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Temas-Subtemas Sentencia T-044/25 Honorarios de Las Juntas de Calificacion de Invalidez

La Corte Constitucional, en la Sentencia T-044/25, determinó que la compañía de seguros La Previsora S.A. vulneró los derechos fundamentales de Abrahán Antonio Cruz Bautista al negarse a pagar los honorarios de la Junta de Calificación de Invalidez para evaluar su pérdida de capacidad laboral. La Corte reiteró que las aseguradoras deben asumir estos costos cuando han aceptado el riesgo de invalidez y el asegurado demuestra su incapacidad económica. La decisión revocó una sentencia anterior que había declarado improcedente la acción de tutela y confirmó el amparo de los derechos del demandante.

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Temas abordados

  • Procedimiento administrativo,
  • Protección de derechos,
  • Requisitos de tutela,
  • Ley 100 de 1993,
  • Revisión de tutela,
  • Capacidad laboral,
  • Condición económica,
  • Acción constitucional,
  • Evaluación de daños,
  • Principio de solidaridad
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Temas-Subtemas Sentencia T-044/25 Honorarios de Las Juntas de Calificacion de Invalidez

La Corte Constitucional, en la Sentencia T-044/25, determinó que la compañía de seguros La Previsora S.A. vulneró los derechos fundamentales de Abrahán Antonio Cruz Bautista al negarse a pagar los honorarios de la Junta de Calificación de Invalidez para evaluar su pérdida de capacidad laboral. La Corte reiteró que las aseguradoras deben asumir estos costos cuando han aceptado el riesgo de invalidez y el asegurado demuestra su incapacidad económica. La decisión revocó una sentencia anterior que había declarado improcedente la acción de tutela y confirmó el amparo de los derechos del demandante.

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  • Protección de derechos,
  • Requisitos de tutela,
  • Ley 100 de 1993,
  • Revisión de tutela,
  • Capacidad laboral,
  • Condición económica,
  • Acción constitucional,
  • Evaluación de daños,
  • Principio de solidaridad

TEMAS-SUBTEMAS

Sentencia T-044/25

HONORARIOS DE LAS JUNTAS DE CALIFICACION DE


INVALIDEZ-Reiteración de jurisprudencia

(...), a las compañías de seguros les corresponde realizar en primera


oportunidad el dictamen de pérdida de capacidad laboral y calificar el grado
de invalidez, siempre que hayan asumido el riesgo. Esta obligación implica
sufragar el pago de los honorarios de las Juntas de Calificación de Invalidez,
de conformidad con la Ley 100 de 1993, la Ley 1562 de 2012 y la
jurisprudencia de esta Corporación.

CARENCIA ACTUAL DE OBJETO-Fenómeno que se configura en los


siguientes eventos: hecho superado, daño consumado o situación
sobreviniente

CARENCIA ACTUAL DE OBJETO POR SITUACIÓN


SOBREVINIENTE-No impide a la Corte Constitucional pronunciamiento de
fondo sobre la existencia de una violación de derechos fundamentales y
futuras violaciones

(...), en este caso es necesario realizar un pronunciamiento como


consecuencia del presunto desconocimiento de la normativa y del precedente
constitucional sobre la materia por parte de Previsora, que pudo materializar
la vulneración del derecho fundamental a la seguridad social del demandante.

DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL-Es un derecho fundamental que


encuentra su sustento en el artículo 48 de la Constitución y en los tratados
internacionales que hacen parte del bloque de constitucionalidad

DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL-Alcance y contenido

(...), la Corte ha considerado que el derecho a la seguridad social es de


carácter irrenunciable e imprescriptible y adquiere especial relevancia
cuando se trata de personas que se encuentran en estado de indefensión y que
son sujetos de una especial protección constitucional.
JUNTAS DE CALIFICACION DE INVALIDEZ-Realizan evaluación
técnico-científica del grado de pérdida de la capacidad laboral, origen de
invalidez y fecha de estructuración/HONORARIOS DE LAS JUNTAS DE
CALIFICACION DE INVALIDEZ-Normatividad

PRINCIPIO DE SUBSIDIARIEDAD DE LA ACCION DE TUTELA Y


SUS EXCEPCIONES EN MATERIA DE DICTAMENES DE PERDIDA
DE LA CAPACIDAD LABORAL-Procedencia cuando afecta derechos
fundamentales

HONORARIOS DE LAS JUNTAS DE CALIFICACION DE


INVALIDEZ Y SEGURO OBLIGATORIO DE ACCIDENTES DE
TRANSITO-Estos deben ser asumidos por la entidad de previsión, seguridad
social o la sociedad administradora en la que se encuentra afiliado el
solicitante

PRINCIPIO DE OFICIOSIDAD E INFORMALIDAD-Juez de tutela tiene


la obligación de tomar medidas necesarias para proteger derechos
fundamentales

(...) el Tribunal, como juez constitucional, antes de revocar el amparo


concedido y declarar improcedente la acción de tutela, debió desplegar un
papel activo y utilizar sus poderes oficiosos. Lo anterior con el propósito de
garantizar la prevalencia del derecho sustancial sobre el formal, de
conformidad con el artículo 228 de la Constitución y los principios que rigen
al trámite de la acción de tutela como el de oficiosidad.

REPÚBLICA DE COLOMBIA

CORTE CONSTITUCIONAL

SENTENCIA T-044 DE 2025


Referencia: expediente T-10.499.279.

Asunto: Acción de tutela instaurada por


Abrahán Antonio Cruz Bautista en
contra de La Previsora S.A.

Tema: pago de honorarios ante la junta


de calificación de invalidez para el
trámite de pérdida de capacidad laboral.

Magistrado ponente:

José Fernando Reyes Cuartas.

Bogotá, D.C, seis (6) de febrero de dos mil veinticinco (2025).

La Sala Novena de Revisión de tutelas de la Corte Constitucional, integrada


por la magistrada Natalia Ángel Cabo y los magistrados Juan Carlos Cortés
González y José Fernando Reyes Cuartas, quien la preside, en ejercicio de sus
competencias constitucionales y legales, profiere la siguiente

SENTENCIA

Síntesis de la decisión

La Sala Novena de Revisión estudió las sentencias de tutela proferidas en el


marco de la acción constitucional que promovió el señor Abrahán Antonio
Cruz Bautista contra La Previsora. En primera instancia, el Juzgado
Promiscuo de Familia de Chocontá (Cundinamarca) concedió el amparo de
los derechos fundamentales a la dignidad humana y a la seguridad social del
accionante y le ordenó a Previsora remitir el expediente del actor a la Junta
Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y asumir el costo de los
honorarios correspondientes. En segunda instancia, la Sala Civil y de Familia
del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca y Amazonas
revocó el amparo y, en su lugar, “negó la acción de tutela” 1. La Sala
consideró que el apoderado del demandante aportó un poder de naturaleza
general y no especial como se exige en los trámites de tutela.

A la Corte le correspondió determinar si la aseguradora vulneró los derechos


fundamentales a la dignidad humana, a la igualdad, a la salud, al mínimo vital
y a la seguridad social del accionante. Esto al negarse a pagar los honorarios
de la Junta de Calificación de Bogotá y Cundinamarca para que se adelantara
la valoración de su pérdida de capacidad laboral.

La Sala abordó como cuestión previa el fenómeno de la carencia actual de


objeto y consideró que en este asunto no se configuró una situación
sobreviniente por cumplimiento de una orden judicial. Lo anterior debido a
que, si bien en el trámite de revisión se acreditó que Previsora accedió a la
pretensión del demandante, esto se materializó como consecuencia del fallo de
primera instancia. En ese sentido, la aseguradora actuó en cumplimiento de
una orden judicial de las autoridades que intervinieron en el proceso de tutela
bajo revisión.

Por lo tanto, la Corte estudió el asunto de fondo y reiteró la jurisprudencia


sobre el derecho a la seguridad social y el pago de honorarios de las juntas de
calificación de invalidez. Al analizar el caso concreto, consideró que la acción
de tutela cumplió con todos los requisitos de procedibilidad. En particular, se
1
En el resuelve la Sala decidió “negar el amparo invocado”, sin embargo, de las consideraciones se extrae
que la decisión que adoptó fue declarar la improcedencia de la acción de tutela por incumplir el requisito de
legitimación en la causa por activa.
acreditó el requisito de subsidiariedad porque, dada la condición económica y
de salud del accionante, sería desproporcionado someterlo a un proceso
ordinario para reclamar el pago de los honorarios ante la junta de calificación
de invalidez.

Asimismo, la Sala concluyó que Previsora vulneró el derecho a la seguridad


social del señor Abrahán Antonio Cruz Bautista al negarse a realizar el pago
de los honorarios ante la junta de calificación. Esto porque de conformidad
con el artículo 50 del Decreto 2463 de 2001, el artículo 41 de la Ley 100 de
1993 y la jurisprudencia constitucional, las compañías de seguros deben
asumir el trámite de calificación cuando hayan aceptado el riesgo de invalidez
y muerte, especialmente, en aquellos casos en los que el beneficiario demostró
su falta de capacidad económica para realizar el pago.

En consecuencia, la Sala: (i) revocó la sentencia de segunda instancia que


declaró improcedente la acción de tutela, (ii) confirmó la sentencia de primera
instancia mediante la cual se concedió el amparo y (iii) le advirtió a Previsora
para que, en lo sucesivo, observe la normatividad y la jurisprudencia
constitucional relacionada con el pago de los honorarios y se abstenga de
imponer barreras.

I. ANTECEDENTES

1. El 28 de mayo de 2024, actuando a través de apoderado judicial, el


señor Abrahán Antonio Cruz Bautista presentó una acción de tutela
contra la compañía de seguros La Previsora S.A -Previsora-. Lo
anterior, al considerar que la negativa de la entidad de sufragar los
honorarios ante la Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y
Cundinamarca vulneró sus derechos fundamentales a la dignidad
humana, a la igualdad, a la salud, al mínimo vital y a la seguridad
social. Para fundamentar la solicitud de amparo, narró los siguientes:
1. Hechos2

2. El 22 de julio de 2022, el accionante, quien tiene 58 años, sufrió un


accidente de tránsito en el municipio de Machetá (Cundinamarca)
cuando se desplazaba como peatón. El actor afirmó que fue arrollado
por un vehículo que tenía la póliza del Seguro Obligatorio de
Accidentes de Tránsito (SOAT) a cargo de Previsora.

3. El demandante precisó que, a pesar de que no hubo intervención de


las autoridades de tránsito, se suscribió un certificado de ocurrencia 3 a
cargo de la Clínica Medical S.A.S. En esa oportunidad, se le
diagnosticó: fractura de peroné, contusión de rodilla, fractura de rótula,
herida de pierna en parte no especificada, contusión de otras partes no
especificadas de la pierna y fracturas múltiples de la pierna 4.

4. El 8 de junio de 2023, el ciudadano presentó una petición ante


Previsora por medio de la cual solicitó que se le remitiera a una
valoración de pérdida de capacidad laboral (en adelante PCL) ante la
Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca. Esto con
el fin de acceder a la indemnización por incapacidad permanente que
cubre el SOAT.

5. El 14 de marzo de 2024, Previsora le certificó un 0.00% de PCL. El


demandante advirtió que la entidad no lo sometió a una valoración
médica presencial o a través de los medios digitales. Consideró que se
desconocieron las reglas de calificación previstas en el Manual Único
de Pérdida de Capacidad Laboral.

6. El 24 de abril de 2024, el actor remitió una comunicación a Previsora


y manifestó su inconformidad frente a la calificación y al porcentaje de
su PCL. Al día siguiente recibió una respuesta en la que Previsora le
envió un documento denominado “Lista de Chequeo” y le informó que
debía remitir el dictamen de PCL para el trámite de la indemnización.

2
La información sobre los hechos expuestos en el escrito de tutela fue complementada a través de los
elementos probatorios que obran en el expediente con el fin de facilitar el entendimiento del caso.
3
En este se reseñaron las circunstancias de tiempo, modo y lugar del accionante y los padecimientos de
salud.
4
Expediente digital, archivo, “3_25183318400120240008600-(2024-08-13 09-44-42)-1723560282-2.pdf”.
7. El ciudadano cuestionó la respuesta y precisó que él no solicitó la
indemnización por incapacidad permanente sino la valoración de su
PCL y el pago de los honorarios a la Junta de Calificación de Invalidez.
Además, agregó que no cuenta con los recursos económicos 5 para
sufragar los gastos de la junta debido a que no tiene trabajo.

8. En consecuencia, el accionante solicitó que se le ordenara a


Previsora sufragar los honorarios de la Junta de Calificación de
Invalidez de Bogotá y Cundinamarca para acceder a la calificación de
su pérdida de capacidad laboral.

2. Respuesta de las entidades accionadas y vinculadas

9. Mediante Auto del 28 de mayo de 2024, el Juzgado Promiscuo de Familia


de Chocontá (Cundinamarca) avocó conocimiento de la acción y le corrió
traslado a la entidad accionada. Además, vinculó a la Junta de Calificación de
Invalidez de Bogotá y Cundinamarca, y le requirió al apoderado allegar el
poder para representar al accionante.

10. Previsora. Requirió declarar improcedente la acción de tutela por el


incumplimiento del requisito de subsidiariedad y planteó cuatro cuestiones.
Primero, señaló que el dictamen realizado al accionante tiene validez jurídica
en los términos de la Ley 100 de 1993 y el Decreto Único Reglamentario 1072
de 2015. Segundo, afirmó que en caso de inconformidad con la calificación, el
asegurado puede acudir por cuenta propia a las instituciones competentes para
dictaminar una nueva valoración. Tercero, consideró que el ciudadano no
allegó prueba de una situación económica que le imposibilite pagar los
honorarios ante la junta. Cuarto, indicó que el accionante presentó la acción
de tutela por medio de apoderado judicial, situación que, a su juicio,
demuestra que el actor cuenta con los recursos suficientes para asumir los
gastos. Por lo tanto, concluyó que no le correspondía asumir el pago de los
honorarios.

11. Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca. Solicitó su


desvinculación del trámite constitucional por falta de legitimación en la causa
por pasiva. Por un lado, informó que en las bases de datos de la entidad no
5
De la búsqueda en las bases de datos se encontró que el accionante está afiliado al régimen subsidiado en
salud y clasificado en el grupo C10 (vulnerable) del Sisbén.
existe registro de una solicitud de calificación para el accionante y relacionó
los documentos requeridos para tramitarla formalmente. Por otro lado, indicó
que cuando la Junta Regional de Calificación de Invalidez actúe como perito
de las compañías de seguros, éstas deben asumir el pago de los honorarios.

3. Sentencias objeto de revisión

12. Primera instancia. En sentencia del 12 de junio de 2024, el Juzgado


Promiscuo de Familia de Chocontá concedió el amparo de los derechos
fundamentales a la dignidad humana y a la seguridad social y le ordenó a
Previsora (i) remitir el expediente del accionante a la Junta Regional de
Calificación de Invalidez de Bogotá y (ii) asumir el costo de los honorarios
correspondientes. Lo anterior con el propósito de determinar su PCL. Además,
(iii) exhortó a la Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca
prestar la colaboración necesaria y gestionar, sin dilación, la solicitud que
eleve Previsora sobre el trámite de PCL del actor. El juzgado fundamentó el
amparo en tres argumentos.

13. Primero, consideró que Previsora no tomó en cuenta la comunicación del


accionante mediante la cual manifestó su inconformidad frente a la
calificación de su PCL. Por el contrario, le informó nuevamente los requisitos
que debe cumplir para iniciar el proceso de indemnización por incapacidad
permanente.

14. Segundo, indicó que de las pruebas que obran en el expediente se acreditó
que el demandante solicitó la calificación, es decir, cumplió la carga que le
correspondía. Por lo tanto, Previsora debía remitir el expediente a la Junta
Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca, y pagar los
honorarios.

15. Tercero, afirmó que la jurisprudencia constitucional ha determinado que


las compañías aseguradoras deben asumir el costo de los honorarios de las
juntas de calificación de invalidez, siempre que esté demostrada la
incapacidad económica del asegurado6. Concluyó que el ciudadano demostró
su falta de capacidad económica debido a que está (i) afiliado al régimen
subsidiado, (ii) clasificado como vulnerable en el Sisbén y (iii) en la
Superintendencia de Notariado y Registro no figura algún inmueble a su
nombre. Además, precisó que a pesar de que el accionante actuó a través de
6
El juez citó la Sentencia T-336 de 2020.
apoderado judicial “ello no implica necesariamente una erogación para el
actor, pues el acto de otorgar poder esta precedido por un acuerdo previo entre
el apoderado y su poderdante en el que puede mediar, incluso, un pacto ad
honorem”7.

16. Impugnación. Previsora impugnó la decisión y reiteró los argumentos


señalados en el trámite de primera instancia. Afirmó que es obligación de
quien pretende beneficiarse del seguro cumplir con los requisitos legales para
su reclamación. Indicó que le era imposible acceder al pago de honorarios si el
accionante no cumplía con los requisitos. Además, manifestó que no existe
prueba de que el demandante estuviera en una situación de imposibilidad
económica.

17. Segunda instancia. En sentencia del 29 de julio de 2024, la Sala Civil y de


Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca y
Amazonas revocó el amparo y, en su lugar, negó la acción de tutela 8. A su
juicio, el apoderado del accionante no aportó un poder que cumpliera con los
requisitos exigidos para el trámite constitucional.

18. En concreto, la Sala consideró que “el documento aportado no especifica


en contra de cuál entidad o accionado pretende impetrar la acción, sin
señalarse que se trata de un poder para tramitar una acción de tutela” 9.
Además, el tribunal indicó que si bien el documento “otorga poder a fin de
interponer acciones constitucionales con ocasión a la vulneración de sus
derechos fundamentales” lo hace de manera general y no especial. Mencionó
que la Corte Constitucional ha indicado10 que en materia de tutela se debe
acreditar que el apoderado es abogado titulado en ejercicio y que se le ha
otorgado un poder especial.

4. Pruebas que obran en el expediente

7
Expediente digital, archivo, “6_25183318400120240008600-(2024-08-13 09-44-42)-1723560282-5.pdf”.
8
En el resuelve la Sala decidió “negar el amparo invocado”, sin embargo, de las consideraciones se extrae
que la decisión que adoptó fue declarar la improcedencia de la acción de tutela por incumplir el requisito de
legitimación en la causa por activa, debido a que el profesional del derecho no aportó el poder especial que
lo facultara para obrar en nombre del accionante. La decisión de revocar del amparo no implicó un estudio
de fondo sino de procedencia.
9
Expediente digital, archivo, “6_25183318400120240008600-(2024-08-13 09-44-42)-1723560282-5.pdf”.
10
Mencionó la Sentencia SU-055 de 2015.
19. En el expediente se encuentran las siguientes pruebas: (i) concepto médico
de rehabilitación del 1 de marzo de 2021 emitido por Sura EPS; (ii) petición
presentada el 8 de junio de 2023 ante Previsora; (iii) respuesta a la solicitud de
calificación de pérdida de capacidad laboral del 14 de marzo de 2024; (iv)
petición presentada el 14 de marzo de 2024 ante Previsora; (v) copia del poder
conferido al apoderado; (vi) copia de la cédula de ciudadanía del accionante; y
(vii) copia de la cédula de ciudadanía y de la tarjeta profesional del apoderado.

5. Actuaciones en sede de revisión

20. La Sala de Selección de Tutelas Número Nueve 11, mediante auto del 30 de
septiembre de 2024, seleccionó el expediente T-10.499.279 para su revisión.
Según el sorteo realizado, el asunto se repartió al despacho del magistrado
José Fernando Reyes Cuartas para su trámite y fallo.

21. Mediante Auto del 25 de octubre de 2024, el magistrado sustanciador


consideró necesario decretar pruebas para disponer de mayores elementos de
juicio que le permitieran adoptar una decisión definitiva. En concreto, solicitó
información sobre el estado del trámite de la calificación de pérdida de
capacidad laboral del accionante, la responsabilidad en el pago de honorarios
ante la junta de calificación y la reclamación por indemnización permanente,
las circunstancias económicas y personales del demandante y la
representación en la acción de tutela a través de apoderado judicial. Sin
embargo, no se recibió respuesta de la parte accionante, razón por la cual,
mediante Auto del 18 de noviembre de 2024, se requirió al actor para que
allegara la información solicitada12.

11
Integrada por las magistradas las magistradas Paola Andrea Meneses Mosquera y Cristina Pardo
Schlesinger.
12
En concreto, se requirió “ratificar de forma expresa su interés en la presentación de la acción de tutela o
allegar el poder especial que cumpla con los siguientes requisitos: (i) constar por escrito, (ii) precisar que es
un poder especial, (iii) indicar el proceso judicial en el cual será representado y las facultades que le confiere
y (iv) asegurar que el destinatario del poder sea un abogado con tarjeta profesional vigente e “informar
sobre el estado actual del trámite de calificación de pérdida de capacidad laboral teniendo en cuenta lo
señalado por Previsora S.A y la Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca”.
22. Previsora13. Informó que el 2 de agosto de 2024 realizó el pago de los
honorarios a la Junta Regional de Calificación de Invalidez Bogotá y
Cundinamarca para que efectuara la valoración de la pérdida de capacidad
laboral del señor Abrahán Antonio Cruz Bautista 14. Adjuntó la orden de pago
de honorarios, el historial médico y la calificación en primera oportunidad
realizada al señor Cruz Bautista por Previsora. Precisó que el historial médico
corresponde a la información de las reclamaciones recibidas por la atención
del paciente. Además, señaló que, para acceder a la indemnización por
accidente de tránsito, el asegurado debe demostrar la ocurrencia del siniestro y
la cuantía de la pérdida de conformidad con el artículo 1077 del Código de
Comercio15.

23. Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca 16. El


secretario principal de la junta informó que el 30 de octubre de 2024 se radicó
en la entidad la documentación del señor Abrahán Antonio Cruz Bautista.
Indicó que el 5 de agosto de 2024 recibió de Previsora el pago de los
honorarios y que el 1 de noviembre de 2024, la entidad realizó el reparto a las
salas de decisión17. Precisó que la Junta Regional de Calificación de Invalidez
de Bogotá y Cundinamarca tiene un alto volumen de procesos y concluyó que
la asignación de la valoración médica del señor Cruz Bautista se realizará en
respeto del orden de radicación del expediente ante la entidad, en virtud del
principio de igualdad.

13
Mediante Oficio del 1 de noviembre de 2024.
14
Precisó que el pago se efectuó a través de una transferencia bancaria a la cuenta ahorros No. 4822022885
del Banco Colpatria bajo la orden de pago No. 210515398. Expediente digital, archivo “FALLO TUTELA 2024-
00086 ABRAHAN ANTONIO CRUZ BAUTISTA”
15
Señala que en virtud de la carga de la prueba “(…) corresponderá al asegurado demostrar la ocurrencia del
siniestro, así como la cuantía de la pérdida, si fuere el caso”. Expediente digital, archivo “1700-CRUZ
BAUTISTA ABRAHAM ANTONIO.pdf”.
16
Mediante Oficio SP-1700 del 1 de noviembre de 2024.
17
Informó que el asunto le correspondió al doctor Eduardo Alfredo Rincón García.
24. Abrahán Antonio Cruz Bautista18. Sobre su condición económica, informó
que no tiene trabajo y que, por su edad, se le ha dificultado acceder al mercado
laboral. Precisó que tiene una hija de 14 años a su cargo 19. En cuanto a su
condición de salud, indicó que debido a las lesiones sufridas permanece con la
pierna izquierda inmovilizada, con “una férula y un bastón” 20 y que por la
pérdida de movilidad tiene una afección en el nervio ciático. Además, de la
búsqueda en las bases de datos públicas se encontró que el accionante está
afiliado al régimen subsidiado en salud y clasificado en el grupo C10
(vulnerable) del Sisbén.

25. Respecto del trámite de calificación de pérdida de capacidad laboral,


manifestó que, como consecuencia del amparo del fallo de primera instancia,
Previsora realizó el pago de los honorarios de la Junta de Calificación de
Bogotá y Cundinamarca. Además, informó que el 18 de noviembre de 2024,
se desplazaría desde su residencia ubicada en el municipio de Machetá hacia
la ciudad de Bogotá para la valoración de pérdida de capacidad laboral.

26. Por último, sobre la solicitud de ratificación de su interés en la


presentación de la acción de tutela o la subsanación del poder general, el
accionante aportó un poder especial con la siguiente información: (i) se
presentó de forma escrita, (ii) se precisó su naturaleza especial, (iii) se indicó
que el proceso judicial sería una acción de tutela contra Previsora junto con las
facultades y (iv) se anexó la tarjeta profesional vigente del apoderado 21.

II. CONSIDERACIONES

1. Competencia

18
Mediante Oficio del 18 de noviembre de 2024, en respuesta al auto de requerimiento de esa misma fecha.
19
Adjuntó el registro civil y la tarjeta de identidad de la niña.
20
Expediente digital, archivo “44.CORTECONSTITUCIONAL”.
21
Expediente digital, archivo “44.CORTECONSTITUCIONAL”.
27. De conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241.9 de la
Constitución Política y 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991, esta Sala es
competente para analizar el fallo materia de revisión.

2. Delimitación del problema jurídico y metodología de la decisión

28. De conformidad con las actuaciones narradas previamente, le corresponde


a la Corte responder el siguiente problema jurídico: ¿Previsora S.A. vulneró
los derechos fundamentales a la dignidad humana, a la igualdad, a la salud, al
mínimo vital y a la seguridad social del señor Abrahán Antonio Cruz Bautista,
al negarse a pagar los honorarios de la Junta de Calificación de Invalidez para
tramitar su solicitud de pérdida de capacidad laboral?

29. Para responder el problema jurídico planteado, la presente decisión


estudiará, (i) como cuestión previa la posible configuración de una carencia de
objeto por situación sobreviniente (ii) el derecho a la seguridad social, y (iii) el
pago de honorarios de las juntas de calificación de invalidez. Finalmente, (v)
analizará el caso concreto.

2.1 Cuestión previa: configuración de una carencia de objeto por


situación sobreviniente

La carencia actual de objeto y sus categorías: hecho superado, daño


consumado y situación sobreviniente22

30. La carencia actual de objeto es un fenómeno procesal que se presenta


cuando desaparece la razón de ser de la acción de tutela, debido a la
“alteración o el desaparecimiento de las circunstancias que dieron origen a la
presunta vulneración de los derechos”23. Esto implicaría que cualquier orden
del juez constitucional caería en el vacío 24. Al respecto, la Corte ha sostenido
que el juez de tutela no es “un órgano consultivo que emite conceptos o
decisiones inocuas una vez ha dejado de existir el objeto jurídico, sobre
escenarios hipotéticos, consumados o ya superados” 25. Esta Corporación ha

22
Este acápite reiterará la metodología adoptada en las consideraciones de la Sentencia T-200 de 2022.
23
Sentencias SU-255 de 2013, SU-655 de 2017 y SU-522 de 2019.
24
Sentencias T-002 de 2022, T-009 de 2022, T-014 de 2022, T-043 de 2022, T-053 de 2022, T-070 de 2022, T-
107 de 2022, T-120 de 2022 y T-143 de 2022.
identificado tres categorías para su configuración: hecho superado, daño
consumado y situación sobreviniente.

31. Hecho superado. Se configura cuando concurren los siguientes elementos:


el cumplimiento de la pretensión de la acción antes de que se profiera una
orden de amparo y la actuación voluntaria de las entidades accionadas dentro
del proceso al acceder a la pretensión 26. En este caso, el pronunciamiento del
juez constitucional es facultativo.

32. Daño consumado. Se presenta cuando se materializó la afectación que se


pretendía evitar con la acción de tutela, por lo tanto, “no es factible que el juez
de tutela dé una orden para retrotraer la situación” 27. Sin embargo, el
pronunciamiento del juez constitucional obligatorio con el propósito de emitir
correctivos y evitar que la situación se proyecte hacia el futuro.

33. Situación sobreviniente. Se presenta ante cualquier otra circunstancia que


implique que la orden del juez de tutela “no surta ningún efecto y por lo tanto
caiga en el vacío”28, por ejemplo, cuando “(i) el actor mismo es quien asume
la carga que no le correspondía para superar la situación vulneradora; (ii) un
tercero –distinto al accionante y a la entidad demandada- ha logrado que la
pretensión de la tutela se satisfaga en lo fundamental; (iii) es imposible
proferir alguna orden por razones que no son atribuibles a la entidad
demandada; o (iv) el actor simplemente pierde interés en el objeto original de
la litis”29. En estos casos, el pronunciamiento del juez constitucional también
es facultativo.

2.2 No se configuró una carencia de objeto por situación sobreviniente


con ocasión de la decisión de tutela proferida en sede de instancia

25
Sentencia SU-522 de 2019.
26
Es importante precisar que esta alternativa puede presentarse hasta antes del fallo en sede de revisión
ante la Corte Constitucional. (Sentencias T-242 de 2016, T-170 de 2009, T-1130 de 2008, T-1090 de 2005 y T-
630 de 2005).
27
Sentencia SU-522 de 2019.
28
Sentencia SU-522 de 2019 y SU-255 de 2013.
29
Para el primer caso, ver las Sentencias T-988 de 2007, T-585 de 2010 y T-481 de 2016. Para el segundo
caso, las Sentencias T-025 de 2019, T-152 de 2019 y, recientemente, en la Sentencia T-107 de 2022. Para el
tercer caso, ver las Sentencias T-401 de 2018 y T-038 de 2019. Finalmente, para el cuarto caso, pueden verse
las decisiones T-200 de 2013 y T-319 de 2017.
34. Mediante la sentencia de primera instancia del 12 de junio de 2024, el
Juzgado Promiscuo de Familia de Chocontá concedió el amparo de los
derechos fundamentales a la dignidad humana y a la seguridad social y, entre
otras cosas, le ordenó a Previsora (i) remitir el expediente del accionante a la
Junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y Cundinamarca, y (ii)
asumir el costo de los honorarios correspondientes para la valoración del señor
Abrahan Antonio Cruz Bautista30.

35. Previsora cumplió la orden y el 2 de agosto de 2024 realizó el pago de los


honorarios a la Junta Regional de Calificación de Invalidez Bogotá y
Cundinamarca para que efectuara la valoración de la pérdida de capacidad
laboral del accionante. Esto se constató en el trámite de revisión, debido a que
la entidad remitió a esta corporación el informe de cumplimiento que le envió
al Juzgado Promiscuo de Familia de Chocontá y adjuntó la orden de pago de
honorarios31. Asimismo, la Junta de Calificación de Invalidez de Bogotá y
Cundinamarca indicó que el 5 de agosto de 2024 recibió de Previsora el pago 32
de los honorarios y que el 1 de noviembre de 2024, realizó el reparto del caso
a las salas de decisión33. Finalmente, el apoderado del demandante informó,
que el 18 de noviembre de 2024, la junta le realizaría la valoración para
dictaminar la pérdida de su capacidad laboral34.

36. En virtud de lo expuesto, la Sala advierte que no se configuró una carencia


actual de objeto con ocasión de la decisión de tutela proferida en sede de
instancia. Lo anterior encuentra su fundamento en dos consideraciones. Por un
lado, la sentencia de primera instancia mediante la cual se concedió el amparo,
la profirió el Juzgado Promiscuo de Familia de Chocontá, es decir, una de las
autoridades judiciales que intervinieron en el marco del proceso que revisa la
30
Precisó que el pago se efectuó a través de una transferencia bancaria a la cuenta ahorros No. 4822022885
del Banco Colpatria bajo la orden de pago No. 210515398. Expediente digital, archivo “FALLO TUTELA 2024-
00086 ABRAHAN ANTONIO CRUZ BAUTISTA”
31
Mediante Oficio del 1 de noviembre de 2024.
32
Mediante Oficio SP-1700 del 1 de noviembre de 2024
33
Mediante Oficio SP-1700 del 1 de noviembre de 2024
34
Mediante Oficio del 18 de noviembre de 2024.
Corte Constitucional35. Por el otro, en este caso es necesario realizar un
pronunciamiento como consecuencia del presunto desconocimiento de la
normativa y del precedente constitucional sobre la materia por parte de
Previsora, que pudo materializar la vulneración del derecho fundamental a la
seguridad social del demandante. Por lo anterior, la Sala procederá a realizar
un pronunciamiento de fondo.

2.3 El derecho a la seguridad social

37. El derecho a la seguridad social encuentra su fundamento en el artículo 48


de la Constitución el cual lo reconoció como un “servicio público de carácter
obligatorio que se prestará bajo la dirección, coordinación y control del
Estado, en sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y solidaridad,
en los términos que establezca la Ley” 36. En el ámbito interamericano, la
protección de este derecho está prevista en el artículo 9 del Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia

35
Sobre esta circunstancia, la jurisprudencia de la Corte Constitucional ha desarrollado dos líneas. En la
primera se ha considerado que sí se configura una carencia actual de objeto por hecho sobreviniente a causa
del cumplimiento de la orden judicial de un juez de instancia en el proceso de tutela objeto de revisión
(Sentencias T-412 de 2020, T-099 de 2023, T-239 de 2023, T-418 de 2023). En la segunda se ha determinado
que no es posible declarar la carencia actual de objeto cuando un juez de instancia del proceso de tutela
revisado es quien decide intervenir a favor del accionante. En esta postura se precisó que se configuraría la
situación sobreviniente cuando el juez que accedió a las pretensiones es una autoridad diferente a la que
actuó en el marco del proceso que revisa la Corte. La jurisprudencia reciente, en concreto, la Sentencia T-
092 de 2024 -que reiteró las sentencias T-060 de 2019, T-017 de 2020 y T-070 de 2023, entre otras- se ha
decantado por la segunda línea. En esa oportunidad, la Sala determinó que “declarar la carencia actual de
objeto cuando un juez de instancia del proceso sometido al conocimiento de este Tribunal decide a favor del
accionante, obstruye de manera indebida la competencia de la Corte Constitucional de revisar las sentencias
de tutela de instancia”. Lo anterior encuentra su fundamento en que, entre otras cosas, omitir dicha laboral
podría implicar retos frente a la garantía del derecho al debido proceso de la parte accionada y desconocer
el hecho de que es posible que, los jueces de instancia cometan errores al acceder a las pretensiones de la
acción de tutela. Además, en la Sentencia T-482 de 2024, la Corte aseguró que, en los eventos en los que las
pretensiones de la acción de tutela se satisfacen en cumplimiento de la orden preferida por un juez de
instancia del proceso objeto de revisión no se configura carencia actual de objeto porque la protección de
los derechos fundamentales del actor no se generó con ocasión de una circunstancia ajena al proceso
judicial objeto de revisión y por tanto no se trata de un hecho sobreviviente. Esta postura se ha aplicado,
además, en las sentencias T-455 de 2021, T-511 de 2023, T-215 de 2024, T-333 de 2024.
36
Artículo 48 de la Constitución.
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales 37 y en los distintos
pronunciamientos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos 38 como
en los casos Vera Vera vs. Ecuador, Artavia Murillo y otros vs. Costa Rica y
Poblete Vilches vs. Chile.

38. La Ley 100 de 1993 reguló las contingencias aseguradas, las instituciones
que integran el sistema y los requisitos establecidos para acceder a derechos
prestacionales relacionados con la seguridad social 39. Su propósito es
garantizarle a las personas un ingreso que les permita percibir un mínimo vital
y vivir en condiciones dignas ante la ocurrencia de la enfermedad, la invalidez
o la vejez40.

39. En consecuencia, la Corte ha considerado que el derecho a la seguridad


social es de carácter irrenunciable e imprescriptible y adquiere especial
relevancia cuando se trata de personas que se encuentran en estado de
indefensión y que son sujetos de una especial protección constitucional 41.

2.4 El pago de los honorarios de las juntas de calificación de invalidez

40. La función principal de las Juntas Regionales y Nacionales de Calificación


de Invalidez es emitir dictámenes de pérdida de capacidad laboral, de
conformidad con el estudio del expediente y la valoración del paciente 42. Este
dictamen permite el reconocimiento y pago de ciertas prestaciones sociales o

37
1. Toda persona tiene derecho a la seguridad social que la proteja contra las consecuencias de la vejez y de
la incapacidad que la imposibilite física o mentalmente para obtener los medios para llevar una vida digna y
decorosa. En caso de muerte del beneficiario, las prestaciones de seguridad social serán aplicadas a sus
dependientes.
38
Caso o Vera Vera y otra vs. Ecuador, sentencia del 19 de mayo de 2011. Caso Artavia Murillo y otros vs.
Costa Rica. Caso Poblete Vilches vs. Chile, sentencia del 8 de marzo del 2018.
39
Sentencia T-026 de 2023.
40
Sentencia T-003 de 2020 y T-336 de 2020.
41
Sentencia T-026 de 2023.
42
Artículo 2.2.5.1.4 del Decreto 1072 de 2015 “[p]or medio del cual se expide el Decreto Único
Reglamentario del Sector Trabajo”, y Ley 1562 de 2015 “[p]or la cual se modifica el sistema de riesgos
laborales y se dictan otras disposiciones en materia de salud ocupacional”.
erogaciones económicas a quienes han sufrido una disminución en su
capacidad laboral, como la pensión de invalidez y la indemnización por
incapacidad permanente respectivamente.

41. El artículo 1743 de la Ley 1562 de 2012, dispuso que los integrantes de las
juntas de calificación de invalidez reciben honorarios y que están a cargo de la
Administradora del Fondo de Pensiones o la Administradora de Riesgos
Laborales. El artículo 41 de la Ley 100 de 1993 estableció que también le
corresponde determinar la pérdida de capacidad laboral, “(…) a las
Compañías de Seguros que asuman el riesgo de invalidez y muerte”.

42. En igual sentido, la jurisprudencia constitucional44 ha establecido que esta


obligación adquiere especial importancia cuando el beneficiario del seguro
está en condiciones de vulnerabilidad, debido a que “al ser un servicio
esencial en materia de seguridad social, su prestación no puede estar
supeditada al pago que haga el interesado, pues este criterio elude el principio
solidaridad al cual están obligadas las entidades de seguridad social”45.

43. En consecuencia, a las compañías de seguros les corresponde realizar en


primera oportunidad el dictamen de pérdida de capacidad laboral y calificar el
grado de invalidez, siempre que hayan asumido el riesgo. Esta obligación
implica sufragar el pago de los honorarios de las Juntas de Calificación de
Invalidez, de conformidad con la Ley 100 de 1993, la Ley 1562 de 2012 y la
jurisprudencia de esta Corporación.

43
“ARTÍCULO 17. Honorarios Juntas Nacional y Regionales. Los honorarios que se deben cancelar a las
Juntas Regionales y Nacional de Calificación de Invalidez, de manera anticipada, serán pagados por la
Administradora del Fondo de Pensiones en caso de que la calificación de origen en primera oportunidad sea
común; en caso de que la calificación de origen sea laboral en primera oportunidad el pago debe ser
cubierto por la Administradora de Riesgos Laborales, conforme a la reglamentación que expida el Ministerio
de Trabajo.

El Ministerio de Trabajo dentro de los seis (6) meses siguientes a la promulgación de la presente ley,
reglamentará la materia y fijará los honorarios de los integrantes de las juntas”.
44
Sentencias T-003, T-336 de 2020 y Sentencia T-195 de 2024.
45
Sentencia T-349 de 2015.
44. Con los elementos de juicio explicados en los capítulos precedentes, la
Sala Novena de Revisión procederá a examinar el caso concreto.

3. Análisis del caso concreto

3.1. Estudio de procedibilidad de la acción de tutela

45. La Sala Novena de Revisión encuentra que, en el presente caso, la acción


de tutela satisfizo los requisitos de procedencia según se explica a
continuación.

46. Legitimación en la causa por activa. El artículo 10 del Decreto 2591 de


199146 estableció que el titular de los derechos fundamentales está facultado
para interponer la acción de tutela por medio de apoderado judicial. La Corte
ha determinado que el apoderamiento judicial en sede de tutela debe acreditar
lo siguiente: “(i) el poder debe constar por escrito y éste se presume
auténtico, (ii) el mandato puede constar en un acto de apoderamiento especial
o en uno de carácter general, (iii) quien pretenda ejercer la acción de tutela
mediante apoderado judicial debe conferir facultades expresas para el ejercicio
de esta acción constitucional y (iv) el destinatario del acto de apoderamiento
debe ser un abogado con tarjeta profesional vigente”47.

47. Asimismo, esta Corporación en la Sentencia SU-388 de 2022 48 estableció


que “cuando el titular de los derechos fundamentales exprese de manera
inequívoca interés en la presentación de la acción de tutela en las actuaciones
dentro del proceso, inclusive en sede de revisión, se tendrá por acreditado el
requisito de legitimación en la causa por activa a pesar de que esta haya sido
interpuesta originalmente por el apoderado general de una persona natural”.

46
Artículo 10. Legitimidad e interés. La acción de tutela podrá ser ejercida, en todo momento y lugar, por
cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien actuará por sí
misma o a través de representante. Los poderes se presumirán auténticos.
47
Sentencia T-292 de 2021. Además, esto también encuentra su fundamento en el artículo 228 de la Carta
Política, según el cual, “[l]a Administración de Justicia es función pública. Sus decisiones son independientes.
Las actuaciones serán públicas y permanentes con las excepciones que establezca la ley y en ellas
prevalecerá el derecho sustancial. Los términos procesales se observarán con diligencia y su incumplimiento
será sancionado. Su funcionamiento será desconcentrado y autónomo”.
48
En esa oportunidad, “al momento de presentarse la tutela no se contaba con un poder especial conferido
a un abogado, sin embargo, en el trámite de la acción de tutela el directamente afectado con la actuación de
la autoridad judicial accionada manifestó su interés al interponer el recurso de impugnación y en su
intervención de respuesta al auto de pruebas del 22 de junio de 2022 ante esta Corte”.
48. En esta oportunidad, la acción de tutela fue interpuesta por Abrahán
Antonio Cruz Bautista a través de apoderado judicial. La Sala Civil y de
Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca y
Amazonas declaró improcedente la acción de tutela al considerar que el poder
allegado era de naturaleza general. En sede de revisión, el accionante allegó
otro poder que cumple con las reglas establecidas en la jurisprudencia, como
se expondrá a continuación: (i) lo presentó de forma escrita, (ii) precisó que el
encabezado que es un poder especial, (iii) indicó que facultó a su apoderado
para que en su nombre y representación, interponga una acción de tutela
contra Previsora por la presunta vulneración de sus derechos a la dignidad
humana, al mínimo vital, a la salud y a la seguridad social y, (iv) demostró que
el abogado tiene una tarjeta profesional vigente, para lo cual aportó la cédula
de ciudadanía y la tarjeta expedida por el Consejo Superior de la Judicatura 49.

49. Legitimación en la causa por pasiva. La acción de tutela se presentó


contra Previsora, entidad a la que se le atribuye la vulneración de los derechos
fundamentales y que está llamada a responder en virtud de los artículos 5 50 y
1351 del Decreto 2591 de 1991. Primero, porque es la aseguradora que expidió
el SOAT del vehículo implicado en el accidente de tránsito que sufrió el
accionante. Segundo, debido a que es la entidad que realizó en primera
oportunidad la calificación de pérdida de capacidad laboral del demandante.
Tercero, ya que es la compañía que negó el pago de los honorarios necesarios
para que la Junta Regional de Calificación de Invalidez de Bogotá y
Cundinamarca calificara al accionante.

50. Inmediatez. El Decreto 2591 de 1991 no estableció un término de


caducidad para la acción de tutela, sin embargo, la jurisprudencia
constitucional ha determinado que su presentación debe ser en un plazo
razonable y proporcionado52.

49
Mediante Oficio del 18 de noviembre de 2024, en respuesta al auto de requerimiento de esa misma fecha.
50
“Artículo 5o. Procedencia de la acción de tutela. La acción de tutela procede contra toda acción u omisión
de las autoridades públicas, que haya violado, viole o amenace violar cualquiera de los derechos de que
trata el artículo 2 de esta ley”.
51
Artículo 13. Personas contra quien se dirige la acción e intervinientes. La acción se dirigirá contra la
autoridad pública o el representante del órgano que presuntamente violó o amenazó el derecho
fundamental”.
52
Sentencia SU-184 de 2019.
51. En este caso, el hecho vulnerador se materializó con la omisión de
Previsora en tramitar la calificación de pérdida de capacidad laboral solicitada
por el accionante en la petición del 24 de abril de 2024. Al respecto, el 25 de
abril de ese mismo año, la aseguradora respondió a la solicitud y le informó
que debía remitir el dictamen de PCL para el trámite de la indemnización y no
accedió a tramitar la calificación. Es importante precisar que el demandante no
solicitó la indemnización por incapacidad permanente sino la valoración de su
PCL y el pago de los honorarios a la Junta de Calificación de Invalidez. Por lo
anterior, la vulneración se materializó con la respuesta equivocada a su
solicitud y negativa frente a sus pretensiones.

52. La acción de tutela se presentó el 28 de mayo de 2024. En ese sentido,


transcurrió un mes desde la aparente conducta vulneradora de derechos
fundamentales y este término es razonable para la interposición de la acción.

53. Subsidiariedad. El artículo 86 de la Constitución y el artículo 6 del


Decreto 2591 de 1991 disponen que cualquier persona puede acudir a la
acción de tutela para solicitar el amparo de sus derechos fundamentales. Lo
anterior siempre que: (i) no se cuente con otro mecanismo de defensa judicial
o ante su existencia, (ii) este no resulte idóneo ni eficaz y (iii) se promueva
como mecanismo transitorio para evitar la ocurrencia de un perjuicio
irremediable.

54. Por regla general, para resolver controversias relacionadas con contratos
de seguros la acción de tutela es improcedente porque el afectado puede acudir
ante la jurisdicción ordinaria53. En concreto, en el marco de un contrato de
seguro terrestre, proceden los mecanismos judiciales regulados en el Código
General del Proceso54 y en el Código de Comercio 55. Sin embargo, en el
presente asunto, dicho mecanismo no es eficaz 56, de conformidad con el
segundo inciso del numeral 1 del artículo 6 del Decreto 2591 de 1991, es
decir, dadas las condiciones particulares del accionante. Del expediente se
advierte que el peticionario:
53
Según las Sentencias T-442 de 2015 y T-336 de 2020 “los medios judiciales adecuados para tramitar las
controversias que puedan originarse con ocasión de un contrato de seguros, son esencialmente los procesos
declarativos”.
54
El proceso verbal o verbal sumario regulado en los artículos 368 a 385, 390 a 394, y 398.
55
El proceso ejecutivo previsto en el artículo 1053 del Código de Comercio.
56
Artículo 6. (…) “[l]a existencia de dichos medios será apreciada en concreto, en cuanto a su eficacia,
atendiendo las circunstancias en que se encuentra el solicitante”.
55. Primero, se sometió a un proceso de recuperación a raíz de las secuelas
que tiene por el accidente de tránsito, entre estas, manifestó que debe
movilizarse con bastón y férula. Segundo, tiene 58 años y no cuenta con la
capacidad para generar ingresos pues afirmó que no tiene trabajo actualmente
y que, por su edad, se le dificulta acceder al mercado laboral. Tercero, indicó
que no tiene recursos económicos57 que le permitan cubrir con los honorarios
de la junta para emitir el dictamen de pérdida de capacidad laboral. Cuarto,
según la búsqueda en las bases de datos, en el Sistema de Salud se encuentra
afiliado al régimen subsidiado y en el Sisbén está clasificado en el grupo C10
como vulnerable.

56. Al respecto, en la Sentencia T-195 de 2024 la Corte recordó que la acción


de tutela es procedente para reclamar que las aseguradoras a cargo de expedir
los respectivos seguros de SOAT sufraguen el costo de la valoración, “cuando
las personas no pueden costear los dictámenes periciales necesarios para
valorar la pérdida permanente de su capacidad laboral”. Por lo tanto, la Sala
concluye que, dada la condición económica y de salud del accionante, él no
está en la capacidad de llevar un proceso ante un juez ordinario para resolver
su controversia y esto justifica la intervención excepcional del juez
constitucional58.

3.2. Previsora vulneró el derecho a la seguridad social del señor Abrahán


Antonio Cruz Bautista al negarse a realizar el pago de los honorarios

57. De acuerdo con las pruebas que obran en el expediente, la Sala observa
que el accionante solicitó que se le realizará la valoración de pérdida de
capacidad laboral. Esto con el propósito de iniciar el trámite de
reconocimiento de indemnización por incapacidad permanente que cubre el
SOAT a las víctimas de accidentes de tránsito. Sin embargo, la Previsora, en
el trámite de contestación de la acción de tutela, afirmó que el accionante no
allegó pruebas que acreditaran su imposibilidad para pagar los honorarios ante
la Junta de Calificación de Bogotá y Cundinamarca. Por lo tanto, consideró

57
Según el comprobante de pago adjuntado por Previsora, el valor de los honorarios corresponde a
$1.300.000. El accionante manifestó que no percibe ingresos económicos de ningún tipo.
58
Sentencias T-336 de 2020, T-003 de 2020, T-256 de 2019, T-076 de 2019, T-400 de 2017, T-322 de 2011 y
T-282 de 2010.
que no le correspondía asumir el pago de los honorarios y negó la solicitud del
demandante.

58. A juicio de esta corporación, la compañía de seguros desconoció los


artículos 50 del Decreto 2463 de 2001 y 41 de la Ley 100 de 1993, así como la
jurisprudencia constitucional sobre la materia, al negarse a realizar el pago de
los honorarios, por tres razones.

59. Primero. De conformidad con dicha normatividad y la jurisprudencia de la


Corte59, las compañías de seguros hacen parte de las autoridades competentes
para determinar una primera valoración de la pérdida de capacidad laboral.
Esto debido a que asumieron el riesgo de invalidez y muerte. En ese sentido,
esa obligación se traduce, entre otras cosas, en sufragar el pago de los
honorarios de las Juntas de Calificación de Invalidez.

60. Segundo. Previsora pasó por alto que tenía a cargo la póliza del vehículo
que arrolló al peticionario cuando sufrió el accidente, es decir, como empresa
responsable del SOAT, tenía la carga legal de asumir el costo de la valoración.
Lo anterior puesto que ese concepto técnico está directamente relacionado con
la ocurrencia del siniestro amparado mediante la póliza.

61. Tercero. La accionada no tuvo en cuenta que, en virtud del principio de


solidaridad, la obligación de llevar a cabo el trámite de pérdida de capacidad
laboral -el cual incluye el pago de los honorarios ante las respectivas juntas-
adquiere una relevancia especial para las personas que se encuentran en una
situación de vulnerabilidad, como es el caso del señor Cruz Bautista. Además,
la aseguradora desconoció que, si bien el accionante presentó la acción de
tutela por medio de apoderado judicial, en principio, ello no advierte que tenga
capacidad económica debido a que es posible que otras circunstancias rodeen
la situación socioeconómica de la persona, como ocurrió en este caso.

62. Al respecto, se constató que el ciudadano no tenía capacidad económica


para realizar el pago, pues la Sala encontró acreditado que el actor: (i) está
59
Sentencias T-336 de 2020, T-003 de 2020, T-256 de 2019 y T-400 de 2017.
afiliado al régimen subsidiado60, (ii) está clasificado como vulnerable en el
Sisbén61 y (iii) en la Superintendencia de Notariado y Registro no figura algún
inmueble a su nombre62. Asimismo, en el trámite de revisión (iv) indicó que
no cuenta con la capacidad para generar ingresos porque no tiene trabajo
actualmente y que, por su edad, se le dificulta acceder al mercado laboral.
Sobre el particular, precisó que tiene una hija de 14 años a su cargo 63.
Finalmente, (v) afirmó que no tiene recursos económicos que le permitan
cubrir con los honorarios de la junta para emitir el dictamen de pérdida de
capacidad laboral64. En ese sentido, la labor del apoderado judicial no
necesariamente implica una retribución económica, como bien lo indicó el
Juzgado Promiscuo de Familia de Chocontá en el fallo de primera instancia 65,
especialmente si se tiene en cuenta que en este asunto se acreditó la falta de
capacidad económica del accionante.

63. En consecuencia, la Sala concluye que Previsora transgredió el derecho a


la seguridad social del señor Abrahán Antonio Cruz Bautista. Por lo tanto, le
advertirá para que, en lo sucesivo, observe detenidamente la normatividad y la
jurisprudencia constitucional en la materia y se abstenga de imponer barreras
administrativas.

4. Acotación final

60
Esto se puede corroborar en la página web del Sisbén y en los anexos de la acción de tutela. Expediente
digital, archivo “3_25183318400120240008600-(2024-08-13 09-44-42)-1723560282-2.pdf”.
61
Ibidem.
62
Esto se puede constatar en la página web de la Superintendencia de Notariado y Registro así como en el
fallo de primera instancia del trámite de tutela. Expediente digital, ““6_25183318400120240008600-(2024-
08-13 09-44-42)-1723560282-5.pdf”.
63
Mediante Oficio del 18 de noviembre de 2024, en respuesta al auto de requerimiento de esa misma fecha.
Expediente digital, archivo “CORTE.pdf”
64
Esto se puede corroborar en la acción de tutela, expediente digital, archivo
“3_25183318400120240008600-(2024-08-13 09-44-42)-1723560282-2.pdf” y en el Oficio del 18 de
noviembre de 2024, expediente digital, archivo “CORTE.pdf”.
65
Precisó que a pesar de que el accionante actuó a través de apoderado judicial “ello no implica
necesariamente una erogación para el actor, pues el acto de otorgar poder esta precedido por un acuerdo
previo entre el apoderado y su poderdante en el que puede mediar, incluso, un pacto ad honorem”.
64. La labor de la jurisdicción constitucional no puede reducirse a la
constatación pasiva de requisitos formales de las demandas que ponen a su
consideración. Esto por el carácter privilegiado de los derechos fundamentales
en el orden constitucional y la naturaleza informal de la acción de tutela. En
ese sentido, se exige una actuación particular del juez que conoce de este
mecanismo, es decir, que en la medida de los recursos y poderes que le
reconocen la Constitución y la ley, “deslig[ue] criterios eminentemente
formalistas y otorg[ue] prevalencia al derecho sustancial que involucra la
situación fáctica concreta”66.

65. Sobre el principio de oficiosidad, la Corte ha precisado que “se traduce en


el papel activo que debe asumir el juez de tutela en la conducción del
proceso”67. En concreto, sobre el requisito de legitimación, se ha determinado
que “la acción de tutela no puede ser denegada con base en argumentos de tipo
formalista o en factores que pueden ser fácilmente superados por decisiones
del juez constitucional”68. Por el contrario, el juez en ejercicio de sus
facultades probatorias, puede y debe decretar y practicar las pruebas que
considere necesarias, “en aras de buscar los elementos de juicio que le
permitan llegar a una convicción seria y suficiente sobre la situación fáctica
del caso a estudiar”69.

66. En el asunto de la referencia, mediante la sentencia del 29 de julio de


2024, la Sala Civil y de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Cundinamarca y Amazonas revocó el amparo y en su lugar, “negó la acción de
tutela”70. A su juicio, el apoderado del accionante no aportó un poder que
cumpliera con los requisitos exigidos para el trámite constitucional. En
concreto, consideró que el poder era de naturaleza general y no especial como
se exige en los trámites de tutela y fundamentó su decisión en la
jurisprudencia de la Corte Constitucional.

66
Sentencia T-498 de 2000.
67
Sentencia SU-108 de 2018. Además, en esa oportunidad la Corte recordó que “[e]sto no sólo en lo que
tiene que ver con la interpretación de la solicitud de amparo, sino también, en la búsqueda de los elementos
que le permitan comprender a cabalidad cuál es la situación que se somete a su conocimiento”.
68
Sentencia T-1223 de 2005.
69
Sentencia T-094 de 2023 y T-455 de 2023.
70
En el resuelve la Sala decidió “negar el amparo invocado”, sin embargo, de las consideraciones se extrae
que la decisión que adoptó fue declarar la improcedencia de la acción de tutela por incumplir el requisito de
legitimación en la causa por activa.
67. La Sala considera necesario destacar que el Tribunal, como juez
constitucional, antes de revocar el amparo concedido y declarar improcedente
la acción de tutela, debió desplegar un papel activo y utilizar sus poderes
oficiosos. Lo anterior con el propósito de garantizar la prevalencia del derecho
sustancial sobre el formal, de conformidad con el artículo 228 de la
Constitución y los principios que rigen al trámite de la acción de tutela como
el de oficiosidad. En este caso, al Tribunal le correspondía, por ejemplo,
requerir al accionante para que subsanara el poder y con ello, acreditara la
legitimación de su apoderado para actuar -tal y como se realizó en sede de
revisión-71.

5. Órdenes por proferir

66. En atención a las consideraciones expuestas, la Sala revocará la sentencia


proferida el 29 de julio de 2024 por Sala Civil y de Familia del Tribunal
Superior de Cundinamarca y Amazonas y confirmará la sentencia proferida el
12 de junio de 2024 por el Juzgado Promiscuo de Familia de Chocontá.
Asimismo, le advertirá a Previsora S.A. para que, en lo sucesivo, observe la
normatividad y la jurisprudencia constitucional relacionada con el pago de los
honorarios para la calificación de la pérdida de capacidad laboral y se
abstenga de imponer barreras que dilaten este tipo de trámites.

III. DECISIÓN

En mérito de lo expuesto, la Sala Novena de Revisión de la Corte


Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de
la Constitución,

RESUELVE:

71
Como consecuencia de estos requerimientos, el peticionario ratificó su interés con la atribución del poder
especial a su apoderado y cumplió con los requisitos exigidos por la jurisprudencia. Esto encuentra su
fundamento en la reiterada jurisprudencia de esta Corporación, según la cual, la acción de tutela no puede
ser denegada o declarada improcedente con base en factores que pueden ser fácilmente superados por
decisiones del juez constitucional, como en este caso.
Primero. REVOCAR la sentencia del 29 de julio de 2024 proferida en
segunda instancia por la Sala Civil y de Familia del Tribunal Superior de
Cundinamarca y Amazonas mediante la cual se declaró improcedente la
acción de tutela. En su lugar, CONFIRMAR la sentencia del 12 de junio de
2024 proferida en primera instancia por el Juzgado Promiscuo de Familia de
Chocontá que concedió el amparo de los derechos fundamentales del señor
Abrahán Antonio Cruz Bautista, por las razones expuestas en esta providencia.

Segundo. ADVERTIR a la compañía de seguros La Previsora S.A para que,


en lo sucesivo, observe detenidamente la normatividad y la jurisprudencia
constitucional relacionada con el pago de los honorarios de las juntas de
calificación de invalidez y se abstenga de imponer barreras que dilaten
injustificadamente los trámites de pérdida de capacidad laboral e
indemnización permanente.

Tercero. LÍBRESE por la Secretaría General de la Corte Constitucional la


comunicación de que trata el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.

Notifíquese, comuníquese y cúmplase.

JOSE FERNANDO REYES CUARTAS


Magistrado

NATALIA ÁNGEL CABO


Magistrada
JUAN CARLOS CORTÉS GONZÁLEZ
Magistrado

ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ


Secretaria General

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Previsora argumentó que el dictamen realizado al accionante tiene validez jurídica conforme a la Ley 100 de 1993 y el Decreto Único Reglamentario 1072 de 2015. En caso de inconformidad, indicó que el asegurado podría buscar una nueva valoración por su cuenta. Además, sostuvo que el accionante no había probado su incapacidad económica para pagar los honorarios, sugiriendo que el uso de un apoderado judicial demostraba capacidad económica suficiente .

El tribunal debió asumir un papel activo y utilizar sus poderes oficiosos para garantizar la prevalencia del derecho sustancial sobre el formal. Esto incluye requerir al accionante para que subsanara el poder, acreditando así la legitimación de su apoderado para actuar, tal como se realizó en sede de revisión .

El juez de tutela debe adoptar un papel activo en el proceso, priorizando el derecho sustancial sobre el formalismo. Esto implica que el juez puede y debe decretar y practicar las pruebas necesarias para obtener una comprensión completa de la situación concreta sometida a su consideración. Incluso puede superar factores formales si estos pueden ser fácilmente resueltos mediante acción judicial. El objetivo es garantizar la protección plena de los derechos fundamentales .

Cuando el asegurado no tiene los recursos económicos para sufragar los honorarios de la Junta de Calificación de Invalidez, la jurisprudencia constitucional ha determinado que las compañías aseguradoras deben asumir dicho costo, siempre que esté demostrada la incapacidad económica del asegurado. Esto se aplica especialmente si el asegurado está clasificado como vulnerable en programas de ayuda social como el Sisbén y no se le registran bienes a su nombre .

La Corte Constitucional puede pronunciarse sobre un caso de carencia de objeto debido a una situación sobreviniente si considera necesario realizar un pronunciamiento por una presunta violación de derechos fundamentales y posibles futuras violaciones. Aun cuando el objeto inicial de la acción de tutela ya no exista, el pronunciamiento puede ser pertinente si hubo desconocimiento de la normativa y del precedente constitucional vigente, que pudo haber vulnerado derechos fundamentales como la seguridad social .

El asegurado debe demostrar la ocurrencia del siniestro y la cuantía de la pérdida conforme al artículo 1077 del Código de Comercio. Esto establece la carga de la prueba en el asegurado para acceder a la indemnización prevista por el seguro obligatorio de accidentes de tránsito .

La Corte Constitucional de Colombia considera el derecho a la seguridad social como un derecho fundamental, sustentado en el artículo 48 de la Constitución y en tratados internacionales que forman parte del bloque de constitucionalidad. Este derecho es calificado como irrenunciable e imprescriptible, particularmente relevante para personas en estado de indefensión o sujetos de especial protección constitucional .

La Corte Constitucional ha identificado tres categorías para la configuración de una carencia actual de objeto: hecho superado, daño consumado y situación sobreviniente. Estas categorías reflejan circunstancias en las que desaparecen las razones de ser de la acción de tutela, lo que haría que cualquier orden del juez constitucional pierda relevancia práctica .

El pago de los honorarios de las juntas de calificación de invalidez, en el contexto del seguro obligatorio de accidentes de tránsito (SOAT), debe ser asumido por la entidad de previsión, seguridad social o la sociedad administradora donde se encuentra afiliado el solicitante .

Las compañías de seguros tienen la obligación de realizar en primera oportunidad el dictamen de pérdida de capacidad laboral y calificar el grado de invalidez, asumiendo el riesgo. Esto implica que deben sufragar el pago de los honorarios de las Juntas de Calificación de Invalidez, de acuerdo con lo establecido en la Ley 100 de 1993, la Ley 1562 de 2012 y la jurisprudencia reiterada por la Corte Constitucional colombiana .

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