Dr.
Armando Acosta
Cirujano de la Mano
Traumatólogo – Ortopedista
La ejecución de instrumentos musicales como práctica profesional es una actividad muchas veces
pasada desapercibida como una actividad laboral, sin embargo, su forma de realizarse puede ocasionar
trastornos físicos en el organismo de la persona quien lo ejecuta, está situación estará dada por los
periodos de práctica extensos, posturas inadecuadas y prolongadas, repetitividad, poco descanso.
Estás lesiones y sintomatología suelen ir instalándose de manera progresiva hasta ser crónica en
muchos casos en músculos, tendones y articulaciones se ven involucrados por la acumulación de tensión.
Es por esto que podemos observar dentro de las patologías más comunes encontradas en este grupo
de trabajadores las siguientes:
1. Tendinopatías de hombro, codo o muñeca.
2. Tenosinovitis de De Quervain.
3. Síndrome del túnel carpiano.
4. Bursitis subacromial de hombro.
5. Cervicalgias (dolores de cuello).
6. Lumbalgias (dolores de espalda).
Es por ello que es fundamental establecer programa de prevención de sintomatología y patologías
músculo esquelética, mediante la detección precoz y atención primaria de los síntomas.
Estos deben ir enfocados en una evaluación de los diferentes puestos y la forma correcta de
ejecución del instrumento (postura adecuada), ejercicios de fortalecimiento muscular, calentamiento
previo al inicio de prácticas y ensayos, planificación de pausas de 5 a 7 minutos para realizar estiramientos
de los grupos musculares involucrados en la ejecución, así como vigilar que elementos del ambiente
también importantes: iluminación, sillas adecuadas, uso de atriles de altura ajustable.
Prevención de Lesiones Músculo esquelético en músicos.
1. Calentamiento y Estiramiento:
Realizar calistenia de los músculos de la cintura escapular y miembro superior antes de tocar esto ayuda
a prepararlos para la actividad y reduce el riesgo de lesiones.
Realizar estiramientos regulares, tanto antes como después de tocar, mejora la flexibilidad y previene la
tensión muscular.
Considerar ejercicios de calentamiento y estiramiento específicos para las áreas musculares que se utilizan
al tocar el cuatro o la guitarra.
2. Planificación y Descanso:
Evitar la fatiga mediante descansos regulares durante los ensayos y actuaciones.
Planificar las sesiones de estudio y práctica para evitar la sobre solicitación muscular.
Incluir días de descanso obligatorios en la rutina para permitir que el cuerpo se recupere.
3. Postura y Técnica:
Mantener una postura adecuada al tocar el instrumento, ya que esto ayuda a distribuir la tensión de forma
equilibrada y reduce el riesgo de lesiones.
Asegurarse de que la técnica al tocar sea correcta y eficiente para minimizar la tensión muscular.
Utilizar equipo apropiado, como un buen asiento y una posición correcta de la mano para el cuatro y/o la
guitarra, esto puede prevenir problemas de postura y tensión.
4. Ejercicios de Fortalecimiento:
Realizar ejercicios de fortalecimiento para los músculos del tren superior, especialmente para los brazos,
hombros y espalda, ya que estos son los más utilizados al ejecutar dichos instrumentos.
Considerar ejercicios funcionales que involucren varios grupos musculares trabajando juntos para mejorar
la estabilidad y el control del movimiento.
Utilizar bandas elásticas o bandas de resistencia para ejercicios de fortalecimiento en casa.
5. Prestar atención a los signos de fatiga o dolor y no forzar la práctica cuando se sienta cansado.
6. Adaptar la intensidad y duración de las sesiones de práctica a las necesidades y capacidades individuales.
7. Consultar a un profesional de la salud (fisioterapeuta o médico) si se experimenta algún tipo de dolor
persistente.
6. Equipamiento adecuado
Escoger un instrumento que se ajuste bien a las dimensiones de la persona y que no sea demasiado pesado
para facilitar el transporte y la práctica.
De igual modo si aparece algún tipo de fatiga o se presenta alguna lesión, el ejecutante deberá ser
evaluado por el médico y por el fisioterapeuta para de esta forma establecer un diagnóstico preciso e
intervenir precozmente en el tratamiento de fisioterapia con algunas técnicas manuales y colocación de
algún medio físico como; electro analgesia, ultrasonido terapéutico, láser, ondas de choque, calor húmedo,
infrarrojo, vendaje Neuromuscular entre otros, y de esta forma quede cubierto el tratamiento y su pronta
recuperación.