Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Psicología
Problemas de Psicología Educativa
Docente Jesús Tadeo Garza Barquera
Reporte 1
Directrices UNESCO y Escuelas Inclusivas
María José Sosa Alemán
2175029
Grupo 010
Noviembre 23, 2024
Directrices UNESCO y Escuelas Inclusivas
Inicialmente, la discapacidad se consideraba un problema innato y permanente, y este
enfoque clasificaba a los estudiantes basándose en pruebas psicométricas. Esto llevó a la
creación de escuelas de educación especial. En los años cuarenta y cincuenta, estas ideas
comenzaron a cuestionarse, introduciéndose conceptos como la adaptación social y el
aprendizaje.
En los años sesenta y setenta, surgió una nueva perspectiva sobre la discapacidad: se dejó
de ver como una característica interna del alumno y se comenzó a considerar como algo
influenciado por el entorno y la educación recibida. En esta época, los alumnos adoptaron un
papel más activo, y los profesores comenzaron a tomar en cuenta los conocimientos iniciales de
los estudiantes, avanzando mediante un enfoque más individualizado. También se dejó de usar
exclusivamente las pruebas psicométricas para clasificar permanentemente a los estudiantes y se
empezó a valorar su potencial de aprendizaje. La colaboración entre psicólogos y maestros se
volvió esencial para desarrollar estrategias personalizadas.
Las reformas educativas comenzaron a incluir formación para que los docentes de
educación regular pudieran trabajar con estudiantes con dificultades de aprendizaje,
promoviendo la integración en las aulas ordinarias. Se estableció que las escuelas debían ser
inclusivas y capaces de integrar a todos los estudiantes sin segregar a aquellos con problemas de
aprendizaje o necesidades individuales. Las escuelas de educación especial empezaron a mostrar
resultados limitados en su efectividad.
En los años setenta, Warnock introdujo el concepto de "necesidades educativas
especiales" (NEE), rechazando las categorías fijas de discapacidad y promoviendo una educación
más inclusiva. Estas NEE abarcan problemas de aprendizaje en el aula y requieren recursos
adicionales. Se necesita una evaluación centrada en entender las dificultades y los factores
contextuales. La evaluación de los alumnos con NEE no se basa solo en encontrar deficiencias,
sino en entender cómo se generan las dificultades y qué factores sociales, familiares y escolares
influyen en ellas. Se pretende determinar las potencialidades del alumno y ofrecer una educación
adecuada en el contexto más integrador posible. Algunas críticas a este concepto se centran en
que puede ser ambiguo y perpetuar la segregación educativa, sugiriendo que podría ser sustituido
por el concepto de "necesidades individuales".
La integración educativa surge con el propósito de que todos los alumnos tengan acceso a
la educación de manera no segregadora. Algunas formas de integración son:
● Física: cuando las clases de educación especial se construyen en el mismo lugar que la
escuela ordinaria, pero mantienen una organización independiente.
● Social: existen unidades especiales en la escuela ordinaria donde los alumnos realizan
algunas actividades comunes con el resto de sus compañeros, como juegos y actividades
extraescolares.
● Funcional: la forma más completa de integración, donde los alumnos con necesidades
educativas especiales participan a tiempo parcial o completo en las aulas normales y se
incorporan en la dinámica de la escuela.
Las escuelas inclusivas garantizan una educación de calidad para todos, basada en los
derechos humanos. Enfatizan reformas sistémicas para atender a todos los estudiantes en un
ámbito común. Políticas educativas como la LOGSE (1990) en España promovieron la inclusión
como objetivo fundamental. Sin embargo, los desafíos incluyen eliminar la discriminación y
adaptar el sistema educativo.
Las escuelas inclusivas buscan garantizar una educación de calidad y realizar los cambios
necesarios para lograrlo, como adaptaciones en el currículo, una organización flexible y actitudes
positivas. Las reformas educativas, como la LOGSE de 1990 en España, han sido clave para
consolidar este enfoque inclusivo, promoviendo la igualdad de oportunidades y evitando
desigualdades por factores sociales, culturales o económicos.
Los beneficios de las escuelas inclusivas son amplios, abarcando aspectos educativos y
sociales. Este modelo fomenta la equidad al garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a
una educación de calidad en un ambiente que valore la diversidad. Además, contribuye a la
cohesión social al promover valores como el respeto, la solidaridad y la inclusión. En el ámbito
educativo, permite a los estudiantes desarrollar su potencial en un entorno diverso y
enriquecedor, donde las diferencias se convierten en oportunidades de aprendizaje mutuo.
Sin embargo, la práctica de las escuelas inclusivas enfrenta numerosos retos. Los estudios
sobre la integración educativa han demostrado beneficios significativos en el rendimiento
académico y la sociabilidad de los alumnos en colegios integrados, pero también han
evidenciado limitaciones, especialmente en términos de recursos y preparación docente. Para
superar estos desafíos, es esencial que las escuelas desarrollen proyectos compartidos que
involucren a toda la comunidad educativa, desde profesores y directivos hasta estudiantes y
familias. La organización escolar debe ser flexible y capaz de adaptarse a las necesidades de
todos los alumnos, asegurando que las metodologías de enseñanza sean inclusivas y efectivas.
La transición hacia un modelo inclusivo también requiere abordar dilemas complejos,
como el equilibrio entre un currículo común y las adaptaciones necesarias para atender a la
diversidad. Además, es fundamental evitar el etiquetado de los estudiantes, ya que esto puede
generar estigmatización y perpetuar desigualdades. En este sentido, el éxito de las escuelas
inclusivas depende no sólo de cambios estructurales, sino también de un compromiso colectivo
por parte de toda la sociedad para promover una educación más equitativa y justa (Marchesi, et
al., 2014).
Conclusión personal:
Este tema me deja la enseñanza de cómo ha cambiado la educación para que sea inclusiva
y me doy cuenta de la importancia que es ver a cada estudiante como único y entender su
entorno. Al principio, se pensaba que la discapacidad era algo fijo y se clasificaba a los
estudiantes con pruebas psicométricas, pero con el tiempo, se puede establecer que tanto el
ambiente como la educación juega un papel enorme.
En la actualidad, en lugar de solo usar pruebas para etiquetar a los estudiantes, se tiene
que valorar su potencial y trabajar en equipo con psicólogos y maestros para apoyar su
aprendizaje, y su progreso. Las reformas educativas han sido clave para capacitar a los maestros
a trabajar con estudiantes con dificultades, promoviendo su inclusión en clases regulares.
Las escuelas inclusivas buscan asegurar que todos los estudiantes reciban una educación
de calidad, respetando sus diferencias. Aunque aún hay algunos desafíos, como la falta de
recursos y la preparación de los docentes, es importante que se trabaje en equipo para superarlos
y evitar etiquetar a los estudiantes para que no se convierta en discriminación. Fomentar la
inclusión me parece algo muy importante, ya que tanto las personas neurotípicas, como las
personas que tienen alguna necesidad individual, deben (debemos) de aprender a convivir de
conjunto, y si los alumnos con necesidades individuales comienzan a asistir a escuelas de
educación especial, se inhibe esta interacción, lo que puede provocar que ni uno ni otro sepa
convivir entre sí. De este tema, me llevo mucho conocimiento que lo más importante no es
diagnosticar ni etiquetar a los alumnos, sino que si se les identifica alguna necesidad individual,
enfocarse en que el alumno progrese, y pueda salir adelante en lugar de priorizar el que vaya a la
par con los demás.
Referencias:
Marchesi, Á., Coll, C., & Palacios, J. (Eds.). (2014). Desarrollo psicológico y educación. 3.
Trastornos del desarrollo y necesidades educativas especiales (2ª ed.). Alianza Editorial.