EL LADO OBSCURO DEL PLACER:
LAS ADICCIONES
Escuela: Centro de estudios Tecnológicos, industrial y de Servicios No. 1
Asignatura: Lengua y comunicación
Docente: Lucina Noguerón
Grupo: 1. JV.
Integrantes:
1- Mejía Apolinar Valeria Belén
2- García López Andrea
3- Luna Trigo Karla
Las adicciones, un flagelo que atraviesa culturas y épocas, representan una compleja
interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales. No se trata simplemente de
un vicio o una debilidad de carácter, sino de un trastorno que afecta profundamente la vida
del individuo y su entorno. Esta exposición explorará las diversas facetas de las adicciones,
desde sus causas hasta sus consecuencias, pasando por las vías de tratamiento y prevención.
¿Qué son las adicciones?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) una adicción es una enfermedad física y
Psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o
relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas en los que se involucran
factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales.
Tipos de adicciones:
Adicciones de conducta: al juego, sexo, trabajo, Internet, sectas, religión, relaciones
(codependencia).
Adicciones de ingestión (química): alcohol, nicotina, cocaína, marihuana, opio, sedantes e
hipnóticos, anfetaminas, éxtasis y heroína.
Adicciones de ingestión (comida): anorexia, bulimia, comedor compulsivo.
Las drogas producen efectos diversos en el organismo, ya que afectan el sistema nervioso y
pueden alterar las funciones físicas, mentales y emocionales. Estos efectos varían según el
tipo de droga, su potencia, la dosis, la frecuencia de uso y la condición de la persona que la
consume. En general, las drogas pueden producir:
1- Euforia o sensación de placer: muchas drogas generan una sensación de bienestar o
placer temporal al activar ciertas zonas del cerebro, lo que puede llevar a la persona
a querer repetir la experiencia.
2- Dependencia: algunas drogas pueden llevar a la dependencia física o psicológica, lo
que significa que la persona siente la necesidad de seguir consumiéndola para evitar
el malestar o simplemente para sentirse bien.
3- Tolerancia: al consumir repetidamente una droga, el cuerpo puede acostumbrarse, lo
que lleva a necesitar dosis cada vez mayores para obtener los mismos efectos.
4- Alteraciones mentales: muchas drogas afectan la percepción, el estado de ánimo, la
memoria y el juicio. Pueden causar alucinaciones, paranoia, ansiedad o depresión.
5- Daños físicos: algunas drogas pueden causar daños en órganos como el hígado, los
pulmones, el cerebro y el corazón. A largo plazo, el abuso de drogas puede
contribuir a enfermedades crónicas.
6- Problemas en la vida personal y social: el abuso de drogas puede interferir con la
vida familiar, el trabajo y las relaciones sociales, generando conflictos y problemas
legales o económicos.
Cada droga tiene un efecto específico y unos riesgos asociados, que varían desde los
síntomas de abstinencia hasta el riesgo de sobredosis y muerte. Por ello, el consumo de
drogas sin control médico puede ser muy perjudicial para la salud y el bienestar.
La Biología del Apego: El Rol del Cerebro
A nivel biológico, las adicciones se caracterizan por la alteración del sistema de
recompensa del cerebro. Las sustancias adictivas, ya sean drogas, alcohol o incluso
comportamientos como las apuestas, activan la liberación de dopamina, un neurotransmisor
asociado al placer y la motivación. Esta liberación intensa y repetida modifica la estructura
y la función del cerebro, creando una dependencia física y psicológica. El cerebro,
acostumbrado a los niveles altos de dopamina, deja de producirla naturalmente, generando
un círculo vicioso de búsqueda de la sustancia o comportamiento adictivo para aliviar la
sensación de malestar o abstinencia.
La Mente Cautiva: Factores Psicológicos
Más allá de la biología, los factores psicológicos juegan un papel crucial en el desarrollo y
mantenimiento de las adicciones. Trastornos de ansiedad, depresión, baja autoestima y
traumas infantiles pueden predisponer a una persona a buscar refugio en sustancias o
comportamientos adictivos como mecanismo de afrontamiento. La búsqueda de escape, la
automedicación y la regulación emocional deficiente son factores que contribuyen a la
espiral de la adicción. Asimismo, la personalidad, la impulsividad y la falta de control de
impulsos también se relacionan con una mayor vulnerabilidad.
El Contexto Social: Una Influencia Determinante
El entorno social también ejerce una influencia significativa. La presión de grupo, la
disponibilidad de sustancias, la normalización del consumo y la falta de apoyo social
pueden aumentar el riesgo de adicción. La cultura, las normas sociales y las experiencias
de vida influyen en la percepción del riesgo y en la adopción de comportamientos adictivos.
Familias disfuncionales, entornos de pobreza y falta de oportunidades pueden crear un
caldo de cultivo propicio para el desarrollo de adicciones.
Efectos de las Adicciones
Los efectos de las adicciones afectan varios aspectos de la vida de una persona, incluyendo:
Físicos:
La adicción a sustancias puede causar daños en órganos vitales, debilitar el sistema
inmunológico, llevar a enfermedades infecciosas (por el uso de agujas compartidas) y
provocar efectos graves como sobredosis. Las adicciones conductuales también pueden
causar problemas de salud, como obesidad en la adicción a la comida o insomnio en la
adicción a la tecnología.
Psicológicos:
Las adicciones incrementan el riesgo de sufrir depresión, ansiedad, baja autoestima,
irritabilidad y trastornos de personalidad. Las personas también pueden experimentar
pensamientos suicidas.
Sociales:
Las adicciones suelen deteriorar las relaciones personales, causar problemas laborales o
académicos y, en casos extremos, llevar al aislamiento social. Además, pueden tener
consecuencias legales, especialmente en casos de juego patológico y drogadicción.
Tratamiento de las Adicciones
Existen varios enfoques y tratamientos para combatir las adicciones, los cuales pueden
combinarse para lograr mejores resultados:
Terapia Psicológica y Consejería:
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es muy efectiva para el tratamiento de adicciones,
ya que ayuda a identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento. Otras
terapias incluyen la terapia de aceptación y compromiso, la terapia de grupo y la terapia
familiar.
Medicación:
En algunas adicciones químicas, se usan medicamentos para ayudar a reducir los síntomas
de abstinencia, como metadona para opioides o vareniciclina para dejar de fumar. También
se emplean antidepresivos y ansiolíticos en casos en los que la adicción está asociada con
trastornos mentales.
Grupos de Apoyo y Rehabilitación:
Los programas de 12 pasos, como los de Alcohólicos Anónimos, son efectivos para muchas
personas, ya que ofrecen una red de apoyo y una estructura para trabajar hacia la
recuperación. Los centros de rehabilitación también pueden proporcionar tratamiento
integral y supervisión para personas con adicciones graves.
Cambios en el Estilo de Vida:
La adopción de hábitos saludables, como el ejercicio, la meditación, el establecimiento de
metas y el desarrollo de habilidades de afrontamiento puede reducir el riesgo de recaídas y
ayudar en la recuperación.
Prevención de las Adicciones
La prevención de adicciones es fundamental para reducir su impacto en la sociedad.
Algunos enfoques importantes incluyen:
Educación y Concienciación:
Promover el conocimiento de los riesgos de las sustancias y conductas adictivas,
especialmente en jóvenes, ayuda a reducir el riesgo de iniciación.
Fomento de Habilidades para la Vida:
La enseñanza de habilidades como la resolución de problemas, el manejo del estrés y la
toma de decisiones fortalece a las personas y reduce la probabilidad de recurrir af
adicciones como mecanismo de afrontamiento.
Entornos de Apoyo:
Crear un entorno familiar y social de apoyo, con relaciones positivas y buenos modelos a
seguir, puede reducir la probabilidad de desarrollar una adicción.
Regulación y Control de Acceso:
La implementación de leyes que limiten el acceso a sustancias adictivas y la regulación de
la publicidad de tabaco, alcohol y juegos de azar son medidas que pueden reducir el
consumo.
Las adicciones son un problema complejo que afecta a individuos, familias y comunidades.
Abordarlas requiere un enfoque integral que incluya la prevención, el tratamiento y el
apoyo social. El papel de la educación y la intervención temprana es crucial para evitar el
desarrollo de estos trastornos y mitigar sus efectos en la sociedad.
La exploración de la naturaleza de la adicción nos revela una realidad compleja y a menudo
desconcertante. Más allá de los aspectos biológicos y psicológicos, se encuentra una
profunda dimensión humana, marcada por la vulnerabilidad, la desesperación y la búsqueda
incesante de alivio. Comprender esta realidad es crucial para abordar el problema de
manera efectiva, evitando juicios moralistas y promoviendo un enfoque compasivo y
basado en la evidencia. Si bien el camino hacia la recuperación puede ser largo y arduo, la
posibilidad de una vida libre de la dependencia es una meta alcanzable con el apoyo
adecuado y la determinación personal. El estudio de la adicción nos invita a la reflexión
sobre la fragilidad humana y la importancia de la solidaridad y la comprensión en la
construcción de una sociedad más justa y saludable.
Gracias por llegar hasta aquí. Esperamos de todo corazón que esta ardua investigación y
explicación del tema ayude a muchas personas que lamentablemente están pasando por esta
difícil prueba.