0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas1 página

Salomón Ureña

El poema 'Ruinas' de Salomón Ureña reflexiona sobre la decadencia de la patria, evocando su pasado glorioso y el arte que una vez floreció en ella. A pesar de la tristeza por las glorias olvidadas, se insinúa un mensaje de esperanza y la posibilidad de redención y renacimiento. Se invita a la patria a luchar por su grandeza y a reclamar su lugar en la historia.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas1 página

Salomón Ureña

El poema 'Ruinas' de Salomón Ureña reflexiona sobre la decadencia de la patria, evocando su pasado glorioso y el arte que una vez floreció en ella. A pesar de la tristeza por las glorias olvidadas, se insinúa un mensaje de esperanza y la posibilidad de redención y renacimiento. Se invita a la patria a luchar por su grandeza y a reclamar su lugar en la historia.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RUINAS

Memorias venerandas de otros días,


soberbios monumentos,
del pasado esplendor reliquias frías,
donde el arte vertió sus fantasías,
donde el alma expresó sus pensamientos.

Al veros ¡ay! con rapidez que pasma


por la angustiada mente
que sueña con la gloria y se entusiasma
discurre como alígero fantasma
la bella historia de otra edad luciente.

¡Oh, Quisqueya! Las ciencias agrupadas


te alzaron en sus hombros
del mundo a las atónitas miradas;
y hoy nos cuenta tus glorias olvidadas
la brisa que solloza en tus escombros.

¡Patria desventurada! ¿Qué anatema


cayó sobre tu frente?
Levanta ya de tu indolencia extrema:
la hora sonó de redención suprema
y ¡ay, si desmayas en la lid presente!

Pero vano temor: ya decidida


hacia el futuro avanzas;
ya del sueño despiertas a la vista,
y a la gloria te vas engrandecida
en alas de risueñas esperanzas.

Lucha, insiste, tus títulos reclama:


que el fuego de tu zona
preste a tu genio su potente llama,
y entre el aplauso que te dé la fama
vuelve a ceñirte la triunfal corona.

Que mientras sueño para ti una palma,


y al porvenir caminas,
no más se oprimirá de angustia el alma
cuando contemple en la callada calma
la majestad solemne de tus ruinas.
Salomón Ureña

También podría gustarte