Fiebre en Pediatría para estudiantes de octavo
semestre de medicina Universidad Libre de Cali.
Dr Ricardo Yepez. Agosto de 2024.
Contenido
Fiebre en Pediatría para estudiantes de octavo semestre de medicina Universidad Libre de
Cali. ............................................................................................................................... 1
Definición de Fiebre ..................................................................................................... 2
Valores de Temperatura para Diagnóstico de Fiebre ........................................................ 3
Recomendaciones sobre la Técnica de Toma de Temperatura con Termómetro de Mercurio
y Digital ...................................................................................................................... 4
Fiebre: Ventajas y Desventajas Fisiológicas .................................................................... 7
Fisiopatología de la Fiebre ............................................................................................ 9
Semiología de la Fiebre .............................................................................................. 12
Patrones de Fiebre ..................................................................................................... 14
Etiología del Síndrome Febril Prolongado ..................................................................... 16
Escalas de Valoración de la Fiebre: YIOS y Escala de Yale .............................................. 19
Uso de Ayudas Diagnósticas en el Niño con Fiebre ....................................................... 21
Indicaciones de Hospitalización en Niños y Adolescentes con Fiebre ............................. 24
Generalidades sobre el Manejo No Farmacológico de la Fiebre ...................................... 26
Manejo Farmacológico de la Fiebre ............................................................................. 28
Conclusiones y recomendaciones finales .................................................................... 31
Definición de Fiebre
La fiebre es un signo clínico frecuente en pediatría, caracterizado por un aumento de la
temperatura corporal por encima de los valores normales debido a un reajuste del punto de
ajuste hipotalámico, generalmente en respuesta a infecciones, enfermedades inflamatorias,
o trastornos autoinmunes. La temperatura corporal normal en niños varía según el método de
medición, pero generalmente se acepta que una temperatura rectal mayor a 38 °C (100.4 °F)
indica fiebre.
Definición de Febrícula
La febrícula es un término utilizado para describir un aumento leve y persistente de la
temperatura corporal que no alcanza el umbral para ser clasificado como fiebre. En pediatría,
la febrícula generalmente se define como una temperatura corporal que oscila entre 37.5 °C y
38 °C cuando se mide por vía rectal, o 37.8°C vía axilar.
Definición de Hipertermia
La hipertermia se refiere a un aumento anormal de la temperatura corporal que no está
mediado por un reajuste del punto de ajuste hipotalámico. A diferencia de la fiebre, la
hipertermia resulta de un fallo en los mecanismos termorreguladores del cuerpo, como en
casos de exposición prolongada al calor o en síndromes hipermetabólicos.
Definición de Hiperpirexia
La hiperpirexia es una forma extrema de fiebre, con temperaturas corporales generalmente
superiores a 41.5 °C (106.7 °F). Este estado es raro pero clínicamente significativo, ya que se
asocia con un mayor riesgo de daño cerebral y fallo multiorgánico. La hiperpirexia puede
ocurrir en el contexto de infecciones severas, como la sepsis, o en trastornos del sistema
nervioso central. Su manejo implica intervenciones agresivas para reducir la temperatura y
tratar la causa subyacente.
Valores de Temperatura para Diagnóstico de Fiebre
El diagnóstico de fiebre varía según el sitio anatómico donde se realiza la medición de la
temperatura. A continuación, se detallan los valores de temperatura para el diagnóstico de
fiebre utilizando los métodos más comunes: rectal, axilar y sublingual.
1. Temperatura Rectal
• Valor de referencia para fiebre: ≥38.0 °C (100.4 °F)
• Razonamiento: La temperatura rectal es el método más preciso para evaluar la
temperatura corporal central.
2. Temperatura Axilar
• Valor de referencia para fiebre: ≥37.5 °C - 38.0 °C (99.5 °F - 100.4 °F)
3. Temperatura Sublingual (Oral)
• Valor de referencia para fiebre: ≥37.8 °C (100.0 °F)
Recomendaciones sobre la Técnica de Toma de Temperatura con
Termómetro de Mercurio y Digital
La medición de la temperatura corporal es un procedimiento esencial en la práctica médica,
particularmente en pediatría, donde la fiebre es un signo clínico común. A continuación, se
detallan las recomendaciones sobre la técnica de toma de temperatura utilizando
termómetros de mercurio y digitales en diferentes sitios anatómicos, con énfasis en la
elección del sitio ideal y el más práctico para la medición.
Tipos de Termómetros
Termómetro de Mercurio
El termómetro de mercurio es un dispositivo clásico utilizado para la medición de la
temperatura corporal. Su funcionamiento se basa en la expansión del mercurio dentro de un
tubo de vidrio en respuesta al calor corporal. Aunque preciso, su uso ha disminuido debido a
preocupaciones ambientales y de seguridad, ya que el mercurio es tóxico en caso de rotura
del termómetro.
Termómetro Digital
El termómetro digital ha reemplazado en gran medida al termómetro de mercurio en la
práctica clínica. Este dispositivo mide la temperatura corporal a través de un sensor
electrónico que detecta el calor y lo convierte en una lectura digital. Los termómetros
digitales son rápidos, seguros, y fáciles de usar, lo que los hace adecuados para todos los
grupos de edad.
Sitios Anatómicos para la Medición de la Temperatura
La precisión de la medición de la temperatura varía según el sitio anatómico utilizado. Los
sitios más comunes incluyen el recto, la axila, la boca (vía oral), y la frente (vía temporal).
1. Temperatura Rectal
Técnica
• Preparación: Lubricar el bulbo del termómetro con un gel a base de agua para
facilitar la inserción.
• Posición del Paciente: Colocar al niño en decúbito supino con las piernas
flexionadas hacia el pecho, o en posición decúbito lateral.
• Inserción: Insertar suavemente el bulbo del termómetro 2-3 cm en el recto,
asegurándose de no forzar la entrada.
• Lectura: Mantener el termómetro en posición durante al menos 3 minutos para
termómetros de mercurio, o hasta que suene la señal en el caso de los termómetros
digitales.
• Retiro: Retirar el termómetro con cuidado y limpiar adecuadamente.
Ventajas y Desventajas
• Ventajas: La temperatura rectal es considerada el estándar de oro para la medición
de la temperatura corporal central en niños pequeños, ya que proporciona la lectura
más precisa.
• Desventajas: Es una técnica invasiva, incómoda para el paciente, y con riesgo de
perforación rectal si no se realiza correctamente. Además, su uso puede estar
contraindicado en pacientes con enfermedades anorrectales.
2. Temperatura Axilar
Técnica
• Preparación: Asegurarse de que la axila esté seca para evitar interferencias en la
lectura.
• Posición del Paciente: Colocar el termómetro en el centro de la axila, asegurándose
de que esté en contacto directo con la piel.
• Lectura: Mantener el termómetro en su lugar durante 3 minutos para termómetros de
mercurio, o hasta que suene la señal en termómetros digitales.
• Retiro: Retirar el termómetro y leer la temperatura.
Ventajas y Desventajas
• Ventajas: Es un método no invasivo, cómodo, y fácil de realizar, especialmente en
entornos clínicos y en el hogar. Es el sitio más frecuente y práctico para la toma de
temperatura, especialmente en niños.
• Desventajas: La temperatura axilar es menos precisa que la rectal, ya que puede
verse influenciada por factores externos como la temperatura ambiente y la falta de
contacto adecuado con la piel.
3. Temperatura Oral
Técnica
• Preparación: Asegurarse de que el paciente no haya ingerido alimentos o bebidas
frías o calientes al menos 15 minutos antes de la medición.
• Posición del Paciente: Colocar el bulbo del termómetro debajo de la lengua y pedir al
paciente que cierre la boca.
• Lectura: Mantener el termómetro en su lugar durante 3 minutos para termómetros de
mercurio, o hasta que suene la señal en termómetros digitales.
• Retiro: Retirar el termómetro y leer la temperatura.
Ventajas y Desventajas
• Ventajas: Método menos invasivo que el rectal, adecuado para niños mayores y
adultos.
• Desventajas: La temperatura oral puede ser influenciada por la ingesta de alimentos
o bebidas, y no es adecuada para niños pequeños o pacientes con dificultades para
cooperar.
4. Temperatura Temporal (Frente)
Técnica
• Preparación: Asegurarse de que la piel de la frente esté limpia y seca.
• Lectura: Deslizar el sensor del termómetro a lo largo de la frente, siguiendo las
instrucciones del dispositivo.
• Resultado: La lectura se obtiene casi instantáneamente.
Ventajas y Desventajas
• Ventajas: Es un método muy rápido, no invasivo, y cómodo, adecuado para todas las
edades.
• Desventajas: La precisión puede verse afectada por factores como la sudoración o la
temperatura ambiente.
Fiebre: Ventajas y Desventajas Fisiológicas
Ventajas Fisiológicas de la Fiebre
Optimización de la Respuesta Inmune a la Infección
La fiebre es un mecanismo de defensa del organismo ante infecciones, desempeñando un
papel crucial en la optimización de la respuesta inmune. El aumento de la temperatura
corporal favorece la activación y proliferación de leucocitos, incrementando la producción de
citoquinas proinflamatorias y anticuerpos. Además, la fiebre mejora la eficiencia de los
fagocitos en la eliminación de patógenos, inhibe la replicación de ciertos microorganismos
sensibles al calor y aumenta la eficacia de ciertos antibióticos. Por tanto, la fiebre contribuye
a la resolución más rápida y efectiva de infecciones bacterianas y virales.
Incremento de la Tasa Metabólica
La fiebre también provoca un aumento de la tasa metabólica basal, lo que se traduce en una
mayor producción de energía y calor. Este incremento metabólico es necesario para sostener
los procesos inmunológicos intensificados, como la síntesis de proteínas de fase aguda, la
movilización de ácidos grasos y el consumo de glucosa. Sin embargo, este incremento del
metabolismo puede ser una carga para los pacientes pediátricos, especialmente aquellos
con reservas energéticas limitadas o enfermedades crónicas subyacentes, ya que puede
conducir a una rápida depleción de recursos energéticos.
Desventajas Fisiológicas de la Fiebre
Efectos Secundarios de la Fiebre
A pesar de sus beneficios, la fiebre puede tener efectos adversos significativos,
especialmente en pacientes pediátricos. Uno de los efectos más preocupantes es el riesgo
de convulsiones febriles, que son convulsiones provocadas por el aumento rápido o
sostenido de la temperatura corporal. Aunque estas convulsiones suelen ser benignas, su
aparición puede ser alarmante y conlleva un riesgo, aunque bajo, de desarrollo de epilepsia
en el futuro.
Convulsiones Febriles en Niños
Las convulsiones febriles afectan aproximadamente al 2-5% de los niños entre los 6 meses y
5 años de edad. Suelen presentarse en el contexto de infecciones virales comunes, y el riesgo
es mayor en niños con antecedentes familiares de convulsiones febriles o epilepsia. Las
convulsiones febriles se clasifican en simples y complejas. Las convulsiones febriles simples
son generalizadas, duran menos de 15 minutos y no se repiten en un periodo de 24 horas,
mientras que las complejas pueden durar más de 15 minutos, tener un inicio focal o repetirse
durante el mismo episodio febril.
Perfil de Niños en Riesgo
Los niños con mayor riesgo de desarrollar convulsiones febriles incluyen aquellos con:
1. Historial familiar positivo: Especialmente si uno o ambos padres tuvieron
convulsiones febriles en la infancia.
2. Inicio temprano de convulsiones febriles: Niños que experimentan su primera
convulsión febril antes de los 12 meses tienen un riesgo aumentado de recurrencia.
3. Temperatura elevada y rápida: Un aumento rápido y pronunciado de la temperatura
corporal es un factor precipitante clave.
4. Enfermedades neurológicas subyacentes: Aunque es raro, los niños con trastornos
del desarrollo neurológico o anomalías estructurales del cerebro pueden tener un
riesgo ligeramente mayor de convulsiones febriles complejas.
Fisiopatología de la Fiebre
Pirogenos Exógenos y Endógenos
La fiebre es un proceso fisiopatológico complejo que se inicia en respuesta a la presencia de
pirógenos, que son sustancias capaces de inducir la elevación de la temperatura corporal.
Los pirógenos se clasifican en exógenos y endógenos.
Pirogenos Exógenos
Los pirógenos exógenos son principalmente componentes de microorganismos patógenos,
como las endotoxinas lipopolisacáridas (LPS) de las bacterias gramnegativas, que actúan
como desencadenantes iniciales de la fiebre. Estos pirógenos no actúan directamente sobre
el sistema nervioso central, sino que estimulan la producción de pirógenos endógenos.
Pirogenos Endógenos
Los pirógenos endógenos son citoquinas proinflamatorias producidas por células
inmunitarias, como macrófagos, monocitos, y células dendríticas, en respuesta al
reconocimiento de patógenos. Entre las principales citoquinas pirógenas se encuentran la
interleucina-1 (IL-1), el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), y la interleucina-6 (IL-6). Estas
citoquinas se liberan en la circulación y actúan sobre el sistema nervioso central para elevar
el punto de ajuste de la temperatura corporal.
Reconocimiento de Patógenos y Patrones de Peligro
El inicio de la fiebre depende del reconocimiento de patógenos o de patrones moleculares
asociados al daño (DAMPs) por parte del sistema inmune innato. Este reconocimiento es
mediado por receptores de reconocimiento de patrones (PRRs), como los receptores tipo Toll
(TLRs), que detectan moléculas específicas de microorganismos o señales de daño tisular. La
activación de los PRRs en células inmunitarias desencadena una cascada de señalización
que culmina en la producción de citoquinas proinflamatorias, como las mencionadas IL-1,
TNF-α e IL-6.
Activación de Citoquinas Endógenas
Las citoquinas proinflamatorias, liberadas en respuesta a la activación de los PRRs, se dirigen
al sistema nervioso central, particularmente al hipotálamo, que es el centro regulador de la
temperatura corporal. Estas citoquinas pueden atravesar la barrera hematoencefálica o
actuar en áreas donde esta barrera es más permeable, como el órgano subfornical y el
órgano vasculoso de la lámina terminal.
Activación del Centro Termorregulador
El hipotálamo, ubicado en la base del cerebro, es el centro clave en la regulación de la
temperatura corporal. Dentro del hipotálamo, el núcleo preóptico es la región específica que
actúa como el "termostato" del cuerpo, integrando señales periféricas y centrales para
mantener la homeostasis térmica. Las neuronas de esta región detectan cambios en la
temperatura corporal a través de receptores térmicos y ajustan el punto de ajuste de la
temperatura en respuesta a las citoquinas pirógenas.
Vía Prostaglandina E2 (PGE2) y Cambio en el Punto Prefijado
La activación del centro termorregulador por citoquinas endógenas induce la síntesis de
prostaglandina E2 (PGE2) a partir del ácido araquidónico, mediada por la enzima
ciclooxigenasa-2 (COX-2). La PGE2 se une a los receptores EP3 en las neuronas del núcleo
preóptico, lo que provoca un cambio en el punto de ajuste de la temperatura corporal a un
nivel más alto. Este nuevo punto prefijado desencadena una serie de respuestas fisiológicas
destinadas a elevar la temperatura corporal.
Activación de los Mecanismos de Producción de Calor
Para alcanzar el nuevo punto de ajuste, el cuerpo activa mecanismos para aumentar la
producción de calor. Estos incluyen:
Escalofríos
Los escalofríos son contracciones musculares involuntarias y repetitivas que generan calor a
través del aumento del metabolismo muscular. Este mecanismo es eficiente para
incrementar rápidamente la temperatura corporal y es un signo común de fiebre en su fase
inicial.
Contracciones Musculares
Las contracciones musculares, que acompañan a los escalofríos, son responsables de la
generación de calor a través de la termogénesis. Durante la fiebre, el cuerpo aumenta la
actividad de los músculos esqueléticos para generar calor adicional, compensando la
pérdida de calor y ayudando a alcanzar el nuevo punto de ajuste.
Piloerección
La piloerección, o "piel de gallina", es otro mecanismo que contribuye al mantenimiento del
calor corporal. Esta respuesta involuntaria, mediada por el sistema nervioso simpático,
provoca la contracción de los músculos erectores del pelo, reduciendo la pérdida de calor al
aumentar la capa de aire aislante sobre la piel.
Activación de los Mecanismos de Reducción de Pérdida de Calor
Además de aumentar la producción de calor, el cuerpo también reduce la pérdida de calor
para alcanzar la temperatura corporal deseada. Esto se logra principalmente a través de la
vasoconstricción periférica, que reduce el flujo sanguíneo a la piel y minimiza la pérdida de
calor al ambiente. Este mecanismo es acompañado por un aumento en la secreción de
hormonas como la vasopresina y la reducción de la sudoración.
Sentido Fisiológico de los Escalofríos, Contracciones Musculares y Piloerección
Los escalofríos, contracciones musculares y piloerección tienen un sentido fisiológico
esencial en el contexto de la fiebre. Los escalofríos y las contracciones musculares son
mecanismos rápidos y eficientes para elevar la temperatura interna mediante la generación
de calor. La piloerección, aunque menos efectiva en humanos, sigue siendo un mecanismo
de conservación del calor, especialmente relevante en ambientes fríos. Estos mecanismos
permiten al organismo adaptar el microambiente térmico de la piel para optimizar la
conservación del calor y alcanzar el nuevo punto de ajuste establecido por el hipotálamo.
Semiología de la Fiebre
La fiebre es un signo clínico común y uno de los motivos de consulta más frecuentes en
pediatría y medicina general. Su correcta evaluación y categorización es esencial para
orientar el diagnóstico y manejo adecuado del paciente. A continuación, se describen los
diferentes tipos y términos asociados a la fiebre, fundamentales en la práctica clínica.
1. Fiebre Sin Foco Aparente (FSA)
Definición: Se refiere a la presencia de fiebre en un paciente en el que, después de una
historia clínica detallada y un examen físico exhaustivo, no se encuentra una causa o foco de
infección evidente.
Características:
• Común en lactantes y niños pequeños.
• Requiere una evaluación clínica minuciosa, ya que puede estar relacionada con
infecciones graves que no presentan síntomas específicos inicialmente.
• Se utiliza este término especialmente en las primeras 48-72 horas de fiebre sin un
diagnóstico claro.
2. Fiebre Focalizada
Definición: Se refiere a la fiebre acompañada de signos y síntomas que sugieren un origen
específico o un foco de infección en el cuerpo, como la otitis media, neumonía, infección
urinaria, o infecciones de la piel y tejidos blandos.
Características:
• El diagnóstico suele basarse en hallazgos clínicos específicos relacionados con un
órgano o sistema.
• El tratamiento se orienta según el foco de la infección identificado.
3. Fiebre Aguda
Definición: Es la fiebre que tiene una duración de menos de 7 días.
Características:
• Es comúnmente causada por infecciones virales autolimitadas.
• Requiere una evaluación inicial para descartar infecciones bacterianas graves o
condiciones que requieran tratamiento inmediato.
• Generalmente, la fiebre aguda está asociada con síntomas de inicio rápido como
malestar general, escalofríos, y dolores musculares.
4. Síndrome Febril Prolongado
Definición: Se refiere a la fiebre que persiste por más de 7 días, sin un diagnóstico claro,
incluso después de una evaluación clínica inicial.
Características:
• Puede estar asociado con infecciones bacterianas atípicas, infecciones virales
prolongadas, enfermedades inflamatorias, o neoplasias.
• Es un término intermedio entre la fiebre aguda y la fiebre de origen desconocido,
indicando que el proceso febril es prolongado, pero aún no clasificado como fiebre de
origen desconocido.
5. Fiebre de Origen Desconocido (FOD)
Definición: Fiebre de origen desconocido se define como una fiebre de al menos 38.3 °C (101
°F) que persiste durante más de 3 semanas, y para la cual la causa sigue siendo
indeterminada después de al menos una semana de investigación hospitalaria.
Características:
• Etiologías comunes: Incluyen infecciones crónicas, enfermedades autoinmunes,
neoplasias, y enfermedades granulomatosas.
• Enfoque diagnóstico: Involucra una evaluación exhaustiva que incluye historia
clínica, exámenes físicos repetidos, estudios de laboratorio y de imagen avanzados.
• Importancia clínica: La FOD puede ser un desafío diagnóstico significativo, y su
manejo requiere una aproximación sistemática y en ocasiones multidisciplinaria.
6. Infección Bacteriana Grave (IBG)
Definición: Se refiere a infecciones bacterianas que tienen el potencial de causar
enfermedades severas o complicaciones si no se tratan de manera oportuna. Ejemplos
incluyen sepsis, meningitis, neumonía bacteriana, pielonefritis, y osteomielitis.
Características:
• Síntomas: Pueden incluir fiebre alta, irritabilidad, letargo, dificultad respiratoria,
signos meníngeos, y signos de compromiso hemodinámico.
• Evaluación: Requiere la identificación temprana a través de signos clínicos, pruebas
de laboratorio (hemocultivos, leucocitosis, elevación de PCR), y estudios de imagen si
están indicados.
• Tratamiento: Es fundamental iniciar antibióticos empíricos lo antes posible,
ajustados según la clínica, edad, y factores de riesgo del paciente, mientras se
aguardan los resultados de cultivos.
Patrones de Fiebre
En medicina, el patrón de fiebre puede proporcionar pistas valiosas sobre la etiología
subyacente, especialmente en el contexto de enfermedades infecciosas. La fiebre puede
manifestarse de diferentes formas, y cada patrón tiene implicaciones diagnósticas y clínicas.
A continuación, se describen los principales patrones de fiebre con ejemplos de
enfermedades pediátricas asociadas.
1. Fiebre Intermitente
Definición: La fiebre intermitente es un patrón en el que la temperatura corporal se eleva por
encima del rango normal, pero desciende a niveles normales o subnormales al menos una
vez en un período de 24 horas. No hay fiebre entre los episodios febriles.
Características:
• Duración: Las fluctuaciones son significativas, con picos febriles y períodos afebriles
claros.
• Ejemplos pediátricos:
o Malaria: Es una de las causas más clásicas de fiebre intermitente, donde el
ciclo febril puede estar relacionado con el ciclo de vida del parásito en la
sangre.
o Sepsis: Los pacientes pediátricos con sepsis pueden presentar fiebre
intermitente, particularmente si la fuente de la infección no está
completamente controlada.
2. Fiebre Remitente
Definición: En la fiebre remitente, la temperatura corporal fluctúa en más de 1 °C a lo largo
del día, pero nunca desciende al rango normal. La fiebre persiste de forma continua, aunque
con variaciones.
Características:
• Duración: Las fluctuaciones de temperatura son menos pronunciadas que en la
fiebre intermitente, pero no hay periodos afebriles completos.
• Ejemplos pediátricos:
o Endocarditis infecciosa: Esta condición puede mostrar fiebre remitente
debido a la naturaleza crónica de la infección y la respuesta inflamatoria
sostenida.
o Infecciones respiratorias altas virales: Como en el caso de la influenza,
donde la fiebre puede mostrar un patrón remitente a lo largo de la
enfermedad.
3. Fiebre Continua
Definición: La fiebre continua es un patrón en el que la temperatura corporal permanece
elevada (generalmente por encima de 38 °C) durante todo el día con variaciones mínimas
(menos de 1 °C) y sin que la temperatura vuelva a valores normales.
Características:
• Duración: La fiebre es persistente y sostenida sin caídas significativas.
• Ejemplos pediátricos:
o Fiebre tifoidea: Es un ejemplo clásico de fiebre continua, donde la fiebre se
mantiene de forma constante durante varios días.
o Neumonía lobar: Puede presentar fiebre continua debido a la inflamación
persistente en los pulmones.
4. Fiebre Séptica (o Éctica)
Definición: La fiebre séptica, también conocida como fiebre hectica, se caracteriza por picos
de fiebre muy altos seguidos de caídas bruscas de la temperatura a niveles normales o
incluso subnormales, a menudo acompañados de sudoración profusa.
Características:
• Duración: Los picos febriles pueden ser abruptos, con descensos rápidos.
• Ejemplos pediátricos:
o Abscesos profundos: En infecciones que producen abscesos, como un
absceso hepático, se puede observar este patrón febril.
o Tuberculosis miliar: Puede mostrar un patrón séptico en las fases avanzadas,
con picos de fiebre y escalofríos.
5. Fiebre Recurrente
Definición: La fiebre recurrente se refiere a episodios de fiebre que aparecen y desaparecen
en ciclos regulares, separados por períodos afebriles que pueden durar días o semanas.
Características:
• Duración: Los episodios febriles son cíclicos, con periodos de temperatura normal
entre ellos.
• Ejemplos pediátricos:
o Enfermedad de Still (Artritis Idiopática Juvenil Sistémica): Caracterizada
por fiebre alta que puede ocurrir una o dos veces al día, con períodos afebriles
intermitentes.
o Fiebre Mediterránea Familiar: Una enfermedad autoinflamatoria que
muestra episodios recurrentes de fiebre acompañados de dolor abdominal,
pleuritis, o artritis.
Etiología del Síndrome Febril Prolongado
La etiología del SFP es amplia y puede clasificarse en cuatro categorías principales:
1. Infecciosas: Las infecciones son la causa más común de SFP en niños. Estas
incluyen:
o Infecciones bacterianas: Tuberculosis, endocarditis, infecciones piógenas
profundas (abscesos).
o Infecciones virales: Mononucleosis infecciosa, citomegalovirus, virus de
Epstein-Barr.
o Infecciones por hongos y parásitos: Histoplasmosis, toxoplasmosis,
malaria.
2. Enfermedades Inflamatorias y Autoinmunes:
o Enfermedades autoinmunes: Lupus eritematoso sistémico, artritis idiopática
juvenil.
o Síndromes autoinflamatorios: Fiebre Mediterránea Familiar, enfermedad de
Still.
o Vasculitis: Enfermedad de Kawasaki, poliarteritis nodosa.
3. Neoplásicas:
o Neoplasias hematológicas: Leucemia, linfoma.
o Tumores sólidos: Tumores renales, hepatoblastoma.
4. Otras Causas:
o Enfermedades granulomatosas: Sarcoidosis, enfermedad inflamatoria
intestinal.
o Fármacos: Reacciones febriles inducidas por medicamentos.
o Factores misceláneos: Fiebres facticias (inducidas por el paciente), causas
endocrinas como el hipertiroidismo.
Enfoque de Estudio por Fases
El diagnóstico del SFP debe realizarse de manera estructurada, dividiendo el enfoque en tres
fases principales para asegurar una evaluación exhaustiva y minimizar los diagnósticos
erróneos.
Fase 1: Evaluación Inicial
Objetivo: Identificar causas comunes de fiebre mediante una historia clínica detallada y un
examen físico exhaustivo, junto con pruebas de laboratorio básicas.
Componentes:
• Historia Clínica: Revisión de antecedentes médicos, vacunaciones, viajes recientes,
exposiciones a animales o personas enfermas, uso de medicamentos y antecedentes
familiares de enfermedades autoinmunes o neoplásicas.
• Examen Físico: Examen completo que incluya inspección de la piel, evaluación de
los ganglios linfáticos, auscultación cardiopulmonar, y exploración abdominal.
• Pruebas de Laboratorio Iniciales:
o Hemograma completo con fórmula leucocitaria.
o Proteína C reactiva (PCR) y velocidad de sedimentación globular (VSG).
o Hemocultivos y urocultivo.
o Análisis de orina completo.
o Radiografía de tórax si hay síntomas respiratorios.
Resultado esperado: En esta fase, se debe identificar una causa común de fiebre, como
infecciones virales o bacterianas.
Fase 2: Evaluación Especializada
Objetivo: Profundizar la evaluación mediante estudios específicos y pruebas de imagen
avanzadas, si la causa no se identifica en la fase 1.
Componentes:
• Pruebas de Imagen:
o Ecografía abdominal para identificar abscesos o masas.
o Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) si se
sospecha de procesos intraabdominales, torácicos o intracraneales.
• Pruebas Serológicas y Microbiológicas Específicas:
o Serologías virales (CMV, Epstein-Barr).
o Pruebas de tuberculosis (PPD o Quantiferon).
o Serología para infecciones fúngicas y parasitarias.
• Evaluación por Especialistas: Consulta con reumatología, hematología u oncología
según los hallazgos clínicos.
Resultado esperado: Esta fase debería ayudar a identificar causas menos comunes, como
enfermedades inflamatorias crónicas o neoplasias.
Fase 3: Evaluación Avanzada y Diagnóstico Diferencial Extensivo
Objetivo: Realizar estudios más complejos y considerar diagnósticos inusuales o raros si las
dos fases anteriores no arrojan resultados concluyentes.
Componentes:
• Biopsias: Realización de biopsias de médula ósea, ganglios linfáticos, hígado o
pulmones, según lo indicado por estudios previos.
• Pruebas Genéticas: Evaluación de síndromes autoinflamatorios o enfermedades
genéticas mediante pruebas moleculares específicas.
• Monitoreo Extendido: Hospitalización para observación, toma de muestras de
sangre seriadas, y evaluación de respuesta a pruebas terapéuticas (por ejemplo,
terapia empírica con antibióticos o corticosteroides).
• Estudio de Fiebres Facticias: Consideración de fiebre de origen psicológico o
inducida por el paciente en casos refractarios.
Resultado esperado: La fase 3 es la más compleja y requiere un enfoque multidisciplinario
para identificar diagnósticos poco frecuentes y asegurar un manejo adecuado.
Escalas de Valoración de la Fiebre: YIOS y Escala de Yale
En la práctica clínica pediátrica, la fiebre es un síntoma común que requiere una evaluación
cuidadosa para identificar a los niños en riesgo de enfermedades graves. Las escalas de
valoración de fiebre son herramientas útiles que permiten a los médicos evaluar de manera
sistemática la probabilidad de una infección bacteriana grave en niños con fiebre. Dos
escalas prominentes en este contexto son la Young Infant Observation Scale (YIOS) y la
Escala de Yale.
1. Young Infant Observation Scale (YIOS)
Descripción y Utilidad
La Young Infant Observation Scale (YIOS) es una herramienta desarrollada para evaluar la
probabilidad de enfermedad grave en lactantes jóvenes, especialmente en aquellos menores
de 3 meses de edad, que presentan fiebre. Dado que los lactantes jóvenes tienen un riesgo
elevado de infecciones graves y presentan síntomas menos específicos, la YIOS ayuda a los
clínicos a identificar rápidamente a los pacientes que requieren una evaluación más
exhaustiva o hospitalización.
Componentes de la YIOS
La escala YIOS evalúa varios parámetros observacionales y clínicos, cada uno con una
puntuación asignada. Estos parámetros incluyen:
• Actividad del niño: Grado de alerta, irritabilidad, letargo.
• Estado de alimentación: Capacidad para succionar y tolerancia a la alimentación.
• Llorar: Llorar anormalmente, con un tono agudo o inconsolable.
• Respiración: Dificultad respiratoria, frecuencia respiratoria.
• Estado general: Apariencia de estar enfermo, coloración de la piel, reacción a
estímulos.
Cada parámetro se puntúa en una escala, y la suma de las puntuaciones determina el riesgo
de infección bacteriana grave.
Interpretación
• Puntuación baja: Indica un bajo riesgo de infección bacteriana grave. Es posible que
el lactante pueda ser manejado de manera ambulatoria con seguimiento cercano.
• Puntuación alta: Sugiere un riesgo elevado de enfermedad grave, lo que justifica una
evaluación hospitalaria, estudios de laboratorio y tratamiento empírico.
Ventajas y Limitaciones
• Ventajas: La YIOS es especialmente útil en la evaluación de lactantes jóvenes,
quienes tienen un mayor riesgo de infecciones graves con presentaciones clínicas
sutiles.
2. Escala de Yale
Descripción y Utilidad
La Escala de Yale es otra herramienta ampliamente utilizada para evaluar la gravedad de la
enfermedad en niños febriles, típicamente entre 3 meses y 3 años de edad. Fue desarrollada
para ayudar a los médicos a diferenciar entre infecciones virales autolimitadas e infecciones
bacterianas graves en niños febriles.
Componentes de la Escala de Yale
La Escala de Yale evalúa seis parámetros clínicos, cada uno con una puntuación de 1 a 5,
donde 1 indica normalidad y 5 indica anormalidad grave. Los parámetros incluyen:
1. Calidad del llanto: Tono y naturaleza del llanto (normal, quejumbroso, o
inconsolable).
2. Reacción al estímulo de los padres: Cómo responde el niño a la interacción con sus
padres.
3. Estado de alerta: Nivel de alerta, irritabilidad, somnolencia, letargo.
4. Coloración de la piel: Normalidad o anormalidad del color (palidez, cianosis,
erupciones).
5. Hidratación: Signos de deshidratación como ojos hundidos, sequedad de mucosas.
6. Respuesta social: Capacidad del niño para sonreír, hacer contacto visual y
responder a estímulos.
Interpretación
• Puntuación total de ≤10: Indica un bajo riesgo de enfermedad grave. Estos niños
pueden ser monitorizados ambulatoriamente.
• Puntuación total de 11-15: Indica un riesgo moderado. Se recomienda una
evaluación más cuidadosa y posiblemente estudios adicionales.
• Puntuación total de >15: Indica un alto riesgo de enfermedad grave. Se justifica la
hospitalización y una evaluación agresiva, incluyendo pruebas de laboratorio y
administración de antibióticos empíricos.
Ventajas y Limitaciones
• Ventajas: La Escala de Yale es sencilla, rápida de aplicar, y ha sido validada en
múltiples estudios clínicos. Es útil en entornos de atención primaria y emergencias
para la toma de decisiones rápidas.
• Limitaciones: Aunque útil, la Escala de Yale es solo una herramienta más dentro de
la evaluación clínica completa. Las puntuaciones intermedias pueden ser difíciles de
interpretar y requieren una valoración clínica exhaustiva.
Uso de Ayudas Diagnósticas en el Niño con Fiebre
El manejo del niño con fiebre requiere una evaluación cuidadosa para determinar la causa
subyacente y orientar el tratamiento adecuado. Las ayudas diagnósticas, incluyendo pruebas
de laboratorio y estudios de imagen, desempeñan un papel crucial en la identificación de
infecciones virales y bacterianas, así como en la evaluación de fiebre sin foco y fiebre
prolongada. A continuación, se describen las indicaciones y la interpretación de las pruebas
más comunes: hemograma, proteína C-reactiva (PCR), análisis de orina, examen
coproscópico, y radiografía de tórax.
1. Hemograma
Indicaciones
• Fiebre Sin Foco: Ayuda a identificar signos de infección bacteriana o anemia.
• Fiebre Prolongada: Orienta sobre la posibilidad de infección crónica o neoplásica.
Interpretación
• Recuento Leucocitario:
o Elevado (>15,000/µL): Puede sugerir infección bacteriana.
• Recuento de Neutrófilos:
o Elevado (>10,000/µL): Puede sugerir infección bacteriana.
2. Proteína C-reactiva (PCR)
Indicaciones
• Evaluación de Inflamación: Utilizada para evaluar la presencia y la intensidad de la
inflamación en infecciones bacterianas y otras condiciones inflamatorias.
• Fiebre Sin Foco: Ayuda a evaluar la probabilidad de infección bacteriana grave.
• Fiebre Prolongada: Orienta sobre la presencia de procesos inflamatorios crónicos o
infecciones graves.
Interpretación
• Valor Elevado (>80 mg/L): Suele ser indicativo de inflamación o infección bacteriana.
Valores muy altos pueden ser sugestivos de infecciones graves o condiciones
inflamatorias sistémicas.
• Valor Normal o Bajo: No descarta infección bacteriana. Es útil en la evaluación de
infecciones virales donde la PCR tiende a ser menos elevada.
3. Análisis de Orina
Indicaciones
• Evaluación de Infección del Tracto Urinario (ITU): Recomendado en niños con fiebre
sin foco o síntomas urinarios.
• Fiebre Prolongada: Ayuda a descartar infecciones del tracto urinario, que pueden ser
una causa oculta de fiebre prolongada.
Interpretación
• Presencia de Leucocitos y Nitritos: Indicativo de infección bacteriana en la orina.
• Bacterias en el Sedimento: Apunta a una infección urinaria.
• Células Epiteliales y Cristales: Pueden ser normales o indicar otras condiciones
como cálculos urinarios.
4. Examen Coproscópico
Indicaciones
• Evaluación de Gastroenteritis: Indicado en casos de fiebre con síntomas
gastrointestinales, como diarrea.
• Fiebre Prolongada: Útil para identificar infecciones parasitarias o bacterianas del
tracto gastrointestinal.
Interpretación
• Presencia de Parásitos: Sugiere infecciones parasitarias.
• Leucocitos y Sangre Oculta en Heces: Indica inflamación o infección en el tracto
gastrointestinal.
5. Radiografía de Tórax
Indicaciones
• Evaluación de Neumonía: Indicado en niños con fiebre y síntomas respiratorios (tos,
dificultad respiratoria).
• Fiebre Prolongada: Ayuda a identificar infecciones pulmonares o masas.
Interpretación
• Infiltrados Pulmonares: Sugiere neumonía u otras infecciones pulmonares.
• Presencia de Derrame Pleural: Puede indicar una infección o inflamación
significativa.
• Nódulos o Masas: Pueden ser indicativos de condiciones neoplásicas o infecciones
graves.
Diferenciación entre Origen Viral y Bacteriano
Hemograma
• Recuento Leucocitario y Neutrófilos:
o Infección Bacteriana: Generalmente se observa leucocitosis con neutrofilia.
o Infección Viral: Puede presentar leucocitosis con linfocitosis o leucocitos
normales con neutropenia.
Proteína C-reactiva
• Infección Bacteriana: Los valores suelen estar elevados.
• Infección Viral: Los valores de PCR suelen ser normales o ligeramente elevados.
Uso Selectivo de Pruebas Diagnósticas
• Solicitar Pruebas de Laboratorio: Solo cuando se sospeche una infección específica
o para confirmar un diagnóstico basado en la evaluación clínica y los hallazgos
preliminares. El uso indiscriminado de pruebas puede llevar a sobrecarga diagnóstica
y resultados de menor utilidad.
• Fiebre Sin Foco: El enfoque inicial debe ser clínico, con pruebas complementarias
dirigidas a confirmar o descartar infecciones comunes.
• Fiebre Prolongada: Se requiere una evaluación exhaustiva, con pruebas diagnósticas
específicas basadas en la historia clínica y los hallazgos iniciales.
Indicaciones de Hospitalización en Niños y Adolescentes con Fiebre
La mayoría de los niños y adolescentes con fiebre pueden ser manejados de manera
ambulatoria. El enfoque inicial debe centrarse en la educación de los cuidadores sobre el
reconocimiento de los signos de alarma, el manejo adecuado de la fiebre en casa, y cuándo
buscar atención médica urgente. Es fundamental instruir a los cuidadores sobre la
administración de antipiréticos, mantener una adecuada hidratación, y monitorear la
respuesta del niño al tratamiento. Sin embargo, existen circunstancias en las que la
hospitalización es necesaria, y estas se detallan a continuación.
1. Reconocimiento y Manejo de Infección Bacteriana Grave
Indicaciones de Hospitalización
• Signos de Sepsis o Choque Séptico: Los niños con fiebre que presentan signos de
sepsis (como taquicardia, hipotensión, alteración del estado mental, perfusión
capilar prolongada) deben ser hospitalizados de inmediato para recibir cuidados
intensivos, incluyendo la administración de líquidos intravenosos, antibióticos de
amplio espectro, y soporte hemodinámico.
• Meningitis Bacteriana: La sospecha de meningitis (fiebre con rigidez de nuca,
alteración del estado mental, convulsiones) es una indicación absoluta para la
hospitalización y la administración urgente de antibióticos intravenosos, además de
la realización de una punción lumbar para confirmar el diagnóstico.
• Neumonía Grave: La hospitalización está indicada en niños con neumonía
complicada (presencia de derrame pleural, absceso pulmonar) o en aquellos con
dificultad respiratoria significativa que requieren oxígeno suplementario o ventilación
mecánica.
• Celulitis Extensa o Fasciitis Necrotizante: Estas infecciones de piel y tejidos
blandos requieren hospitalización para la administración de antibióticos intravenosos
y, en algunos casos, intervención quirúrgica.
2. Fracaso del Manejo Ambulatorio
Indicaciones de Hospitalización
• Persistencia de Fiebre a Pesar del Tratamiento: Los niños que no responden a un
manejo ambulatorio adecuado con antipiréticos y antibióticos orales dentro de las
48-72 horas deben ser hospitalizados para reevaluación, pruebas diagnósticas
adicionales, y tratamiento intensivo.
• Deterioro Clínico: La aparición de nuevos síntomas, empeoramiento de los síntomas
existentes o deterioro del estado general del niño durante el tratamiento ambulatorio
justifica la hospitalización.
• Deshidratación Significativa: Los niños con fiebre prolongada que presentan signos
de deshidratación (mucosas secas, oliguria, pérdida de turgencia de la piel) que no
pueden ser manejados de manera efectiva en el hogar deben ser ingresados para
rehidratación intravenosa.
3. Necesidad de Tratamiento Endovenoso
Indicaciones de Hospitalización
• Infecciones que Requieren Antibióticos Intravenosos: Algunas infecciones, como
la pielonefritis, osteomielitis, o infecciones del sistema nervioso central, requieren
antibióticos intravenosos que no pueden ser administrados en un entorno
ambulatorio.
• Intolerancia a la Vía Oral: Los pacientes que no pueden tomar medicamentos por vía
oral debido a vómitos persistentes, alteración del estado mental, o problemas de
deglución necesitan hospitalización para la administración de medicamentos
intravenosos.
4. Evaluación del Entorno Social
Indicaciones de Hospitalización
• Procedencia Lejana: Los pacientes que viven en áreas rurales o alejadas de un
centro médico pueden necesitar hospitalización para asegurar un manejo adecuado,
especialmente si el acceso a atención médica de urgencia es limitado.
• Acudientes No Confiables: Los niños cuyos cuidadores no son confiables, ya sea por
falta de conocimiento, habilidades de cuidado, o adherencia a las recomendaciones
médicas, pueden necesitar hospitalización para asegurar un manejo seguro.
• Acudientes Muy Demandantes: En casos donde los cuidadores manifiestan un nivel
de ansiedad o demanda de atención que supera lo que se puede manejar en un
entorno ambulatorio, la hospitalización puede ser necesaria para garantizar el
bienestar del niño y proporcionar educación adicional a la familia.
Generalidades sobre el Manejo No Farmacológico de la Fiebre
El manejo de la fiebre en pediatría no se limita únicamente al uso de antipiréticos. Es esencial
que los cuidadores comprendan la importancia del manejo no farmacológico, que incluye
una serie de estrategias destinadas a asegurar el bienestar del niño y a optimizar la respuesta
al tratamiento.
Educación al Cuidador
Manejo de la Fiebre en el Hogar
• Monitoreo de la Temperatura: Enseñar a los cuidadores a medir correctamente la
temperatura corporal utilizando termómetros adecuados, y a comprender los rangos
normales y febriles.
• Hidratación: Mantener una adecuada hidratación es fundamental. La fiebre aumenta
las pérdidas de líquidos, por lo que es importante ofrecer líquidos de forma regular,
preferentemente agua o soluciones de rehidratación oral, para prevenir la
deshidratación.
• Reconocimiento de Signos de Peligro: Instruir a los cuidadores sobre los signos de
alarma que requieren atención médica urgente, como dificultad respiratoria,
somnolencia extrema, irritabilidad, convulsiones, o la aparición de brote cutaneo o
petequias.
• Cuándo Acudir a Urgencias: Indicar claramente cuándo se debe buscar atención
médica urgente, como en casos de fiebre en menores de tres meses, fiebre que
persiste más de 48-72 horas, o cuando la fiebre se acompaña de síntomas graves.
Mecanismos Físicos de Pérdida de Calor para el Control de la Fiebre
El cuerpo humano cuenta con mecanismos naturales para regular su temperatura y perder
calor. En el manejo de la fiebre, estos mecanismos pueden ser aprovechados para ayudar a
reducir la temperatura corporal del niño de manera segura y efectiva.
1. Radiación
• Desvestir al Niño: La radiación es la pérdida de calor del cuerpo hacia el ambiente.
Para facilitar este proceso, se recomienda desvestir al niño o dejarlo solo en pañal.
Esto aumenta la superficie corporal expuesta, permitiendo una mayor disipación de
calor hacia el entorno.
2. Conducción
• Compresas con Agua Tibia y Baños en Tina: La conducción es el proceso mediante
el cual el calor se transfiere desde el cuerpo hacia un objeto más frío en contacto
directo con la piel.
o Uso de Compresas: Aplicar compresas de agua tibia en la frente, axilas, y
regiones inguinales puede ayudar a reducir la fiebre. Es importante que el
agua esté tibia (alrededor de 18°C) para evitar el efecto rebote, donde el
cuerpo, al percibir el frío extremo, responde con una mayor producción de
calor.
o Baños en Tina: Los baños en tina con agua tibia son también efectivos. La
temperatura del agua debe mantenerse en 18°C para evitar que el frío intenso
cause vasoconstricción y aumente la fiebre.
3. Convección
• Facilitar la Ventilación Natural y Asistida: La convección es la pérdida de calor que
ocurre cuando el aire en contacto con la piel se calienta y es reemplazado por aire
más fresco.
o Abrir Ventanas: Mantener las ventanas abiertas permite la entrada de aire
fresco y la ventilación natural del ambiente.
o Uso de Ventiladores o Abanicos: Los ventiladores o abanicos pueden
acelerar este proceso al mover el aire fresco sobre la piel del niño, ayudando a
disipar el calor corporal de manera más rápida.
4. Hidratación para Facilitar la Sudoración
• Fomentar la Hidratación: La sudoración es un mecanismo crucial para la regulación
térmica del cuerpo. Al sudar, el cuerpo pierde calor a medida que el sudor se evapora
de la piel. Para que este mecanismo sea eficaz, es fundamental mantener al niño bien
hidratado. La ingesta adecuada de líquidos no solo previene la deshidratación sino
que también asegura que el cuerpo tenga suficiente agua para producir sudor.
Manejo Farmacológico de la Fiebre
El manejo farmacológico de la fiebre se basa principalmente en el uso de antipiréticos, que
son fármacos capaces de reducir la temperatura corporal al inhibir la producción de
prostaglandinas en el sistema nervioso central. Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs)
son los principales agentes utilizados para este fin debido a su capacidad para inhibir la
ciclooxigenasa (COX), la enzima responsable de la síntesis de prostaglandinas.
Mecanismo de Acción de los AINEs
Los AINEs actúan inhibiendo las enzimas COX-1 y COX-2, que son clave en la conversión del
ácido araquidónico en prostaglandinas. Las prostaglandinas son mediadores importantes en
la respuesta inflamatoria, la percepción del dolor y la regulación de la temperatura corporal.
Al inhibir la síntesis de prostaglandinas, los AINEs disminuyen la respuesta inflamatoria y
bajan la temperatura corporal en caso de fiebre.
Clasificación de los AINEs
Los AINEs se pueden clasificar en dos grandes categorías:
1. AINEs Ácidos: Incluyen derivados del ácido acético, propiónico, salicílico, y otros.
Son los AINEs más comúnmente utilizados y tienen propiedades antiinflamatorias,
analgésicas y antipiréticas.
o Ejemplos: Ibuprofeno, Aspirina (ácido acetilsalicílico), Naproxeno.
2. AINEs No Ácidos: Estos incluyen derivados de las pirazolonas y otros compuestos
que no poseen un grupo ácido carboxílico en su estructura química.
o Ejemplo: Dipirona (Metamizol).
Principales Antipiréticos Utilizados en Pediatría
Acetaminofén (Paracetamol)
Mecanismo de Acción:
• El acetaminofén es un antipirético y analgésico que actúa principalmente inhibiendo
la COX en el sistema nervioso central, lo que disminuye la síntesis de
prostaglandinas. A diferencia de otros AINEs, el acetaminofén tiene un efecto
antiinflamatorio mínimo.
Presentaciones Comerciales (Dolex):
• Suspensión 2+ (150 mg en 5 ml): Comúnmente utilizada en pediatría.
• Suspensión 7+ (250 mg en 5 ml).
• Tabletas 500 mg.
Efectos Secundarios:
• Los efectos secundarios del acetaminofén son raros cuando se usa en dosis
terapéuticas, pero puede causar daño hepático en sobredosis o en casos de uso
prolongado. Es importante advertir a los cuidadores sobre no exceder la dosis
recomendada. El antídoto para su intoxicación en N-Acetil cisteina.
Ibuprofeno
Mecanismo de Acción:
• El ibuprofeno es un AINE derivado del ácido propiónico que inhibe tanto la COX-1
como la COX-2, reduciendo la síntesis de prostaglandinas. Es efectivo como
antipirético, analgésico y antiinflamatorio.
Presentaciones Comerciales (Advil):
• Suspensión 100 mg en 5 ml.
• Tabletas masticables 100 mg.
• Cápsulas 200 mg y 400 mg.
Efectos Secundarios:
• Los efectos secundarios incluyen irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos, y en
casos raros, insuficiencia renal aguda, especialmente en pacientes deshidratados o
con nefropatía preexistente. Es crucial usar ibuprofeno con precaución en estos
pacientes y durante el menor tiempo posible.
Dipirona (Metamizol)
Mecanismo de Acción:
• La dipirona es un AINE no ácido que actúa inhibiendo la síntesis de prostaglandinas,
similar a otros AINEs, pero también tiene un efecto espasmolítico.
Presentaciones Comerciales:
• Ampollas de 1000 mg para administración intravenosa (comercialmente conocida
como Lysangil, entre otros).
Efectos Secundarios:
• La dipirona puede causar efectos secundarios graves como anafilaxia, especialmente
si se administra de forma rápida o en concentraciones inadecuadas. Los signos de
anafilaxia incluyen hipotensión, palidez, fiebre, dificultad respiratoria, y choque
anafiláctico. Es fundamental diluir correctamente el medicamento y administrarlo
lentamente para minimizar estos riesgos.
• Además, debido a su asociación con agranulocitosis, un efecto adverso grave, la
dipirona ha sido prohibida en varios países europeos y en Norteamérica.
Precauciones y Recomendaciones Generales
Uso de Aspirina
• Riesgo de Síndrome de Reye: La aspirina está contraindicada en niños debido al
riesgo de desarrollar el síndrome de Reye, una afección rara pero grave que afecta el
hígado y el cerebro.
Inhibidores de COX-2
• Sin Indicaciones Pediátricas: Los inhibidores selectivos de COX-2 no están
aprobados para su uso en pediatría debido a la falta de datos sobre seguridad y
eficacia en esta población.
Duración del Tratamiento
• Uso a Corto Plazo: Se recomienda limitar el uso de AINEs al menor tiempo posible
necesario para controlar la fiebre, minimizando así el riesgo de efectos adversos.
Conclusiones y recomendaciones finales
• Definición y Causas de Fiebre: La fiebre en pediatría se define como una
temperatura corporal mayor de 38 °C, y es una respuesta fisiológica a infecciones,
inflamaciones, enfermedades inmunológicas, o tumores. Es esencial reconocer que
la fiebre es un síntoma y no una enfermedad en sí misma.
• Mecanismo de la Fiebre: La fiebre se produce cuando el hipotálamo eleva el punto
de ajuste térmico en respuesta a pirógenos, los cuales pueden ser exógenos (como
toxinas bacterianas) o endógenos (como citocinas inflamatorias).
• Importancia de la Historia Clínica: Una historia clínica detallada es fundamental
para determinar la causa subyacente de la fiebre. Factores como la duración, el
patrón y la intensidad de la fiebre, junto con los síntomas acompañantes, orientan
hacia el diagnóstico.
• Evaluación Clínica: Es crucial evaluar signos de alarma durante la fiebre en un
paciente pediátrico, como irritabilidad extrema, dificultad respiratoria, petequias, o
alteración del estado de conciencia, ya que pueden indicar una condición subyacente
grave.
• Uso de Antipiréticos: Los antipiréticos, como el paracetamol e ibuprofeno, se utilizan
para aliviar el malestar asociado con la fiebre, pero no siempre es necesario tratar la
fiebre per se, excepto en casos donde el paciente está notablemente incómodo o
existe riesgo de deshidratación.
• Criterios de Referencia: Se debe considerar la referencia a un especialista o la
hospitalización en casos de fiebre en neonatos, pacientes inmunocomprometidos, o
cuando se sospechan infecciones graves como sepsis o meningitis.
• Fiebre de Origen Desconocido (FOD): La FOD en pediatría se define como una fiebre
persistente sin diagnóstico después de 8 días de evaluación intensiva. Es
fundamental en estos casos realizar un abordaje multidisciplinario para descartar
enfermedades infecciosas, inflamatorias, o malignas.
• Fiebre y Convulsiones Febriles: Las convulsiones febriles son una complicación en
niños menores de 5 años. Aunque generalmente son benignas, es importante
diferenciarlas de otras causas más graves de convulsiones.
• Impacto Psicológico en la Familia: La fiebre puede generar ansiedad significativa en
los padres y cuidadores. Es esencial brindar educación y tranquilidad, explicando que
la fiebre es común y generalmente autolimitada en la mayoría de los casos
pediátricos.
• Abordaje Terapéutico Individualizado: El tratamiento de la fiebre debe ser
individualizado según la causa subyacente, el estado clínico del niño, y la presencia
de comorbilidades, evitando el uso innecesario de antibióticos y priorizando el
bienestar del paciente.