Metropolitano de Quito también se hacía presente con
los Lineamientos para la implementación del Plan Educativo Municipal ante la
declaratoria de emergencia Covid-19 , ambos con la finalidad de garantizar la educación
y fue así como el sector educativo se acogió a la modalidad del teletrabajo, y a su vez
sumándose a esta medida la educación privada y asimismo la Educación Superior.
La ciudadanía aún no contemplaba la nueva realidad a la que tenían que
enfrentarse estudiantes y docentes. Se pensaba que la emergencia sanitaria no duraría
más de un par de semanas, pero la situación fue diferente, y el Ministerio de Educación
enfatizó la fecha de finalización del ciclo escolar Sierra y Amazonía para el 30 de junio
del 2020, la cual concluirá de manera no presencial.
Ya acostumbrados a la modalidad presencial, para quienes se han acogido a ella
por un largo tiempo, resulta difícil la adaptación a la virtualidad. La negación, la
frustración y el miedo al fracaso son los primeros síntomas ante este dilema. Para
apaciguar este malestar en los docentes, las autoridades de las instituciones educativas
tienen la responsabilidad de convocar a los docentes a las capacitaciones del uso de
plataformas virtuales y herramientas tecnológicas para hacer más llevaderas estas tareas
y también, en portales como YouTube es posible capacitarse en temas de entornos
virtuales de forma autodidacta.
2
Vale agregar que la educación online no consiste únicamente en cargar y
descargar archivos de una plataforma virtual, radica en la búsqueda de estrategias
didácticas, las cuales deben ser de fácil comprensión y de este modo los estudiantes
afiancen los contenidos.
Además, la convivencia por parte del estudiantado y los docentes está limitada al
uso de medios digitales, a los cuales se puede sacar bastante provecho. El uso de
programas o aplicaciones para videoconferencia como Zoom, Skype, WhatsApp,
Facebook Live entre otras, pueden integrar a comunidades virtuales de aprendizaje -en
este caso a un aula de clase-, permitiendo a los estudiantes compartir ideas,
experiencias, sugerencias, dudas y conocimientos de su entorno.
La educación online presenta flexibilidad de horarios , y es una de sus más
grandes ventajas, pero debe ser vulnerada por el cambio repentino de educación
presencial a educación virtual, “exigiendo” con cierta frecuencia a los estudiantes a
participar en clases, foros, conversatorios, en horarios y espacios virtuales establecidos
y previamente planificados por el docente. En las reuniones no corresponde tomar en
cuenta la asistencia y menos aún otorgar una puntuación a la participación estudiantil.
Todo contenido de videoconferencia debe ser obligatoriamente grabado y socializado
para su posterior uso, como fuente de consulta y apoyo para los estudiantes.
La razón de no otorgar valoración de índole sumativa es simple, no todos los
estudiantes tienen a su entera disposición los dispositivos electrónicos y/o internet [6],
dificultando su asistencia a las clases virtuales. Si se otorgase una puntuación, generará
3
en los estudiantes sentimientos negativos al no poder participar. Por ello, al crear estos
espacios virtuales de convivencia y afectividad el docente debe ser comprensivo, como
dice el adagio popular, “nadie sabe lo de nadie” y la realidad social, familiar,
económica, etc., que atraviesa cada uno de los estudiantes nos es desconocida.
Las actividades de acompañamiento virtual no solamente clarifican el
entendimiento de los contenidos, aportan en su desarrollo afectivo, en los importantes
contenidos actitudinales, los cuales son la base de la formación en valores,
conjuntamente crean un ambiente motivador, de interés y compromiso.
Las prácticas de comunicación sincrónica (interacción en tiempo real) deberían
tener una duración de entre 20 a 30 minutos, puesto que si es prolongada declinará la
atención y el interés por la actividad y, sobre todo, es importante que el docente se
familiarice con el equipo, el programa y las interfaces de audio, video, chat, etc., que
contiene. Hay que tomar en cuenta que los estudiantes no solamente estudian una sola
asignatura, varían de acuerdo a la etapa educativa en la que se encuentren matriculados,
por ello es vital la planificación.
. (Piñaloza, 02 de mayo de 2020)
Fuentes bibliográficas:
4
[Link]
[Link]
[Link]