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Notes - Módulo 1

El documento aborda la prevención de la tortura en el marco jurídico nacional e internacional, definiendo la tortura según la Convención contra la Tortura de la ONU y la legislación mexicana. Se destaca la obligación de los Estados de prevenir, investigar y sancionar la tortura, así como el papel de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en México. A pesar de los avances, la tortura sigue siendo un problema persistente en el país, lo que ha llevado a la creación de mecanismos de supervisión y colaboración para erradicar estas prácticas.

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Notes - Módulo 1

El documento aborda la prevención de la tortura en el marco jurídico nacional e internacional, definiendo la tortura según la Convención contra la Tortura de la ONU y la legislación mexicana. Se destaca la obligación de los Estados de prevenir, investigar y sancionar la tortura, así como el papel de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en México. A pesar de los avances, la tortura sigue siendo un problema persistente en el país, lo que ha llevado a la creación de mecanismos de supervisión y colaboración para erradicar estas prácticas.

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PREVENCIÓN DE LA TORTURA

Módulo I. El Concepto de Tortura en el Marco Jurídico Nacional e


Internacional.

Para iniciar la revisión de la prevención de la tortura, es


importante dejar claro a qué nos referimos cuando hablamos de tortura.

En su artículo 1º, la Declaración sobre la Protección de Todas las


Personas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, indica que se entenderá por tortura:

“Todo acto por el cual un funcionario público, u otra persona a


instigación suya, inflija intencionalmente a una persona penas o
sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de
ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un
acto que haya cometido o se sospeche que ha cometida, o de intimar a
esa persona o a otras”.

Esto fue adoptado por la Asamblea General de la Organización de


las Naciones Unidas (ONU) en diciembre de 1975. Si bien, en esta
declaración se define la tortura, al no tratarse de un instrumento
vinculante no obliga a los Estados a que se regule, investigue o se
sancionen dichos actos.

Es por ello que en el seno de la ONU, los Estados parte como


México ratificaron la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanos o Degradantes, en cuya entrada en vigor en 1987 se
reconoce la obligación que incumbe a los Estados de promover el
respeto universal y la observancia de los derechos humanos y las
libertades fundamentales, además de que se proclama que nadie será
sometido a tortura ni a tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes.

En esta convención, la tortura se define como:

“Todo acto por el cual se infrinja intencionadamente a una persona


dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de
obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de
castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha
cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por
cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando
dichos dolores o sufrimientos sean infringidos por un funcionario público
u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o
con su consentimiento o aquiescencia. (ONU, 1987, art. 1º)”.

En ese sentido, se puede observar que la tortura y otros tratos o


penas crueles, inhumanos o degradantes son acciones cometidas por un
funcionario público o por otra persona a sugerencia de un funcionario
con la intención de provocar penas o sufrimientos para que dicha
persona confiese o sea castigada por la sospecha o comisión de un
delito.

Una de las obligaciones que establece dicha convención es que los


Estados parte deben tener normatividad doméstica y políticas públicas
para prevenir, investigar y sancionar los hechos de tortura y otros tratos
o penas crueles, inhumanos o degradantes.

En México, el artículo 102, Apartado B, de la Constitución Política


de los Estados Unidos Mexicanos establece a la Comisión Nacional de
Derechos Humanos (CNDH) como un organismo público autónomo,
encargado de conocer quejas relacionadas con presuntas violaciones a
derechos humanos cometidas por autoridades federales. En el caso de
las violaciones a derechos humanos cometidos por autoridades locales y
municipales conocerán os organismos de protección de derechos
humanos de cada entidad federativa.

Cuando la CNDH investiga un caso de tortura y otros tratos o


penas crueles, inhumanos o degradantes, documenta los hechos en
modo, tiempo, así como circunstancias, y en caso de que científica y
jurídicamente se acrediten, emite una recomendación. A su vez, también
genera acciones de promoción como buscar que las autoridades emitan
normas e implementen políticas públicas que prevengan éstos hechos.

Sin embargo, a pesar de los importantes avances observados en la


prevención de la tortura y de los tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes, la CNDH considera que estas violaciones a los derechos
humanos, en particular al derecho a la integridad personal, continúan
siendo una de las prácticas constantes en diversos lugares de detención
del país. Se han constatado condiciones que propician las violaciones
señaladas a las personas privadas de la libertad, es por ello que la
CNDH, a través del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura
(MNPT) en acuerdo con la Federación Mexicana de Organismos Públicos
de Derechos Humanos (FMOPDH) firmaron un convenio de colaboración
que les permita enfrentar juntos el reto de supervisar los más de 5,000
centros de privación de la libertad, con el fin de prevenirla y terminar
con las situaciones que son motivos de riesgo.

Este convenio de colaboración fortalece las capacidades de los


organismos públicos de derechos humanos de México, para que se
realicen investigaciones científicas y profesionales, con la finalidad de
erradicar la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes hacia las víctimas.

Por otra parte, la necesidad de abatir prácticas y conductas que


atentan contra la dignidad humana, como la tortura, las ejecuciones
arbitrarias y las desapariciones, fueron otros puntos se reiteraron desde
la presidencia de la CNDH, durante el 2017.

Antecedentes históricos, contexto internacional y nacional en la


prevención de la tortura.

Para tener un mejor contexto del desarrollo histórico en cuanto a


la normativa relacionada con la prevención y sanción de la tortura.

 1948: Declaración Universal de los Derechos humanos,


artículo 5º (Organización de las Naciones unidas).
 1975: Declaración sobre la Protección de Todas las Personas
contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos
o Degradantes (Organización de las Naciones Unidas,
Organización de Estados Americanos).
 1978: Convención Americana sobre Derechos Humanos
(Organización de las Naciones Unidas)
 1984: Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanos o Degradantes. Entra en vigor en 1987
(Organización de las Naciones Unidas).
 2002: Protocolo Facultativo de la Convención contra la
Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes. Entra en vigor en 2006 (Organización de las
Naciones Unidas).
 2017: Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la
Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes (México).
 2017: Reglamento del Mecanismo Nacional de Prevención de
la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes (México).
Convenciones internacionales que influyen en la prohibición y
prevención de la tortura.

Convención Americana sobre Derechos Humanos

En América, la Convención Americana sobre Derechos Humanos


(CADH, también llamada Pacto de San José) fue suscrita, tras la
Conferencia Especializada Interamericana de Derechos Humanos, el 22
de noviembre de 1969 en la ciudad de San José de Costa Rica y entró en
vigencia el 18 de julio de 1978. Es una de las bases del sistema
interamericano de protección de derechos humanos. Los Estados parte,
como México, Brasil, Costa Rica Bolivia y Estados Unidos, por mencionar
algunos, en esta convención se “comprometieron a respetar los
derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno
ejercicio a toda persona que estuviera sujeta a su jurisdicción, sin
discriminación alguna” (CIDH, 1969).

En cuanto a la integridad personal, en su artículo 5º se mencionan


los siguientes aspectos:

 Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos


crueles, inhumanos o degradantes.
 Toda persona privada de su libertad debe ser tratada con el
respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. Las
personas procesadas deben separarse de las condenadas.
 Los y las menores de edad que puedan ser procesados/as
debes separarse de las personas adultas.

En cuanto al derecho a la libertad personal, en su artículo 7º indica


que toda persona detenida o retenida:

 Debe ser informada inmediatamente de las razones de su


detención y notificada del cargo o cargos formulados contra
ella.
 Llevada ante un juez o jueza o funcionario o funcionarias
autorizados/as por la ley.
 Juzgada dentro de un plazo razonable.
 Además, tiene derecho a recurrir ante un juez, jueza o
tribunal competente, a fin de que éste decida, sin demora,
sobre la legalidad de su arresto o detención y ordene su
libertad si el arresto o la detención fueran ilegales.
En ella se consagran diversos derechos civiles y políticos, entre
otros:

 El derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica.


 El derecho a la vida, derecho a la integridad personal.
 El derecho a la libertad personal y garantías judiciales.
 El derecho al respeto de la honra y reconocimiento de la
dignidad.
 La libertad de conciencia y de religión.
 La libertad de conciencia y de religión.
 La libertad de pensamiento y de expresión.
 El derecho a asociarse libremente.

Gracias a estos dos artículos de la Convención Americana sobre


Derechos Humanos o Pacto de San José, se reconoce que la tortura y los
tratos crueles son violaciones a los derechos humanos, dado que en su
artículo 5º se especifica que nadie debe ser sometido a torturas ni a
penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, además indica que la
persona privada de su libertad debe ser tratada con el respeto debido a
la dignidad inherente al ser humano.

Por otra parte, en su artículo 7º se indica el derecho a la libertad


personal indicando el tiempo en que la persona debe ser informada de
las causas de su retención, su derecho a ser llevado ante un juez y que
su juicio sea realizado en un plazo razonable, también menciona que
puede analizar con un juez las razones de su detención.

Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles,


inhumanas o degradantes.

Otro documento importante en relación con la normativa


internacional sobre la tortura es la Convención contra la tortura y otros
tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, adoptada por la
Asamblea General de la ONU en 1984 y que entra en vigor en 1987; en
su artículo 2º ésta menciona que “Todo estado parte tomará medidas
legislativas, administrativas, judiciales o de otra índole eficaces para
impedir los actos de tortura en todo territorio que esté bajo su
jurisdicción”.

Con ello, se puede observar que nuestro país, al haber firmado y


ratificado la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles,
inhumanos o degradantes, está obligado a desarrollar medidas que
permitan la prevención, investigación y en su caso, sanción de estos
actos. En ese sentido, como avances al respecto, podemos señalar la
expedición de la Ley General para Prevenir y sancionar la Tortura y
Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Por otra parte,
hoy contamos con un organismo, que es el Mecanismo Nacional de
Prevención de la Tortura (MNPT), que conforme a su reglamento tiene a
su cargo la supervisión permanente y sistemática de los lugares de
privación de la libertad en todo el territorio nacional, con la finalidad de
asegurar el respeto de los derechos fundamentales de las personas
privadas de su libertad y prevenir los actos antes señalados.

Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.

También la convención Interamericana para Prevenir y Sancionar


la Tortura de la Organización de los Estados Americanos, se define la
tortura. En su artículo 1º indica que los Estados parte se obligan a
prevenir y sancionar la tortura.

En su artículo 2º señala que se entenderá por tortura todo acto


realizado intencionalmente por el cual se infrinjan a una persona penas
o sufrimientos físicos o mentales, con fines de investigación criminal,
como medio intimidatorio, como castigo personal, como medida
preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se entenderá también
como tortura la aplicación sobre una persona de métodos tendientes a
anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o
mental, aunque no causen dolor físico o angustia psíquica. Con ello,
podemos observar que aquí se protege el principio pro persona, el cual
se revisará más adelante.

Contexto actual de la tortura en México.

Después de revisar los documentos internacionales, se iniciara con


un resumen de los documentos que definen, regulan y; si es el caso,
sancionan la tortura y malos tratos en nuestro país. Se tienen dos
documentos que se presentan a continuación.

Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos.

Empezaremos con el capítulo I, el cual nos habla de los derechos


humanos y sus garantías y el artículo 1º.
“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de
los derechos humanos reconocidos en esta constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las
garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni
suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta
constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de


conformidad con esta constitución y con los tratados internacionales de
la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más
amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la


obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos
humanos de conformidad con los principios de universalidad,
interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia. El
Estado deberá prevenir, investigar, sancionar reparar las violaciones a
los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o


nacional. el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las
condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias
sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad
humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y
libertades de las personas”

En nuestra Carta Magna, todas la personas gozarán de los


derechos humanos y el Estado mexicano debe establecer los
mecanismos para prevenir, investigar y sancionar las violaciones a los
derechos humanos, además, el principio pro persona refiere que en todo
momento se aplicarán las normas que más protejan a los derechos
humanos de la persona y, sobre todo, que el Estado debe promover,
respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

A su vez, la Constitución, en su artículo 19 hacer referencia, entre


otras cosas, a que la prolongación de la detención en perjuicio del
indicado será sancionada por la ley penas.

Con relación al artículo 20, en su apartado B menciona los


derechos de la persona imputada, cabe destacar la fracción II de este
mismo apartado que indica que la persona imputada tiene derecho a
declarar o a guardar silencio. Desde el momento de su detención se le
harán saber los motivos de la misma y su derecho a guardar silencio, el
cual no podrá ser utilizado en su perjuicio. Queda prohibida y será
sancionada por la ley penal, toda incomunicación, intimidación o tortura.
La confesión rendida sin asistencia del defensor carecerá de todo valor
probatorio. Con ello, tenemos el fundamento legal mediante el cual la
tortura se encuentra prohibida en México.

Ya el artículo 22 indica la prohibición de las penas de muerte, de


mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de
cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y
cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales. Toda pena
deberá ser proporcional al delito que sancione y al bien jurídico
afectado. Con ello se refuerza la prohibición de la tortura.

Ley general para prevenir, Investigar y Sancionar los delitos en


Materia de Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o
Degradantes.

El 26 de abril de 2017, el Senado de la República aprobó, con 90


votos a favor y 4 en contra, el dictamen que expide la Ley General para
Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanos o Degradantes.

En dicho boletín se especifica que las acciones, medidas,


mecanismos y procedimientos, así como la planeación, programación e
instrumentación de políticas públicas para la prevención de los delitos
establecidos en esta ley, serán diseñados, implementados y evaluados
aplicando los principios de dignidad humana, debida diligencia, enfoque
diferencial y especializado, no revictimización, perspectiva de género y
transparencia y acceso a la información pública.

Se menciona que las autoridades de los tres órdenes de gobierno


implementarán un sistema homologado de revisión sistemática de las
normas, procedimientos y protocolos relativos a la detención,
interrogatorio o tratamiento de las personas sometidas a cualquier
forma de privación de la libertad, y del uso legítimo de la fuerza, con el
fin de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes.

Por la importancia de esta ley y su impacto a nivel nacional,


empezaremos con un breve resumen de las obligaciones que tienen
ahora las autoridades:
 Promover, respetar, proteger y garantizar en todo momento
la integridad psicofísica de las personas y proteger contra
cualquier acto de tortura o maltrato.
 Aplicar Principio pro persona en favor de las víctimas de
tortura.
 El bien jurídico que protege la Ley General es la dignidad
humana.
 El delito de tortura se investigará y perseguirá de oficio, por
denuncia o vista del juez o la jueza (Los delitos perseguibles
de oficio normalmente son los delitos que afectan al orden
público, por ejemplo, un robo o un homicidio).

A continuación, se muestran los principales artículos de la Ley


General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de
Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes
(2017).

Artículo 1º. En el artículo 1º se menciona que la ley es de orden


público, interés social y observancia general en todo el territorio
nacional y que todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias,
deberán promover, respetar, proteger y garantizar en todo momento el
derecho de toda persona a que se respete su integridad personal,
protegiéndosele contra cualquier acto de tortura y otros tratos o penas
crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 7º. El delito de tortura se investigará y perseguirá de


oficio, por denuncia o vista de autoridad judicial.

Artículo 8º. El ejercicio de la acción penal y la sanción que se


imponga judicialmente para el delito de tortura son imprescriptibles.

Artículo 9º. En el artículo 9º se indica que no constituyen causas


de exclusión del delito de tortura la obediencia a órdenes o instrucciones
de un superior jerárquico que dispongan, autoricen o alienten la
comisión de este delito.

Las órdenes de los superiores jerárquicos de cometes el delito de


tortura son manifiestamente ilícitas y los subordinados tienen el deber
de desobedecerlas y denunciarlas.

Artículo 10º. El artículo 10 indica que no se consideran como


causas de justificación o excluyentes de responsabilidad del delito de
tortura el que existan o se invoquen circunstancias especiales o
situaciones excepcionales, tales como tiempo de guerra, invasión o su
peligro inminente, perturbación grave de la paz pública, grave peligro,
conflicto armado, inestabilidad política interna, suspensión de derechos
y sus garantías.

Artículo 24. Con relación al delito de tortura, en el artículo 24, se


indica que comete el delito de tortura la persona servidora pública que,
con el fin de obtener información o una confesión, con fines de
investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal,
como medio de coacción, como medida preventiva, o por razones
basadas en discriminación, o con cualquier otro fin:

I. Cause dolor o sufrimiento físico o psíquico a una persona;


II. Cometa una conducta que sea tendente o capaz de
disminuir o anular la personalidad de la víctima o su
capacidad física o psicológica, aunque no le cause dolor o
sufrimiento, o
III. Realice procedimientos médicos o científicos en una persona
sin su consentimiento o sin el consentimiento de quien
legalmente pudiera otorgarlo.

Artículo 25. También comete el delito de tortura el particular que:

I. Con la autorización, el apoyo o la aquiescencia de un


Servidor Público cometa alguna de las conductas descritas
en el artículo anterior, o
II. Con cualquier grado de autoría o participación, intervenga
en la comisión de alguna de las conductas descritas en el
artículo anterior,

Artículo 26. Se le impondrá una pena de diez a veinte años de


prisión y de quinientos a mil días de multa, a la persona servidora
pública que incurra en alguna de las conductas previstas en el artículo
24 de la presente ley.

Tratándose del particular al que se refiere el artículo 25 de esta


ley, se le impondrá destitución o inhabilitación para el desempeño de
cualquier cargo, empleo o comisión públicos hasta por el mismo lapso de
la privación de la libertad impuesta, la cual empezará a correr una vez
que haya cumplido con la pena privativa de la libertad.
Caso práctico.

Ricardo Arriola fue detenido por un presunto robo y es interrogado


por la policía dentro del plazo de ley. Todavía no ha sido puesto a la
orden del juez competente porque no hay pruebas suficientes para ello,
y ya lleva en dicha oficina dos días. Aunque los policías están seguros de
que él era parte de la banda de asaltantes, Arriola está tranquilo porque
sabe que no hay pruebas ni indicios suficientes para iniciarle una causa
penal, según lo aprendió en el curso de derecho procesal penal cuando
era estudiante aventajado de Derecho, antes que dejara los estudios
formales.

Cuando es interrogado por los policías, Arriola empieza a bromear


con los investigadores y los reta a que le demuestren su
responsabilidad. En ese momento, Arriola observa que al lado de su
ventada pasan su esposa y sus dos hijas, las cuales fueron llamadas por
los policías para que lo fueran a recoger, lo anterior dado que no se han
encontrado evidencias de su participación en el acto; uno de los policías
inicia el siguiente diálogo: “¿Sus dos hijas y su esposa? Bonita familia.
Usted sabe que a una familia parecida a la suya le sucedió un percance
lamentable la semana pasada y da la casualidad que el esposo también
estaba siendo interrogado como usted y era parte de una banda de
asaltabancos. Qué lacra de personas ésas. Lástima de familia… Ojalá no
les suceda nada…”.

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