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Notes - Módulo 2

El documento aborda el marco internacional que prohíbe la tortura y otros tratos crueles, destacando sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México por actos de tortura. Se analizan instrumentos y mecanismos internacionales, como la Convención contra la Tortura y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, que obligan a los Estados a prevenir y sancionar tales actos. Además, se menciona la importancia de la responsabilidad de funcionarios públicos y la protección de las víctimas en el contexto de derechos humanos.

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El documento aborda el marco internacional que prohíbe la tortura y otros tratos crueles, destacando sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra México por actos de tortura. Se analizan instrumentos y mecanismos internacionales, como la Convención contra la Tortura y la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, que obligan a los Estados a prevenir y sancionar tales actos. Además, se menciona la importancia de la responsabilidad de funcionarios públicos y la protección de las víctimas en el contexto de derechos humanos.

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PREVENCIÓN DE LA TORTURA

Módulo II. Marco Internacional que Proscribe la Tortura y otros


Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Introducción.

¿Sabía que la Corte Interamericana de Derecho Humanos ha


emitido sentencias contra México por su responsabilidad internacional
derivadas de hechos de tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanas o degradantes?

En los casos “Radilla Pacheco” (2009) “Fernández Ortega y otros”


(2010), “Rosendo Cantú y otros” (2010), “Cabrera García y Montiel
Flores” (2010) y “García Cruz y Sánchez Silvestre” (2013), la Corte
Interamericana de Derechos humanos sentenció que el Estado mexicano
es responsable por actos de tortura y maltrato; casos en los cuales el
Tribunal Interamericano ordenó a las autoridades mexicanas las
responsabilidades penales y administrativas en que incurrieron
diversas/os servidoras/es públicas/os por cometer tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes. Asimismo, obligó al Estado
mexicano a reparar el daño de manera integral a las víctimas de esos
casos.

De hecho, en el canal Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la


Nación se menciona que, en etapa de fondo, pendiente de emitirse
sentencia, está el caso Atenco, enviado a la Corte en septiembre
pasado, referente a la violación de los derechos humanos de 11 mujeres,
cometido por agentes estatales en los municipios Texcoco y San
Salvador Atenco, Estado de México, en 2006.

En este módulo conocerá las principales instituciones


internacionales, así como sus instrumentos y mecanismos, para la
prevención y la sanción de la tortura; también profundizará sus
conocimientos acerca de las sentencias emitidas contra México,
relacionadas con el tema que compete en este curso, prevención de la
tortura.

Objetivo particular.

El estudio de este módulo le permitirá:


 Explicar los diferentes instrumentos que previenen y
prohíben la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas
o degradantes, considerando los estándares definidos por las
Naciones Unidas y el Sistema Interamericano de Protección
de los Derechos Humanos, para contextualizar la función de
los mecanismos responsables de su prevención en los
Estados.

Temas.

1. Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,


Inhumanos o Degradantes.
2. Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura.
3. Sistema Interamericano de Protección de los Derechos
Humanos (Sentencias de la Corte Interamericana contra
México).
4. Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y
otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.
5. Comité contra la Tortura de la ONU (resolución).
6. Subcomité para la Prevención de la Tortura y Otros Tratos o
Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,


Inhumanos o Degradantes.

A nivel mundial, uno de los principales tratados internacionales en


materia de derechos humanos contra la tortura es la Convención contra
la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el


10 de diciembre de 1984, ratificada por nuestro país el 23 de enero de
1986 y entró en vigor el 26 de junio de 1987. De acuerdo con el artículo
1º de la Constitución, serán reconocidos todos los derechos humanos
contenidos en la misma, así como en los tratados internacionales
firmados y ratificados por el Estado mexicano. Tal y como se mencionó
en el módulo 1, el antecedente es la declaración sobre la protección de
todas las personas contra la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes, aprobada por la asamblea General de las
Naciones Unidas el 9 de diciembre de 1975.
¿Cuál es la diferencia entre la Declaración y la Convención? Las
declaraciones de los derechos humanos son instrumentos no vinculantes
para los Estados, mientras que los tratados internacionales de derechos
humanos (en este caso la Convención), cuando los países lo firman y
ratifican, como es el caso de México, se obligan para que todas las
autoridades de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial cumplan con
las obligaciones establecidas en ellos. En este caso, prohibir, prevenir,
investigar y sancionar los hechos de tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanas o degradantes.

Retomemos la definición de tortura de acuerdo a esta Convención.


En su artículo 1º la define como:

(…) todo acto por el cual se infrinja intencionadamente a una


persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el
fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de
castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que haya
cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por
cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando
dichos dolores o sufrimientos sean infringidos por un funcionario público
u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento o aquiescencia. No se considerarán torturas los
dolores o sufrimientos que sean consecuencia únicamente de sanciones
legítimas, o que sean inherentes o incidentales a éstas (Convención
contra la Tortura, p. 6).

Considerando los temas del módulo 1, en esta Convención la


tortura cuenta con tres aspectos que se muestran a continuación.

El qué es: Es un acto intencional.

El quién lo hace: Un funcionario público u otra persona en el


ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su
consentimiento o aquiescencia.

El para qué lo hace: Para obtener información o confesión de la


persona o de otras personas cercanas a ésta. Para castigar a la persona
por algún acto que realizó o que sospeche que realizó. Pera intimidar o
coaccionar a la persona, o bien, a otras personas por cuestiones de
discriminación o porque una autoridad o funcionario público así lo
solicitó.
Como se mencionó al inicio, esta Convención, en su artículo 2º,
genera obligaciones para los Estados parte, en el sentido de que se debe
prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes, a través de medidas legislativas, es decir, con leyes que la
prevengan mediante acciones de investigación y, en su caso, de
sancionarla; nuestro país, al formar parte de esta Convención, se ve
obligado a realizar acciones orientadas a la prevención, y actualmente
ya contamos con una ley al respecto, la cual abordaremos en el módulo
siguiente.

El artículo 4º especifica en su primer párrafo, que todo Estado


parte debe velar porque todos los actor de tortura constituyan delitos
conforme a su legislación penal, así como que esto debe aplicar a toda
tentativa de cometer tortura y a todo acto de cualquier persona que
constituya complicidad o participación en dichos actos. En cuanto a las
sanciones o castigos para los actos de tortura, este mismo artículo en su
párrafo segundo menciona que los Estados parte castigarán estos
delitos con penas adecuadas considerando la gravedad.

Ahora bien, ya que como se mencionó anteriormente, esta


convención fue ratificada por el Estado mexicano, en términos de lo
dispuesto por el artículo 1º constitucional, en nuestro país, la tortura se
debe tipificar como delito y en consecuencia, establecer sanciones para
quien cometa los actos antes señalados.

Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura


(protección)

En la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la


Tortura se define a la tortura como:

(…) todo acto realizado intencionalmente por el cual se infrinjan a


una persona penas o sufrimientos físicos o mentales, con fines de
investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal,
como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se
entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de
métodos tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir
su capacidad física o mental, aunque no causen dolor físico o angustia
psíquica (Convención Interamericana en CEJIL, p. 44).

Como se puede observar, esta Convención define a la tortura de


una manera más amplia que la Convención contra la Tortura y Otros
Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes de las Naciones
Unidas, ya que indica que la finalidad para que se cometa la tortura
puede ser cualquiera y no incluye que los dolores o sufrimientos sean
graves; además, indica: “el uso de métodos sobre una persona con la
intención de anular la personalidad de la víctima o de disminuir su
capacidad física o mental, incluso si no causa dolor físico o angustia
mental” ¿Recuerda usted el caso del módulo anterior? En el caso se
observaba “un dolor mental o angustia” en la persona detenida por la
conversación entre los policías, de tal forma que se puede indicar que,
en este caso, sí había indicadores de tortura.

La Convención Interamericana también habla de quiénes serán


responsables del delito de tortura, y en su artículo 3º menciona que
quien comete principalmente este delito son los empleados y
funcionarios públicos que como tales ordenen, instiguen o induzcan a la
comisión de la tortura. Algo muy importante que se menciona en este
artículo es que…

 Si los empleados o funcionarios públicos tienen la


oportunidad de impedir la comisión de la tortura o maltrato y
no lo hacen, será tipificado el acto como tal.
 A su vez, si el funcionario ordena la comisión del mismo, las
personas que en éste participan también serán juzgadas
como cómplices.

Gracias a estas peticiones, la protección hacia las víctimas de la


tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, es
amplia, pues si se observa que se tortura a una persona y no se
denuncia, se puede incurrir en el delito de omisión de denunciar dichos
actos; además, si se actúa por instancia de un empleado, la persona
será acusada de complicidad.

En su artículo 5º, nos menciona que las circunstancias en las que


se encuentre un país o Estado no justifican la comisión de la tortura y
además hace énfasis en que tampoco se podrá justificar si la persona se
encuentra privada de su libertad en un centro carcelario o penitenciario,
o bien, al estar en dicho centro es considerado de alta peligrosidad.

En cuanto a tomar medidas para la prevención y sanción de la


tortura, en su artículo 6º, se indica que “los Estados parte se asegurarán
de que todos los actos de tortura y los intentos de cometer tales actos
constituyan delitos conforme a su derecho penal, estableciendo para
castigarlos sanciones severas que tengan en cuenta su gravedad”. Es
aquí donde se indica que la tortura deberá ser tratada como un delito y
además deberá ser tipificado de acuerdo a su gravedad, protegiendo así
a la víctima.

De acuerdo con el artículo 7º de esta Constitución, se deberán


tomar medidas para que en el “adiestramiento” (es decir, formación o
capacitación) de agentes de policía, funcionarios públicos y personas
responsables de la custodia de las personas privadas de su libertad,
provisional o definitivamente, en los interrogatorios, detenciones o
arrestos, se ponga especial énfasis en la prohibición del empleo de la
tortura.

Asimismo, en su párrafo segundo prevé que los Estados parte


tomarán medidas similares para evitar otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes.

En relación con los derechos de las víctimas podríamos mencionar


dos artículos en especial: el artículo 8º, que indica que el Estado debe
garantizar una examinación imparcial a la persona que denuncia haber
sido sometida a tortura, y el artículo 9º, el cual refiere que los Estados
parte se comprometen a incorporar en sus legislaciones normas que
garanticen una compensación adecuada para las víctimas de los delitos
de tortura.

Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos


(sentencias de la Corte).

Sistema interamericano de Protección de los Derechos Humanos


está compuesto por los Estados que integran la Organización de Estados
Americanos (OEA). Su función radica básicamente en velar por el
respeto y protección de los derechos humanos en el continente
americano (Colectivo de Abogados, 2009).

Para ello, el sistema Interamericano cuenta con dos instancias


independientes y a su vez complementarias: la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos. De acuerdo al Colectivo de Abogados, sus
características se ven a continuación (2009):

Comisión Interamericana de Derechos Humanos

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante


Comisión Interamericana), es un Organismo de naturaleza cuasi
jurisdiccional, cuya función primordial es promover la observancia y la
defensa de los derechos humanos en el hemisferio.

En ese sentido, ante esta Comisión, toda persona puede presentar


peticiones o quejas individuales sobre violaciones a los derechos
consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos o en
otros instrumentos interamericanos. Cuando se considera que la queja
involucra una situación que violenta los derechos humanos, puede
emitirse un informe, y a la larga, una recomendación al Estado, en el
cual ocurre dicha situación. Es entonces cuando el Estado debe atender
a tal recomendación o recomendaciones; en caso contrario, podríamos
considerar que la Comisión dé aviso a la Corte y la situación se
considera ya de carácter judicial.

Corte Interamericana de Derechos Humanos.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (en adelante Corte


Interamericana o Corte IDH), es un órgano de carácter judicial, al cual,
en ejercicio de su competencia contenciosa, le corresponde determinar
la responsabilidad internacional de los Estados, mediante la aplicación e
interpretación de la Convención Americana de Derechos Humanos y
demás instrumentos interamericanos; asimismo, la Corte cuenta con un
tribunal interamericano, que se describe a continuación (CNDH, 2016):

Tribunal Interamericano.

 Está integrado por siete jueces. Actúan a título personal.


Deben ser de diferentes nacionalidades y partes de la
región.
 Tiene una facultad consultiva, la cual consiste en que es el
único órgano que puede interpretar el contenido y alcance,
tanto de la Convención Americana como de algún trato
internacional de derechos humanos que sea parte de un
Estado americano.
 Tiene una competencia contenciosa. Ello quiere decir que la
Corte es un tribunal en el cual se desarrollan litigios entre
víctimas de violaciones a derechos humanos y los Estados
parte del Pacto de San José, para determinar, en su caso, la
responsabilidad internacional de aquellos.
o Para que un caso llegue al conocimiento de la Corte,
es necesario que los casos individuales en materia de
litigio, previamente sean remitidos por la Comisión
Interamericana.
o México la aceptó en 1998.

La Corte Interamericana, en su caso, emite sentencias en las que


puede determinar la responsabilidad internacional del Estado por la
violación de derechos humanos y establecer medidas de reparación del
daño a las víctimas (CHND, 2016, p.6).

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, al 2015 ha


conocido de ocho casos y emitido seis sentencias condenatorias al
Estado mexicano. Más adelante se le presentan tres sentencias en las
cuales la Corte Interamericana ha fijado criterios muy relevantes para
prevenir, investigar y sancionar la tortura y el maltrato en nuestro país.

Sentencias de la Corte Interamericana contra México.

Caso de Rosendo Radilla Pacheco

Los hechos del presente caso se refieren al señor Rosendo Radilla


Pacheco, una persona involucrada en diversas actividades de la vida
política y social de su pueblo, Atoyac de Álvarez, estado de Guerrero.

El 25 de agosto de 1974 fue detenido por miembros del Ejército de


México, mientras se encontraba con su hijo en un autobús.
Posteriormente a su detención fue visto en el cuartel militar de Atoyac
de Álvarez, con evidencias de haber sido agredido físicamente. No se
olvidó a saber de su paradero. Los familiares de la víctima interpusieron
diversos recursos, a fin de que se investiguen os hechos y se sancione a
los responsables. La causa penal fue dirigida a la jurisdicción penal
militar. No se realizaron mayores investigaciones ni se sancionó a los
responsables (CIDH, s.f.).

Para conocer más al respecto, revise la siguiente Recomendación


emitida.

Recomendación 26/2001.

De acuerdo con Álvarez Hernández (s.f.), gracias a la queja


presentada ante la CNDH se emitió la recomendación 26/2001, cuyo
principal aporte consistió en el reconocimiento de la práctica de
desaparición forzada como una política de Estado, que dio lugar a la
creación de la Fiscalía especial para la investigación de hechos
probablemente constitutivos de delitos cometidos por servidores
públicos en contra de personas vinculadas con movimientos sociales y
políticos del pasado (FEMOSPP) en el año 2001, cuyo propósito era
cumplir con la recomendación 26/2001, es decir, investigar los 532
casos acreditados de personas detenidas desaparecidas en México
durante la época de la guerra sucia.

Álvarez Hernández (s.f.) menciona también que, ante la falta de


respuesta por parte del Estado mexicano, el 15 de noviembre de 2001
se presentó el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH). Tras sostener una audiencia pública sobre
admisibilidad del caso el 21 de octubre de 2004, la CIDH emitió el
informe de admisibilidad no 65/05 el 12 de octubre de 2005.

El 27 de julio de 2007, durante su 128 periodo ordinario de


sesionas, la CIDH consideró las posiciones de las partes y aprobó el
informe de fondo número 60/07, de conformidad con el artículo 50 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos. Por una falta de
respuesta efectiva del Estado mexicano al cumplimiento de las
recomendaciones emitidas en dicho informe de fondo, el 15 de marzo de
2008 la CIDH demandó al Estado mexicano por la violación al derecho al
reconocimiento de personalidad jurídica, derecho a la vida, derecho a la
integridad personal, derecho a la libertad personal, derecho a las
garantías judiciales, entre otros; todos estos derecho consagrados en la
Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El 6 de julio de 2009 se llevó a cabo la audiencia ante la Corte


Interamericana de Derechos Humanos. El 23 de noviembre de 2009 la
CIDH emitió una sentencia sobre el caso, condenando al Estado
mexicano por graves violaciones a los derechos humanos, en donde
señala al Ejército como responsable de la desaparición forzada de
Rosendo Radilla Pacheco.

Este caso tuvo gran impacto en el sistema jurídico mexicano, pues


la Suprema Corte de Justicia de la Nación establece que…

1. Las sentencias de la CIDH en las que México sea parte son


obligatorias para todas las autoridades mexicanas.
2. Todos los juzgadores mexicanos, en el ámbito de su
competencia, están facultados para hacer un control de
convencionalidad; esto es, aplicar tratados internacionales
de derechos humanos en los casos que conocen, aún en
perjuicio de la legislación mexicana.
3. Todos los jueces mexicanos están facultados para analizar la
compatibilidad de una ley o acto con la constitución y
tratados internacionales.
4. Los y las jueces militares no eran competentes para juzgar a
militares acusados de violar derechos humanos, ordenando
que dichos casos sean turnados a la justicia ordinaria
federal.
5. La incapacidad de la reserva de averiguaciones previas
ahora carpetas de investigación en casos de violaciones
graves a derechos humanos, en cumplimiento a lo
establecido en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la
Información Pública Gubernamental. Por ello, la averiguación
previa del caso Radilla es información pública a la que toda
persona puede acceder.
6. La obligación de adoptar estándares de derecho
internacional en relación a la investigación y sanción de la
desaparición forzada en nuestro país (tomado de Álvarez s.
f.).

Caso de Valentina Rosendo Cantú (tomado de Justicia y Género).

El 16 de febrero del 2002, la señora Rosendo Cantú, de entonces


17 años, perteneciente a la comunidad indígena Me’phaa, en Guerrero, y
con domicilio en la barranca Bejuco, fue abordada a orillas del río en
donde lavaba ropa, por un grupo de ocho soldados, quienes le hicieron
algunas preguntas que ella no contestó y, después, dos de ellos, la
violaron sexualmente.

Valentina Rosendo denunció los hechos ante las instituciones


públicas de derechos humanos (nacionales y locales), las cuales
comprobaron que no había denuncia interpuesta ante el Ministerio
Público de la comunidad de Ayutla, por lo que se solicitó se iniciara una
averiguación previa, en donde en un principio no se le quiso levantar la
denuncia; además, no contaban con un intérprete de su lengua al
español.

Fue examinada por una ginecóloga un mes después de los hechos;


posteriormente se turnó el caso al Ministerio Público de Morelos, quien
en el mes de mayo de 2002 remitió por incompetencia el asunto a la
jurisdicción militar, para que continuara con la investigación. Los
tribunales miliares resolvieron que no se acreditó la comisión de delito
alguno por parte de personal militar, por lo que devolvieron el
expediente al fuero ordinario, que además involucraba a la autoridad
federal. Transcurrieron siete años hasta la denuncia en la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, quien emitió recomendaciones
que el Estado no cumplió, motivo por el cual se pasó el caso al
conocimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humano (Justicia
y Género, s.f.).

Para conocer más acerca de la sentencia de la Corte


Interamericana, revise la siguiente información.

La Corte resolvió que México era responsable por la violación a los


derechos a la integridad personal, a la dignidad y a la vida privada, así
como violaciones de los derechos a las garantías judiciales y a la
protección judicial, fundando su sentencia en los siguientes
razonamientos:

En un primer momento el hecho de que la jurisdicción militar debe


existir únicamente en casos relacionados con la disciplina militar y
nunca cuando hay violaciones a derechos civiles. Por otra parte, la parte
de diligencia de las jurisdicciones ordinarias y militares trajo como
consecuencia la impunidad del delito denunciado y la revictimización de
Valentina Rosendo por parte del Estado mexicano.

Aunado a lo anterior, la Corte determinó que a pesar de que las


pruebas de la violación sufrida por Valentina Rosendo no son
contundentes, “la defensa del Estado no puede descansar sobre la
imposibilidad del demandante de allegar pruebas, cuando es el Estado
quien tiene el control de los medios para aclarar hechos ocurridos dentro
de su territorio (…). La defensa del Estado se apoya en el
desconocimiento de si la violación había existido y su autoría, lo cual es
atribuible a las propias autoridades (CIDH, 2010)”.

La Corte, en su capítulo de resolutivos, determinó que el Estado


era responsable de:

1. La violación de los derechos a la integridad personal, a la


dignidad y a la vida privada, consagrados en la convención
Americana sobre Derechos Humanos.
2. El incumplimiento del deber establecido en el artículo 7 de la
Convención interamericana para Prevenir, Sancionar y
Erradicar la Violencia contra la Mujer, en perjuicio de la
señora Rosendo Cantú.
3. La violación de los derechos a las garantías judiciales y a la
protección judicial, establecidos en los artículos 8.1 y 25.1
de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
perjuicio de la señora Fernández Ortega.

La sentencia en sí misma es una reparación por las medidas que


contiene, ya que conmina al Estado mexicano a conducir, de manera
efectiva y dentro de un plazo razonable, la investigación que realice el
Ministerio Público, así como examinar la conducta de los funcionarios
que en principio dificultaron la recepción de la denuncia y el avance de
la investigación, además de adoptar medidas legislativas para
compatibilizar el fuero militar a estándares internacionales y brindar a la
ciudadanía un recurso de impugnación contra las injerencias del fuero
militar en otras jurisdicciones, así como continuar con el proceso de
estandarización de los protocolos de actuación en la atención a las
víctimas de violaciones sexuales.

Caso Cabrera García y Montiel Flores (tomado de la Corte IDH)

De acuerdo con la Corte, los hechos del caso se iniciaron el 2 de


mayo de 1999, cuando el señor Montiel Flores se encontraba fuera de la
casa del señor Cabrera García, junto a otras personas en la comunidad
de Pizotla, municipio de Ajuchitlán del Progreso, estado de Guerrero.
Aproximadamente 40 miembros del 40º. Batallón de Infantería del
Ejército mexicano entraron en la comunidad, en el marco de un
operativo contra otras personas.

Los señores Cabrera y Montiel fueron detenidos y mantenidos en


dicha condición a orillas del río Pizotla, hasta el 4 de mayo de 1999. Ese
día lo trasladaron hasta las instalaciones del 40º Batallón de Infantería,
ubicado en la ciudad de Altamirano, estado de Guerrero.

Los señores Cabrera y Montiel fueron golpeados y maltratados


durante su privación de la libertad. Posteriormente, ciertos miembros del
ejército presentaron una denuncia penal en contra de los señores
Cabrera y Montiel por la presunta comisión de los delitos de portación de
armas de fuego de uso exclusivo de las fuerzas militares y siembra de
amapola y marihuana, iniciándose la respectiva investigación penal.
El 28 de agosto de 2000 el Juez Quinto de Distrito del Vigésimo
Primer Circuito, en Coyuca de Catalán, dictó sentencia mediante la cual
condenó a pena privativa de libertad de 6 años y 8 meses de duración al
señor Cabrera García y de 10 años al señor Montiel Flores. Esta decisión
fue objetada a través de diversos recursos judiciales y se modificó
parcialmente a su favor. En el año 2001, los señores Cabrera y Montiel
fueron liberados para continuar cumpliendo la sanción que se les impuso
en su domicilio, debido a su estado de salud.

Para conocer acerca de la sentencia de la Corte Interamericana,


revise la siguiente información:

Considerando los hechos, la Corte Interamericana declaró que el


Estado era responsable de las siguientes violaciones a los derechos:

1. Al de libertad personal, reconocido en los artículos 7.3, 7.4 y


7.5, en relación con el artículo 1.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de los
señores Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores.
2. Al de integridad personal, establecido en los artículos 5.1 y
5.2 en relación con el artículo 1.1 de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, por los tratos crueles,
inhumanos y degradantes infringidos a los señores Teodoro
Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores.
3. La garantía judicial en el artículo 8.3, en relación con el
artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, en perjuicio de los señores Teodoro Cabrera
García y Rodolfo Montiel Flores.
4. Las garantías judiciales y a la protección judicial reconocidos
en los artículos 8.1 y 25.1 respectivamente, en relación con
los artículos 1.1 y 2 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, al haberse sometido el conocimiento de
las alegadas torturas a la jurisdicción penal militar, en
perjuicio de los señores Teodoro Cabrera García y Rodolfo
Montiel Flores.

Además, la Corte menciona que el Estado ha incumplido en las


siguientes obligaciones:

1. Investigar los alegados actos de tortura, en los términos de


los artículos 5.1 y 5.2, en relación con el artículo 1.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, así como
de los artículos 1º, 6º y 8º, de la Convención Interamericana
para Prevenir y Sancionar la Tortura, en perjuicio de los
señores Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores.
2. La contenida en el artículo 2º, en conexión con los artículos
8º y 25 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, al extender la competencia del fuero castrense a
delitos que no tienen estricta relación con la disciplina militar
o con bienes jurídicos propios del ámbito castrense.

Se indica que el Estado

 No es responsable por la violación del derecho a la defensa,


reconocido en el artículo 8.2 de la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, en perjuicio de los señores
Teodoro Cabrera García y Rodolfo Montiel Flores.
 No es responsable por la violación del principio de
presunción de inocencia, reconocido en el artículo 8.2 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, en
perjuicio de los Señores Teodoro Cabrera García y Rodolfo
Montiel Flores.

Finalmente, se menciona que:

 No corresponde emitir un pronunciamiento sobre las


alegadas violaciones de los derechos a la integridad personal
y a la libertad de asociación, reconocidos en los artículos 5.1
y 16 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos,
en perjuicio de los familiares de los señores Teodoro Cabrera
García y Rodolfo Montiel Flores, respectivamente.

Protocolo Facultativo de la convención contra la tortura y otros


Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

Los instrumentos que derivan de la Asamblea General de la ONU


para la prevención de la tortura son los siguientes:

 Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y


Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes
(Protocolo Facultativo)), se adopta en 2002 y entra en vigor
en 2006.
 Subcomité de las Naciones Unidas para la Prevención de la
Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes.
 Mecanismos Nacionales de Prevención de la Tortura.

¿Qué es el protocolo Facultativo?

La tortura constituye una violación a los derechos humano y no


existe razón alguna por la cual este crimen deba ser permitido o
tolerado. En ese sentido, los Estados están obligados a adoptar medidas
concretas para prevenirla y sancionarla. Los cambios adecuados para la
prevención de este delito serían los siguientes:

 La capacitación a las personas funcionarias y servidoras


públicas en los instrumentos para el trabajo dentro de los
lugares de detención.
 La revisión de los mecanismos de interrogación.
 El establecimiento de medidas de sanción orientadas a la
penalización de la conducta, el acceso a la justicia de las
víctimas del delito de tortura y la efectiva reparación del
daño.

A su vez, el Protocolo Facultativo de la Convención contra la


Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes
(Protocolo Facultativo, a partir de ahora), indica que la prevención
efectiva de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o
degradantes requiere educación y una combinación de diversas medidas
legislativas, administrativas, judiciales y de otro tipo.

Cabe mencionar que la Conferencia Mundial de Derechos Humanos


declaró firmemente que los esfuerzos por erradicar la tortura debían
concentrarse ante todo en la prevención y pidió que se adoptase un
protocolo facultativo de la Convención destinado a establecer un
sistema preventivo de visitas periódicas a los lugares de detención, y
finalmente convencidos de que la protección de las personas privadas
de su libertad contra la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes puede fortalecerse por medios no judiciales
de carácter preventivo basados en visitas periódicas a los lugares de
detención (CEJIL, 2006, p.26).

En ese sentido, el Protocolo Facultativo es un instrumento que


busca la prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanas o degradantes a través de un sistema, en el cual se lleven a
cabo visitas regulares a todos los lugares de detención dentro de la
jurisdicción y control de los Estados parte y, con base en estas visitas, se
presenten las recomendaciones de expertos nacionales e
internacionales dirigidas a las autoridades de los Estados partes para
mejorar las medidas de prevención nacionales (APT, 2011, p.11).

Este sistema incluye, como se mencionó, un sistema de visitas, y


por sistema se entiende lo siguiente: “un conjunto ordenado de normas
y procedimientos que regulan el funcionamiento de un grupo o
colectividad”, de acuerdo al diccionario Oxford. Otra definición es la de
las ciencias jurídicas, que nos indican que “un sistema describe un
conjunto organizado de elementos que cumplen determinadas funciones
o actividades específicas para resolver una necesidad social”
(diccionario Jurídico, s.f.).

Como un sistema podríamos resaltar que el Protocolo Facultativo


cuenta con los siguientes elementos sustantivos o básicos:

 ¿Para qué? Prevenir la tortura.


 ¿Dónde? Lugares de privación de la libertad.
 ¿Quiénes? Subcomité para la Prevención. Mecanismo
Nacional para la Prevención.
 ¿Con qué? Sistemas de visitas para fortalecer y, si es
necesario, proteger a las personas contra la tortura y otros
tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.

Artículo 1º

“Establece un sistema de visitas periódicas a los lugares donde se


encuentren personas privadas de la libertad (PPL), a cargo de órganos
internacionales y nacionales, con el objetivo de prevenir la tortura y
otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, reafirmando que
el derecho a no ser sometido a torturas debe ser protegido en todas las
circunstancias” (CEJIL, 2006, p. 26); es por ello que, a partir de este
Protocolo Facultativo, los Estados deben crear y accionar mecanismos
internacionales y nacionales cuya responsabilidad sea el proceso de
visitas periódicas a lugares donde se encuentren personas privadas de
su libertad.

Artículo 2º.

Establece la creación del mecanismo internacional para la


realización de las visitas, el Subcomité para la Prevención de la Tortura y
otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes del Comité
contra la Tortura (Subcomité para la Prevención, en adelante).
Artículo 3º.

La creación de uno o varios órganos de visitas para la prevención


de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradante
(mecanismos nacionales de prevención).

Artículo 4º.

En relación con las visitas, es en el artículo 4º en donde se


especifica que las visitas podrán ser a cualquier lugar donde se
encuentren personas privadas de su libertad y que el Estado permitirá
las visitas a cualquier lugar bajo su jurisdicción o control.

Se define a su vez en este artículo, en su segundo apartado, la


privación de la libertad, la cual se entenderá como “cualquier forma de
detención o encarcelamiento o de custodia de una persona por orden de
una autoridad judicial o administrativa o de otra autoridad pública, en
una institución pública o privada de la cual no pueda salir libremente”
(Protocolo Facultativo, p2).

Funcionamiento del subcomité para la prevención de la Tortura y


otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, del Comité
contra la Tortura (STP)

De manera preliminar debe señalarse que México ratificó la


Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes de la ONU. Este tratado Internacional, entre otras
cuestiones, obliga a los Estados parte a tomar medidas efectivas para la
prevención de la tortura. Asimismo, creó al Comité contra la Tortura de
la ONU, como el órgano encargado de vigilar el cumplimiento de dichas
obligaciones.

De acuerdo a la Asociación para la Prevención de la Tortura, el


Subcomité para la Prevención de la Tortura es el primero de una nueva
generación de órganos definidos y creados por las Naciones Unidas con
un énfasis en las operaciones en el campo, en lo relacionado con la
prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes. Este inició su labor en febrero de 2007 con 10 miembros. A
principios del 2011, el número de miembros del SPT aumentó a 25,
convirtiéndolo en el órgano de tratados sobre derechos humanos más
grande de las Naciones Unidas. Este Subcomité se integra por 25
miembros de diferentes países.
El mandato del Subcomité contra la Tortura es único dentro de la
ONU, puesto que sus miembros realizan visitas a distintos tipos de
lugares de detención en cualquier país, entrevistan a personas privadas
de su libertad, analizan las situaciones de tortura y malos tratos y
trabajan constructivamente con la autoridades estatales, mecanismos
nacionales y otras partes interesadas en abatir este delito (APT, 2016).

El SPT tiene una función operativa, que consiste en visitar todos


los lugares de detención en los Estados parte, y una función consultiva,
que consiste en prestar asistencia y asesoramiento a los Estados parte y
los mecanismos nacionales de prevención.

Además, el SPT colabora con los órganos y mecanismos


competentes de las Naciones Unidas, así como instituciones u
organizaciones gubernamentales, regionales y nacionales, para prevenir
la tortura en general. El Subcomité presenta un informe anual público
sobre sus actividades al Comité contra la Tortura (CAT, por sus siglas en
inglés), que es el órgano de expertos independientes que supervisa la
aplicación de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanos o Degradantes. El Subcomité se reúne tres vece al
año en periodos de sesiones de una semana de duración, que se
celebran en la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Oficina del
Alto Comisionado, s.f.).

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (s.f.)


menciona que el Subcomité contra la Tortura está facultado para
celebrar entrevistas privadas y sin testigos con las personas privadas de
su libertad o cualquier otra persona que a su juicio pueda aportar
información relevante, incluidos los funcionarios del Estado, los
representantes de mecanismos nacionales de prevención y de
instituciones nacionales de derechos humanos, los miembros de
organizaciones no gubernamentales, el personal penitenciario,
abogados, médicos, por mencionar algunas; además, indica que las
personas que faciliten información no podrán ser objeto de sanciones o
represalias por haber promocionado información (Oficina del Alto
Comisionado, s. f., p.3.).

Durante la visita, el SPT se reúne con todas las partes relevantes


interesadas, incluyendo representantes de los ministerios vinculados al
objeto de la visita, oficiales de policía y agentes penitenciarios,
instituciones nacionales de derechos humanos (INDH), el Mecanismo
Nacional de Prevención, si es que ha sido designado o, en su caso,
personas encargadas de su establecimiento, ONG y oficinas de campo
relevantes de la ONU (IRCT, 2012, p. 7).

En la guía para Trabajar con el Subcomité (2012, p. 7) se


menciona que “en la parte más importante de la visita el SPT visita
varios lugares de privación de libertad en el país. Éstos incluyen:
estaciones de policía, centros regulares de detención, centros de
detención para migrantes y solicitantes de asilo, e instituciones
psiquiátricas o dedicadas al cuidado social. El propósito de estas visitas
es evaluar las condiciones generales y el trato que reciben las personas
privadas de su libertad. El SPT no aborda o acoge casos individuales de
tortura o maltrato que pueda encontrar durante sus visitas”.

Posterior a la visita se integra un informe confidencial, en el cual


los miembros del SPT realizan un análisis de la situación del país y
emiten recomendaciones para el mejoramiento de las condiciones de
detención y prevención de cualquier tipo de tortura o maltrato potencial.
Cabe hacer mención que en este análisis también se pueden incluir
procedimientos de rendición de cuentas, las necesidades de
capacitación y el marco jurídico e institucional. Finalmente cuenta con
una sección separada que valora el estado del establecimiento visitado y
el funcionamiento del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura
(IRCT, 2012).

Estos son los pasos siguientes al informe:

1. Remisión al país, entre tres y cinco meses después de la


visita, del informe elaborado por los y las integrantes del
SPT.
2. Escrito sobre las iniciativas que el país implementará sobre
las recomendaciones del SPT, el cual debe ser entregado
seis meses posteriores a la recepción del informe.
3. Diálogo escrito y oral con el gobierno sobre la
implementación de las acciones.
4. Visita de seguimiento para verificar el cumplimiento de las
iniciativas.

Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura.

A efecto de instrumentar las obligaciones asumidas por nuestro


país como parte del Protocolo Facultativo, el Estado mexicano invitó a la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos para fungir como el
Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura en México (MNPT),
propuesta que fue aceptada con fecha 11 de julio de 2007.

Es a partir del 22 de diciembre del 2017 que el MNPT se constituye


como un área independiente de las Visitadurías Generales que integran
la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y tiene como finalidad
asegurar el respeto de los derechos fundamentales de las personas
privadas de su libertad y prevenir actos de tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos y degradantes (Reglamento del MNPT, 2017, p. 2).

En el artículo 72 de la Ley General para Prevenir, Investigar y


Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, se menciona que el MNPT es la instancia encargada de la
supervisión permanente y sistemática de los lugares de privación de
libertad en todo el territorio nacional, conforme al Protocolo Facultativo
de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes (Normatividad de la CNDH, 2017, p. 526).

Actividad. Centro penitenciario para mujeres.

En este módulo se revisaron los diferentes convenios y


jurisprudencia internacionales que prohíben la tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanas o degradantes, además de aquellos que
establecen como una estrategia de prevención, un sistema de visitas a
los lugares en donde se ubican personas privadas de su libertad.

En el siguiente caso se presente una situación en un centro


penitenciario para mujeres en el norte de nuestro país: léalo
detenidamente y determine si las aseveraciones que se le presentan son
verdaderas o falsas. Esta actividad guarda calificación.

Centro penitenciario para mujeres.

En un centro penitenciario del norte de nuestro país, se han


registrado denuncias de abuso de autoridad, tortura y otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes, por parte las mujeres que se
encuentran privadas de su libertas; por esta razón, una ONG decidió
visitarlo. Durante su visita se dieron cuenta que las condiciones del
centro eran inadecuadas para las reclusas, ya que eran insalubres;
además, observaron que el tiempo que las mujeres pueden salir al patio
es corto, de hecho, sólo una hora a la semana. En relación con las
llamadas a sus familiares, las realizan durante la hora en que pueden
salir a la semana, por lo que los teléfonos se saturan y hay momentos en
los cuales no pueden llamar. En otra situación, las visitas familiares han
sido canceladas sin que la autoridad haya señalado los motivos para
ello. También se registró que aquellas mujeres que tienen hijos
pequeños dentro del centro no son separadas del resto de la población.
Cabe destacar que las personas funcionarias públicas del centro
penitenciario, no han realizado actos para impedir la tortura y otros
tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes aludidos. Derivado de
lo anterior, la ONG considera solicitar la intervención del Sistema
Interamericano de Protección de los Derechos Humanos.

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