La importancia de la ergonomía en el trabajo de oficina
La ergonomía es una disciplina que estudia la adaptación del trabajo a las capacidades y
limitaciones del ser humano, con el fin de optimizar el bienestar de las personas y el rendimiento
laboral. En los entornos de oficina, donde predominan las tareas sedentarias y el uso intensivo
de computadoras, la ergonomía cobra una relevancia especial para prevenir trastornos
musculoesqueléticos y otros problemas de salud.
Una mala postura, el uso prolongado de sillas inadecuadas, pantallas mal ubicadas o la ausencia
de pausas activas son factores comunes que pueden generar molestias, fatiga visual, dolores de
espalda, cuello o muñecas, y a largo plazo, condiciones crónicas como el síndrome del túnel
carpiano o lumbalgias.
Aplicar principios ergonómicos en la oficina implica intervenir en diferentes niveles. Uno de ellos
es el diseño del puesto de trabajo, que debe considerar aspectos como la altura y tipo de silla, la
ubicación del monitor (a la altura de los ojos y a una distancia de entre 50 y 70 cm), la posición
del teclado y del ratón, y la iluminación adecuada para evitar reflejos o fatiga ocular.
Además del mobiliario, es fundamental promover hábitos saludables. Realizar pausas activas
cada 1 o 2 horas ayuda a movilizar las articulaciones, reducir la tensión muscular y mejorar la
circulación. Estas pausas no solo benefician físicamente, sino que también aumentan la
concentración y reducen el estrés.
La ergonomía también contempla factores psicosociales. Un ambiente de trabajo saludable no
solo depende del aspecto físico, sino también de la carga mental, la organización del tiempo, la
comunicación entre compañeros y el apoyo de los líderes. Una mala gestión de estos aspectos
puede generar fatiga mental, desmotivación y aumento del ausentismo.
En resumen, la ergonomía en oficinas no es un lujo, sino una necesidad para preservar la salud
de los trabajadores y mejorar la productividad. Su implementación debe ser parte de una
estrategia integral de seguridad y salud en el trabajo, en la que se involucren empleadores y
empleados para construir entornos más seguros, cómodos y eficientes.